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Porque el propósito del
alma, al encarnarse, es volver a su raíz y adherirse a Él, mientras
se encuentra vestida en un cuerpo, como está escrito: "Amar al
Señor, tu Dios, y seguir Su camino, y observar Sus Mitzvot'' y
adherirse a Él, por lo que se puede ver claramente que este proceso
culmina con adherirse a Él, es decir, como era antes que el alma se
hubiera vestido en cuerpo (Baal HaSulam, "Seguir el Camino de la
Verdad").
Según la Cábala, el Creador
creó el mundo y todas las criaturas para deleitarlas con el placer
de Su Luz y Abundancia. Esta Abundancia, sin embargo, aunque se le
esté prometida a todos los seres humanos, se puede alcanzar
solamente al igualarnos al Él.
Los cabalistas nos explican que para alcanzar este estado de
igualdad, que nos permite experimentar el placer de la Luz del
Creador, es necesario involucrarnos en el estudio de la Cábala que
nos lleva por un proceso que gradualmente nos va asemejando más y
más a Él. Por lo tanto, tenemos que seguir volviendo a este mundo
hasta que alcancemos dicha semejanza, tal como lo explica Baal
HaSulam.
He aquí que se ha hecho saber
por los autores y los libros, que el estudio de la sabiduría de la
Cábala es absolutamente necesario para toda persona de Israel (los
que anhelan adherirse al Creador). Y aunque uno haya aprendido toda
la Torá, la Mishná y la Halajá de memoria -habiendo sido un hombre
de virtud, realizando buenos hechos en mayor cantidad que sus
contemporáneos-, pero no haya estudiado la sabiduría de la Cábala,
está obligado a volver a reencarnarse en este mundo para estudiar
los secretos de la Torá y la sabiduría de la Verdad; lo cual está
mencionado en varios Midrashim de nuestros "sabios" (Baal HaSulam,
Introducción al libro "Pí Jajam").
La estructura de la
Creación
Pero se necesita mucha preparación, la de seguir Su camino,
y ¿quién conoce las vías del Señor? Pues éste es el significado de
la Luz compuesta de 613 vías que quienes las siguen, logran
purificarse, hasta que sus cuerpos dejan de formar una pared de
hierro entre ellos y el "Señor" (Baal HaSulam, Seguir el Camino de
la Verdad). La Luz del Creador llega a nosotros desde el mundo de
EinSof (Infinidad, en hebreo). Esta Luz se divide en 613 Luces
distintas que forman en nosotros 613 deseos correspondientes y
adecuados para recibirlas, los cuales se llaman vasijas de
recepción. Cada uno de los 613 deseos es inicialmente egoísta. Sin
embargo, mediante el estudio de la Cábala, que nos enseña cómo
podemos recibir estas Luces, vamos recibiendo toda la Luz que el
Creador quiso impartirnos, de modo que terminamos disfrutando, tanto
nosotros como el Creador.
Igualarse al Creador
El atributo del Creador es el de dar, y el estado en el que está, es
llamado "El estado perfecto". "El Creador quiere que
nos asemejemos a Él, lo cual se alcanza al adquirir Su atributo de
otorgamiento, para que podamos, nosotros también, llegar a Su estado
de perfección. Por lo tanto, creó en nosotros el deseo de disfrutar,
para que queramos ser como Él y disfrutar del mismo placer que Él
experimenta".
Transformarnos de
receptores a otorgantes
¿Cómo se transforma un deseo egoísta en altruista, de un
deseo que quiere recibir para sí mismo, como en los seres humanos, a
un deseo que quiere otorgar, como el del Creador? Este cambio se
llama Tikún (Corrección, en hebreo) o el cumplimiento de una Mitzvá
(Precepto, en hebreo)". Esta corrección se hace posible mediante una
fuerza especial, una Luz, llamada Torá, en la Cábala. Mediante las
613 Luces de la Torá, corregimos los 613 órganos espirituales
(deseos) que forman nuestra vasija espiritual, llamada "alma". Este
proceso nos lleva al nivel del Creador y a llenarnos de Luces. Por
consiguiente, llegamos a lo que se refiere en la Cábala como
"Adhesión al Creador", o sea, a sentir el Creador y entenderlo
completamente.
Conectarse mediante la
Luz
La adquisición del atributo de otorgamiento, le permite al
hombre vincularse con el resto de las almas. El individuo termina
recibiendo no sólo su propia Luz (Luz individual), sino también toda
la Luz Infinita, destinada para el total de las almas. Cuando el
individuo alcanza el grado del Creador, realiza de hecho el
propósito por el que fue creado, y obtiene un total conocimiento,
eternidad, tranquilidad y plenitud.
Volver a encarnarse
La obtención de este estado perfecto y corregido es la
esencia de la Meta de la Creación. Mientras no alcanzamos este
estado, seguimos naciendo en este mundo. Esto es así, porque sólo
aquí, en este mundo, podemos alcanzar el atributo del Creador, o sea
el atributo de otorgamiento.
¿Por qué la Cábala,
precisamente?
La Cábala nos enseña cómo corregirnos a nosotros mismos y recibir,
como resultado, la Luz y toda la Abundancia que el Creador quiso
impartirnos, tal como lo describe Baal HaSulam en su Introducción al
Libro del Zohar: "Y ya nos han instruido nuestros sabios, que el
Señor no ha creado el mundo sino para deleitar a Sus criaturas''.
* El rabino
Dr. Michael Laitman es máster en cibernética, doctor en filosofía y
Cábala, profesor de ontología y teoría del conocimiento. Es fundador
y presidente de Bnei Baruj y del Instituto ARI, en Israel. Más
información en:
www.kabbalah.info
y
www.kab.tv/spa.
Aurora
Digital
Buscando La Verdad 02.08.07
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original: edición electrónica. |