Hacia un grado superior
El inferior no es capaz de alcanzar un grado superior por sí solo, tal y como en nuestro mundo un infante puede crecer sólo si recibe educación de los adultos que tienen la habilidad y el conocimiento de darle una y otra vez, año tras año, lo que es apropiado para él.
Lo que éste va a recibir por su parte, ya depende del grado de su sumisión. Uno jamás puede estimar su entorno o al Superior más allá de uno mismo. Porque la mente y sentimientos son lo que determina nuestro círculo y no entiende más que eso. El hombre no entiende: “Aquel que critica, lo hace por su propio defecto”. Así es. No hay nada que hacer. Porque esas son sus vasijas.
Acepta las ideas de la sociedad
Por eso, se ha dado aquí la posibilidad de llegar por medio de la sociedad a una cierta elevación, a tomar en consideración lo que hay fuera de ti, a lo que se llama, o mejor dicho, se le llamaría, “fe por encima de la razón”. Que si la sociedad me trae sus ideas y éstas me gobiernan, esto ya es llamado “fe por encima de la razón”.
Digamos así: ellos me dicen que la Coca-Cola es muy buena. Y a mí no me gusta para nada. A mí me gusta el agua. Pero ellos me convencen de esta idea popular, una y otra vez, y en toda clase de formas, hasta el punto que yo acepto sus ideas por encima de las mías. De pronto, siento cómo cambia mi apreciación y empiezo a pensar que esa bebida es realmente buena.
Y no se trata de que yo me quede con mí propia idea que el agua es mejor, y que la Coca-Cola la voy a tomar sólo para conectarme con ellos y para ser parte de ellos, etc., y yo mantengo mi idea anterior mientras acepto de alguna manera sus ideas porque no tengo otro remedio. No. Yo, efectivamente empiezo a aceptar sus ideas.
El esfuerzo es lo que cuenta
Pregunta:
Lior del Campus Cabalá de Tel-Aviv pregunta, ¿a qué se refiere Baal HaSulam cuando dice: “Aunque no logre, es de todas maneras un gran logro”?
Rav:
Porque todo se graba en el hombre, todos los esfuerzos hacia el Creador. Logró o no logró, no importa. Puede ser que yo no logré aunque podía haber obtenido frutos desde hace tiempo. Pero no logré porque la generación, mi entorno no era digna, y yo junto con ellos. Porque se nos avanza dentro del marco de un sistema íntegro. Y todos los que están avanzando junto conmigo tienen libertad de elección; todos nosotros somos interdependientes. Por eso, cada uno tiene que preocuparse, sentirse responsable por el mundo entero.
Así que, tenemos que entender que el grupo y la difusión son vitales para nosotros. Es simplemente imposible alcanzar la revelación sin eso. Y cada uno de nuestros estudiantes, de nuestros amigos, debe entenderlo. Que nosotros estamos sujetos a la red que se va revelando como un embrión que va creciendo. Una parte crece, luego otra, y ahora esto, y después lo otro. El individuo no es responsable sobre su avance. Si es necesario avanzarlo, se le darán golpes como a todo el mundo. Y si no es necesario, también es un resultado de la Providencia que no lo permite.
Y entonces, queda el esfuerzo. Yo me esfuerzo de todas maneras. No logré. ¡No es tu asunto que no lograste! No es eso lo que se toma en cuenta, sino, cuánto esfuerzo invertí. Yo no tuve éxito porque no había necesidad de mí persona dentro del marco del sistema general. Hubo otros que tenían que revelarse y ellos no aportaron su esfuerzo, y por eso, yo tampoco ingresé en el sistema general, en la revelación. Ellos impidieron mi avance en el camino.
Pero como yo cuento con tanto esfuerzo invertido, entonces, en cuanto todo eso se arregla con ellos, por medio de sufrimientos u otra forma -si es que ellos no quieren avanzar por el camino correcto-, yo sí irrumpo y realizo el salto. El esfuerzo no desaparece.









