5 consejos para el estudio de El Zohar
En realidad, es mejor cuando el individuo despierta a sí mismo. Que vea cómo su animal lo domina: que se duerme, porque está todavía con sueño o porque está cansado después de un día de trabajo, o porque tiene toda clase de problemas y aprietos que le aquejan justamente ahora durante el estudio como si fuera imprescindible prestarles atención ahora mismo para poder solucionarlos, y muchas cosas más.
Estas son las condiciones que se nos dieron. Estas condiciones se llaman ESTE MUNDO, y constituyen el estado del cual debemos ascender.
Dejar que la Luz trabaje sobre mí
Si el individuo está solo, entonces el estudio en sí, la lectura en sí -pero cuando verdaderamente lee y no se distrae con otras cosas, sino que se agarra a sí mismo en las manos y lee, lee, lee-, entonces esas cosas desaparecen; la neblina, la confusión, el desconcierto, todo eso desaparece y esa Luz empieza a trabajar sobre ti.
Cómo despertarme hacia el estudio
Lo principal es tratar de trabajar sobre la importancia. Porque se trata de quién es el que reina; ¿es mi animal que predomina por sobre el punto en mi corazón, o es mi punto en el corazón el que lleva las riendas de mi animal? Y aquí lo que probablemente le puede ayudar es reírse de sí mismo: “Qué tan inútil que soy, que no soy capaz...”
También le puede ayudar una melodía. Otra cosa que es muy útil aunque es una ayuda subconsciente: brincar -el Rabash solía bailar en mitad de su living, en casa. Salta, así nomás. Y otras cosas.
Elevar el ánimo es importantísimo. Porque la Torá se recibe con alegría, por equivalencia de forma con la Luz. Y el despertar, el entusiasmo, la importancia de la Meta, los amigos que pueden ayudar de alguna manera. En resumen, si no se logra de esta manera, se puede hacer uso de un estilo diferente.
Está escrito: “uno siempre debe irritar la inclinación al mal mediante su inclinación al bien”. Entonces provócalo con furia y rabia internas. No así tranquilo y blando como el otro estilo. Si no logras hacerlo por las buenas, entonces al menos, provocando un choque entre ustedes, entre ellos, entre ustedes; entre ambas partes tuyas. Y eso es muy estimulante; así sucede. En realidad, el despertar debe ser algo personal...
Expectación por la Luz
Y lo que uno debe hacer es simplemente leer, leer, leer, leer; así eso funciona, como lo hacemos con los demás materiales, pero con el Zohar, es más. Por ejemplo, las Cartas, los Artículos, las Introducciones, cuanto más dejas que éstos te atraviesen, más te influyen, trabajan más. Cada vez, te dejan algo, limpian algo, hacen algo; “cuando no se usa la cabeza se debe hacer uso del tiempo”; y es aún más pronunciado, con el Zohar.
Porque los demás textos son más racionales, contienen ideas, cierta lógica, tienen cierto sentido entre las cosas, las cosas se relacionan. Y el Zohar, aunque también parece contener todo eso, justamente ahí, tenemos que dejarlo fluir. Por ejemplo, terminé de leer un cierto párrafo, ¿sí? -digamos 274, después, 275- cuando estoy leyendo el 275, yo quiero recordar lo mínimo posible del 274. Ya está, ¿pasó?, pasó. Pero mientras estoy en él, cuando estoy leyendo, quiero que sea como si yo estuviera bebiendo, quiero empaparme de ello. Quiero que impregne todas mis células. Nada más. Esa es mi verdadera expectación.









