
El lenguaje del Creador
La alegría es de tu acción, que cada vez estás dispuesto a recibir del Creador el problema, el ejercicio, la adivinanza.
Cada momento es una adivinanza. ¿Por qué? “No hay nada fuera de Él” en lo que sucede, cómo lo hace, para qué y por qué y cómo lo organiza, qué tengo que aprender de ello. Lo principal, cómo tengo que referirme a través de toda esa mescolanza que tengo dentro de las relaciones que ahora se revelan para causarle placer. Y yo disfruto. De esta forma el Creador habla con nosotros. Es su lenguaje. Mi lenguaje es cuando yo te digo algo verbal y tú lo escuchas con tu oído. El Creador tiene un lenguaje que es el mundo. Lo que te ilustra ahora, así, todo es su idioma, es Él refiriéndose a ti. Ahora tú tienes que responder. Responder significa atribuir toda esta realidad, también lo que sientes y también lo que eres, en tu mente y en tu corazón y todo el mundo, a Él. Y así comenzarán a conversar entre ustedes.
Orientación diaria, 12.5.14









