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La solución yace en la Cabalá
Por:
Ruthie Blum
del:
4 de Septiembre, 2006

 


 
 

El Rabino Michael Laitman no es un rabino convencional en todo el sentido de la palabra, aunque sí cuenta con un gran número de seguidores.  Y gracias a una combinación del momento oportuno y la tecnología, su número de seguidores está creciendo rápidamente. No hay nada tan poderoso como una idea a la que le ha llegado el momento, particularmente en esta era de la red del Internet y los discos satelitales.

En este caso la “idea” que nos ocupa es la Cabalá – el misticismo judío – un campo de estudio aplicado a un estilo de vida que ha capturado los corazones y las mentes de una muestra representativa de personas alrededor del planeta, enfrascados en una búsqueda espiritual, entre ellos estrellas del cine de Hollywood no-judíos, así como líderes de opinión de judíos seculares en Tel Aviv.

Laitman, un veterano emigrante a Israel de su nativa Unión Soviética con un doctorado en filosofía, una maestría en cibernética médica y un profesorado en ontología, se ha vuelto una celebridad en casa y en el extranjero al difundir las enseñanzas del Rabino Baruj Ashlag, hijo del Rabino Yehudá Ashlag, el autor de El Sulam, el cual es El  Comentario al Zohar. 

La oficina de Laitman dentro del Instituto Bnei Baruch para la Investigación y la Educación de la Cabalá, el cual ha fundado y dirige, se encuentra localizada en la zona industrial en la ciudad de Petah Tikva dentro de un  inmueble derruido.  Es un diminuto salón al final de un laberinto de desgastados y temporales salones de estudios que colindan con un estudio de grabación de alta tecnología cubierto del piso al techo con equipos de audio y video.  Estas instalaciones las manejan docenas de voluntarios, quienes se ocupan asiduamente de cargar, descargar, grabar, transcribir y traducir las lecciones de Laitman y treinta libros (diez de los cuales están disponibles ya en inglés) a nueve idiomas.

A pesar de que la filosofía de Laitman – o lo que el describe en sus textos como un “método científico” – no se limita a los judíos o a una corriente particular de creencia religiosa, todos los hombres con los que uno se topa en el centro de  operaciones de Bnei Baruch lleva una kippa, incluyendo a Laitman a quien sus estudiantes llaman “El Rav”.

Una vez que nos ha estrechado la mano y nos ha ofrecido un asiento frente a su escritorio, el Rav se relaja  a una entrevista de una hora, hablando en un hebreo fluido con un tinte de acento ruso y la desenvoltura para quien el repetir las mismas respuestas a las mismas preguntas es ya parte de la misión que es suya: llevar el estudio de la Cabalá a tanta gente como le sea posible con el fin de provocar una “corrección global” a través de la iluminación interior.

Sus modales suaves y su mirada penetrante y carismática, ceden por momentos a ciertos matices de impaciencia, como si se sintiera frustrado por la poca capacidad de su oyente para captar en un instante la esencia de la Cabalá a la que le ha entregado lo mejor de sus pasados treinta años estudiando y promoviendo.  Pero se percibe como la impaciencia de un entrañable maestro, empeñado en llevar a su dilecto pupilo a grandes alturas.  En esto tal vez está otro secreto de la popularidad de Laitman.

¿Cuál es la postura de la Cabalá sobre la situación de Israel después de la guerra en Líbano y frente a la amenaza iraní?

La Cabalá no entra tanto en estos particulares, sino enseña la ley general que gobierna al pueblo judío -  una ley que en realidad, aún no hemos obedecido.  Fuimos elegidos para llevar el mundo a la perfección  – ser una luz para las naciones.  Moisés propuso la Torá a todos los pueblos, pero sólo los judíos la aceptaron.  Sin embargo, hasta ahora no hemos cumplido nuestro papel.

De acuerdo al Libro del Zohar, todos los problemas del mundo son el resultado de este hecho.  La situación actual del mundo es que está sumido en una crisis muy seria y la incertidumbre reina por doquier. Tenemos el terrorismo, abuso de drogas, desmoronamiento de la familia y deterioro en la educación.

Por un lado, las gentes en el mundo se acercan más entre ellos por los efectos de la globalización; pero por otra parte, los individuos no pueden ni siquiera estar en contacto con sus propios familiares o consigo mismo debido a su egoísmo. 

Esta dicotomía nos ha conducido al lamentable estado en que nos encontramos.  El Zohar nos dice que es en este momento  cuando el Tikkún (la corrección de los males del mundo) debe hacer su aparición.  El concepto no es nuevo.  Se reveló ya en la antigua Mesopotamia después del fiasco de la Torre de Babel –el primer intento de la humanidad por construir y controlar por medio del orgullo y el egoísmo.  Fue en ese momento  que se le reveló la Cabalá a Abraham, quien trató de enderezar la tendencia del ego de la humanidad.  No tuvo éxito y la humanidad entró en un proceso de desarrollo que pasa por el egoísmo.  Así llegamos hasta nuestros días – a un callejón sin salida –  con una renovada búsqueda y la necesidad de la sabiduría de la Cabalá.

¿Me dice usted que el pueblo judío no ha desempeñado su papel de ser la luz del mundo a todas las naciones?  ¿Cree usted que esta es la razón del antisemitismo?

Desde luego,  el mundo percibe inconscientemente que nosotros tenemos la clave para alcanzar la felicidad – que somos los responsables de su malestar.  Hay subyacente una acusación que no hemos hecho nuestra tarea para que este mundo sea un lugar mejor.

¿Así que no le sorprende la guerra del Líbano?

Para nada.  Cada día nuestra situación empeora  ¿Y qué es lo que creemos que podemos solucionar con las maniobras de guerra?  Los misiles siguieron cayendo en el Norte una vez que comenzó la guerra.  No hemos solucionado nada.

¿No se podría inferir que “no corregimos nada”, porque el gobierno Olmert-Peretz no la peleó eficazmente?

¿Cuál es la diferencia de que sea Ehud Olmert o alguien más en la Oficina del Primer Ministro?  Ya hemos visto una y otra vez que los políticos no contribuyen a la corrección.

Mira, hay razón en todo lo que pasa, incluyendo el terrorismo y las guerras.  Hay un plan maestro de conducir a la humanidad a un estilo de vida totalmente distinto –  pacífico y espiritual.  Si no podemos implementarlo por medio de la Cabalá, el camino para alcanzarlo va a ser muy doloroso.

¿Si este “plan maestro” no ha podido implementarse hasta ahora, en qué se basa para pensar que algún día podremos hacerlo?

Tenemos que lograrlo, porque toda la naturaleza funciona adecuadamente, salvo la humanidad que no se encuentra en equilibrio y armonía con la naturaleza.  Tomemos al cuerpo humano como analogía.  Cada célula en el cuerpo es “egoísta” sin embargo funciona con altruismo.  Cuando la célula funciona con egoísmo se vuelve cancerosa.  La humanidad entera funciona ahora como un cáncer.  No tenemos otro remedio que cambiar.  Y es ahí en donde entra la Cabalá.

¿Por qué no la Torá?

Es lo mismo.

¿La Torá y la Cabalá son lo mismo?

Sí, pero cuando hablamos de la Torá, generalmente nos referimos al libro y a las Mitzvot [buenas obras] y no al verdadero Tikkún [corrección] del corazón.

¿Es posible alcanzar la “corrección del corazón” sin observar las Mitzvot?

Está escrito que la corrección tiene que llegar al mundo entero.  Esto no quiere decir que los italianos o los chinos tengan que ponerse los Tefillín (filacterias), por ejemplo.

El verdadero propósito de observar las Mitzvot es ayudarnos a corregir el ego – a efectivamente realizar un cambio interior.  Pero, ejecutar acciones mecánicamente trae el efecto opuesto: agranda el orgullo personal.

¿No contradice esto a la Torá que dice Na’asé ve Nishmá  (observamos las Mitzvot y llega la iluminación)?

Este no es un concepto tan simplista como se pretende.  También tiene que ver con la corrección interna.

¿Qué es una Mitzvá, después de todo? Es la corrección de un deseo.

¿Nos puede dar un ejemplo de la corrección de un deseo?

 Cada deseo dentro de nosotros, si se enfoca a beneficiar a los demás es una Mitzvá.

¿Qué ocurre si el deseo beneficia a los demás pero nos satisface también? ¿Se considera una mitzva?

No, eso es egoísmo.

¿Qué pasa con los fenómenos como el de Mozart?  Nunca hubiera compuesto su música para el mundo sin el ego de sus padres que lo presionaban.  Sin ellos, la humanidad no hubiera tenido el placer de escuchar su música.  ¿En otras palabras, cuando hacemos de un lado el egoísmo, no descartamos otras cosas en el proceso?

Hacer a un lado el egoísmo no es descartar el deseo.  Se trata de utilizar el deseo de una manera altruista por el bien de los congéneres.  No se suprime el deseo; se le canaliza de otra forma.  Esto es lo que distingue a la Cabalá de otras formas de misticismo.  Así que Mozart puede seguir siendo Mozart.

¿Cuál es la diferencia con el Budismo?

El Budismo preconiza minimizar el ego -  comer menos, tomar menos, hablar menos, etc. – mientras que la Cabalá habla de canalizar el ego correctamente, no avasallarlo.

Por el contrario para alcanzar la paz interior uno necesita de su ego.  La idea es lograr armonía entre las diferentes funciones del cuerpo y la humanidad – no erradicar alguno de ellos.  La Cabalá acepta todas las facetas de la persona y requiere tan sólo de tomar consciencia.

¿Si la finalidad es el Tikkún  (corrección) porqué se le llama Cabalá (recepción, aceptación).

Porque el cuerpo físico del hombre es una vasija que necesita corrección con el fin de funcionar completamente.

¿Explique a los no iniciados como puede uno corregir una vasija?  Si echamos mano de su analogía del cáncer, cuando una persona sufre de cáncer, recibe quimioterapia.  ¿Que tiene que hacer uno para curar la enfermedad de la que usted habla?

Que estudie la Cabalá – para darse cuenta que toda la humanidad es un “kibbuts” único y que tiene que amar a su prójimo como a sí mismo.  Puede uno elegir entre alcanzar la comprensión por medio del estudio y la consciencia, o por el camino del sufrimiento. 

 

Pero, me ha dicho que el dolor lleva a la búsqueda del significado - ¿de la misma manera que el Holocausto condujo al establecimiento del Estado de Israel, tal vez?

Lo que el Holocausto propició fue darles a los judíos la oportunidad de regresar a Israel e iniciar el proceso de corrección.  Pero no lo estamos haciendo.  No estamos amando a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

¿Cómo es posible que alguien ame a su prójimo como a sí mismo si no se ama a sí mismo?

No hay una sola persona que no se ame a sí misma.  No hay un solo acto que una persona haga si no es para su placer personal.

¿Incluyendo aquellos que tienen una conducta auto destructiva, como el abuso del alcohol y las drogas?

Una persona toma drogas para su placer personal.

¿Cómo puede una persona saber si ha hecho una corrección interna?

De inmediato lo ve y lo siente.  Vivimos dentro de una burbuja que se llama “nuestro mundo”.  Cuando hacemos una corrección vemos que la esfera crece.

Durante la guerra, hubo una toma en la televisión que mostraba a un residente de Kiryat Shmoná, de 105 años, realmente feliz, que caminaba en las calles entre el fuego de los misiles Katyusha.  Parecía muy iluminado sin tener estudios de Cabalá.

El hombre es un ejemplo de alguien que tiene un ego muy pequeño.  Auméntelo y de inmediato se sentirá despojado, como si no tuviera nada.  Cuanto más desarrollado es el ego de una persona, más desposeída se va a sentir.  Lo cual le va a provocar una depresión.

¿Significa que estudiar la Cabalá cura la depresión?

No hay enfermedad o sufrimiento que no pueda curarse por medio de la ascensión espiritual.

¿Cualquier individuo puedo alcanzar tal ascensión?

Sí.  Y todos vamos a lograrlo de acuerdo al Libro del Zohar.

¿Cómo hace una persona para lograr esta corrección?

A partir de adversidades repetidas y acumuladas. 

¿Qué lo trajo a esta búsqueda?

Siempre me he preguntado sobre la existencia del hombre –del significado de su vida.  Terminé el postgrado universitario en medicina cibernética y no encontré en  ella la solución al misterio.  Así que decidí seguir indagando. Mi búsqueda terminó cuando me encontré con la Cabalá, unos años después de hacer aliya (emigración).

¿La búsqueda por el significado de la vida tenía alguna conexión con el hacer aliya (emigración)?

Ciertamente. Desconocemos la razón que nos lleva de un lugar a otro.  No estamos conscientes de la alineación de las fuerzas.  Pero ahí están de todas formas.  Aunque nos guste pensar que es nuestra voluntad lo que nos guía, ella forma parte de un campo más amplio de voluntad.

¿Qué opina de la moda en que estrellas como Madonna estén popularizando la Cabalá?

No es para nada sorprendente que estas personas se embarquen en una búsqueda interior debido al estado en que se encuentra el mundo.  Básicamente es un desarrollo positivo.

Artículo original

 

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