"Hoy es el día trigésimo tercero, que son cuatro semanas y cinco
días del Omer''. Este es el conteo tradicional que se realiza
durante todos los cuarenta y nueve días que hay entre la fiesta de
Pesaj y la de Shavuot (Pentecostés).
A primera vista, pareciera que el origen de esta costumbre antigua
se refiere a juntar la cosecha en gavillas en el campo, pero en
realidad se trata de una oración que establecieron los cabalistas
para corregir el alma, la interioridad del ser humano.
El Conteo del Omer se puede encontrar en los libros de rezos, junto
al resto de las oraciones que se recitan durante todos los días del
año. Y a pesar de que también las demás oraciones se refieren a la
corrección del alma, el Conteo del Omer es la oración más destacada
y especial entre todas. Es una de las únicas secciones en el libro
de oraciones que fue escrita enteramente en el lenguaje de la
Cábala, el lenguaje de las Sefirot.
"Gracias al Conteo del Omer que realicé hoy, se corregirá mi daño en
la Sefirá Hod de Hod''. Con estas palabras se concluye la bendición
en la noche de Lag Baomer.
Los cabalistas nos enseñan que no es suficiente simplemente leer el
libro de oraciones, mencionando todos los días una Sefirá
particular, sino que para tener éxito en corregir nuestras almas,
tenemos que saber el significado interno imbuido en la Cuenta del
Omer, entender cómo está compuesta el alma y, encima de todo, llegar
a sentirla en nuestro interior.
Gavillar las partes del
alma
El Conteo del Omer describe el orden gradual de la corrección del
alma, la corrección realizada por la Luz Superior. Cada día,
simboliza una nueva fase en el proceso de corrección.
La palabra Omer -que significa gavilla de trigo, en hebreo-
simboliza las partes corregidas del alma que se atan en una gavilla.
El hombre debe corregir todas las partes de su alma y así liarlas en
el transcurso del Conteo del Omer.
La palabra Sefirá tiene dos significados: el común es el de un
conteo regular de grados o fases escalonadas. El otro significado de
la palabra "Sefirá'' proviene del vocablo "Salir'' (zafiro), que
expresa una luz que brilla e ilumina en la distancia.
Y ¿qué es el alma? El alma es un deseo dirigido hacia la
espiritualidad. Es decir, el deseo de asemejarse al atributo del
Creador, el atributo de entrega y amor. Para poder llegar a este
estado especial de semejanza al Creador, el hombre tiene que aunar
todas las partes de su alma y tornarlas semejantes al atributo del
Creador, en un proceso llamado "corrección''.
La matemática del alma
El alma del hombre está compuesta de diez Sefirot: Keter,
Jojmá, Biná, Jesed, Gevurá, Tiferet, Netzaj, Hod, Yesod y Maljut.
Las primeras tres Sefirot constituyen la parte que maneja y activa
el alma, por lo que son llamadas la "Cabeza del Alma''.
Las siete Sefirot inferiores constituyen la parte que ejecuta las
órdenes que se determinan en la Cabeza del Alma, por lo que son
llamadas el "Cuerpo del Alma''.
El hombre tiene que corregir sólo las siete Sefirot inferiores del
alma (el Cuerpo del Alma) en el curso de su progreso espiritual. Esa
es también la razón por la que nos encontramos frecuentemente con
este número en libros sagrados y en la tradición judía. Por ejemplo:
hay siete días en la semana; existen siete cielos; contamos siete
semanas entre la fiesta de Pesaj y la de Shavuot. Todos estos son
símbolos que tienen como objetivo hacernos recordar sobre la
corrección del alma.
Sin embargo, éste no es el final de la historia. Cada una de las
Sefirot generales se divide en diez sub Sefirot adicionales: tres
superiores (cabeza) y siete inferiores (cuerpo).
Por ejemplo, la Sefirá de Tiferet, contiene en su parte inferior las
siete Sefirot: Jesed de Tiferet, Gevurá de Tiferet, Tiferet de
Tiferet, y así sucesivamente, hasta la última, Maljut de Tiferet. Si
multiplicamos las siete Sefirot inferiores principales con las siete
sub Sefirot inferiores que hay en cada una de las principales,
equivaldría a cuarenta y nueve, que es precisamente el número de
días del Conteo del Omer.
Lag Baomer: Fiesta de la Luz
A pesar de todo, no tenemos que esperar el día quincuagésimo para
tener asegurada nuestra corrección plena, sino que ya en el día
treinta y tres de la Cuenta del Omer, en Lag Baomer (en hebreo:
"Lag'' representa el número 33), cuando se alcanza la corrección de
la Sefirá Hod de Hod, que es la parte trigésima tercera del alma, el
hombre se entera que se le está aguardado para que llegue al final
de su corrección.
En otras palabras, desde el momento que el hombre alcanzó a corregir
la Sefirá Hod de Hod (33), ya le está prometido que logrará alcanzar
la corrección del total de su alma, aún sin haber completado la
corrección de todas las cuarenta y nueve partes de ella.
Por eso, la fiesta de Lag Baomer se llama también Fiesta de la Luz,
por la luz garantizada para llenar el alma cuando concluya su
corrección. |