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Un cabalista, un genetista y el sentido de la vida
(I) |
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27 de
Marzo, 2008 |
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El periódico de investigación Genes, Brain and Behavior (en español,
Genes, Cerebro y Comportamiento) recientemente publicó los
resultados de un estudio efectuado por la Universidad Hebrea de
Jerusalén, donde muestra que las personas con un conjunto de genes
específico poseen un 50% más de predisposición a ser generosos con
su dinero.
Junto al científico que encabezaba este equipo de investigación,
(**) el profesor Richard P. Ebstein, discutimos los nuevos
descubrimientos y sus implicaciones. El Dr. Ebstein sostiene que
nuestros genes son parcialmente responsables de todo nuestro
comportamiento. ¿Por qué parcialmente? Porque lo que no está
determinado por nuestros genes, lo está por la influencia de la
sociedad. Esto explica científicamente lo que la Cábala afirma desde
hace mucho tiempo.
A continuación, fragmentos de nuestra conversación, donde se
manifiesta por qué para la Cébala los recientes descubrimientos
científicos no son motivo de sorpresa.
R.E.: Comenzamos a investigar genes específicos para ver si influyen
en el altruismo, utilizando un juego sencillo para hacerlo: a una
persona se le dio un sobre con dinero. Podía quedarse con todo el
dinero o dar una parte a otra persona, sin saber nada acerca de
ella, si lo necesitaba, si era un millonario o un indigente.
Cuando presenté este paradigma, me dijeron: ``Vamos, ¿qué clase de
tonto renunciaría a alguna parte del dinero? Cualquiera tomaría todo
el dinero y se iría a su casa. ¿Cuál es la motivación para
regalarlo?”''
Resulta que sólo el 20% de la gente tomó todo el dinero, y casi la
tercera parte de las personas le entregó la mitad a alguien más, sin
saber si esa otra persona realmente lo necesitaba.
M.L.: Entonces, ¿cuál era su motivación para hacerlo?
R.E.: Esto no nos queda claro. Los economistas lo llaman altruismo.
M.L.: Bueno, sobre este punto la Cábala está en desacuerdo. La
Cábala sostiene que estamos todos hechos de una sustancia egoísta, y
que los altruistas” son, de hecho, también egoístas. Simplemente
tienen una motivación diferente, ya que no puede existir ninguna
acción sin una motivación.
Si yo le entrego algo a alguien, debo tener el combustible” o
energía, la fuerza motriz para llevarlo a cabo. Para poder realizar
una acción debo justificarla”. Mi cuerpo o mi yo” debe saber que se
beneficiará de tal acción. Yo me puedo beneficiar al tomar algo o al
dar algo. Cualquiera de los casos es, internamente, un acto de
recibir. Sin embargo, puede que visto desde afuera parezca
altruista.
R.E.: Algunos probablemente digan que incluso si una persona le da
dinero a otra, recibe algún tipo de recompensa. Al menos en su
cerebro así lo concibe, y ésta es la motivación para hacerlo. Así es
que la persona no lo habría hecho sin que se le diera esta
recompensa. En términos de las ciencias del cerebro, la recompensa
es una sustancia química que es liberada. En ese sentido, usted está
en lo correcto. No hay altruismo sin recibir alguna retribución; de
lo contrario, la persona no estaría motivada a hacer nada.
M.L.: Así es que existe una especie de mecanismo dentro de cada
persona por medio del cual se libera una sustancia química que le
provoca placer, y por esto ella es capaz de dar algo, ¿es correcto?
R.E.: Sí.
M.L.: Y dentro de cada persona esto sucede en diferente medida. En
unos más y en otros menos. Pero está predeterminado dentro de la
persona, por lo que no existen egoístas” ni altruistas” aquí, sino
que todo está determinado de acuerdo al desarrollo natural de cada
uno. Es como uno nació.
R.E.: Correcto, pero los genes no determinan el 100% de la acción.
La mayoría de las personas hoy día reconocen que la influencia de la
sociedad también juega un rol importante.
M.L.: ¿De qué manera?
R.E.: Es mucho más fácil caracterizar genes que comprender y
explicar la influencia de la sociedad y cómo precisamente una
persona fue influenciada desde su nacimiento. Pero los
investigadores están estudiando este tema.
Por ejemplo, hoy sabemos que existe un gen responsable de los
impulsos violentos, y puede parcialmente explicar por qué una
persona podría ser un criminal. Los investigadores han descubierto
que el efecto de este gen depende de la exposición a la violencia
que haya tenido esa persona durante su infancia. Es decir, el gen
puede volverlo violento sólo si usted ha experimentado violencia
cuando era un niño. Pero sin la influencia social, el gen se
mantiene neutro.
M.L.: Entonces debe existir algo más que haga realidad esta
inclinación que desde un principio existe sólo potencialmente
R.E.: Sí, una combinación de nuestra educación, los padres, la
escuela y la sociedad determinan nuestras acciones. Pero los genes
también son muy importantes: son responsables en un 50% de las cosas
que hacemos. Por eso nosotros decimos que lo traemos de fábrica”.
Los genes y la libre elección en la continuación de este artículo la
próxima semana. |
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* El Rav
Dr. Michael Laitman es máster en ciber-nética, doctor
en filosofía y Cabalá, profesor de ontología y
teoría del conocimiento. Autor de 40 libros
sobre Cabalá auténtica. Es fundador y presidente de
Bnei Baruj y del Instituto ARI, en Israel. Más
información en
www.kabbalah.info
y
www.kab.tv/spa
. ** El Dr. Richard P. Ebstein es director del
Centro Scheinfeld de Genética Humana para las
Ciencias Sociales, Universidad Hebrea. Dirige el
Laboratorio de Investigaciones del Hospital
Memorial Herzog, Jerusalén, Israel. Descubridor
del gen de la búsqueda de la novedad”
(novelty-seeking). |
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