El dolor nos empuja hacia adelante.
Ya sea que nos sintamos deprimidos, vacíos o confundidos, todos estos sentimientos
desagradables aparecen para hacernos reflexionar acerca de su razón y propósito.
En nuestro mundo, tan sólo
vemos la capa externa de la realidad. No percibimos lo que se oculta detrás de la
naturaleza, la sociedad, una persona o el cosmos y no tenemos control alguno sobre
ninguno de ellos.
Como en los bordados, las puntadas
y los hilos atraviesan todo el entramado y el diseño sólo podemos verlo en el
reverso. De igual forma, no vemos la relación entre los acontecimientos en nuestra
realidad, únicamente sabemos que “algo pasó de pronto por alguna
razón”.
¿Cómo puedo saber las consecuencias
de mis actos? De repente, sufro un revés y no comprendo por qué ocurrió o de
dónde provino. “¿En dónde me equivoqué?” “¿Qué hice para
merecer esto?” Y hasta “¿Qué caso tiene todo?”
Cualquiera puede interpretar la
razón de su propio dolor o el de los demás según su criterio. Pero
todos estamos de acuerdo en que el dolor nos hace pensar sobre su causa y propósito,
que desde el punto de vista de la Cabalá es uno y el mismo.
La ciencia de la Cabalá nos
dice que sólo hay una razón de todo el dolor, para que nos preguntemos
cuál es su significado. Podemos utilizar estas interrogantes para elevarnos
de nuestro nivel de existencia terrenal, donde se encuentran escondidas las causas,
hasta un nivel de existencia superior, donde la razón del sufrimiento es
revelada.
La ciencia de la Cabalá
nos otorga la oportunidad de descubrir que existe una fuente de vida: la Luz Superior,
el Creador, y lograr la adhesión con esta fuente. Tales preguntas acerca del
origen del dolor, el propósito del sufrimiento y el sentido de la vida conducen
a una persona a la Cabalá.
* El Rav
Dr. Michael Laitman es máster en ciber-nética, doctor
en filosofía y Cabalá, profesor de ontología y
teoría del conocimiento. Es fundador y presidente de
Bnei Baruj y del Instituto ARI, en Israel. Más
información en
www.kabbalah.info.