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Conceptos básicos

 

1. Esta escrito en el libro del Zohar que todos los mundos, el superior y el inferior, se encuentran dentro del hombre. Toda la existencia fue creada sólo para el hombre. Sin embargo, mientras sentimos que nosotros mismos estamos dentro de la existencia, no sentimos que la existencia esta dentro de nosotros. ¿Por qué es este mundo insuficiente para el hombre?, ¿necesita él los otros mundos, los superiores?, y ¿qué es lo que está en ellos?

2. A fin de entender esto uno necesitaría aprender la sabiduría de la Cabalá: la razón de la creación de esta existencia fue la voluntad del creador de beneficiar a sus creaciones. Por consiguiente, el creador creó al ser creado con un deseo de recibir lo que el creador quería darle, y este deseo es la naturaleza del ser creado.

El creador está por encima, trasciende tiempo y lugar. Sus pensamientos se comportan como un acto en sí mismos. Sin embargo, cuando activó su voluntad y pensó en crear los seres creados y llenarlos con disfrutes inmediatamente, ocurrió así. Inmediatamente, fueron creados todos los mundos con todos los seres creados. Todos ellos estaban llenos con todos los disfrutes que ellos habían recibido del Creador.

Esto nos responde por qué el Creador creó de Su esencia todos los mundos hasta este mundo y bajó al ser creado hasta nuestro nivel bajo.  El Ari ( Rabbi Itzjak Luria) responde a esta pregunta en su libro Etz Jayin: " A fin de revelar la perfección de sus obras". Sin embargo, en la creación de los mundos, y en el descenso de los seres creados, se revelan por el contrario las imperfecciones de las obras del Creador. La respuesta es: así fue hecho, de modo que los seres creados debieran perfeccionarse a sí mismos, que por su cuenta deban alcanzar el nivel del Creador, que es la única perfección.

Así el creador creó la escalera de los mundos. Así, a través de esta escalera las almas descienden al más bajo nivel de la escalera donde están envueltas en cuerpo (el deseo de recibir) de este mundo. Por medio de aprender la Cabalá las almas comienzan a ascender en la escalera hasta que regresan al Creador completamente.

3. El alma incluye  Luz y receptáculo (vaso, contenedor, vasija, vehículo). La Luz del alma viene del Creador, de Su esencia. Por medio de esta Luz, el receptáculo o vehículo es creado, un deseo de recibir Luz, un deseo de beneficiarse de él. Por consiguiente, el receptáculo es apropiado a la Luz que lo llena. La esencia del alma es el receptáculo, debido a que la Luz es una porción del Creador. En consecuencia sólo el receptáculo se considera un ser creado. Es creado de la nada, es decir, que esta voluntad no tenía existencia antes de que el Creador decidiera crearlo. Debido a que el creador quería beneficiar a su receptáculo de una manera completa, de manera que le acomodara, Él creó este receptáculo (es decir, este deseo de recibir) extremadamente grande, de acuerdo con la grandeza de la Luz (disfrute) que Él quería dar.

4. Esta creación es una innovación que antes no había existido. Esta se llamó " Algo de la Nada". Sin embargo, si el Creador es completo, cómo puede haber algo que no esté incluido en Él? De acuerdo a lo que ya hemos dicho, está claro que eso no existía en el Creador antes de la Creación. Esto es el deseo de recibir.

El deseo de recibir no puede estar en el Creador debido a que Él es completo. Pero, si Él es completo, ¿no debería tener el deseo de recibir? La respuesta es NO. Si Él hubiera tenido el deseo de recibir, significaría que Él quiere algo que no tiene. Eso significaría que a Él le falta algo. Esto no se puede decir debido a que Él es completo y por consiguiente, no le falta nada.  Aquello que él ha necesitó crear fue sólo el deseo de recibir de Él, porque Él quiere dar. En consecuencia, solamente creó el deseo de recibir, ya que todo lo demás ya está incluido en el Creador.

5. Una conexión (unión) de dominio espiritual, ocurre como resultado de la equivalencia de características (deseos o voluntades). Separación, en el dominio espiritual, ocurre como resultado de una diferencia de características (deseos o voluntades). Si dos entidades espirituales tienen una forma, tienen los mismos deseos (o voluntades), la misma meta, se unen mutuamente, son uno y no dos. La razón de esto es que en el dominio espiritual no hay cuerpos. El mundo espiritual es un mundo de voluntades (o deseos), poderes en bruto, voluntades que no están revestidas en ningún tipo de material. Pero el "deseo de recibir por sí mismo" es llamado material y cuerpo.

Por consiguiente, si todas las voluntades (o deseos) de dos entidades espirituales son equivalentes, entonces ellos son uno.

Ellos son uno, debido a que no hay nada que los separe a uno del otro. Es posible distinguir que hay dos y no solo uno, cuando hay una diferencia de forma entre ellos, de modo que esa es también la medida de la diferencia de forma entre ambos, así es también el grado de separación entre los dos. Si todo lo de uno es equivalente al segundo, entonces ellos son uno. Si todo en uno es opuesto al otro, entonces están distantes, como el Este del Oeste.

Si entre todas las voluntades sólo tiene una en común, se contactan a través de esta voluntad común. Si sus voluntades se asemejan más o menos, de acuerdo a la magnitud de la equivalencia o el cambio de están cerca o alejados.

6. Respecto al Creador en Sí mismo, no tenemos aprehensión alguna; por consiguiente, no podemos decir ni una sola cosa de Él. Sólo a través de sus acciones, las cuales experimentamos, es que somos capaces de entenderlo y le damos un nombre de acuerdo a lo que experimentamos de Él.

Gracias a la captación de los cabalistas (En hebreo "Mekubalim". Se les llama así debido a que reciben correspondencia directa del Creador), sabemos que el Creador sólo tiene una voluntad de conceder (otorgar, dar). Por esta razón, Él creó todo, a fin de concedernos el bien de Su Bondad. Por consiguiente, nos creó con el deseo de recibir aquello que Él quiere darnos. Este deseo de recibir es toda nuestra naturaleza.

Sin embargo, esto nos ocasiona que seamos la forma opuesta al Creador. La razón de esto es la siguiente: Él existe total y exclusivamente para conceder y no tiene el deseo de recibir. Nosotros por otro lado, somos hechos exclusiva y enteramente por el deseo de recibir para nosotros mismos, así fuimos creados por Él. Pero, si permaneciéramos sólo con este deseo de recibir para nosotros mismos, siempre nos mantendríamos alejados del Creador.

7. Sin embargo, los cabalistas, que viven con nosotros en este mundo,  también viven y experimentan la realidad de los dominios espirituales superiores. Por consiguiente, tenemos la oportunidad de escuchar cosas acerca del Creador que nosotros mismos no hemos experimentado aún.

Ellos nos dicen que el Creador es bien absoluto y que creó todo a fin de darnos ese bien.

los cabalistas nos dicen que el Creador es perfecto y completo, y por consiguiente, también sus acciones deben ser perfectas y completas.

Pero, ¿cómo es posible que en el comienzo de un trabajador perfecto y completo puedan resultar obras que no son perfectas ni completas?, ¿acaso Sus obras necesitan aún ser perfeccionadas?

La Creación es solamente el deseo de recibir y desde este punto de vista no es perfecta ni completa debido a que su voluntad de opuesta a la del Emanador. Por consiguiente, está en un estado de separación.

Sin embargo, es específicamente el deseo de recibir lo que hace posible para el ser creado cumplir la voluntad del Creador (recibir todo lo que el Creador quiere darle).

Cuando el Creador da y el ser creador recibe, están separados. Esto ocurre porque la forma de sus acciones es divergente. Si el ser creado se mantuviera como receptor, no sería perfecto y completo. En consecuencia, tampoco el Creador podría ser llamado perfecto y completo, debido a que de un trabajador perfecto y completo sólo emergen obras completas y perfectas.

Es así como el Creador limitó Su Luz y creó este mundo con restricción tras restricción, hasta que este mundo emergió finalmente, el cual es el lugar más oscuro. En este mundo, el ser creado tiene el deseo de recibir para sí mismo solamente, por lo cual la Luz en él es tan suave que la fuente de la vida ni siquiera es sentida.

8. Sin embargo, por medio del uso adecuado de Torá y Mitzvot (esto será explicado en las lecciones siguientes), una persona alcanza la integridad y perfección de la cual carecía al tiempo de la Creación. Cuál es esta integridad y perfección? Es la que él logra en una equivalencia de forma con el Creador. El también da, como el Creador lo hace, entonces, es está preparado para recibir todo lo bueno y el disfrute que fue incluido en los pensamientos de la Creación.

El también se encuentra en un estado de unión con el Creador, en una equivalencia de forma, con los mismos pensamientos y voluntad.

En el manejo adecuado de Torá y Mitzvot hay una  segulá (una propiedad especial, así como un remedio): una persona recibe un poder espiritual que le permite igualar su voluntad con la Voluntad del Creador. Sin embargo, este poder solo será revelado y actuara en una persona sujeta a la condición que marca  Torá y Mitzvot, no recibir ninguna recompensa para sí mismo sino sólo en orden de conceder satisfacción al Creador.

Hay 5 niveles de equivalencia de forma con el Creador: Nefesh, Ruaj, Neshamá, Jayá, Yejidá (NRNCH"Y). Asimismo, cada nivel tiene sus propios niveles de los cuales una persona recibe. Eso significa que  hay un total de 125 niveles desde este mundo hasta lo más alto de la escalera.

Por medio de la Torá y los Mitzvot, a fin de dar satisfacción al Creador , una persona se merece y logra, poco a poco ( nivel tras nivel),  receptáculos (contenedores, vasos, vasijas) de la voluntad de conceder. De este modo la persona asciende esos niveles, nivel tras nivel, hasta  que alcanza una equivalencia completa de forma.

Se cumple en el hombre el pensamiento de creación: recibir todo el disfrute y la perfección que el Creador preparado para él. Además, gana la verdadera unión (al Creador) porque alcanza el deseo de conceder, así como el Creador.

9. Ahora que podemos comprender lo que está escrito:" Todos los mundos, el superior, el inferior y todo lo que hay dentro de ellos fue creado solamente para el hombre". Todos los niveles de los mundos sólo completan la voluntad del hombre para ayudarle a adquirir una equivalencia de forma con el Creador, la cual no tenía al tiempo de la Creación. Desde el comienzo, nivel tras nivel y mundo tras mundo avanzó a través de un proceso progresivo de restricciones y desarrollo hasta llegar a nuestro mundo material, a fin de traer el Neshamá (alma)  dentro del Guf (Cuerpo) de este mundo.

Este Guf solamente tiene el deseo de recibir y no de conceder en absoluto. En este nivel el hombre es como los animales o como las bestias salvajes. Con relación a esto la Torá escribe: "El hombre nace como un burro salvaje".

En esta situación el hombre es considerado como completamente opuesto al Creador y no hay mayor separación que esta. Si una persona aprende  Cabalá, causa un despertar en el Or Makif (Luz que rodea) que le ilumina desde lejos. Esta Luz  se encuentra afuera del receptáculo (la voluntad de la persona) y espera hasta que el hombre repare el receptáculo que lo rodea, lo cual deberá ser una forma de dar al Creador y entonces la Luz entra a su interior. Por consiguiente, esta Luz se llama la Luz del Alma. Por medio del aprendizaje de la Cabalá ésta Luz se reviste a sí misma en la voluntad del hombre y le ayuda a alcanzar la forma de dar/conceder.

Un hombre sólo logra este deseo de conceder gradualmente, de abajo a arriba, en el sendero en el que los niveles descendieron al tiempo del desarrollo de arriba a abajo. Todos los niveles son las medidas del deseo de conceder: mientras más alto el nivel, más distante del aspecto del deseo de recibir y más cerca del deseo de conceder. Una persona adquiere gradualmente todos los niveles, hasta que se merece ser completamente capaz de conceder y no recibe nada para sí mismo.

Entonces, la persona ha alcanzado la integridad, con verdadera dveikut (unión). Esta es la meta de la Creación y el hombre fue creado sólo por esto.

10. Después que una persona ha aprendido todo lo que ha sido dicho aquí, se le permite aprender la sabiduría de la Cabalá, sin miedo de un antropomorfismo, debido a que aquellos que aprenden la sabiduría de la Cabalá sin una guía apropiada se confunden. Los Sefirot y Partzufim (objetos espirituales) del mundo de Atzilut hasta el mundo de  Asiya son la imagen de Dios y unidos con el Creador. Sin embargo, podría ser posible que esta fuera de una semejanza a Dios: que todos los mundos son innovaciones, viniendo después de la restricción, que todos ellos tienen diferentes  tipos de cambios, números, arriba, abajo, ascensiones y descensos, así como pares?

11. De lo que se ha explicado está claro que todos esos cambios: ascensos, descensos, restricciones, números, son todos considerados desde el punto de vista de las almas que reciben. Es posible dividir toda la existencia en dos divisiones: potencial y real. Esto es comparable a un hombre que construye una casa. En su pensamiento ya hay una casa, sin embargo, las características de ésta no son comparables a las características de una casa que ha sido hecha en realidad. Esto se debe a que en el pensamiento, la casa está hecha de materia de pensamiento y se encuentra en forma potencial. Sin embargo, cuando una casa comienza a emerger del pensamiento a la realidad, recibe un material diferente, un material de árboles y piedras. Así también es posible distinguir en las almas un aspecto de potencial y uno de realidad. La emergencia de las almas del Creador "en realidad", comienza sólo en el mundo de Briá. Por consiguiente, todos los cambios que ocurren antes del mundo de Briá son considerados "en potencia", sin ninguna distinción tangible con el  Creador.

Todas las almas ya están incluidas en el Maljut (Reino) de Ein Sof (Sin límite), en el punto medio de toda la existencia. Esto se debe a que este punto  en "potencia" incluye los receptáculos de las almas, que en el futuro van a emerger en "realidad" del mundo de Briá y abajo. El Primer tzimtzum (restricción) fue hecha en el punto medio solamente en el aspecto de "potencial" con respecto a las almas futuras. Todos los  receptáculos y los mundos alejados de la primera restricción  hasta  el mundo de Briá que emergió y se desarrolló desde el punto medio, están sólo como "potencial" respecto a las almas, sólo cuando las almas comienzan a emerger en realidad del mundo de Briá  y abajo, entonces los cambios que están en los  niveles de esos mundos comienzan a actuar sobre ellos.

12. Esto puede ser comparado a un hombre que se cubre y se esconde a sí mismo con ropas y cubiertas con el propósito de no ser visto ni sentido. Ciertamente con respecto a sí mismo él permanece como era originalmente. Así también los diez Sefirot (Keter, Jojmá, Biná, Chesed, Gevura, Tiferet, Netzach, Hod, Yesod, Maljut) son solamente las 10 cubiertas, en que  el Ein Sof se recubre y se oculta de las almas.

La Luz de Ein Sof  está en un estado de reposo absoluto y así es cuando también ilumina por dentro de las cubiertas. Sin embargo, debido a que las almas reciben el Or Ein Sof (Luz de Ein Sof) a través de las cubiertas, cuando ellas sienten como si hubieran cambios en la Luz. Por consiguiente, las almas que reciben la Luz, se dividen en 10 niveles de acuerdo a las divisiones de las cubiertas.

Todas esas cubiertas provienen solamente del mundo de Briá y abajo, porque solamente allí, las almas en existencia reciben de los 10 Sefirot vía las cubiertas. En los mundos de  Adam Kadmon y  Atzilut, las almas todavía no existen porque éstas sólo se encuentran en aspecto de "en potencia".

Mas allá del hecho que las 10 cubiertas que están en los 10 Sefirot sólo gobiernan en los mundos de Briá, Yetzirá, Asiya, también  hay los 10  Sefirot, que son considerados la imagen de Dios, justo como antes de la primera restricción.

La única diferencia está en los receptáculos de los 10 Sefirot: En los mundos de  Adam Kadmon y Atzilut, están sólo en "potencial", y de BY"A (Briá, Yetzirá, Asiya) los  receptáculos de los 10 Sefirot comienzan a revelar el poder de lo oculto y cubierto dentro de ellos. Sin embargo, en la Luz que hay en ellos no hay cambio como resultado de las cubiertas.

13. No obstante, en los mundos de Adam Kadmon y Atzilut no hay todavía una revelación de las almas (los receptores). De ser así, ¿para  qué son usados los receptáculos de Adam Kadmon y Atzilut?, ¿y de quién se están ocultando y cubriendo, de acuerdo a las medidas que hacen en la Luz de Ein Sof? La respuesta es que en el futuro, cuando los mundos de  BY"A junto a las almas que están en ellos asciendan, recibirán de acuerdo a los niveles de los 10 Sefirot que están en Atzilut  o Adam Kadmon.

14. Ha sido explicado que los mundos, las innovaciones, los cambios, los niveles, todo esto se refiere a los  receptáculos que conceden a las almas y las miden, de manera que puedan recibir la Luz de Ein Sof.

Sin embargo, las almas, cuando suben en los niveles, no hacen ningún cambio en la Luz de Ein Sof en sí mismo, porque las cubiertas no afectan al que esta cubierto, sino a aquel que quiere percibir, a aquel que está cubierto y quiere recibir de Él.

15. Uno puede distinguir entre los Sefirot y Partzufim en cada lugar en los que ellos se encuentran, tres aspectos: La esencia del Creador,  receptáculos, luces. Los receptores no tienen pensamiento y toman de la esencia del Creador.

En los receptáculos, hay siempre dos aspectos contradictorios: ocultar y revelar. En el comienzo, los receptáculos ocultan la esencia del Creador, de manera que los 10 contenedores que están en los 10 Sefirot son también 10 niveles de ocultación. Sin embargo, después que las almas recibieron esos contenedores con todas las condiciones que estaban en ellos, esas ocultaciones se cambiaron a revelaciones para la  aprehensión de las almas.

Esos dos aspectos contradictorios en los contenedores se hacen uno, debido a la medida de la revelación que está en el receptáculo: está determinada precisamente por la medida del ocultamiento que está en el contenedor. Un receptáculo que es más vulgar, que oculta más Su esencia, revela una estatura mucho mayor.

Las luces que están en los Sefirot tienen la misma medida de estatura que las que serán reveladas en el futuro para la aprehensión de las almas.  Mientras por un lado todo se extiende desde la esencia del Creador, por otro, la aprehensión en la Luz ocurre según las características del receptáculo. Por consiguiente, hay necesidad de 10  luces y 10 receptáculos. Es decir, 10 niveles de revelación a los receptores, de acuerdo con las características de esos  receptáculos. De tal modo que no hay diferencia  entre la Luz y la Esencia del Creador, excepto en esto: en la esencia del Creador no hay captación o aprehensión y la aprehensión es sólo de acuerdo a lo que llega a nosotros desde el Creador a través de las formas en que se reviste a sí mismo en los  receptáculos de los 10 Sefirot. Por consiguiente, cualquier  cosa que llega a la aprehensión la llamamos "luces".

 

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