|
El término "Tikún''
(corrección) en la Cábala, es el concepto más importante. Es el
medio por el cual se alcanza la Meta del Creador hacia Su creación
(nosotros).
La tradición judía está
repleta de historias acerca de cabalistas que se recluyen
voluntariamente o se internan de forma solitaria en las montañas
para hacer Tikunim (plural de Tikún). La realidad, lamentablemente,
es bastante menos romántica. Tikún es la transformación de las
cualidades propias, del egoísmo al altruismo. En palabras sencillas,
cuando una persona deja de pensar en su propio bienestar y comienza
a tomar en cuenta el beneficio de todos los demás, a esa persona se
le considera corregida.
La Cábala explica que el
Creador es benevolente y quiere hacer el bien a Sus criaturas.
También aclara que ya que Él es lo mejor que existe, quiere que
seamos como Él. Al momento de nacer, nos dicen, no tenemos el mínimo
parecido al Creador, sino que cada uno de nuestros rasgos está en
completa oposición a los Suyos. El Tikún es, por lo tanto, la
transformación de las cualidades propias, de humanas (egoístas) a
divinas (altruistas y benevolentes).
Pero si Él es bueno y quiere
favorecernos, ¿cómo nos beneficia el llegar a ser altruistas y
pensar en los demás? El beneficio no radica en la transformación del
egoísmo en altruismo en sí, sino en la percepción realzada que
proporciona. Ya que cuando adquirimos Sus cualidades, adquirimos
también Su perspectiva. Por este motivo, los cabalistas explican que
la persona que se adentra en el mundo espiritual por vez primera -en
la que se le refiere como un "infante”- observa el mundo de
un extremo al otro. Y cuanto más nos desenvolvemos en la
espiritualidad, más aguda y profunda se vuelve nuestra percepción.
Eventualmente, cuando todas nuestras cualidades son semejantes a las
de Él, llegamos a ser omniscientes, todopoderosos, recibiendo y
dando todo, al mismo tiempo.
El rezo
Existe un solo medio que nos puede traer el Tikún, el rezo.
Es más, de acuerdo a la Cábala, hay una sola oración que el Creador
escucha: el rezo por lograr el Tikún. De hecho, si observamos el
mundo a nuestro alrededor y consideramos el estado hacia el que la
humanidad rápidamente está decayendo, quedará muy claro que, o no
estamos rezando o nuestras plegarias no están siendo contestadas.
Una oración, como explica la
Cábala, es una petición para ser corregidos. Cuando he intentando
con mucho esfuerzo ser como el Creador, benevolente, dador y bueno,
y siento que he fallado completamente, entonces me vuelco al Creador
y de corazón pido de Él: "Hazme como Tú, porque yo no puedo
hacerlo por mí mismo”.
A este respecto, el gran
cabalista del siglo XX Rabí Yehuda Ashlag escribió en una carta a un
estudiante: "No hay estado más feliz en la vida que cuando uno
se encuentra desesperado completamente de su propio poder, o sea,
que ya se ha esforzado y ha hecho todo lo que ha podido, y no ha
encontrado remedio. Esto es así porque uno entonces es digno de
pedir sinceramente Su ayuda, ya que uno sabe con certeza que el
trabajo propio no será suficiente”''. (Rabí Yehudá Ashlag,
Carta Nú57 del año 1935).
En la Biblia está escrito,
"el corazón del hombre es perverso desde su juventud” (Génesis
8:21). Por tanto, para lograr la corrección, necesitamos ser
cambiados por la única fuerza que no es maligna (egoísta): el
Creador.
Así, aunque parezca un tanto
irónico, la única forma mediante la que podemos lograr plenitud,
satisfacción y placer ilimitado es cuando dejamos de preocuparnos
por nuestro bienestar y empezamos a cuidar del bienestar de todos
los demás. Este mensaje es el gran "secreto” que la Cábala
ha ocultado en su interior por dos mil años, desde la escritura (y
posterior ocultamiento) de El Libro del Zohar. Hoy día, en el
principio del siglo XXI, los cabalistas ya no ocultan el mensaje. En
su lugar, aseguran que el conjunto de la humanidad está listo para
recibirlo.
Todos sus libros se refieren
únicamente a esta transformación, y si leemos los escritos del gran
cabalista Yehuda Ashlag, veremos que es así como él explica cada
texto cabalista, desde El Libro del Zohar (del Rashbí) hasta El
Árbol de la Vida (del Arí).
Si leemos los libros de Cábala con un solo objetivo en mente, ser
corregidos en el sentido verdadero de la palabra, dejarán de ser
misteriosos para nosotros. El poder que poseen nos afectará, y
empezaremos a ver y a sentir el mundo de una forma completamente
diferente.
* El rabino
Dr. Michael Laitman es máster en cibernética, doctor en filosofía y
Cábala, profesor de ontología y teoría del conocimiento. Es fundador
y presidente de Bnei Baruj y del Instituto ARI, en Israel. Más
información en:
www.kabbalah.info
y
www.kab.tv/spa.
Aurora
Digital
Buscando La Verdad 29.06.07
Ver
original: edición electrónica. |