Cada uno de nosotros quiere saber para qué llegó a este mundo, qué le espera
en el futuro, cómo prevenir los sufrimientos y adquirir la paz y la seguridad.
La sabiduría de la Cabalá nos ofrece las respuestas para estas preguntas y muchas más.
Le abre al hombre la posibilidad de hacer cualquier pregunta y alcanzar la experiencia
interna y personal que le brinde las respuestas absolutas; y es por ello que se llama,
“la sabiduría de lo oculto”.
Rav Dr. Michael Laitman
El punto de partida de la sabiduría de la Cabalá yace en el hecho que todos nosotros
queremos disfrutar. Los cabalistas se refieren a ello como “el deseo de recibir
placer y deleite”. Este es el deseo que propulsa todas las acciones, los
pensamientos y emociones que conocemos, tanto en nosotros mismos como a nuestro
alrededor, y la Cabalá nos explica en una forma sencilla y clara, cómo realizar
dicho deseo.
Aquellos que han logrado alcanzarla, y que nos han legado sus escritos al respecto,
fueron personas comunes como tú y yo. Estos cabalistas llegaron a la Cabalá a través
de las mismas búsquedas, tras las soluciones de las mismas interrogantes, como por
ejemplo: ¿Para qué vivimos? ¿Qué ocurre a partir de la muerte? ¿Por qué hay
sufrimientos en el mundo? ¿Cómo se puede llegar a la felicidad absoluta?, etc.
Cuando encontraron las respuestas a esas preguntas, habiéndolas realizado de
hecho en su vida, pusieron por escrito libros, ensayos y artículos para nosotros;
explicaciones precisas, efectivamente científicas, acerca de cómo alcanzar esa
sensación celestial de un placer infinito combinado con la sensación de una supremacía
absoluta sobre el sendero de nuestra vida.
La sabiduría de la Cabalá nos enseña cómo disfrutar de la vida aquí y ahora.
Nos explica toda clase de términos como el mundo por venir, las almas, las
reencarnaciones, vida y muerte, los cuales se refieren únicamente a los estados
internos que experimenta el hombre en el transcurso de su desarrollo espiritual,
mientras vive aquí, en este mundo.
Por lo tanto, nos queda una sola pregunta, ¿cómo podríamos nosotros llegar
a obtener tales sentimientos? ¿Cómo hacemos para que se abra ante nosotros el
cuadro completo de la realidad?
Es sabido que cada uno determina su propio orden de preferencias. Hay asuntos
más importantes, menos importantes y habemos quienes preferimos postergar las
cosas para el día siguiente. Nosotros clasificamos la importancia de nuestros
programas de acuerdo a un solo elemento: ¡El propósito de nuestra vida!
Hay quienes están dispuestos a invertir toda clase de esfuerzos y recursos en
el amor, otros en el dinero, la fama o los conocimientos, pero cuando se enfocan
en un solo placer, descuidan los demás. Por lo tanto, la mayoría de las personas
prefiere abstenerse de los grandes deseos para evitar grandes pérdidas. Es decir,
se complacen con apenas algo de cada cosa y reprimen cualquier deseo que requiera
demasiada atención.
Al plasmar sus obras, los cabalistas definieron un solo objetivo: demostrarle al
hombre cómo conseguir la vida eterna; una vida llena de alegría y placer ilimitados.
Para alcanzar este fin se sumergieron en la investigación del “deseo de recibir
placer y deleite” del ser humano.
Los más destacados cabalistas de nuestros tiempos son aquellos que nos proporcionaron
las explicaciones más claras acerca de las leyes de la Cabalá. Rabí Yehudá Ashlag,
conocido como “Baal HaSulam” (Propietario de la Escalera) por su prestigioso
comentario “Sulam” (Escalera) sobre el Libro del Zohar (Libro del Esplendor)
y su hijo, Rabí Baruj Ashlag que amplió los comentarios y explicaciones de su progenitor,
son los cabalistas que nos guían en este camino.
Fue un gran privilegio ser el discípulo y asistente personal del gran cabalista -y
el último de nuestra generación- Rabí Baruj Ashlag. Seré muy feliz de compartir con
todos los que tengan el anhelo de descubrir el propósito de su vida, con todo cariño
y amor y de manera sencilla, lo que aprendí de él. Y por lo tanto, les deseo a todos
mucha alegría y felicidad y ¡que alcancemos pronto la Meta para la que fuimos creados!