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Autor: Rav Dr.
Michael Laitman
El Creador actúa
sobre nosotros usando varios elementos de nuestro mundo. El hombre
debe entender que las cosas que le ocurren no son más que mensajes
del Creador. Si el hombre responde correctamente a la acción divina
entenderá claramente lo que el Creador espera de él y lo sentirá.
El Creador actúa
sobre nosotros no solamente a través de la gente en nuestro medio
ambiente, sino que usa cada cosa que existe en nuestro mundo. La
estructura de nuestro mundo es tal que el Creador puede
influenciarnos y situarnos cerca de la meta de la Creación.
Difícilmente
sentimos alguna vez la presencia del Creador en las situaciones
diarias que enfrentamos. Esto es por que nuestros atributos nos
sitúan opuestos al Creador y hacen imposible para nosotros sentirlo.
Tan pronto un hombre adquiere atributos similares a los del Creador,
empieza a sentirlo a Él de forma proporcional.
Cuando enfrentamos
problemas, necesitamos preguntarnos a nosotros mismos: ¿Por qué me
pasa esto?, ¿por qué me está haciendo esto el Creador? Castigos
semejantes no existen aunque muchos son mencionados en la Torá. Hay
sólo “incentivos” forzando al hombre a progresar sobre lo que él
siente de manera egoísta.
El conocimiento de
las cosas es sólo un mecanismo auxiliar que nos ayuda a entender lo
que sentimos. Cuando contemplamos nuestra vida como un gigantesco
salón de clases con el omnisciente Creador actuando como maestro y
dándonos a manos llenas el conocimiento que estamos preparados a
recibir. Esto progresivamente despierta en nosotros el sentimiento
del Creador en nuestros recién nacidos órganos sensoriales de lo
espiritual.
El Creador ha
hecho una escalera para nuestro ascenso. Esta es una escalera en
movimiento que apareció en el sueño de Jacob y fue descrita por el
Baal HaSulam, el rabino Yehuda Ashlag y su hijo Baruj Ashlag.
Nosotros damos la
espalda a la fuente del conocimiento simbolizado por esta escalera y
sólo a través de esfuerzos seremos capaces de retornar y empezar a
movernos hacia el Creador. Esta es la razón por lo que el Creador
nos envía maestros, libros, así como compañeros de estudio.
El estudiante que
sigue las enseñanzas de la Cabalá vive en el mundo físico pero está
sobrecargado por su egoísmo. Es por lo que no puede entender
propiamente a los sabios que están físicamente cerca de él pero que
también se desarrollan en los mundos espirituales.
Si un estudiante
puede dejar a un lado su razón, sus opiniones y sigue los caminos
expuestos por los escritores de auténticos libros de sabiduría, él
será capaz de unirse inconscientemente con los mundos espirituales.
Nosotros
no vemos ni sentimos al Creador en nuestro mundo, por lo tanto, es
imposible para nosotros hacer que nuestro egoísmo lo rodee a Él. Las
enseñanzas de un maestro o profesor pueden penetrar al estudiante e
inducir la fe en él. Eso está relacionado con el O.H.P. del maestro
(Ozen: Oído, Hotem: Nariz, Pe: boca, representando los vasos
espirituales de recepción) llegando hacia abajo al G.E. (Golgata y
Einayim, representando los vasos de recepción) del nivel de abajo
(por ejemplo, el del alumno). Elevarse al nivel del O.H.P. del
maestro significa unirse con su sabiduría y sus pensamientos.
Igualmente si un estudiante se introduce en el O.H.P. de un texto de
sabiduría, se eleva temporalmente y lo espiritual es revelado a él.
Siempre que leemos
los trabajos de los virtuosos, el Baal HaSulam, Simon Bar Yochai,
nos unimos directamente con ellos a través de la Luz Circundante, el
Or Makif. Entonces somos iluminados y nuestros vasos de recepción
purificados. Es importante, cuando leemos, tener en mente la altura
del autor. Sea que esté vivo o muerto, realmente no importa.
Todo el tiempo nos
podemos unir con él usando nuestros sentimientos cuando estudiamos
sus trabajos. Hay muchos caminos que nos llevan al Creador y Él usa
muchos medios para actuar sobre nosotros. Cualquier dificultad u
obstáculo en la senda del estudiante, en particular la muerte de su
maestro, puede ser considerada una oportunidad para transformarse a
sí mismo a un nivel individual.
Plática en una
cena de la fiesta de Sucot, 1995
Todas las
correcciones que toman lugar dentro del partzouf Z”A del mundo de
Atzilout ( el prototipo del hombre en nuestro mundo) están incluidas
en un proceso nombrado “Sucot”. El hombre, el vaso espiritual, el
alma, es similar al estado de Z”A en el mundo de Atzilut. La Luz
que el alma recibe viene de las interacciones de Biná, Z”A y Maljut
en el mundo de Atzilut. Yehuda Ashlag dijo: “La Sucá reúne dos
conceptos: el techo que lo cubre, hecho de ramas pequeñas y residuos
vegetales. Similarmente si un hombre puede construir una protección
contra los placeres de arriba, descubrirá al Creador y a Su
gloria.”
Cuando un hombre
construye el techo de la Sucá, trata de simbolizar la construcción
de la pantalla, la masaj que lo habilita a reflejar el placer
resultante de la percepción del Creador. Este trabajo es llamado
“hombre de ima”, es como una plegaria para recibir la fuerza para
oponerse al egoísmo. Si la plegaria de un hombre es sincera, la
fuerza es enviada a él y así puede recibir la Luz divina con la
ayuda de una pantalla. Esta Luz es la Luz de la sabiduría y el
entendimiento, la “Or Jojmá”. Esta Luz lleva toda la información
acerca del presente nivel espiritual del hombre y el grado alcanzado
así como los “cómo y por qué” de los eventos que le ocurren.
Una vez que el
hombre ha entendido los atributos de este grado espiritual lleva
consigo el nombre de este grado. Cada nuevo grado mayor que alcance
corresponderá a más perfección y a nuevos nombres mientras se mueva
hacia arriba. Durante este proceso nuevos atributos son adquiridos.
La misión de las
almas encarnando en nuestro mundo es alcanzar el nivel que ellas
mantenían antes de descender y entraran a la carne del cuerpo. Es la
tarea del hombre durante una de sus vidas, a pesar de la oposición
de su cuerpo, regresar a la raíz de su alma, el nivel espiritual en
el cual moraba antes de la encarnación de ésta. Algunas almas sólo
necesitan elevarse de nuevo a su nivel anterior. En este caso su
senda, por la cual se elevan esta compuesta de 6000 grados llamados
“años”, de aquí la noción de los 6000 años de existencia del mundo.
Hay también
algunas almas especiales que no solamente necesitan regresar a su
nivel anterior, sino además completar su progreso a través de los
mundos de ABY”A y alcanzar el nivel de partzouf de SA”G en el mundo
de Adam Kadmon. Este nivel es llamado “7000 grados” o “7000” años,
los cuales también pueden alcanzar el nivel del partzouf de A”B en
el mundo de Adam Kadmon llamado “8000 años” o aún más alto, al nivel
de partzuf de Galgata llamado “9000 años”. Finalmente, algunas almas
alcanzan el nivel de “10,000 grados” o “10,000 años” y su
conocimiento y percepción las habilita a penetrar al Mundo sin Fin,
el Ein Sof. Semejantes almas encarnarán solamente una vez en decenas
de generaciones. La humanidad ha atestiguado muy pocas de esas
almas. Los grandes cabalistas poseen un alma semejante.
Observando el
mandamiento de la construcción de la Sucá se simboliza la fusión al
más alto nivel entre el Creador y la creación.
¿Cómo pasa
todo esto?
Z”A que comprende
6 sefirot provee la orientación de acuerdo al origen de la Luz:
norte, sur, este y oeste, arriba y abajo. Maljut recibe la Luz de
sefirot de Z”A, de sus 6 atributos. Esto es por lo cual el etrog es
aplicado primero que el lulav al abrir la puerta y pronunciar la
bendición. Esto se refiere a la observancia del mandamiento de la
Sucá y el lulav. Una persona cumpliendo un mandamiento no debe
pensar que con gestos mecánicos completará acciones espirituales.
Este nunca es el caso, ¡el hombre no puede completar nada espiritual
con la ayuda de sus manos, pies y labios! Una verdadera acción
espiritual toma lugar solamente cuando un hombre localiza una
pantalla contra sus deseos egoístas, abriéndose a sí mismo a la Luz
divina y dedicando sus placeres al Creador.
La fiesta de Sucot
dura siete días, en la imagen de la Luz entrando a las siete sefirot
de Z” A de Biná. Cada día corresponde a un grado o nivel espiritual,
una nueva Luz en una nueva sefirot. El séptimo día, cuando la Luz es
transferida de Z”A a Maljut, es llamado “Simjat Torá”
(la
alegría de la Torá). Esta fase corresponde a la recopilación de toda
la Luz recibida por Maljut, la cual desciende dentro de las almas
en la Luz llamada Torá. Esta Luz no entra a la Sucá, corresponde a
una fiesta separada. La Sucá corresponde a la Luz que pasa a través
de Z”A con la ayuda de una pantalla durante la celebración de los
siete días de Sucot. Simkhat Torá corresponde al paso de la Luz de
la Torá, Z”A dentro de Maljut y su unión completa.
La noche que
precede a Simjat Torá es llamada “Lei hazana raba”. Es una noche
especial durante la cual toda la Luz Circundante se reúne alrededor
de Z”A. Como dicha Luz está a todo el rededor Z”A,este grado es
llamado “noche” antes de su transformación a Luz Interior,“Or Pnimi”,
la cual subsecuentemente entrará a Maljut.
Cualquier acto
cumplido con una intención “dedicada al Creador” es espiritual, el
mismo acto cumplido con una intención “auto-dirigida” es material y
egoísta. Los primeros cabalistas descubrieron que es muy difícil
observar físicamente los mandamientos, algo fácil para la gente
religiosa, no obstante, debe hacerse un esforzarse en observarlos.
Una de las dificultades para el cabalista es que el analiza todos
sus pensamientos, acciones y eventos de acuerdo con su impacto en su
camino espiritual. Mide la importancia de esos factores en su
progresión, en su revelación con el Creador.
A medida que la
conexión con el Creador adopta una mayor concentración y esfuerzos
interiores contra el egoísmo, el hombre encuentra dificultades en
cumplir las obras físicas supuestamente unidas a lo espiritual.
Ninguna obra física puede tener influencia en el mundo espiritual,
el Creador. La relación entre el hombre y el Creador esta hundida en
el corazón del hombre. La observancia mecánica de los mandamientos
sigue siendo necesaria por que ésta corresponde al deseo del
Creador.
Todos los
esfuerzos por sí mismos ayudan al hombre a progresar
espiritualmente. Esos esfuerzos le ayudan a enfocarse en la
existencia del Creador mientras estudia Cabalá para poder entender
Sus actos y alcanzar la meta de la creación. El egoísmo nos permite
hacer algo sólo cuando es seguro el beneficio y derivar placer de
este. Debemos pedir al Creador ayuda durante la plegaria para
contener las fuerzas del egoísmo. Este es el único camino directo
hacia Él y a medida que pasa el tiempo, la conexión entre el hombre
y el Creador se clarificará por si misma y estará mas firme. Gracias
a este proceso el hombre empieza a entender lo que le pasa, por que
él experimenta ciertos sentimientos. Esos nuevos estados inducidos
son usados como una catapulta que impulsa al hombre al siguiente
grado o nivel espiritual.
¿Qué es un secreto
o una enseñanza secreta? Un secreto continúa existiendo a menos que
el hombre penetre en él. Lo mismo ocurre en la vida diaria que puede
ser oscura e incomprensible un día, obvia y muy auto-evidente al
otro. Solamente un individuo puede abrir las puertas de un secreto y
hacer extenuantes esfuerzos para entender que era lo que no estaba
claro antes. No es posible medir los esfuerzos en nuestro estudio
porque ellos pertenecen a la esfera de los sentimientos y son, por
lo tanto, difíciles de expresar. Es difícil comprender lo que otra
gente siente.
Generalmente,
hablar sobre todos los esfuerzos hechos en nuestro mundo responde a
la misma actividad egoísta. Un hombre que transforma sus placeres al
buscar fragmentos pequeños de Luz generalmente se esfuerza en
alcanzarlos usando objetos de nuestro mundo. Esto se basa en el
hecho de que está motivado por necesidades egoístas. En Cabalá un
esfuerzo es lo que el hombre no puede completar sin herir su propio
ego. Después de haber probado toda clase de posibilidades en vano,
el hombre dirige su mirada al Creador para enviarle sus demandas.
Esta es una verdadera plegaria siguiendo un genuino esfuerzo. Sólo
el Creador puede sacarnos de nuestro egoísmo, no hay nada que el
hombre pueda hacer al respecto. Si el hombre aún vive bajo la
impresión de que él puede mejorar espiritualmente o que quedan
algunas opciones, el egoísmo le impedirá llorar genuinamente por el
Creador.
El egoísmo no
traerá la benevolencia del Creador mientras el hombre no se convenza
de que si él se rehúsa a seguir el camino de la espiritualidad está
muerto y que la jornada sólo puede ser emprendida con ayuda del
Creador. Este camino no es similar a ningún otro porque es imposible
percibir el siguiente movimiento. Cada nuevo movimiento toma lugar
en completa oscuridad y la experiencia pasada queda sin uso en el
entendimiento de la progresión futura de uno. Si este no fuera el
caso, el hombre usará su razón en lugar de localizar su fe en el
Creador por encima de su propio conocimiento y entendimiento.
La autenticidad de
los esfuerzos propios y de la dirección apropiada puede ser
verificada si uno constantemente redirige sus pensamientos hacia el
Creador. Uno debe saber que cada sensación nueva es enviada por el
Creador por que ésta corresponde a Su deseo. El Creador nos da lo
que podemos entender en el momento preciso. Este proceso es privado
y no puede ser comparado con ningún otro. Todo lo que podemos hacer
es estar conscientes de nuestro egoísmo, nuestro enemigo y encararlo
en lugar de dejarnos llevar por su corriente. Esta etapa es
compartida por todos los hombres si bien percibido algo diferente en
cada uno de ellos.
No hay un lazo
directo entre la intensidad de nuestro egoísmo y la duración de
nuestra jornada espiritual. Nada pasa desde fuera, todo está basado
en la energía que el hombre invierte en su petición por ayuda al
Creador. Esta petición es difícil de formular porque el egoísmo se
siente humillado en esta batalla.
Sin la ayuda del
Creador y el despliegue de su Luz dentro del Kli, el Kli no se
volvería altruista. Sin los atributos de la Luz, el Kli permanecería
totalmente egoísta e incapaz de moverse hacia la espiritualidad. No
hay otro camino para alcanzar la espiritualidad.
Después de haber
explorado todas las opciones, el hombre está convencido que no hay
una salida y su egoísmo está listo para aceptar ayuda. En orden de
alcanzar este grado, el hombre debe poner permanentemente el plano
espiritual por encima del físico, aún si él escoge una meta
completamente egoísta en un principio (por ejemplo, el deseo de
ganar algo de la espiritualidad.)
Necesitamos usar
todos los medios disponibles ahora en el mundo. A medida de que los
deseos egoístas disminuyen necesitamos seleccionar medios para
mantener nuestro deseo de estudiar Cabalá. Ganar respetabilidad,
honores y poder, son factores conductores seguidos por deseos
verdaderos para sentir al Creador. Después se vuelve importante
ante los ojos del hombre hacer algo para satisfacer al Creador.
Nunca debemos descartar los medios a nuestra disposición y al mismo
tiempo nunca olvidar que el Creador actúa sobre nosotros usando los
diferentes elementos de nuestro mundo.
De la cena “seudá mafseket” antes de “Yom Kipur” (Día del Perdón),
1996
“Talmid jajam”,
el estudiante del sabio, esos términos describen a quienes
directamente con el Creador. ¿Qué puede estudiar uno con el Creador?
El único atributo del Creador es satisfacer Su creación. Si el
hombre desea adquirir este atributo en orden de satisfacer al
Creador justo como el Creador satisface al hombre, el se transforma
en el “estudiante del Creador”.
Siempre y cuando
el hombre haga esfuerzo para trabajar, el Creador oirá su llamada de
auxilio. Este proceso deberá ser sincero ya que uno no puede engañar
al Creador. El progreso espiritual es una senda interior personal,
no es necesario revelarlo a otra gente de otra forma la plegaria de
uno puede ser en vano. Cuando las impresiones espirituales empiezan
a ser percibidas no hay palabras para describirlas, por lo tanto, un
hombre buscando lo divino nunca debe hablar del nivel en el que se
encuentra.
Cuando el hombre
no piensa en nada más que en progresar hacia el Creador, cuando todo
su tiempo y energía están dedicados hacia su progresión, el Creador
cumplirá sus deseos.
Al principio el
hombre debe saber lo que se requiere para su corrección, pero, no
comprende claramente qué es un Kli (vaso) listo para recibir la Luz
divina así como la naturaleza de esa Luz.
Los trabajos de
Yehuda y Baruj Ashlag proveen instrucciones y métodos globales
para progresar espiritualmente. Baal Hashulam nos ha dado
especificaciones sobre cómo llevar nuestra progresión espiritual y
llevarnos a nosotros mismos más cerca del Creador.
¿Por qué ayunamos
durante Yom Kipur? Si a una persona enferma se le pide no comer
durante un día completo y vestirse de blanco para curarse de una
enfermedad, lo haría por su propio bien. De esta forma muchos
hombres cumplen obras apegadas a prescripciones religiosas. Los
mandamientos que deben ser observados son sólo aquellos que
corresponden a Su voluntad. Nosotros no entendemos cómo lo
espiritual está conectado a nuestro mundo y cómo toman los mundos
espirituales el aspecto de nuestro mundo material. El hombre
estudia, si comprende que no entiende, ésta ya es una verdad. El
Creador da al hombre esta impresión porque quiere acercarlo más a
Él. En caso opuesto, si Él no quisiera que el hombre se le acercase,
le daría satisfacción en su estudio, trabajo, familia. La progresión
es posible sólo cuando hay un sentimiento de insatisfacción.
Generalmente el
hombre está educado para sentir su propia perfección. Esto es como
si los maestros despojaran del hombre las posibilidades de
levantarse o caerse. En nuestras sociedades modernas la educación
está basada en principios de auto-satisfacción. Esto mata al hombre
porque su egoísmo es satisfecho.
Lo mismo se aplica
en nuestro desarrollo espiritual porque sólo el grado de
insatisfacción alimenta la inspiración para ir más allá de los
límites de los hábitos y la pereza, en orden de elevar la
espiritualidad. Esfuerzos individuales en calidad y cantidad nos
permiten alcanzar la meta que nos hemos fijado para nosotros mismos.
Todos los esfuerzos por estudiar, discutir o diseminar la sabiduría
de la Cabalá beneficia grandemente a los que lo hacen. Se convierten
en una puerta de acceso, permitiendo que otros en nuestro mundo se
vuelvan familiares con el Creador.
Para que sea un
conocimiento auténtico cabalista debe estar insertado en el corazón
del hombre y de sus sentimientos. Las ciencias pueden ser estudiadas
pero no modificarán el carácter humano, no requieren del que busca
una transformación de su apariencia existencial. Las ciencias solo
tratan con una pequeña parte de la creación, en la última parte que
está confinada a los límites más estrechos de nuestro mundo. Hoy en
día, no obstante, la ciencia ha empezado a descubrir que existe una
relación entre la experiencia y el experimentador. En la Cabalá el
investigador sólo puede obtener conocimiento si sus cualidades
concuerdan con las del tema de su estudio.
Cena de Rosh Jodesh Tishrei (la luna nueva). Sep, 1996
El universo está
hecho de dos componentes: el Creador y su deseo de dar placer, así
como, la creación y su deseo de recibirlo. El deseo de recibir
placer cuando está conectado por una pantalla “a prueba de orgullo”
es llamado “partzuf”, un elemento espiritual. Cuando el partzuf
permite que la Luz del Creador entre y se dedique al Creador éste
realiza el “zevoug de akaa”. Esta acción es llamada “mandamiento”.
La Luz en el partzuf es llamada “Torá”. Cuando un hombre cumple un
mandamiento físico con una intención espiritual recibe la Luz de la
Torá. Su egoísmo es corregido y dos mundos son unidos.
Mientras se
observan los mandamientos en este mundo, el hombre aún necesita
definir qué quiere obtener. La observación mecánica no lleva al
progreso espiritual ésta únicamente localiza al hombre en un nivel
“espiritualmente inanimado”. Sólo la intención puede ayudar al
hombre a entrar en un mundo espiritual. Esta también define su nivel
espiritual y el grado de percepción de la Luz espiritual, el
Creador. “Un mandamiento sin intención es como un cuerpo sin
espíritu”, refiriéndose a que éste es cumplido en un nivel
“espiritualmente inanimado”.
La enseñanza de la
intención adecuada es el propósito y tarea de la Cabalá. Esta
representa la parte escondida de la Torá y está basada en enseñanzas
preliminares en el estudio del hombre y en cómo definir sus
verdaderas intenciones. Finalmente, el hombre se vuelve consciente
de su egoísmo y verdadera naturaleza que fomenta su deseo de recibir
placer sin considerar las opiniones, pensamientos y deseos de otra
gente.
Cuando se embarca
en este viaje espiritual, el hombre no sabe por qué se levanta
temprano en la mañana, estudia y atiende lecturas. Todo esto toma
lugar inconscientemente. Sólo una vez que el Creador se le haya
revelado, el hombre entenderá que fue guiado a actuar de esa forma y
así todo se vuelve más claro. Las palabras no pueden existir sin el
hombre que las percibe. Sólo cuando el hombre percibe uno de los
fragmentos de la infinita y suave Luz llama a “su mundo” el
fragmento percibido. Por el contrario, todos los grados del mundo
están latentes en el hombre. Esos grados de conocimiento espiritual
corresponden a la adquisición progresiva de conocimiento localizado
más allá de los límites de nuestro mundo.
El hombre es un
punto egoísta en la creación y debe madurar espiritualmente para
progresar. Sólo esta maduración - o sea la apertura del punto en el
corazón - concuerda con el incentivo inicial, todas las otras
acciones se apoyan en esto.
Nosotros estamos
animados solamente por el deseo de sentir placer en todas las etapas
de nuestro desarrollo. Este deseo es llamado “Klipá” (piel, cáscara)
porque ésta fuerza protege al hombre mientras éste no haya alcanzado
el nivel donde desee remover la piel para disfrutar el fruto. El
fruto es el Klipá enmendado, el deseo de otorgar sin retorno, para
satisfacer, justo como el Creador. El Klipá es una fuerza
espiritual. El cuerpo espiritual del Klipá está compuesto de una
cabeza y un cuerpo. La cabeza del Klipá es llamada “conocimiento” y
el cuerpo “deseo de recibir”. La “cabeza” de un cuerpo
espiritualmente puro es llamada “Fe por encima de la razón” y el
“cuerpo” es llamado “la acción de otorgar sin retorno”. Solo un
estudio asiduo puede sacar al hombre por encima de estados no
deseados en los cuales él se hunde sin ayuda. El estudio diario
purifica nuestros pensamientos y nos mueve en la dirección correcta.
El vino simboliza
la Luz de “Jojmá”, la Luz de la vida. A fin de enfatizar que
recibimos la Luz de la vida con la ayuda de una pantalla, decimos
“lehaim”. De esa forma la Luz recibida brilla sobre nosotros en el
nombre de la vida. Esta no es recibida correctamente por vía de los
deseos que no están reparados o enmendados. Si ese fuera el caso, la
Luz desaparecería y llevaría a la “muerte espiritual”.
No, por que si hay
una pregunta significa que un deseo necesita ser satisfecho, por
consiguiente, la pregunta tiene el derecho de ser hecha. Aunque la
respuesta sea un poco más compleja. Es algunas veces imposible dar
una respuesta debido al hecho de que los sentimientos del que
cuestiona difieren de aquellos del que responde. Uno debe encontrar
una respuesta a sus propias preguntas.
Si un hombre tiene
apuros espirituales esto significa que hay lazos entre él y el
Creador. Aún y si no son claramente sentidos esos lazos existen.
Sólo el hombre puede encontrar sus propias respuestas aún si no
puede entender qué es lo que está pasando.
El mundo
espiritual no es nada más que el deseo de recibir y la pantalla
(masaj) que se opone a éste. La decisión tomada en el Kli (vaso)
empieza como deseo (el Kli egoísta) o con la masaj (un Kli
espiritual otorgando sin retorno) o su unión (Kli espiritual
recibiendo).
El hombre debe
esforzarse para aceptar todo lo que le pasa porque todos los eventos
son un medio de progreso espiritual. No hay una receta para cada
caso en particular y el hombre debe encontrar lo que puede y lo que
no, así como el aplicar los métodos expuestos por nuestros maestros.
Cuando un hombre se da cuenta que después de haber tratado no puede
escapar del pequeño universo de su egoísmo, le habla a Dios y clama
por ayuda. El egoísmo siente que es el principio del fin. Sólo en
esta situación sin salida puede el Creador ayudar al hombre, porque
el hombre está listo para aceptar su ayuda.
Todos nosotros
alcanzaremos el estado de “gmar tikun”, la obtención de la
corrección. Lo que sea que pase todos alcanzaremos nuestra raíz en
el “Ein Sof” (mundo sin fin.) Todo está encaminado a la corrección
final, el fin de los deseos egoístas. La noción del Mundo sin Fin en
todos los días de la vida difiere radicalmente de su verdadero
significado en Cabalá. El estudio de las verdaderas fuentes puede
acelerar nuestra progresión hacia lo espiritual y permitirnos
vivirlo en esta vida, por lo que es llamado el camino de la Torá.
La progresión puede también ocurrir a través del sufrimiento,
siguiendo la reencarnación del alma, pero, en cualquier caso el
resultado es el mismo. El camino de la Torá no significa reducir el
sufrimiento o evitarlo. Esta no es la fuerza conducTorá de aquel que
sigue el camino de la Torá.
El hombre
transforma el sufrimiento inducido por deseos egoístas mundanos a
sufrimientos correspondientes a la falta de espiritualidad,
acortando así acorta el tiempo para llegar a su meta.
Cena de Rosh Jodesh Tevet (la luna nueva), 1995
El deseo del
hombre por conocer lo divino iguala las aspiraciones más intensas
por conocerse a sí mismo. El egoísmo retraza las aspiraciones del
hombre porque la naturaleza de éste es buscar auto-satisfacción y la
saturación de sus deseos. Cada vez que el hombre se da por vencido
en sus ilusiones inmediatamente desea conocer al Creador, Su fuente,
Su verdadera naturaleza.
El Baal HaSulam
estaba listo para hablar a todos, para buscar estudiantes y público
en un periódico cuyos artículos más tarde se convirtieron en un
libro “Matan Torá” (El regalo de la Torá). La paradoja radica en el
hecho de que antes hubiera cabalistas y no estudiantes mientras en
la actualidad muchos desean estudiar pero no hay cabalistas.
Es la primera vez
en la historia que enfrentamos semejante situación. El deseo de
estudiar es fomentado de abajo mientras de arriba nos encontramos a
nosotros mismos arrojados a la creciente oscuridad espiritual. Esta
es una situación constructiva porque da testimonio al hecho de que
si nuestro deseo de progresar espiritualmente es genuino las
respuestas recibidas serán proporcionales a su intensidad.
¿Qué define el
poder de amor entre un hombre y el Creador? Es el grado de
sufrimiento y pasión, el grado de sufrimiento debido a la ausencia
de Luz dentro del Kli y la pasión que sigue la penetración de la Luz
divina cuando la unión toma lugar. Esto significa que si un hombre
puede sentir verdaderos deseos dentro de sí mismo, sus deseos serán
llenados.
El problema de la
gente que trata de entender o percibir los mundos espirituales es
que ellos confían en la razón ignorando que ésta es el producto de
nuestra naturaleza egoísta. Esta naturaleza evita que nos
relacionemos con el mundo espiritual y generalmente los
principiantes en Cabalá siguen este camino.
Estamos
acostumbrados a incrementar nuestra percepción de cosas primero y
después localizar la fe sobre la razón. Esto nos ayuda a entender
que el Kli lleno con egoísmo concuerda con el deseo de sentir placer
y no la intención de satisfacer al Creador. Un Kli espiritual es el
deseo de satisfacer al Creador a través de nuestras obras.
Nosotros abrimos
libros y estudiamos tratando de entender con nuestra razón. No
obstante es imposible sentir lo que es deletreado por el intelecto.
Lo mismo pasa con el umbral (majsom), el cual separa a nuestro
mundo del mundo espiritual.
La percepción de
las cosas en nuestro cerebro es secundaria porque en él se procesa
información y se satisfacen nuestros deseos. El cerebro es sólo un
medio auxiliar, tan pronto como un hombre entiende que esta es la
llave para mejorar sus sensaciones y no su conciencia de las cosas,
el camino a la espiritualidad claramente se abre a sí mismo ante él.
El hombre
generalmente no confía en sus sentimientos, primero quiere entender,
luego sentir y actuar. Así es que, ¿por qué nos fue dado el cerebro
si este es un obstáculo? Para que pudiéramos usarlo y al mismo
tiempo progresar al localizar la Fe por encima de la razón. El
camino para alcanzarlo está lleno de dificultades y se basa en la
prueba y el error. Este camino ayuda al hombre a darse cuenta que
todas las situaciones en la vida son ayuda enviada por el Creador
para estimular la progresión espiritual.
El Creador envía
toda clase de fuerzas que son traídas para que el hombre pueda
mejorar su auto-control. Sin embargo, una regla de oro necesita ser
aplicada y ésta es secreta. ¡Debemos ocultar nuestra meta a nuestro
propio egoísmo y aún mas a otra gente! El estudiante en Cabalá debe
comportarse discretamente y no mencionar su meta al primero que
llegue. Si éste principio no es cumplido, el estudiante puede
acarrear contra él fuerzas negativas muy poderosas.
Cuando los
estudiantes de Cabalá se juntan, no deben hablar de su amor por el
Creador ni de sus sentimientos del uno por el otro porque al hacerlo
sólo expresan sus opiniones personales y pensamientos subjetivos.
La distancia que
separa al hombre del Creador es similar a una escalera con peldaños.
Nosotros ocupamos el más bajo y el Creador el más alto. Nuestra
tarea es subir esta escalera y alcanzar al Creador. Hay algunas
formas de progresar. Una consiste en estimulación de abajo, éste es
nuestro camino, el hombre anhela espiritualidad y elevación, empieza
a leer libros, etc. Otro camino es la estimulación de arriba donde
el Creador nos levanta y nos lleva más cerca de Él.
¿Cuál es la
diferencia entre esos dos caminos? La estimulación desde arriba
corresponde al constante enriquecimiento de nuestro mundo sin hacer
caso de todas y cada una de las aspiraciones personales.
Aquellos
que manifiestan aspiraciones personales son guiados hacia el estudio
de la Cabalá y es preferible para el hombre aprovechar lo que le ha
sido enviado. El hombre debe comportarse seriamente en este trabajo
así como con las capacidades que son enviadas a él.
Hay treinta y dos
chispas dentro de nosotros “lamed bet nitsoutsim”, el “lev haven” o
corazón de piedra. Esto corresponde a un tipo de egoísmo que
solamente puede ser corregido cuando la Luz general llamada
“Mesías” es corregida. Solo este tipo de Luz puede liberarnos del
egoísmo. Necesitamos perseverar en nuestros esfuerzos para
liberarnos a nosotros mismos del egoísmo y nuestro deseo asistente,
el “Mesías” aparecerá y liberará al mundo de sus cadenas.
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