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No hay nadie más aparte de Él

Artículo # 1 Shamati

Está escrito, "No hay nadie más aparte de Él". Esto quiere decir que no existe otra fuerza en el mundo capaz de hacer algo contrario a Él. Y lo que uno ve, que hay cosas en el mundo que niegan el Gobierno Superior, la razón es que ésta es Su voluntad.

Y esto es considerado como una corrección, llamada "la izquierda rechaza lo que la derecha adjudica". Esto significa que lo que la izquierda rechaza se considera corrección. Esto quiere decir que hay cosas en este mundo que, en primer lugar, buscan desviar a la persona del camino correcto, y de este modo es rechazada ésta de la Santidad.

Y lo bueno de estos rechazos es que por medio de éstos la persona recibe una necesidad y un deseo completo para que el Creador le ayude, ya que ésta ve que de otra manera estaría perdida. No sólo no progresa en su trabajo (espiritual ), sino que ve que retrocede. Es decir, que carece de la fortaleza para observar la Torá y los Mitzvot incluso en Lo Lishma (no para Su Nombre). Que sólo al vencer todos los obstáculos de forma auténtica, por encima de la razón, podrá observar la Torá y los Mitzvot. Pero la persona no siempre tiene la fortaleza necesaria para sobreponerse por encima de la razón; siendo así, se ve forzada a desviarse, Dios no lo quiera, del camino del Creador. Incluso de Lo Lishma.

Y aquél que siempre siente que lo que está quebrado excede lo que está completo, es decir, que hay muchos más descensos que ascensos, y no ve el final de estos estados, y permanecerá para siempre fuera de la santidad, pues ve que le es difícil observar siquiera un ápice, a menos que se sobreponga por encima de la razón. ¿Pero acaso la persona no siempre es capaz de sobreponerse ¿Y qué pasará con ella?

Después, ésta llega a la decisión de que sólo el Creador puede ayudarle. Esto le lleva a realizar un sincero reclamo para que el Creador le abra los ojos y el corazón, y para que realmente la acerque más a la eterna adhesión con el Creador. Por consiguiente, todos los rechazos que había experimentado habían venido del Creador.

Esto quiere decir que el hecho de que no fuese capaz de vencer no se debió a que fuera culpable o que tuviese esos rechazos. Más bien, para aquella gente que verdaderamente quiere acercarse al Creador y que no se conformará con poco, para no permanecer como niños insensatos, les da por lo tanto la ayuda desde Arriba, y así él no será capaz de decir, "Gracias a Dios, tengo la Torá y los Mitzvot y las buenas acciones, ¿y qué más necesito?"

Y sólo si aquella persona tiene un deseo verdadero, recibirá la ayuda desde Arriba. Y constantemente se le mostrará su falta en el estado presente. Es decir, que se le envían constantemente pensamientos y opiniones que están en contra del trabajo. Esto es para que pueda ver que no es uno con el Creador. Y en la medida que consigue sobreponerse a ellos, se ve también más lejano de la santidad que los demás, los cuales sí se sienten que son uno con el Creador.

Pero él, por otra parte, siempre tiene quejas y demandas, y no puede justificar el comportamiento del Creador, y cómo Él se comporta con él. Esto le produce sufrimiento. ¿Por qué no es él uno con el Creador? Finalmente él llega a sentir que no posee absolutamente ninguna parte suya en la santidad.

Aunque él ocasionalmente recibe un despertar desde Arriba que lo reanima momentáneamente, poco después cae a un lugar de bajeza. Sin embargo, esto es lo que lo lleva a darse cuenta de que sólo el Creador puede ayudarlo y realmente acercarlo.

Uno debe siempre tratar de buscar unirse a Él. En otras palabras, que todos sus pensamientos sean acerca de Él. Es decir, aun si se encuentra en el peor estado del cual no puede haber un mayor descenso, no debería dejar Su dominio. O sea, pensar que exista otra autoridad que le impida entrar en la santidad y que pueda beneficiarlo o dañarlo.

Esto es, uno no debe pensar que exista la fuerza del Sitra Ajra (El Otro Lado) que no le deja llevar a cabo buenas acciones y seguir los caminos del Creador. Más bien debe pensar que todo es llevado a cabo por el Creador.

Así lo dijo Baal Shem Tov: que quien afirma que existe otra fuerza en el mundo, es decir Klipot (cáscaras), esa persona se encuentra en un estado "de estar sirviendo a otros dioses." La transgresión no consiste necesariamente en el pensamiento de la herejía, sino que si uno piensa que existe otra autoridad y otra fuerza aparte del Creador, está cometiendo un pecado.

Más aún, aquél que afirma que el hombre posee la autoridad de sí mismo, o en otras palabras, afirma que era él quien ayer no quería seguir los caminos del  Creador, esto también se considera pecar de hereje,  pues significa que no cree que sea sólo el Creador quien dirige al mundo.

Pero cuando él ha pecado, el debe ciertamente lamentarlo y sentirse arrepentido de haberlo hecho. Pero aquí también debemos situar al dolor y a la pena en el orden correcto: ¿Dónde ubica él la causa del pecado? Pues ésta es la cuestión que se debería lamentar.

Entonces uno debería sentir arrepentimiento y decir: "cometí aquel pecado porque el Creador me arrojó de la santidad a un lugar de suciedad, a la letrina, el lugar de suciedad." O sea, el Creador le dio un deseo y un anhelo para que se entretuviera y respirara aire en un lugar de hedor.

(Y usted podría decir respecto de lo que está escrito en los libros, que a veces uno viene encarnado como un cerdo, y recibe un deseo y una anhelo para extraer sustento de cosas que ya había determinado que eran basura; y sin embargo luego desea recibir sustento de ellos nuevamente.)

También, cuando uno siente que en tal momento se encuentra en un estado de ascenso, y siente cierto (buen) gusto en el trabajo, no debe decir, "Ahora me encuentro en un estado donde entiendo que vale la pena adorar al Creador." En cambio debe saber que ahora ha sido favorecido por el Creador, y que por lo tanto el Creador lo ha acercado más; y por esta razón ahora siente (buen) gusto en el trabajo. Y uno debe cuidarse de jamás abandonar el dominio de la santidad y de afirmar que existe otro que opera aparte del Creador.

(Pero esto significa que la cuestión de ser favorecido por el Creador, o lo contrario, no depende del individuo mismo, sino sólo del Creador. Y el hombre con su mente externa no consigue comprender por qué ahora el Creador lo ha favorecido y más tarde no.)

Del mismo modo, cuando él lamenta que el Creador no lo acerca más, debe también tener cuidado de que la pena no le lleve a preocuparse por encontrarse lejos del Creador. Esto es porque, al hacer eso, él se convierte en un receptor para beneficio propio. Y aquél que recibe, está separado del Creador. En cambio, debería lamentar el exilio de la Shejiná (Divinidad), lo cual significa que él está causando la pena de la Divinidad.

Uno debe imaginar que es cual un pequeño órgano que le está doliendo a la persona. No obstante el dolor es sentido principalmente en la mente y en el corazón. El corazón y la mente comprenden la totalidad del hombre. Y ciertamente la sensación de un solo órgano no puede parecerse a la sensación de la totalidad de la persona, donde se siente la mayor parte del dolor.

Del mismo modo ocurre con el dolor que una persona siente cuando se encuentra lejos del Creador. Esto se debe a que el hombre es apenas un pequeño órgano de la Santa Shejiná, puesto que la Santa Shejiná es el alma común de Israel. Por consiguiente, la sensación individual del dolor no se parece a la sensación colectiva del dolor. Esto significa que existe dolor en la Shejiná cuando sus órganos se encuentran separados de sí misma, y de este modo no puede nutrirlos.

(Y quizás éste sea el significado del verso: "Cuando una persona se arrepiente, ¿qué dice la Shejiná? 'Es más ligero que mi cabeza.'") Al no relacionar la pena del alejamiento con uno mismo, uno se ahorra caer en la trampa del deseo de recibir para sí mismo, que es considerado separarse de la santidad.

Lo mismo aplica cuando uno siente alguna proximidad con la santidad, cuando siente alegría de haber sido favorecido por el Creador. Entonces también debe afirmar que su alegría se debe principalmente a que ahora existe alegría Arriba, en la Santa Shejiná, por poder atraer a su propio órgano hacia sí misma, en vez de tener que alejarlo.

Y uno obtiene alegría al ser recompensado con complacer a la Shejiná. Esto es de acuerdo con el cálculo de más arriba, que cuando hay alegría en la parte, es tan sólo una parte de la alegría del todo. A través de estos cálculos él pierde su individualidad y evita así ser atrapado en la red del Sitra Ajra, que es la voluntad de recibir para beneficio propio.

Aunque la voluntad de recibir es necesaria, ya que ésta comprende al hombre en su totalidad (pues todo lo que existe en una persona aparte del deseo de recibir no le pertenece a la criatura y lo atribuimos al Creador), la voluntad de recibir placer debe ser corregida para que tienda al otorgamiento.

Es decir, el placer y la alegría derivados del deseo de recibir deben ser con la intención de que exista satisfacción Arriba cuando la criatura siente placer. Pues este fue el propósito de la Creación: beneficiar a Sus creaciones. Y esto es llamado la alegría de la Shejiná Arriba.

Por este motivo uno debe buscar consejo respecto cómo procurar satisfacción Arriba. Y por cierto, si uno recibe placer, el mismo será sentido Arriba. Por lo tanto aspira a encontrarse siempre en el palacio del Rey, y de ser capaz de jugar con los tesoros del Rey. Y eso ciertamente traerá alegría Arriba. De lo anterior se desprende que las ansias y el anhelo de uno deben ser solamente por el Creador.

Lecciones:

http://files.kab.co.il/video/spa_t_rav_rb-shamati-001-ein-od-milvado_2009-05-15_lesson_ny-congress-lesson-1.wmv

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