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La Sabiduría de la Cabalá y la filosofía

Definición de la espiritualidad

La filosofía considera que lo espiritual genera lo material y que el alma crea el cuerpo. Este postulado es problemático porque, en ese caso, debe existir la conexión entre lo espiritual y lo material.La ciencia de la cabalá postula que lo espiritual no tiene ninguna relación con lo material. No existe ninguna manera que lo espiritual pueda tener contacto con lo material y de algún modo ponerlo en movimiento.

Además, la ciencia de la cabalá, como cualquier ciencia, postula que sólo se puede discutir lo que se puede sentir e investigar. Por lo tanto, incluso intentar definir lo espiritual implica distinguirlo y separarlo de lo material. Entonces, primero se requiere sentir y comprender lo espiritual, y para eso se requiere la ciencia de la Cabalá porque ella permite sentir el Mundo Superior.

La esencia de la Fuerza Gobernante Superior (el Creador)

La ciencia de la Cabalá no trata de la esencia de la Fuerza Superior misma ni intenta formular sus leyes. La Cabalá se define como una ciencia experimental y no habla de lo que no alcanza pero no niega lo que está fuera de su alcance porque definir un fenómeno inexistente no es menos valioso que definir uno existente. El proceso de observar una esencia de lejos y definir todos sus componentes inexistentes también se considera como una evidencia y una cierta comprensión. De hecho, si la esencia estuviera demasiado lejos, no sería posible distinguir incluso sus componentes inexistentes.

Por lo tanto, el principio básico de la cabalá postula que "no se puede dar nombre a lo inalcanzable" porque el nombre significa el comienzo de una comprensión. La Luz Superior o la sensación de la Fuerza Gobernante Superior (el Creador) y sus acciones, que se alcanza dentro de la vasija del alma, se describe en la Cabalá no en menos detalles que en los análisis y los experimentos de las investigaciones materiales.

Lo espiritual es una fuerza sin cuerpo

La Cabalá define "lo espiritual" como algo que no tiene ninguna relación con el tiempo, el espacio y la materia. Lo espiritual constituye una fuerza sin cuerpo.

La vasija espiritual es llamada una fuerza

Cuando se habla acerca de una fuerza en lo espiritual, no se trata de la Luz Superior por sí misma porque la Luz se encuentra fuera de la vasija, que es el órgano de sensación y comprensión, y por lo tanto es inalcanzable: la Luz procede desde la esencia del Creador y equivale a ella. Es decir, somos absolutamente incapaces de comprender la Luz Superior para darle nombre y definirla porque el nombre "luz" es metafórico y no puede considerarse verdadero. Por lo tanto, una "fuerza" sin cuerpo se refiere a una "vasija espiritual". Definiendo la luz, un cabalista no habla de su esencia sino que expresa la reacción y la impresión de la vasija al contacto con la luz dentro de sí misma.

La vasija y la luz

Es posible comprender la luz, es decir la impresión de la luz por la vasija. De este modo, se comprenden al mismo tiempo la materia y la forma porque la impresión es una forma y la fuerza es la "materia". Sin embargo, la sensación del amor que se genera de este modo en la vasija se define como una "forma sin materia". Si se abstrae el amor de un regalo, como si el amor nunca hubiese sido vestido en un regalo concreto y sólo hubiese constituido un nombre abstracto (el amor del Creador), en este caso se define como una forma y su obtención se llama la "recepción de forma". Esto constituye una investigación concreta porque el espíritu de este amor se queda en nuestra comprensión como la esencia de la luz, es decir como un concepto totalmente abstracto del regalo.

La materia y la forma en la Cabalá

Aunque la sensación de amor por la vasija es el resultado de un regalo, es incalculablemente más importante que el regalo mismo porque esta sensación de amor se valora por la grandeza del que regala y no por el valor del regalo. Entonces, son el amor y la atención [del que regala] que otorgan a este estado el valor y el significado infinitos. Por lo tanto, el amor se abstrae completamente de la materia que es la luz y el regalo. De hecho, sólo se queda la comprensión del amor, mientras que el regalo se olvida y se borra del corazón. Por consiguiente, esta parte de la ciencia de la Cabalá se llama "la comprensión de la forma" y es la parte más importante.

Los mundos Atzilut, Briá, Yetzirá yAsiyá

Los cabalistas distinguen cuatro grados de amor, similares a los grados de amor en este mundo. En el momento de recibir el regalo, el receptor todavía no considera que el que regala lo ama, especialmente si él es una persona importante y su estatus es más alto que él del receptor. Sin embargo, como el número de regalos crece constantemente, el receptor siente que se puede percibir aún a la persona importante como alguien que ama verdaderamente y es igual. La ley de amor postula que las personas que se aman deben sentir la igualdad entre ellos.

Por consiguiente, la Cabalá define cuatro grados de amor:

1. Hacer un regalo se llama el mundo de Asiyá.

2. Aumentar el número de regalos se llama el mundo de Yetzirá.

3. La revelación de la esencia del amor se llama el mundo de Briá. Aquí,  comienza el estudio de la forma porque en este grado el amor fue separado del regalo: la luz deja el mundo de Yetzirá y el amor se queda sin la Luz, sin sus regalos.

4. Después de la separación final de forma y materia, la persona obtiene fuerzas para subir del estado de la oscuridad al grado del mundo Atzilut, donde vuelva la sensación de la forma que se viste en la materia, es decir,  la Luz y el amor se sienten como uno.

La fuente del alma

Todo lo espiritual se percibe como una fuerza separada del cuerpo y, por lo tanto, no tiene ninguna imagen material. Lo espiritual es una propiedad separada y no tiene contacto con el mundo material. Pero si este es el caso, ¿cómo puede lo espiritual generar lo material y ponerlo en movimiento?

La fuerza es la materia

Una fuerza por sí misma es una verdadera materia, no menos que toda la materia del mundo real. A pesar que la fuerza no tiene una imagen que puede ser percibida por nuestros sentidos, esto no disminuye su valor.

Tomemos, por ejemplo, el oxígeno que compone la mayoría de los materiales en el mundo. Una botella con oxígeno puro, que no interacciona con otros materiales, parece vacía. De hecho, el oxígeno es un gas que no puede ser percibido, visto, olido, sentido ni tocado. Lo mismo es cierto para el hidrógeno.

Por otro lado, al combinar estos dos elementos, ellos se convierten inmediatamente en un líquido: agua que es buena para tomarla. Si agregamos el agua a la cal viva, el agua será absorbida inmediatamente por la cal y se convertirá en una sustancia sólida, como es la cal misma. De este modo, el oxígeno y el hidrógeno, elementos químicos imperceptibles, se convierten en una sustancia sólida.

Lo mismo puede ser dicho acerca de las fuerzas que actúan en la naturaleza. Normalmente, las fuerzas no se consideran como la materia porque son imperceptibles por nuestros sentidos. Por otro lado, vemos que las sustancias sólidas y líquidas, que se perciben en nuestro mundo, pueden ser transformadas en gas al calentarlas. Éste, al enfriarlo a cierta temperatura, puede convertirse nuevamente en sólido.

De aquí está claro que todas las imágenes perceptibles se originan de las bases que son imperceptibles y que no consideran la materia. Por lo tanto, todas las imágenes conocidas y establecidas en nuestra mente, a través de las cuales  determinamos la materia, no son permanentes y no existen por sí mismas. Su forma es un derivado de diferentes factores, por ejemplo, el calor y el frío.

Entonces, la esencia de la materia es la fuerza contenida en ella. Sin embargo, las fuerzas todavía no se nos relevan por si mismas, similar a los elementos químicos.Tal vez, se nos revelarán en el futuro.

La fuerza que es igual en lo espiritual y lo material

Por un lado, todos los nombres que hemos entregado a los objetos materiales, basándose en las imágenes materiales, son absolutamente inventados porque estos nombres derivan de nuestra percepción en los cinco sentidos. Por lo tanto, estos nombres no son permanentes y no existen por sí mismos.

Por otro lado, cualquiera definición de una fuerza, que hacemos negando su conexión con la materia, también es inventada. Sólo debemos considerar la realidad concreta, hasta que la ciencia no se desarrolle en su forma perfecta.Es decir, todas las acciones materiales que vemos y sentimos deben ser analizadas con respecto a la persona que las realiza. Debemos comprender que la persona y también la acción consisten en materia, en su esencia. De otro modo, sería imposible comprender esta acción.

Las luces y las vasijas

Considerando que la Cabalá es una ciencia real, ella busca comprender verdaderamente el universo, cuando ninguna pregunta difícil puede negar un hecho real.

El universo entero consiste en la vasija (el deseo) y la luz (el placer). La diferencia entre la vasija y la luz se manifiesta en la primera creación cuando se separó de la Fuerza Superior. La primera creación es más fina y más llena que cualquier otra siguiente. Esta creación recibe el deleite de la esencia de la Fuerza Superior que desea llenarla con el placer.

El placer puede ser medido por el deseo de recibirlo. Cuando el deseo de recibir es más grande, se siente como el placer más grande en el momento de satisfacer el deseo. Por lo tanto, la primera creación, "el deseo de recibir", se divide en dos categorías:

1. La esencia del receptor - el deseo de recibir, el cuerpo de la creación, la vasija para recepción del placer.

2. La esencia del placer recibido - la luz del Creador que fluye constantemente hacia la creación.

El universo entero y cualquiera de sus partes siempre consiste en dos cualidades, el de deseo de recibir placer y el deseo otorgarlo, que se incluyen una en otra. Estas dos cualidades son compuestas porque el "deseo de recibir", que es esencial en la creación, no existía en la Fuerza Superior. Por eso, es llamado la creación, algo que no existe en la Fuerza Superior. La abundancia recibida es similar a la esencia de la Fuerza Superior, así que una enorme distancia la separa de un cuerpo recién creado.

Cómo lo espiritual puede producir lo material

Desde la primera vista, es difícil de comprender cómo lo espiritual puede producir y sostener algo material. Pero eso es difícil de comprender sólo considerando lo espiritual como no conectado de ninguna manera con lo material.

Considerando la opinión de los cabalistas, quienes descubren que cualquier cualidad de lo espiritual es semejante a la de lo material, resulta que estas dos cualidades son similares y la diferencia entre ellas sólo está en la materia. Específicamente, lo espiritual tiene materia espiritual y lo material tiene materia substancial. Sin embargo, todas las cualidades que actúan en la materia espiritual, actúan también en la materia sustancial.

Existen tres afirmaciones erróneas en la comprensión de la conexión entre lo espiritual y lo material:

1. El poder del pensamiento humano es la esencia de hombre, su alma inmortal.

2. El cuerpo es la extensión del alma y su resultado.

3. Las sustancias espirituales son sencillas y no compuestas.

Estas aseveraciones erróneas fueron destruidas por la psicología materialista. Hoy en día, cualquier persona que desee comprender la Fuerza Superior puede hacerlo, a través de esfuerzos en utilización de la metodología para su comprensión: la ciencia de la cabalá.


 

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