Desde un principio hemos sido creados como seres sociales y de esto no podemos escapar a ninguna parte. Pero el mundo que hemos creado es tan incómodo, oprime y obliga al hombre a tanto, que por supuesto apetece huir de él.
Pero por otro lado cuando huyes, comienzas a sentir que no existe otra opción. He aquí que encontrar la combinación correcta entre lo uno y lo otro es justamente, lo que permite el acceso al siguiente nivel de existencia: cuando sabes cómo hacer este mundo confortable, y cuando aprendemos como unirnos con los demás, conservando no obstante la individualidad.
Precisamente sobre esto trata la ciencia de la Cabalá. Es decir cuando el hombre conservando su egoísmo, se eleva sobre sí mismo para unirse con los demás. El hombre de ningún modo se reprime, sino que solamente usa correctamente su egoísmo. Por eso, permaneciendo interiormente completamente libre, se eleva, se une con los demás, y al mismo tiempo, los concibe a todo ellos como su propia integridad.




