Un día vino un sabio gentil y le dijo
a Rabí Eliézer: "Viejo, viejo; ustedes dicen que tienen más
cercanía al Rey Superior que las demás naciones. Pues, el que
está cerca del Rey se encuentra siempre alegre y sin pesar, sin
miedos ni dolor, y ustedes siempre se encuentran llenos de penas
y aflicciones, y en un pesar más grande que el resto de los
hijos del mundo''.
La respuesta de El Zohar: "Seguro que Israel se encuentra en
mayor cercanía del Rey Superior que el resto de las naciones, ya
que el Creador hizo de Israel el corazón del mundo. Y así, se
encuentra Israel entre las naciones como el corazón entre los
órganos. Y tal como los órganos del cuerpo no pueden existir, ni
un segundo, sin el corazón, así tampoco pueden las naciones
subsistir sin Israel.
El corazón es tierno y débil, y constituye la existencia de
todos los órganos, y todos los órganos no saben de pena, dolor o
aflicción alguna, sino sólo el corazón, en donde yace la
existencia y la sagacidad'' (Zohar, Pinjas, Comentario Sulam).
El corazón entiende
En este artículo profundo, plantea El Zohar una pregunta amarga
que nos aqueja desde siempre: ¿por qué nuestro pueblo, que tiene
al parecer una relación más íntima que otros con el Creador,
sufre más?
Los cabalistas nos explican que toda la humanidad es como un
cuerpo vivo, cuyos órganos representan las diferentes naciones
del mundo.
"El hombre es un pequeño mundo'', lo cual significa que todo lo
que nos rodea se encuentra también dentro de nosotros, nos
explica El Libro del Zohar, describiendo los términos "Israel''
y "Las Naciones del Mundo'' como dos clases de deseos internos
que se encuentran en cada persona que sigue el camino
espiritual.
"Naciones del Mundo" se refiere a los deseos egoístas,
representados en la Cabalá por la Sefirá de Maljut. Este es el
mismo ego del que nos dejamos llevar, y que siempre nos deja con
la sensación de un vacío interno.
"Israel", simboliza un deseo más elevado que despierta en el
hombre la comprensión de que el deleite pleno y eterno puede
provenir sólo del amor al prójimo. Es representado en la Cabalá
por la Sefirá de Biná, que significa comprensión y alcance, tal
como está dicho que "el corazón entiende''.
El Zohar se refiere a Israel como "El corazón entre los
órganos'', que infunde vida al cuerpo entero. Así, explica que
el deseo llamado Israel tiene el deber de "enseñar'' a los demás
deseos -las naciones del mundo- el método para conectarse con la
Fuerza Superior: la fuerza de entrega y amor.
"El corazón es tierno y
débil''
Cada uno de nosotros podrá entenderlo apuntando su mirada hacia
dentro de sí mismo. Nuestro deseo rudimentario de disfrutar nos
conduce a considerar nuestro propio placer, únicamente, aunque
sea a costa del prójimo. Es un deseo muy poderoso, casi feroz,
que se puede corregir y amortiguar sólo si le incorporamos la
fuerza de entrega y amor.
En el transcurso de su sendero espiritual, el hombre experimenta
su propia debilidad ante el ego que le domina, y el cual debe
ablandarse, por lo que El Zohar lo describe como "El corazón es
tierno''. Pero es precisamente la sensación de debilidad que le
obliga al hombre a volcarse una y otra vez al Creador, a la
Fuente de entrega y amor, para su auxilio. De esta manera
indirecta y gradual alcanzamos la Meta verdadera: establecer una
conexión con el Creador, y expandir nuestro desarrollo
espiritual.
De particular a general
Los cabalistas nos enseñan que tal como ocurre con una persona,
así también se realiza el proceso de corrección en la humanidad,
como un todo. Y puesto que la raíz espiritual del pueblo de
Israel se encuentra en la Sefirá de Biná -el atributo de entrega
y amor hacia el prójimo- éste es considerado el corazón del
mundo, siendo el único que puede recibir la Luz de corrección
del Creador y trasportarla al resto de las naciones.
Pero para poder cumplir este rol sustancial, el pueblo de Israel
tiene que corregirse primero a sí mismo. ¿Qué es este Tikún o
corrección? Aprender cómo unirse y llegar a la entrega y el amor
entre sí mediante la sabiduría de la Cabalá.
El Zohar determina que mientras no realicemos esta tarea de
corrección propia, permaneceremos desprendidos de nuestra Raíz,
resultando en falta de sustento para el resto del mundo.
El Creador nos está empujando a corregir nuestro ego más fuerte
que a las demás naciones, ya que el mundo entero depende de
nosotros, del corazón. Estas presiones las experimentamos como
un dolor que está dirigido a promover nuestra corrección.
Cuando nos corrijamos podremos entregar este método de
corrección al mundo entero, tal como se ha dicho: "Y cuando se
completen los hijos de Israel con el conocimiento del Pleno,
rebosarán las fuentes de la sabiduría y comprensión más allá de
la frontera de Israel, irrigando todas las naciones del mundo''
(Rabí Yehuda Ashlag-Baal HaSulam, "Introducción al Libro El
Árbol de la Vida'').
Entonces, se unirán todos los seres humanos
en amor mutuo, adhiriéndose a su única raíz -el Creador- y la
paz y la tranquilidad volverán a regir sobre la Tierra.