El Quinto Mandamiento
Si realizáramos una encuesta
alrededor del mundo, con una sola pregunta: ¿qué son los Diez Mandamientos?”,
hay una gran probabilidad que la mayoría de las respuestas serían: “Se trata de
diez leyes morales que fueron impartidas al pueblo de Israel en la Escena del
Monte Sinaí”, o algo por el estilo. Si les hiciéramos la misma pregunta
a los cabalistas, sin embargo, las posibilidades de recibir una respuesta
totalmente opuesta son muy altas. Los Diez Mandamientos, de acuerdo a la Cábala,
son diez leyes espirituales que guían al ser humano en su sendero espiritual
hacia la Meta de su creación. Miremos como ejemplo el Quinto Mandamiento: “Honra
a tu padre y a tu madre”. A primera vista, éste parece ser una ley que
tiene como objetivo enseñarle al hombre cómo comportarse en su vida familiar,
lo cual es válido en el plano corporal. Pero los cabalistas nos explican que
se trata de una ley espiritual natural, que tiene como fin guiarnos en cómo
elevarnos de nuestro grado actual, nuestra naturaleza corporal, al nivel
espiritual, superior, llamado en la Cábala Aba ve Ima” (padre y madre
en hebreo).
Mundos Superiores El cabalista
que asciende la escalera espiritual descubre que fuera de lo que siente en este
mundo, existe a su alrededor un mundo adicional. Se entera que hay fuerzas que
actúan sobre él y manejan todas sus acciones y sentimientos, desde esta
área adicional. La palabra Mundo, (Olam, en hebreo) deriva de la palabra
Ocultación (haAlamá, en hebreo), lo cual significa que el mundo
funciona como un filtro que va disminuyendo la cantidad de Luz Superior -placer-
que llega al ser humano. El Mundo Superior está hecho de cinco escalones,
colocados uno encima del otro, llamados: Keter, Jojmá, Biná, Tifferet
y Maljut. Keter, representa el Creador; Jojmá es llamada Aba (padre) y
Biná, Ima (madre). Tifferet y Maljut son llamados Banim (hijos), y
representan al creado, el ser humano. Aba ve Ima (padre y madre) Los cabalistas
nos explican cómo sucede el ascenso de un escalón espiritual a otro.
Dicen que comienza de Keter, es decir, del Creador. La palabra en hebreo que
denomina el Creador, Boré, proviene de dos palabras hebreas: Bó (ven)
y Reé (ve). Éstas significan la convocatoria especial que manda el Creador
al ser humano a través de Aba ve Ima, con el objetivo de que el ser humano
se eleve a un escalón espiritual más alto y descubra una realidad
espiritual más amplia. Aba ve Ima son dos fuerzas que le ayudan al ser humano
a realizar este ascenso. Lo elevan a nuevas alturas espirituales, abriéndole
nuevos horizontes. Ima (madre) es el nombre de la fuerza que corrige al ser humano
y lo prepara para elevarse a un escalón superior. Esta fuerza le imparte al
hombre una Luz Especial, llamada Luz de Jasadim (Luz de misericordia, en hebreo),
mediante la cual se eleva de su escalón espiritual actual al próximo.
Desde el momento en que el hombre arriba a su nuevo escalón, la segunda fuerza,
llamada Aba (padre), le imparte abundancia y lo llena de una Luz Especial llamada
Luz de Jojmá (Luz de sabiduría, en hebreo). De esta manera, mediante
estas dos fuerzas -Aba ve Ima-, logra el ser humano ir progresando en su camino
espiritual. Este proceso se repite una y otra vez. Cada vez que el individuo llega
a un nuevo estado, descubre en él Aba ve Ima más elevados, y se apoya
nuevamente en ellos para seguir su ascenso a través de la escalera espiritual.
¿Quién se merece realmente los honores? En el Libro del Zohar (Parashá,
Tetzavé), escribe Rabí Shimón Bar Iojai: “Y es debido a esta
corrección que cambiaron los nombres de Jojmá y Biná a Aba e Ima;
Tifferet y Maljut son llamados Banim (hijos)”. El Libro del Zohar nos revela
con esto el significado espiritual del mandato “Honra a tu padre y a tu
madre” de la manera siguiente: el que quiere ascender a un grado más
elevado, debe honrar -es decir, investigar y reconocer la importancia- del
escalón más alto, llamado Aba ve Ima (padre y madre). De esta manera
aprende el ser humano, mediante la sabiduría de la Cábala, cómo
apoyarse en estas dos fuerzas que recibe de los niveles superiores para ascender
la escalera espiritual, hasta llegar al grado más elevado llamado Gmar Tikkún
(el fin de la corrección, en hebreo), el grado de amor absoluto y felicidad.
* El Rav
Dr. Michael Laitman es máster en ciber-nética, doctor
en filosofía y Cabalá, profesor de ontología y
teoría del conocimiento. Es fundador y presidente de
Bnei Baruj y del Instituto ARI, en Israel. Más
información en
www.kabbalah.info.