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Palabras de nuestro mundo
Para empezar, tenemos que entender que todas las
escrituras sagradas fueron elaboradas por cabalistas, personas que
han descubierto que en toda la realidad existe una sola fuerza de
entrega total y de amor, cuyo propósito es conducirnos a Su estado,
a una unión basada en amor, conforme Su naturaleza. Para poder
entregarnos esta sabiduría, los cabalistas describieron el camino
espiritual, usando palabras que podamos entender, palabras de
nuestro mundo. Elaboraron la sabiduría de la Cábala en cuatro
lenguajes distintos de codificación, los cuales describen una sola
cosa: el mundo espiritual.
Lenguaje de la Torá
Según la Cábala, el Creador creó una realidad
compuesta de dos fuerzas, el deseo de otorgar y el de recibir, el
Ego, representados por el Cielo y la Tierra. Esto se expresa en el
famoso versículo de la Biblia sobre la Creación, "En el
principio Dios creó el cielo y la tierra''. Es decir, el creado
tiene que alcanzar el grado máximo de desarrollo, el del Creador,
utilizando ambas fuerzas. Es decir, si tuviéramos únicamente el
deseo de otorgar -Cielo-, seríamos como Ángeles, que dan
automáticamente, sin libertad de elección. Y si sólo tuviéramos el
deseo de recibir -Tierra-, querríamos recibir, únicamente, tal como
los recién nacidos. Los cabalistas explicaron que este es el único
tema tratado en la Torá.
Lenguaje de la Halajá
La manera de combinar estas dos fuerzas
correctamente se expresa en la Gemará: "Dos agarran un Talit
(manto de rezos). Uno dice 'es todo mío', y el otro dice 'la mitad
es mía' Éste agarra tres partes, y éste agarra la cuarta''. ¿A
qué se refieren? ¿Por qué pelean por un Talit? Y si uno de ellos
recibe tres cuartos de ello, ¿qué hará el segundo con el cuarto
restante del Talit? También acá, las palabras tienen un significado
interno.
Los cabalistas que también escribieron la Guemará, explicaron
ampliamente cómo utilizar correctamente las dos fuerzas mencionadas:
el deseo de recibir y el de otorgar. En el lenguaje de la Halajá, el
creado es llamado "Talit''. Cuando el individuo comienza su
camino espiritual, estas dos fuerzas lo "agarran'', es
decir, lo dominan. En un momento quiere unirse con el prójimo y
otorgar, y de pronto, es dominado por el deseo de recibir, queriendo
gozar del prójimo y aprovecharse de él. Pero cuando avanzamos en la
espiritualidad, aprendemos a controlar estas dos fuerzas y a
determinar en cada situación la correcta y precisa combinación entre
ellas, ya sean tres partes, un cuarto o un medio.
Lenguaje de la Hagadá
La siguiente cita es tomada del libro, Midrash Rabá:
"Cuando Rebeca estaba parada al lado del seminario de estudios
(Beit Hamidrash), Jacob se disponía a salir y cuando pasaba por una
casa donde se realizaba el trabajo de ídolos, Esaú corría y quería
salir''. Los cabalistas eligieron este lenguaje pintoresco para
explicarnos situaciones espirituales que les era difícil describir
con otros lenguajes. Jacob, en este caso, es la fuerza positiva que
le ayuda al creado a elevarse al nivel del Creador, y ser quien ama
como Él. Esaú, por otro lado, representa la fuerza que al parecer
impide que el creado consiga dicha Meta. Es decir, también en los
Midrashim (Interpretaciones de la Torá) cada palabra tiene un
significado interno. En este relato en particular, se explica cómo
se puede determinar la relación entre las fuerzas, o sea, cuál de
ellas predominará en nosotros. Este ejemplo nos enseña que todo
depende de la sociedad en la que elegimos vivir. Hay ambientes que
apoyan nuestro avance espiritual, y hay otros que nos alejan de la
espiritualidad.
Lenguaje de la Cábala
El lenguaje más adecuado para nuestra generación es
el lenguaje de la Cábala. Éste se encuentra por ejemplo en los
libros "Peldaños de la Escalera'' del Rabash, Rabí Baruj
Shalom Ashlag, hijo primogénito de Baal HaSulam, el más grande
cabalista de nuestros tiempos. Quien estudia Cábala llega a ver que
la Torá habla del Mundo Superior, sobre el amor y la unión entre las
almas, y no se confunde pensando que se trata de ética, o de
historias de nuestro mundo. Pero el más grande valor que tienen
estos libros del Rabash, es que uno puede identificarse con lo que
estudia; sentimos que se trata de nosotros mismos.
Por ejemplo, dijimos que hay dos fuerzas que ayudan al creado a
llegar al nivel del Creador, y nos preguntamos: ¿cómo sería posible
que el deseo de disfrutar a cuestas del prójimo nos ayude en el
avance espiritual? Rabash explica que cada vez que despierta en el
hombre el deseo de aprovecharse del prójimo, este deseo le muestra
cuán lejos está de ser como quien da y ama, es decir, como el
Creador. De hecho, esta sensación le ayuda a no mentirse a sí mismo
pensando que ya es "un justo absoluto''. Y es sólo así que
se hace posible llegar a pedirle al Creador que nos ayude a superar
ese deseo. Esta es la esencia de lo que escribieron todos los
cabalistas, en los cuatro idiomas.
Rabí Shimon Bar Yochai dijo: "¡Ay! De quien dice que la Torá
viene a contarnos simples historias sino que todos los asuntos de la
Torá son cosas elevadas y secretos superiores''.
* El rabino
Dr. Michael Laitman es máster en cibernética, doctor en filosofía y
Cábala, profesor de ontología y teoría del conocimiento. Es fundador
y presidente de Bnei Baruj y del Instituto ARI, en Israel. Más
información en:
www.kabbalah.info
y
www.kab.tv/spa.
Aurora
Digital
Buscando La Verdad 10.10.07
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original: edición electrónica. |