Reflexión diaria 29.7.2010
- Si yo me conectara de forma correcta con el entorno con el fin de otorgar, descubriría los fenómenos escritos en el Zohar dentro de mí.
- En la materia misma – en el deseo de recibir. no hay ningun problema, el problema existe en su uso. La diferencia está en el "olor" – la Luz que retorna que se le agrega al "campo" - el deseo de recibir, y entonces se convierte en "el campo bendecido por el Creador”.
- Sólo el deseo de otorgar determina hasta cuanto se puede usar el deseo de recibir, pero sólo la combinación entre los dos nos da "el campo bendecido por el Creador.
- Conocimiento – es recibimiento. Fe - es otorgamiento. No quiere decir que en otorgamiento trabajamos sin razonamiento, sino que trabajamos por encima de nuestros Kelim (vasijas) de recepción, y los utilizamos sólo en la medida en que se puede otorgar con ellos - "fe por encima de la razón".
- "Esaú" es una persona que ejecuta en forma externa, supuestas acciones de otorgamiento, pero en su interior tiene intención de ganar a través de ellas. Este es un estado necesario en nuestro desarrollo.
- Un pecado produce otro –cuanto más gana la persona para su ego, más justificación encuentra para sí mismo, hasta que entra en un estado irreversible.
- "Lugar de asentamiento" – es donde la gente vive según la ley de "Ama a tu prójimo como a ti mismo". "Lugar de campo" – es donde la gente vive luchando y compitiendo, y todos actúan con el fin recibir.
- La Torá habla sobre un camino de corrección, y por lo tanto la persona debe transcurrir y examinar todas sus características, una por una.
- Toda la Torá es los nombres sagrados – esos fenómenos, buenos y malos, que la persona descubre en su camino a través de su ansiedad por elevarse.
- "Arriba" – o sea, arriba en los valores.
- En nuestro mundo, una linda actitud hacia el prójimo, es una forma oculta de explotación del prójimo.
- Toda la realización está en la conexión entre las personas que se sienten atraídos por el descubrimiento de la Fuerza Superior, de su raíz, y como consecuencia de las conexiones juntas descubren de donde llega su conducción y su supervisión - del Creador.
- Sólo en nuestra conexión, cuando estamos conectados, descubrimos las distinciones sobre las cuales habla el Zohar.
- La base de nuestro trabajo está en la anulación de uno mismo frente a la sociedad correcta, la que me influye con el deseo de otorgar, en la cual descubriré la realidad superior.
- Cuanto más desarrollada es la persona, tiene más probabilidad de salirse a una meta marginal y abstracta, en vez de introducirse en forma adecuada a la adhesión al Creador.
- Tiene que sentirse en la persona una vibración interna, para que no se desvíe del camino, y gracias a esta vibración obtiene la ayuda desde Arriba.
- La persona no debe ser más inteligente que el nivel de su deseo por recibir, porque si su intelecto es más alto que su deseo, lo utiliza en forma incorrecta.
- El origen de lo malo en el mundo proviene de la inteligencia en demasía en los seres humanos, que la utilizan solamente para su beneficio propio.
- La reverencia hacia el Creador es el principio, y sólo con ella la persona se puede salvar.
- Debemos anhelar ver a todos conectados entre sí y ver a todos en una forma equivalente.
- Sólo en el punto de adhesión podemos conectarnos en una forma correcta.
Abriendo una nueva página, 29.07.10
Hay que agradecer el mal tanto como al bien
Pregunta: ¿Qué lleva a una persona a la plegaria correcta del Creador?
Rav: Todo el trabajo del hombre está en conseguir la reacción correcta de su llamado a Dios, la influencia de la Luz Superior.
Yo me diferencio del Creador en los cinco grados de expansión de la Luz (0-1-2-3-4) y comienzo a recibir impresión de Él a partir del último y cuarto grado, donde ya entiendo “cómo y porqué”. Pero si no alcanzo este cuarto grado, no entiendo que mi despertar se lo debo al Creador, y entonces en respuesta no me dirijo a Él con la plegaria.
Aunque ya se despierta en nosotros el punto en el corazón, el deseo de conseguir algo más superior, aún no sabemos a dónde ir, que quieren de nosotros y quien nos llama. Uno simplemente comienza a buscar cual es el significado de su vida, la razón. O sea, ya es una pregunta respecto al Creador, pero la persona todavía no lo percibe.
Cuando comienza a estudiar la sabiduría de la Cabalá, se le aclarece más y más qué es lo que pregunta, o más precisamente – sobre quién. La persona descubre que alguien lo despierta y quiere que le responda. Aquí hay dos: Creador y creado. Y el resto del mundo, sólo nos parece que existe, para ayudarnos a dirigirnos a nosotros mismos de manera correcta de regreso al Creador. Tal como se ha dicho: “No han sido creados más que para servirme, y yo no he sido creado más que para servir a mis adquiridores”.
Todo este teatro de la vida, del cual somos espectadores, fue creado para que por medio de él nos enfoquemos y concentremos la vista y nuestra reacción y encontremos a ese director de escena que maneja toda esta actuación. Cuando, entre toda esta confusión y esta complejidad, centramos y enfocamos nuestra vista sobre Él, encontramos la dirección correcta y conseguimos la debida actitud hacia Él: según la fuerza, la concentración y el carácter, para alcanzar la respuesta.
Por eso no hay que menospreciar este mundo, especialmente en el entorno que se nos ha dado, el estudio y los compañeros, sino que hay que aprovechar cada momento de nuestra vida para discernir más y con más precisión, este punto de la raíz, del que me llegan la actitud y la referencia de parte del Creador y por el que me será devuelto mi regreso. Si yo organizo en forma correcta mi regreso hacia el Creador desde abajo hacia Arriba, entonces entenderé que cada objeto en este mundo tiene su propósito, y sin él no podría consolidar un contacto con el Creador.
Extracto de la clase sobre un artículo de Rabash, 28.07.10









