Ubicada en el corazón de una isla congelada, a 1.000 kilómetros de
distancia del Polo Norte, se mantiene esta caja fuerte, la nueva
arca de Noé, en condiciones tales que si se cortara el
abastecimiento eléctrico indeterminadamente, la temperatura se
mantendría en los cinco grados centígrados.
Invulnerable a todo contratiempo malintencionado y custodiada por
guardias armados, esperará pacientemente dicha arca inmortal el día
del juicio final.El arca, el diluvio y el desconcierto
El mito amenazador del fin del mundo, causado por el
comportamiento inadecuado de los seres humanos, se cierne de manera
aterradora sobre nuestras cabezas por más de 5.000 años.
Según la historia del arca de Noé, D's, que tenía una gran estima
por Noé, le advierte acerca del diluvio y le da instrucciones para
la construcción de un arca. El ingenuo Noé trata de convencer a sus
contemporáneos de que corrijan su camino, pero después de sufrir
duros agravios de ellos, comienza la construcción del arca y junta
ejemplares del mundo mineral, vegetal y animal. Incorpora a sus
familiares, finalizando así su cometido, y en el momento que están
todos bajo llave y protegidos, comienza el diluvio.
Al término de cuarenta días, los únicos que sobreviven son los que
se refugian en el arca. Otros ciento cincuenta días transcurren, y
Noé y sus acompañantes desembarcan para iniciar todo de nuevo.
La emocionante historia finaliza cuando, teniendo como fondo el arco
iris, D's promete que no habrá otra inundación más.
Los grandes cabalistas del siglo anterior, Rav Kuk, Rav Yehuda
Ashlag (Baal HaSulam, autor del Comentario Sulam sobre El Libro del
Zohar) y Rav Baruj Ashlag (hijo y sucesor de Baal HaSulam) vieron en
la historia del diluvio y el arca de Noé un significado mucho más
profundo: el modelo del desarrollo espiritual del ser humano.
El método
La sabiduría de la Cábala trata sólo de las fuerzas
internas espirituales del hombre, y no se involucra en los
acontecimientos que ocurren en el plano de este mundo. Cuando los
cabalistas utilizan palabras como agua, arca, animales, seres
humanos y demás, lo hacen para describir estados espirituales que
experimenta el hombre en el interior de su alma.
Los cabalistas describen una lucha incesante que ocurre en nuestro
interior entre dos atributos principales: uno es la entrega
incondicional y el otro, la naturaleza egoísta que exige recibir
placer para sí misma, a todo precio.
En Cábala se atribuye la cualidad de otorgar a la Sefirá llamada
Biná, simbolizada por la letra hebrea Mem final. El agua, en la
historia del diluvio, representa estas dos cualidades: la de otorgar
y la de recibir egoístamente. El valor intrínseco del agua es de
servir como una fuente de vida (la cualidad de entrega), o de
destruir y extinguir (la cualidad de recibir egoístamente). La
expresión "El agua sube y el diluvio inunda la tierra", por
consiguiente, se refiere al proceso que simboliza el gran
desconcierto en el que se encuentra el hombre.
Para escapar de esta confusión, el hombre tiene que entrar en el
arca, que por su forma que recuerda a la letra hebrea Mem,
representa la habilidad de la Sefirá de Biná, de formar una especie
de útero protector, que da un poco de paz y tranquilidad al hombre.
Dentro del arca, él crece como un bebé que se desarrolla protegido
por la agradable calidez del útero, y logra superar las luchas que
estallan en su interior, por encima del intelecto y los
sentimientos. Al finalizar los nueve meses, cae el agua y el hombre
sale limpio y entero al nuevo mundo.
El conjunto de elementos que Noé juntó en el arca representa
cualidades, ideas y deseos que componen el mundo interior de todo
hombre. El enfrentamiento a ellos lo conduce a un proceso de
investigaciones y reflexiones internas, en cuyo final, encuentra
respuestas y sentido a su vida.
Manual de uso
En el nivel práctico, el arca representa en nuestras vidas
el nuevo entorno que tenemos que elegir para alcanzar nuestra meta
espiritual. En general, éste se compone de otras personas que
anhelan llegar a la misma meta y que se apoyan mutuamente en el
recorrido.
La confusión que envuelve al hombre es como el agua que sube
incesantemente y trata de hundir la búsqueda interna del hombre,
arrastrándolo a costas falsamente seguras en el reino del ego. Un
poco antes de que sea demasiado tarde, puede el hombre entrar en el
arca," y allí, en el entorno seguro, él se plantea acerca del
sentido de su vida.
Cuando termina finalmente el proceso, puede salir nuevamente al
mundo" con fuerzas renovadas y una gran fortaleza interior.
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