El entorno correcto es aquel que todo el tiempo orienta a la persona, en toda situación, a estar preparado y dispuesto para exigir la Luz que reforma. Es un entorno que brinda constantemente a la persona la sensación de garantía mutua en cada situación que la persona transita y siempre se lo recuerda.
Un entorno así, siempre le ayuda a tener la correcta actitud de cada estado, inclusive en el peor de ellos, y unir los estados que transita con “no hay nada más que Él”, relacionarlo todo con “Bueno y Benévolo”, ver que es para bien, que así el Creador le ayuda a pedir su propia corrección.
Parte I, 28:57-24:57









