
El camino de la Torá
El camino de la Torá es cuando todo lo que hago es únicamente para atraer la Luz que reforma.
Para que esta se ocupe de mi materia, mi deseo, mientras que yo mismo no me ocupo del mi deseo y no lo maldigo y tampoco me impresiono de él. Yo no hago nada. Yo no estoy más que para atraer la Luz. Yo dependo de ella en un cien por ciento. Ese es el camino de la Torá.
Si yo estoy, de la mañana a la noche, todo el tiempo, veinticuatro horas pensando cómo atraigo la Luz que reforma al máximo, estoy arreglado. No preciso más que eso.
Orientación diaria, 22.4.14









