Reflexiones del día 11.11.2011
Todo depende de la preparación, si hubiera recibido desde edad temprana una educación adecuada, en la que me hubiesen preparado para saber cómo otorgar a la sociedad para recibir de ella un buen trato, hubiera continuado mi vida adulta de manera óptima. Por lo tanto el problema es únicamente la educación, en la que recibimos la intención incorrecta para lo que nos sucederá cuando ingresemos en la edad adulta.
No existe nada en la realidad fuera del deseo y del material del deseo, y para desarrollarlo, la Luz llena y vacía el deseo alternativamente, para que sienta la diferencia entre los dos estados, y precisamente dentro de la sensación de esta diferencia uno evoluciona y comprende qué quiere.
La ley del desarrollo del deseo es "el descubrimiento de una medida y el ocultamiento de dos" – fuera de la sensación del llenado del deseo (descubrimiento de una medida), se revela en este la sensación adicional luego que sale el llenado, de cuán bueno era (ocultamiento de dos medidas), y este incremento es en realidad el desarrollo del deseo, del Kli (vasija).
Nos resulta muy difícil estar de acuerdo con esta forma de evolución y querer que esto suceda, porque cuando evolucionamos pensamos que es necesario que llegue un llenado mayor. Y no comprendemos que no tiene adónde ir – que necesitamos construir la carencia y que el llenado no es el problema.
El problema es aumentar el deseo; si nuestro deseo crece de acuerdo al programa de la naturaleza, sentimos su crecimiento por medio de sufrimientos, y si adquirimos el nuevo deseo de evolucionar por medio del entorno, antes de ser empujados por la evolución naturalmente, este el camino de la Torá.
No importa cuánto entendemos el texto del libro del Zohar – todo depende de cuánto estoy adherido a lo que el Zohar expresa– sobre el mundo Superior, al que no comprendo y sobre el cual nada sé. Lo principal es el anhelo, y si yo junto con los amigos delineamos un único Kli, y queremos unirnos en la más mínima medida, eso ya es un anhelo espiritual hacia la unión. Y entonces si leemos sobre el estado que nos integra, incluso aunque no lo comprendemos, es suficiente para que la Luz ilumine, y que por sí misma nos otorgue la comprensión, la sensación, el logro.
La causa por la cual el libro del Zohar se escribió de manera completamente incomprensible para nosotros, es que tenemos de conectar entre los dos mundos – el espiritual y el nuestro. Necesitamos recibir otro nivel adicional en nuestra conciencia; quieren que adquiera un nivel adicional por encima de mí que se llama "por encima de la razón", y que yo exista en los dos niveles simultáneamente. Y eso se llama el mundo oculto.
Todos los fenómenos sobre los cuales el Zohar se expresa son sobre lo que ocurre entre nosotros. Realmente entre nosotros. Si construimos un contacto correcto, descubrimos las distintas clases de contactos que se describen de esa manera. No hay más que revelarle a la persona y en general en toda la Creación, sino el contacto que cimenta, que lo construimos desde abajo hacia Arriba.
Necesitamos preocuparnos, no por si nos desarrollamos de manera correcta o no, sino hasta cuánto nuestro desarrollo es adecuado a sus raíces dentro de la naturaleza. Si hay un plan o programa y si me equiparo a ese programa cada vez más, avanzo hacia él, entonces cada vez avanzo y prospero más. Todo depende de mí acuerdo con el mismo programa que la naturaleza me expone.
Tenemos que comprender que la fuerza, la cual sentimos como mala, no es la fuerza del mal, sino en definitiva, son fuerzas que me obligan a crecer. Y si me elevo correctamente, sentiré las mismas supuestas fuerzas malas como buenas.
En total toda la relación de la naturaleza, de la vida, de todo el mundo hacia mí, es de acuerdo a mi equivalencia con el mundo. Y si existe un problema de relación del mundo hacia mí, es un problema en la relación, en la identificación, en mi equilibrio con el mundo. Por lo tanto si avanzamos y asemejamos nuestra forma a la del mundo, entonces en lugar de esas fuerzas malas que actúan sobre nosotros, sentiremos fuerzas buenas.
La sabiduría de la Cabalá eleva a la persona por encima de su ego, y allí ella puede juzgar a la realidad de manera independiente.
El pueblo de Israel tiene que comprender cuál es su rol y realizarlo, y no nos ayudará evadirnos de eso. Debemos entender que no tenemos qué hacer nada excepto llevar cada vez más a todo el mundo la explicación de por qué sufren y cómo es posible no sufrir.









