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De acuerdo a la sabiduría
de la Cábala, las fiestas de Israel nos describen de manera
simbólica el proceso del desarrollo espiritual de cada persona.
Éste es un proceso
circulatorio llamado "año", lo cual significa que en cada
nueva situación, el individuo pasa las mismas experiencias, sólo que
de manera más profunda y clara, ayudándole a entenderse mejor a sí
mismo. Así se cambian en el cabalista 6.000 estados de desarrollo
espiritual, hasta que consigue sentir todos los placeres que un ser
humano puede experimentar.
Nota del editor:
* En la Torá el tiempo no
existe*
Con el pasar de estos
"años", el cabalista se tropieza una y otra vez con situaciones
que le ayudan a subir al próximo peldaño. Los cabalistas llamaron a
estas situaciones ''fiestas, feriados y Sábados''.
Nota del editor:
*En la Torá solo existen
"Momemtum's"*
La sabiduría de la Cábala
describe la realidad que está oculta de nosotros, la cual es
revelada a la persona en el trayecto de su desarrollo espiritual. Le
ayuda al cabalista a comprender cómo fue creado el hombre y para qué
vive.
Esta investigación se ha
estado realizando miles de años por muchos cabalistas que vivieron a
lo largo de las generaciones, desde la época de Abraham el Patriarca
hasta nuestros días. El conocimiento que se acumuló fue transmitido
de generación en generación, en forma escrita y oral. Los libros de
Cábala escritos en el transcurso de los años describen los alcances
espirituales a los que llegaron los escritores. En nuestros días,
cualquiera de nosotros puede llegar a estos logros.
Adam HaRishón (El
Primer hombre)
La Torá nos cuenta que el mundo fue creado en un trayecto
de seis días, seis pasos de cambio entre la luz y la oscuridad. En
el sexto día fue creado "Adam HaRishón (el Primer hombre)",
y precisamente antes del Sábado él pecó y fue expulsado del
''Paraíso''. Adam HaRishón simboliza un estado de perfección,
de unión de todas las almas. Puesto que pecó, se dividió su alma -en
miles de partes, es decir, almas-, las cuales se desconectaron una
de la otra. En cada uno de nosotros existe una de estas miles de
almas. Nuestro deber es unir a todas en una sola, el alma de Adam
HaRishón. De esta manera podremos corregir su "pecado" y
regresar al "Paraíso".
Nota del editor:
* No somos una unidad
psicológica... somos muchos.*
La fecha de Rosh HaShaná (el
Año Nuevo del calendario judío), nos recuerda que tenemos que
empezar a corregir nuestras almas, devolviéndolas a su estado
original, a la integridad.
Nota del editor:
*El trabajo consiste en
hacerse uno.*
El individuo que comienza su
corrección espiritual en la parte del alma de Adam HaRishón que se
encuentra en él, descubre al paso de los primeros diez días -en los
que experimenta los diez estados espirituales-, la diferencia entre
su estado actual y el estado perfecto, del cual cayó su alma.
"Y así él llega a la
corrección de su alma que está compuesta de diez Sefirot, las cuales
simbolizan los diez días de Teshuvá (Días del Perdón). Cuando él
entiende la magnitud de la diferencia entre ambos estados, pide
fuerzas de corrección y siente que necesita expiación. Este estado
se llama en la espiritualidad Iom Kipur (Día del Perdón, del cual se
deriva la palabra kapará-expiación, en hebreo)"
Y este es el orden de los
estados espirituales que pasa el hombre:
De Rosh HaShaná (Año Nuevo)
hasta Iom Kipur (Día del Perdón), revela el hombre qué es lo que
tiene que corregir;
En Iom Kipur, pide las fuerzas que le ayuden a corregirse;
En Sucot, recibe estas fuerzas y pasa la corrección;
Y en Simjat Torá (el Recibimiento de la Torá) termina con dicha el
trabajo de unir las partes del alma de "Adam HaRishón".
Nota del editor:
*¡Cuidado con
literalizar! En la Torá no hay nada simple ni sencillo... más vale
no haber nacido que creer que la Torá es un conjunto de
simplezas.*
Puesto que se habla de estados
internos que no dependen de los días del año, el cabalista puede
pasar un año entero en un lapso de dos días corporales, por ejemplo.
El ritmo de los cambios internos determina el largo del proceso. De
acuerdo a esto, es importante recordar que el Año Nuevo (Rosh
HaShaná) corporal es sólo una evocación del estado espiritual que
éste representa. Un cabalista puede estar en un estado llamado "Año
Nuevo espiritual" también en cada día corriente de la semana.
Cada cabalista pasa en total
6.000 años de cambios en el trayecto de su vida, hasta que llega al
estado en el cual termina la corrección de su alma, su parte
individual de Adam HaRishón.
Así completa el cabalista su
rol, y no necesita reencarnarse más; resulta de esto que todo aquel
que nace, nace sólo con una pequeña fracción de la parte del alma de
Adam HaRishón, y cuando corrige su parte ya no necesita volver a
reencarnarse. Por lo tanto, el hombre no puede corregir, sino sólo
la parte que le pertenece, y sobre esto se escribió en el libro
Árbol de la Vida del Arí: "No hay día parecido a su amigo y no
hay momento parecido a su compañero, y no hay un hombre parecido a
otro... sino cada uno tiene que corregir la parte que le pertenece'',
Rabash, artículo sobre "A qué grado tiene que llegar el ser
humano".
Nota del editor:
*En la Torá la Enseñanza
es personal... personal en el acierto, personal en el error.*
Es mi deseo bendecir a los
habitantes de todas las naciones del mundo, que en este Año Nuevo
nos embarquemos todos en el sendero del desarrollo espiritual y que
consigamos llegar juntos al Año Nuevo verdadero (espiritual),
cumpliendo así nuestra función, y alcanzando la plenitud, ya en esta
vida.
Nota del editor:
* Son deseos muy dulces
los del Dr. Laitman... pero el sendero de la Cabalá no es
multitudinario, es cierto que es para todas las naciones del mundo,
pero solo funciona en quienes ha nacido una fuerte inclinación por
el misterio de la verdad objetiva. Nadie está obligado a buscarla y
mucho menos a comprometerse por curiosidad... eso puede ser muy
bueno si se tratase de un negocio, pero no sirve para los sagrados
fines de la Cabalá. La Cabalá fue, es y será la opción de los pocos.
Así será hasta que se complete el desarrollo macrocósmico del que
somos solo un elemento más... después, "el joven enseñará Torá al
viejo", "el león y y siervo pastarán juntos", "todos sabrán Torá"...
pero de esa... *
* El rabino
Dr. Michael Laitman es máster en cibernética, doctor en filosofía y
Cábala, profesor de ontología y teoría del conocimiento. Es fundador
y presidente de Bnei Baruj y del Instituto ARI, en Israel. Más
información en:
www.kabbalah.info
y
www.kab.tv/spa.
Aurora
Digital
Buscando La Verdad 12.09.07
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original: edición electrónica. |