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Un cabalista, un genetista y el
sentido de la vida (III) |
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10 de
Abril, 2008 |
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Un estudio a gran escala realizado recientemente por científicos de
la Universidad de Utah, Estados Unidos, con el propósito de
identificar variaciones genéticas, reveló que la evolución humana se
está acelerando.
El antropólogo Henry Harpening, co-autor de la nueva investigación,
dice que las transformaciones más significativas se han producido
entre los últimos 1.000 y 2.000 años. Los cambios genéticos
significativos se atribuyen a la explosión demográfica mundial.
Pero de generación en generación nos hemos ido desarrollando cada
vez más opuestos a la ley general de la Naturaleza: la ley de
otorgamiento y amor. Y producto de esta oposición, sufrimos más, aún
cuando parecemos estar rodeados de todo lo mejor en la vida. Por eso
es importante que comprendamos que sólo elevándonos por encima del
plano terrenal, logrando evolucionar espiritualmente, alcanzaremos
la tan ansiada felicidad.
Así lo explica Baal HaSulam (rabí Yehuda Ashlag) en su artículo La
esencia de la religión y su propósito: Y el que es más desarrollado
que aquel, siente a su egoísmo como algo realmente aborrecible,
hasta el punto que no puede tolerarlo más dentro de sí y lo rechaza
completamente, de acuerdo a la medida detectada, hasta que no quiere
ni puede disfrutar de lo que hacen para él los demás. Y entonces
comienzan a surgir en él los chispazos de amor hacia los demás,
llamados altruismo”, que es el atributo del bien general”.
Sin embargo, para llegar a eso, Baal HaSulam nos dice en ese mismo
artículo que debemos pasar por un proceso gradual hasta estar
preparados para percibir la bondad del Creador, y lo expresa de la
siguiente manera: Dios es el bien absoluto, supervisándonos en
completa benevolencia sin ninguna pizca de maldad, en una
supervisión particular. Esto significa que Su guía nos fuerza a
pasar por una serie de fases en forma de causa y efecto hasta que
estamos capacitados para recibir el bien deseado”.
Durante mi conversación con el genetista Richard P. Ebstein,
analizamos los retos que enfrenta la humanidad en un mundo cada vez
más evolucionado en el aspecto material, y por lo tanto, cada vez
más egoísta. A continuación, la conclusión de nuestra plática.
Pregunta Oren Levi, reportero del periódico Kabbalah Today.
O.L.: ¿Entonces la Cábala afirma que el hombre moderno no ha
alcanzado aún el último grado en su desarrollo evolutivo?
M,L,: Creo que tanto el Prof. Ebstein como yo coincidimos en que aún
debemos evolucionar más. El nivel humano no está en su cenit. Aún no
vemos todo lo bueno que puede surgir de él.
De acuerdo a la Cábala, el hombre debe alcanzar el nivel de la
Fuerza Superior, y llegar a incluir dentro de sí mismo todas las
Fuerzas Superiores de la Naturaleza. Esto quiere decir que el hombre
debe llegar a alcanzar y comprender la realidad entera. Estamos
hablando del desarrollo verdadero del hombre, no sólo en el plano de
su entendimiento intelectual, pensamiento, investigación, etc., sino
cómo el hombre evoluciona él mismo.
Yo espero que lleguemos a ver el momento en que los científicos
independientemente comprendan que sin un cambio interior no podrán
penetrar más a fondo en el estudio e investigación de la materia, de
la fuerza que opera detrás, y de las múltiples leyes que le afectan.
Tendrán que identificarlas de alguna manera, y es imposible hacerlo
utilizando nuestras mentes egoístas y la materia. Deberemos
igualarnos en atributos a la Naturaleza en vez de ser opuestos a
ella. Finalmente tendremos que reconocer que la Naturaleza es
altruista y que así es como creó la vida.
Podemos aprender esto observando nuestras propias células y la
manera en que éstas interactúan en nuestro cuerpo. Si ellas no
funcionaran en perfecta armonía, el cuerpo no existiría. Cada una de
ellas cuida del resto del cuerpo y es responsable del bienestar de
él. Y la Naturaleza entera funciona de la misma manera. Nosotros
somos la única parte de la Naturaleza que genera un desequilibrio, y
tendremos que llegar a reconocer esto y corregirnos a nosotros
mismos. De esto precisamente trata la Cábala.
Esperemos que a través de la ciencia, realmente, lleguemos a
descubrir que no tenemos ninguna posibilidad de alcanzar las
verdaderas leyes de la Naturaleza a menos que cambiemos nosotros
mismos.
R.E.: Coincido con usted. Sin embargo, no creo que la ciencia esté
yendo en esa dirección. Yo creo que existe alguna especie de orgullo
entre los científicos; algunos creen que pueden comprender mejor el
universo con sus propias mentes y con sus propias herramientas.
M.L.: Pues, esperemos que podamos encontrar la salida de esta
turbulencia en la cual se ha metido el mundo moderno, y que tanto
del lado de la genética como de la Cábala todo llegue algún día a
conectarse en una única Ciencia Divina. |
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* El Rav
Dr. Michael Laitman es máster en ciber-nética, doctor
en filosofía y Cabalá, profesor de ontología y
teoría del conocimiento. Autor de 40 libros
sobre Cabalá auténtica. Es fundador y presidente de
Bnei Baruj y del Instituto ARI, en Israel. Más
información en
www.kabbalah.info
y
www.kab.tv/spa
. ** El Dr. Richard P. Ebstein es director del Centro
Scheinfeld de Genética Humana para las Ciencias
Sociales, Universidad Hebrea. Dirige el
Laboratorio de Investigaciones del Hospital
Memorial Herzog, Jerusalén. Descubridor del gen
de la búsqueda de la novedad” (novelty-seeking). |
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