Extracto de la lección diaria de Cabalá del 09/12/2009
Descúbrete a ti mismo en el libro del Zóhar
Pregunta:
Se puede decir que somos tan burdos que por eso necesitamos la revelación del libro del Zóhar; que es por eso que era necesario esperar tanto tiempo su revelación...?
Rav:
Sí, seguro. Vemos que lo mismo pasa con el mundo. ¿Ves? El mundo también está en apuros, se siente desamparado, y aunque es ciertamente así, puedes aprender de lo que pasa con el mundo; ellos optan por ocultárselo a sí mismos: “No, está todo bien; no hay crisis, no ha nada, todo está en marcha, seguimos adelante, ya encontraremos la manera de vivir, seguimos de día en día, muy bien”... Mira la naturaleza humana en acción.
Lo mismo aquí con nosotros. Nosotros hacemos todo lo posible menos adentrarnos más profundamente en las raíces, en las causas, ver la fuerza operativa, para qué, por qué... Es inevitable, es contrario a nuestra naturaleza; no somos capaces, es difícil...
Y no hay aquí otra. Lo que tú dices en realidad es, si es que fuera posible para nosotros llegar al mismo descubrimiento de la realidad espiritual sin el libro del Zóhar. No podemos. No somos capaces. No se trata de que simplemente haya una fuerza en el Zóhar que nos proporcione una amplificación y entonces, nos permitiese, digamos, viajar en un avión en vez de ir a pie o en caballo.
No. Sin el libro del Zóhar, nosotros no somos capaces de enfocarnos en dirección de la realidad interna-espiritual. Sino que siempre quedaremos mirando la pantalla externa. Veremos la realidad de este mundo, únicamente. Nosotros jamás podremos penetrar la pantalla en dirección de las fuerzas que están detrás de la pantalla. Y de las fuerzas detrás de la pantalla, al proyector, al Creador que es efectivamente Él quien nos proyecta esta “película”.
¿Cómo llegar de las formas externas a las fuerzas, a Sus pensamientos, Sus intenciones, Sus acciones hacia nosotros?, ¿cómo llegar aunque sea a esas fuerzas, llegar a saber por qué Él me proyecta esta película?, ¿qué es lo que Él pretende con mostrarme animales y personas y todo lo que Él hace y lo que sucede en nuestro mundo?, ¿para qué propósito Él me transmite la sensación de mi vida, mi historia -que nací, que vivo, que me voy a morir y que estoy entre cientos de personas?, ¿por qué Él me muestra este sueño?
¡Yo quiero saber! Esta es mi vida actual. Me dicen que no es una vida real. Yo quiero llegar a través de esta vida a la verdad. ¿Qué pretende Él hacer con todo esto? Lo que Él quiere es que yo, en mi camino de regreso -de la pantalla a las fuerzas, de las fuerzas a Sus pensamientos y de Sus pensamientos a Él-, que yo haga ese camino de regreso. Eso es en realidad, lo que se llama que yo asciendo por la escalera de los mundos: el mundo de los hechos, el mundo del pensamiento, el mundo de las intenciones y el mundo de la unidad, digamos. ¿Cómo?
Los cabalistas me dan algunos consejos para lograrlo. Así que yo tengo que tratar de hacerlo. Y ese esfuerzo mío es lo que me brinda una entrada. Sólo el esfuerzo. Yo por mí cuenta no puedo hacer nada ahí. Intentar como en el verso “me esforcé y encontré”. Así es.
Ese es el esfuerzo que nosotros realizamos. Un esfuerzo justamente en esto; en detectar que somos uno, y buscar al que opera sobre nosotros como uno. Uno por nuestra parte y uno por Su parte; eso es todo. Así vamos penetrando más y más y más hacia el fondo. Y no hay más. Esta es la Cabalá Práctica.
Y yo lo digo por propia experiencia. Y sólo la lectura; la lectura misma, es en realidad la que se preocupa de la persona y le trae esta dirección hacia el interior. Y la entrada es una entrada emotiva, sin intelecto. No tienes que entender aquí nada.









