Consejo para el que está en camino, 14.10.10
Garantía Mutua
Nosotros debemos esclarecer que es la garantía mutua y para que la necesitamos.
En la convención debemos ocuparnos todo el tiempo con el significado de la palabra "garantía". ¿Quién es garante a quien? ¿Qué es lo que se garantiza? ¿Qué me da la garantía? ¿Cuánto la necesito yo? ¿Qué tengo que dar yo y qué tienen que dar los demás?
"Garantía" es una palabra profunda, aterradora y comprometedora. Es el Kli (vasija) en el cual se revela todo. De acuerdo a la medida de garantía que alcanzamos, nosotros pasamos de la oscuridad a la Luz, de este mundo a la revelación del mundo espiritual. Todo depende de la garantía.
Por eso es que debemos interpretar la palabra garantía con más y más exactitud y esclarecer el contenido de esta palabra, para que sea lo más cercana a nosotros, a nuestra preocupación, al temor y a nuestras expectativas.
Clase matinal, parte IV, 47:06-46:55
Reflexiones del día 14.10.2010
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Todos los peldaños de la escalera son la realización de las condiciones de garantía mutua, desde el escalón 0 hasta el 125. La mínima garantía mutua que tratamos de lograr, es lo que nosotros esperamos que suceda en la próxima convención.
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Por el lado del Creador, nada ocurre, ninguna cosa varía – todo cambia en nosotros, en nuestro interior y gradualmente a través de reminiscencias que aumentan desde lo simple a lo complejo, para que aprendamos en forma gradual cómo relacionarnos con lo que sentimos.
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Todo el estudio en nuestra vida, es el aprendizaje de la Providencia de manera correcta.
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A través del entorno, se le brinda a la persona la oportunidad de conectarse a sí mismo con la Providencia que viene desde Arriba.
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Generalmente el individuo se inclina ante dos divinidades –la buena, a la cual se dirige y la mala de la cual escapa. Dentro de todas esas formas, la persona necesita llegar al conocimiento de "No hay otro fuera de Él" – tanto la fuerza mala como la buena provienen del mismo origen, y eso lo trae hacia la distinción que no hay malo o bueno, sino que el Creador se relaciona con él como un padre con su hijo, para enseñarle a cada instante, por lo tanto el individuo debe cambiar su actitud hacia la Providencia – tomarla como la educación que debe recibir del Creador.
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En resumen, el Creador nos exige elevarnos sobre la sensación, hacia la intención, y de esta manera comenzamos a comprender su objetivo.
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El Creador es la vida que está en el cuerpo, la fuerza que se descubre en el grupo, la Luz superior que se descubre dentro del Kli (vasija).
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Sentir la conexión entre nosotros – sentir que todos nos encontramos en el único sistema, del cual es imposible moverse y debemos anhelar descubrirlo y sentirlo, y lo que descubramos es el mundo espiritual.
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La diferencia entre yo y alguien fuera de mí, construye en mí la capacidad de sentir algo que existe fuera de mí – al Creador dentro del discernimiento – yo y Él, yo me transformo en digno de sentir la Divinidad.
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Tenemos que llegar al punto más bajo desde el cual podremos determinar el punto de nuestra independencia – que no hay nada más lamentable y lejano del Creador, no hay nada mejor que esta situación, porque dentro de ella me hallo de forma independiente, y si dentro de ese punto mantengo el desarrollo independiente, avanzo correctamente. Por lo tanto el nivel de este mundo es necesario.
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En primer lugar tenemos que descubrir nuestra inclinación al mal – lo que nos diferencia del prójimo, y comprender que si odio al prójimo, odio al Creador, y después de esto adquirir el amor al prójimo y por medio de este, el amor al Creador, y esa es la plenitud para la persona.
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La intención es no hacer ninguna actividad externa, sino la corrección del corazón, y eso es lo que la Torá nos exige.
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La garantía mutua es que tú firmas por encima del descubrimiento de tus deseos, que fuera del punto de unidad existe también el descubrimiento del mal, y el acuerdo de estar por encima de este.
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Todo depende de la garantía mutua.









