|
64) De hecho, nuestros sabios se han preguntado:
“El rabino Papa dijo a Avy: En qué eran diferentes los primeros que
les sucedió un milagro y en qué somos nosotros diferentes que no nos
ha ocurrido un milagro? Es a raíz del estudio? En la época del
rabino Yehuda todo el estudio era Nezikin (sección del Talmud-C.R.),
mientras que nosotros aprendemos toda la Mishná. Y cuando el rabino
Yehuda estudió Okatzin dijo: “Aquí encuentro la esencia del Rav y
Shmuel, mientras aprendemos 13 yeshivot en Okatzin. Cuando el rabino
Yehuda se quitó un zapato, llegó la lluvia, mientras nosotros
atormentamos nuestras almas y lloramos, y nadie lo nota. El
respondió: Los primeros ofrendaron sus almas para la santidad de
Dios.
Así es que, aunque
es obvio que los primeros fueron mucho más grandes que los últimos,
desde el punto de vista de la Torá y de la sabiduría, el rabino Papa
y Avy tuvieron más mérito que los primeros. Vemos que a pesar de que
las primeras generaciones fueron superiores a las últimas en cuanto
a la esencia de sus almas, porque lo más fino se construye primero,
de todas maneras, la sabiduría de la Torá nos revela más y más en
las generaciones recientes. Esto se debe a que, tal como hemos
dicho, la estatura es completada por las últimas generaciones, por
lo que más luces completas se extienden a ellos, a pesar de que su
esencia es mucho peor.
65) Por eso no deberíamos preguntar: ¿Por qué
entonces está prohibido no estar de acuerdo con los primeros en la
Torá revelada? Es porque en lo que respecta a la parte práctica de
los mitzvot, es lo opuesto, es decir, los primeros fueron más
completos en éstos que los últimos. Esto es porque el acto se
extiende desde las vasijas sagradas de las sfirot y los secretos de
la Torá y sus ta’amim (gustos) se extienden de las luces en las
sfirot.
Ustedes ya saben que existe un valor
contradictorio entre las luces y las vasijas. En las vasijas las
luces crecen primero, por lo que desde el punto de vista práctico
los primeros son más completos que los últimos. Pero en el caso de
las luces, donde las luces más pequeñas vienen primero, las últimas
son más completas que las primeras.
66) Tomen en cuenta que todo está compuesto por
internalidad y externalidad. Israel, los descendientes de Abraham,
Itzjak y Jacob, generalmente se considera la internalidad del mundo y
las 70 naciones son catalogadas como su externalidad. También dentro
de Israel hay internalidad, que son los fervorosos creyentes de
Dios, y la externalidad, quienes no se entregan por complete al
trabajo de Dios. Asimismo, dentro de las naciones del mundo hay
partes internas, las cuales son las Justas entre las Naciones, y una
parte externa, que son las bruscas y destructivas entre ellas.
También dentro de
los creyentes de Dios que hay dentro de Israel, hay internalidad,
que son aquellos dotados con la comprensión de el alma de la
internalidad de la Torá y sus secretos; y la externalidad, que son
aquellos que simplemente observan la parte actual de la Torá. En
cada hombre de Israel hay una internalidad, que es el Israel dentro
de él, siendo el punto en el corazón, y la extenalidad, que son las
Naciones del Mundo dentro de él, siendo el propio cuerpo. Pero,
incluso las Naciones del Mundo dentro de él son consideradas
conversas porque al dividir su internalidad, se transforman en
conversos de las Naciones del Mundo, quienes dividen a todo Israel.
67) Cuando un hombre de Israel aumenta y
dignifica su internalidad, lo cual es el Israel dentro de él, por
encima de su externalidad, siendo las Naciones del Mundo en él, es
decir, que dedica la mayor parte de su tiempo y esfuerzo a
engrandecer y exaltar su internalidad, para bien de su alma, y un
esfuerzo menor, la simple necesidad para sostener sus Naciones del
Mundo, es decir sus deseos corporales, tal como dice (Avot 1) “Haz
tu Torá permanente y tu trabajo transitorio”, así el hace –en la
internalidad y la externalidad del mundo- los Hijos de Israel se
elevan y las Naciones del Mundo, que generalmente son la
externalidad, reconocen y aceptan el valor de los Hijos de Israel.
Y si, Dios no lo permita, ocurriera la
contrario, en el sentido que un hombre de Israel aumenta y presta
atención a su externalidad, la cual es las Naciones del Mundo dentro
de él, superior al Israel dentro de él – tal como se dice en
Deuteronomio 28: “El extranjero que estará en medio de ti subirá muy
alto…”, la externalidad en él se elevará, y tú, que es la
internalidad, el Israel en ti, te sumergirás en lo profundo. Esto
provoca que la externalidad del mundo en general, que son las
Naciones del Mundo tan alto que sobrepasen a Israel, degradándolos
al piso, y los Hijos de Israel, la internalidad del mundo , se
sumerja –Dios no lo permita- en lo más profundo.
68) No es de extrañar que una sola persona, con
sus acciones, sea el detonante de un descendiente o un ascendente
para todo el mundo. Por eso es una ley irrefutable que el general y
el particular son tan iguales como dos gotas en un charco. Y lo que
es usual en lo particular también lo es en lo general. Es más, los
particulares conforman todo lo que está en lo general.
Evidentemente, el acto de un particular, de acuerdo a su valor,
incrementa o disminuye el todo. Esto esclarece las palabras del
Zohar, a través del estudio del Zohar y la Sabiduría de la Verdad,
serán salvados del exilio hasta su completa preservación. Pero,
¿Cuál es realmente la conexión entre el estudio del Zohar y la
preservación de Israel de entre las naciones?
69) Se ha aclarado que la Torá también tiene su
internalidad y su externalidad, al igual que el mundo entero. Por lo
tanto, quien ahonda en la Torá también tiene esos dos grados. Además
de incrementar su esfuerzo en la internalidad de la Torá y sus
secretos, hasta ese punto hace que la virtud de la internalidad del
mundo, que es Israel, se eleve aún más por encima de la externalidad
de éste, es decir, las Naciones del Mundo. Entonces, todas las
naciones reconocerán y admitirán la ascendencia de Israel sobre
ellos, para que estas palabras finalmente se hagan realidad: “Y los
tomarán los pueblos y los traerán a su lugar: y la casa de Israel
los poseerá por siervos…” (Isaías 14,2), “Así dijo el Señor Dios, he
aquí, yo alzaré mi mano a las gentes, y a los pueblos levantaré mi
bandera; y traerán en brazos tus hijos, y tus hijas serán traídas en
hombros.” (Isaías 49,22)
Pero si, Dios no lo permita, ocurriera lo
contrario, es decir, que el hombre de Israel degrade la virtud de la
internalidad de la Torá y sus secretos, lideando con las costumbres
de nuestras almas y sus grados, y también en lo que respecta al
razonamiento de las mitzvot (preceptos), con respecto a la virtud de
la externalidad de la Torá, eso únicamente tiene que ver con la
parte práctica e incluso si dedica algún tiempo a la internalidad de
la Torá, pero apenas un poco de su tiempo, ya sea de noche o de día,
como si fuera, Dios no lo permita, redundante, de esta manera
ocasiona una degradación y disminución de la internalidad del mundo,
que son los Hijos de Israel y fomenta la dominación de la
externalidad del mundo, es decir, las Naciones del Mundo, por encima
de ellos, humillarían y avergonzarían a los Hijos de Israel,
considerándolo como redundante, como si el mundo no tuviera una
razón de ser, Dios no lo permita.
Es más, de esta manera, ellos hacen que incluso
la externalidad del mundo sobrepase su internalidad. Para lo peor de
las Naciones del Mundo, que destruyen y lo dañan, ascienden todavía
más arriba de su internalidad, las cuales son las Naciones del
Mundo, y luego causan la ruina y la matanza atroz que presencia
nuestra generación, Dios nos proteja de ahora en adelante.
De esta forma, vemos que la redención de Israel
y su ascensión, dependen del estudio del Zohar y la internalidad de
la Torá, degradándola y transformándola en algo aparentemente
superfluo, Dios no lo permita.
70) La
rectificación del Zohar dice (rectificación 40): Despierta y elévate
ante la Divina Presencia, por tu corazón que está vacío sin la
sabiduría de conocerla y alcanzarla, a pesar de que está dentro de
ti”. El secreto de esto, tal como lo dice: Una voz impacta dentro
del corazón de todos y cada uno de Israel, para rezar por la
ascensión de la Divina Presencia, la cual es la reunión de las almas
de Israel. Pero, la Divina Presencia dice: “No tengo la fortaleza de
sacarme a mí misma del polvo, toda la carne no es sino heno. Todos
ellos son como heno comiendo bestias, Esto significa que cumplen los
preceptos a la ligera, como bestias y toda su gracia es como la flor
del campo, todas sus buenas proezas, las hacen para ellos mismos.
Esto significa que las proezas que realizan no
las hacen para complacer a su creador, sino para complacerse a sí
mismos. Incluso los mejores de ellos, que han dedicado todo su
tiempo a la Torá no lo hicieron sino para beneficio de su propio
cuerpo, faltando el objetivo deseado que es satisfacer a su creador.
Acerca de la generación de ese tiempo se dice:
“Un espíritu se va para nunca regresar, este es el espíritu del
Mesías, el que debe salvar a Israel del exilio y de la vicisitud de
la redención completa, a fin de que se cumplan las palabras: “Para
que la Tierra esté repleta del conocimiento de Dios. Ese espíritu se
fue y no descendió al mundo”.
Desafortunadamente, estas personas, que hacen
que el espíritu del Mesías se esfume del mundo para nunca regresar,
hacen de la Torá algo seco, sin la humedad de la mente y el
conocimiento, confinándose a la parte práctica de la Torá sin el
deseo de intentar entender la sabiduría de la Cabalá a fin de
conocer e instruirse con los secretos y la razón detrás de la Torá y
sus preceptos. Es una lástima que con sus acciones causen la
pobreza, la ruina y el robo, el saqueo, los asesinatos y la
destrucción en el mundo.
71) La razón de esto, como hemos dicho, es que
debido a que todos los que ahondan en la Torá desprecian su propia
internalidad y la internalidad de la Torá, dejándola como si fuera
superficial o innecesaria en el mundo, estudiándola sólo cuando no
es de día o de noche. Son como ciegos que buscan la pared, causando
así la proliferación de su propia externalidad, es decir, el
beneficio de su propio cuerpo, y conciben la externalidad de la Torá
superior a su internalidad, causando de esta manera la expansión de
cada aspecto externo en el mundo por encima de sus partes internas,
cada uno de acuerdo a su propia esencia.
A raíz de la externalidad de todo Israel, es
decir, las Naciones del Mundo entre ellas, intensifica y revoca la
internalidad de todo Israel que son los Grandes de la Torá. La
externalidad dentro de las Naciones del Mundo que son los
destructores dentro de ellas, intensifica y revoca la internalidad
entre ellas, que son los Justos del Mundo. La externalidad del mundo
entero, siendo las Naciones del Mundo, intensifica y revoca a los
Hijos de Israel, que son su internalidad.
En tal generación, todos los destructores de
las Naciones del Mundo alzan sus cabezas y desean principalmente
destruir y matar a los Hijos de Israel, tal como está dicho:
“Ninguna calamidad llega al mundo sino para Israel” (Yebamot 63),
tal como se dice en las rectificaciones antes mencionadas, estos
causan pobreza y ruina, robo y asesinatos en el mundo entero.
Y como, por causa de nuestras múltiples fallas
hemos sido testigos de lo antes mencionado en las rectificaciones, y
no solo eso, sino que la calamidad que ha golpeado lo mejor de
nosotros, tal como está dicho: “Y no comienza sino a través de los
justos” (Baba Kama 60). De toda la gloria que Israel ha tenido en
los países de Polonia, Lituania, etc., no quedan sino los remanentes
en nuestra tierra santa. Ahora nos toca a nosotros, los remanentes
corregir esa terrible equivocación. Y cada uno de nosotros los
restantes, asumirá alma y corazón para intensificar, de hoy en
adelante, la internalidad de la Torá y darle el lugar que merece por
encima de la externalidad de la Torá.
De esta manera, cada uno será recompensado con
la intensificación de su propia internalidad, lo cual significa el
Israel en él, que son las necesidades del alma por encima del
aspecto de su propia externalidad, siendo las Naciones del Mundo en
él, que son las necesidades del cuerpo. Esa fuerza vendrá a la
totalidad del pueblo de Israel, hasta que los pueblos del mundo
dentro de nosotros reconozcan la virtud de los Grandes de Israel por
encima de ellos, los escuchen y los obedezcan. También la
internalidad de las Naciones del Mundo, que son los Justos del
Mundo, superarán su externalidad y someterán a los detractores.
Asimismo, la internalidad del mundo, que es Israel, se elevará con
toda la gloria y alabanza por encima de la externalidad del mundo
que son las naciones. Luego, todas las Naciones del Mundo
reconocerán y admitirán la ascendencia de Israel por encima de
ellas.
Estas tienen que
cumplir las palabras: “Y los tomarán los pueblos, y los traerán a su
lugar: y la casa de Israel los poseerá por siervos en la tierra del
Señor (Isaías 14,2). Y también: “…y traerán en brazos tus hijos, y
tus hijas serán traídas en hombros” (Isaías 49,22). Esto es lo que
dice el Zohar: Que a través de esta composición, que es el libro del
Zohar, ellos sean liberados del exilio con misericordia (Nasah
124)”. Amen, que así sea. |