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Autor: Rav Dr. Laitman
1. ¿Cómo sentir el deseo? Para saber lo
que quiero, debo primero probar. Esto deja en mí una sensación de
algún sabor. Hubo placer, y ahora no hay, pero yo lo anhelo. Así
debe ser la verdadera vasija, en la cual alguna vez hubo Luz: la
vasija saboreó toda la fuerza placentera de la Luz y después la Luz
desapareció; la vasija desea fuertemente, de nuevo sentir el sabor
de la Luz.
2. Ahora hablemos sobre cómo está constituida
el alma y por qué nosotros debemos hacer algo con ella. El alma, es
lo único que fue creado. A través de sus 5 filtros, el alma recibe
sensaciones visuales, auditivas, táctiles, olfatorias y palpables.
Tras estos 5 órganos de los sentidos está la computadora, el
programa. Ella transmite lo que se encuentra en las afueras, a un
lenguaje comprendido por nosotros: placer o sufrimiento. Y en el
punto central de nuestra alma sentimos si esto es malo o bueno.
3. Si esta computadora está programada
naturalmente, entonces su programa está destinado de tal manera que
satisface la percepción egoísta de lo malo y lo bueno. Pero si está
programada altruistamente, entonces la noción de lo bueno y lo malo
se valoriza no en relación a sí mismo, sino a lo externo, al
Creador.
4. De este modo, hay dos posibilidades de
programar al alma en valor y elección: egoístamente, para provecho
de uno, o altruistamente, para el Creador. Es que excepto el Creador
y la creación, la Luz (placer) y la vasija (deseo) no hay nada en el
universo.
5. De forma natural el hombre nace programado
egoístamente. Por eso en el lado “posterior” de su conciencia - el
cerebro - en el se deposita, se proyecta egoístamente una imagen
manifestada, que se denomina “nuestro mundo”.
6. Excepto la Luz, el hombre no siente nada.
Pero si la Luz pasa por un tratamiento egoísta, se refleja en el
hombre como nuestro mundo. Si la influencia egoísta no introdujera
su tratamiento, sus interferencias (quitar todo lo que es bueno y
rechazar lo malo, o sea el programa de auto conservación del
organismo), entonces el cuadro sería completamente diferente. El
cuadro se imprimiría en la parte delantera del alma y mostraría al
hombre todo lo que está afuera (objetivamente), y no dentro
(subjetivamente), con ventaja para sí. Lo que está afuera se llama
Luz o Creador.
7. Para la reprogramación de la computadora
desde lo egoísta a lo altruista existe la ciencia de la Cabalá, la
que nos ayuda a recibir la imagen exterior verdaderamente existente,
sin ningún vestigio de egoísmo. Nosotros podremos sentir el
verdadero universo, el cual se encuentra fuera de nosotros. Esta
situación se llama unión con la Luz, cuando entre el alma y la Luz
no hay ninguna interferencia.
8. Esto nos recuerda un poco lo que siente la
gente, cuando está en las condiciones de muerte clínica,
parcialmente separados del cuerpo egoísta (egoísmo vivo). Ellos ven
delante una Luz que los atrae. Pero no están en condiciones de
alcanzar la Luz, porque aún no se han liberado del egoísmo del alma,
del cual sólo es posible liberarse junto con el egoísmo vivo de
nuestro cuerpo.
9. Es posible liberarse del egoísmo del alma, y
es muy simple, si es qué sabemos que interferencias nos traen
egoísmo a nuestra computadora interna. Toda la información ingresa a
través de 5 filtros, los cuales son llamados las 5 partes de
Maljut, las 5 partes que gobiernan el egoísmo. Estos 5 canales
modifican toda la información del exterior en información favorable
al egoísmo: lo que es bueno y lo malo. Todas las señales son
transmitidas a través de filtros de determinados grosores (aviut),
los que son distintos en las personas.
10. Mientras más encarnaciones pase el alma,
entonces el aviut es más grande y el hombre es más tosco, más
orientado hacia el objetivo; entonces él está más preparado para la
corrección. Y para la gente que no está desarrollada egoístamente no
es necesario mucho. Ellos se contentan con poco. El gran egoísta ya
está preparado para la corrección, él fuertemente siente la
necesidad de ser llenado con Luz.
11. ¿Cómo surge la necesidad de corregir el
programa de la computadora? Durante el desarrollo del aviut en el
hombre hasta el tamaño máximo. Esto ocurre tras muchas encarnaciones,
vidas en nuestro mundo, no sólo del hombre, de los animales y las
plantas, sino también de la naturaleza inerte, toda la naturaleza se
levanta junto con él y depende de la condición del hombre.
12. Después que el aviut se desarrolla hasta el
grosor máximo, en donde existe una diferencia máxima entre la Luz y
ese cuadro que el hombre siente dentro, se enciende en el hombre una
llave interna, que da al hombre la sensación que él no puede
llenarse con nada más, ni ahora, ni en el futuro.
13. Esto sirve como señal para que el hombre
deje de buscar algo dentro de sí mismo, en la pared “posterior del
alma”, y se lance hacia las sensaciones exteriores: tratar con
distintas filosofías y métodos; mientras no llegue a la Cabalá,
donde verdaderamente puede encontrar lo que por tanto tiempo buscó.
14. La Cabalá es ese método que es capaz de
cambiar estos filtros, no quitarlos del todo, y sólo reconstruir la
intención egoísta de recibir placer en intención altruista de dar
placer; más exactamente, recibir para dar porque esto habla en
relación del Creador, al cual no tenemos nada que dar, excepto el
placer de Él.
15. De esta forma, estos mismos filtros pueden
servir para obtener, en beneficio de la Luz y el Creador. Entonces
la información que ingresa del exterior será completamente no
tergiversada, apareciendo frente a nosotros así como es en realidad,
por fuera. En esto concluye todo el programa de la creación, que
permite al hombre existir sin cualquier interferencia de su “Yo”.
Existir, sentir, vivir en el verdadero universo. Todos los placeres
de nuestro mundo, los que el hombre sintió y los que todavía
sentirá, son solamente la parte 600,000 de la Luz más pequeña
(Nefesh).
16. Incluso un alma que se corrigió
completamente y recibe toda la Luz sin restricción, se encuentra
delante de todas las almas y observa todo, hasta el ingreso de la
información, del placer, en todas las otras almas.
17. Aviut está metido en el hombre desde el
primer descenso en este mundo (encarnación) de su alma. Pero la
Cabalá puede desarrollarlo en decenas de cientos y así disminuir la
cantidad de vidas, de descensos en este mundo, acelerando el proceso
de maduración del hombre para la asimilación del espacio espiritual.
18. Los sufrimientos humanos son la expresión
externa del deseo de lo que falta. Los sufrimientos no desaparecen,
pero la Cabalá transforma los sufrimientos animales en sufrimientos
espirituales, sufrimientos por la carencia de sensación espiritual.
El cambio de calidad del sufrimiento lleva a la reconstrucción de la
vasija interna, a la reconstrucción del alma. Y de acuerdo a la
intención viene la sensación de la Luz, lo que tiene que ocurrir en
algunas generaciones, el hombre lo pasa en algunos años.
19. Ustedes se preguntan, ¿por qué a veces no
se puede preguntar, formular ninguna pregunta? Esto pasa porque el
hombre no tiene noción todavía de lo que se habla, esto aún en el no
se abrió, no hay respuesta a lo escuchado.
20. Esta es la construcción del alma: la Luz
que sale del Creador crea el deseo de deleitarse de Él. Este deseo
se llama Maljut. Hasta Maljut la Luz pasa por 9 fases de cambio,
hasta que esté dispuesto para crear Maljut. La Luz pasa por 9
fases, llamadas Keter, Jojmá, Biná, Hesed, Gevura, Tiferet,
Netzah, Hod, Yesod. Luego él construye la última etapa que se llama
Maljut. Las 6 etapas desde Heded hasta Yesod se llama Ze'ir Anpin.
21. Así tenemos 10 sefirot o 9 niveles de la
Luz y 1 Maljut (deseo de recibir la Luz). Maljut es el alma o la
verdadera creación, la que siente, la que desea recibir y deleitarse
con la Luz. Maljut empieza a recibir la Luz y junto a ella sus
cualidades. Incluso en nuestro mundo sabemos que cualquier
influencia sobre nosotros crea en nosotros su reflejo. Lo mismo
ocurre en Maljut al recibir la Luz de los 9 sefirot superiores.
22. Nosotros vemos que una estructura egoísta:
Maljut, recibiendo la Luz de los 9 sefirot de la Luz, adquiere para
si 9 propiedades altruistas adicionales de la Luz. La información
exterior, la Luz, pasando a través de las 9 propiedades altruistas
de Maljut, no se tergiversa, pues no tiene obstáculos egoístas.
Esta Luz solamente disminuye un poco, a tal grado que el alma se
llena de manera óptima de Luz, pero, no se sobrellena, porque esto
también trae sufrimiento.
23. Pero hay aún una parte en Maljut, no la
décima, la que recibe propiedades altruistas de la Luz y se hace
semejante a ella en su deseo de dar. Hay una parte más en Maljut,
que no está en condiciones de sentir la cualidad de la Luz, y por lo
tanto de modificarse. Esta parte se llama “Lev haEven” (corazón de
piedra). Ver Fig. 1
24. Nuestro trabajo consiste en poner a un lado
esta parte de Maljut, la que es llamada mi “Yo”, como si dejáramos
de trabajar con ella, porque ella siempre y hasta el final de la
corrección y la aparición del Mesías, se mantiene egoísta. Por
esto, en esa parte Maljut necesita realizar la restricción
(Tzimtzum Alef), no utilizar a Lev haEven en ningún caso.
NUEVE
SEFIROT
SUPERIORES
Maljut
DE LOS NUEVE
SEFIROT SUPERIORES
O
Maljut DE LOS MUNDOS
(T”A y T”B)
Maljut DE
LAS ALMAS
Maljut
DEL
CORAZON DE PIEDRA

Fig. 1
25. Y Maljut, la décima sfirá, aquella parte
de Maljut, que recibe las cualidades de la Luz, puedo sentir las
propiedades de la Luz que la llena, y por lo tanto cambiarse. Debe
transformarse paulatinamente, empezar a actuar como la Luz. Para
verdaderamente meter en Maljut las cualidades de la Luz, se realiza
una acción llamada Shevira (rompimiento, golpe), a consecuencia del
cual penetran las cualidades de los 9 primeros sefirot en Maljut.
26. Porque no es suficiente comprender que las
propiedades de la Luz y Maljut son contrarias. Maljut debe
proceder como la Luz, necesita asemejarse a los 9 sefirot. ¿Pero,
cómo es posible hacerlo, si en Maljut en general no ingresa la Luz?
Para este propósito ocurre el rompimiento (shevira) de las vasijas,
rompimiento de los deseos. Esto se hace con la ayuda del así llamado
golpe de Luz, el cual pasa a través de todos los 9 sefirot e ingresa
en Maljut , ahora Maljut se mezcla con todos los 9 sefirot. Esto
se llama Shevira haKelim (rompimiento de las vasijas) o pecado
original.
27. Después del Shevira haKelim se forman 4
tipos de deseo: los deseos puramente altruistas, los cuales
estuvieron en los 9 primeros sefirot; los deseos altruistas,
mezclados con los egoístas; los deseos egoístas, mezclados con los
altruistas; y los deseos puramente egoístas. De tal manera que los
dos tipos de deseos, los puramente altruistas y los puramente
egoístas, cayendo durante el Shevira haKelim y mezclándose el uno
con el otro se convierten en dos tipos adicionales de deseos
mezclados.
28. Sólo ahora se hace posible crear un alma,
en la cual Maljut está corregida como los 9 primeros sefirot,
porque en cualquier deseo egoísta hay una chispa de altruismo. Ahora
es necesaria una fuerza definida, fuerza de corrección, la cual
desde cada chispa altruista creará una parte prevaleciente, capaz de
corregir todo el deseo egoísta.
29. ¿Cómo ocurre esto? Se toma el libro
apropiado de Cabalá, escrito por un hombre, el que ya se corrigió en
concordancia con la Luz. Durante la lectura de ese libro ocurre la
transmisión de instrucción para la construcción en uno mismo de la
vasija interna en concordancia con la Luz. Leyendo los párrafos del
libro y aún no entendiendo lo leído, atraemos hacia sí mismos la Luz
que nos rodea, la cual poco a poco limpia y corrige nuestros deseos.
30. El estudio, que ocurre bajo la precisa guía
del profesor (cabalista) y en un grupo de deseosos de alcanzar el
objetivo de la creación, semejante al Creador, ¡debería dar
resultado!
31. El estudio de la Cabalá también explica, en
qué orden deben corregirse las partes de nuestra alma, si nosotros
sintonizamos nuestros deseos de acuerdo con los deseos corregidos
del cabalista que escribió el libro.
32. Corrigiéndose, el hombre paulatinamente
empieza a sentir que sus deseos están rotos, él aprende a
diferenciarlos, luego a clasificarlos, escogerlos según propiedad y
calidad, unirlos en una secuencia determinada y juntarlos. El camino
es largo pero especial e interesante. El hombre empieza a descubrir
en sí nuevas cualidades, sentirse como la creación, sentir su unión
con el creador, con las demás partes del universo. Llega la
comprensión de cómo está organizado todo el sistema externo, cómo se
realiza el gobierno.
33. El objetivo del Creador consiste en que el
hombre primero aprenda a gobernarse a sí mismo y después a todo el
mundo, remplazando al Creador. En nuestro mundo nosotros corremos
tras algunas manifestaciones de la Luz, tales como el placer del
conocimiento, poder, sexo, alimentos, hijos, etc.
34. Cuando la Luz llega y llena completamente y
sin medida al hombre, esto es entendido como la completa perfección
y placer. En el hombre no queda ningún deseo. El proceso de llenado
de la Luz es paulatino y se llama “Sulam”. Sobre esto escribió Baal
HaSulam, llamado así, en honor al sistema de elevación espiritual
“Sulam”, elaborado por él en sus comentarios “Sulam” para el libro
Zohar.
35. Un alma común Adam fue hecha por el
Creador, la que se rompe en 600 mil partes, cada una de las cuales
consta de 4 deseos. La tarea del hombre consiste en corregirse no
solo a sí mismo, sino también a su parte en el alma común. Cada una
de las almas debe corregir su relación hacia todas las 600 mil almas
y de esta manera se corrige a sí mismo, porque cada alma a su vez
esta compuesta de 600 mil partes, en cada una de las cuales entran
los 9 primeros sefirot.
36. Las almas pueden corregirse solamente a
través de los cuerpos y los cuerpos se corrigen en grupo con ayuda
de acciones mecánicas mutuas, dirigidas hacia la obtención de un
único objetivo. Estas acciones mecánicas son dos: estudio y trabajo
común en nombre de la corrección espiritual de las almas.
37. El hombre no es capaz de cambiar sus
deseos, pues ellos en verdad fueron creados por la Luz. Es necesario
sólo cambiar la dirección de acción de estos deseos, en aras de lo
cual él quisiera cumplirlos. Si temporalmente yo no lleno algún
deseo mío, el deseo de nuevo regresa hacia mí en una forma aun más
tergiversada. Es necesario trabajar en la forma más correcta de
utilizar este deseo.
38. En el judaísmo no se debe pasar hambre,
atormentarse, evadir algo. Es necesario corregir la intención de
aplicación de los deseos. Entonces veremos que todos los deseos nos
son necesarios para alcanzar su objetivo. Por eso se dice que,
quien es más egoísta, posee más deseos. También se dice que, desde
cuando cayó el Templo, solamente en los cabalistas quedó el
verdadero sabor de los deseos terrenales.
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