Reflexión: Nosotros no podemos cambiarnos a nosotros mismos por nuestra cuenta. Todo nuestro esfuerzo no es cambiarnos, sino que se nos cambie.
- · Todo lo que está fuera de la persona es llamado "Superior".
- · La sensación de otorgamiento en sí misma le brinda a la persona libertad.
- · Todo el proceso de la preparación me tiene que traer a la adhesión al Superior en el estado de "Feto".
- · La persona no tiene muchas fuerzas, pero si las concentra en un solo punto, le serán suficientes para ingresar en la espiritualidad.
- · La fuerza que gobierna la realidad te desarrolla en la medida de tu empeño a relacionarte con y ser parte de ella.
- · La sensibilidad, el temor, el miedo a no convertirnos en una "compañía de escarnecedores", exige esfuerzo permanente, atención y examen incesantes. En el aumento de la sensibilidad y de la crítica precisamente en relación a eso, se comienza a detectar la espiritualidad.
- · El esclarecimiento es permanecer todo el tiempo en amor espiritual a los amigos, y no en el amor corporal.
- · El verdadero temor es si podré llegar al amor al prójimo, al amor al Creador.
- · La verdadera plegaria es cuando la persona desea que la luz que reforma la cambie.
- · Cada uno en la sociedad y toda la sociedad en total, tienen que estar cada instante en autocrítica – si es que me encuentro como justo entre los justos que desean llegar a la anulación, al amor al prójimo, que dentro nuestro descubramos al Creador.
- · La "Percepción de la realidad" es la percepción al Creador, el origen de la vida, pues fuera de Él no hay realidad.
- · La persona no se eleva, si antes no descubre qué es la caída.









