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Cabalá para el estudiante

Prefacio y poema

heb-kab_le_mathil         ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué es lo que nos depara el futuro? ¿Cómo podemos evitar el sufrimiento y sentir tranquilidad y seguridad?
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El tiempo de actuar - Revelando una parte, ocultando dos

IMG_1352 Hay una frase habitual en boca de los grandes sabios, cuando llegan a revelar un asunto profundo. Ellos empiezan la disertación diciendo: “Estoy revelando una parte y ocultando dos”.
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La esencia de la sabiduría de la Cabalá

La Esencia de la Sabiduría de la Cabalá

Antes de que vaya esclareciendo la historia de la sabiduría de la Cabalá, la cual ya fue repasada por muchos, consideré necesario comenzar con una clarificación concienzuda de la esencia de esta sabiduría, la cual yo creo, muy pocos conocen. Y naturalmente, es imposible hablar de la historia de algo sin antes conocer tal cosa.

Aunque este conocimiento es más amplio y más profundo que el océano, de todas maneras me esforzaré con toda mi fortaleza y conocimiento, los mismos que he adquirido en este campo, para explicar con una explicación genuina e iluminarlo por todos los lados, de tal manera que sea suficiente para cada alma, para sacar de ellas las conclusiones correctas, de la manera que verdaderamente son, no dejando margen para error, siendo esto muy común en tales cuestiones.

 

¿En Torno a qué Gira la Sabiduría?

Ésta pregunta viene a la mente de toda persona sensata. Y para dar una respuesta satisfactoria a esta pregunta, proporcionaré una definición confiable y perdurable, pues: Esta sabiduría es, ni más ni menos que una secuencia de raíces, las cuales penden a razón de causa y efecto, en reglas fijas y determinadas, entrelazándose en un único y elevado fin que se describe como “la revelación de Su Divinidad a Sus criaturas en este mundo”.

Y aquí están las reglas de general y particular:

“General” — Es decir toda la humanidad está obligada en su final, absoluta y conscientemente, a llegar a este desarrollo avanzado, como está escrito, “porque la tierra será llena del conocimiento del Señor, como las aguas cubren el mar” (Isaías 11.9). “Y no enseñará más el hombre a su prójimo, ni el hombre a su hermano, diciendo: Conozcan al Señor; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande” (Jeremías 31.33). “Y no se esconderán más tus maestros, sino que serán tus ojos los que vean a tus maestros”.  (Isaías 30.20).

“Particular”—Es decir, que aun antes de la perfección de toda la humanidad, esta regla es implementada en unos cuantos individuos elegidos en cada generación. Porque aquellos son los particulares, los dotados en cada generación, con ciertos grados en el asunto de la revelación de Su Divinidad. Y éstos son los profetas y los hombres de Dios. Tal como nuestros sabios dijeron: “No hay generación en la cual no haya alguien como Avraham y Ya’akov”. Ahora puedes notar que la revelación de Su Divinidad es implementada en cada generación, según las palabras de nuestros sabios, quienes están acreditados para hablar de esto y nos son confiables.

 

La Multiplicidad de Partzufim, Sefirot y Olamot (Mundos)

Sin embargo, de acuerdo a lo dicho, surge una pregunta: Ya que la sabiduría no tiene más que una sola, clara y especial función, si es así, ¿Cuál es el asunto de la multiplicidad de Partzufim, Sefirot y todas las conexiones permutables, las cuales son tan abundantes en los libros de Cabalá?

En efecto, si tomases algún cuerpo de un pequeño animal, cuya única tarea no es sino nutrirse a sí mismo, para que pueda existir en este mundo por el tiempo suficiente para engendrar y propagar su especie, verás y encontrarás en él una estructura compleja de millones de fibras y tendones, como lo han descubierto fisiólogos y anatomistas. Y más de un millón hay allí, que aun no han sido conocidas por la humanidad. Y de aquí podrás concluir unos cuantos tipos de variedades de asuntos y canales que necesitan conectarse con el fin de lograr y revelar aquella meta sublime.

 

Dos Ordenes: De Arriba hacia Abajo y de Abajo hacia Arriba.

Esta sabiduría generalmente se divide en dos órdenes paralelas e idénticas la una de la otra, como dos gotas de agua. Y no hay diferencia, solamente que el primer orden es atraído de Arriba hacia abajo, hasta este mundo, y el segundo orden empieza de este mundo y va de abajo hacia Arriba, precisamente por las mismas rutas y combinaciones que han sido impresas en su raíz cuando se descubrieron de Arriba hacia abajo.

El primer orden es denominado “El orden del descenso de los Olamot, Partzufim y Sefirot” para todos sus acontecimientos, ya sean duraderos o pasajeros. El segundo orden es denominado “Alcances o grados de profecías y Espíritu Santo”. La persona que es recompensada con esto está obligada a dirigirse por los mismos caminos y entradas, y gradualmente alcanzar cada detalle y cada grado, adecuado precisamente conforme a las mismas leyes que fueron impresas en ellos en el momento de su emanación de Arriba hacia abajo.

Puesto que la revelación de la Divinidad no aparece de una sola vez, sino que viene y aparece durante un tiempo determinado, lo cual depende de la purificación del alcance, hasta que se le revelan todos los grados de Arriba hacia abajo. Y para su existencia son ordenados y vienen en alcance, uno después del otro y uno arriba del otro, como el modelo de los peldaños de una escalera, denominados a causa de esto con el nombre de “Peldaños”.

Nombres Abstractos

 

Muchos creen que todas las palabras y los nombres en la sabiduría de la Cabalá son nombres abstractos. Esto es por que ésta se ocupa de la Divinidad y la espiritualidad, los cuales están por encima del tiempo y el espacio, tanto que incluso el manantial de nuestra imaginación no puede alcanzar. Y debido a esto decidieron, que todo lo hablado respecto a tales cuestiones seguramente no tiene sino nombres abstractos, o aun más sublimes y elevados que los nombres abstractos; puesto que están completamente desprovistos desde su comienzo, de fundamentos semejantes.

Sin embargo esto no es verdad, sino completamente lo contrario: La Cabalá no utiliza nombres y denominaciones fuera del aspecto de la realidad y autenticidad. Esta es una regla inflexible para todos los sabios de la Cabalá: “Todo lo que no alcancemos, no lo definiremos por nombre ni palabra”. Y aquí es necesario que entiendas, que el significado de la palabra Hasagá (alcance) es: El grado final en el entendimiento. Esto ha sido tomado de la frase “Ki Tasig Yadjá” (pues tu mano alcanzará); es decir, antes que algo se esclarezca ante los ojos con  completa determinación, como que fue agarrado con las manos, los Cabalistas no lo consideran con el nombre de “Hasagá”, sino que lo llaman con distintas denominaciones como “Havaná” (entendimiento), “Haskalá”[1] (sabiduría), etc.

 

La autenticidad en la Sabiduría de la Cabalá

Sin embargo en la realidad corporal, la cual está preparada en contra de nuestros sentidos, también encontramos cosas auténticas, a pesar que no tenemos ninguna captación o imaginación de su esencia. Tal como la electricidad y el magnetismo, las mismas que son denominadas con el nombre de “Fluidum”. A todo esto, ¿Quién dirá que estos nombres no son reales, de momento que conocemos sus acciones satisfactoriamente, y no nos preocupamos en lo absoluto, ya que de hecho no tenemos ninguna captación del tema; es decir, de la electricidad en su esencia?

Este nombre nos es tan real y cercano a nosotros, no menos de lo que fue captado completamente por nosotros en nuestros sentidos. Hasta los niños pequeños conocen la palabra, “electricidad”, de la misma manera que conocen las palabras pan, azúcar, etc.

Y no se diga más, excepto si quisieres ejercitar un poco tus herramientas de escrutinio; comúnmente te habría dicho que, como en el Creador no hay ninguna percepción ni alcance en lo absoluto, en esta magnitud en realidad no hay ningún alcance en el aspecto de la esencia que está en Sus creados. Incluso los cuerpos que están en nosotros son palpados por nuestras manos. De tal forma que todos nuestros conocimientos con nuestros amigos y parientes en el mundo de la acción ante nosotros, no son más que “la familiarización de las acciones”, que son impulsadas y engendradas por la asociación de su encuentro con nuestros sentidos, lo cual nos deja una satisfacción plena, a pesar que no tenemos ninguna percepción en la esencia del objeto.

Y aun más que esto, pues incluso de tu propia esencia tampoco tienes percepción o alcance en ella, y todo lo que te es conocido de tu propia esencia, no es más que una serie de acciones extendiéndose desde tu propia esencia.

Y desde ahora podrás tener éxito fácilmente, ya que todos los nombres y denominaciones que aparecen en los libros de Cabalá son efectivamente reales y auténticos, aunque no tengamos ningún alcance en el objeto. Debido a que los que se ocupan en ellos tienen la plena satisfacción del completo conocimiento de la perfección final; es decir, no solamente del conocimiento de las acciones, que son impulsadas y engendradas entre la participación de la Luz Superior con los que la alcanzan.

No obstante, basta y es completamente suficiente, porque ésta es la regla: “Todo el cálculo y el resultado de Su Providencia para llegar a la regla de la realidad de la naturaleza de la Creación, al fin y al cabo están en Él, debido a que es completamente satisfactorio”. Así como no despertará en la persona ninguna demanda por un sexto dedo en su mano, porque cinco dedos le son completamente suficientes”.

 

Las Relaciones Materiales y los Nombres Corporales en los Libros de Cabalá.

Es realmente comprendido por toda persona sensata, que cuando nos ocupamos en una cuestión espiritual, no es necesario decir con la Divinidad, no tenemos ningunas palabras o letras para contemplarlas. Ya que a fin de cuentas todo nuestro vocabulario no es sino una combinación de las letras de la imaginación y los sentidos. Y ¿Cómo es posible ser asistido por ellas en un lugar en el cual no hay la conducta del nombre del aspecto de la imaginación y sentidos en lo absoluto?

Porque incluso si tomásemos la palabra más sutil que pudiese ser utilizada en aquellas circunstancias; es decir, la palabra “Luz Superior”, o incluso “Luz Simple”, después de todo, esto también es una cuestión imaginaria y metafórica de la luz del sol, o de una vela, o la luz sentida de la alegría que aparece en la persona al momento que encuentra algo nuevo de la aclaración de alguna duda. Y ¿Cómo podrá utilizarlas en lugar de la espiritualidad y los caminos de la Divinidad? Porque no ofrecerán al examinador sino palabras de falsedad y engaño.

Y de todo lo que sí está en el lugar en el cual necesitamos revelar estas palabras, algunas de las cuales están en aspecto de concesión mutua, usualmente en cuanto a las investigaciones de la sabiduría, tal que acá el sabio debe usar definiciones rigurosamente exactas para los ojos de los examinadores.

Y si el sabio se desviase en tan solo una palabra desafortunada, al fin y al cabo causará por medio de la confusión del conocimiento, un perjuicio a los examinadores, y no entenderán en lo absoluto lo que está diciendo aquí, antes de, después de, y todo lo relacionado con esa palabra, como es sabido para cualquiera que examina libros de sabiduría.

Por lo tanto sorpréndete, ¿Cómo es posible que los cabalistas utilicen palabras falsas para explicar acerca de la similitud de las interconexiones de la sabiduría? Tal como es sabido, que no hay ninguna definición de nombres falsos, pues la mentira no tiene piernas ni firmeza. No obstante, aquí necesito que sepas de antemano la Ley de Raíz y Rama en relación a los mundos unos con otros.

La Ley de Raíz y Rama en relación a los Mundos

Los cabalistas han encontrado, que los cuatro mundos denominados por el nombre de Atzilut, Beriá, Yetzirá y Asiyá, comenzando desde el primer mundo, el más elevado, llamado “Atzilut”, hasta este mundo corporal tangible, llamado Asiyá, que sus formas son exactamente iguales la una a la otra en todos sus detalles y acontecimientos; es decir, que toda la realidad de los acontecimientos se encuentran en el primer mundo, así como también en el segundo mundo debajo de él, sin ninguna modificación de algo. Y así es en todos los demás mundos que le preceden, hasta este mundo tangible.

Y no hay ninguna diferencia entre ellos, sino solamente un grado diferente, que es entendido solamente por la materia que está en los detalles de la realidad en cada uno de los mundos. Que la materia de los detalles de la realidad que se encuentra en el primer mundo, el más elevado, es más pura que todos los que están debajo de él. Y la materia de los detalles de la realidad que están en el segundo mundo es más densa que la del primer mundo, pero más pura que todas las que están en el nivel debajo de ella.

De esta forma continúa hasta este mundo el cual está ante nosotros, cuya materia de los detalles de la realidad que está en él, es más densa y oscura que en todos los mundos que le preceden. Sin embargo, las formas y los detalles de la realidad al igual que todos sus acontecimientos, llegan equivalentemente en cada uno de los mundos, tanto en cantidad como en cualidad, sin modificación.

Y compararon esto a la sentencia de un sello y su impresión, de la cual todas las formas existentes en el sello son transferidas perfectamente en cada detalle e intrincación hacia el objeto impreso. Así es con los mundos, donde cada mundo inferior ha sido impreso del mundo superior a él. Por lo tanto, todas las formas que hay en el Mundo Superior, han sido copiadas completamente con todas sus cantidades y cualidades, llegando también al mundo inferior.

De manera que no tienes un elemento o acontecimiento de la realidad en el mundo inferior, que no encuentres su semejanza en el mundo Superior a él, en forma comparativa a dos gotas de agua; llamados “Raíz y Rama”. Es decir, que se trata del mismo elemento que se encuentra en el mundo inferior, considerado un aspecto de la rama en asociación a su modelo, que existe y se mantiene en el Mundo Superior, el cual es raíz del elemento inferior, porque desde allí este elemento ha sido impreso y ha llegado a existir en el mundo inferior.

Esta fue la intención de nuestros sabios cuando dijeron, “No tienes una brizna de hierba debajo que no tenga una fortuna y un guardia encima que la golpee y le diga, ¡Crece!”. Es decir que la raíz, llamada “fortuna”, le obliga a crecer y a aceptar el atributo del aspecto de su cantidad y su cualidad, como la sentencia del sello con la impresión de él como se dijo arriba. Esta es la ley de Raíz y Rama, que es la conducta de todos los detalles y acontecimientos de la realidad, en cada uno de los mundos, con relación al mundo Superior a él.

El Lenguaje de los Cabalistas es un Lenguaje de Ramas 

Esto significa, según las instrucciones que las ramas recibieron de sus raíces, las cuales son sus moldes, quienes necesariamente existen en el Mundo Superior. Porque no hay ninguna realidad en el mundo inferior que no sea atraída y salga de su Mundo Superior. Tal como la sentencia del sello con la impresión, que debido a esto, la raíz en el Mundo Superior obliga a su rama en el mundo inferior, para que revele en ella todas sus formas y atributos; como dijeron nuestros sabios: “que la fortuna en el mundo Superior el cual relaciona a la hierba en el mundo inferior, la golpea, obligándola a agrandar su atributo”, ya que dentro de este cada una de las ramas en este mundo se encuentran determinando adecuadamente su molde, el cual se encuentra en el Mundo Superior. 

Por consiguiente, los cabalistas han encontrado un vocabulario ordenado y explícito, basto y suficiente en el aspecto del lenguaje hablado entre ellos, el cual ha sido encontrado sorprendente, con el mismo que podrán otorgar y comunicarse uno con el otro con las raíces espirituales que están en los mundos superiores; es decir, por medio de los que recuerdan a sus amigos solamente la rama inferior que es sentida en este mundo, la cual está adecuadamente definida para nuestros sentidos corpóreos.

A causa de su conocimiento los oyentes entienden la Raíz Superior, ya que ésta rama corpórea es esclarecida sobre él, porque él se relaciona con ella, siendo su impresión. De tal manera que todos los detalles de los seres de la creación son tangibles, y todos sus acontecimientos fueron hechos para ellos como palabras y nombres completamente definidos, explicando acerca de las Grandes Raíces Espirituales Superiores. A pesar que es imposible el pronunciarse alguna palabra o expresión en su lugar espiritual, debido a que están por encima de toda imaginación, que de todo lugar adquirieron para ellos el mérito de la pronunciación de los dos lenguajes por medio de sus ramas, las mismas que son arregladas ante nuestros sentidos aquí en el mundo tangible.

Esa es toda la naturaleza del lenguaje hablado entre cabalistas, mediante el cual ellos revelan sus alcances espirituales de persona a persona y de generación en generación, tanto oralmente como por escrito. Ellos se entienden totalmente el uno al otro con plena satisfacción, de acuerdo a todas las medidas exactas que les obligan a constituir concesiones mutuas en la investigación de la sabiduría; es decir, con definiciones precisas en las cuales es imposible fallar. Esto es así porque cada una de las ramas tiene su propia definición natural especial para ella en forma determinante. Desde cualquier punto de vista con esta su definición absoluta, también lo es sobre su raíz en el Mundo Superior.

Y sabe, que el Lenguaje de las Ramas de la doctrina de la Cabalá, es el más conveniente para explicar los términos de la sabiduría que todas nuestras lenguas ordinarias. Es conocido de la teoría del nominalismo que los lenguajes han sido muy trastocados en las bocas de la muchedumbre; es decir, que a partir del uso excesivo de las palabras, después de todo éstas han sido vaciadas de sus contenidos exactos; y por lo tanto, se han producido grandes dificultades para comunicar las deducciones precisas de uno hacia su amigo, por medio de la expresión o lo escrito como es sabido.

Lo cual no es así en “el Lenguaje de las Ramas de la Cabalá”, el cual es tomado de los nombres de las criaturas y sus acontecimientos determinados, que son puestos delante de nuestros ojos, definidos por las leyes de la naturaleza, las cuales no reciben cambio nunca. Y nunca tendrá lugar para los oyentes ni lectores, los cuales se extraviarán en el entendimiento de las palabras ofrecidas a ellos, porque las definiciones de la naturaleza son completamente constantes y suficientemente rígidas y no desaparecerán.

 

La Revelación de un Sabio Cabalista a un Receptor Entendido

Así escribió RaMBaN en la introducción a su comentario acerca de la Torá: “He aquí yo llego con el pacto verdadero a todos quienes escudriñan este libro, de todas las insinuaciones que escribo en los secretos de la Torá, pues vehementemente les informo que mis palabras no serán alcanzadas ni comprendidas por ninguna mente o inteligencia, excepto de boca de un sabio Cabalista al oído de un receptor entendido”. De forma similar escribió también Rav Jaim Vital en su introducción al “Árbol de la Vida”. Y en palabras de nuestros sabios (Jaguigá 11) está dicho: “No hay quien interprete acerca de la Merkavá a solas, a no ser luego de que él sea sabio y su mente entienda”.

He aquí sus palabras son entendidas adecuadamente en cuanto a lo que dijeron, que se necesita recibir de boca de un sabio Cabalista. Sin embargo, ¿Cuál es la obligación, tanto que también el discípulo necesita de antemano ser sabio y entendido con su propia mente? Y de no ser así, igual le está prohibido ser enseñado, incluso si fuese el justo más grande en el mundo. Además ¿Si él ya es un sabio y entiende con su propia mente; si es así, nuevamente no tendrá necesidad de aprender de otros?

De lo explicado anteriormente, entenderás sus palabras con simple determinación, ya que al fin y al cabo ha sido explicado que con todas las palabras y las declaraciones que llegan a ser pronunciadas por nuestros labios, es imposible explicar por medio de ni siquiera una sola palabra, acerca de los asuntos espirituales divinos, ya que ellos se encuentran por encima del espacio, tiempo e imaginaciones. Excepto que encontramos un lenguaje especial para estos asuntos, el cual es “el Lenguaje de las Ramas” según sus significados en relación a sus Raíces Superiores.

Sin embargo este lenguaje, aunque es muy competente para su tarea de interpretar y entregar los acontecimientos de la sabiduría, más que los otros lenguajes comunes, seguramente todo esto es dicho solamente si el oyente es sabio por sí mismo; es decir, que él sabe y entiende las relaciones de las ramas hacia sus raíces. Puesto que estas relaciones no están para nada claras cuando las vemos de abajo hacia arriba. En otras palabras, que en la observación sobre las ramas inferiores es imposible obtener cualesquier conclusión o similitud sobre algún modelo en sus Raíces Superiores.

Es al contrario, que desde el Superior se enseñará al inferior; es decir, que al comienzo necesitamos alcanzar primero las Raíces Superiores en cantidad, las cuales están arriba en la espiritualidad, encima de cualquier imaginación, pero con el alcance puro. Y una vez que el bien alcanza las Raíces Superiores con su propia mente, le es posible examinar las ramas tangibles que están es éste mundo y saber cómo cada rama está relacionada con su raíz en el Mundo Superior, en todas sus órdenes, en cantidad y cualidad.

Y luego que sabe y entiende todo esto adecuadamente, entonces encuentra para él un lenguaje común entre él y su maestro; es decir, “el Lenguaje de las Ramas”, el cual en boca del sabio Cabalista podrá transmitirle los estudios de la sabiduría, que son acostumbrados en los Mundos Espirituales Superiores, los cuales recibió de sus maestros, las cuales son su extensión en la sabiduría que encontró por sí mismo. Pues ahora tienen un lenguaje común para ambos y lo entienden tanto el uno como el otro.

Sin embargo, en el momento que el discípulo no es sabio y entiende éste lenguaje con su mente; es decir, el significado de las ramas sobre sus raíces, es comprensible que por sí mismo no tiene la posibilidad de que el maestro le transmita ni una sola palabra de esta sabiduría espiritual, y no hay la necesitad de comunicarle ni entregarle los escrutinios de la sabiduría, puesto que no tienen un lenguaje común que puedan usar, y encontramos que se vuelven como mudos. Por lo tanto, no hay la necesidad de la instrucción de Ma’ase Merkavá, la cual es la sabiduría de la Cabalá, a menos que él sea sabio y entienda con su propia mente.

Y aun hay que preguntar: ¿Según esto, de dónde los discípulos son sabios a tal punto de conocer las relaciones de la rama y la raíz mediante la emulación acerca de las Raíces Superiores? La respuesta es: que aquí yace la salvación de la persona; ¡es solamente la ayuda del Creador lo que necesitamos! Ya que Él es el que llena de sabiduría y entendimiento a aquellos que se lo merecen y que encuentran misericordia ante Sus ojos, para adquirir alcances sublimes. ¡Y es imposible ser asistido en esto con la ayuda de carne y sangre ni nada!

En efecto, una vez que obtuvo Su misericordia y mereció el alcance sublime; entonces, el discípulo está listo para venir y recibir las grandezas de la sabiduría de la Cabalá, de boca del sabio Cabalista, puesto que ahora tiene junto con él, un lenguaje común.

 

Denominaciones Ajenas al Espíritu Humano

Con todo lo explicado previamente, entenderás que en los libros de la Cabalá a veces encontramos denominaciones y términos completamente ajenos al espíritu humano. Éstas son muy frecuentes en los libros fundamentales de Cabalá, como lo son El Zohar y los Tikkunim, y los libros del ARI. Las cuales son muy desconcertantes: ¿Qué hubo en estos sabios como para utilizar tales denominaciones humildes en expresiones de nociones exaltadas y sagradas?

Sin embargo, luego que adquiriste para ti el conocimiento citado anteriormente, será comprendido por ti su verdadero asunto. Pues ha sido explicado que es completamente imposible utilizar algún lenguaje en el mundo, para explicar esta sabiduría, excepto al ser descrito por un lenguaje especial; es decir, “el Lenguaje de las Ramas”, según las relaciones a sus Raíces Superiores. 

Por consiguiente, es comprendido de esto, que es imposible dejar alguna rama o acontecimiento de una rama por causa de su inferioridad, o no ser usadas para expresar el concepto deseado en las interconexiones de la sabiduría, de momento que no hay en nuestro mundo ninguna otra rama que pueda ser tomada en su lugar.

Así como no hay dos cabellos que absorban de un solo conducto, de la misma forma, no tenemos dos ramas que estén relacionadas a una sola raíz. De tal manera que si ha sido dejado atrás algún acontecimiento que no haya sido utilizado, encontramos que adicionalmente perdemos el concepto espiritual que se encuentra opuesto a él en el Mundo Superior, pues no tenemos ni una sola palabra en su lugar para explicar acerca de aquella raíz. Adicionalmente, tal cuestión perjudicaría a todas las extensiones de la sabiduría y sobre toda su dimensión, ya que hemos perdido un eslabón en la cadena de la generalidad de la sabiduría relacionada con aquel concepto.

Por lo tanto, encontramos que esto arroja un defecto sobre la sabiduría entera, pues no tienes más sabiduría entre las sabidurías del mundo, que estén interesadas en combinar y relacionar un asunto con otro por vía de causa y efecto, lo primario y lo consecuente, como lo es en la sabiduría de la Cabalá, la cual es conectada desde la cabeza hasta su final una tras otra, como una larga cadena en realidad. Lo cual por lo tanto, es un conocimiento que nos es oculto por ahora, ya que incluso en nosotros ha sido oscurecida toda la sabiduría entera, debido a que todas sus cuestiones están fuertemente relacionadas la una con la otra, y combinadas efectivamente en una sola.

Y de ahora en adelante no habrá ningún asombro, con que ocasionalmente utilicemos denominaciones ajenas. Pues no tienen libertad de elección con las denominaciones, para sustituir o convertir lo malo en bueno, o lo bueno en malo. Sino que obligan siempre a traer exactamente la misma raíz o la instrucción según la tutela del maestro acerca de su Raíz Superior en toda la medida necesaria para el asunto. Además obligan a aumentar las cosas, hasta que alcancen la definición exacta a los ojos de sus amigos observadores.

[1] Nota del editor: La palabra Haskalá se entiende también como: cultura, erudición, aprendizaje, etc.                                         

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La enseñanza de la sabiduría de la Cabalá y su esencia

La enseñanza de la Sabiduría de la Cabalá y su esencia

¿Qué es la sabiduría de la Cabalá? La sabiduría de la Cabalá en su conjunto, trata acerca de la revelación Su Divinidad, organizada en su sendero, en todos sus aspectos: aquellos que han surgido en los mundos y aquellos que se revelarán en el futuro; y de todas las formas que podrían manifestarse en los mundos, hasta el final de los tiempos.

La finalidad de la creación 

Partiendo de la base que no existe una acción que no tenga un propósito, es cierto que el Creador tuvo un propósito en la creación que tenemos frente a nosotros. Y el asunto más importante de toda esta matizada realidad, es el sentimiento infundido  a los animales, pues cada uno de ellos siente su propia existencia.  Y la sensación más importante es la visión intelectual o proceso del conocimiento otorgado solamente al hombre, gracias al cual siente también a su prójimo, sus sufrimientos y consuelos. Por lo tanto, es cierto que si el Creador tiene un propósito en esta creación, el portador de este objetivo es el hombre, y a él se refiere el dicho: “Toda acción del Señor es para él”.

Y aún hay que comprender: ¿cuál fue el propósito que tenía el Creador para crear este conjunto?  De hecho, para elevarlo a un grado más alto e importante, para que sienta a su Dios, como una sensación humana que ya le ha sido otorgada.  Y así como el hombre conoce y siente los deseos de su amigo, así aprenderá las palabras del Creador, tal como está escrito acerca de Moisés, “Y le habló el Señor a Moisés cara a cara, como cuando habla el hombre a su amigo”.

Y cualquier persona puede ser como Moisés.  Sin ninguna duda, todo aquel que observe la evolución de la creación que tenemos frente a nosotros, entenderá el gran placer del Realizador, cuya obra crece y evoluciona, hasta que adquiere la maravillosa sensación de poder conversar y tratar con su Señor como quien  habla con su amigo.

De arriba hacia abajo  

Sabemos que el final de una acción comienza por el pensamiento preliminar, porque el hombre antes de comenzar a pensar la manera en que se construye una casa, piensa en las habitaciones de la casa, lo cual es el verdadero propósito y luego consulta los planos del edificio, para que se ajusten a la tarea.

De la misma forma sucede con nuestro asunto. Una vez que hemos comprendido el propósito, también nos queda claro que todos los órdenes de la creación en todos sus puntos y accesos están completamente organizados de antemano con la finalidad de desarrollar al género humano, que se elevará en sus cualidades, hasta que esté lo suficientemente preparado para sentir a la Divinidad, como aquel que siente a su amigo.

He aquí que estos ascensos son como los peldaños de la escalera, organizados grado tras grado, hasta que se complete y alcance su propósito. Y tienes que saber, que la cantidad y la calidad de estos peldaños, tienen lugar en dos realidades, que son: 1) la existencia de los objetos materiales, y 2) la existencia de los conceptos espirituales.

En el lenguaje de la Cabalá se los denomina: de arriba hacia abajo, y de abajo hacia arriba. Es decir, que las sustancias corporales son una secuencia  de la revelación de Su Luz de arriba hacia abajo - del primer origen, de donde fue tallada de Su Esencia una medida de la Luz, y fue restringida Tzimtzum tras Tzimtzum (restricción tras restricción) hasta que se formó de Él el mundo material con las criaturas corporales en la parte inferior.

De abajo hacia arriba  

Luego comienza el orden de abajo hacia arriba, que son todos los peldaños de la escalera, mediante los cuales evoluciona el género humano,  y sube, hasta que llega al propósito de la creación. Estas dos realidades se aclaran detalladamente en la sabiduría de la Cabalá.

La cuestión acerca de la obligación de estudiar Cabalá 

El oponente puede decir entonces, que toda esta sabiduría es un asunto para aquellos que ya lograron algún grado de revelación divina y ¿qué obligación y necesidad puede tener la mayoría del pueblo de conocer esta elevada sabiduría?

Es verdad que existe una idea generalizada, acerca de que lo principal de la Torá y la religión, es sólo un asunto sobre la purificación de las acciones, que todo lo que se desea se refiere al cumplimiento de las Mitzvot (preceptos) prácticas, sin ningún agregado adicional o nada que resulte de esto. De ser así, tendría razón el que dice que es suficiente con el estudio de lo que está al descubierto, y a las acciones prácticas.

Pero, esto no es el caso.  Ya lo dijeron los sabios: “Y qué le importa al Creador el que se descuartice del cuello o descuartice de la nuca, si las Mitzvot se entregaron sólo para purificar a las criaturas”. Por ende, existe otro propósito, más allá del cumplimiento de los actos, y los actos son meras preparaciones para este propósito. Por lo tanto, está sobrentendido, que si los actos no están ordenados con un propósito determinado, es como si no existiera nada. Y así dijeron en el ZoharMitzvá sin intención es como un cuerpo sin alma”, por lo tanto, es necesario que la intención acompañe al acto.

Y se entiende que la intención deberá ser una intención verdadera, digna del acto, como lo dijeron los maestros acerca del verso, “Y los diferenciaré de los otros pueblos, para que ustedes sean Míos, para que su diferenciación sea por Mi Nombre. Que ningún hombre diga que no quiere carne de cerdo. Más bien diga que es posible, ¿pero qué puedo hacer si mi Padre en los cielos me ha sentenciado?”.

Porque si nos abstenemos del cerdo porque abominamos lo que hay en él, o por algún daño corporal, esta intención no beneficia en nada al ser considerada una Mitzvot, sólo en el caso en que dirija su intención de manera correcta y especial, en que la Torá prohibió. Y así con cada Mitzvá y Mitzvá y sólo así su cuerpo se irá purificando, por cumplir con las Mitzvot, que es el propósito deseado.

Por lo tanto no nos es suficiente estudiar la forma de realizar el acto, sino que tenemos que estudiar esas cosas que nos llevan a la intención deseada, cumplir todo por la fe en la Torá y del que nos otorga la Torá, porque hay un juicio y un juez.

Y es ingenuo el que no entiende que la fe en la Torá y en el premio y el castigo, que tienen el poder de producir algo tan grande, requieren de un estudio exhaustivo de los libros correctos. De tal manera que antes del acto, se necesitan estudios que purifiquen el cuerpo, para que se acostumbre a la fe en el Creador, Su Ley y Su Providencia. Y acerca de esto dijeron los sabios, “He creado la inclinación al mal, he creado la Torá como el condimento”, y no dijeron, “He creado la Mitzvá como el condimento”, porque “Tus avales necesitan un aval”, porque la inclinación al mal   desea la irresponsabilidad y el ser licencioso y no le permitirá cumplir con las Mitzvot.

La Torá como condimento 

Sólo la Torá es el condimento especial que anula y vence a la inclinación al mal, como dijeron los sabios, “La Luz en ella los reforma”.

La mayoría de las palabras de la Torá son para el estudio

Con esto se establece la razón por la que la Torá, estudia  largamente esas partes que no corresponden a la parte práctica, sino sólo al estudio; es decir, la introducción al acto de la Creación. Y esto es todo el libro de Bereshit (Génesis), Shemot (Éxodo), la mayor parte de Devarim (Deuteronomio) y ni hay que decir de Agadot y Midrashim. Al ser el objeto donde la Luz está atada, se purificará su cuerpo y vencerá a la inclinación al mal y llegará la fe en la Torá y el premio y castigo, el cual es el primer grado en el cumplimiento del trabajo.

La vela es el precepto y la Torá, la Luz

Y como está dicho, “La vela es el mandamiento y la Torá es la Luz”, porque así como el que tiene velas y no tiene luz para encenderlas, se encuentra sentado en la oscuridad, el que tiene en sus manos los preceptos y no tiene la Torá, entonces está sentado en la oscuridad, porque la Torá es luz, con la que se enciende e ilumina la oscuridad del cuerpo.

No todas las porciones de la Torá son iguales en la medida de la Luz

De acuerdo al poder de la Torá antes mencionado, es decir, teniendo en cuenta la medida de la Luz que lleva dentro, es seguro que debemos dividir a la Torá en grados; es decir, de acuerdo a la cantidad de Luz que el hombre es capaz de recibir al estudiarla y está claro que cuando el hombre reflexiona y contempla las palabras de la Torá en lo que se refiere a la revelación de Dios a nuestros antepasados, éstas traen a quien las examina más luz, que al consultar asuntos prácticos.

Aunque ellas son más importantes con respecto a las acciones, en lo que se refiere a la Luz, la revelación del Creador a nuestros antepasados es ciertamente más importante. Y esto lo confesará toda persona honesta que haya intentado pedir y recibir la luz de la Torá.

 

El deber y el camino de la difusión de la sabiduría

Teniendo en cuenta que toda la sabiduría de la Cabalá habla acerca del secreto de la revelación del Creador, queda sobreentendido, que no existe otra sabiduría más eficiente para la tarea de la enseñanza. Y a esto aspiraban los cabalistas, al organizarla para que sea apropiada para estudiarla.

Y así es que se sentaron y se ocuparon de ella, hasta el momento de ocultarla (y por motivos conocidos se acordó en ocultarla). De todas maneras sólo fue por un tiempo convenido y no para siempre, como dice el Zohar: “El futuro de esta sabiduría es ser revelada al final de los días e incluso a los niños”.

Por lo dicho se entiende, que lo tratado por esta sabiduría, no está limitado por el lenguaje de la sabiduría de la Cabalá, porque su esencia es una Luz espiritual que surge de Su Esencia, tal como está escrito,  “Puedes enviar relámpagos que irán y te dirán, henos aquí”; refiriéndose a los dos caminos citados: De arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba.

Y estos asuntos y grados se expanden de acuerdo a un lenguaje acorde a ellos, y son realmente todas las creaciones y sus directivas en este mundo que son sus ramas. Porque, “No hay hierba abajo, que no tenga un ángel arriba, que la golpee y le diga, crece” y es la cuestión que los mundos aparecen unos de otros  y quedan impresos unos de otros, como sello y su impresión y todo lo que hay en uno existe en el otro hasta el mundo material, que es su última rama, pero incluye el mundo superior a él, como la impresión de un sello.

Esto nos facilita entender, que es posible hablar de mundos superiores, sólo de acuerdo a sus ramas materiales inferiores, las cuales se desprenden de ellos o de su directiva, que es el lenguaje de la Biblia, o según una ciencia secular, o según las personas, que es el lenguaje de los cabalistas, o según nombres acordados. Y esa fue la costumbre de los Geonim en la época del ocultamiento del Zohar.

Y es así que se esclarece que la cuestión de la revelación del Creador, no es algo que se descubre de una sola vez, sino que es un asunto que se va descubriendo a lo largo del tiempo suficiente para descubrir todos los elevados grados que se revelan de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba. En lo alto y al término de ellos, aparece el Creador.

Parecido al hombre versado en todos los países y las creaciones del mundo, que no puede decir que descubrió todo el mundo, sin antes haber terminado de observar a la última de las criaturas (creaciones) y de los países. Y hasta no llegar a ello, entonces no alcanzó todo el mundo.

Porque el alcanzar al Creador, se despliega por caminos preparados de antemano.  El que los busca, debe de alcanzar todos estos caminos, en un plano tanto superior como inferior. Por supuesto, los mundos superiores es la cuestión principal, pero sin embargo, estos se pueden alcanzar sólo juntos, porque no tienen diferencia de forma, sino de materia. El material del mundo más elevado, es el material mas puro, pero las formas han sido impresas unas en las otras y lo que se encuentra en el mundo superior, se encuentra obligatoriamente en los mundos que existen debajo de él, porque el inferior se encuentra impreso por él. Y sabe que esta es la realidad y la forma de dirigirlo, que consigue el que pretende a Dios y son llamados grados ya que su alcance ha sido dispuesto para hallarse uno sobre otro, como los peldaños de una escalera.

Expresiones espirituales

Lo espiritual no se puede imaginar y es por eso que no tiene letras para ser pronunciado y aun generalizando, si decimos que Él es simplemente la Luz que desciende y llega al que la pide, hasta que no se revista y se alcance, en la cantidad suficiente para Su revelación, esto también, es un lenguaje metafórico. Pues como todo lo llamado en el mundo espiritual con el nombre de Luz, no se parece a la luz del sol o a la luz de la vela

Lo que llamamos en el mundo espiritual con el nombre de luz, lo tomamos prestado de la mente humana, que por su naturaleza, en el momento en que se despeja una duda en el hombre, descubre una especie de abundancia de luz y de placer por todo su cuerpo, y es por esto, que a veces nosotros decimos Luz De La Mente, aun sin ser verdad. Porque la luz que ilumina a esas partes de la materia del cuerpo, que no es merecedora de recibir escrutinios resueltos, es por supuesto a la mente y por lo tanto tampoco esos órganos inferiores y bajos, pueden recibirlo y alcanzarlo.

A pesar de lo cual, para poder darle un nombre a la mente, nosotros la denominamos con el nombre de Luz De La Mente. De la misma manera, nosotros denominamos los detalles de la realidad de los mundos superiores, con el nombre de Luces, ya que les traen al que las alcanza, abundancia de luz y placer, en toda su altura, desde la cabeza hasta los pies. Y es por eso que tenemos el derecho de llamar al que la alcanza, con el nombre de vestimenta, ya que se ha vestido con esa luz.

Podríamos plantear la pregunta, “¿No sería más adecuado llamarlas con nombres que utilizamos para el intelecto, que son: consulta, comprensión, etc. ¿O expresarse con expresiones que destaquen los fenómenos de la mente intelectual? Y la cuestión es, que no se parece en nada a la manera de los fenómenos intelectuales, porque la mente es una rama particular y especial, que se encuentra entre todas las partes de la realidad y es por eso que utiliza caminos especiales para manifestarse.

Esto no es así con la cuestión de los grados, por ser un conjunto completo que incluye todas las partes existentes en el mundo. Cada una de las partes tiene diferentes caminos. Generalmente la percepción del asunto de los grados, se parece a la percepción del cuerpo animado. Es decir, en el momento de alcanzar la esencia, es que alcanza la totalidad de la cabeza hasta su final.

Y si juzgamos de acuerdo a las leyes de la mente investigadora, debemos decir, que alcanzó todo lo que puede alcanzar, con respecto a esa esencia y aún si medita acerca de esto mil años, no le añadiría ni una iota.

Y a pesar de todo, en el principio se parece a…es decir, que ve todo y no entiende nada de lo que ve, pero al paso del tiempo se verá obligado a alcanzar más asuntos, parecido a Ibur (gestación), Yenika (lactancia), Mojin (edad adulta) y el segundo Ibur. Es entonces cuando comienza a sentir y a utilizar sus alcances en  todo lo que desea.

Y realmente no agregará nada a sus alcances que no haya conseguido en un principio. Es más bien como la maduración, que anteriormente no había madurado, por lo tanto no lo podía entender y su maduración ha concluido.

Y así puedes apreciar la gran diferencia que existe con las conductas de los fenómenos intelectuales. Por lo tanto no nos son suficientes las definiciones que acostumbramos a utilizar, con respecto a las formas de expresión intelectuales. Nosotros debemos utilizar, sólo aquellas maneras que acostumbramos utilizar en los asuntos materiales, porque en su forma son completamente similares, aunque en su sustancia se encuentren lejanas en extremo.

Son cuatro los lenguajes utilizados por la sabiduría de la verdad

Cuatro son los lenguajes que son utilizados por la sabiduría (ciencia) de la verdad y ellos son:

1-     El lenguaje de la Biblia (Tan Haj), sus nombres y apelaciones.

2- El lenguaje de la Halajá (Leyes), este lenguaje es muy similar al lenguaje de la Biblia (Tan Haj)

3-     El lenguaje de las leyendas, que está muy lejos de la Biblia, porque no tiene para nada en cuenta a la realidad. A este lenguaje se le atribuyen extraños nombres y apelaciones y tampoco tiene en cuenta lo que se sabe de la relación raíz-rama.

4-     Es el lenguaje de las Sefirot y los Partzufim. En general existía una tendencia, entre los dueños de esta sabiduría, de ocultarla a los ojos de los ignorantes, porque según entendían, la sabiduría y la ética iban juntas y es por eso que los primeros maestros ocultaron la sabiduría escrita, en líneas y puntos, techo y pie, de donde nació el alfabeto formado por veintidos letras que tenemos frente a nosotros.

El lenguaje de la Biblia

El lenguaje de la Biblia, es el arraigado y principal lenguaje, el más apropiado para su función, porque generalmente comprende la relación raíz- rama y es el lenguaje más fácil de entender. Esta lengua es la más antigua y esta es la santa lengua atribuida a Adam ha Rishon

Este lenguaje tiene dos cualidades y una falta. La primera cualidad es que es fácil de entender, aún para el principiante en conseguir alcances, de inmediato comprenden lo que necesitan. La segunda cualidad es que los asuntos son esclarecidos por el (lenguaje) en amplitud y profundidad, más que cualquier otro lenguaje.

La falta es que no puede ser utilizada en cuestiones particulares o cuestiones de causa y consecuencia. Porque acerca de todo tema, se debe realizar una aclaración en toda su extensión, ya que no se puede probar acerca de qué detalle se habla, sino se tiene en cuenta la exposición del tema en su totalidad. Por lo tanto, para destacar el detalle más pequeño, se debe exponer la totalidad del capítulo.  Y es por esto no se acomoda a pequeños detalles, o a relaciones de causa y consecuencia.

El lenguaje de las plegarias y las bendiciones son también tomados de la Biblia.

El lenguaje de la Halajá (Leyes)

El lenguaje de la Halajá: no es el de la realidad, sólo de la existencia de la realidad. Este lenguaje está tomado por completo del lenguaje de la Biblia, de acuerdo a las raíces de la Halajá que se han tenido en cuenta allí y tiene una ventaja con respecto al Tan Haj, al ser más amplio, acerca de cada tema y es por esto que muestra las raíces superiores con más precisión.

A pesar de esto tiene una gran carencia con respecto al lenguaje de la Biblia, por ser muy difícil de entender. Es el más difícil de los lenguajes y sólo un sabio íntegro, de quien se dice, “que entra y sale sin daño”, lo alcanza. Y por supuesto que la principal falta es, el haber sido tomada de la Biblia.

El lenguaje de las leyendas

El lenguaje de las leyendas es fácil de entender, por las alegorías que se adaptan perfectamente al significado que se desea transmitir.  De manera superficial, es aún más fácil de entender que el lenguaje de la Biblia. Pero para entenderlo por completo, es un idioma muy difícil, porque no guarda el orden de rama- raíz, sino sólo utiliza las alegorías del lenguaje, con una maravillosa sagacidad. Sin embargo, es rico en dar solución a conceptos de orden oscuro y extraño que se relacionan a la esencia del grado, a su propio valor, lo que es imposible de esclarecer en el lenguaje del Tan Haj (la Biblia) y de la Halajá (las Leyes)

El lenguaje de los cabalistas

El lenguaje de los cabalistas es un lenguaje en todos los aspectos, muy preciso, tanto en la relación raíz-rama como con respecto al tema de la causa y la consecuencia. Además tiene una cualidad especial, que es el poder expresar en detalle las cosas mínimas, sin límites. También se puede tratar directamente acerca del detalle que se desee, sin necesidad de relacionarlo con lo previo, o lo posterior.

A pesar de todas las grandes cualidades que ves en ella, tienes aquí una gran falta, el ser difícil de alcanzar y casi se encuentra uno impedido de alcanzar, a excepción de un maestro cabalista y de un sabio que entiende su mente; es decir, que aún el que entiende con su inteligencia la continuidad de los grados de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo, a pesar de todo esto, no entenderá nada de este lenguaje, hasta que lo reciba de un maestro, que ya recibió este idioma de su maestro, cara a cara.

El lenguaje de la Cabalá está incluido en todos los lenguajes

Sabe que los nombres, apelaciones y la Gematria le corresponden por completo a la sabiduría de la Cabalá y el motivo por el cual también se encuentran en el resto de los lenguajes, es, que todos los lenguajes están contenidos en la sabiduría de la Cabalá. Porque todos estos actúan como explicaciones particulares que el resto de los lenguajes necesitan para ayudarse con ellos.

Y ni siquiera se nos puede ocurrir, que estos cuatro lenguajes, que se utilizan para explicar la sabiduría de la revelación Divina, se desarrollaron uno después de otro, de acuerdo a la época, sino que los cuatro fueron descubiertos por los sabios de la verdad, juntos.

Y en realidad cada uno está incluido en el otro, porque en la Biblia (Tan Haj) también está el lenguaje de la Cabalá, como por ejemplo ponerse de pié (Amidat Ha Tzur) en la roca y las trece formas de misericordia que hay en la Torá, a modo de que se sientan en cada párrafo.  También están las carrozas (Merkavot) que figuran en el libro de Ishaiahu (Isaías) y de Yejezkel (Ezequiel) y por sobre todos ellos, El cantar de los cantares, que en su totalidad está en el lenguaje de la Cabalá. Y de la misma manera la Halajá (Leyes) y el lenguaje de las leyendas y no hace falta decir, el tema de los nombres sagrados que no se borran y que tienen en todos los idiomas un solo significado.

El orden evolutivo de los lenguajes

Todo tiene una evolución progresiva y el lenguaje más fácil de utilizar, es el que su evolución concluyó tiempo antes que los demás. Por lo tanto, al principio era el lenguaje de la Biblia (Tanaji T), por ser la más fácil de las lenguas y su uso era muy común.

Después de ella viene la lengua de las Leyes (Halajá), por estar embebida por completo del idioma de la Biblia (Tanaji T), además, porque tenían que utilizarla para enseñarle al pueblo las Leyes (Halajá) de manera práctica.

La tercera, es la lengua de las leyendas. Y aunque también la encontramos en no pocos pasajes de la Biblia (Tan Haj), pero sólo como una lengua auxiliar, porque su agudeza apresura la percepción del tema, sin embargo, es imposible de utilizar como lengua base, por faltarle la precisión de la relación raíz- rama que hemos explicado anteriormente. Es por esto que su uso no era común y por lo tanto, no evolucionó.

Aunque la lengua de las leyendas tenía mucho uso en la época de los sabios del Talmud, era sólo utilizada de apoyo al idioma de la Biblia (Tan Haj), como apertura común a lo dicho por los grandes maestros. Rabí… comenzó, etc.( y otras conclusiones) y realmente toda esa amplitud de uso, en la época de los grandes maestros, dio comienzo después del ocultamiento de la lengua de la Cabalá; es decir, también en la época del Rav Yojanan Ben Zacai y aun un poco de tiempo antes; es decir, setenta años antes de la destrucción del templo, por lo dicho anteriormente y es suficiente para el que entiende.

El último en desarrollarse es el lenguaje de la Cabalá y esto, por la dificultad de entenderlo, porque además del alcance, se necesita recibir las explicaciones de las palabras y aún los entendidos, no la podían utilizar, porque en su mayoría eran únicos en su generación y no tenían con quien utilizarlo. Los maestros denominaron a este lenguaje, hechos de la Merkavá (Maase Merkavá), por ser un idioma especial, con el que se puede hablar en detalle de Herkev, la forma de armar los grados uno en el otro, sin incluir, de ninguna manera, cualquier otro.

El idioma de la Cabalá es similar a cualquiera de los idiomas hablados

Y su preferencia, está en su significado oculto !en una sola palabra!

Superficialmente pareciera que el lenguaje de la Cabalá, fuera una mezcla de de las tres lenguas mencionadas anteriormente. No obstante, el que sabe hacer uso de él, se dará cuenta que es un lenguaje especial, desde el principio al fin y no nos referimos a las cualidades de las palabras, sino a sus significados. Esta es la diferencia entre ellas.

En lo que se refiere a las tres lenguas anteriores, casi no hay significado de ninguna palabra, es decir, que permita al estudioso, comprender que es lo que la palabra sugiere y sólo con la combinación de todas las palabras y algunas veces también temas, se puede entender su contenido y su significado. La ventaja del lenguaje de la Cabalá es, que cada una de sus palabras, revela al estudioso, su contenido y sus significados, con una precisión exacta, no menos que cualquiera de las lenguas de los hombres, donde cada una de las palabras tiene un significado exacto que no se puede cambiar por otro.

El olvido de la sabiduría

Desde el ocultamiento del Zohar, lentamente se fue olvidando este importante lenguaje, porque eran cada vez menos los que se ocupaban de él y se hizo una pausa de una generación, en la cual el cabalista, no lo entregó a otro cabalista que entendiera. Desde entonces se creó una increíble carencia.

Y vean, que el cabalista Rabí Moshe De Leon, que fue el último que lo tuvo y por él fue develado al mundo, nos damos cuenta que no entendió ni una sola palabra, porque en los libros en los que menciona párrafos del libro del Zohar , se puede ver que no entendió en absoluto esta lengua, porque le dio el significado de acuerdo a la lengua de la Biblia (Tan Haj) y entorpeció mucho el entendimiento, a pesar de haber conseguido grandes alcances, como atestiguan sus escritos.

Así fue durante generaciones, en donde los grandes cabalistas ocuparon todos sus días, en entender la lengua del Zohar, y no sabían por dónde empezar, porque empujaron con grandes presiones, la lengua de la Biblia (Tan Haj) y es por esto que  el libro fue sellado, lo mismo que con Rabí Moshe De Leon.

La Cabalá según el ARI

Hasta que apareció el único cabalista, el ARI, que su alcance espiritual era ilimitado y nos abrió la lengua del Zohar y nos enseñó a conducirnos en él. Si no hubiera fallecido tan joven, no nos podemos imaginar la luz que hubiera podido obtener del Zohar y con lo poco que pudimos recibir de él, se nos preparó el camino y la entrada, con fiel esperanza, de que a continuación alguna generación nos abra el entendimiento, para poder comprender por completo.

Y con esto entenderás, por qué los más grandes del mundo, que aparecieron después del ARI, dejaron de lado todos los libros que se escribieron con respecto a esta sabiduría y a las explicaciones del Zohar y se prohibieron, casi con temor, y lo mejor de sus vidas lo invirtieron en las palabras del ARI.

Y sabe, que no es por no creer en la grandeza de los cabalistas que existieron antes del ARI, Dios no permita dudarlo, porque todo el que se ocupe de esta sabiduría, verá que no tienen límite los alcances de estos grandes sabios, en la sabiduría de la verdad. Y sólo un ingenuo puede ponerlo en duda, sólo que el orden lógico de esta sabiduría de ellos era de acuerdo a las tres lenguas anteriores.

Como cada una de las lenguas, es real y se acomoda a su lugar, pero no se adapta por completo y también errónea en entender el orden de la sabiduría de la Cabalá atesorada en el Zohar, por ser una lengua diferente de punta a punta, por haber sido olvidada y es por eso que no utilizamos sus explicaciones, tanto las explicaciones del mismo Rav Moshe De Leon, como las que nos llegaron después. Porque estas no son verdaderas en cuanto al significado del Zohar y hasta el día de hoy, tenemos un solo esclarecedor y él es el ARI y nadie más.

Por lo dicho anteriormente, se deduce que el interior de la sabiduría de la Cabalá, no es otra cosa que el interior de la Biblia (Tan Haj), el Talmud y las leyendas, y la única diferencia entre ellas es sus explicaciones.

Es parecido a una sabiduría que ha sido traducida a cuatro lenguajes. Porque la esencia de esta sabiduría no cambió en nada por cambiar de lenguaje y todo lo que tenemos que pensar es cuál es la traducción más cómoda que se adapte mejor para ser entregada al estudiante.

El tema al que nos enfrentamos, con respecto a la sabiduría de la verdad, es decir, la sabiduría de la revelación Divina, en Su camino a sus criaturas, al igual que otras ciencias, tiene que ser entregada de generación en generación y cada generación agrega un eslabón al anterior y así va evolucionando la ciencia y al mismo tiempo se va preparando para difundirse más ampliamente entre las masas.

Es por esto que, cada maestro debe transmitir a sus estudiantes todo lo que heredó de esta sabiduría, de las generaciones pasadas y agregar lo que él mismo haya alcanzado para las posteriores generaciones. Porque claramente el alcance espiritual, de la manera en que la persona lo alcanza, es imposible transmitirla a otro, ni mucho menos escribirlo en un libro. Porque los objetos espirituales no vendrán de ninguna forma, en letras de la imaginación (aunque se haya dicho, “Y por la intercesión de los profetas he empleado las similitudes”, literalmente no es así de simple.)

El orden en que se transmite esta ciencia

Si es así, ¿cómo puede el hombre que haya alcanzado la espiritualidad transmitir sus logros, a las generaciones venideras y a sus alumnos? Y tienes que saber, que sólo hay un camino y éste es a través de rama-raíz y esto es porque todos los mundos salieron del Creador con todo su contenido, hasta el mínimo detalle, como si se tratara de un único y especial pensamiento, donde el pensamiento mismo se desarrolló e hizo todo el desarrollo de los mundos, de sus criaturas y comportamiento, como está aclarado en el Etz Ha Jaim (El Árbol de la Vida) y en las correcciones del Zohar.

Por lo tanto todos quedan igualados, como sello e impresión, donde el primer sello deja su marca en todos los demás y es por eso que a los mundos que se encuentran más cerca del propósito del pensamiento (creación), los denominamos raíces y a los mundos que se encuentran más alejados del propósito, los denominamos ramas, y esto es porque el fin de la acción comienza en el pensamiento.

Por esto entenderemos cuál es el dicho en las leyendas de los maestros: “Y observa desde el fin del mundo hasta su fin”; ¿tenían que decir desde el principio del mundo hasta su final? Lo que sucede, es que hay dos finales, el fin como consecuencia de su alejamiento al propósito; es decir, las últimas ramas de este mundo, dos, el fin, denominado el propósito general, porque el propósito se devela al final.

Sin embargo, por lo aclarado en, “El fin de la acción comienza en el pensamiento”,  nosotros encontramos el propósito encabezando a los mundos y a esto lo denominamos, primer mundo, o, primer sello, desde donde el resto de los mundos, aparecen y son sellados por él, y esta es la razón por la cual, todas las creaciones, el reino inanimado, el vegetativo, el animal y el humano, se encuentran en todos sus aspectos, inmediatamente en el primer mundo y lo que no hay allí, no es posible que sea descubierto nunca, porque no se da lo que no se tiene.

La raíz y la rama en los mundos

De acuerdo a lo dicho, es fácil entender, la cuestión de raíz-rama en los mundos, porque el crecimiento en el inanimado, el vegetativo, el animado, el humano, de este mundo, tiene su equivalente, con todo detalle, en el mundo superior, sin ninguna diferencia en su forma, pero sólo en su materia, porque el animal o la piedra de este mundo, está formado por material físico y el animal y la piedra que se encuentra en el mundo superior, está formado por materia espiritual, que no ocupa lugar ni tiempo, sin embargo, su cualidad, es una sola.

A esto, por supuesto hay que agregar, la cuestión de la relación de la materia con la forma, la cual depende, por supuesto de la calidad de la forma. Esta es la causa por la cual la mayoría de los niveles inanimado, vegetativo, animado y humano del mundo superior, se encuentran como ellos y realmente iguales, en el mundo superior. Esto continúa hasta el primer mundo, allí, donde ya están todos los elementos al final de su labor, en el secreto escrito “Y vio Elokim todo lo que hizo y he aquí que estaba muy bien”.

Y es por eso que los cabalistas escribieron, que el mundo está en el centro de todo, para indicar lo de arriba, en donde el fin de la acción, es el primer mundo; es decir, el propósito y el alejamiento del propósito, se le denomina, el descenso de los mundos, desde el Creador hasta este mundo material, que es el más alejado del propósito.

Pero el fin de todo lo corporal, es desarrollarse lentamente y llegar hasta el propósito, que el Creador pensó; es decir, al primer mundo, donde el mundo en el que nos encontramos, es el último; es decir, el epílogo y de toda la materia. Pareciera que el mundo del propósito, es el último mundo y nosotros, los hijos de este mundo, nos encontramos en el medio entre ellos.

La esencia de la sabiduría de la verdad

Y con esto, queda entendido, que así como la revelación del género animal en este mundo y su conducción de existencia, es una maravillosa sabiduría, también la revelación de la abundancia Divina en el mundo, los grados y también la manera en que actúan, se unen para crear juntos una sabiduría maravillosa, prodigiosamente, mucho más que la ciencia de la física. Porque la ciencia de la física, es sólo el conocimiento de la organización del ente, existente en el mundo particular. Y es especial, sólo en lo que se refiere a su tema y ninguna otra ciencia está comprendida en ella.

Eso no sucede con la ciencia de la verdad, por ser un conocimiento general de todos los niveles inanimado, vegetativo, animado y humano del que se encuentran en todos los mundos y en todas sus instancias y conductas, que han sido incluidos en el pensamiento del Creador; es decir, en el propósito, por lo cual, todas las ciencias del mundo, de las menores a las mayores, están incluidas en ella, de manera prodigiosa, ya que uniforma a todo tipo de ciencias diferentes unas de otras y alejadas unas de otras, como del este al oeste. Se uniforman en un  mismo orden, es decir, el orden de toda ciencia se ve obligado a utilizar sus mismos caminos.

Por ejemplo, la ciencia de la física está organizada de acuerdo al orden de los mundos y de las Sefirot y la ciencia de la astronomía, está organizada de acuerdo al mismo orden, lo mismo la ciencia de la música, etc. etc. De tal manera, que nosotros encontramos que todas las ciencias se organizan y se presentan según un vínculo y una relación y todas se parecen a ella, como la relación entre un hijo y su progenitor, por lo cual, se condicionan unas a otras; es decir, que la ciencia de la verdad, está condicionada por las otras ciencias, así como todas las ciencias están condicionadas a ella. Es por ello, que no encontraremos un verdadero cabalista, que no tenga un conocimiento global de todas las ciencias del mundo, al ser adquiridas por la ciencia de la verdad en sí misma ya que el por qué está incluido en ella.

La unión

Y la principal maravilla de esta sabiduría, es la integración que hay en ella; es decir, que cada detalle de la inmensa realidad, va junto a ella, se integra, se anexa y se une, hasta que se convierten en un ente, el Todopoderoso y todos ellos juntos.

Porque desde un principio, encontramos en ella, a todas las ciencias del universo, reflejadas en ella, ordenadas en ella, según su orden. Después de lo cual, nosotros encontramos, que todos los mundos y el orden que se encuentra en la sabiduría de la verdad misma, que es inconmensurable, se unen bajo diez realidades solamente, llamadas diez Sefirot.

Luego esas diez Sefirot se organizan y aparecen en cuatro cuestiones, las cuales son, el Nombre de cuatro letras. Y luego todas estas cuatro cuestiones, se organizan y se integran a la punta de la letra Yud, que insinúa el Ein Sof.

De tal manera, que aquel que comience con esta sabiduría, está obligado a comenzar por la punta de la Yud y de allí a las diez Sefirot del primer mundo, denominadas el mundo del Adam Kadmon y de allí ve como la inmensidad de los detalles que se encuentran en el mundo de Adam Kadmon, se extienden de acuerdo a un orden obligatorio, de causa y consecuencia, con las mismas leyes que encontramos en astronomía y física; es decir, leyes fijas, inquebrantables que por supuesto se orignan una de otra, que se desprenden una de otra, desde el extremo de la Yud hasta toda la extensión del mundo del Adam Kadmon y de allí se impresionan y salen unas de otras, de cuatro mundos, como sello e impresión, hasta que llegamos a toda la extensión de este mundo y luego volvemos otra vez y nos integramos cada uno en su amigo, hasta que todos llegan al mundo de Adam Kadmon, luego a las diez Sefirot y más tarde al Nombre de cuatro letras hasta el extremo de la Yud.

Y no hay que preguntar, ¿si el material es desconocido, como se lo puede tratar por los caminos de la lógica? Sin embargo, encontrarás esto en todas las ciencias, por ejemplo, cuando nos ocupamos de anatomía, de miembros separados y de la actuación de unos con otros, vemos que esos miembros no tienen ningún parecido con el tema general, que es el hombre vivo  en su totalidad, sino, que a medida que el tiempo pasa, cuando conocemos esta sabiduría al dedillo, podemos relacionar en su generalidad todas las partes, porque el cuerpo entero depende de ellos.

La cuestión es la siguiente: el tema general, es la revelación de la Divinidad a sus criaturas, en el secreto del propósito, como dicen: “Porque toda la tierra estará llena del conocimiento del Señor”.

Es verdad que el que comienza, queda sobreentendido que no tiene ningún conocimiento sobre el tema general, de que depende de la integración de todos.  Y por lo tanto, tiene que adquirir todos los detalles y la manera en que actúan unos en otros y afectan a través de causa y consecuencia, hasta que concluye toda esa sabiduría y cuando la conoce al dedillo, si tiene un espíritu puro, por supuesto que será merecedor de lograr el tema en su totalidad.

Y aún, si no lo consigue, es finalmente un gran premio, el adquirir cualquier percepción de una sabiduría tan grande, que supera al resto de las sabidurías, por los valores de los temas tratados, así como valoramos la ventaja del Creador sobre sus criaturas, también la sabiduría que trata sobre Él es importante y sobrepasa a la sabiduría que trata sobre sus criaturas.

Y no porque sea inalcanzable, es que el mundo se abstiene de contemplarla, ya que el astrónomo no tiene ninguna percepción de las estrellas y planetas, sino de los movimientos que ellos realizan, en una sabiduría maravillosa, que está predeterminada con una providencia maravillosa. De tal manera, los conocimientos en la sabiduría de la verdad no están más ocultos que eso, porque los movimientos se aclaran muy bien, aún para los principiantes, ya que toda la prevención era, porque los cabalistas la hicieron desaparecer del mundo con gran astucia.

Dar permiso

Estoy contento de haber sido creado en esta generación, donde ya se puede publicar la sabiduría de la verdad. Y si me preguntan, ¿cómo sé que ya es permitido? Les contestaré, porque se me dio el permiso de revelarlo; es decir, que hasta ahora no se le ha revelado a ningún maestro, los caminos mediante los cuales le es permitido tratar en público, frente a cualquier pueblo y colectividad y explicar cada una de las palabra. Porque yo también le juré a mi maestro, no revelarla, como los alumnos que me antecedieron. Pero este juramento y esta prohibición consideran esos caminos comunicados de boca en boca, de generación en generación, hasta los profetas y más, porque si esos caminos hubieran sido descubiertos por las masas, hubieran acarreado un gran daño, por motivos conocidos sólo por nosotros.

Es verdad que ese camino, del cual yo trato en mis libros, es un camino permitido, aún más, mi maestro me ordenó ampliarlo en todo lo que pudiera y nosotros la denominamos, la forma de revestir las cosas. Y consulta los escritos de RaShBi, que a este camino se lo denomina dar permiso. Y esto es lo que me otorgó el Creador en toda su extensión. Ya que es costumbre nuestra, que esto no depende de la grandeza del maestro mismo, sino de la situación de la generación, por lo dicho,  “Era merecedor el pequeño Shmuel, etc. sólo que su generación no era digna de eso”, es por eso que dije que logré el poder revelar la sabiduría, a causa de mi generación.

Nombres abstractos

Es un gran error pensar, que la lengua de la Cabalá utiliza nombres abstractos, sino que al contrario, ella sólo toca temas reales. Es verdad que hay cosas en este mundo, que son reales, aunque no las percibamos, como por ejemplo: el magneto, la luz y similares. De todas maneras, ¿quién es el ingenuo que dirá que estos son nombres abstractos? Si nosotros conocemos muy bien su acción, qué nos importa el no conocer su esencia. Al final nos referimos a ellos como un tema certero, acerca de los hechos que se relacionan con estos. Y su nombre es muy real. Aun el bebé que comienza a hablar, los puede llamar por su nombre, cuando puede sentir sus acciones. Y esta es nuestra ley, lo que no alcanzamos, no lo definiremos con un nombre.

En lo corporal no se percibe la esencia

Aun las cosas que nos parecen que alcanzamos en su esencia, como la piedra y el árbol, después de un confiable examen, nos quedamos sin captar su esencia, porque no conseguimos sino su acción, que funciona en la medida en que nuestros sentidos los tocan.

Alma

Por ejemplo, cuando la Cabalá dice que las tres fuerzas son: 1) el cuerpo. 2) el alma animada. 3) el alma sagrada. No se refiere a la esencia del alma, porque la esencia del alma es fluida y es a lo que los psicólogos llaman “El yo” y el materialismo “Eléctrico”.

Y el hablar de su esencia, es una pérdida de tiempo, por no estar organizada para causar una impresión a través de nuestros sentidos, como todos los objetos materiales. Pero al observar en la esencia de este fluido, los tres tipos de acciones de los mundos espirituales, los distinguimos bien, de acuerdo a los diferentes nombres y de acuerdo a sus acciones reales en los mundos superiores. Por lo tanto, no hay aquí nombres abstractos, sino reales en toda la extensión de la palabra.

La ventaja de mi explicación, sobre las explicaciones anteriores

Se puede ayudar a explicar las cuestiones de la sabiduría de la Cabalá, utilizando las ciencias exteriores, por ser la sabiduría de la Cabalá, la raíz de todo y todo está incluido en ella. Hay quien se ayudó de lo escrito en la anatomía,  “Entonces ya sin la carne veré a Dios”, y hay quien se ayudó de la sabiduría de la filosofía y los últimos utilizaron a la psicología en mayor grado.  Pero todos estos no examinan el verdadero significado, porque no aclaran el cuerpo de la sabiduría de la Cabalá, sino que nos muestran, cómo el resto de las otras sabidurías están incluidas en ella, por lo que los estudiosos no se pueden ayudar de una fuente u otra, aún cuando la sabiduría del servicio a Dios, es la más próxima a la sabiduría de la Cabalá, que cualquier otra ciencia.

Y no es necesario decir, que es imposible asistirse de la sabiduría de la anatomía, o de la filosofía, por lo cual dije, que soy el primero en interpretar según raíz-rama y causa y consecuencia. Por lo que, si alguna persona entiende algo, gracias a mi interpretación, él puede estar seguro, que en todo lugar que encuentre ese mismo tema, en el Zohar o en las Tikkunim, lo puede asistir, como las interpretaciones acerca de lo literal, que le permite ayudarse en un lugar al igual que en todos.

La clase de explicaciones de acuerdo a las ciencias exteriores, es una pérdida de tiempo, ya que no dice más, que el testimonio de verdades, de una a la otra y he aquí, que una ciencia exterior no necesita de testimonios, porque la providencia preparó cinco sentidos para atestiguarlo y aceptarlo. Y en la Cabalá (de todas maneras) hay que comprender el argumento del entendido, aún antes de traer testigos a su demanda.

El estilo de los comentarios según la ciencia

Y esta es la causa de la equivocación del Rav Shem Tov, que interpretó el Moré Nebujim (trabajo filosófico de Maimonides) según la sabiduría de la Cabalá y no sabía, o se hizo el que no sabía, que también se puede interpretar la ciencia de la medicina, o cualquier otra ciencia, según la sabiduría de la Cabalá, no menos que la sabiduría de la filosofía. Al estar todas las ciencias incluidas en ella y con su sello, impresas.

Aunque con seguridad que el Moré Nebujim no se refería a lo que le adjudicó el Shem Tov y él no vio la manera en que… En el libro Yetzirá interpretó la Cabalá, según la filosofía. Y ya demostré, que este tipo de interpretaciones, son una pérdida de tiempo, porque las ciencias exteriores no necesitan testimonios y a la sabiduría de la Cabalá, aún antes de interpretarla, no tiene sentido traerle testigos, acerca de su veracidad.

Es como el fiscal, que antes de aclarar su demanda, trae testigos para verificarla (fuera de los libros que tratan acerca de la tarea Divina, porque la sabiduría de la tarea Divina, realmente necesita testimonios de verdades y logros y hay que asistirse de la sabiduría de la verdad).

Aunque todas las combinaciones que se encuentran en este estilo, no son para despreciar.  Porque después de entender bien el esclarecimiento de esta sabiduría, basada en sí misma, podremos recibir la asistencia de las analogías con respecto a cómo todas las ciencias están incluidas en ella y también la forma de investigarlas.

El secreto para alcanzar esta sabiduría

Tres son las categorías que tiene esta sabiduría y estas son:

1: El tema de la autenticidad de la sabiduría y ella no necesita ninguna ayuda humana, porque toda ella es un regalo Divino y ningún extraño intervendrá en ella.

2: El entendimiento de esas fuentes que alcanzó en las alturas. Como el hombre que tiene frente a él a todo el mundo, a pesar de lo cual debe persistir en entender a este mundo. Aún cuando ve todo con sus propios ojos, hay ingenuos y hay sabios. Este entendimiento se llama, la sabiduría de la verdad, y Adam ha Rishon, fue el primero en recibir una serie de ideas suficientes para entender, lograr y aprovechar al máximo, de todo cuanto viera y alcanzara con sus ojos.

Y esta serie de conocimientos, sólo se entregan de boca en boca. Además los rigen una evolución determinada, donde cada uno puede incrementar a su compañero, o retroceder (lo que no ocurre en el primer paso, todos reciben lo mismo, sin agregar y sin quitar, como Adam, en su comprensión de la realidad de este mundo. Al contemplarlo son todos iguales,  pero no es lo que ocurre con el entendimiento, pues hay quien evoluciona de generación en generación y hay quien retrocede). Y el orden de la entrega, es a veces llamado, la entrega del Nombre Explicito y este se entrega bajo muchas condiciones, pero sólo de boca en boca y no por escrito.

3: Es acerca del orden en que está escrito y esto es algo completamente nuevo. Porque además de encontrar en él, una amplia explicación de la evolución de la sabiduría, donde cada uno lega sus alcances a las generaciones venideras, también encontramos una característica esplendorosa, donde cada uno que se ocupa de ella, aún sin entender lo que está escrito, se purifica y las luces superiores se acercan a él y este orden de sucesos, tiene cuatro lenguajes, por lo explicado anteriormente y el lenguaje de la Cabalá, los supera a todos.

Orden de entrega de la sabiduría

El mejor camino para el que anhela estudiar esta sabiduría, es buscar un verdadero cabalista y obedecerlo en todo lo que diga, hasta que sea merecedor entender esta sabiduría por sí mismo; es decir, su primer discernimiento; y luego será merecedor que se la entreguen de boca a boca, que es el segundo discernimiento; y luego el entender lo escrito, que es el tercer discernimiento. Es entonces, cuando heredará toda esa sabiduría y sus elementos, con facilidad de su Rav y tendrá tiempo de agregar amplitud y a evolucionar.

Pero, en la realidad, existe un segundo camino, cuando por un anhelo muy profundo, se le abre la visión del cielo y alcance por sí mismo todas de las fuentes, que es el primer discernimiento. Luego está obligado a esforzarse y a trabajar mucho, hasta que encuentre un Rav para estar bajo su tutela, inclinarse y obedecer, escucharlo y recibir la sabiduría cara a cara, que es el segundo discernimiento y luego el tercero.

Pero como no estaba respaldado desde un principio, por un cabalista, entonces sus alcances le llegan con un gran esfuerzo y le toman mucho tiempo y así le queda poco tiempo para evolucionar en ella, o a veces ocurre, que el entendimiento llega después de un tiempo, como se dice “Y se morirán, pero no de sabiduría” y ellos son el noventa y nueve por ciento, y los que nosotros llamamos “Aili Ve Lo Nafqui”, “que entran pero que no salen”, que son parecidos a los ignorantes e ingenuos de este mundo, que ven un mundo dispuesto frente sus ojos y no lo entienden en absoluto, excepto el pan en sus bocas.

Aunque es verdad, que no todos lo logran por el primer camino, porque la mayoría, después de alcanzar lo espiritual, se tornan complacientes y no pueden someterse a la disciplina de su Rav, porque no son dignos de merecer esa sabiduría. En este caso, debe el maestro esconder la esencia de esta sabiduría de ellos,  “Y se morirán, pero no de sabiduría”,”Aili Ve Lo Nafqui”, entran pero no salen.

Y todo esto, porque al entregar la sabiduría, existen grandes y enormes condiciones, que provienen de razones necesarias. Es por esto que son muy pocos los que consiguen agradar a su Rav, hasta el punto de ser encontrados merecedores de algo así. Dichosos serán los recompensados.

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Cabalá para el Estudiante, capítulo V

La Esencia de la Religión y su Propósito

Quiero responder aquí acerca de tres preguntas:

1. ¿Cuál es la esencia de la religión?

 

2.

¿Es su esencia alcanzada en este mundo o en el mundo por venir?3.

¿Su objetivo radica en beneficiar al Creador o a la creación?

 A primera vista, el lector se sorprenderá por mis palabras y no entenderá estas tres preguntas que he puesto ante mí como tema para este artículo. ¿Y quién es el que no sabe qué es la religión, y de todo lo relacionado con su recompensa y castigo, los cuales están esperando y son destinados principalmente para el mundo por venir? ¿Y no hay necesidad de mencionar la tercera cuestión, pues todos saben que es para beneficiar a las criaturas y guiarlas al placer y a la felicidad, y qué más hay que añadir a esto?

En realidad, no tengo nada más que añadir; excepto entre los que conocen estos tres conceptos, de los cuales fluye tanto por su boca “Girsa de Yankuta[1] delante de los ignorantes, hasta no tener ninguna adición ni esclarecimiento de las cosas durante toda su vida, al fin y al cabo esto demuestra su falta de conocimiento de estas cuestiones sublimes, las cuales son necesariamente toda la esencia del fundamento sobre el cual todo el peso de la estructura religiosa está construido y sobre lo cual se apoya.

Si es así díganme, ¿cómo es posible que un muchacho pequeño de doce o catorce años de edad, ya se encuentre listo en su mente para mantener y entender correctamente estas tres nociones sutiles, de modo que de todas las cosas sea suficiente con esto, que no necesitará añadir sobre esto otro concepto o conocimiento por el resto de su vida?

¡De hecho, aquí está el problema! ¡Pues esta conjetura apresurada trajo consigo toda la futilidad y las conclusiones absurdas, las cuales llenaron el ambiente de nuestro mundo en nuestra generación! Y esto nos trajo a un estado, donde la segunda generación casi se ha desplomado completamente debajo de nuestras manos.

El bien absoluto

Para evitar cansar a los lectores con largas discusiones, me apoyé en todo lo escrito y explicado en artículos previos, especialmente en el artículo, “Matán Torá” (Entrega de la Torá), los cuales son todos como una introducción al sublime tema que se encuentra frente a nosotros. Aquí hablaré breve y objetivamente, para que sea comprendido por cada persona.

Primeramente, necesitamos comprender al Creador, el cual es “El Bien Absoluto”; es decir, que es imposible en ninguna manera, que Él le cause alguna pena a alguien. Esto es entendido por nosotros como el primer concepto, con lo cual nuestro sentido común claramente nos muestra que la base de todas las malas acciones, está determinada única y simplemente por “el deseo de recibir”.

Esto significa que la ansiedad interna después de la recepción del bien para su propia satisfacción, en efecto resulta para hacerle daño a su prójimo dentro del “deseo de recibir” para sí mismo. De tal manera que si un ser humano no hubiese encontrado ninguna satisfacción para sí mismo, no hubiese nadie en el mundo que le haga daño a su prójimo. Y si a veces encontramos que algún ser humano le causa daño a su prójimo, sin ningún “deseo de recibir” satisfacción para sí mismo, lo hace solamente debido a un viejo hábito, el cual le influenció desde el comienzo dentro del deseo de recibir, el cual ahora lo libera momentáneamente de todo nuevo acontecimiento, como es sabido.

Y dentro de eso que nos es entendido que el Creador está lleno de Sí mismo, y no necesita de nadie que Lo ayude en Su culminación, por ser anterior a todas las cosas, es por consiguiente claro que Él no tiene ningún “deseo de recibir”. Y por cuanto no tiene ninguna propiedad del “deseo de recibir”, de cualquier manera no tiene ningún motivo para causarle daño a alguien, esto es simple en el plan de la elementalidad.

Y no es más, sino que es aceptado y se asienta en nuestros corazones con el propósito de la elementalidad en el primer concepto, que Él posee un “deseo de otorgar” bondad a Su prójimo; es decir, a Sus creados. Lo cual nos es demostrado mediante toda la gran creación que creó y extendió ante nuestros ojos. Debido a la necesidad que hay aquí en nuestro mundo por parte de las personas que sienten ya sea, una sensación buena o una mala, y esa sensación que ellas sienten, es una necesidad que les es causada por el Creador. Y luego que es sabido con completa clarificación, que no hay en el Creador el hábito de causar daño, tal como fue explicado, es así con la necesidad que todos los creados reciben de Él solamente bondades. Debido a que Él creó a los creados solamente para causarles el bien.

Por consiguiente, aprendemos que Él tiene el “deseo de otorgar” bondad solamente, y que de ninguna manera formará en Su hábito el objeto del perjuicio y el dolor, lo cual viene a ser consecuente a Él. Y por lo tanto Lo hemos definido por el nombre “La Bondad Absoluta”.

Y después que conocimos esto, fue extraído y observado por la realidad verdadera la cual es dirigida e inspeccionada por medio de Su mano, cómo es que Él les otorga solamente el bien. 

Su supervisión es una supervisión objetiva

Es entendido por nosotros que de todos los sistemas de la naturaleza que se despliegan ante nuestros ojos, en los cuales cada pequeña criatura de cualesquiera de las cuatro categorías: Inanimado, vegetativo, animado y hablante, en forma particular y general, encontramos en ellas la supervisión objetiva; es decir, un crecimiento lento y gradual por medio del desarrollo de causa y efecto, como la fruta en un árbol, la cual es supervisada con un objetivo bueno para que finalmente llegue a ser  una fruta agradable, dulce y bella.

Sal y pregunta a un botánico, por cuántos estados atraviesa la fruta desde que es visible hasta que llega a su objetivo, al final de su maduración. Que todos sus estados precedentes no son suficientes ya que no nos muestran ningún indicio adecuado de su final dulce y bello, sino que como para hacernos enojar, nos muestran lo opuesto de la forma terminada.

Es decir, que mientras más dulce es la fruta al final, ella en sus estados de desarrollo previos, se encuentra más amarga y fea. Y lo mismo sucede con las categorías animado y hablante. Puesto que la mente del animal es pequeña hasta el final de su crecimiento, no es tan deficiente durante su desarrollo. Sucede lo contrario con el hombre, cuya mente es grande hasta el final de su crecimiento, y es muy deficiente durante su desarrollo. Porque “Un becerro de un día es llamado buey”; es decir, que tiene la fortaleza para parase sobre sus cuatro patas y caminar, y la inteligencia para evitar los obstáculos que se encuentran en su camino.

No así un bebé de un día, el cual está acostado como inconsciente. Y si alguien quien no estuviese acostumbrado a las conductas de este mundo hubiese examinado a estos dos recién nacidos, seguramente hubiese dicho acerca del nacido humano, que también de su objetivo no conseguirá nada, y acerca del nacido del animal hubiese dicho, que aquí ha nacido un gran héroe; es decir, si hubo un juicio delante de él tal que no podrá distinguir entre la sabiduría del becerro comparado a la del niño torpe y carente de todos los sentidos.

De esta manera es notorio ante tus ojos, que la Supervisión sobre la realidad que Él creó, no tiene sino la forma de “Supervisión objetiva”, sin tomar en consideración el orden de las fases de desarrollo. Pues al contrario, sus formas están para engañarnos e impedirnos entender el propósito de su existencia, el cual está siempre en un estado opuesto al de su plenitud final.

Es sobre tales asuntos que decimos, “No hay alguien tan sabio como el experimentado”. Puesto que solamente aquel que es experimentado y que tiene la oportunidad de examinar la Creación en todas sus fases de desarrollo, hasta la llegada de la plenitud, puede calmar los ánimos, para no temer de todas las imágenes que comúnmente están deterioradas, a las cuales la Creación se sujeta en las fases del desarrollo, solamente para creer en el final de su linda y pura maduración.

De esta forma, nos ha sido correctamente aclarado acerca de Su Supervisión en nuestro mundo, la cual está en la propiedad de la Supervisión Objetiva solamente. Que no hay medida de bondad perceptible en ella, antes de la llegada de la Creación hasta el punto final que está en ella, a su forma y maduración final. Sino al contrario, por medio de envolverse siempre con una envoltura de corrupción respecto a los observadores. Al fin y al cabo se deja ver, que el Creador siempre otorga a Sus criaturas solamente el bien, excepto que este bien es supervisado por Él a través de la Supervisión objetiva.

Dos caminos: El camino del sufrimiento y el camino de la Torá

Ha sido explicado que el Creador es el Bien Absoluto, y que Él nos supervisa a partir de la medida de Su bondad completa sin ninguna mezcla de maldad; realmente con la propiedad de la supervisión objetiva. Lo cual significa que Su supervisión nos obliga a recibir el orden de los diferentes estados mediante precedente y resultante; es decir, causa y efecto, hasta que nos hagamos expertos para recibir la bondad deseada. Entonces llegaremos a nuestro propósito como una fruta bella al término de su maduración. Y con esto se entiende que este propósito es seguro para todos nosotros, de no ser así tú eres un obstáculo que está perjudicando Su Supervisión, diciendo que no es suficiente para su propósito.

Esto es lo que dijeron nuestros sabios, “La Divinidad en los inferiores es una gran necesidad”; es decir, en vista que Su Supervisión es objetiva, tal que finalmente nos traerá a la adhesión con Él; por lo tanto, esto está pensado para una gran necesidad; o sea, que si no llegamos a esto, encontraremos, Dios no permita, defectos en Su Supervisión.

Esto es similar a un gran rey al cual le nació un hijo en su vejez, y fue muy cariñoso con él. Por lo tanto, desde el día que nació, él pensó sólo en cosas buenas para él, y fue y coleccionó todos los libros preciosos y a los sabios más excelentes que estaban en el país, y le construyó una academia para la sabiduría. Luego envió a los constructores de renombre y le construyó palacios de placer. Juntó a todos los músicos y cantantes y le preparó salas de conciertos, y llamó a los más excelentes cocineros y pasteleros los cuales inventaron para él todas las delicias del mundo.

Y he aquí llegaron los años y el hijo creció, y fue un tonto y no tuvo el deseo por la educación. Y era un hombre ciego que no tenía expectación ni sensación en la belleza de los edificios. Era sordo y no escuchaba la voz de los cantores ni el sonido de los instrumentos. Estaba enfermo y no le era posible comer excepto una hogaza de pan de harina gruesa solamente, para vergüenza e ira.

Sin embargo, tal cosa le puede ocurrir a un rey de carne y sangre, lo cual es imposible decir en relación al Creador, que un asunto engañoso no es dirigido por Él naturalmente. Por lo tanto, Él nos ha preparado dos caminos de desarrollo:

El primero es el camino del sufrimiento, el cual es el orden del desarrollo de la Creación dentro de sí misma, que es obligada por la naturaleza a ir y recibir por medio de causa y efecto, estados diferentes uno del otro, los cuales nos desarrollan lentamente, hasta que lleguemos a incluir el reconocimiento para elegir lo bueno y aborrecer lo malo, a fin de llegar al propósito correcto deseado por Él.

No obstante este camino es temporalmente largo y lleno de sufrimientos y dolores. Por lo tanto, Él ha preparado para nosotros, en relación a esto, un camino agradable y bueno, el cual es el camino de la Torá y los Mitzvot (heb. Preceptos), el cual es apropiado para adiestrarnos para nuestro propósito en un tiempo corto y sin sufrimientos.

Resulta de esto, que nuestro objetivo final es adiestrarnos para adherirnos a Él, a fin de que Él more en nuestro interior. Éste objetivo es favorable sin que se haya encontrado ningún punto para desviarse de él, puesto que Su Supervisión es firme sobre nosotros en sus dos maneras de supervisión, los cuales son el camino del sufrimiento y el camino de la Torá, tal como se explica. Excepto por la propiedad de la realidad práctica, en la cual encontramos que Su Supervisión nos llega por dos caminos simultáneamente, los cuales son llamados por nuestros sabios como: “El camino de la tierra” y “el camino de la Torá”. 

La esencia de la religión es desarrollar en nosotros el sentido del reconocimiento del mal

Estas son las palabras de nuestros sabios: “¿Por qué le interesa al Creador si uno faena por la garganta o por detrás del cuello? Después de todo, los Mitzvot no nos fueron dados sino para purificar a la humanidad”. El asunto de la purificación ha sido completamente explicado en el artículo “Matán Torá” (Item 2). Excepto que aquí explicaré la esencia del este desarrollo, por medio del concepto ¿qué es la ocupación en Torá y Mitzvot?

Sabe que este es el asunto del reconocimiento del mal que está dentro de nosotros. Lo cual es la ocupación de los Mitzvot apropiadamente, a fin de esclarecer la cuestión de la purificación gradual y lenta en ellos, que a la verdad es la medida de los grados que están en la purificación, la que despertará el descubrimiento del mal que está dentro de nosotros.

Pues la persona ya está lista del lado de su naturaleza, para rechazar y erradicar cada cosa mala de dentro sí. Esto es en cierta medida similar en cada persona. Pero toda la diferencia entre ella y su sociedad está solamente en el reconocimiento de mal. Que una persona más desarrollada reconoce en sí misma una mayor cantidad de mal, y de ahí separa y repele la maldad de su interior en una mayor medida. Y una persona sin desarrollo encuentra en sí misma una sensación de una pequeña medida de maldad, y por lo tanto, no repelerá el mal sino solamente en una pequeña medida. De tal manera que permanecerá toda la suciedad en su interior, puesto que generalmente no reconocerá la suciedad.

Y para no cansar al lector, aclararemos el significado de bueno y malo en sus generalidades, como ha sido explicado en “Matán Torá” (Ítem 12), que comúnmente el mal no tiene sino amor propio, el cual es llamado “egoísmo”, por ser opuesto a la forma del Creador, el cual no tiene deseo de recibir para Sí mismo ni mucho menos, sino solamente para otorgar.

Tal como fue explicado en “Matán Torá” (Ítems 9 y 11), que toda la esencia del asunto del placer y el deleite, está en la medida de la equivalencia de forma con el Hacedor. Y toda la esencia del asunto del sufrimiento y la intolerancia, están en la medida del cambio de la forma con el Hacedor. Por lo tanto, el egoísmo nos es repugnante y definitivamente nos duele, por ser su forma opuesta a la del Hacedor.

No obstante esta repugnancia no es equivalente en todas las almas sino que está dividida entre nosotros en medidas. Porque la persona ordinaria que comúnmente no tiene desarrollo, no se da cuenta del egoísmo como un atributo malo; y por lo tanto, lo usa abiertamente sin ninguna vergüenza o restricción; roba y asesina a vista de todos, con todo lo que se encuentre a su alcance. El que es ya un poco más desarrollado, siente en su egoísmo alguna medida de la propiedad del mal, y por lo menos se avergüenza por usarlo en público, al robar y asesinar siendo vistos de las personas en un lugar abierto. Pero en secreto, aun llevan a cabo toda su conspiración.

Y del que es más desarrollado, encontramos que siente el egoísmo como una cosa verdaderamente repugnante, hasta que no puede soportarlo dentro de sí mismo y lo rechaza desechándolo completamente, conforme a la medida de su descubrimiento, hasta que no quiere y no puede disfrutar del trabajo de los otros. Entonces se comienzan a despertar en su interior las chispas del amor por su prójimo, denominado “altruismo”, lo cual es la medida de la bondad general.

Y también eso emerge hacia él con el orden del desarrollo gradual; es decir, empieza a desarrollar en él un sentido de amor y otorgamiento hacia las necesidades de sus parientes y familia, tal como está escrito: “No te esconderás de tu propia carne”. Cuando se desarrolla más, se agranda en él la medida de otorgamiento para toda la gente a su alrededor, sean personas de su ciudad o de su nación. Y así va añadiendo, hasta que se desarrolla en él la cualidad del amor por su prójimo sobre toda la humanidad. 

Desarrollo consciente y desarrollo inconsciente

Sabe, que dos fuerzas son utilizadas para empujarnos a subir y elevarnos sobre los peldaños de la escalera ya mencionada, hasta que lleguemos a su cumbre en los cielos, la cual es el punto intencionado de nuestra equivalencia de forma con el Hacedor. Y la diferencia entre estas dos fuerzas es que la primera nos empuja desde atrás, la cual definimos con el nombre de: “El camino del sufrimiento” o “el camino de la tierra”.

De este camino nos llegó la filosofía de la doctrina de la “moralidad”, la cual es llamada “ética”, que está basada sobre conocimiento empírico; es decir, a través del examen de la razón práctica, que toda la esencia de esta doctrina no tiene sino la síntesis de los daños, los cuales emergieron ante nuestros ojos por medio del núcleo del egoísmo.

Y he aquí estos experimentos nos llegan por el azar; es decir, no “de nuestra conciencia” ni por nuestra elección, sino que aquellos nos aseguran a su objetivo, puesto que la imagen del mal se va aclarando en nuestros sentidos. Y en la medida en que reconocemos sus daños, en la misma medida los abandonamos. Entonces llegamos a un peldaño más alto en la escalera.

La segunda fuerza nos empuja “desde nuestra conciencia”; es decir, por la fuerza de nuestra propia elección. Esta fuerza nos jala desde adelante, la cual definimos con el nombre de: “El camino de la Torá y los Mitzvot”. Puesto que por medio de la ocupación en Torá y Mitzvot a fin de traer alegría a nuestro Hacedor, prontamente encontraremos un desarrollo maravilloso en nosotros, aquel sentido del reconocimiento del mal, tal como fue explicado en “Matán Torá” (Ítem 13). Y nos beneficiamos doblemente:

  1. A. Que no tenemos la necesidad de esperar a que los tormentos de la vida nos empujen por detrás, que toda la medida del empuje que está en ellos ha sido calculada sólo por la medida de las aflicciones y las destrucciones. Por el contrario, a través de la distinción y el refinamiento que sentimos al momento del trabajo puro para el Creador, para complacerlo, se desarrolla en nosotros una relación relativa a conocer la bajeza de estas chispas del amor propio, puesto que nos molestan en nuestro camino, a fin de recibir el gusto de este refinamiento de la abundancia del Creador. De tal manera que la sensación gradual del reconocimiento del mal va y se desarrolla en nosotros a partir de los tiempos de gran placer y tranquilidad; es decir, por medio de la recepción del bien mientras dura el trabajo para el Creador, dentro de nuestra sensación de la bondad y el deleite que entonces nos llega debido a la equivalencia de forma con el Hacedor.
  2. B. Que ganamos tiempo, puesto que Él opera “nuestra conciencia”, y hay que acrecentar en nuestras manos el asunto del trabajo y apresurar el tiempo como deseemos.

 

La religión no se beneficia de las personas sino que beneficia al trabajador

Muchos yerran comparando nuestra sagrada Torá con la doctrina de la moralidad. Ya que esto les llegó debido a que no probaron el sabor de la religión en sus días. Yo les llamo a que descubran aquello de: “Prueben y vean que el Señor es bueno”. Y es verdad que ambas: La ética y la religión, hablan de una misma intención, levantar a la persona por encima de la suciedad del estrecho amor propio para traerla hacia lo alto de la cumbre del amor a su prójimo.

Pero de todos modos ellas están lejanas una de la otra, como lejano está el Pensamiento del Creador del pensamiento de la persona. Puesto que la religión se extiende desde los Pensamientos del Creador, y la doctrina de la ética viene de los pensamientos de la carne y la sangre y de las experiencias de sus vidas. Por lo tanto, es evidentemente conocido que entre ellos es lo contrario, en todos los puntos de los aspectos prácticos así como en el objetivo final. Puesto que el reconocimiento del bien y el mal que se desarrolla en nosotros por medio de la doctrina de la ética, que en el tiempo de su uso, tiene un trato relativo al éxito de la sociedad como es sabido.

Lo que no es así con la religión, la cual es el asunto del reconocimiento del bien y el mal que se desarrolla en nosotros a partir de su uso, que tiene un trato relativo al nombre del Creador solamente; es decir, de un cambio de la forma del Hacedor, hasta igualarse a la forma con Él la cual es llamada “Devekut” (adhesión), tal como te fue explicado en el artículo “Matán Torá” (Ítems 9-11).

Y así aquellas están lejanas la una de la otra en el límite de la distancia respecto al asunto de la meta, ya que el objetivo de la doctrina de la ética es el bienestar de sociedad desde el punto de vista de la razón práctica, derivada de las experiencias de la vida. Que al final del asunto, la meta no le asegura al que se ocupa en ella ningún júbilo por encima de los límites de naturaleza. Por consiguiente, este objetivo todavía no saldrá de la regla de la crítica como es sabido, pues ¿Quién puede mostrarle a un individuo la medida del bien para su beneficio en una forma final tal, que estará obligado a disminuir su imagen en alguna medida, para beneficio de la sociedad?

Lo cual no es así con el objetivo religioso que asegura el bienestar de la persona que se ocupa en ella. Pues a saber ya hemos evidenciado, que en la llegada de la persona hacia el amor a su prójimo; entonces, ella se encuentra directamente en la propiedad de Devekut, la cual es la equivalencia de forma con el Hacedor, y junto con esto la persona pasa de su mundo estrecho, el cual está lleno de dolores y tropiezos, hacia un mundo eterno amplio de otorgamiento al Creador y a la creación.

Encontrarás también una diferencia substancial y totalmente notable en el aspecto del apoyo, pues a pesar de que se ocupó en el método de la doctrina de la ética, he aquí ha sido apoyado sobre la base del cumplimiento de la misericordia a ojos de la gente. Esta cuestión parece un modelo de alquiler el cual es provechoso al final. Y cuando la persona se acostumbra a un trabajo tal, él tampoco puede ascender en los grados de la ética, puesto que ya está habituado a tal trabajo, el cual es bien recompensado por la sociedad, la que paga por sus buenas acciones.

En tanto que el que se ocupa en Torá y Mitzvot a fin de complacer a su Hacedor, sin ninguna adquisición de recompensa, después va y escala los peldaños de la ética según la medida en que se ocupó, ya que al fin y al cabo ha perdido todo el pago sobre su camino. Y cada centavo le es añadido a una gran cuenta, hasta que compra la segunda naturaleza, la cual es el otorgamiento a su prójimo sin ningún despertamiento de la recepción particular, a excepción de las necesidades para su mantenimiento solamente.

Y en verdad encontramos que ha sido liberado de los encarcelamientos de la Creación. Puesto que a la hora en que la persona detesta toda recepción particular  y su alma se separa de toda la abundancia de los pequeños placeres físicos y el respeto, ella se encuentra paseando libre en el mundo del Creador. Y le es prometido que aquí no le ocurrirá ningún daño ni desgracia nunca, ya que todos los daños son sentidos y llegan a la persona solamente por la propiedad de la recepción particular la cual está impresa en él.

Y he aquí ha sido completamente explicado, que el propósito de toda la religión se sostiene solamente por la necesidad de la persona que trabaja y se ocupa en ella, y no para generalmente servir y beneficiar a la gente, aunque todas sus acciones giren alrededor del beneficio de la gente y sean medidas por estos actos. Pero no hay en esto sino un ensayo hacia la meta sublime, la cual es la equivalencia con el Hacedor. Y con esto también es entendido que el propósito de la religión ha sido aceptado mientras dura su vida en este mundo, y examinado detenidamente en el artículo de “Matán Torá”, con respecto al objetivo del general y del particular.



[1] Nota del traductor: En arameo: tradición adquirida desde la niñez

 

La esencia de la religión y su propósito

La Esencia de la Religión y su Propósito

Quiero responder aquí acerca de tres preguntas: 

1. ¿Cuál es la esencia de la religión?


2. ¿Es su esencia alcanzada en este mundo o en el mundo por venir?


3. ¿Su objetivo radica en beneficiar al Creador o a la creación?

 

A primera vista, el lector se sorprenderá por mis palabras y no entenderá estas tres preguntas que he puesto ante mí como tema para este artículo. ¿Y quién es el que no sabe qué es la religión, y de todo lo relacionado con su recompensa y castigo, los cuales están esperando y son destinados principalmente para el mundo por venir? ¿Y no hay necesidad de mencionar la tercera cuestión, pues todos saben que es para beneficiar a las criaturas y guiarlas al placer y a la felicidad, y qué más hay que añadir a esto?

En realidad, no tengo nada más que añadir; excepto entre los que conocen estos tres conceptos, de los cuales fluye tanto por su boca “Girsa de Yankuta[1] delante de los ignorantes, hasta no tener ninguna adición ni esclarecimiento de las cosas durante toda su vida, al fin y al cabo esto demuestra su falta de conocimiento de estas cuestiones sublimes, las cuales son necesariamente toda la esencia del fundamento sobre el cual todo el peso de la estructura religiosa está construido y sobre lo cual se apoya.

Si es así díganme, ¿cómo es posible que un muchacho pequeño de doce o catorce años de edad, ya se encuentre listo en su mente para mantener y entender correctamente estas tres nociones sutiles, de modo que de todas las cosas sea suficiente con esto, que no necesitará añadir sobre esto otro concepto o conocimiento por el resto de su vida?

¡De hecho, aquí está el problema! ¡Pues esta conjetura apresurada trajo consigo toda la futilidad y las conclusiones absurdas, las cuales llenaron el ambiente de nuestro mundo en nuestra generación! Y esto nos trajo a un estado, donde la segunda generación casi se ha desplomado completamente debajo de nuestras manos.

El bien absoluto

Para evitar cansar a los lectores con largas discusiones, me apoyé en todo lo escrito y explicado en artículos previos, especialmente en el artículo, “Matán Torá” (Entrega de la Torá), los cuales son todos como una introducción al sublime tema que se encuentra frente a nosotros. Aquí hablaré breve y objetivamente, para que sea comprendido por cada persona.

Primeramente, necesitamos comprender al Creador, el cual es “El Bien Absoluto”; es decir, que es imposible en ninguna manera, que Él le cause alguna pena a alguien. Esto es entendido por nosotros como el primer concepto, con lo cual nuestro sentido común claramente nos muestra que la base de todas las malas acciones, está determinada única y simplemente por “el deseo de recibir”.

Esto significa que la ansiedad interna después de la recepción del bien para su propia satisfacción, en efecto resulta para hacerle daño a su prójimo dentro del “deseo de recibir” para sí mismo. De tal manera que si un ser humano no hubiese encontrado ninguna satisfacción para sí mismo, no hubiese nadie en el mundo que le haga daño a su prójimo. Y si a veces encontramos que algún ser humano le causa daño a su prójimo, sin ningún “deseo de recibir” satisfacción para sí mismo, lo hace solamente debido a un viejo hábito, el cual le influenció desde el comienzo dentro del deseo de recibir, el cual ahora lo libera momentáneamente de todo nuevo acontecimiento, como es sabido.

Y dentro de eso que nos es entendido que el Creador está lleno de Sí mismo, y no necesita de nadie que Lo ayude en Su culminación, por ser anterior a todas las cosas, es por consiguiente claro que Él no tiene ningún “deseo de recibir”. Y por cuanto no tiene ninguna propiedad del “deseo de recibir”, de cualquier manera no tiene ningún motivo para causarle daño a alguien, esto es simple en el plan de la elementalidad.

Y no es más, sino que es aceptado y se asienta en nuestros corazones con el propósito de la elementalidad en el primer concepto, que Él posee un “deseo de otorgar” bondad a Su prójimo; es decir, a Sus creados. Lo cual nos es demostrado mediante toda la gran creación que creó y extendió ante nuestros ojos. Debido a la necesidad que hay aquí en nuestro mundo por parte de las personas que sienten ya sea, una sensación buena o una mala, y esa sensación que ellas sienten, es una necesidad que les es causada por el Creador. Y luego que es sabido con completa clarificación, que no hay en el Creador el hábito de causar daño, tal como fue explicado, es así con la necesidad que todos los creados reciben de Él solamente bondades. Debido a que Él creó a los creados solamente para causarles el bien.

Por consiguiente, aprendemos que Él tiene el “deseo de otorgar” bondad solamente, y que de ninguna manera formará en Su hábito el objeto del perjuicio y el dolor, lo cual viene a ser consecuente a Él. Y por lo tanto Lo hemos definido por el nombre “La Bondad Absoluta”.

Y después que conocimos esto, fue extraído y observado por la realidad verdadera la cual es dirigida e inspeccionada por medio de Su mano, cómo es que Él les otorga solamente el bien. 

Su supervisión es una supervisión objetiva

Es entendido por nosotros que de todos los sistemas de la naturaleza que se despliegan ante nuestros ojos, en los cuales cada pequeña criatura de cualesquiera de las cuatro categorías: Inanimado, vegetativo, animado y hablante, en forma particular y general, encontramos en ellas la supervisión objetiva; es decir, un crecimiento lento y gradual por medio del desarrollo de causa y efecto, como la fruta en un árbol, la cual es supervisada con un objetivo bueno para que finalmente llegue a ser  una fruta agradable, dulce y bella.

Sal y pregunta a un botánico, por cuántos estados atraviesa la fruta desde que es visible hasta que llega a su objetivo, al final de su maduración. Que todos sus estados precedentes no son suficientes ya que no nos muestran ningún indicio adecuado de su final dulce y bello, sino que como para hacernos enojar, nos muestran lo opuesto de la forma terminada.

Es decir, que mientras más dulce es la fruta al final, ella en sus estados de desarrollo previos, se encuentra más amarga y fea. Y lo mismo sucede con las categorías animado y hablante. Puesto que la mente del animal es pequeña hasta el final de su crecimiento, no es tan deficiente durante su desarrollo. Sucede lo contrario con el hombre, cuya mente es grande hasta el final de su crecimiento, y es muy deficiente durante su desarrollo. Porque “Un becerro de un día es llamado buey”; es decir, que tiene la fortaleza para parase sobre sus cuatro patas y caminar, y la inteligencia para evitar los obstáculos que se encuentran en su camino.

No así un bebé de un día, el cual está acostado como inconsciente. Y si alguien quien no estuviese acostumbrado a las conductas de este mundo hubiese examinado a estos dos recién nacidos, seguramente hubiese dicho acerca del nacido humano, que también de su objetivo no conseguirá nada, y acerca del nacido del animal hubiese dicho, que aquí ha nacido un gran héroe; es decir, si hubo un juicio delante de él tal que no podrá distinguir entre la sabiduría del becerro comparado a la del niño torpe y carente de todos los sentidos.

De esta manera es notorio ante tus ojos, que la Supervisión sobre la realidad que Él creó, no tiene sino la forma de “Supervisión objetiva”, sin tomar en consideración el orden de las fases de desarrollo. Pues al contrario, sus formas están para engañarnos e impedirnos entender el propósito de su existencia, el cual está siempre en un estado opuesto al de su plenitud final.

Es sobre tales asuntos que decimos, “No hay alguien tan sabio como el experimentado”. Puesto que solamente aquel que es experimentado y que tiene la oportunidad de examinar la Creación en todas sus fases de desarrollo, hasta la llegada de la plenitud, puede calmar los ánimos, para no temer de todas las imágenes que comúnmente están deterioradas, a las cuales la Creación se sujeta en las fases del desarrollo, solamente para creer en el final de su linda y pura maduración.

De esta forma, nos ha sido correctamente aclarado acerca de Su Supervisión en nuestro mundo, la cual está en la propiedad de la Supervisión Objetiva solamente. Que no hay medida de bondad perceptible en ella, antes de la llegada de la Creación hasta el punto final que está en ella, a su forma y maduración final. Sino al contrario, por medio de envolverse siempre con una envoltura de corrupción respecto a los observadores. Al fin y al cabo se deja ver, que el Creador siempre otorga a Sus criaturas solamente el bien, excepto que este bien es supervisado por Él a través de la Supervisión objetiva.

Dos caminos: El camino del sufrimiento y el camino de la Torá

Ha sido explicado que el Creador es el Bien Absoluto, y que Él nos supervisa a partir de la medida de Su bondad completa sin ninguna mezcla de maldad; realmente con la propiedad de la supervisión objetiva. Lo cual significa que Su supervisión nos obliga a recibir el orden de los diferentes estados mediante precedente y resultante; es decir, causa y efecto, hasta que nos hagamos expertos para recibir la bondad deseada. Entonces llegaremos a nuestro propósito como una fruta bella al término de su maduración. Y con esto se entiende que este propósito es seguro para todos nosotros, de no ser así tú eres un obstáculo que está perjudicando Su Supervisión, diciendo que no es suficiente para su propósito.

Esto es lo que dijeron nuestros sabios, “La Divinidad en los inferiores es una gran necesidad”; es decir, en vista que Su Supervisión es objetiva, tal que finalmente nos traerá a la adhesión con Él; por lo tanto, esto está pensado para una gran necesidad; o sea, que si no llegamos a esto, encontraremos, Dios no permita, defectos en Su Supervisión.

Esto es similar a un gran rey al cual le nació un hijo en su vejez, y fue muy cariñoso con él. Por lo tanto, desde el día que nació, él pensó sólo en cosas buenas para él, y fue y coleccionó todos los libros preciosos y a los sabios más excelentes que estaban en el país, y le construyó una academia para la sabiduría. Luego envió a los constructores de renombre y le construyó palacios de placer. Juntó a todos los músicos y cantantes y le preparó salas de conciertos, y llamó a los más excelentes cocineros y pasteleros los cuales inventaron para él todas las delicias del mundo.

Y he aquí llegaron los años y el hijo creció, y fue un tonto y no tuvo el deseo por la educación. Y era un hombre ciego que no tenía expectación ni sensación en la belleza de los edificios. Era sordo y no escuchaba la voz de los cantores ni el sonido de los instrumentos. Estaba enfermo y no le era posible comer excepto una hogaza de pan de harina gruesa solamente, para vergüenza e ira.

Sin embargo, tal cosa le puede ocurrir a un rey de carne y sangre, lo cual es imposible decir en relación al Creador, que un asunto engañoso no es dirigido por Él naturalmente. Por lo tanto, Él nos ha preparado dos caminos de desarrollo:

El primero es el camino del sufrimiento, el cual es el orden del desarrollo de la Creación dentro de sí misma, que es obligada por la naturaleza a ir y recibir por medio de causa y efecto, estados diferentes uno del otro, los cuales nos desarrollan lentamente, hasta que lleguemos a incluir el reconocimiento para elegir lo bueno y aborrecer lo malo, a fin de llegar al propósito correcto deseado por Él.

No obstante este camino es temporalmente largo y lleno de sufrimientos y dolores. Por lo tanto, Él ha preparado para nosotros, en relación a esto, un camino agradable y bueno, el cual es el camino de la Torá y los Mitzvot (heb. Preceptos), el cual es apropiado para adiestrarnos para nuestro propósito en un tiempo corto y sin sufrimientos.

Resulta de esto, que nuestro objetivo final es adiestrarnos para adherirnos a Él, a fin de que Él more en nuestro interior. Éste objetivo es favorable sin que se haya encontrado ningún punto para desviarse de él, puesto que Su Supervisión es firme sobre nosotros en sus dos maneras de supervisión, los cuales son el camino del sufrimiento y el camino de la Torá, tal como se explica. Excepto por la propiedad de la realidad práctica, en la cual encontramos que Su Supervisión nos llega por dos caminos simultáneamente, los cuales son llamados por nuestros sabios como: “El camino de la tierra” y “el camino de la Torá”. 

La esencia de la religión es desarrollar en nosotros el sentido del reconocimiento del mal

Estas son las palabras de nuestros sabios: “¿Por qué le interesa al Creador si uno faena por la garganta o por detrás del cuello? Después de todo, los Mitzvot no nos fueron dados sino para purificar a la humanidad”. El asunto de la purificación ha sido completamente explicado en el artículo “Matán Torá” (Item 2). Excepto que aquí explicaré la esencia del este desarrollo, por medio del concepto ¿qué es la ocupación en Torá y Mitzvot?

Sabe que este es el asunto del reconocimiento del mal que está dentro de nosotros. Lo cual es la ocupación de los Mitzvot apropiadamente, a fin de esclarecer la cuestión de la purificación gradual y lenta en ellos, que a la verdad es la medida de los grados que están en la purificación, la que despertará el descubrimiento del mal que está dentro de nosotros.

Pues la persona ya está lista del lado de su naturaleza, para rechazar y erradicar cada cosa mala de dentro sí. Esto es en cierta medida similar en cada persona. Pero toda la diferencia entre ella y su sociedad está solamente en el reconocimiento de mal. Que una persona más desarrollada reconoce en sí misma una mayor cantidad de mal, y de ahí separa y repele la maldad de su interior en una mayor medida. Y una persona sin desarrollo encuentra en sí misma una sensación de una pequeña medida de maldad, y por lo tanto, no repelerá el mal sino solamente en una pequeña medida. De tal manera que permanecerá toda la suciedad en su interior, puesto que generalmente no reconocerá la suciedad.

Y para no cansar al lector, aclararemos el significado de bueno y malo en sus generalidades, como ha sido explicado en “Matán Torá” (Ítem 12), que comúnmente el mal no tiene sino amor propio, el cual es llamado “egoísmo”, por ser opuesto a la forma del Creador, el cual no tiene deseo de recibir para Sí mismo ni mucho menos, sino solamente para otorgar.

Tal como fue explicado en “Matán Torá” (Ítems 9 y 11), que toda la esencia del asunto del placer y el deleite, está en la medida de la equivalencia de forma con el Hacedor. Y toda la esencia del asunto del sufrimiento y la intolerancia, están en la medida del cambio de la forma con el Hacedor. Por lo tanto, el egoísmo nos es repugnante y definitivamente nos duele, por ser su forma opuesta a la del Hacedor.

No obstante esta repugnancia no es equivalente en todas las almas sino que está dividida entre nosotros en medidas. Porque la persona ordinaria que comúnmente no tiene desarrollo, no se da cuenta del egoísmo como un atributo malo; y por lo tanto, lo usa abiertamente sin ninguna vergüenza o restricción; roba y asesina a vista de todos, con todo lo que se encuentre a su alcance. El que es ya un poco más desarrollado, siente en su egoísmo alguna medida de la propiedad del mal, y por lo menos se avergüenza por usarlo en público, al robar y asesinar siendo vistos de las personas en un lugar abierto. Pero en secreto, aun llevan a cabo toda su conspiración.

Y del que es más desarrollado, encontramos que siente el egoísmo como una cosa verdaderamente repugnante, hasta que no puede soportarlo dentro de sí mismo y lo rechaza desechándolo completamente, conforme a la medida de su descubrimiento, hasta que no quiere y no puede disfrutar del trabajo de los otros. Entonces se comienzan a despertar en su interior las chispas del amor por su prójimo, denominado “altruismo”, lo cual es la medida de la bondad general.

Y también eso emerge hacia él con el orden del desarrollo gradual; es decir, empieza a desarrollar en él un sentido de amor y otorgamiento hacia las necesidades de sus parientes y familia, tal como está escrito: “No te esconderás de tu propia carne”. Cuando se desarrolla más, se agranda en él la medida de otorgamiento para toda la gente a su alrededor, sean personas de su ciudad o de su nación. Y así va añadiendo, hasta que se desarrolla en él la cualidad del amor por su prójimo sobre toda la humanidad. 

Desarrollo consciente y desarrollo inconsciente

Sabe, que dos fuerzas son utilizadas para empujarnos a subir y elevarnos sobre los peldaños de la escalera ya mencionada, hasta que lleguemos a su cumbre en los cielos, la cual es el punto intencionado de nuestra equivalencia de forma con el Hacedor. Y la diferencia entre estas dos fuerzas es que la primera nos empuja desde atrás, la cual definimos con el nombre de: “El camino del sufrimiento” o “el camino de la tierra”.

De este camino nos llegó la filosofía de la doctrina de la “moralidad”, la cual es llamada “ética”, que está basada sobre conocimiento empírico; es decir, a través del examen de la razón práctica, que toda la esencia de esta doctrina no tiene sino la síntesis de los daños, los cuales emergieron ante nuestros ojos por medio del núcleo del egoísmo.

Y he aquí estos experimentos nos llegan por el azar; es decir, no “de nuestra conciencia” ni por nuestra elección, sino que aquellos nos aseguran a su objetivo, puesto que la imagen del mal se va aclarando en nuestros sentidos. Y en la medida en que reconocemos sus daños, en la misma medida los abandonamos. Entonces llegamos a un peldaño más alto en la escalera.

La segunda fuerza nos empuja “desde nuestra conciencia”; es decir, por la fuerza de nuestra propia elección. Esta fuerza nos jala desde adelante, la cual definimos con el nombre de: “El camino de la Torá y los Mitzvot”. Puesto que por medio de la ocupación en Torá y Mitzvot a fin de traer alegría a nuestro Hacedor, prontamente encontraremos un desarrollo maravilloso en nosotros, aquel sentido del reconocimiento del mal, tal como fue explicado en “Matán Torá” (Ítem 13). Y nos beneficiamos doblemente:

  1. A. Que no tenemos la necesidad de esperar a que los tormentos de la vida nos empujen por detrás, que toda la medida del empuje que está en ellos ha sido calculada sólo por la medida de las aflicciones y las destrucciones. Por el contrario, a través de la distinción y el refinamiento que sentimos al momento del trabajo puro para el Creador, para complacerlo, se desarrolla en nosotros una relación relativa a conocer la bajeza de estas chispas del amor propio, puesto que nos molestan en nuestro camino, a fin de recibir el gusto de este refinamiento de la abundancia del Creador. De tal manera que la sensación gradual del reconocimiento del mal va y se desarrolla en nosotros a partir de los tiempos de gran placer y tranquilidad; es decir, por medio de la recepción del bien mientras dura el trabajo para el Creador, dentro de nuestra sensación de la bondad y el deleite que entonces nos llega debido a la equivalencia de forma con el Hacedor.
  2. B. Que ganamos tiempo, puesto que Él opera “nuestra conciencia”, y hay que acrecentar en nuestras manos el asunto del trabajo y apresurar el tiempo como deseemos.
 

 

 

La religión no se beneficia de las personas sino que beneficia al trabajador

Muchos yerran comparando nuestra sagrada Torá con la doctrina de la moralidad. Ya que esto les llegó debido a que no probaron el sabor de la religión en sus días. Yo les llamo a que descubran aquello de: “Prueben y vean que el Señor es bueno”. Y es verdad que ambas: La ética y la religión, hablan de una misma intención, levantar a la persona por encima de la suciedad del estrecho amor propio para traerla hacia lo alto de la cumbre del amor a su prójimo.

Pero de todos modos ellas están lejanas una de la otra, como lejano está el Pensamiento del Creador del pensamiento de la persona. Puesto que la religión se extiende desde los Pensamientos del Creador, y la doctrina de la ética viene de los pensamientos de la carne y la sangre y de las experiencias de sus vidas. Por lo tanto, es evidentemente conocido que entre ellos es lo contrario, en todos los puntos de los aspectos prácticos así como en el objetivo final. Puesto que el reconocimiento del bien y el mal que se desarrolla en nosotros por medio de la doctrina de la ética, que en el tiempo de su uso, tiene un trato relativo al éxito de la sociedad como es sabido.

Lo que no es así con la religión, la cual es el asunto del reconocimiento del bien y el mal que se desarrolla en nosotros a partir de su uso, que tiene un trato relativo al nombre del Creador solamente; es decir, de un cambio de la forma del Hacedor, hasta igualarse a la forma con Él la cual es llamada “Devekut” (adhesión), tal como te fue explicado en el artículo “Matán Torá” (Ítems 9-11).

Y así aquellas están lejanas la una de la otra en el límite de la distancia respecto al asunto de la meta, ya que el objetivo de la doctrina de la ética es el bienestar de sociedad desde el punto de vista de la razón práctica, derivada de las experiencias de la vida. Que al final del asunto, la meta no le asegura al que se ocupa en ella ningún júbilo por encima de los límites de naturaleza. Por consiguiente, este objetivo todavía no saldrá de la regla de la crítica como es sabido, pues ¿Quién puede mostrarle a un individuo la medida del bien para su beneficio en una forma final tal, que estará obligado a disminuir su imagen en alguna medida, para beneficio de la sociedad?

Lo cual no es así con el objetivo religioso que asegura el bienestar de la persona que se ocupa en ella. Pues a saber ya hemos evidenciado, que en la llegada de la persona hacia el amor a su prójimo; entonces, ella se encuentra directamente en la propiedad de Devekut, la cual es la equivalencia de forma con el Hacedor, y junto con esto la persona pasa de su mundo estrecho, el cual está lleno de dolores y tropiezos, hacia un mundo eterno amplio de otorgamiento al Creador y a la creación.

Encontrarás también una diferencia substancial y totalmente notable en el aspecto del apoyo, pues a pesar de que se ocupó en el método de la doctrina de la ética, he aquí ha sido apoyado sobre la base del cumplimiento de la misericordia a ojos de la gente. Esta cuestión parece un modelo de alquiler el cual es provechoso al final. Y cuando la persona se acostumbra a un trabajo tal, él tampoco puede ascender en los grados de la ética, puesto que ya está habituado a tal trabajo, el cual es bien recompensado por la sociedad, la que paga por sus buenas acciones.

En tanto que el que se ocupa en Torá y Mitzvot a fin de complacer a su Hacedor, sin ninguna adquisición de recompensa, después va y escala los peldaños de la ética según la medida en que se ocupó, ya que al fin y al cabo ha perdido todo el pago sobre su camino. Y cada centavo le es añadido a una gran cuenta, hasta que compra la segunda naturaleza, la cual es el otorgamiento a su prójimo sin ningún despertamiento de la recepción particular, a excepción de las necesidades para su mantenimiento solamente.

Y en verdad encontramos que ha sido liberado de los encarcelamientos de la Creación. Puesto que a la hora en que la persona detesta toda recepción particular  y su alma se separa de toda la abundancia de los pequeños placeres físicos y el respeto, ella se encuentra paseando libre en el mundo del Creador. Y le es prometido que aquí no le ocurrirá ningún daño ni desgracia nunca, ya que todos los daños son sentidos y llegan a la persona solamente por la propiedad de la recepción particular la cual está impresa en él.

Y he aquí ha sido completamente explicado, que el propósito de toda la religión se sostiene solamente por la necesidad de la persona que trabaja y se ocupa en ella, y no para generalmente servir y beneficiar a la gente, aunque todas sus acciones giren alrededor del beneficio de la gente y sean medidas por estos actos. Pero no hay en esto sino un ensayo hacia la meta sublime, la cual es la equivalencia con el Hacedor. Y con esto también es entendido que el propósito de la religión ha sido aceptado mientras dura su vida en este mundo, y examinado detenidamente en el artículo de “Matán Torá”, con respecto al objetivo del general y del particular.


[1] Nota del traductor: En arameo: tradición adquirida desde la niñez.

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Cuerpo y alma

Cuerpo y Alma

Antes de clarificar este  asunto sublime es importante para mi dejar en claro que aunque a todos los lectores les parezca imposible el considerar clarificarlo y acercarlo más a la mente humana, excepto al hacer uso de abstractos conceptos filosóficos, como sucede en tales escrutinios, desde el día que descubrí la sabiduría de la Cabalá y me dediqué a ella, me distancié de la filosofía abstracta y todas sus ramas tanto como el este del oeste.  Todo lo que escribiré a partir de este punto será desde una perspectiva meramente científica, con mayor precisión, y por medio de simple reconocimiento de cosas útiles y prácticas.

Aunque mencionaré sus palabras posteriormente, solamente será para indicar la diferencia entre lo que la mente humana puede conjurar y lo que puede comprender usando la razón de la Torá y la profecía, que se basan en fundamentos prácticos (como ya he demostrado en La Esencia de la Sabiduría de la Cabalá).

Me gustaría también clarificar enfáticamente los términos “cuerpo” y “alma”, como realmente son, puesto que la verdad y la mente sana son una y la misma. Esto es porque la verdad está disponible para todos, pero solamente a través del espíritu de la Santa Torá, y removiendo todos los conceptos distorsionados que han echado raíces entre la gente. Estos son primordialmente tomados de métodos simplificados, de los que el espíritu de la Santa Torá fue removido.

Tres métodos en los conceptos de cuerpo y alma.

En general, encontramos que los métodos que abundan en el mundo, concernientes a los conceptos de cuerpo y alma, se agrupan en tres:

1) El método de la fe

El método de la fe argumenta que todo lo que existe es el espíritu o el alma. Creen que hay órganos espirituales separados el uno del otro por  una cualidad, llamada “almas de la gente”, y que tienen una realidad existente independiente, antes de vestirse/cubrirse con el cuerpo humano. Posteriormente, cuando el cuerpo muere, la muerte no se aplica en ella, puesto que un objeto espiritual es un simple objeto, la muerte no es sino una separación de los elementos que consta el objeto.

Esto es posible con un objeto físico, que consta de varios elementos que la muerte desintegra una vez más. Aun así, el alma espiritual, que es un simple objeto, falto de toda complejidad, no puede ser separada de ninguna forma, porque esta separación anularía su existencia. Por ende, el alma es eterna y existe por siempre.

El cuerpo, como nosotros los entendemos, es como una bata, vistiendo/cubriendo el objeto espiritual. Este objeto espiritual se viste/cubre dentro de él y lo usa para manifestar sus fuerzas: las buenas cualidades y todo tipo de conceptos. Además, provee al cuerpo de vida y movimiento, y lo cuida de daños. Entonces, el cuerpo en sí no tiene vida, ni movimiento y no contiene más que materia muerta, como lo vemos una vez que el alma lo ha dejado -el momento de la muerte- y todas las manifestaciones de vida que vemos en los cuerpos humanos no son sino manifestaciones de los poderes del alma.

2) El método de creyentes en la dualidad.

Quienes proponen el método de la dualidad creen que el cuerpo es una creación completa, viva, nutriendo y cuidando su existencia en todo lo que sea necesario. No necesita ninguna ayuda de ningún objeto espiritual.

Sin embargo, el cuerpo no es considerado como la esencia total del hombre. La esencia primaria del hombre es el alma perceptora, que es un objeto espiritual, de igual manera a como lo ven los que apoyan el primer método.

La diferencia entre estos dos métodos es solamente en el concepto del cuerpo. Siguiendo los extensos descubrimientos de la fisiología y la psicología han encontrado que la providencia ha proveído para cubrir todas las necesidades de la vida dentro de la máquina del cuerpo mismo. Esta, según su perspectiva, restringe el rol de la funcionalidad del alma dentro del cuerpo a solamente a conceptos y virtudes de tipo espiritual. Como consecuencia, mientras creen en ambos métodos, dicen que el alma es la razón para el cuerpo; es decir, que el cuerpo es un resultado, una extensión del alma.

3) El método de la negación

En este método, la realidad espiritual se niega, y únicamente la realidad material se reconoce. Sus seguidores niegan completamente la existencia de cualquier objeto abstracto espiritual dentro del cuerpo. Evidentemente han probado que la mente del hombre no es, también, sino un producto del cuerpo, y describen al cuerpo como a una maquina eléctrica con cables que operan entre sí con cosas externas, y que van del cuerpo a la mente.

Además, envían sus sensaciones de dolor o placer al cerebro, y el cerebro instruye al órgano en lo que debe de hacer. Todo es administrado por cables y cordones construidos para dichos propósitos. Ellos alejan al órgano de las fuentes de dolor y hacia las fuentes de placer. Por ello, clarifican todas nuestras conclusiones desde eventos de nuestras vidas.

También lo que sentimos como conceptos y racionalizaciones dentro de nuestras mentes no son sino imágenes de eventos corpóreos  dentro del cuerpo. Y la superioridad del hombre sobre los animales es porque nuestras mentes están desarrolladas a tal grado que todos los eventos del cuerpo son descritos en nuestro cerebro como imágenes que experimentamos como conceptos y racionalizaciones.

Por ende, la mente y todas sus deducciones no son sino productos que se extienden de los eventos del cuerpo. Aunado a ello, hay quienes proponen el segundo método y que están completamente de acuerdo con este, pero que añaden el objeto eterno y espiritual, llamado “el alma que se viste/cubre dentro de la máquina del cuerpo. Esta alma es la esencia del hombre, y la máquina del cuerpo es sólo su vestido/cubierta. Así pues, he expuesto en términos generales todo lo que la ciencia humana hasta ahora ha expuesto en sus conceptos del “cuerpo” y el “alma”.

 

El significado científico de cuerpo y alma de acuerdo a nuestra Santa Torá.

Ahora explicaré este importante asunto de acuerdo a nuestra Santa Torá, como nuestros sabios nos lo han explicado ya. Ya he escrito en muchos lugares que no hay una única palabra de nuestros sabios, ni siquiera en la profética sabiduría de la Cabalá, que se sustente en bases teóricas.  Esto sucede así porque es un hecho bien conocido que el hombre duda por naturaleza, y cada conclusión que la mente humana toma como cierta, la toma como falsa después de algún tiempo. Así pues, duplicamos los esfuerzos de nuestro estudio e intentamos otra inferencia, y la declaramos cierta.

Pero aquél que sea estudiante genuino, caminará alrededor de este axis toda su vida, puesto que la certeza de ayer se ha convertido en duda hoy. Entonces, cuando la certeza de hoy se vuelva la duda de mañana, es imposible determinar conclusiones definitivas por más de un día.

Revelado y oculto

La ciencia de hoy ha comprendido suficientemente que no hay certeza absoluta en la realidad. Aun más, nuestros sabios llegaron a esta conclusión varios miles de años antes. Así pues, en lo que respecta a asuntos religiosos, nos han guiado y prohibido no solamente abstenernos de hacer ninguna conclusión basada en teoría, sino hasta de ser ayudados por ella, aún en forma de negociaciones.

Nuestros sabios dividieron la sabiduría en dos: revelado y oculto. La parte revelada contiene todo  lo que conocemos a partir de nuestra conciencia directa, así como los conceptos construidos en experiencias practicas, sin ninguna ayuda del escrutinio, como nuestros sabios dijeron: “un juez tiene solamente sus ojos para ver”.

La parte oculta contiene todos aquellos conceptos que hemos escuchado de gente confiable o que hemos adquirido por nosotros mismos a través de su comprensión y percepción general. Sin embargo, no podemos acercárnosle lo suficiente como para criticarla con una mentalidad sana, con conocimiento pleno. Y a esto es a lo que nos referimos como lo “oculto”, donde se nos recomienda aceptar las cosas con “simple fe”. Y con todo lo que concierne a la religión, se nos ha prohibido estrictamente el siquiera voltear a ver asuntos tales que pudieran hacernos escudriñar y estudiarlas.

Aún así, estos nombres, “revelado” y “oculto”, no son nombres permanentes aplicados a cierto tipo de conocimiento, como los iletrados piensan. Por el contrario, se aplican solamente a la consciencia humana. Entonces, nos referimos a todos esos conceptos que hemos descubierto y hemos llegado a conocer a través de la experiencia real como “revelado”, y en cuanto a todos los conceptos que aún no han sido reconocidos de esta forma les llamaremos “oculto”.

Por ende, a través de las generaciones, tendremos solamente estas divisiones. Se permitirá estudiar e investigar la parte revelada, puesto que yace en bases reales, y la parte oculta está prohibida hasta para el más mínimo escrutinio, puesto que no tenemos bases reales ahí.

Permitido y prohibido en cuanto al uso de la ciencia humana

Es así que, a nosotros, quienes seguimos los pasos de nuestros sabios, no se nos permite el uso de la ciencia humana, excepto con el conocimiento que se ha probado con experiencias reales, y de cuya validez no tenemos duda alguna. Por eso, no podemos aceptar ningún principio religioso de los tres anteriores, y mucho menos al tratarse de conceptos del cuerpo y el alma, que son los conceptos y sujetos primarios de la religión entera. Únicamente podemos recibir conceptos de ciencias-de-la-vida tomados de experimentos que ningún hombre pueda dudar.

Claramente, tal prueba no se puede encontrar en ninguna materia espiritual, sino solamente en materia física, hecha para la percepción de los sentidos. Por ello se nos permite usar un tercer método, el cual se enfoca en asuntos del cuerpo, pero sólo hasta cierto punto, en todas esas deducciones que se hayan probado con experimentos y que nadie cuestione. El resto de los conceptos, que combinan la razón de su método y otros métodos, están prohibidos para nosotros. Cualquiera que las use viola, “No tendrás ídolos”.

Pero aún este tercer método es ajeno y despreciable al espíritu humano. Quizá exista un estudioso que sea capaz de aceptarlo. Y esto sucede porque según ellos, la forma del hombre se ha borrado  y desparecido. El hombre se ha convertido en una máquina  que camina y trabaja impulsado por otras fuerzas. Según ellos, el hombre no tiene la más mínima libertad de elección; por el contrario, es impulsado por las fuerzas de la naturaleza, y todas nuestras acciones son compulsivas. Así pues, el hombre no tiene ni castigo ni recompensa, puesto que no hay juicio, castigo, o recompensa que se aplique a alguien que no tiene libertad de elección.

Tal cosa es completamente impensable, y no solamente para los religiosos, que creen en la recompensa y el castigo, ya que creer en Su Providencia, que todas las fuerzas de la naturaleza son guiadas por Él, asegurándoles que todo tiene una causa buena y deseable. Aun así, este método aún más extraño ante los ojos de quienes no son religiosos, quienes creen  que todo se da a las manos de una naturaleza ciega, sin mente, ni propósito. Estos inteligentes son como juguetes en sus manos, descarriados, a ¿quién sabe dónde? Así, este método se ha vuelto despreciable e inaceptable en el mundo.

Pero debemos saber que todos los métodos de aquellos que perciben  la dualidad llegan solamente a corregir el error arriba mencionado. Por esta razón han decidido que el cuerpo, que de acuerdo con el tercer método no es sino una máquina, no es en absoluto el hombre real. La verdadera esencia del hombre es algo pro igual diferente-invisible e imperceptible. Es una entidad espiritual, vestida/cubierta y  escondida dentro del cuerpo. Este es el “yo-mismo”, el “yo” del hombre. El cuerpo  y todo dentro de él se consideran posesiones de ese yo eterno y espiritual, como lo han escrito.

Aún, y con su propia admisión, este método es dudoso, debido a que no pueden explicar como una entidad espiritual, siendo el alma o “él  mismo”, puede mover al cuerpo o decidir cualquier cosa que le concierna. Esto es debido a que al seguir la precisión filosófica misma, lo espiritual no tiene contacto alguno con lo físico. No tiene absolutamente ningún impacto en él, como ellos mismos han escrito.

La acusación contra el RaMBaM (Maimonides)

Sin embargo, aun sin esta pregunta, su método habría sido prohibido entre Israel, como hemos explicado antes. Es importante saber que toda la acusación de RaMBaM por el más grande de Israel, y el cruel juicio de quemar sus libros, no fueron porque tuvieran alguna duda de la rectitud y piedad del RaMBaM mismo. Al contrario, fue sólo porque uso la filosofía y la metafísica, que estaban en su máximo en esa época, como ayuda en sus libros. El RaMBaM deseaba salvarlos de ello, pero los sabios no estaban de acuerdo con él.

No es necesario mencionar que la generación actual ya ha reconocido que la filosofía metafísica no incluye ningún contenido real sobre el cual valga la pena abundar. Así pues, es ciertamente prohibido para cualquiera tomar cualquier especie de sus palabras.

 

Exilio y redención

Exilio y Redención

La armonía entre la religión y la ley del desarrollo o el destino incierto

 

“Y no hallarás sosiego entre aquellas naciones ni será agradable para la planta de tu pié”

­(Deuteronomio 28.65)

 

Y lo que ha subido sobre vuestro espíritu no habrá de suceder tal como dicen: "Seremos como las naciones, como las familias de los otros países".

(Ezequiel 20.32)

El Creador nos mostrará que evidentemente Israel no puede existir en exilio ni encontrará descanso, así como los otros pueblos que se mezclaron entre las naciones y encontraron descanso, hasta que se asimilaron entre ellas, con lo cual no quedó de ellos memoria. No así la casa de Israel. Esta nación no encontrará descanso entre las naciones hasta que no se cumpla en ella lo que está escrito: “Si buscáis desde allí al Señor vuestro Dios, entonces lo hallaréis, si lo buscáis con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma”. (Deuteronomio 4.29).

Este asunto es posible explicar dentro de la Providencia de acuerdo a lo que está escrito sobre nosotros, “Porque la Torá es verdad y todas sus palabras son verdaderas, y ¡ay de nosotros mientras dudemos de su veracidad!”. Y acerca de toda la reprensión que nos sucede decimos que es casualidad y destino ciego. Cuyo asunto tiene tan solo una cura: la de devolvernos los problemas a tal grado que consideremos que aquellos no son coincidencias; sino, la inquebrantable Providencia que está destinada para nosotros en la sagrada Torá.

Y este asunto hay que aclararlo de acuerdo a la ley del desarrollo que se encuentra en la Naturaleza de adiestramiento confiable, la misma que hemos logrado por medio de la sagrada Torá, en el aspecto del camino de la Torá que está en Su Providencia (ver el artículo “Dos Caminos”), el cual nos ha causado un desarrollo mucho más apresurado que el de las otras naciones. Y en vista que los miembros de la nación se desarrollaron así, hubo siempre una necesidad de avanzar y ser extremadamente meticuloso con todos los Mitzvot de la Torá. Y por causa de no haber hecho esto, sino que quisieron también incluir allí su estrecho egoísmo; es decir Lo Lishmá, es que se produjo aquí la destrucción del Primer Templo, ya que quisieron hacer tesoros por medio del abuso del poder sobre la justicia, tal como las otras naciones.

Pero debido a que la Torá prohíbe todo esto, negaron la Torá y la profecía y adoptaron los modos de sus vecinos, para así poder disfrutar de la vida tanto como les exigía su egoísmo. Y dado que hicieron así, los poderes de la nación se desintegraron: algunos siguieron al rey y a los oficiales egoístas, en tanto que otros siguieron a los profetas. Y esta separación continuó hasta la destrucción.

En el Segundo Templo este asunto fue aún peor, ya que el comienzo de la separación fue públicamente expuesto por medio de los discípulos menos destacados, encabezados por Tzadok y Baytos. Ya que todo su amotinamiento contra nuestros sabios se basaba principalmente sobre la obligación de Lishmá, tal como dijeron nuestros sabios, “Hombres sabios, tengan cuidado con vuestras palabras”. Y puesto que no quisieron renunciar al egoísmo, crearon comunidades de esta forma corrupta y se convirtieron en una gran secta que fue llamada “Tzadokim”, pues los ricos y los oficiales fueron quienes siguieron los deseos egoístas, y no por medio de la Torá. Estos lucharon contra los Prushim (Fariseos) y trajeron el reinado de Roma y a gobernadores sobre Israel. Son ellos los que no quisieron hacer la paz con los poderosos, como aconsejaban nuestros sabios por medio de la Torá, hasta que fue arruinado el Templo, siendo exiliado el morador de Israel.

La diferencia entre un ideal secular y un ideal religioso

El origen del ideal secular proviene de la humanidad y, por consiguiente, no puede elevarse por encima de ella. En tanto que un ideal religioso, es aquel cuya fuente se encuentra en el Creador, pudiendo elevarse por encima de la humanidad.

Porque la base de un ideal secular es la igualdad –el precio de la fama del hombre, el cual actúa para vanagloriarse en los ojos de las personas. Y a pesar que a veces es avergonzado frente a sus contemporáneos, de todas maneras está regido por otras generaciones y, por todo tipo de cosas apreciadas por él, tal como una piedra preciosa que motiva mucho a su dueño, a pesar de que ninguna persona sabe de ella ni la aprecia.

Lo cual no es así con el ideal religioso, cuyo fundamento está en la fama a los ojos del Creador. Por lo tanto, el que sigue un ideal religioso puede elevarse por encima de la humanidad.

Y es así entre las naciones de nuestro exilio. Mientras anduvimos por el camino de la Torá, nos mantuvimos a salvo, pues es sabido por todas las naciones que somos una nación altamente desarrollada, por lo cual quisieron que colaborásemos con ellos. Solamente que nos explotan, cada uno de acuerdo a su propio deseo egoísta. No obstante, tuvimos una gran influencia entre las naciones, pues aún después de toda la explotación, todavía nos había quedado una porción generosa para nosotros, más que para los ciudadanos del país.

Sin embargo, debido a que las personas se rebelaron contra la Torá, en su afán de dar rienda suelta a sus artimañas egoístas, perdieron el propósito de la vida; es decir, el trabajo del Creador. Y en vista que el objetivo sublime fue reemplazado por objetivos egoístas de los placeres de la vida, cualquiera que lograba fortuna elevaba su propio objetivo con toda la gloria y belleza. Y en el lugar en que el hombre religioso esparcía su excedente monetario en caridad y buenas obras, construyendo seminarios u otras necesidades colectivas semejantes, los egoístas esparcían su excedente en los placeres de la vida: comida y bebida, prendas de vestir y joyas, haciéndose semejantes a los prominentes de cada nación.

Y mi intención por medio de estas palabras no es sino la de mostrar que la Torá y la ley natural del desarrollo van de la mano en maravillosa unidad, incluso con destino ciego. De manera que todos los malos incidentes en el estado de exilio, se produjeron porque quebrantamos la Torá. Y si hubiésemos guardado sus mandatos, no nos hubiese sucedido todo el mal que nos sobrevino.

Congruencia y unión entre la Torá, el destino ciego y, el desarrollo del cálculo humano

En relación a este tema, increpo a la casa de Israel para que digan a nuestros problemas -¡Basta!, y hagan un cálculo, un cálculo humano respecto a todos aquellos episodios que nos han infligido una y otra vez, incluso aquí en nuestro país. De tal manera que deseemos empezar con nuestras propia políticas nuevamente, ya que no hay ninguna esperanza de aferrarse a la tierra como nación mientras no hayamos aceptado la sagrada Torá, sin ninguna mitigación, excepto por la última condición del trabajo de Lishmá, y no a título propio, sin ninguna medida de egoísmo, tal como he evidenciado en el artículo “Matán Torá”.

Si no nos establecemos tal como se dice allí, de manera que haya condiciones entre nosotros, indudablemente seremos obligados a reencarnar una vez a la derecha y otra a la izquierda, tal como la reencarnación de todas las naciones y, aún mucho más. Porque la naturaleza del desarrollado establece que es imposible reprimirlos, ya que cada persona sensata que desarrolla una razón importante, no inclinará su cabeza ante nada, puesto que no conoce el compromiso. Es por eso que nuestros sabios dijeron, “Israel es la más feroz de las naciones”, puesto que todo aquel cuya mente es más amplia, también es más obstinado.

Esta es una ley sicológica. Y por si no llegasen a entenderme, salgan y aprendan esta lección entre los contemporáneos de esta nación, ya que desde el momento en que empezamos a construir, el tiempo ha sido suficiente como para descubrir en nosotros la ferocidad y firmeza mental, siendo que en tanto uno construye, el otro destruye.

...Y esto es sabido por todos, solamente que yo estoy renovando un aspecto. Porque aquellos dan por hecho que al final de todo, el lado contrario entenderá el peligro e inclinará su cabeza y aceptará su opinión. Pero yo sé que aún si los amarrásemos juntos en una canasta, uno no se rendirá ante el otro ni en lo más mínimo, y ningún peligro interferirá para quien pretenda llevar a cabo su ambición.

En resumidas cuentas, mientras no elevemos nuestra meta dentro de la vida corporal, no tendremos un resurgimiento corporal, porque lo espiritual y lo corporal en nosotros no pueden morar en una misma canasta, porque somos los idealistas. Y aunque estamos inmersos en las cuarenta y nueve puertas de materialismo, ni aún así abandonaremos el ideal. Por lo tanto, necesitamos el propósito sagrado que se encuentra en Su nombre.

 

Discurso para la conclusión del Zohar

Discurso para la conclusión del Zohar

Puesto que es sabido que el propósito deseado del trabajo en Torá y Mitzvot es unirse al Creador, como está escrito, “y adherirse a Él”, hay que entender, ¿cuál es el significado de la Devekut (adhesión) con el Creador? ¿Acaso el pensamiento no tiene percepción de Él en lo absoluto? Efectivamente, ya nuestros sabios han objetado esta cuestión, preguntándose acerca del verso, “y adherirse a Él” ¿Cómo es posible adherirse a Él? ¿Acaso Él no es fuego consumidor?

Y ellos contestaron: “Adhiérete a Sus atributos. Así como Él es misericordioso, tú también serás misericordioso; así como Él es compasivo, tú también serás compasivo”. Aparentemente es difícil, ¿Cómo dedujeron nuestros sabios el texto literal? ¿Acaso no está escrito explícitamente “y adherirse a Él”? Si el significado hubiese sido “adhiérete a Sus atributos”, debió haberse escrito “adherirse a Sus conductas”; ¿y por qué dice “y adherirse a Él”?

El asunto es que en la corporalidad, que ocupa espacio, entendemos Devekut como la cercanía del lugar, y entendemos lejanía como el distanciamiento del lugar. Sin embargo, en la espiritualidad, la cual no ocupa espacio en lo absoluto, Devekut y separación no son entendidas como proximidad o lejanía de lugar. Ya que al fin y al cabo no ocupan ningún espacio en lo absoluto. Sino que la equivalencia de forma que hay entre dos espirituales la entendemos como Devekut, y la diferencia de forma entre dos espirituales la entendemos como separación.

Tal como el hacha corta y separa un objeto corpóreo para dividirlo en dos, al remover las partes una de la otra, así la diferencia de forma distingue al espiritual y lo divide en dos. Si la diferencia de forma entre ellos es pequeña, diremos que ellos están distantes el uno del otro en una medida pequeña. Y si la diferencia de forma es grande, diremos que ellos están muy distantes el uno del otro. Y si son de formas opuestas, diremos que están tan distantes una de otra, como dos extremos.

Por ejemplo, cuando dos personas se odian mutuamente, diremos acerca de ellas, que está distanciadas la una de la otra, así como lo están el Este del 1Oeste. Y si ellas se aman la una a la otra, diremos de ellas que están adheridas la una con la otra como un solo cuerpo.

Y aquí no se habla de la proximidad o lejanía del lugar; sino que se habla de la equivalencia o diferencia de forma. Pues existen personas que se aman mutuamente, ya que entre ellas hay una equivalencia de forma. Porque en eso que uno ama todo lo que su amigo ama, y odia todo lo que su amigo odia, encontramos que está adherido el uno al otro y se aman mutuamente.

Pero si hay alguna diferencia de forma entre ellos; es decir, que uno ama algo a pesar que su amigo odia aquella cosa o viceversa; por lo tanto, están separados y distantes uno del otro en la misma medida de la diferencia de forma entre ellos. Y si son opuestos de manera que todo lo que uno ama, resulta odiado por su amigo, diremos acerca de ellos que están separados y distantes como lo están el Este del Oeste.

Y encontrarás que la diferencia de forma actúa en la espiritualidad como el hacha que separa en la corporalidad. De igual manera, la medida del alejamiento de lugar y la medida de la separación en ellos, depende de la medida de la diferencia de forma entre ellos. Y la medida de Devekut que hay entre ellos depende de la medida de equivalencia de forma entre ellos.

Y con esto entendemos cuán correctos fueron nuestros sabios cuando interpretaron el verso, “y adherirse a Él“, como la adhesión a Sus atributos: Así como Él es misericordioso, también tú serás misericordioso; así como Él es compasivo, tú también serás compasivo. Porque ellos no sacaron el texto de su sentido literal, sino al contrario, ellos interpretaron el texto precisamente según su sentido simple. Pues la Devekut espiritual no se representará en lo absoluto, en algo diferente; sino, por la equivalencia de forma. Por lo tanto, por medio de eso que igualamos nuestra forma con la forma de Sus atributos, nos encontraremos adheridos con Él.Esto fue lo que ellos dijeron: “Así como Él es misericordioso”; es decir, todos Sus actos son para otorgar y beneficiar a Su prójimo, y no para Su propio beneficio, ya que Él no tiene deficiencias que se requieran complementar, por consiguiente, Él no tiene de quien recibir -del mismo modo tú, todas tus acciones deberán ser para otorgar y beneficiar a tu prójimo. Con esto igualarás tu forma con la forma de los atributos del Creador, la cual es 

Devekut espiritual.

Hay en la equivalencia de forma el estado del aspecto de “Moja” (Mente) y el estado del aspecto de  “Liba” (Corazón). El asunto de la ocupación en Torá y Mitzvot con el fin de otorgar placer a su Hacedor, es la equivalencia de forma del aspecto de Moja. Pues tal como el Creador no piensa en Sí mismo, tanto si Él existe o si Él supervisa a Sus creaciones, o dudas semejantes. Asimismo a aquel que desea lograr la equivalencia de forma, le está prohibido pensar en estas cosas, puesto que le queda claro que el Creador no piensa en ellas, ya que no tiene una mayor diferencia de forma que eso. Por lo tanto, todo aquel que piensa en tales asuntos, seguramente se encuentra separado de Él, y nunca conseguirá la equivalencia de forma.Esto es lo que dijeron nuestros sabios: “Todos tus actos serán para el Creador; es decir, 

Devekut con el Creador. No harás nada que no traiga a esta meta de la Devekut”. De tal manera que todos tus actos serán para otorgar y beneficiar a tu prójimo. Ya que entonces vendrás a la equivalencia de forma con el Creador, pues todas Sus acciones son para otorgar y beneficiar a Su prójimo, de igual manera tú, todos tus actos serán solamente para otorgar y beneficiar a tu prójimo, lo cual es Devekut completa.

Es posible cuestionar acerca de esto, ¿Cómo es posible que la persona realice sus actos para beneficiar a su prójimo, si después de todo tiene que necesariamente trabajar para su propio sustento y el de su familia? La respuesta es que los actos que hace son a cuenta de la necesidad; es decir, para recibir lo mínimo necesario para su sustento, de ahí que “la necesidad no será ni censurada ni elogiada”. Esto no es considerado que hace algo para sí misma en absoluto.

Y todo el que se introduce en la profundidad de las cosas, por supuesto que se maravillará: ¿Cómo es posible que la persona llegue a la completa equivalencia de forma, tal que todos sus actos sean para otorgar a su prójimo, cuando toda la esencia de la persona no es sino el recibir para sí misma? De parte de la naturaleza de su creación es incapaz de hacer incluso el acto más pequeño en beneficio de su prójimo. En cambio, en el momento que otorga a su prójimo, la persona está obligada a esperar, ya que por medio de esto alcanzará una recompensa que es bellamente perfeccionada en su final. Aún cuando dudase de la recompensa, ya se abstendrá a sí misma de realizar el acto. ¿Y cómo es posible que cada uno de sus actos venga a ser sólo para otorgar a otros y nada para sí misma?

Efectivamente, admito que esto es algo muy difícil. No hay fuerza en la persona que pueda cambiar la naturaleza de su propia creación, la cual es solamente recibir para sí misma. Y no hay necesidad de decir que puede cambiar su naturaleza de un extremo al otro; es decir, que no recibirá nada por sí misma, sino que todos sus actos serán para otorgar.

Sin embargo, el Creador nos dio Torá y Mitzvot, los cuales nos ordenó que los hiciéramos solamente con el fin de otorgar placer al Creador. Si no se ocupare en Torá y Mitzvot Lishmá (por Su Nombre), es decir, para complacer con ellos a su Creador y no para su propio beneficio, no habría ninguna estrategia en el mundo que pudiese ayudarnos a cambiar nuestra naturaleza.

De aquí entenderás la magnitud de la severidad de la ocupación en Torá y Mitzvot Lishmá. Porque si su intención en Torá y Mitzvot no es para beneficiar al Creador, sino para beneficio propio; entonces, no solamente no podrá cambiar la naturaleza del deseo de recibir que está en ella, sino al contrario, el deseo de recibir en la persona será mucho más grande del que tiene por la naturaleza de su creación.

¿Cuáles son las virtudes de esta misma persona que ha alcanzado Devekut con el Creador? Éstas no están especificadas en ninguna parte, excepto en intimaciones sublimes. Pero para clarificar los asuntos de mi ensayo, debo revelar un poco, según la medida de la necesidad. Explicaré el asunto con una alegoría.

El cuerpo con sus órganos son uno. Todo el cuerpo intercambia pensamientos y sensaciones con respecto a cada uno de sus órganos. Por ejemplo, si todo el cuerpo pensase que un órgano específico suyo, debería servirle y satisfacerle, inmediatamente éste órgano conocería el pensamiento de su cuerpo entero, lo sentiría y trasladaría al lugar de descanso para él. No obstante, si sucede que algún órgano del cuerpo decide, entonces se convertirán en dos expresiones distintas, y todo el cuerpo ya no tendrá conocimiento de las necesidades de dicho órgano distinto, y el órgano no conocerá más los pensamientos del cuerpo, tal que pueda asistirle y ayudarle. Y si viniere el médico y uniere el órgano al cuerpo para que quede como antes, aun así, el órgano volvería a saber los pensamientos y necesidades del cuerpo, y todo el cuerpo volvería a saber las necesidades del órgano.

Según esta alegoría, hay que entender también el beneficio de la persona que alcanzó Devekut con el Creador. Pues ya he demostrado en mi “Introducción al Libro del Zohar (Ítem 9)”, que el Neshamá es una iluminación que se extiende desde Atzmutó (Su Esencia). Esta iluminación ha sido separada del Creador por medio de eso que el Creador es el que se viste en el deseo de recibir. Puesto que el mismo Pensamiento de la Creación es agradar a Sus creados, creó en cada alma un deseo de recibir placer; es decir, esta forma del deseo de recibir, el cual separó esa iluminación de Atzmutó y la convirtió en una parte separada de Él.

Lo que resulta de esto es que absolutamente cada alma, estuvo en Atzmutó antes de su creación, pero con la creación; es decir, con la naturaleza del deseo de recibir placer, el cual fue impreso en ella, y adquirió la diferencia de forma y fue separada del Creador, ya que todo su interés es otorgar. Porque la diferencia de forma separa en la espiritualidad, tal como el hacha lo hace en la corporalidad, de acuerdo a lo explicado anteriormente.

Y encontramos que el alma es completamente semejante a la alegoría del órgano que fue cortado del cuerpo y separado de él. Que a pesar que antes de la separación ambos estuvieron juntos, el órgano y todo el cuerpo eran uno, y estuvieron intercambiando pensamientos y sensaciones el uno con el otro, pero después que el órgano fue cortado del cuerpo, se hicieron con esto dos entidades, y ya el uno desconoció los pensamientos y necesidades del otro. Debido a esto, luego que el alma fue vestida con un cuerpo de este mundo, cesaron todas las conexiones que había tenido antes, tanto que la separaron de Atzmutó, y llegaron a ser como dos entidades separadas.

Según esto, de por sí queda entendido el beneficio del hombre que nuevamente fue recompensado con la Devekut con Él. Esto significa que él ha sido recompensado con la equivalencia de forma con el Creador, por medio de la fuerza de Torá y Mitzvot, la cual es opuesta al deseo de recibir que fue impreso en él, tanto así que lo separó de Atzmutó y lo convirtió en un deseo por otorgar. Y todos sus actos son solamente para otorgar y beneficiar al prójimo, puesto que él ha igualado su forma con el Hacedor. En realidad encontramos una semejanza con el mismo órgano, el cual una vez fue cortado del cuerpo y que retornó nuevamente a él, el cual vuelve a conocer los pensamientos del cuerpo entero otra vez, tal como lo hizo antes de la separación del cuerpo.

También el alma es así, después que adquirió la equivalencia con Él, vuelve y conoce Sus Pensamientos una vez más, tal como lo supo antes que fuera separada de Él debido a la diferencia de forma del deseo de recibir. Entonces se ratifica lo escrito en el verso, “Conoce al Dios de tu padre”, porque entonces mereces conocer la perfección, la cual es el conocimiento de la Divinidad, y mereces también todos los secretos de la Torá, pues Sus Pensamientos son los secretos de la Torá.

Esto es lo que dijo Rabí Meir: “Todo el que estudia Torá Lishmá es recompensado con muchas cosas. Y se le revelan los secretos y sabores de la Torá, volviéndose como un manantial que se intensifica”; o sea, tal como dijimos, que es por medio de la ocupación en Torá Lishmá, ya que su significado tiene que ver con causarle complacencia a su Hacedor mediante su dedicación en la Torá, y no para el beneficio propio en lo absoluto, entonces se le garantiza Devekut con el Creador. Esto significa que alcanzará la equivalencia de forma, y todos sus actos serán para beneficio de su prójimo y no para su propio beneficio en lo absoluto. Es decir, realmente como el Creador, del cual todas sus acciones son solamente para otorgar y beneficiar a Su prójimo.

Mediante esto, la persona regresa a la Devekut con el Creador, tal como fue el alma antes que fuese creada. Por lo tanto, se le conceden muchas cosas, y es recompensada con los secretos y sabores de la Torá, volviéndose como un manantial que se intensifica, a causa de la anulación de las particiones que le separaron del Creador, ya que volvió a ser una con Él, como antes de haber sido creada.

Verdaderamente toda la Torá, tanto la revelada como la oculta, son los pensamientos del Creador, sin ninguna diferencia. Pero, este asunto es semejante a una persona que se ahoga en un río, cuyo amigo le lanza una cuerda para salvarle. Si el que se ahoga toma la cuerda por el extremo que está cercano a él, su amigo puede salvarlo y sacarlo del río.

De igual manera la Torá; la cual es completamente los Pensamientos del Creador, se asemeja a una cuerda que el Creador lanza a las personas para salvarlas y sacarlas de las Klipot (cáscaras). El final de la cuerda que está más cerca de todas las personas, es la Torá revelada, la cual no requiere ninguna intención o pensamiento. Además, aún cuando exista un pensamiento imperfecto en las acciones de las Mitzvot, sigue siendo aceptado por el Creador, como está escrito, “La persona siempre se ocupará en Torá y Mitzvot Lo Lishmá (no para Su nombre), ya que de Lo Lishmá llegará a Lishmá”.

Por lo tanto, Torá y Mitzvot son el extremo de la cuerda, y no hay una persona en el mundo que no pueda sujetarse de ella. Si se sujeta de ella fuertemente; quiere decir, que merece ser recompensado con Torá y Mitzvot Lishmá, para complacer a su Hacedor y no a sí mismo, entonces la Torá y los Mitzvot le guiarán a la equivalencia de forma con el Creador. Esto es lo que significa “y adherirse a Él”. Entonces, uno será recompensado con el alcance de todos los Pensamientos del Creador, llamados “los secretos de la Torá” y “los sabores de la Torá”, los cuales están en el resto de la cuerda. Tal que no hay recompensa en ella sino después que viene a la Devekut completa como se dijo anteriormente.

La razón por la cual asemejamos los Pensamientos del Creador, llamados secretos de la Torá y los sabores de la Torá, a una cuerda, es debido a que hay muchos grados en la equivalencia de forma con el Creador. Por lo tanto, hay muchos grados en el extremo de la cuerda; es decir, en el alcance de los secretos de la Torá. Que según la medida del grado de la equivalencia de forma con el Creador, así es la medida del alcance en los secretos de la Torá, en el conocimiento de Sus Pensamientos. Los cuales generalmente son cinco grados: Néfesh, Ruaj, Neshamá, Jayá y Yejidá. Cada uno está incluido de todos los demás, y hay en cada uno cinco grados, y cada uno de ellos está fragmentado y contiene al menos veinticinco grados.

También son denominados “Olamot” (Mundos), como dijeron nuestros sabios: “El Creador ha destinado conceder a cada justo 310 mundos”.  Y la razón para que los grados en el alcance del Creador sean llamados “mundos”, es debido a que hay dos significados en el nombre Olam:

  1. 1. Todos aquellos quienes llegan a ese mundo tienen la misma sensación; y todo lo que cada uno ve, escucha, y siente; ven, escuchan, y sienten todos quienes están en el mismo mundo.
  2. 2. Todos los que llegan a ese mismo mundo “Ne’elam” (Oculto) no pueden conocer o alcanzar nada en otro mundo. Y es así que también encontramos estas dos definiciones en el alcance:
    1. a) Todo el que haya sido recompensado con un cierto grado, sabe y alcanza en éste, todo lo que han alcanzado aquellos que llegaron a éste grado, en todas las generaciones que fueron y que serán. Y se encuentra con ellos en alcance común, como si se encontraran en el mismo mundo.
    2. b) Todos quienes llegan a ese mismo grado no podrán saber o alcanzar lo que hay en otro grado. Es como en este mundo, que no pudieron saber nada de lo que se encuentra en el mundo de verdad. Por lo tanto, estos grados son llamados con el nombre de “Olamot”.

 

Por lo tanto, los poseedores del alcance pueden componer libros y anotar sus logros en observaciones y alegorías, siendo entendidas por todos quienes han sido recompensados con los grados que los libros describen, teniendo un alcance común con ellos. Pero quienes no han sido recompensados con toda la medida del grado de los autores, no podrán entender sus observaciones. Y ni que hablar de aquellos que no fueron recompensados con el logro; ellos no entenderán, debido a que no tienen alcances en común.

Y ya hemos dicho, que Devekut y alcance completos están divididos en 125 grados en general. Según esto, antes de los días del Mesías, es imposible ser recompensado con todos los 125 grados. Hay dos diferencias entre todas las generaciones y la generación del Mesías:

  1. 1. Sólo en la generación del Mesías es posible alcanzar todos los 125 grados, y no en el resto de las generaciones.
  2. 2. En todas las generaciones, aquellos quienes ascendieron y fueron recompensados con Devekut, fueron pocos, tal como escribieron nuestros sabios acerca del verso, “Encontré una persona entre mil; ya que mil entran a una habitación, y uno sale para enseñar”; es decir, hacia la Devekut y el alcance. Tal como dijeron, “Llena estará la tierra del conocimiento del Señor”. “Y no enseñarán más, el hombre a su amigo, ni el hombre a su hermano, diciendo: ‘Conozcan al Señor’; ya que todos ellos me conocerán, desde el pequeño hasta el más grande de ellos”.

Excepto por RaShBI y su generación; es decir, los autores del Zohar, a quienes se les concedió todos los 125 grados en plenitud, a pesar de que fue antes de los días del Mesías. Que tanto sobre él como sobre sus discípulos fue dicho: “Es preferible un sabio que un profeta”. Por lo tanto, a menudo encontramos en El Zohar, que no habrá como la generación de RaShBI hasta la generación del Rey Mesías. Por lo tanto, hizo una gran composición que impactó fuertemente en todo el mundo, puesto que los secretos de la Torá que están en él, ocupan el nivel de todos los 125 grados.

Por lo tanto dijeron en el Zohar, que éste libro no se revelará sino en los últimos días; es decir, en los días del Mesías.  Pues nos dijeron, que si los grados de los lectores no son del tipo de alcance que el de los compositores, no entenderán sus secretos, debido a que no hay alcance común entre ellos dos. Y en vista que los grados de los autores del Zohar están en toda la altura de los 125 grados, es imposible alcanzarlos antes de los días el Mesías. Encontraremos que en las generaciones que son antes de los días del Mesías, no hay alcance común con los autores del Zohar. Por lo tanto, el Zohar no pudo ser revelado en las generaciones anteriores a la generación del Mesías

Y esta es la evidencia de que esta nuestra generación ya ha llegado hasta los días del Mesías. Porque nuestros ojos han visto que todas las interpretaciones acerca del Libro del Zohar que nos precedieron, no clarificaron ni siquiera el diez por ciento de los pasajes difíciles en El Zohar. Y es también una pequeña cantidad la que revelaron, sus palabras son casi tan difusas como las palabras del Zohar mismo. Pero en nuestra generación hemos sido recompensados con el comentario “HaSulam” (La Escalera), que es una interpretación completa acerca de todas las palabras del Zohar. Y no solamente que no deja una sola cuestión confusa en todo El Zohar sin interpretarla, sino que también las aclaraciones están basadas en un análisis simple, tanto que cada estudiante promedio puede entender. Y dado que El Zohar fue revelado en esta nuestra generación, aquí está una clara evidencia de que ya nos encontramos en los días del Mesías, al comienzo de la misma generación sobre la cual fue dicho, “la tierra será llena del conocimiento del Señor”.

Hay que saber que los asuntos espirituales no son como los asuntos corporales, en los cuales tanto la entrega como la recepción vienen juntas. Puesto que en la espiritualidad, el tiempo de la entrega y el tiempo de la recepción están separados. Ya que al principio fue dada la palabra del Creador al receptor; y en esta entrega se le da solamente una posibilidad para recibir. Sin embargo, aún no recibió nada, en tanto no sea santificado y purificado apropiadamente. Entonces será recompensado para recibir. De tal manera que desde el tiempo de la entrega hasta el tiempo de la recepción se puede demorar mucho.

Y según lo que está escrito, que esta generación ya ha cumplido con aquello de: “La tierra estará llena del conocimiento del Señor”; esto se refiere solamente al aspecto de la entrega. Pero al aspecto de la recepción por supuesto que todavía no hemos llegado, sino hasta que seamos purificados y santificados y estudiemos y nos esforcemos en la cantidad deseada, entonces el tiempo de recepción llegará, y el verso, “la tierra estará llena del conocimiento del Señor”, se realizará en nosotros.

Es sabido que la redención y el alcance completo están entrelazados uno tras otro. Y la prueba es que cualquiera que es atraído a los secretos de la Torá también es atraído a la tierra de Israel. Por lo cual no nos fue prometido, “la tierra estará llena del conocimiento del Señor”, sino, en los últimos días; es decir, en el tiempo de la redención.

Y de acuerdo a esto es como que aun no hemos sido recompensados con la plenitud del alcance para el tiempo de la recepción, sino solamente con el tiempo de la entrega, para el cual nos ha sido dada una oportunidad para llegar al logro completo, es así con el asunto de la redención, que no hemos sido recompensados con él; sino solamente con el aspecto de la entrega. Porque el hecho es que el Creador sacó nuestra tierra santa del dominio de los extranjeros y nos la ha devuelto, y con todo esto, aún no hemos recibido la tierra en nuestro dominio, porque aún no ha llegado el tiempo de recepción, tal como explicamos en el asunto de la plenitud del alcance.

De tal forma que Él dio y aún no hemos recibido. Después de todo, no tenemos independencia económica, y no hay independencia política sin la independencia económica. Y aun mucho más que esto: Porque no hay redención del cuerpo sin la redención del alma. Y mientras que la mayoría de la gente se encuentre cautiva de las culturas de las naciones extranjeras, y sean absolutamente incapaces para la religión y cultura de Israel, de igual manera los cuerpos también  estarán cautivos bajo las fuerzas ajenas. Tomando en cuenta esto, el país aún se encuentra en las manos de extranjeros.

La prueba es que ninguna persona está entusiasmada en lo absoluto acerca de la redención, tal como debió haber sido al momento de la redención luego de dos milenios. Y no solamente que no hay exiliados que no estén emocionados por venir a nosotros y deleitarse con la redención, sino que una gran parte de aquellos que han sido redimidos y que moran ya entre nosotros, esperan ansiosamente para concluir con esta redención y volver a los países de su dispersión. 

Así, a pesar de que el Creador sacó al país del dominio de los extranjeros y nos lo entregó, con todo, aún no lo hemos recibido. Y no disfrutamos de este. Sino que con esta entrega el Creador nos ha dado una oportunidad para la redención; es decir, para ser purificado y santificado y recibir sobre nosotros el trabajo de Dios, en Torá y Mitzvot Lishmá. Y entonces, el Templo será construido y recibiremos la tierra bajo nuestro dominio. Y así de esta manera, experimentaremos y sentiremos la alegría de la redención.

Pero hasta que no lleguemos a eso, nada cambiará. No hay ninguna diferencia entre las buenas costumbres del país ahora, a lo que fue mientras aún estábamos bajo manos de extranjeros, en ley, en economía, y en el trabajo de Dios. Y no tenemos sino solamente, la oportunidad para la redención.

Lo que deducimos es que nuestra generación es la generación de los días del Mesías. Y debido a esto se nos ha concedido la redención de nuestra tierra santa de las manos de los extranjeros. También hemos sido recompensados con la revelación del Libro del Zohar, el cual es el comienzo de la realización del verso, “la tierra estará llena del conocimiento del Señor”. “Y no enseñarán más…ya que todos ellos me conocerán, desde el pequeño hasta el más grande de ellos”.

Pero aún con estos dos, sólo hemos sido recompensados con el aspecto del otorgamiento del Creador; sin embargo, aún no hemos recibido nada en nuestras propias manos. Si no que junto con esto, nos ha sido dada una oportunidad para comenzar el trabajo de Dios, para dedicarnos a la Torá y Mitzvot Lishmá.  Entonces se nos concederá el gran éxito que le es prometido a la generación del Mesías, el cual ninguna de las generaciones anteriores a la nuestra conoció. Y por esto seremos recompensados con el tiempo de la recepción, tanto del “alcance completo” como de la “redención completa”.

De esta manera, hemos explicado a fondo la respuesta de nuestros sabios a la pregunta: ¿Cómo es posible adherirse a Él, de lo cual dijeron que significa “únase a Sus atributos”? Lo cual tiene razón en dos sentidos:

  1. 1. Pues la Devekut espiritual no está en la cercanía del lugar, sino en la equivalencia de forma.
  2. 2. Puesto que el alma no ha sido separada de Su Esencia sino debido al deseo de recibir, el cual fue impreso por el Creador; por eso, luego que separó el deseo de recibir de ésta, evidentemente volvió a la Devekut anterior con Su Esencia. No obstante, todo esto es en teoría. Pero de hecho aún no querrán nada con la explicación de la “Adhesión con Sus atributos”, lo cual significa separar el deseo de recibir, el cual está impreso en la naturaleza de Su Creación, y llegar al deseo de otorgar, el cual cambiará su naturaleza.

Y tal como hemos explicado, que el que se está ahogando en el río necesita sujetar fuertemente la cuerda, y antes de que se ocupe en Torá y Mitzvot Lishmá, de manera que no vuelva a su insensatez, no es considerado como sujetando la cuerda firmemente, la pregunta difícil nuevamente regresa: ¿De dónde tomará el combustible para esforzarse con todo su corazón solamente para complacer a su Hacedor? Porque no hay una persona que pueda hacer un movimiento sin ningún tipo beneficio para sí misma, tal como una máquina no puede funcionar sin combustible. Y si no hubiese ningún beneficio para sí misma, sino solamente complacer a su Hacedor, no tendrá el combustible para el trabajo.

La respuesta es, que todo el que alcanza Su grandeza como corresponde, que después de todo es el otorgamiento, el cual uno otorga sobre Él, es invertido para estar en recepción, como está escrito en Maséjet Kidushin (pág. 7): A una persona importante, cuando la mujer le da dinero, es considerado recepción para ella, y ella es santificada.

Así es con el Creador: Que si alcanzas Su grandeza, no tienes una recepción más importante que complacer al Hacedor. Eso es combustible suficiente para trabajar y esforzarse con todo su corazón y alma a fin de complacerlo a Él. Pero es claro que si aún no alcanzó Su grandeza como corresponde, he aquí que el otorgamiento de la complacencia al Creador, no ha sido considerado para él como recepción en cantidad suficiente tal, que vaya a entregar todo su corazón y su alma al Creador.

En consecuencia, cada vez que realmente se proponga complacer solamente a su Hacedor y no a sí mismo, de inmediato perderá completamente la fuerza para trabajar, pues ha quedado como una máquina sin combustible, puesto que no hay una persona que pueda mover un órgano sin que obtenga de eso algún beneficio para sí misma. Como está escrito: Es un trabajo tan grande como la medida de la devoción de su alma y de su fuerza, según lo establecido en la Torá. Ya que sin duda, no puede hacer esto sin que obtenga alguna recepción de placer para sí misma.

En realidad el alcance de Su grandeza, está en la medida en que el otorgamiento se convierte en recepción, tal como dijeron de una persona importante, que no le es difícil en lo absoluto. Todos conocen la grandeza del Creador, el cual creó todo y consume todo, sin principio ni fin, y cuya majestad  es sin fin ni cesación.

Si no que la dificultad en esto es que, la medida de la grandeza no depende del individuo, sino del ambiente. Por ejemplo, incluso si la persona está llena de virtudes, pero el ambiente no pensará en ella ni le honrará de manera tal, resultará que siempre estará decaída y no será capaz de enorgullecerse de sus virtudes, a pesar de que no duda de que éstas sean verdaderas. Y al contrario, una persona que no tiene méritos en lo absoluto, sino que el ambiente la respetará como si fuese virtuosa, tal persona estará llena de orgullo, ya que la medida de la importancia y grandeza, le es otorgada completamente del ambiente.

Y al momento que la persona ve, cómo su ambiente es indulgente con Su trabajo y no aprecia debidamente Su grandeza, no puede sobreponerse al ambiente. Y tampoco puede alcanzar Su grandeza, sino que es indulgente en cuanto a su trabajo, tal como ellos.

Y puesto que no tiene las bases del logro de Su grandeza, es obvio por supuesto, que no puede trabajar para otorgarle placer a su Hacedor ni para su propio beneficio. Pues no tiene el combustible para esforzarse, y “si no te esforzaste y encontraste, no creerás”.  Y no tiene otra opción sino, o trabajar para sí mismo o no trabajar en lo absoluto, puesto que al que otorga placer a su Hacedor, en realidad no le servirá como recepción.

Y con esto comprenderás lo que está escrito, “En la multitud de la gente está la gloria del rey”, ya que la medida de la grandeza viene del medio ambiente bajo dos condiciones:

  1. 1. La medida de la valoración del ambiente.
  2. 2. La medida de la grandeza del ambiente. Por eso “En la multitud del la gente está la gloria del rey”.

Y debido a la gran dificultad en la materia, nuestros sabios nos aconsejaron: “Hazte de un Rav[1] y cómprate un amigo”; es decir, que la persona elegirá para sí misma a un hombre importante y renombrado para que sea su Rav, con el cual pueda llegar a dedicarse a Torá y Mitzvot con el fin de traer complacencia a su Hacedor. Pues son dos las facilidades que tiene su Rav:

  1. 1. Dado a que él es una persona importante, de aquí el estudiante puede otorgarle complacencia, basado en la grandeza de su Rav, ya que el otorgamiento se vuelve recepción para él, lo cual es un combustible natural con el cual puede aumentar sus actos de otorgamiento cada vez. Y luego que se acostumbró al trabajo del otorgamiento hacia su Rav, él también podrá transferirlo a la dedicación de Torá y Mitzvot Lishmá, hacia el Creador, puesto que el hábito se ha vuelto una naturaleza.
  2. 2. Porque la equivalencia de forma con el Creador no le beneficia si no es para siempre; es decir, “hasta que Aquél que conoce todos los misterios dé testimonio acerca de él, que no volverá a la insensatez nuevamente”. Esto no es así con la equivalencia de forma con su Rav. Dado que su Rav está en este mundo dentro del tiempo, la equivalencia de forma con él le beneficia aún si es sólo temporalmente, aunque luego se vuelva a su insensatez.

Y encontramos que cada vez que iguala su forma a la de su Rav, se adhiere con él a su tiempo. Dentro de lo cual, él logra los pensamientos y el conocimiento de su Rav, según la medida de su Devekut, tal como explicamos en la alegoría del órgano que ha sido cortado del cuerpo y que volvió a ser adherido con él.

 

Por lo tanto, el estudiante puede utilizar el alcance de la grandeza del Creador de su Rav, lo cual invierte el otorgamiento en recepción, siendo combustible suficiente para la entrega de su alma y su fuerza. Entonces el estudiante también podrá ocuparse en Torá y Mitzvot Lishmá con todo su corazón y con toda su fuerza, lo cual es el remedio que trae a la Devekut eterna con el Creador.

Y con esto entenderás lo que dijeron nuestros sabios (Berajot 7): “El Servir a la Torá es más grande que estudiarla, como fue dicho; Elishá, el hijo de Shafat está aquí, el cual vertió el agua sobre las manos de Eliyahu. No está dicho estudió; sino, vertió”. Lo cual aparentemente es un enigma. ¿Cómo simples actos serán más importantes que estudiar la sabiduría y el conocimiento?

Con esta explicación será entendido adecuadamente, pues aquél que sirvió a su Rav con su cuerpo y con sus fuerzas con el fin de traer alegría a su Rav, éste oficio lo lleva a la Devekut con su Rav; es decir, a la equivalencia de forma. Y por medio de esto recibe los conocimientos y los pensamientos de su Rav, en el secreto de “Pe al Pe” (boca a boca), el cual es la Devekut de espíritu con espíritu. Que por medio de esto es recompensado para alcanzar Su grandeza en la misma medida en que se contrapone el otorgamiento a la recepción, para tener el combustible suficiente para la devoción del alma y de sus fuerzas, hasta que sea recompensado con la Devekut con el Creador.

Lo cual no es así con el estudio de la Torá con su Rav, puesto que esto debe ser para su propio beneficio, y no le trae a la Devekut. Esto es considerado “MiPe leOzen” (de boca a oído). De tal manera que este oficio le trae al estudiante los pensamientos de su Rav, y el estudio es solamente las palabras de su Rav. Y el mérito de servir es mayor que el mérito del estudio, tal como la medida de la importancia del pensamiento de su Rav sobre las palabras de su Rav, y como la importancia de “Pe al Pe” sobre “MiPe leOzen”.

No obstante, todo esto es verdad si el servicio es con el fin de otorgarle complacencia. Pero si el servicio es para beneficio propio, tal servicio no puede traerle a la Devekut con su Rav, y ciertamente el estudio con su Rav es más importante que servirle.

Sin embargo, tal como hemos dicho sobre la obtención de Su grandeza, que el ambiente que no le aprecia como es debido, debilita al individuo y le impide obtener Su grandeza. Por supuesto que esta es una cuestión que también es una costumbre con su Rav. Que el ambiente que no aprecia a su Rav como corresponde, impide que el estudiante pueda alcanzar correctamente la grandeza de su Rav.

No obstante, tal como dijimos acerca de obtener Su grandeza, que un ambiente que no Le aprecia adecuadamente, debilita al individuo y le impide obtener Su grandeza. Todo esto ciertamente también es verdad con respecto a su Rav. Un ambiente que no aprecia debidamente a su Rav, impide al estudiante ser capaz de obtener debidamente la grandeza de su Rav.

Por lo tanto, nuestros sabios dijeron, “Hazte de un Rav y cómprate un amigo”. De tal manera que la persona puede hacerse un nuevo ambiente, el cual le ayudará a obtener la grandeza de su Rav por medio del amor de los amigos que aprecian a su Rav. Que por medio de la conversación de los amigos acerca de la grandeza de su Rav, cada uno de ellos recibe la sensación de su grandeza. De tal manera que el otorgamiento hacia su Rav se convertirá en recepción y combustible, a tal grado que le llevará a ocuparse en Torá y Mitzvot Lishmá.

Y por eso dijeron que: “La Torá es adquirida mediante cuarenta y ocho virtudes, al servir a los sabios y por la prolijidad de los amigos”. Porque además de servir a su Rav, uno también necesita la prolijidad de los amigos; es decir, la influencia de los amigos, tal que lo influenciarán para la adquisición de la grandeza de su Rav. Puesto que la obtención de la grandeza depende completamente del ambiente, y es imposible que el individuo vaya a influenciar esto con algo.

No obstante son dos las condiciones que actúan en el alcance de la grandeza:

  1. 1. Escuchar y recibir siempre el elogio de la sociedad en la medida de su separación.
  2. 2. Que el ambiente sea grande, como está escrito, “En la multitud de la gente está la gloria del rey”.

Para recibir la primera condición, cada estudiante debe sentirse así mismo como el más pequeño entre todos los amigos. Entonces podrá recibir la apreciación de la grandeza de todos, ya que el grande no puede recibir del pequeño, y mucho menos ser impresionado por sus palabras. Solamente el pequeño se impresiona del honor del grande.

Y respecto a la segunda condición, cada estudiante debe ensalzar la virtud de cada amigo y para su amigo, como si fuese el más grande de la generación. Entonces el ambiente lo activará como si fuese un ambiente adecuadamente grande, ya que “la calidad es más importante que la cantidad”.


[1] Nota del editor: Un gran maestro, en relación a las enseñanzas de Torá.

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Paz en el mundo

Paz en el mundo

 “El amor y la verdad se han dado cita; justicia y paz se abrazan. La verdad brotará de la tierra y de los cielos se asomará la justicia. El Señor mismo dará la dicha y nuestra tierra su cosecha dará”. (Salmos 85,11)

Todo es evaluado no de acuerdo con lo que parece en cierto momento, sino por su grado de desarrollo.

Todo lo que hay en la realidad, lo bueno, lo malo y aún lo más pernicioso en el mundo tiene derecho a existir. Esto significa que no debe ser destruido por ningún medio. Nuestra tarea es simplemente corregirlo y retornarlo a la Fuente.

Es suficiente con echar una mirada atenta al proceso de la Creación para darse cuenta de la grandeza y la perfección del acto y de Aquel que lo realiza. Por lo tanto, debemos comprender y ser sumamente cuidadosos en despreciar cualquier parte de la Creación y decir que es superflua e innecesaria. Porque es una calumnia respecto del acto de la Creación.

Sin embargo, es bien conocido que el Creador no completó la Creación en el momento de su formación. Vemos que nuestra realidad está gobernada por las leyes del desarrollo gradual, que se inicia en la etapa que precede a la concepción y continúa hasta que finaliza el crecimiento. Por este motivo no percibimos que el sabor amargo de una fruta sea un defecto en el comienzo de su crecimiento.

Lo mismo es aplicable a los otros elementos de la realidad: si algo parece malo y perjudicial, sólo significa que este elemento se encuentra en una etapa de transición en su desarrollo. Por lo tanto no tenemos derecho de definirlo como malo y desecharlo, ya que es poco sensato.

Quienes "corrigen el mundo" se equivocan.

Esta conclusión nos permite  entender que las personas que han tratado de "corregir el mundo" en cada generación, perciben erróneamente al hombre como una máquina que no funciona de manera apropiada y requiere una mejora, es decir, reemplazar las partes defectuosas por otras mejores.

Todos sus esfuerzos estuvieron enfocados a destruir el mal que existe en la raza humana. A decir verdad, si el Creador no se hubiera opuesto a ellos, seguramente habrían tenido éxito en "cernir a la Humanidad a través de un cernidor" y dejar en ella sólo lo bueno y útil.

Sin embargo, el Creador tiene el máximo cuidado con cada partícula diminuta de Su Creación, impidiendo que alguien destruya algo en Su dominio. De acuerdo con esto, todos los “correctores” desaparecerán, mientras  que el mal permanecerá en el mundo. Éste existe y cuenta las etapas en el desarrollo de cada elemento de la Creación hasta que alcanza su estado final.

Entonces las malas propiedades se convertirán en buenas y útiles, de la forma que el Creador las concibió inicialmente. Esto se asemeja a una fruta colgando de la rama del árbol durante días y meses, hasta que  madura para que cada persona descubra su sabor y su fragancia.

Acelerando la corrección de la naturaleza

Sin embargo, la mencionada ley de desarrollo se extiende a toda la realidad y garantiza la transformación de todos los actos malos en buenos y útiles sin preguntar la opinión de la gente. Al mismo tiempo, el Creador dotó al hombre con poder y le permitió controlar esta ley acelerando el proceso de desarrollo por  su propia voluntad, libremente y sin importar que el tiempo fluya.

Se desprende que  hay dos clases de poder actuando en el proceso antes mencionado:

El "Poder Celestial" que garantiza que todo lo malo y dañino se convierta en bueno y útil. Sin embargo, esto ocurrirá "a su debido tiempo", en forma lenta y dolorosa, ya que el "objeto en desarrollo" atraviesa terribles sufrimientos, aplastado implacablemente por la aplanadora de la evolución.

El "Poder Terrenal" que representa a las personas, que tomaron el control sobre la mencionada ley de desarrollo, que pueden liberarse de las ataduras del tiempo. Estas aceleran en forma considerable el proceso para alcanzar la etapa final. En otras palabras, completan su propia evolución y corrección.

Si lo merecen, serán capaces de tomar la ley de desarrollo en sus propias manos. Esta ley está destinada a transformar sus propiedades negativas en otras positivas. Esto significa que deben empezar a trabajar con sus propiedades negativas y corregirlas. Esto los liberará de los límites del tiempo, y el logro del más alto nivel de desarrollo sólo dependerá de su propio deseo, es decir, de la calidad de sus acciones y pensamientos.  De esta manera acelerarán el proceso para alcanzar la etapa final.

Aún si no merecen controlar el desarrollo de sus propiedades negativas y las dejan en manos de la Providencia, la corrección final y la redención todavía  les están garantizadas. En este caso el proceso será completado a término y condicionado al tiempo.

De acuerdo con la ley del desarrollo gradual, el proceso de  corrección debe incluir muchos niveles diferentes. Es un proceso lento,  difícil y sumamente largo. Debido a que los "objetos en desarrollo" en cuestión viven y sienten, en consecuencia, mientras avanzan a través de las etapas son obligados a experimentar sufrimientos enormes y horribles. El poder que  compele a la persona a pasar de un nivel al siguiente es nada más que la fuerza de la angustia y el dolor. Los sufrimientos se acumulan en el nivel inferior y llegan a un grado tan insoportable que la persona es obligada a  abandonarlo y elevarse hasta el nivel superior.

Tal es el final garantizado basado en la ley del desarrollo gradual y el desarrollo dependiente del tiempo, "a su debido tiempo".  El completamiento del proceso es inevitable, porque la persona está destinada a tomar el desarrollo de sus propiedades en sus propias manos (esto es llamado "Me apuraré").

El bien y el mal son evaluados de acuerdo con las acciones de un individuo  respecto de la sociedad.

Antes de empezar a investigar la corrección del mal en la raza humana, debemos determinar primero el valor de nociones abstractas tales  como “bien” y “mal”. En otras palabras, mientras analizamos las acciones o propiedades de bien y mal, debemos aclarar con respecto a quiénes pueden ser considerados como tales. Comprender que se debe conocer el valor relativo de lo particular en comparación con el todo, es decir, del individuo con respecto a la sociedad en la que vive y de la cual recibe tanto el sustento material como espiritual.

La realidad demuestra claramente que un individuo no tiene derecho a existir si se aísla de la sociedad, que le serviría y satisfaría sus necesidades. De esto sigue que el hombre fue inicialmente creado para vivir dentro de una sociedad. Cada individuo es como un pequeño engranaje dentro de un mecanismo. Ningún engranaje individual tiene libertad de movimiento. Está implicado en el movimiento general de todos los engranajes en una cierta dirección para que todo el mecanismo pueda completar la tarea asignada. Si uno de los engranajes se rompe, no es considerado como el daño de un engranaje particular. Es estimado desde el punto de vista de su rol en el mecanismo total.

De manera similar, el valor de cada individuo en la sociedad está determinado no por lo bueno que es en sí mismo, sino en  la medida de su contribución a la sociedad como un todo. Y viceversa, no evaluamos el grado de mal de cada individuo. En cambio estimamos el daño que causa a su sociedad.

Resulta claro como el mediodía, tanto desde el punto de vista de la verdad como de la bondad, porque el todo contiene sólo aquello que está presente  en lo particular y el beneficio de la sociedad es el beneficio de cada individuo. Quien causa daño a la sociedad se daña a sí mismo. Quien beneficia a la sociedad recibe su parte, ya que lo particular siempre forma parte de la totalidad. El valor del todo es la suma total de sus partes.

De esto se desprende que la sociedad y el individuo son uno y lo mismo. No hay nada negativo en el hecho de que un individuo esté subordinado a la sociedad, porque  la libertad del individuo y la de la sociedad son una misma cosa. Las propiedades y acciones del bien o el mal únicamente son estimadas de acuerdo con su utilidad a la sociedad.

Huelga decir que lo mencionado anteriormente sólo se refiere a los individuos que cumplen con su deber en la sociedad, reciben mucho más de lo que necesitan y no se apropian de la parte de sus compañeros. Sin embargo, si ciertos miembros de la sociedad actúan en forma diferente, causan daño tanto a la sociedad como a sí mismos.

Todo lo mencionado sólo subraya el punto débil que requiere corrección. De esta manera cada uno puede comprender que su beneficio personal y el beneficio de la sociedad son la misma cosa y de esta manera el mundo alcanzará su corrección completa.

Cuatro categorías: la Misericordia, la Verdad, la Justicia y la Paz con respecto al individuo y a la sociedad

Ahora que hemos descubierto el significado verdadero de la bondad, debemos examinar de cerca los medios a nuestra disposición para alcanzar más rápidamente la felicidad.

Tenemos a nuestra disposición cuatro categorías para lograr este fin: la Misericordia, la Verdad, la Justicia y la Paz. Todos aquellos que han tratado de corregir el mundo utilizaron estas categorías. Mejor dicho, la Humanidad se ha desarrollado hasta hoy dentro de estas cuatro categorías,  la Providencia Divina ha conducido a las personas a su estado actual.

Como hemos dicho anteriormente, posiblemente lo mejor que podemos hacer sea tomar la ley del desarrollo bajo nuestro control. Nos liberaremos entonces de los sufrimientos que la historia nos depara para nuestro futuro.

De acuerdo con esto, vamos a investigar y analizar estas cuatro categorías para comprender qué nos han proporcionado hasta ahora y hallar en consecuencia qué ayuda  podemos recibir de ellas en el futuro.

Dificultades prácticas para establecer la "verdad"

Cuando revisamos “teóricamente” las propiedades positivas, naturalmente no tenemos nada mejor que la “Verdad”. La Bondad, que  hemos definido anteriormente, toma en consideración la interdependencia entre el individuo y la sociedad,  cuando uno otorga y funciona apropiadamente dentro de ésta, recibe su parte correspondiente,  no es nada más que "Verdad". Está siempre en demanda, porque en la práctica esta cualidad no es aceptada por la sociedad. En la práctica esta falta de Verdad está predeterminada por esta. Hay cierta imperfección o factor, que impide a la sociedad aceptarla, y debemos descubrir cuál es. Si investigamos profundamente el significado práctico de la Verdad, descubriremos sin duda que es oscuro y sumamente difícil de visualizar.

La verdad nos obliga a equiparar a todos los individuos en la sociedad, para que cada uno reciba su parte de acuerdo con su esfuerzo, nada más ni nada menos. Ésta es la única base legítima que no plantea ninguna duda. Obviamente, las acciones de la persona que quiere beneficiarse con el esfuerzo de otra contradicen tanto el sentido común como la categoría de la Verdad.

¿Pero cómo podemos imaginar y comprender esta categoría para que sea aceptada por la sociedad? Por ejemplo, si obligamos a que todo el mundo trabaje igual  número de horas, la categoría de Verdad todavía permanecería oculta de nosotros. Además, descubriremos la mentira manifiesta respecto del estado físico y moral del trabajador.

Muy naturalmente, todos nosotros no podemos trabajar equitativamente. Siempre habrá alguien, que debido a su debilidad realiza en una hora un esfuerzo mayor que su compañero en dos horas o más.

También existe un problema psicológico, porque la persona lenta emplea más energía en una hora que aquella otra que trabaja durante dos horas. Desde el punto de vista de la Verdad absoluta no podemos obligar a una parte de la sociedad a trabajar para proveer las necesidades vitales más que a la otra.

En la práctica sucede que los miembros fuertes y emprendedores de la sociedad se benefician de los esfuerzos de otras personas y por lo tanto los explotan con mala intención, lo cual indudablemente contradice la categoría de la Verdad. Comparado con los miembros débiles y lentos de la sociedad, ellos mismos hacen muy poco esfuerzo.

Si tenemos en cuenta el derecho natural de "seguir a la mayoría", veremos que esa clase de Verdad basada en el número real de horas de trabajo es completamente irreal e imposible de implementar. La voluntad débil y lenta siempre representa la mayor parte de la sociedad y nunca permitirá que la minoría poderosa e industriosa disfrute de los frutos de su trabajo.

Entonces resulta claro que el principio basado en los esfuerzos individuales es totalmente impracticable. Se desprende que la categoría de la Verdad no puede ser el factor clave que determine el desarrollo del individuo y de la sociedad. Éste carece de algo que pueda proveer las condiciones de vida en el mundo totalmente corregido.

Más aún, nos encontramos con dificultades incluso más grandes viendo que no hay Verdad más clara que en la naturaleza. Cada persona muy naturalmente siente que es la única regla en el mundo del Creador. Está muy seguro de que todo y todos fueron creados con el único propósito de hacer le la vida más fácil y más cómoda. Por eso no siente obligación de dar algo a cambio.

Francamente hablando, la naturaleza de dada uno es usar la vida de todas las criaturas del mundo para el propio beneficio. Todo lo que la persona  le da a su vecino solo es realizado forzadamente, bajo coacción. Pero aún así obtiene ventaja de  su prójimo. Simplemente recurre a la astucia para que otra persona lo deje obtener lo que quiere.

Esto quiere decir que la naturaleza de cada rama está estrechamente relacionada con su raíz. Debido a que el alma del hombre emana del Creador Uno y Único, la persona siente que todas las criaturas del mundo fueron creadas para servirlo y deben someterse a su regla. Esta ley es indisputable e inviolable.

Las personas sólo difieren por las elecciones que realizan. Unos deciden usar la Creación para recibir los placeres más básicos, otros anhelan el poder y los terceros buscan honor y respeto. Además, a menos que les costara mucho, todos estarían de acuerdo en usar el mundo para conseguir todo eso junto: la riqueza, el poder y el reconocimiento. Sin embargo, la persona es forzada a realizar su elección de acuerdo con sus habilidades.

Esta ley puede ser llamada la "ley de la singularidad"; está grabada en el corazón del hombre. Posiblemente nadie puede escapar de su influencia; todos reciben su parte, el grande de acuerdo con su grandeza, el pequeño de acuerdo con su pequeñez. Esta ley no es ni buena ni mala; representa la realidad de la naturaleza y tiene derecho de existir como cualquier otra parte de la Creación. No existe la mínima esperanza de revocar o aún mitigarla ligeramente, ya que no hay chance de destruir la totalidad de la raza humana. De acuerdo con esto, no actuaremos contra nuestra conciencia diciendo que esta ley representa  la "verdad absoluta".

¿Cómo podemos convencer a un individuo prometiéndole  absoluta igualdad entre todos los miembros de la sociedad, cuando todo a lo que naturalmente aspira es a elevarse por encima de la sociedad? Después de todo lo que ha sido dicho, no cabe duda de que nada en la naturaleza del hombre puede estar más opuesto a esto.

Ahora entendemos que es absolutamente irreal que el individuo o a la sociedad  sean felices de acuerdo con la categoría de la Verdad, para que todos estén completamente de acuerdo con ella, como debe ocurrir en el estado de Corrección Final.

El uso de otras categorías en lugar de la categoría de la Verdad

Estudiemos ahora las tres categorías restantes: Misericordia, Justicia y Paz. A primera vista, inicialmente no fueron creadas para soportar la Verdad, que es muy débil y frágil en nuestro mundo. A partir de este punto la historia comenzó su movimiento lento y gradual hacia la organización de la vida de la sociedad.

En teoría todos los miembros de la sociedad aceptaron incondicionalmente la regla de la Verdad, pero en la práctica se opusieron a ésta violando el acuerdo. La Verdad ha estado destinada a ser usada por las personas más embusteras desde entonces. No se encuentra entre los débiles y los justos, porque ellos la usarían aún en pequeña medida.

En tanto no podían conducirse de acuerdo con la categoría de la Verdad, el número de débiles y explotados creció. Esto condujo al desarrollo de categorías tales como la Misericordia y la Justicia, porque el fundamento de la existencia de la sociedad obliga al fuerte y afortunado a ayudar al débil y miserable para no dañar a la sociedad como un todo.

Sin embargo la naturaleza de las cosas es tal que, en estas condiciones, el número de los débiles y miserables crece tanto que empiezan a amenazar a los fuertes, lo que conduce en consecuencia a discordias y choques. Esto sirvió como razón para la aparición de la categoría de la Paz en el mundo. Así que todas estas categorías: Misericordia, Justicia y Paz se originaron y desarrollaron debido a la debilidad de la Verdad.

Esto llevó a la separación de la sociedad en grupos. Algunos de ellos adoptaron la categoría de la Misericordia y la Compasión, esto es, donando parte de su propia propiedad a los menos afortunados; otros adoptaron la categoría de la Verdad, esto es, aceptaron el principio "lo mío es mío", "lo tuyo es tuyo".

Hablando claramente, estos dos grupos pueden ser categorizados como "constructores" y "destructores". Los constructores son aquellos que se preocupan por el bienestar de la sociedad y por ello están dispuestos a compartir su propiedad con otros. Aquellos que son naturalmente propensos a la destrucción encuentran mucho más conveniente la categoría de la Verdad (es decir, el principio "lo mío es mío", "lo tuyo es tuyo"). No estando preparados en absoluto para sacrificar nada por los demás, tales personas prefieren proteger su propiedad aún si amenaza la existencia de la sociedad.

Esperanza de paz

Cuando las condiciones externas colocaron en oposición a estos dos grupos y los dejaron al borde de la ruina,  aparecieron en la sociedad los "constructores de la paz". Estas personas rechazaron el poder de la agresión y ofrecieron principios nuevos y justos (desde su punto de vista) para la coexistencia dentro de la sociedad.

Sin embargo, como regla estos "constructores de la paz" se originan en la categoría de los "destructores", partidarios de la Verdad y del principio "lo mío es mío y lo tuyo es tuyo". Esto se debe a que siendo fuertes y emprendedores sacrificarán sus propias vidas y la vida de la sociedad si ésta no coincide con sus opiniones.

Al mismo tiempo los "constructores" compasivos y misericordiosos, que creen que su vida y la vida de la sociedad están  por encima de todo, no están listos para colocarse a sí mismos y a la sociedad en peligro para forzar a la sociedad a que coincida con su opinión. Ellos son la parte débil de la sociedad usualmente aludida como cobarde y pobre de corazón. Es lógico que el valiente que está preparado para tomar riesgos gana siempre, por lo tanto se trata de algo natural que los "constructores de la paz" tengan su origen en el medio de los "destructores".

A partir de lo dicho anteriormente queda claro que la esperanza de paz a la que aspira nuestra generación con tanta impaciencia, es inútil tanto en relación con el "sujeto" como con el "objeto".

Los "constructores de la paz" de cada generación son sujetos, es decir personas que se supone establecen la paz en el mundo. Debido a que están hechos del material humano llamado "destructores", adhieren a la Verdad, es decir, viven de acuerdo con el principio "Lo mío es mío y lo tuyo es tuyo".

Naturalmente, estas personas defienden su opinión con tal fervor que están preparados para poner en peligro su propia vida y la de la sociedad. Esto les proporciona fuerza suficiente como para prevalecer sobre los "constructores", adherentes de la Misericordia y la Compasión, quienes en su cobardía están listos para compartir sus posesiones con otros con tal de preservar la paz.

Esto da como resultado que las demandas por la paz y la destrucción del mundo son las mismas, mientras que la necesidad de Misericordia y la construcción de la Paz también son idénticas. Por eso es imposible esperar que los destructores establezcan la paz.

La esperanza de paz es completamente infundada respecto del "objeto" (es decir, las condiciones para la existencia de la paz), porque las condiciones para que una persona viva feliz todavía no han sido creadas de acuerdo con la categoría de la Verdad. Siempre es y será una parte no muy numerosa  pero importante de la sociedad la que está insatisfecha con las condiciones actuales. Siempre son material dispuesto para nuevos constructores de la paz, cuyas generaciones se reemplazarán infinitamente unas a otras.

Paz para una sociedad particular y paz para el mundo entero

No nos debe sorprender el hecho de que mezcle las nociones de paz en una sociedad particular y paz en el mundo entero, ya que en realidad hemos llegado al nivel en el que todo el mundo puede ser considerado como un pueblo, una sociedad. En otras palabras, en tanto cada persona es sostenida por toda la especie humana, está obligada a servirle y cuidar del bienestar del mundo entero.

Ya hemos demostrado la dependencia del individuo respecto de la sociedad comparándolo con un pequeño engranaje en una inmensa máquina. Por lo tanto, resulta que el bienestar individual y el social son la misma cosa. Sin embargo lo opuesto también es verdad. En la medida que la persona se preocupa por su propio bienestar, ciertamente se preocupa por el bienestar de la sociedad.

¿Cuál es el alcance de esta sociedad? Está determinado por el espacio en el que un individuo recibe lo que necesita. Por ejemplo, en la historia antigua este espacio estaba limitado al círculo familiar. En otras palabras, la persona no necesitaba ninguna otra ayuda sino que era provista por los miembros de la familia. Por consiguiente, no tenía que depender de nadie más que de su propia familia.

En una época posterior, cuando las familias se asociaron para instalarse en pequeños pueblos y ciudades, la persona se hizo dependiente de su municipio. Más tarde, cuando los poblados y las ciudades se fusionaron en países, empezó a depender de los ciudadanos de su país.

En nuestra generación también el bienestar de cada individuo  es provisto por prácticamente todos los países del mundo. Asemejándose a un pequeño engranaje en un mecanismo enorme, la persona depende del mundo entero.

De acuerdo con esto, la posibilidad de establecer pacíficamente un orden bueno y feliz en un país particular es inimaginable. No hay forma de hacer esto antes de que sea obtenido en cada país del mundo, y vice versa. Debido a que hoy los países ya están conectados para proveerse unos a otros para las necesidades de la vida, no tiene sentido hablar sólo de las formas de establecer la paz dentro de un país o nación. Estas formas deben ser buscadas para  el mundo entero.

Aunque es sabido y adecuadamente sentido,  la humanidad misma no se da cuenta en absoluto de ello. ¿Por qué es así? Porque de acuerdo con el proceso de desarrollo en la naturaleza, una acción siempre precede a la comprensión del fenómeno. Sólo la realidad demostrará todo e impulsará a la especie humana hacia adelante.

En realidad las cuatro categorías se contradicen entre sí

Las cuatro categorías mencionadas: Misericordia y Verdad, Justicia y Paz inherentes a cada uno de nosotros y ocultas de las otras personas se separan en la naturaleza del hombre como resultado tanto del desarrollo cuanto de la educación y se contradicen entre sí. Entonces, si tomamos por ejemplo la categoría de la Misericordia en su forma abstracta, descubriremos que su poder suprime todas las otras categorías. Es decir que de acuerdo con las leyes de la Misericordia, las otras categorías no tienen cabida en nuestro mundo.

La Misericordia constituye la condición "lo mío es tuyo y lo tuyo es tuyo". A menos que la Humanidad actúe de acuerdo con esta categoría, toda la magnificencia y el valor de la Verdad y la Paz resultarán vanos. Si cada uno estuviera preparado para dar  todo lo que tiene a su prójimo sin recibir nada a cambio, el factor que fuerza a la persona a mentirle a su compañero desaparecería.

Debido a que la Verdad y la Mentira son interdependientes, en principio seríamos incapaces de decir algo acerca de la categoría de la Verdad. A menos que hubiera “falsedad” en el mundo, no existiría una noción como “Verdad”, sin mencionar que también desaparecerían  las otras categorías que surgieron para sostener la Verdad.

En realidad el principio definido como "lo mío es mío y lo tuyo es tuyo" contradice la categoría de Misericordia y no puede tolerarla ya que,  desde el punto de vista de la Verdad, el principio " trabajar y ayudar a tu prójimo " está equivocado, porque corrompe a la persona, enseñándole a explotar a otros. Además, la Verdad sostiene que todos deben ser salvados  de los malos tiempos para no convertirse en una carga para alguien cuando los tiempos se hacen difíciles.

Por otra parte, no hay nadie que no tenga parientes o herederos de sus bienes, quienes de acuerdo con el principio de la Verdad tienen derecho prioritario antes que todos los demás. Así se desprende naturalmente que la persona que distribuye su propiedad entre otras personas queda como un mentiroso frente a sus relaciones y herederos si no les deja nada.

La Paz y la Justicia también se contradicen entre sí, porque para que se establezca la paz en la sociedad deben cubrirse cierto número de condiciones. Ellas permitirían que las personas inteligentes e industriosas se hagan ricas, mientras que las perezosas  y poco prácticas permanecerían pobres. Por lo tanto, la persona trabajadora recibiría su propia parte y la del perezoso. Estaría disfrutando de la buena vida, hasta que el perezoso se convirtiera en un mendigo.

Por supuesto que no es justo castigar a las personas ociosas e imprácticas tan severamente, porque no robaron nada a nadie. ¿Qué crimen cometieron estas personas miserables, si la Providencia Divina no las dotó con rapidez e inteligencia? ¿Deben ser castigados y sujetos a un sufrimiento que es peor que la muerte? Entonces, si la Justicia es una condición para establecer la Paz, la Paz es contraria a la Justicia.

La Justicia también contradice a la Paz, porque si el orden de división de la propiedad se corresponde con el principio de Justicia (es decir, dar objetos de valor considerables a personas ociosas e imprácticas). Huelga decir que los fuertes e industriosos no descansarán hasta que revoquen esta práctica que domina al fuerte y permite que el débil los explote. Por lo tanto no hay esperanza para la paz en la sociedad, porque la Justicia es opuesta a la Paz.

La propiedad de Singularidad en el egoísmo conduce a la destrucción y el exterminio

Podemos ver claramente cómo nuestras propiedades chocan y luchan una contra otra no sólo entre grupos de personas sino también en el interior de la persona. Las cuatro categorías rigen sobre la persona en forma simultánea y alternativa, y libran una guerra tal que el sentido común no puede establecer orden y armonía entre ellas.

A decir  verdad, el origen de todas nuestras confusiones no es sino la propiedad de la "singularidad" presente en cada uno de nosotros.

Aunque sabemos que esta propiedad magnífica y exaltada nos fue dada por el Creador (la fuente de toda la Creación), cuando este sentimiento de singularidad se asocia con nuestro egoísmo estrecho, se convierte en destructor. Es la fuente de todas las desgracias en el mundo, tanto pasadas como futuras. Está dicho que no hay nadie en el mundo que esté libre de esta propiedad. Todas las diferencias entre las personas solo están determinada por la manera en que es usada: para ganar poder, estima, etcétera.

Sin embargo, hay algo en común entre todas las criaturas: cada uno de nosotros aspira a utilizar a  los demás para su propio beneficio, usando todos los medios disponibles e ignorando el hecho de que construye su propia felicidad destruyendo la de su prójimo.

Es irrelevante cómo justifica cada uno sus acciones, porque "nuestros deseos controlan nuestros pensamientos" y no viceversa. Además, cuanto más grande y más importante es la persona, más siente su singularidad.

El uso de la singularidad como medio para el desarrollo del individuo y la sociedad. Ahora tratemos de comprender cuáles son las condiciones que serán aceptadas por toda la Humanidad cuando la paz prevalezca en el mundo, cuál es el poder  positivo de estas condiciones que proveerán una vida feliz al individuo y a la sociedad. Además, trataremos de encontrar cómo es realmente esta preparación de la especie humana para cubrir todas las condiciones especiales.

Pero primero regresemos al sentimiento de  singularidad en el corazón de cada persona, que despierta el deseo de aprovecharse de todo y de todos para el propio bien. La raíz de esta sensación proviene de la singularidad del Creador y se extiende a Sus ramas, las personas. Aquí surge una pregunta que exige respuesta: ¿por qué esta sensación se revela en nosotros de manera tan perversa que deviene en una base de todo el daño y la destrucción en el mundo? Es imposible dejar sin responder esta pregunta.

El hecho es que la singularidad tiene dos lados. Si lo miramos del punto de vista del Creador, es decir, desde el punto de alcanzar la semejanza con Su singularidad, esto solo compele a “dar”, porque tal es la propiedad del Creador. No hay propiedad de recepción en Él, ya que no carece de nada y no necesita recibir nada de sus criaturas. Por lo tanto, la singularidad (continuación de la propiedad del Creador en nosotros) está destinada a ser realizada en nosotros en la forma de “otorgamiento”, altruismo y recepción no egoísta.

Por otro lado, desde el punto de vista de la acción práctica de esta propiedad en nosotros, encontramos que funciona de una manera totalmente opuesta. Se manifiesta como recepción egoísta, es decir, como el deseo de ser la persona más rica, la más fuerte y única en el mundo. Por lo tanto, estos dos lados están tan opuestos y alejados entre sí como el Este del Oeste.

Esto nos proporciona  una respuesta a la pregunta anterior: ¿cómo la singularidad que emana del Creador, la Fuente de la vida en la Tierra se manifiesta, en nosotros como fuente de destrucción? Esto ocurre, porque usamos estos medios preciosos con una intención equivocada y opuesta, recibir para nosotros mismos.

La singularidad nunca actuará en nosotros como otorgamiento y altruismo. No podemos negar que entre nosotros hay personas en quienes la singularidad actúa en la forma de otorgamiento. Estas comparten su propiedad y logros con la sociedad.

Sin embargo, se trata de las dos caras de una misma moneda. Solamente hablan de dos aspectos del desarrollo de la Creación conduciendo a todo a la perfección. Empezando por la etapa que precede a la concepción, la Creación gradualmente asciende los niveles de desarrollo, uno tras otro, hasta que alcanza su máxima predestinación – la  perfección eterna inicialmente predestinada.

El orden en el desarrollo de estos dos aspectos o puntos es como sigue: el primer punto constituye el origen de la evolución,  el nivel más bajo, que se encuentra muy cerca de la inexistencia. Corresponde al segundo lado de la propiedad de  singularidad. El segundo punto es un nivel predeterminado, que la Creación alcanzará y en el que descansará y permanecerá eternamente. Corresponde al primer lado de la propiedad de singularidad.

Sin embargo, el período en el que estamos viviendo es tan avanzado que este ascendió por sobre muchos niveles. Superó el nivel más bajo (el segundo lado de la singularidad) y se acercó claramente  al primer lado. Por lo tanto, entre nosotros hay personas que usan su singularidad en la forma de otorgamiento. Hay pocos de ellos que hayan llegado tan lejos, porque nosotros todavía estamos en mitad de nuestro desarrollo.

Cuando alcancemos el punto más alto de la "escalera”, todos nosotros utilizaremos solamente nuestra singularidad en la forma de otorgamiento, y nadie jamás pensará en usarlo para la recepción egoísta.

De acuerdo con lo antedicho, hallamos la oportunidad de echar un vistazo a las condiciones de vida de la última generación, cuando la paz prevalezca en el mundo entero y la especie humana alcance el punto más alto del primer lado. Entonces utilizará su singularidad en la forma de otorgamiento.

Debemos copiar esta forma de existencia en una extensión tal que nos servirá como patrón  y penetrará nuestra conciencia en medio de la agitación de nuestra vida.

Las condiciones de vida de la última generación

… Antes que nada, todos deben comprender apropiadamente y explicárselo a su círculo inmediato de relaciones que existe una interdependencia total entre la paz en la sociedad (que significa paz en el Estado) y la paz en el planeta. Mientras las leyes sociales no satisfagan a todos y mientras exista una minoría que esté insatisfecha con la forma en que es gobernado el Estado, tratará de desafiar la regla estatal y demandará un cambio de gobierno.

En caso de que esta minoría no sea lo suficientemente fuerte como para luchar abiertamente contra el régimen, hay una manera alternativa e indirecta de librarse de ella. Por ejemplo, dos estados pueden ser provocados y conducidos a la guerra, ya que muy naturalmente habrá muchas más personas insatisfechas durante la guerra. El disidente minoritario tendrá entonces una oportunidad de convertirse en una mayoría decisiva, de  derrocar al gobierno y de organizar uno nuevo que sirva mejor a sus propias necesidades. Entonces la paz para un individuo se convierte en un factor que afecta en forma directa la paz en el Estado.

Además, si tenemos en cuenta la parte siempre presente de la sociedad, para la cual la guerra es un negocio y una esperanza para ascender en la carrera, es decir, militares profesionales y expertos en armamentos con mucha influencia y agreguémosle otra minoría insatisfecha con las leyes existentes, tendremos una mayoría incontenible siempre lista, que aspira a la guerra y al derramamiento de sangre.

Debido a que la Paz en el mundo y la Paz  en un estado particular son interdependientes, incluso aquellos ciudadanos (inteligentes y emprendedores) que actualmente están satisfechos con el status quo están interesados seriamente en su propia seguridad debido a la tensión que mantienen los elementos destructivos de la sociedad. Entonces si pudieran comprender el valor de la paz, seguramente estarían serían de adoptar el modo de vida de la última generación.

Sufrimiento versus placer mientras recibimos para uno mismo.

Si miramos de cerca el concepto anterior, veremos que todas las dificultades consisten en transformar nuestra naturaleza desde el deseo de recibir para nosotros mismos hacia el deseo de otorgar, ya que uno contradice al otro.

En presencia de esto el concepto parece completamente increíble. Sin embargo, si lo analizamos apropiadamente, comprenderemos que la contradicción entre la recepción egoísta y el otorgamiento no es nada más que un factor psicológico, porque en la práctica todas nuestras acciones son otorgamiento sin recibir ningún beneficio para nosotros mismos.

Aunque percibimos la recepción egoísta en diferentes formas, tales como la posesión de propiedad y todo lo que  deleita al ojo, el corazón y el estómago, es definido con una palabra: "placer". Entonces la esencia de la recepción egoísta no es nada más que la voluntad de recibir placer.

Y ahora imagine lo siguiente: si una persona pudiera ver todos los placeres combinados que recibe durante sus 70 años y todos los sufrimientos amargos y las privaciones que le suceden, probablemente preferiría no haber nacido en absoluto.

Siendo esto así, ¿qué gana el hombre en nuestro mundo, si sólo disfruta el veinte por ciento del placer, comparado con el ochenta por ciento de sufrimiento? Si comparamos uno con el otro, el resultado será sesenta por ciento de angustia sin ninguna compensación.

Sin embargo, todo lo antedicho es un cálculo personal que hacemos mientras trabajamos en nuestro propio beneficio. A escala global una persona da mucho más de lo que recibe para su existencia y placer. Disponiendo que nuestra intención cambie de recepción a otorgamiento, podremos ser capaces de recibir el deleite en su total medida sin sufrimiento interminable.

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La sabiduría de la Cabalá y la filosofía

La Sabiduría de la Cabalá y la filosofía

¿Qué es la espiritualidad?

Es así que la filosofía ha atravesado por gran cantidad de dificultades para probar que la corporalidad es el vástago de la espiritualidad y que el alma da nacimiento al cuerpo. Y a pesar de todo esto, nada de lo que dicen es aceptado al parecer, de ninguna manera. Y su principal error estuvo en el punto de vista sobre la espiritualidad, donde determinaron que dio nacimiento y salida a la materialidad, que esto indudablemente no es cierto.

Porque todo progenitor necesita tener alguna semejanza a su vástago, siendo esta relación el modo y la senda por la que su descendencia se extiende.

 Y todo operador tiene que tener alguna correlación con su acción, a través de la cual llegará a tener contacto con la acción. Y puesto que tú dices que la espiritualidad está privada de todos los eventos corpóreos, entonces él no tiene ninguna senda o relación por la que lo espiritual pueda llegar a tener contacto con él, para ponerlo en movimiento de alguna manera.

Sin embargo, el entendimiento de la palabra “espiritualidad” no pertenece a la filosofía. Porque ¿cómo podrán traer a discusión algo que jamás han visto o sentido? Y, ¿en qué se basan sus fundamentos?

A menos que si existe alguna definición para diferenciar y dividir entre la espiritualidad y la corporalidad, eso les corresponde sólo a aquéllos que han alcanzado alguna vez algo espiritual y lo sintieron. Y ellos son los Cabalistas verdaderos, y es por eso que nosotros necesitamos la Sabiduría de la Cabalá.

La filosofía con respecto a su esencia

Y he aquí Su Esencia, con la que la filosofía tanto gusta tratar y demostrar todas las leyes de negativa relacionadas a Ella, la Cabalá no la trata en absoluto.

Porque cómo se puede definir algo que es imposible de llegar a percibir y alcanzar, ya que una definición negativa es tan válida como una positiva. Por ejemplo, si ves un objeto a lo lejos y reconoces sus negativas; es decir, todo lo que no es, esto también se considera como ver y reconocer en cierta medida, porque si este objeto está realmente fuera del alcance de nuestra vista, no se lo puede reconocer incluso en su negatividad.

Por ejemplo: si vemos desde lejos una imagen negra, y de todos modos se reconoce en ella que no es ni una persona ni un pájaro, a esto se lo considera como ver, pues si estuviera más lejos, no podríamos determinar que no es una persona.

Y de esto viene toda su confusión y nulidad, ya que a la filosofía le gusta jactar que reboza en entendimientos en todo lo concerniente a la negativa de Su Esencia. Los sabios de la Cabalá, sin embargo, se tapan la boca en este punto. Incluso un simple nombre no le dan, porque aquello que no alcanzamos no podremos definirlo con un nombre o palabra. Porque la palabra connota el comienzo de algún alcance de algo.

Sin embargo, de Su iluminación en la realidad, los Cabalistas hablan y disciernen ampliamente. Es decir, de todas esas mismas iluminaciones que han logrado alcanzar efectivamente, que no es menos que un alcance tangible.

Lo espiritual es una fuerza sin cuerpo

Y esto es a lo que los Cabalistas definen como “espiritualidad”, y sobre lo cual hablan, que no tiene ninguna imagen de tiempo y lugar, ni cualquier valor de corporalidad. Y en mi opinión, toda la filosofía se cubrió de un manto que no es suyo, pues sustrajo definiciones de la Sabiduría de la Cabalá, e hicieron manjares con su comprensión humana, porque si no fuera así, no se les hubiera ocurrido inventar una sabiduría como esta. Sin embargo, la espiritualidad es meramente una fuerza. Es decir, que no es una fuerza vestida en cuerpo como es habitual en este mundo, sino que una fuerza sin cuerpo.

La vasija espiritual es llamada “una fuerza”

Y aquí cabe destacar que el tema de “fuerza” tratado en la espiritualidad, no se refiere a la Luz espiritual en sí, pues esta Luz espiritual, se extiende directamente de Su Esencia. Y si es así, es ciertamente considerada equivalente a Su Esencia. Es decir, que en la Luz espiritual, tampoco tenemos cualquier percepción o alcance, con los cuales podamos definirla con algún nombre. Porque incluso el nombre “Luz” es metafórico y no es real. Y de acuerdo a esto hay que saber que el nombre “fuerza” sin cuerpo, se refiere precisamente a la “vasija espiritual”.

Luces y vasijas

Y por lo tanto no hay que cuestionar, ¿cómo distinguen los sabios de la Cabalá entre las Luces, que  toda la sabiduría está llena de sus discernimientos? Pues, estos discernimientos no se refieren a las Luces en sí mismas, sino que a la impresión de la vasija, que es la fuerza mencionada anteriormente, que se impresiona a causa del encuentro de la Luz en ella.

Vasijas y Luces (en el significado de las palabras)

Y aquí hay que añadir, con respecto a la diferencia entre el regalo y el amor que nace de él. Siendo que las Luces, o sea, la impresión de la vasija, la cual es alcanzable, es llamada “sustancia y forma” conjuntamente, pues la impresión es la forma, y la fuerza mencionada es la “sustancia”.

Sin embargo, el amor que nace es considerado “forma sin sustancia.” Quiere decir, que si tratamos la abstracción del amor, de la sustancia del regalo - como si jamás hubiera estado vestido en cualquier regalo real, tratándolo por su nombre abstracto, “el amor a Dios”- entonces se lo considera, una forma. Y la práctica de él es denominada como La Cabalá figurativa.” A pesar de que se la considera real, sin ningún parecido a la filosofía figurativa, pues el espíritu de este amor permanece realmente en el logro, completamente abstraído del regalo; es decir, la esencia de la Luz.

La sustancia y la forma en la Cabalá

Y la razón es, que aun siendo este amor, sólo una consecuencia derivada del regalo, de todas maneras es inestimablemente más importante que el regalo en sí.  Así como en el caso de un gran rey que le da a una persona un objeto pequeño. Aun siendo el regalo en sí mismo carente de valor, con todo y eso, el amor y el interés del rey es de infinito valor y preciosidad. Y por lo tanto, está absolutamente abstraído de la sustancia, que es la Luz y el regalo, de modo que, todo el trabajo y los discernimientos quedan grabados en el logro, solamente en el amor. Y el regalo, queda como borrado y olvidado. Y por consiguiente, se distingue a esta parte de la Sabiduría, con el nombre de La Cabala figurativa,” que es la parte más importante de la Sabiduría.

ABYA

Y en este amor hay cuatro partes, las cuales se consideran parecidas al amor humano, que en el momento de recibir un regalo por primera vez todavía no se refiere al dador del regalo como el que ama. Y tanto más, si el donante del regalo es una persona importante, con la que el receptor no tiene igualdad.

No obstante, por medio del incremento en los regalos junto con una larga perseverancia, incluso la persona importante será comparada y reconocida como un verdadero y semejante amante. Porque la ley del amor no se esbozará entre un grande y un pequeño, ya que dos amantes verdaderos deben sentir igualdad entre ellos, como ya es sabido.

Y de acuerdo a esto, se distinguirán aquí cuatro grados de amor. El suceso se llama Asiá. La multiplicación de los regalos se llama Yetzirá. Y el revelamiento del amor en sí, se llama Briá.

Y aquí comienza el estudio de la Sabiduría de la Cabalá figurativa, porque desde este grado se abstrajo el amor de los regalos. Que significa, “y creo las tinieblas”. Es decir, que remueve la Luz de la Yetzirá y el amor queda sin Luz, sin sus regalos.

Y luego Atzilut, que después de que probó y abstrajo la forma de la sustancia por completo, es decir: y creo las tinieblas”, es digno ascender al grado de Atzilut, en donde vuelve la forma y se viste en la sustancia. Es decir, Luz y amor conjuntamente.

La procedencia del alma

A todo lo espiritual lo sobreentendemos como una fuerza despojada de un cuerpo, ya que no tiene ninguna imagen corpórea. Sin embargo, puesto que es así, es concebido aislado y completamente separado de lo corporal. Y si es así, como podría incluso poner en marcha algo corpóreo, ni qué hablar de que engendrara algo corporal, puesto que no tiene ninguna relación por la cual podría entrar en contacto con lo corpóreo.

El elemento ácido

Pero en verdad, también “la fuerza” cuando en sí misma, es considerada una sustancia verdadera, no menos que el resto de las sustancias físicas que existen en el mundo tangible.

Y a pesar de que no tiene ninguna imagen expuesta al alcance de los sentidos humanos -  esto no reduce el valor de la sustancia que es “la fuerza”.

Porque toma por ejemplo una molécula de oxígeno. A pesar de que la mayoría de los materiales en el mundo están compuestos de él, con todo y eso, si agarras una botella con oxígeno puro - cuando está limpio sin mezclarse con otras sustancias - la encontrarás como una botella completamente vacía, sin tener ninguna percepción, como si fuera solamente aire, intangible a nuestras manos e invisible a nuestros ojos.

Y si destapamos esa botella para oler el oxígeno, no encontraremos ningún olor; si lo probamos, no le encontraremos ningún gusto, y si lo pondremos sobre una balanza, no pesará más que la botella vacía. Lo mismo ocurrirá con el hidrógeno, que no tiene gusto, olor o peso.

Pero cuando combinamos a estos dos elementos, inmediatamente se convierten en un líquido, produciendo agua potable, en la cual existe el gusto y el peso.

Y si ponemos el agua a la cal viva – inmediatamente se mezclará el agua dentro de la cal convirtiendo el líquido en una sustancia sólida como la misma cal.

He aquí, que los elementos, oxígeno e hidrógeno, en los cuales no hay ningún alcance tangible, se convierten en un cuerpo sólido.

 Y de acuerdo a esto, cómo podemos determinar y decir que las fuerzas que actúan en la naturaleza no son sustancias corpóreas, sólo porque no están disponibles hacia la percepción de nuestros sentidos - mientras que vemos claramente que la mayoría de las sustancias tangibles que existen en la realidad fueron formadas desde un principio del oxígeno, el cual los sentidos humanos son incapaces de captar o sentir.

Y aún más, incluso la realidad tangible, el sólido y el líquido, los cuales son absolutamente perceptibles en nuestro mundo tangible, pueden convertirse en aire y vapor, a cierto grado de calor, así como los vapores pueden transformarse en sólidos a cierto grado de frío.

Y siendo así es de asombrar, cómo puede haber algo que da lo que no posee, pues hemos visto claramente, que todas las imágenes tangibles vienen de elementos que no son en sí mismos tangibles, y no son sustancias existentes en sí mismas. Y aún más, todas las imágenes fijas que nosotros conocemos, y por medio de las cuales definimos a las sustancias, no son constantes ni existentes del todo por sus propias cualidades, sino que solamente se despojan de forma y se visten de forma por la influencia de factores como el calor y el frío.

Pues, el elemento principal de la sustancia corporal es “la fuerza” que hay en ella. Únicamente que esas mismas fuerzas todavía no fueron descubiertas en su forma pura, como los elementos químicos, y puede ser, que se nos revelarán en algún tiempo en su forma pura también, así como todos los elementos químicos que se nos fueron descubriendo solo en los últimos tiempos.

La fuerza es igual en la espiritualidad y en la corporalidad

En una sola palabra, todos estos nombres atribuidos a la imagen de la sustancia, son completamente ficticios; es decir, de nuestro reconocimiento tangible con nuestros cinco sentidos, pues no son constantes ni existen así, en sí mismos. Y por otro lado, cualquier definición que nosotros atribuimos a la fuerza, sin tomar en cuenta las conductas de la sustancia, también es ficticia, pues hasta que la ciencia alcance su máximo desarrollo, deberemos tomar en consideración sólo a la realidad tangible. Es decir, que en cualquier acción material que vemos y sentimos, debemos entender a su activador, el cual es también una sustancia tal cual como la acción. De todas maneras en una relación conjunta, porque sino, no hubiera llegado a ella.

Y debemos saber que toda esta equivocación, de separar entre la fuerza activadora y la acción, tiene su origen en la Filosofía figurativa, la cual insistió demostrar el tema del activador espiritual sobre la acción corpórea. Y de esto llegaron a conjeturas erróneas como estas, las cuales son innecesarias en la Cabalá.

Cuerpo y alma en los Superiores

Sin embargo, la opinión de la Cabalá sobre este tema, es clara y  transparente, sin tener para nada ninguna mezcla filosófica. Que incluso aquellos mismos inteligentes y distinguidos entes espirituales, a los que la filosofía niega todo alcance, y a los cuales catalogó como una sustancia intelectual desprovista de todo. A pesar de que ellos han alcanzado la espiritualidad, la más suprema y abstracta, según los sabios de la Cabalá, también ellos están compuestos de cuerpo y alma, así como el ser humano corporal.

Y no te asombres, de cómo se puede pagar con el mismo billete a dos demandantes; es decir, que ellos son compuestos. Y aun más, que en la opinión de la filosofía, todo lo compuesto tiene como fin descomponerse y desintegrarse de su composición, dando como significado la muerte. Y si es así, ¿cómo podemos decir que ellos son compuestos y eternos?

Luces y vasijas

Por cierto sus pensamientos no son los nuestros, porque la senda de los sabios de la Cabalá, es la de comprobar lo que han alcanzado. En donde no es posible revocar el hecho, con ninguna ardua deliberación del intelecto. Sin embargo, aclararé detalladamente las cosas para que sean entendibles a todos.

Primeramente, hay que saber que la diferencia entre las Luces y las vasijas, existe ya en el primer ser emanado desde el Ein Sof (lit. el infinito), que la primera emanación es indudablemente la más perfecta y ennoblecida de todo lo que la sigue. E indudablemente que este goce y perfección los recibe de Su Esencia, quien quiere brindarle todo el goce y placer.

Y es simplemente sabido, que el criterio terminante del placer es “el deseo de recibir” ese placer. Porque todo lo que nuestro deseo más codicia recibir, es sentido por nosotros como lo más gozoso, y esto es sencillo. Y porque es así, tenemos que distinguir dos aspectos en esta primera emanación. Es decir, el “deseo de recibir”, su esencia recibida, y también la esencia de lo recibido en sí mismo. Y hay que saber, que al deseo de recibir lo consideramos como el “cuerpo” de la emanación; es decir, el núcleo de su esencia, que es un Kli (vasija) para recibir Su bondad recibida. El segundo aspecto es la esencia de la bondad recibida, que es Su Luz, la que es eternamente extendida hacia aquella emanación.

Por lo tanto, es necesario distinguir dos cosas y aspectos compuestos y vestidos uno en el otro, aún en el espiritual más sublime que el corazón diera considerar y contemplar, contrariamente a la opinión fabricada de la filosofía, que los entes distinguidos son sustancias no compuestas. Que ese mismo “deseo de recibir” que se encuentra necesariamente en la emanación (que a excepción de él no se encuentra placer, sino coerción, y ninguna sensación de placer), ese “deseo de recibir“, no existía en Su Esencia, y sobre esto se reposa el nombre de la emanación, en lo que ya no es más Su Esencia, porque ¿de quién recibiría?

No obstante, la abundancia que recibe es necesariamente parte de Su Esencia, por lo que no tendría que haber ninguna innovación. Y por lo tanto, vemos la gran disparidad del cuerpo innovado a la abundancia recibida, la cual es considerada como Su Esencia.

Como puede lo espiritual engendrar lo corporal

Sin embargo al parecer, es difícil de entender, ¿cómo pude lo espiritual engendrar y extenderse a algo corporal? - este es un interrogante filosófico obsoleto, y mucha tinta se derramó para su aclaración.

Y la verdad es que este interrogante es difícil solo de acuerdo a su doctrina, - porque fijaron la configuración espiritual sin ninguna conexión con algo corporal.

Y de acuerdo a esta suposición, el duro interrogante es: ¿cómo puede ser que lo espiritual producirá o desarrollará desde sí mismo algo corporal?

En cambio, en opinión de los sabios de la Cabalá no será para nada dificultoso, porque sus conceptos son completamente inversos a los de los filósofos, y en su opinión toda cualidad espiritual se iguala con la cualidad corporal, como dos gotas de agua.

Y siendo así, sus relaciones son totalmente cercanas una de la otra, y no hay diferencias entre sí, salvo por la sustancia – ya que lo espiritual obviamente está constituido por una sustancia espiritual y lo corporal por una corporal.

Sólo que todas las cualidades habituales en las sustancias espirituales, también son habituales en las sustancias corporales. Como fue aclarado en el artículo La esencia de la Sabiduría de la Cabalá.

Sin embargo, en el camino de la anticuada filosofía, tres opiniones se presentan aquí como piedras en el camino de mis explicaciones:

La primera, es su decisión de que el poder del pensamiento intelectual en el ser humano es el alma eterna y la esencia del ser humano.

La segunda, que asume que el cuerpo es una secuencia y consecuencia del alma.

La tercera, en la que dicen que los entes espirituales son objetos simples y no compuestos.

Psicología Materialista

No es sólo el lugar inapropiado para discutir con ellos acerca de sus fabricadas conjeturas, sino que también su tiempo ya pasó y su autoridad ha sido revocada. Y debemos agradecer por ello a los expertos de la psicología materialista, habiendo construido su pedestal sobre la ruina de la anterior, ganando el apoyo público. Y ya ahora, todos admiten la nulidad de aquella filosofía, porque no está construida sobre fundamentos concretos.

Esta antigua doctrina permaneció como una piedra de tropiezo y una espina mortal para la Sabiduría de la Cabalá. Ya que en vez de haber sucumbido ante los sabios de la Cabalá, asumiendo abstinencia y prudencia antes de tener acceso alguno a la más pequeña cosa relacionada con la espiritualidad, recibieron fácilmente lo que querían de la filosofía figurativa. Sin pago o precio, lo regaron hasta la saciedad, de la fuente de su sabiduría, y dejaron de esforzarse en la sabiduría de la Cabalá. Como consecuencia, la sabiduría casi ha sido olvidada en Israel.

Por esta razón, le agradecemos a la psicología materialista por haberle dado un golpe mortal.

Soy Salomón

Lo anterior es como una fábula que dicen nuestros sabios: “Asmodeo (el diablo) alejó al Rey Salomón cuatrocientas parsas (medida de una larga distancia) de Jerusalén y lo dejó a Él sin dinero ni medios de subsistencia. Luego se sentó en el trono del Rey Salomón mientras que el rey se encontraba mendigando en las puertas. En cada lugar al que llegaba decía: ¡“Soy Eclesiastés”! pero nadie le creía. Y así, caminaba de un pueblo a otro declarando ¡“Soy Salomón”! , pero cuando vino al Sanedrín (los sabios del Talmud) ellos dijeron: “Un tonto no expresa la misma tontería todo el tiempo, diciendo “Una vez fui rey”.

Parece como si el nombre de una persona no fuese la esencia de una persona, pero el propietario del nombre, sí lo es. Entonces, ¿cómo un hombre sabio como lo es el rey Salomón podría no ser reconocido si, de hecho, era el propietario de ese nombre? Y aun más, es la persona la que dignifica el nombre, y ¡debería haber demostrado su sabiduría a la gente!

Tres Impedimentos

Hay tres razones que nos impiden conocer al propietario de un nombre.

Debido a la veracidad de esta sabiduría, se torna clara únicamente cuando los detalles aparecen reunidos.  Por lo tanto, hasta no conocer la sabiduría completa, es imposible vislumbrar aunque sea un pequeño fragmento.  Así pues, es la publicación de su veracidad que necesitamos,  a fin de tener desde antes, suficiente fe que nos ayude a hacer un gran esfuerzo.

Así como Asmodeo, el demonio, se vistió con las ropas del Rey Salomón y heredó su trono, de igual forma, la filosofía se sentó en el trono de la Cabalá con conceptos más sencillos de captar, pues la mentira se acepta rápidamente.  Hay por consiguiente un doble problema: primero, la sabiduría de la verdad es profunda y laboriosa, mientras que la filosofía es de fácil comprensión; segundo, resulta superflua, ya que la filosofía da mucha satisfacción.

Así como el demonio arguye que el Rey Salomón está loco, así la filosofía se burla y destituye a la Cabalá.

Sin embargo, mientras la sabiduría sea sublime, se eleva por encima de la gente y se separa de ella.  Pues el Rey Salomón era el hombre más sabio y por lo tanto se encontraba más elevado que cualquier otro hombre.  Así que los eruditos mencionados no podían comprenderlo.  Sólo sus amigos; es decir, el Sanedrín, aquéllos a los que enseñó su sabiduría día con día y año tras año lo entendieron y dieron notoriedad a su nombre en todo el mundo. La razón es que la sabiduría diminuta se capta en cinco segundos, se capta por cualquiera y adquiere publicidad rápidamente.  Mientras que un concepto de peso no puede entenderse en menos de muchas horas y puede incluso tomar días o años, dependiendo de la inteligencia. Conforme a esto, a los grandes sabios los comprenden sólo unos cuantos dentro de una generación, ya que los conceptos son profundos y se fundan en conocimientos anteriores.

No es por lo tanto sorprendente que el más sabio de los hombres, exiliado en un lugar en donde no lo conocían,  no podía demostrar su sabiduría ni siquiera mostrar un indicio de ella, antes de que creyeran que él era el propietario del nombre. 

Ocurre lo mismo con la sabiduría de la Cabalá en nuestra época, la cual se ha hecho olvidada debido a los problemas y el exilio en que nos encontramos.  Aun más, si hay personas que la practican, ellas no favorecen a la Cabalá sino que la dañan, ya que no la recibieron de un sabio cabalista.  Así es que la Cabalá se encuentra ahora en la misma situación que el Rey Salomón en el exilio, clamando: “Yo soy la sabiduría y todos los sabores de la religión y la Torá se encuentran en mí.” Y nadie le cree. 

Pero uno se queda perplejo, ya que,  si es una sabiduría genuina, ¿no puede desplegarse como las otras sabidurías?  

No, no puede. Así como el Rey Salomón no pudo mostrar la profundidad de su sabiduría a los hombres doctos en los lugares de su exilio y tuvo que ir a Jerusalén, al Sanedrín, en donde lo conocían y podían testimoniar sobre la profundidad de su sabiduría, asimismo la Cabalá requiere de grandes sabios que examinen su corazón y la estudien durante veinte o treinta años. Únicamente entonces, podrán dar testimonio de ella. 

Y así como el Rey Salomón no pudo impedir que Asmodeo se sentara en su trono y actuara como un impostor hasta que el Rey Salomón llegara a Jerusalén, asimismo los sabios de la Cabalá observan la teología filosófica, quejándose que los teólogos filosóficos han robado la cáscara superior de su sabiduría, que Platón y sus sucesores adquirieron cuando estudiaron con los discípulos de los profetas de Israel.  Han robado componentes elementales de la sabiduría de Israel y se han revestido de un vestidura que no les pertenece.  Y hasta estos días la teología filosófica se ha sentado en el trono de la Cabalá, heredera de su señora.

Y, ¿Quién creerá a los sabios de la Cabalá, mientras que hay otros sentados en su trono?   Es como cuando no creyeron al Rey Salomón en el exilio, pues sabían que había alguien sentado en su trono; es decir, el demonio Asmodeo. Así como el Rey Salomón,  no tenía esperanza de revelar la verdad, pues la sabiduría, es muy profunda y no puede expresarse con un testimonio o por simple experimentación. 

Y se les muestra, solo a aquéllos que creen y se dedican a ella con todo su poder, alma y corazón.

Y así como el Sanedrín no reconoció al Rey Salomón mientras no se descubriera la impostura de Asmodeo, asimismo la Cabalá no podrá probar su naturaleza y veracidad hasta que se descubra la futilidad de la teología filosófica que ha heredado su trono, y no habrá ninguna revelación que sea suficiente para que la gente la reconozca. 

Por lo tanto, nunca se había presentado la salvación para Israel como en el momento en que apareció la psicología materialista, dándole a la teología filosófica un golpe mortal en la cabeza.

Y desde ahora, toda persona que busque al Señor debe llevar a la Cabalá de vuelta a su trono y restaurar su gloria pasada.

 

Introducción al libro del Zohar

Introducción al libro del Zohar

1) En esta introducción quisiera esclarecer cuestiones que al parecer son simples. Asuntos que cada uno maneja y sobre los cuales mucho se ha escrito. Es que aún no hemos alcanzado un conocimiento concreto y suficiente de ellos. Aquí están las preguntas: ¿Qué es nuestra esencia? ¿Cuál es nuestro papel en la larga cadena de la realidad de la que somos pequeños eslabones?

  1. I. ¿Qué o cuál es nuestra esencia?,
  2. II. ¿Cuál es nuestro papel en la larga cadena de la realidad de la cual somos tan sólo pequeños eslabones?
  3. III. Cuando nos examinamos a nosotros mismos encontramos que somos tan corruptos y tan bajos como se puede ser. Y cuando examinamos al Operador que nos ha hecho, estamos obligados a estar al más alto grado, porque no existe nadie tan digno de alabanza como Él. Pues es necesario que únicamente operaciones perfectas puedan surgir de un operador perfecto.
  4. IV. Nuestra mente nos dice que Él es completamente benevolente, más allá de toda comparación. ¿Cómo entonces Él creó tantas criaturas que sufren y agonizan a través de todas sus vidas?, ¿No es acaso la naturaleza del Bueno el hacer bien, o por lo menos no dañar de la manera que se hace?
  5. V. ¿Cómo es posible que el infinito, que no tiene ni inicio ni fin, produzca criaturas finitas, mortales y corruptas?

2) A fin de aclarar completamente todo esto, necesitamos realizar algunas indagaciones preliminares. Y, Dios no permita, no en donde está prohibido; es decir, en la esencia del Creador, de la cual no tenemos pensamiento ni percepción en lo absoluto, y por lo tanto no tenemos ningún pensamiento o concepto de Él, excepto donde la indagación es una Mitzvá; es decir, la indagación de Sus obras.  Es como la Torá nos ordena: "Conoce al Dios de tu padre y sírvele", y de igual manera dice en el poema de la unificación, "Por tus obras te conoceremos".

Indagación 1: ¿Cómo se nos mostrará que la creación vaya a ser renovada, lo cual significa algo nuevo, puesto que no estará incluida en Él antes de que Él la creara, cuando es obvio para cualquier observador que no existe ninguna cosa que no esté incluida en Él? Y es así como el sentido común lo dicta, porque ¿Cómo puede uno dar lo que no tiene?

Indagación 2: Si usted dice que desde el aspecto de Su omnipotencia, Él ciertamente puede crear existencia a partir de la ausencia, algo nuevo que no está en Él, allí se eleva la pregunta: ¿Qué es aquella realidad la cual puede ser determinada como sin tener lugar en Él del todo, pero que es completamente nueva?

Indagación 3: Esto trata con lo que cabalistas han dicho, que el alma de uno es una parte de Dios en lo Alto, de tal manera que no hay diferencia entre Él y el alma, sino que Él es el “todo” y el alma es una “parte”.

Ellos lo han comparado a una roca esculpida de una montaña. No hay diferencia entre la roca y la montaña, excepto que Él es un “todo” y la roca es una “parte”. Por lo tanto debemos preguntar: es una cosa que una piedra esculpida de la montaña está separada de ella por un hacha hecha para ese propósito, causando la separación de la "parte" del "todo." Pero, ¿cómo podemos representar aquello acerca de Él, que Él separa una parte de Su esencia hasta que se aleja de su esencia y se vuelve separada de Él, es decir, un alma, al punto tal de que puede sólo ser comprendida como parte de Su esencia?

3) Indagación 4: Debido a que la Carroza del Sitra Ajra (el otro lado) y las Klipot (cáscaras) están por ahora al extremo opuesto a Su Santidad, tan lejos que no se puede concebir algo más remoto, ¿cómo puede ser extraído y fabricado a partir de Santidad, y mucho menos: que Su Santidad lo sostendría?

Indagación 5: El asunto de la elevación de los muertos: Puesto que el cuerpo es tan despreciable que inmediatamente al nacer está condenado a perecer y ser enterrado. Además, “El Zohar” dice que antes que el cuerpo se pudra enteramente, el alma no puede ascender a su lugar en el Jardín del Edén, mientras haya aun remanentes de él. Por consiguiente, ¿Por qué el alma debe retornar y elevarse en la revitalización de los muertos?, ¿No podría el Creador deleitar las almas sin eso?

Aun más perplejo es lo que nuestros sabios dijeron, que las personas muertas están destinadas a elevarse con sus defectos para que no sean confundidas con otras, y luego de eso Él sanaría sus defectos. Debemos comprender, ¿Por qué Dios vigilaría que esas almas no sean confundidas con otras, y que por ello Él creara nuevamente sus defectos y entonces tendría que sanarlos?

Indagación 6: En relación a lo que nuestros sabios dijeron, que el hombre es el centro de la realidad, que los Mundos Superiores y éste mundo corporal y todo en ellos fueron creados para él (Él Zohar, Tazria 40), y obligó al hombre a creer que el mundo hubo sido creado por él (Sanedrín 37). Es visiblemente difícil comprender que para éste diminuto ser humano, cuyo valor no es más que una pizca con respecto a la realidad de este mundo y mucho menos respecto a los Mundos Superiores, cuya Altura y Sublimidad son inconmensurables, que el Creador se tomó la molestia de hacer todo esto para él. Y también, ¿Por qué el hombre habría de necesitar todo aquello?

4) Para comprender estas preguntas e indagaciones, la única táctica es examinar el fin del acto; es decir, el propósito de  la Creación. Porque nada puede ser comprendido en la mitad del proceso, sino sólo en su final. Y está claro que no hay acto sin propósito, sólo un demente puede actuar sin propósito.

Conozco que hay aquellos quienes arrojan sobre sus espaldas la carga de la Torá y Mitzvot (pl. de Mitzvá), diciendo que el Creador ha creado la totalidad de la realidad, y entonces la abandonó, y que debido a la  inutilidad de las criaturas, no es digno para el Creador Enaltecido el vigilar acerca de los malvados pequeños métodos de éstas.  Ciertamente, ellos han hablado sin conocimiento pues es imposible comentar acerca de nuestra propia bajeza e insignificancia, antes de decidir que nosotros nos hemos creado a nosotros mismos con todas nuestras naturalezas corrompidas y aborrecibles.

Pero mientras nosotros decidimos que el Creador, quien es perfecto de manera inefable, es el Único quien creó y diseñó nuestros cuerpos con todos sus atributos despreciables y admirables, ciertamente comprenderemos que jamás puede emerger un acto imperfecto bajo la mano del Trabajador Perfecto, puesto que cada acto testifica por su ejecutante. ¿Y qué culpa tiene un vestido malo, si algún mal sastre lo hizo?

Cosas tales como ésta encontramos en el Talmud (Masejet Ta´anit 20): una fábula acerca del Rabino Elazar quien se encontró a un hombre repugnante. Él dijo entonces: “Cuán repugnante es aquel hombre”. El hombre respondió: “Ve y dile al Artesano que me hizo: cuán repugnante es este instrumento que Tú hiciste”. Por eso, aquellos que proclaman que debido  a nuestra bajeza e insignificancia, no es digno de Él cuidarnos, y que por consiguiente Él nos ha abandonado; no hacen más que mostrar públicamente su ignorancia.

Intenten imaginar que conocen a algún hombre quien crearía criaturas precisamente de modo que ellas sufrirían y agonizarían sus vidas enteras como hacemos nosotros, y no sólo esto, sino que les daría la espalda, sin desear siquiera mirarlas, ni ayudarlas un poco.  ¿Cuán despreciable y bajo sería juzgado?, ¿Puede tal cosa ser pensada acerca de Él?

5) Por consiguiente, el sentido común indica que debemos comprender el opuesto que parece estar en la superficie, y decidir que somos realmente criaturas dignas y nobles, de importancia inmensurable, de hecho dignas del Trabajador que nos hizo. Porque cualquier defecto que deseamos percibir en nuestros cuerpos, detrás de todas las excusas que nos demos a nosotros mismos, caen únicamente sobre el Creador, quien nos creó y a la naturaleza dentro de nosotros pues está claro que Él nos creó y no nosotros.

Él también sabe todos los métodos que fluyen desde la naturaleza malvada y de los atributos que Él creó en nosotros. Es como hemos dicho,  que debemos contemplar el fin del acto. Entonces seremos capaces de comprender todo, como dice el dicho: “No muestres a un tonto un trabajo incompleto”.

6) Nuestros sabios nos enseñan que el Creador creó el mundo por ninguna otra razón sino la de deleitar a Sus criaturas. Aquí es donde debemos ubicar nuestras mentes y todos nuestros pensamientos, pues es el objetivo final del acto de la creación del mundo. Y debemos tener presente, que puesto que el pensamiento de la creación es el otorgamiento sobre Sus criaturas, Él hubo de crear en las almas una gran cantidad de deseo de recibir aquello que Él pensó en otorgarles. Pues la medida de cada placer y deseo depende la medida del deseo de recibirlo. Cuanto más grande el deseo de recibirlo, más grande el placer y cuanto menor es el deseo, menos el placer de la recepción.

Así, el pensamiento de la creación en sí mismo necesariamente dicta la creación de un excesivo deseo de recibir, para corresponder al inmenso placer que Su Omnipotencia pensó para otorgar sobre las almas. Puesto que el gran deleite y el gran deseo de recibir van de la mano.

7) Una vez que hemos aprendido esto, llegamos a una comprensión total de la segunda indagación en completa claridad. Pues hemos aprendido que es la realidad que puede ser claramente determinada, la cual no es una parte de Su esencia, al punto que podemos decir que es una nueva creación, existencia a partir de la ausencia. Y ahora que sabemos ciertamente que el Pensamiento de la Creación, el deleite de Sus criaturas, necesariamente creó una medida del deseo de recibir de Él toda la bondad y gozo que planeó para ellas, aquella voluntad de recibir claramente no estaba incluida en Su esencia antes que Él la hubiese creado en las almas, porque ¿De quién podría Él recibir?  Se sigue que Él creó algo nuevo lo cual no existe en Él.

Y junto a eso comprendemos, concordando con el pensamiento de la creación, que no hubo necesidad de crear nada más que el deseo de recibir. Esto es porque ésta nueva creación es suficiente para Él para concluir la totalidad del Pensamiento de la Creación que Él había pensado otorgar sobre nosotros.  Pero todo el relleno en el Pensamiento de la Creación, todos los beneficios que Él planificó entregarnos, surgen directamente de Su esencia, y Él no tiene razón para crearlos nuevamente, dado que ellos son extraídos como existencia desde la existencia, hacia la gran voluntad de recibir en las almas.  Así evidentemente vemos que toda la sustancia en la creación generada, desde el inicio hasta el final, es únicamente la "voluntad de recibir".

8) Ahora hemos llegado a comprender las palabras de los Cabalistas en la tercera indagación. Nos sorprendemos de cómo fue posible decir acerca de las almas que fueron una parte de Dios, semejante a una roca que es esculpida de una montaña, que no hay diferencia entre ellos excepto que una es una “parte” y la otra es el “todo”. Y nos preguntamos: una cosa es decir que la roca que es esculpida de la montaña llega a ser separada por un hacha creada para ese fin, pero ¿Cómo podemos decir esto acerca de Su esencia?  Y también, ¿Qué fue aquello que separó a las almas de Su esencia y las excluyó del Creador para llegar a ser criaturas?

De lo anterior, comprendemos claramente que así como el hacha corta y divide un objeto físico en dos, así la disparidad de forma divide lo espiritual en dos. Por ejemplo, cuando dos personas se aman, la una a la otra, decimos que están unidas una a otra como un solo cuerpo. Y cuando se odian entre sí, decimos que están lejos como el Oeste se encuentra del Este. Pero no existe una pregunta acerca de proximidad o lejanía aquí.  Más bien esto implica la equivalencia de forma: cuando son iguales en forma y cada una ama lo que la otra ama y odia lo que la otra odia, ellas se aman entre sí y están adheridas una a otra.

Y si hay alguna disparidad de forma entre ellas, y una de ellas gusta de algo que la otra odia, y todo lo que la otra odia es del gusto de la primera, se considera que está tan lejos una de la otra como están el Este y el Oeste, en otras palabras, es decir, desde un extremo al otro.

9) Y Encontramos que en la espiritualidad el cambio de forma actúa como el hacha en el mundo corporal, y que la distancia entre ellas es proporcional al contraste de la forma. A partir de esto aprendemos que el deseo de recibir Su deleite ha sido impreso en las almas y que ésta forma está ausente en el Creador, porque ¿De quién puede Él recibir?, que ésta disparidad de forma que las almas adquirieron las separa de Su esencia como el hacha que esculpe una roca de la montaña, de modo que fueron separadas del Creador y llegaron a ser criaturas. Sin embargo, todo lo que las almas adquieren de Su Luz, se extiende de Su esencia como existencia desde la existencia.

Y por lo tanto resulta ser que con respecto de Su Luz, la cual ellas reciben en su Kli (vasija), la cual es el deseo de recibir, no hay diferencia alguna entre ellas y Su Esencia.  Esto es porque ellas la reciben como existencia de la existencia, directamente de Su Esencia. Y la única diferencia entre las almas y Su Esencia es que las almas son una parte de Su Esencia.

Esto significa que la cantidad de luz que reciben en su Kli -siendo el deseo de recibir-- ya es una parte separada del Creador, como está establecido sobre la disparidad de forma del deseo de recibir.  Y ésta disparidad de forma la convirtió en una parte mediante la cual fueron separadas del “todo” y llegaron a ser una “parte”. De ahí que la única diferencia entre ellos es que uno es un “todo” y la otra es una “parte”, como la roca que es separada de una montaña. Escudriñemos esto meticulosamente porque es imposible extenderse más allá en un asunto tan Sublime.

10) Ahora podemos empezar a comprender la cuarta pregunta: ¿Cómo es posible que de Su Santidad se forme la carroza de la impureza y las Klipot, ya que están al otro extremo, opuestas a Su Santidad? Y también, ¿Cómo puede ser que Él les provea sustento y soporte? Ciertamente debemos primero comprender el significado de la existencia de la impureza y las Klipot.

Sabed que éste gran deseo de recibir --el cual determinamos era la esencia misma de las almas por la creación, por lo cual están capacitadas para recibir todo el llenado en el Pensamiento de la Creación-- no permanece de tal forma dentro de las almas.  Si así fuera, las almas tendrían que permanecer separadas de Él para siempre, porque la disparidad de forma en ellas las separaría de Él.

Y con el fin de enmendar esa separación que yace sobre la vasija de las almas, Él creó todos los mundos y los separó en dos sistemas, como dice el versículo: “Uno frente al otro Dios los hizo”, los cuales son los cuatro mundos puros de ABYA, y opuestos a éstos los cuatro mundos impuros de ABYA. Y Él imprimió el deseo de otorgar en el sistema de los mundos puros de ABYA, removiendo de ellos el deseo de recibir para sí mismos, y lo impuso en el sistema de los mundos impuros de ABYA. Debido a eso ellos se encuentran separados del Creador y de todos los mundos de santidad.

Por esa razón, las Klipot son llamadas “muertos”, como el versículo dice: “sacrificios de los muertos" (Salmos 106, 28)”. Y los malévolos que las siguen, como dijeron nuestros sabios: “los malos son llamados muertos mientras viven”, porque el deseo de recibir impreso en ellos en oposición de forma a Su Santidad los separa de la Vida de Vidas, y están alejados de Él desde un extremo al otro. Ya que Él no tiene interés en la recepción, solamente en el otorgamiento, mientras que las Klipot no desean nada con el otorgamiento; quieren sólo recibir para su propio placer, y no hay más grande oposición que esto. Y ya sabemos que la lejanía espiritual empieza con alguna diferencia  de forma y finaliza en la oposición de forma, la cual es la más remota distancia posible en el último grado.

11) Y los mundos descendieron como en una cascada hasta la realidad de este mundo corporal, a un lugar donde hay un cuerpo y un alma y un tiempo de corrupción y un tiempo de corrección. Pues el cuerpo, que es la voluntad de recibir para sí misma, se extiende desde su raíz en el Pensamiento de la Creación, a través del sistema de los mundos impuros, como está escrito: "y el potro de un asno salvaje nace un hombre" (Job 11, 12).  Y el permanece bajo la autoridad de ese sistema durante los trece primeros años, que es el tiempo de corrupción.

Y observando la Torá y Mitzvot de los trece años de edad en adelante, para otorgar placer a su Hacedor,  comienza a purificar la voluntad de recibir para sí mismo, impresa en él, y lentamente la convierte en la finalidad de otorgar.  Por ello Él extiende un alma santa desde su raíz en el Pensamiento de la Creación. Y  ésta pasa por el sistema de los mundos santos y se arropa en el cuerpo. Y ese es el tiempo de corrección.

Y así él acumula grados de santidad desde el Pensamiento de la Creación en Ein Sof, hasta que éstos lo ayudan a convertir su voluntad de recibir para sí mismo para ser enteramente en la forma de recepción con la finalidad de otorgar contentamiento a su Creador, y no para sí mismo de ninguna manera. Por esto, uno adquiere equivalencia de forma con su Hacedor, porque la recepción con el fin de otorgar se considera como otorgamiento puro.

En Masejet Kidushin está escrito, que con un hombre importante ella da y él dice – por esto tú eres santificada. Pues cuando su recepción es para complacerla, la donante, se considera otorgamiento absoluto y entrega.  Con esto uno compra la adhesión completa con Él, pues la adhesión espiritual no es otra cosa sino la equivalencia de forma, como nuestros sabios dijeron " ¿Cómo es posible adherirse a Él?  Más bien uno se adhiere a Sus atributos", y por eso uno se hace digno de recibir todo el deleite, el placer y la ternura dentro del Pensamiento de la Creación.

12) Así claramente hemos explicado la corrección de la voluntad de recibir impresa en las almas por el Pensamiento de la Creación. Ya que Él ha preparado para ellos dos sistemas, uno frente al otro, a través de los cuales las almas pasan y se dividen en dos discernimientos, cuerpo y alma, los cuales se visten el uno en el otro.

Y a través de la Torá y Mitzvot ellos finalmente convierten la forma de la voluntad de recibir en la forma de la voluntad para otorgar.  Y entonces  ellos pueden recibir toda la bondad en el Pensamiento de la Creación. Y junto con esto, ellos son recompensados con una adhesión sólida con Él porque mediante el trabajo en Torá y Mitzvot ellos han sido recompensados con la equivalencia de forma con su Hacedor.  Esto es considerado el final de la corrección.

Y entonces, puesto que no hay más necesidad del malvado Sitra Ajra, éste será eliminado de la tierra y la muerte cesará por siempre. Y todo el trabajo en Torá y Mitzvot que se le dio al mundo durante los seis mil años de la existencia del mundo, y a cada persona durante sus setenta años de vida, son para traerlos al final de corrección, a la igualdad de forma ya mencionada.

El tema de la formación y extensión del sistema de las Klipot y la impureza desde Su Santidad han quedado también aclarados totalmente ahora: tuvo que existir para hacer surgir de él la creación de los cuerpos, que entonces se corregirían mediante la Torá y Mitzvot. Y si nuestros cuerpos, con su corrupta voluntad de recibir, no hubieran sido extendidos a través el sistema impuro, nosotros nunca hubiéramos sido capaces de corregirlo, ya que uno no puede corregir lo que no está en uno mismo.

13) Ciertamente todavía tenemos que entender, ¿cómo pudo la voluntad de recibir por uno mismo, la cual es tan defectuosa y corrompida, estar y extenderse desde el pensamiento de la creación en Ein Sof, cuya unidad está más allá de toda descripción y de toda palabra?  La cosa es que por el mero pensamiento de crear las almas, Su pensamiento completó todo, ya que Él no necesita de un acto como nosotros. Instantáneamente todas las almas y los mundos que estaban destinados para ser creados  emergieron llenos de todo el deleite, el placer y la ternura que Él había planeado para ellas, en la perfección final que las almas tenían como destino recibir al final de corrección, después de que la voluntad de recibir en las almas hubiera sido completamente corregida y convertida en otorgamiento puro, en completa equivalencia de forma con el Aquel que emanó.

Es así porque en Su Eternidad, pasado, presente y futuro son como uno.  El futuro es como el presente y en Él no hay tal cosa como el tiempo. Y por esto nunca hubo una cuestión de la corrupta voluntad de recibir en su estado separado en Ein Sof.

Por el contrario, esa equivalencia de forma, destinada para ser revelada al final de la corrección,  apareció al instante en el Infinito. Y nuestros sabios dijeron que: “Antes de que el mundo hubiera sido creado ahí estaban Él es Uno y Su nombre Uno," pues la forma separada de la voluntad de recibir no había sido revelada en la realidad de las almas que surgieron en el Pensamiento de la Creación, más bien fueron adheridas a Él en igualdad de forma como "Él es uno y Su nombre Uno”.

14) Así necesariamente descubrimos que en el todo, existen tres situaciones distintas para el alma:

El Primer Estado es su presencia en Ein Sof, en el Pensamiento de la Creación, donde ya poseen la forma futura del Final de la Corrección.

El Segundo Estado es su presencia en el período de seis mil años, que fueron divididos por los dos sistemas en un cuerpo y un alma. A ellas se les entregó el trabajo en Torá y Mitzvot con el fin de invertir su deseo de recibir y tornarlo en un deseo de otorgar contentamiento a su Hacedor, y no para sí mismas.

Durante el tiempo de ese estado, no habrá corrección alguna para los cuerpos, sino sólo para las almas. Eso significa que deberán eliminar cualquier tipo de recepción para sí mismas, lo cual se concibe como el cuerpo, y permanecer en cambio sólo con un deseo de otorgar, lo cual es la forma del deseo en las almas. Ni siquiera las almas de los justos estarán en capacidad de regocijarse en el Jardín de Edén luego de su partida, sino sólo luego de que el cuerpo se haya descompuesto en la tierra.

El Tercer Estado es el final de la corrección de las almas, luego de la resurrección de los muertos. En aquel tiempo la corrección completa  llegará a los cuerpos también, pues entonces ellos tornarán la recepción por sí mismos, la cual es la forma del cuerpo, para tomar la forma del otorgamiento puro.  Y ellos  se volverán merecedores de recibir para sí mismos todo el deleite y el placer, el bienestar y el regocijo que se encuentra en el pensamiento de la creación.

Y con todo eso alcanzarán una sólida adhesión, debido a su equivalencia de forma con su Hacedor, dado que ellos no recibirán todo aquello debido a su deseo de recibir, sino debido a su deseo de otorgar contentamiento a su Hacedor, dado que Él deriva placer cuando ellos reciben de Él.  Y con el propósito de ser breve desde ahora en adelante Yo utilizaré los nombres de estos tres estados; es decir, "primer estado", "segundo estado", y "tercer estado”.  Y debemos recordar todo lo que se dice aquí respecto de cada uno de estos estados.

15) Cuando examinamos los tres estados anteriores, encontraremos que uno necesita del otro completamente de un modo en el que si uno fuese a ser cancelado, los demás se cancelarían también.

Si por ejemplo, el tercer estado -la conversión de la forma de recepción  a la forma de otorgamiento- no se hubiera materializado, ciertamente que el primer estado en Ein Sof nunca hubiera sido capaz de emerger.

Esto es debido a que la perfección se materializó ahí solamente porque la tercera condición futura ya estaba ahí, tal como es en el presente. Y toda la perfección que fue representada en ese estado es como un reflejo del futuro en el presente.  Pero si el futuro pudiese cancelarse, no habría ningún presente. Por ende, el tercer estado necesita de la existencia del primero.

Lo que es más aun, cuando algo es cancelado en el segundo estado, cuando ahí está todo el trabajo que es destinado para ser completado en el tercer estado, el trabajo de corrupciones y correcciones y la continuidad de los grados de las almas. Entonces, ¿Cómo llegaría a ser el tercer estado? Como consecuencia vemos que el segundo estado necesita de la existencia del tercero.

Lo mismo sucede con la existencia de primer estado en Ein Sof, donde reside la perfección de la tercera situación. Definitivamente necesita que sea adaptada, o sea que el segundo y tercer estado aparezcan en perfección completa, ni más ni menos en ningún sentido.

Por ello, el primer estado necesita la expansión de dos sistemas correspondientes en el segundo estado para permitir la existencia de un cuerpo en el deseo de recibir, corrompido por el sistema de la impureza, de esa manera capacitándonos para corregirlo. Y si no hubiese existido un sistema de mundos impuros, no tendríamos ese deseo de recibir y no hubiéramos sido capaces de corregirlo y de llegar al tercer estado, porque “uno no puede corregir aquello que no está dentro de él”. Así pues no necesitamos preguntar cómo es que el sistema impuro llegó a ser desde el primer estado porque es el primer estado que necesita su existencia en la forma del segundo estado.

16) Por lo tanto, uno no debe preguntarse sobre cómo fue que la elección fue retirada de nosotros, ya que debemos ser completados y llegar al tercer estado, puesto que ya se encuentra presente en el primero.  La cosa es que hay dos caminos que el Creador ha preparado para nosotros en el segundo estado para traernos al tercer estado:

1. El sendero de observar Torá y Mitzvot.

2. El sendero del Sufrimiento, ya que el sufrimiento refina al cuerpo  y eventualmente nos obliga a revertir nuestra voluntad de recibir hacia la forma del deseo de otorgar y adherirnos a Él.  Es como nuestros sabios dijeron (Sanedrín, 97b), “si te arrepientes, bien, y si no,  pondré sobre ti un rey tal como Amán, y él te forzará a arrepentirte”. Nuestros sabios dijeron acerca del verso: “si ellos  acceden, Yo aceleraré su tiempo, si no, será a su debido tiempo”.

Esto significa que si nosotros hemos sido concedidos acceso a través del primer sendero, lo que quiere decir que por medio de observar Torá y Mitzvot, nosotros aceleramos así nuestra corrección, y no necesitamos de la difícil agonía  ni del largo tiempo necesario para experimentarlos, con el fin de obligarnos a  reformarnos. Y si no, “será a su debido tiempo”. Esto significa que sólo cuando el sufrimiento complete nuestra corrección y el tiempo de la corrección será forzado sobre nosotros. En el todo, el sendero del sufrimiento es también los castigos de las almas en el Infierno.

Pero en cualquier caso, el Fin de la Corrección, que es el tercer estado, es obligatorio por causa del primer estado.  Nuestra elección está solo entre el Sendero del sufrimiento y el Sendero de la Torá y Mitzvot. Así que  hemos puesto muy claro como los tres estados de las almas están conectados y se necesitan entre sí.

17) De todo lo dicho anteriormente podemos comprender totalmente la tercera indagación, que cuando nos examinamos hallamos que somos tan corruptos y despreciables como se puede ser. Pero cuando examinamos al Operador que nos ha creado, debemos sentirnos  enaltecidos, puesto que no hay nadie más digno de alabanza que Él, al provenir del Operador que nos creó, porque la naturaleza del Operador Perfecto es la de llevar a cabo operaciones perfectas.

Ahora podemos comprender que nuestro cuerpo, con todos sus pequeños incidentes y posesiones, no es para nada nuestro verdadero cuerpo.  Nuestro verdadero cuerpo, eterno y completo, ya existe en Ein Sof, en el primer estado, donde adquiere su forma completa del tercer estado, esto es, recibiendo en la forma de otorgar, en equivalencia en forma con el Creador.

Y si nuestro primer estado requiere que recibamos la Klipá (cáscara) de nuestro cuerpo en el segundo estado, en su forma corrupta y repulsiva, que es la voluntad de recibir únicamente para sí mismo, que es la fuerza que nos separa del Ein Sof para poder corregirla y permitirnos recibir nuestro cuerpo eterno en la práctica, en el tercer estado, no debemos protestar contra esto. Nuestro trabajo no puede realizarse sino en un cuerpo transitorio y desechable como el nuestro, porque “uno no corrige aquello que no está en uno mismo”.

Vemos, pues, que nosotros ya estamos en aquella medida de perfección, digna y apropiada para el Perfecto Operador que nos ha creado, incluso en nuestro segundo estado actual, ya que este cuerpo no nos afecta de ninguna manera, puesto que va a expirar y morir, y existe aquí sólo por el tiempo necesario para su cancelación y la adquisición de nuestra forma eterna.

18) Con eso establecemos la quinta indagatoria: ¿cómo puede ser que a partir de lo eterno puedan surgir acciones transitorias y desechables? Y vemos que ciertamente ya hemos surgido -como es propio para Su eternidad- como seres eternos y perfectos. Y nuestro estado de eternidad requiere que la Klipá del cuerpo -la cual se nos ha dado solamente para el trabajo- sea transitoria y desechable, ya que si se hubiera mantenido en la eternidad, nosotros permaneceríamos separados de La Vida de Las Vidas por toda la eternidad.

Hemos dicho anteriormente (Ítem 13) que está forma de nuestro cuerpo, que es la voluntad de recibir únicamente para nosotros mismos, no está en absoluto presente en el eterno Pensamiento de la Creación, porque allí existimos ya en la forma del tercer estado. Pero aun así es obligatorio en el segundo estado para que nos sea permitido  corregirlo.

Y no debemos ponderar el estado de otros seres en este mundo más que el del hombre, ya que el hombre es el centro de la Creación, como será escrito más adelante (Ítem 19). Y todas las demás creaciones no tienen un valor por sí mismas, sino en la medida de su utilidad para llevar al hombre a su estado de plenitud. Por eso ellas se elevan y caen junto con él  sin miramiento alguno por sí mismas.

19) Con esto también aclaramos la cuarta pregunta: siendo que la naturaleza del bien es el otorgamiento, ¿cómo es que Él inicialmente creó seres que estarían atormentados y agonizantes durante sus vidas?  Porque, como hemos dicho, toda ésta agonía es necesaria desde nuestra primera situación, donde nuestra eternidad completa -que llega desde el tercer estado- nos obliga a ir ya sea por el sendero de la Torá, o por el sendero del sufrimiento, y a alcanzar nuestra eternidad en el tercer estado (Ítem 15).

Y toda está agonía es sentida únicamente por la Klipá de nuestro cuerpo, creada solamente para perecer y ser enterrada. Esto nos enseña que la voluntad de recibir para sí mismo fue creada sólo para ser erradicada, abolida del mundo y transformada en voluntad de otorgar. Y los dolores  que sufrimos son únicamente descubrimientos  de su insignificancia y el daño en ella. Ciertamente, cuando todos los seres humanos estén de acuerdo en abolir y erradicar su voluntad de recibir para ellos mismos y no tener otro deseo sino la voluntad de otorgar a los amigos,  todas las preocupaciones y riesgos en el mundo cesarán de existir. Y  a todos se nos va a asegurar una vida saludable y completa, ya que para  todos y cada uno de nosotros habrá una humanidad entera lista para satisfacer cada una de sus necesidades.

Mientras tanto, cuando cada uno de nosotros tiene sólo la voluntad de recibir para sí mismo, de ahí  se originan los sufrimientos, las guerras, las matanzas de las que no podemos escapar. Ellas debilitan nuestros cuerpos con todo tipo de heridas y enfermedades y descubrimos que todas las agonías en nuestro mundo no son sino manifestaciones que se ofrecen a nuestros ojos, sólo para empujarnos a anular la malvada Klipá del cuerpo y asumir sólo la forma completa de la voluntad de otorgar. Y es como hemos dicho, que el sendero del sufrimiento por sí mismo puede llevarnos  a la forma deseada. Tome en cuenta que las Mitzvot entre el hombre y sus amigos se encuentran antes que las Mitzvot entre el hombre y Dios, puesto que el otorgamiento al amigo lleva al otorgamiento al Creador.

20) Después de todo lo que hemos dicho, llegamos a la resolución de  la primera indagatoria: ¿qué es nuestra esencia? Nuestra esencia es como la esencia de todos los detalles en la realidad, que es ni más ni menos la voluntad de recibir (como está escrito en el Ítem 7). Pero no es como es ahora en el segundo estado que es la voluntad de recibir  sólo para sí mismo, sino como se encuentra en el primer estado, en Ein Sof; es decir, en su forma eterna, la cual es recepción con el fin de otorgar placer a su Creador (como está escrito en el Ítem 13).

Y a pesar  de que nosotros aun no hemos alcanzado el tercer estado, y aun así nos hace falta tiempo, esto no distorsiona nuestra esencia de ninguna forma, puesto que  nuestro tercer estado es necesitado desde el primero. Así, “Todo aquello que deberá ser recolectado se considera que ya ha sido recolectado”. Y la falta de tiempo se considera como una deficiencia sólo cuando existe una duda sobre si uno va a completar lo que necesita ser completado en el tiempo.

Y puesto que a nosotros no nos cabe duda sobre eso, es como si ya hubiéramos llegado al tercer estado. Y el cuerpo que nos fue dado en su forma corrupta presente,  de ninguna manera distorsiona nuestra esencia, ya que tanto él como todas sus posesiones van a ser erradicados completamente junto con la totalidad del sistema impureza, el cual es su fuente, “Y todo aquello que deberá ser quemado, se considera que ya se ha quemado”, considerado como si nunca hubiera existido.

Pero el alma que está revestida en ese cuerpo, cuya esencia es también puramente un deseo -pero de un deseo de otorgar, que se extiende desde los cuatro mundos del sistema Sagrado ABYA (Ítem 11),- existe por siempre. Esto es porque ésta forma de la voluntad de otorgar está en equivalencia de forma con la Vida de Vidas y no es de manera alguna intercambiable (Este tema será completado más adelante desde el Ítem 32).

21) Y no se dejen confundir por los filósofos que dicen que la esencia misma del alma es una sustancia de la mente, y que sólo existe a través de los conceptos que aprende y que allí crece y que ellos constituyen su misma esencia. Y que la cuestión de la permanencia del alma después de la partida del cuerpo depende exclusivamente de la extensión de los conceptos que ha adquirido, a tal punto que, en ausencia de estos conceptos, no queda nada que continúe. Esa no es la opinión de la Torá. Tampoco es aceptada por el corazón, y cualquiera que haya intentado jamás adquirir algún conocimiento sabe y siente que la mente misma es una posesión y no el poseedor.

Pero como lo hemos dicho, toda la sustancia de la creación, tanto la sustancia de los objetos espirituales como la sustancia de los objetos corporales, no es ni más ni menos que una voluntad de recibir. Y aunque dijimos que el alma es enteramente una voluntad de otorgar, es únicamente a través de las correcciones de la Luz que retorna que recibe de los mundos superiores, desde los cuales llega a nosotros.

En verdad, la esencia misma del alma también es una voluntad de recibir. La diferencia que podemos encontrar entre un objeto y otro es por lo tanto evidente únicamente en la voluntad, pues la voluntad en cualquier esencia crea necesidades y las necesidades crean pensamientos y conceptos para obtener esas necesidades, cuya recepción demanda la voluntad de recibir.

Y tal como los deseos humanos difieren unos de otros, también lo hacen las necesidades, pensamientos e ideas. Por ejemplo, en aquellos cuya voluntad de recibir se limita a los deseos animales, sus necesidades, pensamientos e ideas también se enfocan en satisfacer ese deseo en la totalidad de su bestialidad. Y no obstante que usan su mente y razonan como lo hacen los humanos, es sin embargo suficiente para el esclavo ser como su amo. Y es como una mente bestial, puesto que la mente está esclavizada y sirve el deseo bestial.

Y para aquellos cuya voluntad de recibir asume principalmente deseos humanos, tales como la dominación sobre otros y el respeto, que están ausentes en la bestia, la mayoría de sus necesidades, pensamientos e ideas giran únicamente en torno a satisfacer ese deseo tanto como puedan. Y para aquellos cuyo deseo es principalmente el del conocimiento, la mayoría de sus necesidades, pensamientos e ideas son los de satisfacer ese deseo tanto como puedan.

22) Estos tres deseos están presentes casi en cada persona, pero se combinan en diferentes cantidades, y de allí las diferencias de una persona a otra. Y por los atributos corporales podemos deducir acerca de los objetos espirituales, en relación a su valor espiritual.

23) También las almas humanas, las espirituales, a través de la vestidura de la luz que retorna recibida de los mundos espirituales de donde provienen, tienen sólo el deseo de otorgar satisfacción a su Creador y esa voluntad es el núcleo de su esencia. Sucede que una vez que se arropa en un cuerpo humano, genera necesidades y deseos e ideas para satisfacer plenamente la voluntad de otorgar; es decir, otorgar satisfacción al Creador, en proporción al tamaño de su deseo.

24) Puesto que la esencia del cuerpo no es más que la voluntad de recibir para sí, y todas sus manifestaciones y posesiones son la satisfacción de esa voluntad de recibir corrompida, que había sido creada inicialmente para ser exterminada del mundo con objeto de llegar al tercer estado completo al Final de la Corrección, haciéndola por lo tanto transitoria y mortal. Es tan sólo, al igual que todas sus posesiones, como una sombra efímera, que no deja nada cuando ha partido.

Y puesto que la esencia del alma no es más que la voluntad de otorgar, y todas sus manifestaciones y posesiones son formas de satisfacer esa voluntad de otorgar, que ya existe en la eternidad del primer estado así como en el tercer estado futuro, es por lo tanto inmortal e irremplazable. Más bien el alma, con todas sus manifestaciones, es eterna y existe para siempre. La ausencia no la afecta de ninguna manera a la partida del cuerpo.  Al contrario, la ausencia de la forma corrompida del cuerpo la fortalece grandemente, habilitándola a elevarse al Jardín del Edén.

Así hemos demostrado claramente que la permanencia del alma no depende en absoluto de los conceptos que ha adquirido, como lo preconizan los filósofos.  Más bien su eternidad es en su misma esencia, en su voluntad de otorgar, que es su esencia. Y los conceptos que adquiere son su recompensa, no su esencia.

25) De aquí llegamos a la solución completa de la quinta indagatoria: puesto que el cuerpo es tan corrupto que el alma no puede ser completamente purificada antes de que el cuerpo se pudra en la tierra, ¿por qué regresa en el momento de la resurrección de los muertos? Y también la pregunta acerca de las palabras de los sabios: “Los muertos están destinados a revivir con sus defectos, de modo que no pueda decirse "Es otro"".  (El Zohar, Amor, 17)

Y lo comprenderán claramente desde el punto de vista del Pensamiento de la Creación en si mismo, desde el primer estado. Porque hemos dicho que puesto que el Pensamiento de la Creación es deleitar a Sus criaturas, Él tuvo que crear un deseo de recibir desmedidamente exagerado para recibir esa  gran abundancia, la cual está en el Pensamiento de la Creación. Puesto que “un gran deleite y una gran voluntad de recibir van de la mano” (Ítems 6-7). Y hemos afirmado allí, que esa exagerada voluntad de recibir es toda la sustancia que Él ha creado, puesto que Él no necesita nada más para poder realizar el Pensamiento de la Creación. Y es la naturaleza del Trabajador Perfecto no llevar a cabo nada sin necesidad, tal como lo dice el poema de la Unificación: “de toda Tu labor, no olvidaste ni una cosa, nada omitiste, o añadiste”.

También hemos dicho allí que ésta voluntad exagerada de recibir ha sido eliminada por completo del sistema de pureza y fue dada en su totalidad al sistema de los mundos impuros, del cual surgen los cuerpos, su sostenimiento y todas sus posesiones en este mundo.  Hasta que un hombre alcanza los trece años de edad, y a través del trabajo en la Torá y Mitzvot, comienza a alcanzar un alma divina.  En ese momento es entonces nutrido por el sistema de mundos de pureza, en la medida del pureza de alma que ha alcanzado.

También dijimos antes que durante los seis mil años que nos son dados para trabajar en Torá y Mitzvot, no se hace ninguna corrección al cuerpo; es decir, a la exagerada voluntad de recibir. Todas las correcciones que ocurren a través de nuestro trabajo corresponden tan sólo al alma, la cual por ello asciende los grados de santidad y pureza, lo que significa el engrandecimiento de la voluntad de otorgar, que se extiende con el alma.

Por esa razón el cuerpo está destinado a morir, ser enterrado y descomponerse, puesto que no pasó por ninguna corrección. Pero ciertamente no puede permanecer así, puesto que si la exagerada voluntad de recibir fuera a ser abolida del mundo, el Pensamiento de la Creación no sería realizado. Es decir la recepción de todos los grandes placeres que Él consideró otorgar a sus criaturas no serían recibidas, puesto que “la gran voluntad de recibir y el gran placer van mano con mano”. Y en la medida en que la voluntad disminuye, también disminuye el deleite y el placer de su recepción.

26) Ya hemos dicho que el primer estado necesita del tercer estado para  materializarse completamente  como estaba en el pensamiento de la creación -en el primer estado- , sin omitir una sola cosa (véase Ítem 15).  Por tanto, el primer estado necesita de la resurrección de los muertos. Esto significa que su excesiva voluntad de recibir, que ya había sido erradicada y se había podrido en el segundo estado, ahora debe ser revivida en toda su exagerada medida, sin restricción alguna, esto es con todos sus defectos.

Entonces empieza el trabajo otra vez, para convertir esa excesiva voluntad de recibir en voluntad de otorgar. Y entonces hemos duplicado nuestra ganancia:

Que tendremos un lugar en el cual recibir todo el deleite y placer y la ternura en el Pensamiento de la Creación, ya que ahora tendremos el cuerpo con su excesiva voluntad de recibir, que va mano a mano con estos placeres.

Ya que de ésta  manera nuestra recepción solamente será para otorgar satisfacción al Creador, esa recepción será considerada como otorgamiento completo (véase Ítem 11). Y eso nos llevará a la equivalencia de forma, la cual es Devekut (adhesión) y que es nuestra forma en el tercer estado. De ésta manera vemos que la primera situación requiere de la resurrección de los muertos.

27) En verdad, no puede haber resurrección de los muertos, sino únicamente al acercarse el Final de la Corrección, esto es hacia el final del segundo estado. Porque una vez  que se nos ha concedido la negación de nuestra excesiva voluntad de recibir y se nos ha concedido la voluntad de solamente otorgar , y una vez que se nos ha dotado con todos los maravillosos grados del alma llamados Néfesh, Ruaj, Neshamá, Jayá y Yejidá, por medio de nuestro trabajo al negar esa voluntad de recibir,  hemos llegado a la mayor perfección, hasta que el cuerpo pueda ser revivido con toda su excesiva voluntad de recibir, y no seamos dañados más por el por estar el separado de nuestro Devekut.

Por el contrario, nos sobreponemos a él y le damos la forma de otorgamiento. Y ciertamente eso se realiza con cada atributo corrupto que queremos extirpar de él. Primero debemos extirparlo completamente, hasta que no quede nada. Luego lo podemos recibir otra vez y conducirlo por la línea central. Y mientras no lo hayamos extirpado por completo, es imposible conducirlo a la forma de la línea central que se desea.

28) Nuestros sabios dijeron: “Los muertos están destinados a revivir con sus defectos y entonces ser sanados.” Eso significa que al principio el mismo cuerpo revive, que es la excesiva voluntad de recibir sin restricciones, tal como creció con el alimento de los mundos impuros antes que la ToráMitzvot lo hubieran purificado de alguna manera. Y esto es el significado de "con todos sus defectos".

Y entonces emprendemos un nuevo tipo de trabajo – incorporar toda la exagerada voluntad de recibir dentro de la forma de otorgamiento.  Entonces queda sanado, porque ya obtuvo la equivalencia de forma. Y ellos dijeron que la razón  es que “nadie puede decir "es otro".  Lo que significa que no puede decirse de éste que tiene una forma diferente a la que tenía en el pensamiento de la creación, puesto que esa excesiva voluntad de recibir se yergue allí, enfocándose en recibir toda la abundancia en el Pensamiento de la Creación.

Es solamente que por ahora ha sido entregado a las Klipot para su purificación. Pero al final, no debe ser  un cuerpo diferente. Pues si se le hubiera disminuido de cualquier forma, se le consideraría completamente diferente y no merecería recibir toda la abundancia en el pensamiento de la creación como la recibe en el primer estado.

29) Ahora podemos resolver la segunda indagatoria anterior: ¿cuál es nuestro papel en la larga cadena de la realidad de la que somos pequeños eslabones en el corto espacio de nuestros días?  Sabed que nuestro trabajo durante los setenta años de nuestros días se  divide en cuatro:

La Primera división es para obtener la excesiva voluntad de recibir sin restricciones, en toda su corrupta medida bajo las manos de los cuatro mundos impuros ABYA.  Si no tenemos esa corrupta voluntad de recibir, no seremos capaces de corregirla, ya que  “uno no puede corregir lo que no está en uno mismo”.

Por tanto, la voluntad de recibir impresa en el cuerpo a su nacimiento no es suficiente.  Más bien, ella debe también ser un vehículo para las Klipot impuras, por no menos de trece años. Eso significa que las Klipot deben dominarlo y darle sus luces, pues sus luces hacen crecer su voluntad de recibir. Esto es porque los rellenos que suministran las Klipot a la voluntad de recibir sólo aumentan y expanden las demandas de la voluntad de recibir.

Por ejemplo al nacer él tiene solamente un deseo por cien nada más. Pero cuando el Sitra Ajra provee esos cien, la voluntad de recibir crece de inmediato y quiere doscientos. Entonces, cuando el Sitra Ajra provee llenado por los doscientos, el deseo inmediatamente se expande para anhelar cuatrocientos. Y si uno no se sobrepone a él por medio de Torá y Mitzvot, y purifica la voluntad de recibir para convertirla en otorgamiento, el deseo de recibir se expande a lo largo de su vida, hasta que eventualmente uno muere sin haber logrado satisfacer la mitad de sus deseos. Esto es considerado como el estar debajo del Sitra Ajra y de las Klipot, cuyo papel es expandir y aumentar su voluntad de recibir para que sea exagerada y desenfrenada en todos aspectos, para proveer a uno con todo el material con el  que necesita  trabajar y corregir.

30) La Segunda división es desde los trece años en adelante. En ese momento al punto en su corazón, que es la parte posterior de la santidad, se le da fortaleza. Aunque está arropado en su voluntad de recibir al nacer, solamente empieza a despertarse luego de trece años, y entonces uno empieza a ingresar en el sistema de los mundos puros, al grado en que uno observa Torá y Mitzvot.

El papel primordial de esa etapa es obtener e intensificar la voluntad de recibir espiritual por que al momento de nacer uno sólo tiene una voluntad de recibir corporalidad. Por tanto, aunque uno ha obtenido una excesiva voluntad de recibir antes de cumplir los trece años, todavía no se ha completado el crecimiento de la voluntad de recibir, pues la primera intensificación de la voluntad de recibir es únicamente en la espiritualidad.

Esto se debe a que, por ejemplo, antes de cumplir trece años la voluntad de recibir de uno deseaba devorar de todas las riquezas y el respeto en este mundo corporal.  Este aparentemente no es un mundo eterno, y para todos nosotros no es sino una sombra efímera.  En tanto que cuando alcanza tener una excesiva voluntad de recibir espiritual uno desea devorar – para su propio placer – toda la riqueza y los placeres en la eternidad del mundo superior siguiente, que es una posesión eterna. Por tanto,  la mayor parte de la excesiva voluntad de recibir se satisface solamente con la voluntad de recibir la espiritualidad.

31) Nuestros sabios dicen,  “La sanguijuela tenía dos hijas: "dame, dame" (Proverbios 30, 15)”: “La sanguijuela significa el infierno. Y el mal atrapado en ese infierno llora como perros “Hav Hav (hebreo: Dame, dame)”,  que quiere decir  – “danos la riqueza de este mundo y la riqueza del mundo siguiente”.

Sin embargo, este grado es aun más  importante que el primero, porque aparte de obtener toda la medida de la voluntad de recibir que provee todo el material que necesitará para su trabajo, es el grado que trae uno a Lishmá (Por Su Nombre). Como nuestros sabios dicen, “Uno siempre debe observar Torá y Mitzvot en Lo Lishmá (No Por Su Nombre), porque de Lo Lishmá, se llega a Lishmá”.

Por lo tanto, este grado -que llega después de los trece años- es considerado santidad.  Es considerado la sierva santa que sirve a su ama, que es la Sagrada Shejiná (Divinidad).  Esto es porque la sierva lo trae a uno a Lishmá, y uno es recompensado con la inspiración de la Divinidad. Y en verdad uno debe tomar toda medida adecuada que traiga a uno a Lishmá, dado que si uno no se esfuerza por ello y no llega a Lishmá, uno caerá al foso de la sierva impura, que es lo opuesto a la sierva sagrada, cuyo papel  es confundir a la persona de que mediante Lo Lishmá no llegará a Lishmá.  Y se ha dicho acerca de ella: "la sierva que es heredera de su ama" (Proverbios 30 ,23), porque ella no permitirá a uno acercarse a la ama, la cual es la Sagrada Divinidad.

Y el grado final en ésta división es que el va a enamorarse apasionadamente del Creador, tal como uno se enamora apasionadamente de un amor corporal, hasta que el objeto de la pasión se encuentra ante nuestros ojos todo el día y toda la noche, como dice el poeta: “cuando lo recuerdo a Él, Él no me deja dormir”. Entonces se dijo de él: “pero deseo satisfecho es un árbol de la vida (Proverbios 13, 12)”. Esto es porque los cinco grados del alma son el árbol de la vida, los cuales se extienden por quinientos años, cada grado  dura cien años lo cual quiere decir que lo llevará a recibir todos los cinco Bejinot (discernimientos) de NaRaNJaY (Néfesh, Ruaj, Neshamá, Jayá, Yejidá) aclarados en la tercera división.

32) La tercera división es el trabajo en la Torá y Mitzvot Lishmá; es decir, con el propósito de otorgar y  no para ser recompensado.  Este trabajo limpia la voluntad de recibir para sí mismo y la reemplaza con la voluntad de otorgar. Y en la medida en que uno purifica la voluntad de recibir,  se hace digno de recibir las cinco partes del alma llamadas NaRaNJaY (adelante del Ítem 42). Esto es porque se encuentran en la voluntad de recibir (véase Ítem 23) y no pueden arropar el cuerpo de uno en tanto la voluntad recibir tenga el control, pues es opuesta en su forma al alma, o más aun diferente a ella.

Esto es porque  la materia de la vestidura y la equivalencia de forma van mano en mano (véase Ítem 11). Y cuando uno es recompensado al estar totalmente en la voluntad de otorgar y para nada para sí mismo, uno será recompensado con obtener la equivalencia de forma con sus NaRaNJaY superiores, los cuales surgen desde el origen en Ein Sof en el primer estado, a través del ABYA puro, e inmediatamente extenderse y vestirlo en una manera gradual.

La cuarta división es el trabajo que se realiza después de la resurrección de los muertos. Significa, que la voluntad de recibir, que había estado completamente ausente por la muerte y el entierro, ahora es revivida en su peor forma de excesiva voluntad de recibir, como nuestros sabios dicen: "Los muertos están destinados a resucitar con sus defectos" (Ítem 28). Y entonces se convierte en recepción dentro de la forma de otorgamiento. Sin embargo, hay unos cuantos individuos escogidos a los que se les ha dado este trabajo mientras todavía vivían en este mundo.

33) Y ahora queda la sexta indagatoria la cual es las palabras de nuestros sabios que dicen que todos los mundos -Superiores e inferiores- fueron creados tan sólo para el hombre. Y parece muy peculiar que para un hombre, cuyo valor no es más que un pequeño manojo comparado con  la realidad delante de nosotros en este mundo, y es  menos aun comparado con los Mundos Espirituales Superiores, que el Creador se tomara la molestia de crear todo aquello para él. Y aun más singular, ¿para qué necesita el hombre todos estos vastos Mundos Espirituales?

Y  debes saber que cualquier contentamiento de nuestro Creador al otorgar a sus criaturas depende de la medida en que las criaturas lo sientan a Él, que Él es quien otorga, y que Él quien los deleita.  Pues entonces, Él se complace mucho con ellas, como un padre que juega con su hijo amado; en la medida en que el hijo siente y reconoce la grandeza y la sublimidad de su padre y su padre le muestra todos los tesoros que ha preparado para él. Como dice el verso: "Efrayim mi querido hijo, un niño amado, porque siempre que hablo de él,   aun lo recuerdo intensamente: por lo tanto, mis entrañas se remueven por él, seguramente tendré piedad de él, dice el Señor (Jeremías 31,19)".

Examina cuidadosamente éstas palabras y podrás aprender y conocer los grandes placeres que el Señor tiene para aquellos completos, para los que han alcanzado la capacidad de percibir y reconocer su grandeza en todas las maneras que Él les ha preparado, hasta que Él se relaciona con ellas como un padre  lo hace con su  hijo amado, gozo de sus padres. Y no tenemos necesidad de continuar con esto, ya que es suficiente para nosotros saber que por este contentamiento deleite de los completos, valió la pena que Él creara todos los mundos Superiores e inferiores por igual.

34) Con el fin de preparar a sus criaturas a alcanzar el grado exaltado antes mencionado,  el Creador deseó afectarlo por medio de un orden de cuatro grados que evolucionan uno a partir del otro, llamados: “inanimado, vegetativo, animado y hablante”.  Estos son, de hecho, las cuatro fases de la voluntad de recibir en que se dividen cada uno de los mundos superiores.  Pues aunque la gran parte de la voluntad se encuentra en la cuarta fase de la voluntad de recibir, le es imposible que la cuarta fase pueda materializarse de inmediato, sino por medio de las tres fases anteriores que gradualmente aparecen en las cuales y a través de ellas, gradualmente se desarrolla y aparece, hasta ser completado totalmente en la forma de la Fase Cuatro.

35) En la Primera Fase de la voluntad de recibir, llamada "Inanimado", que es la manifestación inicial de la voluntad de recibir en este mundo corporal, hay apenas un movimiento general que incluye a toda la categoría del  Inanimado. Pero en sus individuos particulares no hay movimiento aparente.  Así ocurre porque la voluntad de recibir genera necesidades y las necesidades generan el movimiento suficiente, en la medida como para lograr lo que se necesita. Y ya que solamente hay una pequeña voluntad de recibir, ésta domina toda la categoría a la vez. Pero su poder sobre los individuos particulares es imperceptible.

36) El vegetativo se agrega a éste, que es la Segunda Fase de la voluntad de recibir. Su medida es más grande que en el inanimado y su voluntad de recibir domina a todas y cada una de los individuos de su categoría, porque cada individuo tiene su movimiento propio expandiéndose hacia su longitud y ancho y dirigiéndose hacia el sol. También el asunto de comer y beber y la extracción del desperdicio son también aparentes en cada individuo. Sin embargo, la sensación de libertad e individualidad están aun ausentes en ellos.

37) Por encima de esto llega la categoría animada, que es la Tercera Fase de la voluntad de recibir. Su medida está ya completa en gran grado, pues ésta voluntad de recibir ya genera en cada individuo separado una sensación de libertad e individualidad, que es la vida que es única para cada individuo por separado. Pero aun no tienen la sensación de los otros, que quiere decir que no tienen la preparación para participar en los sufrimientos o alegrías de los otros, etc.

38) Arriba de todas llega la especie humana, que es la Cuarta Fase de la voluntad de recibir. Es la medida completa y final, y su voluntad de recibir incluye también la sensación de los otros. Y si deseas conocer la diferencia precisa entre la voluntad de recibir en la tercera fase que está en el animado, y la cuarta fase de la voluntad de recibir en el hombre, te diré que es como el valor de una sola criatura contra la totalidad de la realidad.

Pues la voluntad de recibir en el animado, que carece de la sensación de los otros, solamente puede generar necesidades y deseos en la medida en que están impresos en esa criatura únicamente.  Mientras que el hombre, que puede sentir a los otros, tiene necesidad también de todo lo que los otros tienen y de está manera se llena de envida por adquirir también todo lo que los otros tienen. Cuando tiene una cierta porción, quiere duplicarla, por tanto sus necesidades se multiplican por siempre hasta que desea devorar todo lo que hay en todo el mundo.

39) Ahora que hemos demostrado que el propósito que el Creador desea para la creación es el otorgar a Sus criaturas, para que puedan conocer Su autenticidad y grandeza,  y reciban todo el deleite y placer que Él ha preparado para ellos, como dice el verso: “Efraín,  mi tierno hijo, un hijo querido, es el gozo de sus padres? (Jeremías 31.19)”. Claramente descubres que este propósito no se aplica al inanimado y a las grandes esferas tales como la tierra, la luna o el sol, aun siendo tan luminosas, y tampoco al vegetativo ni al animado por que éstos carecen de la sensación de los otros, incluso de los de sus propias especies. Por tanto ¿cómo podría la sensación de la Divinidad y Su otorgamiento aplicarse a ellos?

Sólo la humanidad, el hombre, habiendo sido preparado con la sensación de otros de su misma especie que son similares a ellos, después de profundizar en Torá y Mitzvot, cuando transformen su voluntad de recibir en voluntad de otorgar, y lleguen a la equivalencia de forma con su Creador ellos reciben los grados que han sido preparados para él en los Mundos Superiores, llamados NaRaNJaY. Por ello se vuelven calificados para recibir el propósito del Pensamiento de la Creación. Después de todo, la intención de la creación de todos los mundos fue sólo para el hombre.

40) Y yo sé que lo anterior es  completamente inaceptable a los ojos de algunos filósofos. No pueden aceptar que el hombre, que ellos creen es bajo y sin ningún valor, sea el centro de la prodigiosa creación. Pues ellos son como el gusano que nace dentro del rábano y piensa que el mundo del Creador es tan amargo y oscuro como el rábano en que nació. Pero tan pronto logra romper la cáscara del rábano y se asoma afuera, se asombra y dice: “¡Yo pensé que todo el mundo era del tamaño de mi rábano y ahora veo ante mí un maravilloso, hermoso y asombroso mundo!”

Iguales son aquellos que están hundidos en la Klipá (singular de Klipot) de la voluntad de recibir con la que nacieron, y no intentaron tomar la especia única, que son la Torá y Mitzvot practicas, que pueden romper ésta Klipá dura y transformarla en la voluntad de otorgar placer al Creador.  Es seguro que ellos deben determinar su falta de valor y vacío, como realmente son ellos y no pueden comprender que ésta magnífica realidad no fue creada sino para ellos.

Ciertamente, si ellos hubieran profundizado en Torá y Mitzvot para otorgar placer a su Creador con toda la pureza requerida, y hubieran tratado de escapar de la Klipá de la voluntad de recibir con la que nacieron y asumir la voluntad de otorgar, sus ojos se hubieran abierto de inmediato para ver y alcanzar todos los grados de sabiduría, inteligencia y claridad de mente que han sido preparados para ellos en los Mundos Espirituales. Entonces ellos mismos dirían como nuestros sabios dicen: “Un buen invitado,  ¿qué dice? Todo lo que el anfitrión preparó, lo hizo sólo para mí”.

41) Pero aún queda por aclarar: ¿por qué el hombre necesita de todos esos Mundos Superiores, que el Creador ha construido para él?  ¿Qué uso puede darles? Ten en cuenta que la realidad de todos los mundos se divide generalmente en cinco mundos que son: a) Adam Kadmón, b) Atzilut, c) Beriá, d) Yetzirá, y e) Asiyá. En cada uno de ellos hay un infinito número de detalles, que son las cinco Sefirot -  KaJaBTuM (Kéter, Jojmá, Biná, Tifferet, y Maljut). Puesto que el mundo de AK (Adam Kadmón) es Kéter, y el mundo de Atzilut es Jojmá, y el mundo de Beriá es Biná y el mundo de Yetzirá es Tifferet y el mundo de Asiyá es Maljut.

Y las luces que brillan en esos cinco mundos se llaman YaJaNRaN. La Luz de Yejidá brilla en el mundo de Adam Kadmón, la luz de Jayá en el mundo de Atzilut, la Luz de Neshamá el mundo de Beriá, la luz de Ruaj en el mundo de Yetzirá y la luz de Néfesh en el mundo de  Asiyá.

Todos estos mundos y todo en ellos está incluido en el santo nombre Yud Hei Vav Hei, y la punta de Yud. Nosotros no tenemos percepción del primer mundo, Adam Kadmón. Por lo tanto se encuentra solamente implicado en la punta de Yud del nombre. Esto es el por qué no hablamos de él y siempre mencionamos solamente los cuatro mundos ABYA. Yud es el mundo de AtzilutHei es el mundo de  Beriá, Vav es el mundo de Yetzirá y al final Hei es el mundo de Asiyá.

42) Ya hemos explicado los cinco mundos que incluyen toda la realidad espiritual que se extiende desde Ein Sof hasta este mundo. Sin embargo ellos están incluidos uno en el otro y en cada uno de los mundos hay cinco mundos, las cinco Sefirot – Kéter, Jojmá, Biná, Tifferet, Maljut, en las cuales las cinco Luces – NaRaNJaY están arropadas, y correspondiendo a los cinco mundos.

Y además de cinco Sefirot KaJaBTuM en cada mundo, existen cuatro categorías espirituales – Inanimado, Vegetativo, Animado y Hablante.  En él, el alma del hombre es considerada como el Hablante, el Animado es considerado como ángeles en ese mundo, el vegetativo es llamado ropajes y el inanimado es llamado "salones". Y todos ellos se arropan uno sobre el otro – el Hablante que son las almas de la gente, se arropa en las cinco Sefirot -KaJaBTuM- lo cual es la Divinidad en ese mundo. El Animado, que son los ángeles, se arropa sobre las almas, el Vegetativo – que son los ropajes – arropan a los ángeles, y el Inanimado – que son los salones– giran alrededor de todos ellos.

El vestirse significa que ellos sirven el uno al otro y  evolucionan uno del otro, como ya hemos aclarado con el corporal, Inanimado, Vegetativo, Animado y Hablante de este mundo (Ítems 35-38): las tres categorías, Inanimada, Vegetativa, Animada – no se extendieron independientemente, sino sólo para que la cuarta categoría, que es el hombre, pueda evolucionar y elevarse sobre ellos. Por tanto todo su propósito es servir al hombre y serle de utilidad.

Y así ocurre en mundos espirituales. Las tres categorías,  Inanimado, Vegetativo, Animado -  surgen sólo con el fin de servir y ser de utilidad a la categoría hablante, que es el alma del hombre.  Por lo tanto, se considera que todos ellos se arropan en el alma del hombre; es decir, para servirlo.

43) Cuando el hombre nace, recibe de inmediato un Néfesh de Kedushá (Santidad). Pero no un alma de hecho, sino lo posterior de ella, su discernimiento posterior, lo cual debido a su pequeñez, es llamada “punto”. Y se arropa en el corazón del hombre, esto es en su voluntad de recibir, que se encuentra originalmente en el corazón del hombre.

Y ahora conoced ésta regla: que todo lo que se aplica a la totalidad de la realidad, se aplica a cada mundo, incluso en las partículas más pequeñas que pueden ser halladas en aquel mundo. Por lo tanto, así como hay cinco mundos en la totalidad de la realidad, que son las cinco Sefirot KaJaBTuM, también hay cinco Sefirot KaJaBTuM en cada mundo, y hay cinco Sefirot en toda partícula pequeña de ese mundo.

Hemos indicado que este mundo se divide en Domem (Inanimado), Tzomeaj (Vegetativo), Jai (Animado) y Medaver (Hablante) (DaTZaJaM). Los cuales corresponden a las cuatro Sefirot JuBTuM - El Inanimado corresponde a Maljut,  el Vegetativo a Tifferet, el Animado a Biná, el Hablante a Jojmá y la raíz de ellos corresponde toda a Kéter. Pero como hemos dicho, incluso en la partícula más pequeña de cada especie en DaTZaJaM hay cuatro categorías internas de DaTZaJaM. Por lo tanto, incluso en un ítem de la categoría hablante; es decir, incluso en una persona, también hay DaTZaJaM, que son las cuatro partes de la voluntad de recibir, donde el punto de Néfesh de Kedushá se arropa.

44) Antes de los trece años de edad no se puede detectar el punto en su corazón. Pero, después de los trece años, cuando  empieza a ahondar en la Torá y Mitzvot, aun sin ninguna intención; es decir, sin amor o temor, como es propio de alguien que sirve al rey, aun con Lo Lishmá, el punto en su corazón empieza a crecer y a revelar su acción.

Esto es debido a que los Mitzvot no necesitan de un propósito, y aun los actos sin propósito pueden purificar la voluntad de recibir, pero solamente en el primer grado, llamado "Inanimado". Y en la medida que uno purifique la parte inanimada de la voluntad de recibir, uno construye los seiscientos trece órganos del punto en el corazón, que son el Inanimado de Néfesh de Kedushá.

Y cuando se completan todos los seiscientos trece Mitzvot en acción, eso completa los seiscientos trece órganos del punto en el corazón, que son la parte Inanimada de la santidad de Néfesh de Kedushá, cuyos doscientos cuarenta y ocho órganos espirituales se construyen por el cumplimiento de los doscientos cuarenta y ocho Mitzvot positivos (preceptos que se deben de cumplir en acción-el traductor), y sus trescientos sesenta y cinco tendones espirituales se construyen por el cumplimiento de los trescientos sesenta y cinco Mitzvot negativos, hasta que se convierte en un  Partzuf completo de Néfesh de Kedushá. Entonces  Néfesh se eleva y se arropa en la Sefirá Maljut en el mundo espiritual de Asiyá.

Y todas las partículas espirituales del Inanimado, Vegetativo y Animal en ese mundo, que corresponden a esa Sefirá Maljut de Asiyá, sirven y ayudan al Partzuf de Néfesh de quien se ha elevado ahí; es decir, en la medida que el alma los percibe. Pues esos conceptos se convierten en el alimento espiritual dándole fuerza para crecer y multiplicarse, hasta que pueda extender la luz de la Sefirá de Maljut de Asiyá en toda la perfección deseada para iluminar al cuerpo del hombre. Y esa luz completa ayuda al hombre a agregar esfuerzo en Torá y en Mitzvot y recibir los grados restantes.

Y como hemos dicho, que inmediatamente en el nacimiento del cuerpo del hombre, un punto de la Luz de Néfesh nace y se arropa en él, así pasa aquí cuando su Partzuf de Néfesh de Kedushá nace, un punto del grado adyacente superior nace con él; es decir, el último grado de la Luz de Ruaj de Asiyá, y se arropa dentro del Partzuf de Néfesh.

Y así es en cada grado. Con cada nuevo grado que nace, aparece ahí instantáneamente el último discernimiento del siguiente grado superior. Pues esa es toda la conexión entre lo alto y lo bajo hasta la cima de los grados. Y a través de este punto -el cual existe en él desde el Superior- se vuelve capaz de elevarse al siguiente grado Superior.

45) Y a aquella Luz de Néfesh se le llama la "Luz del sagrado Inanimado en el mundo de Asiyá". Esto es porque corresponde a la pureza de la parte inanimada de la voluntad de recibir en el cuerpo del hombre. Brilla en la espiritualidad muy similar a la categoría del Inanimado en el mundo corporal (Ítem 35), cuyas partículas no se mueven independientemente, pero solamente en movimiento colectivo común a todos  las partes por igual. Y así es con la Luz del Partzuf de Néfesh de Asiyá, aunque hay seiscientos trece órganos en el, que son las seiscientas trece formas de recibir la abundancia, sin embargo estos cambios no son aparentes, sino sólo la Luz general cuya acción los circunda a todos por igual, sin distinción de los detalles.

46) Tengan en cuenta, que a pesar de que los Sefirot son Divinos, y no hay diferencia en ellos de la cabeza de Kéter en el mundo de Adan Kadmón, a través del fin de Maljut en el mundo de Asiyá, hay todavía una gran diferencia en relación a los que reciben. Pues a las Sefirot se les considera luces y Kelim (vasijas), y la Luz en las Sefirot es Santidad pura. Pero las vasijas, llamadas KaJaBTuM en cada uno de los mundos inferiores – Beriá, Yetzirá, Asiyá, no se les considera Santidad. Ellas son más bien cubiertas que ocultan la luz de Ein Sof en ellas y racionan cierta cantidad de Luz a los que la reciben, para que cada uno reciba según el grado de pureza.

Y respecto a esto, aunque la Luz en sí misma es una, nosotros llamamos a las Luces en las Sefirot NaRaNJaY porque la luz divide conforme a los atributos de los Kelim. Maljut, que es la capa más gruesa, esconde la Luz de Ein Sof. La Luz que pasa de Él a los que la reciben es solamente una pequeña porción que está relacionada con la purificación del cuerpo inanimado del hombre. Es por esto que es llamada Néfesh.

El Kli de Tifferet es más puro que el Kli de Maljut y la luz que transfiere de Ein Sof está relacionada con la purificación de la parte vegetativa del cuerpo del hombre, porque actua sobre el más que la luz de Néfesh. Esta es llamada Ruaj.

El Kli de Biná es aun más puro que el de Tifferet, y la luz que transfiere del Ein Sof se relaciona con la purificación de la parte animada del cuerpo del hombre, y se le llamada la luz de Neshamá.

El más puro de todos es el Kli de Jojmá. La Luz que transfiere de Ein Sof se relaciona con la purificación de la parte hablante del cuerpo del hombre. Se le llama la luz de Jayá, y su acción está más allá de toda medida.

47) En Partzuf Néfesh, el cual el hombre ha alcanzado a través del cumplimiento de la Torá y los Mitzvot sin intención, se arropa ya allí un punto de la luz de Ruaj. Y cuando uno se esfuerza en observar la Torá y Mitzvot con la Intención deseada, purifica la parte vegetativa de su voluntad  de recibir y en tal medida construye un Partzuf a partir del punto de Ruaj, y cumpliendo los 248 Mitzvot positivos con la intención correcta, el punto se extiende a través de los 248 órganos espirituales. Y al observar los 365 Mitzvot negativos, el punto se expande a través de sus 365 tendones.

Cuando ha sido completado con todos los 613 órganos, se eleva y se arropa en la Sefirá de Tifferet en el mundo espiritual de Asiyá, que extiende hacia él desde Ein Sof una luz más grande, llamada la luz de Ruaj, la cual corresponde a la purificación de la parte vegetativa del cuerpo del hombre. Y todos los individuos del inanimado, vegetativo y animado en el mundo de Asiyá, que se relacionan al tamaño de Tifferet, ayudan al Partzuf de Ruaj del hombre a recibir las luces desde Tifferet en su totalidad, como se ha explicado antes con la Luz de Néfesh. Por eso se le llama “Vegetativo de la Santidad”.

La naturaleza de su luz es como lo vegetativo corporal, existen diferencias distintivas en el movimiento de cada individuo, así, en la luz espiritual del vegetativo existe mucha fortaleza para iluminar  de modos únicos para cada uno de los órganos de los 613 órganos en el Partzuf de Ruaj, cada uno de ellos manifiesta la acción-poder relacionada a ese órgano. Con la extensión del Partzuf de Ruaj se  extendió también el punto del siguiente en grado elevado, es  decir un punto de la luz de Neshamá, que se arropa en su interioridad.

48) Y al observar los secretos de la Torá y los  sabores de los Mitzvot él purifica la parte inanimada de su voluntad de recibir, y construye el punto del alma, arropado en él en sus 248 órganos y 365 tendones. Cuando se completa la construcción y se convierte en un Partzuf, se eleva y se arropa en la Sefirá de Biná en el mundo espiritual de Asiyá. Este Kli es más puro que los precedentes Kelim TuM (Tifferet y Maljut). Por lo tanto extiende una gran Luz desde Ein Sof, llamada "Luz de Neshamá".

Y todos los individuos del Inanimado, Vegetativo y Animado en el mundo de Asiyá que se relacionan con el grado de Biná ayudan al Partzuf de Neshamá del hombre a recibir todas sus Luces de la Sefirá de Biná. Y se le llama también, “el Sagrado animado”, porque corresponde a la purificación de la parte animada del cuerpo del hombre. Y así es la naturaleza de su luz, como hemos visto en lo corporal animado (Cap. 37), que dá una sensación de individualidad a cada uno de los órganos de los 613 órganos del Partzuf, que cada uno de ellos está vivo y libre, sin dependencia alguna del resto del Partzuf.

Finalmente, se discierne que sus 613 órganos se consideren 613 Partzufim, únicos en su tipo del Luz, cada uno a su manera. Y la supremacía de ésta luz sobre la luz de Ruaj en la espiritualidad es como la supremacía de lo animado sobre lo inanimado y vegetativo en el mundo corporal. Y también ahí se extiende un punto de la luz sagrada de Jayá, que es la luz de la Sefirá de Jojmá con el surgimiento del Partzuf de Neshamá y se arropa en su interioridad.

49) Y cuando él ha sido recompensado con la gran luz llamada "Luz de Neshamá, cada uno de los 613 órganos del Partzuf alumbran de manera propia y única, cada uno como un Partzuf independiente.  Entonces se abre ante él la posibilidad de observar cada Mitzvá conforme a su genuina intención, pues  cada órgano del Partzuf de Neshamá ilumina el camino de cada Mitzvá que está relacionada a ese órgano.

Y a través de la fuerza de esas luces él purifica la parte hablante de su voluntad de recibir y la convierte en voluntad de otorgar. Y el punto de luz de Jayá, que se arropa en el, es construido en sus 248 órganos espirituales y 365 tendones.

Cuando es completado en un Partzuf entero se eleva y arropa  la Sefirá de Jojmá en el mundo espiritual de Asiyá, que es un Kli inconmensurablemente puro. Por tanto extiende una enorme luz desde el  Ein Sof que se llama luz de Jayá o “Neshamá a Neshamá”. Y todos los detalles de lo inanimado, Vegetativo, y Animado de Asiyá que se relacionan a la Sefirá de Jojmá lo ayudan a recibir la luz de la  Sefirá de Jojmá en plenitud.

Y también se le llama el "Sagrado Hablante", puesto que corresponde a la purificación de la parte hablante del cuerpo del hombre. Y  el valor de esa luz en la Santidad es como el valor de lo hablante en el mundo (inanimado, vegetativo, animado, hablante) corporal.  Esto significa que uno obtiene la sensación de los otros de manera que la medida de esa luz sobre la medida de lo Inanimado, Vegetativo y Animado espirituales.  Es como la ventaja del Hablante corporal sobre el corporal del Inanimado, del Vegetativo y del Animado.  Y la luz de Ein Sof arropada en ese Partzuf se le llama la "Luz de Yejidá".

50) Ciertamente debes de saber que estás 5 luces –NaRaNJaY – que fueron recibidas del mundo de Asiyá no son más que NaRaNJaY de la luz de Néfesh y aun no tienen nada de la Luz de Ruaj. Esto es porque la luz de Ruaj está presente sólo del mundo de Yetzirá, y la Luz de Neshamá del mundo de Beriá, y la Luz de Jayá solamente en el mundo de Atzilut y la luz de Yejidá solamente en el mundo de AK.

Pero todo lo que está  en lo general se encuentra en lo particular también, y hasta en el más mínimo elemento posible. Por tanto, todos los cinco discernimientos NaRaNJaY existen en el mundo de Asiyá también, aunque son solamente NaRaNJaY de Néfesh. Similarmente, todos los cinco discernimientos NaRaNJaY son hallados en el mundo de Yetzirá, los cuales son las cinco partes de Ruaj. Y también hay los cinco discernimientos de NaRaNJaY en el mundo de Beriá, que son las cinco partes de Neshamá. Y asi también es en el mundo de Atzilut, los cuales son las cinco partes de la Luz de Yejidá. La diferencia entre los mundos es como ya hemos explicado en los discernimientos entre cada uno de los NaRaNJaY de Asiyá.

51) Sabed que el arrepentimiento y la purificación no pueden aceptarse a menos que sean totalmente permanentes; que él no regresara a la insensatez, como dice el verso: “¿Cómo podemos hablar de un verdadero Tshuva (arrepentimiento)?  Cuando Él, quien conoce todos los misterios, testificara que no regresará a la insensatez.” Y así, como hemos dicho, que si uno purifica la parte inanimada de su voluntad de recibir, es recompensado con un Partzuf de Néfesh de Asiyá, y asciende y se arropa en la Sefirá de Maljut de Asiyá.

Eso significa que se le va a otorgar la purificación permanente de la parte inanimada, de tal forma que nunca regresará a la insensatez. Y entonces él se podrá elevar al mundo espiritual de Asiyá, pues el tendrá pureza definitiva y equivalencia de forma con ese mundo.

Pero respecto a los otros grados, que  hemos dicho que son Ruaj, Neshamá, Jayá y Yejidá de Asiyá, correspondientemente a ellos, uno debería purificar las partes vegetativa, animada, y hablante de la voluntad de recibir, de modo que se arropen y reciban esas Luces.  Aunque la pureza no necesita ser permanente, “hasta que Él, que conoce todos los misterios, testifique que no regresará a la insensatez”.

Esto es porque la totalidad del mundo de Asiyá, con todas sus cinco Sefirot KaJaBTuM, son en realidad nada más que Maljut que se relaciona solamente con la purificación de lo inanimado. Y las cinco Sefirot son tan sólo las cinco partes de Maljut.

Por lo tanto, ya que ha sido recompensado con purificación de la parte inanimada de la voluntad de recibir, ya tiene equivalencia de forma con la totalidad del mundo de Asiyá. Pero ya que cada Sefirá del mundo de Asiyá recibe de su discernimiento correspondiente en los mundos superiores, asi la Sefirá de Tifferet de Asiyá recibe del mundo de Yetzirá, que es todo Tifferet y la Luz de Ruaj. Y la Sefirá Biná de Asiyá recibe del mundo de Beriá, que es todo Nesahama. Y la Sefirá Jojmá de Asiyá recibe del mundo de Atzilut, que es todo Jojmá y la luz de Jayá.

Así, aunque haya permanentemente purificado su parte inanimada, si él ha purificado las tres partes restantes de su voluntad de recibir, aunque no lo haya hecho permanentemente, puede recibir las luces de Ruaj, Neshamá y Jayá de Tifferet, Biná y Jojmá de Asiyá, aunque no permanentemente. Esto ocurre porque cuando una de estas tres partes de la voluntad de recibir se despierta, de inmediato pierde estás Luces.

52) Después de que el purifica permanentemente la parte vegetativa de su voluntad de recibir se eleva permanentemente al mundo de Asiyá, donde alcanza el grado permanente de Ruaj. Ahí también puede alcanzar las luces de Neshamá y Jayá de los Sefirot Biná y Jojmá de Yetzirá que se encuentran ahí, y que son consideradas como Neshamá y Jayá de Ruaj aun antes de habérsele concedido la purificación  permanente de las partes animada y hablante, como vimos en el mundo de Asiyá. Aun así, esto no es permanente, pues después de que ha purificado permanentemente la parte vegetativa de su voluntad de recibir se encuentra ya en equivalencia de forma con toda la totalidad del mundo de Yetzirá, hasta el grado más elevado, como está escrito acerca del mundo de Asiyá.

53) Después de que purifica su parte animada de la voluntad de recibir y lo convierte en voluntad de otorgar “hasta que Él, que conoce todos los misterios, testifique que no regresará a la insensatez”,  ya está en equivalencia de forma con el mundo de Beriá. Y él se eleva allí y recibe la luz permanente de Neshamá. Y a través de la purificación de la parte hablante de su cuerpo se puede elevar a la Sefirá de Jojmá y recibir la luz de Jayá que se encuentre ahí, aunque todavía no la  haya purificado permanentemente, como con Asiyá y Yetzirá. Pero la luz tampoco brilla permanentemente para él.

54) Y cuando es recompensado con la purificación permanentemente de la parte hablante en su voluntad de recibir, se le concede la equivalencia de forma con el mundo de Atzilut, y se eleva ahí y recibe permanentemente la luz de Jayá. Y cuando es recompensado aun más, recibe la luz del Ein Sof y la luz de Yejidá se arropa en la luz de Jayá, y no hay nada más que agregar ahí.

55) Y así se aclara nuestra pregunta: ¿Por qué el hombre necesita los mundos superiores que el Creador creó? ¿Para qué los necesita? Pues ahora verás que es imposible para el hombre lograr dar satisfacción a su Creador, si no es con la ayuda de estos mundos. Pues alcanza las luces y los grados en su alma, llamados NaRaNJaY, conforme a la medida de pureza de su voluntad de recibir. Y en cada grado que él alcanza, las luces de ese grado lo ayudan en su purificación.

Así se eleva en grados hasta que alcanza las diversiones del propósito de la meta que  está en el pensamiento de la creación (Ítem 33).   Está escrito en el Zohar (Noah, Ítem 63), acerca del verso “Al que viene a purificarse se le ayuda”: Y pregunta: ¿Se le ayuda con qué? Y responde que se le  ayuda con un alma sagrada. Pues es imposible lograr la purificación deseada por el Pensamiento de la Creación, sino por medio de la asistencia de todos los grados de NaRaNJaY del alma.

56) Y debes saber que los NaRaNJaY anteriores de los cuales hemos venido hablando hasta ahora son las cinco partes en las que se divide toda la realidad. Ciertamente todo lo que hay en la totalidad existe aun en la partícula más pequeña de la realidad. Por ejemplo, sólo en la parte inanimada de Asiyá espiritual hay cinco discernimientos de NaRaNJaY por alcanzar, que se relacionan a los cinco discernimientos generales de NaRaNJaY.

Así pues es imposible alcanzar aun la Luz del inanimado de Asiyá sino a través de las cuatro partes del trabajo. Por lo tanto, no hay ni una persona de Israel que se pueda excusar de observarlos todos, conforme a su estatura. Y uno debe observar la Torá y Mitzvot con intención, a fin de recibir el nivel de Ruaj de su estatura. Y debe ahondar en los secretos de la Torá según su estatura, para recibir el Neshamá correspondiente a su estatura. Y lo mismo se aplica a  Ta´amim (sabores) de los Mitzvot, pues es imposible completar aun la luz más pequeña de Kedushá sin ellos.

57) Ahora puedes entender la aridez y la oscuridad que ha caído sobre nosotros en esta generación, como nunca hemos visto antes.  Es porque aun los siervos del Señor han abandonado la observancia y los secretos de la Torá.

El RaMBaM dijo acerca de esto: si una fila de mil ciegos camina a lo largo del camino, y hay por lo menos uno entre ellos que pueda ver, tienen la certeza de  tomar el camino correcto y no caer en una fosa o por los obstáculos a lo largo del camino, ya que van detrás del guía que tiene vista. Pero si no hay tal persona, sin duda alguna tropezará con cada obstáculo en su camino y caerán al abismo.

Y así ocurre con el asunto que se nos presenta. Si los siervos del Creador se hubieran ocupado por lo menos en la interioridad de la Torá y hubieran extendido a traer una luz completa desde Ein Sof, la generación entera los seguiría, y todos tendrían la certeza del camino y de que ellos no caerían. Pero si incluso los siervos del Creador se han distanciado de está sabiduría, no es sorprendente que la generación entera esté cayendo por causa de ellos. Y debido a mi gran pena no puedo decir más.

58) Verdaderamente  he conocido la razón: que es porque la fe se ha reducido en general, especialmente la fe en los hombres santos, en los hombres sabios de todas las generaciones. Y los libros de Cabalá y del Zohar están llenos de parábolas corporales. Por lo tanto las personas tienen temor de perder más de lo que pudieran ganar, ya que ellos que pudieran fallar en la materialización fácilmente. Y esto es lo que me alentó a componer una interpretación suficiente de los escritos del ARI y ahora el santo Zohar. Y he suprimido completamente esa preocupación, pues he probado el mensaje espiritual detrás de todo, que es abstracto y desprovisto de imagen corporal, por encima del tiempo y el espacio como verán los lectores, con el fin de permitir que todo Israel estudie el Zohar y reciba la calidez de su Luz sagrada.

Y he nombrado el comentario Sulam (La escalera), para mostrar que su propósito es como el de toda escalera - que si tienes un desván abundantemente lleno, entonces todo lo que necesitas es una escalera para alcanzarlo, y entonces toda la abundancia del mundo estará en tus manos. Pero la escalera no es el propósito en sí misma, pues si te detienes a mitad del camino y no llegas al desván, no alcanzarás el propósito.

Y es así con mi comentario al Zohar. Porque aun no ha sido creado el camino para aclarar estás palabras tan profundas. Pero no obstante he construido un camino y una entrada para todos, para que usándola se pueden elevar y escudriñar a profundidad el libro del Zohar, y  sólo así el propósito de este comentario quedará satisfecho.

59) Y todos aquellos que conocen las entradas y las salidas del sagrado libro del Zohar,  quienes comprenden lo que en él está escrito, por unanimidad están de acuerdo que fue escrito por el Divino Taná (sabio) Rabí Shimon Bar Yojai. Solo aquellos que están lejos de está sabiduría dudan de este origen y dicen, confiando en las historias fabricadas de los que se oponen, que lo escribió el Rabino Moshé de León u otros de su tiempo.

60) Y por lo que a mí respecta, desde el día en que me fue permitido mirar este libro sagrado a través de la Luz del Creador, no ha cruzado por mi mente cuestionarme sobre su origen, por la sencilla razón que el contenido de este libro trae a mi corazón el mérito del Taná Rabí Shimon Bar Yojai más allá que cualquier otro sabio. Y si yo viera claramente que el escritor fue otro, como el Rabí Moshé De León, entonces alabaría su mérito más que el de cualquier otro sabio, incluyendo al Rabí Shimon Bar Yojai.

En realidad, juzgando la profundidad de la sabiduría de este libro, si hubiera encontrado que su escritor es uno de los cuarenta y ocho profetas, lo hubiera encontrado mucho más aceptable que relacionarlo con uno de los sabios, y más aun si hubiera encontrado que Moisés lo recibió del mismo Creador en el Monte Sinaí, entonces mi mente podría estar en paz, pues tal composición es digna de él. Por lo tanto, ya que he recibido la bendición de presentar una interpretación que permite a cada lector entender su contenido, pienso que estoy completamente exonerado de esfuerzo adicional en ese escrutinio. Esto es porque cualquier lector del Zohar no se conformará con menos que el Taná Rabí Shimon Bar Yojai como su escritor.

61) Eso nos lleva a la pregunta: ¿Por qué el Zohar no fue revelado a las generaciones anteriores, cuyo mérito fue sin duda mayor que los posteriores y que fueron más dignas? Debemos  también preguntar, ¿Por qué el comentario del Zohar no fue revelado antes de la época del ARI? ¿Por qué no fue revelado a sus predecesores? Y lo más desconcertante de todo: ¿Por qué las palabras del ARI y el comentario del Zohar no fueron revelados hasta hoy en día?

La respuesta es que el mundo, durante los seis mil años de su existencia, es como un Partzuf que se divide en tres partes: Rosh (cabeza), Toj (el interior), Sof (el final); es decir, – JaBaD (Jojmá, Biná, Dá´at), JaGaT (Jésed, Guevurá, Tifferet), NeHY (Nétzaj, Hod, Yesod). O como han dicho nuestros sabios: “Dos mil años de Tohu (caos), dos mil de Torá y dos mil de los días del Mesías.

En los primeros dos milenios, considerados Rosh y JaBaD, las luces eran muy pequeñas, y se les consideraba como Rosh carente de Toj, que sólo tiene la luz de Néfesh. Esto es porque existe una relación inversa entre las luces y las Kelim (vasijas): la regla es que las primeras Kelim crecen primero en cada Partzuf, y con las luces es lo contrario – las luces más pequeñas se revisten primero en el Partzuf.

De este modo, mientras sólo las partes superiores estén en las Kelim; es decir, las vasijas de JaBaD, únicamente la luz de Néfesh se puede arropar ahi, que son las luces más pequeñas. Esto es lo que está escrito acerca de los dos primeros milenios, los años de Tohu. Y los segundos dos milenios del mundo, que son las Kelim de JaGaT, la luz de Ruaj desciende y se arropa en el mundo, que es la Torá. Por lo tanto, los milenios de en medio se llaman Torá. Y los últimos milenios son las Kelim de NeHYM (Nétzaj, Hod, Yesod y Maljut). Por lo tanto, en ese tiempo la luz de Neshamá se viste en el mundo, que es la luz más grande, de aquí el nombre – los días de Mesías.

Cada Partzuf se construye de la misma forma: en sus vasijas de JaBaD, JaGaT, hacia el Jazé (tórax), las luces están cubiertas y no empiezan a iluminar Jasadim. Esto quiere decir, que la aparición de la luz de Jojmá solamente ocurre desde el Jazé (tórax) hacia abajo; es decir, en su NeHYM. Esa es la razón por la que antes que las Kelim de NeHYM empezaran a revelarse en el Patrzuf del mundo, que son los dos últimos milenios, la sabiduría del Zohar en particular y la sabiduría de la Cabalá en general estaban ocultas del mundo.

Pero durante la Era del ARI, cuando la época de la terminación de las Kelim bajo el Jazé se acercaba,  la Luz sublime de Jojmá fue revelada al mundo por medio del alma del Divino Rabí Itzjak Luria (el ARI), quien estaba listo para recibir esa gran luz. Y por lo tanto, él revelo los fundamentos esenciales en el libro del Zohar y la sabiduría de la Cabalá, hasta que opacó a sus predecesores.

Sin embargo, puesto que las Kelim aun no estaban terminadas (ya que él murió en 1572), el mundo aun no era digno de descubrir sus palabras, y sólo se le comunicaron a unos cuantos elegidos, a quienes se les tenía prohibido expresarlas al mundo.

Y ahora, en nuestra era, cuando nos acercamos al final de los dos últimos milenios, se nos ha dado el permiso de revelar sus palabras y las palabras del Zohar a todo el mundo en gran medida, de tal forma, que de nuestra generación en adelante las palabras del Zohar se revelen más y más al mundo, hasta que se descubra en su totalidad,  como es la voluntad del Creador.

63) Ahora podrás comprender que realmente es inmenso el mérito de las primeras generaciones en comparación a la última, pues está es la regla en todos los Partzufim, tanto de los mundos como de las almas, que lo más puro es escogido el primero en el Partzuf. Por lo tanto, las más puras Kelim de JaBaD fueron seleccionadas primero en el mundo y en las almas.

Así, las almas de los dos primeros milenios eran mucho más elevadas que  las posteriores. Sin embargo, no podían recibir la luz en su totalidad porque les faltaba la parte inferior en ellos mismos y en el mundo, que es JaGaT NeHYM.

Y posteriormente también, en los milenios  intermedios, cuando las Kelim de JaGaT fueron escogidos en el mundo y las almas, las almas eran en verdad muy puras, pues el mérito de las Kelim de JaGaT que es muy cercano al de JaBaD. Sin embargo, las luces todavía se hallaban ocultas en el mundo debido a la ausencia de las Kelim por debajo el Jazé en el mundo y de las almas.

Por lo tanto, en nuestra generación, aunque la esencia de las almas es la peor, que es por lo que no se pudieron ser elegidos por Kedushá (santidad) hasta ahora, sin embargo,  ellas son las que vienen a completar el Partzuf del mundo y el Partzuf de las almas con respecto de las Kelim y el trabajo se va a completar, solamente a través de ellas.

Esto es debido a que, ahora cuando las Kelim de NeHY y  todas las Kelim, Rosh, Toj, Sof están en el Partzuf, grandes cantidades de Luz en Rosh, Toj, Sof están siendo extendidas a todos aquellos que son dignos; es decir, NaRaN completo. Por lo tanto, solamente después de la finalización de estás almas bajas las Luces Más Altas pueden revelarse y no antes.

64) En verdad nuestros sabios han preguntado sobre esto: “Él Rabino Papa le dijo a Abayei: ¿En qué fueron diferentes los primeros que tuvieron un milagro? ¿Y, en qué somos diferentes que no nos ocurre un milagro? ¿Es por el estudio? Durante los años del Rabino Yehuda, todo el estudio era Nezikin (sección del Talmud – C.R.), mientras que nosotros estámos estudiando la Mishná entera. Y cuando el Rabino Yehuda estudiaba Okatzin decía, “Yo vi a Rav y Samuel aquí, en tanto que nosotros estamos aprendiendo las trece Yeshivot en Okatzin. Cuando el Rabino Yehuda se quitaba un zapato la lluvia caía, mientras que nosotros atormentamos nuestras almas y lloramos y nadie se da cuenta. Él respondía: "Los primeros dieron sus almas a la santidad del Señor".

Así, aunque es obvio que los primeros eran más grandes que los últimos, desde el punto de vista de la Torá y de la sabiduría, al Rabino Papa y Avy se les consideró más importantes que a los primeros. Así vemos que aunque las primeras generaciones fueron más elevadas que las últimas en la esencia de sus almas, ya que lo mejor se selecciona para venir al mundo primero, con respecto a la sabiduría de la Torá es revelada mucho más en las generaciones recientes. Y esto es porque – como hemos dicho – el tamaño está siendo terminado por las últimas generaciones.  Esto es así por la razón que ya mencionamos, que la medida general es completada específicamente por los últimos.  Esto es el porque luces más completas se extienden hasta ellos, aunque su esencia sea mucho peor.

65) Y debemos preguntar por esta razón: ¿Por qué está prohibido no estar de acuerdo con lo primero en la Torá revelada? Porque en lo referente a la  parte práctica de Mitzvot – es lo opuesto; es decir, que los primeros estaban más completos ellos mismos que los últimos. Esto es porque el acto surge y se extiende de las sagradas Kelim de las Sefirot y los secretos de la Torá y sus Ta´amim del Mitzvá se extienden de las luces en las Sefirot.

Ya sabes que hay una relación inversa entre las luces y las vasijas – en las Kelim las Elevadas crecen primero (véase Ítem 62), que es la razón por la que las primeras fueron más completas en la parte práctica que las últimas. Pero con las luces, en donde las más bajas entran primero, las últimas son más completas que las primeras.

66) Ten en cuenta, que todo tiene  interioridad y externalidad. Israel, los descendientes de Avraham, Itzjak y Ya´akov, se consideran generalmente como la interioridad del mundo, y las setenta naciones se consideran como  la externalidad. Dentro de Israel también, hay interioridad, que son los de corazón íntegro, obreros del Creador, y la externalidad que  son aquellos que no se consagran completamente al trabajo de Dios. Y entre las naciones del mundo también hay partes internas, que son los Justos de las Naciones, y la parte externa, que son los rudos y destructores entre ellos.

Y adicionalmente, entre los que sirven al  Creador entre los Hijos de Israel, hay interioridad, que son aquellos a quienes se les ha otorgado con la comprensión del alma de la interioridad de la Torá y sus secretos, y la externalidad, que son aquellos que simplemente cumplen la parte práctica de la Torá.

También, en cada persona de Israel hay interioridad, que es el Israel dentro de sí, esto es el punto en el corazón, y externalidad que son las Naciones del  Mundo dentro de sí, esto es el cuerpo mismo. Pero aun las Naciones del Mundo dentro de él, son vistas como prosélitos, porque se adhieren a su interioridad, y se convierten como prosélitos de las Naciones del Mundo, que llegan y se adhieren a todo Israel.

67) Cuando una persona de Israel amplía y dignifica su interioridad,  que es el aspecto de Israel en sí, más que a su externalidad, que es el aspecto de las Naciones del mundo en él; es decir, que invierte la mayoría de su afán y labor en agrandar y elevar el aspecto de su interioridad para el beneficio de su alma, mientras labora en la mínima medida necesaria para la subsistencia del aspecto de las Naciones del Mundo en él; es decir, las necesidades de su cuerpo, como está escrito, “Haz tu Torá permanente y tu labor  temporal”, entonces uno causa que los Hijos de Israel se eleven hacia Arriba en la interioridad, y que también la externalidad del mundo, que son las Naciones del mundo, que son la externalidad, reconozcan y afirmen el valor de los Hijos de Israel.

Y -Dios lo impida- si es al contrario, y un individuo de Israel amplía y aprecia su externalidad, lo cual es las Naciones del Mundo en él, más que el Israel interno en sí, como está escrito (Deuteronomio 28), "El extranjero que se encuentra en medio de vosotros," es decir que la externalidad de la persona es lo que se eleva y emerge, y Tú, la interioridad, el Israel en tí, se hunde al fondo.  Con estas acciones uno causa que la externalidad del mundo en general -las Naciones del Mundo- logren elevarse más aun y a superar a Israel, degradándole hasta el suelo, y que los Hijos de Israel, la interioridad,  se hundan al fondo.

68) ¡Que no te asombre que una sola persona pueda causar con sus actos la elevación o la caída del mundo entero! Pues ésta es una ley inmutable que lo general y lo particular son iguales como dos gotas de agua. Y todo lo que se aplica en lo general, también es aplicado en lo particular. Y aun más, los particulares componen todo el general, porque lo general puede ser revelado solamente después de la revelación de las partes en él, de acuerdo a la cantidad y calidad de las partes. Y evidentemente, el acto de una parte eleva o hace caer el conjunto entero.

Esto aclarará las palabras del Zohar, que por medio del estudio del Zohar y la Sabiduría de la Verdad, ellos serán recompensados una redención completa del exilio. Pero ¿cuál es realmente la conexión entre el estudio del Zohar y la redención de Israel de entre las naciones?

69) De lo anterior podemos entender con detalle que la Torá también tiene interioridad y exterioridad, así como el conjunto del mundo entero. Por lo tanto, aquél que se sumerge en la Torá dispone también de estos dos grados. Y al grado que aumenta su labor en la interioridad de la Torá y sus secretos, en esa misma medida, uno hace la que la  virtud de la interioridad del mundo, que son Israel, se eleve por encima de la externalidad del mundo, que son las Naciones del Mundo. Y todas las Naciones reconocerán el mérito de Israel por encima de sí mismas, hasta que se cumplan las palabras, “Los pueblos los recogerán y los traerán a su lugar, y la casa de Israel los poseerá en la tierra del Señor” (Isaías 14:2). Así como lo escrito, “Así dice el Señor tu Dios: Yo levantaré Mi mano a las naciones y estableceré mi estandarte para los pueblos: y ellos traerán a tus hijos en sus brazos y tus hijas serán cargadas sobre sus hombros (Isaías 49: 22).

Pero si, Dios no quiera, sucediera lo contrario, y que una persona de Israel menospreciara la virtud de la interioridad de la Torá y sus secretos, la cual trata con las conductas de nuestras almas y sus grados, así como también la percepción y los sabores de las Mitzvot, en cuanto a la virtud de la exterioridad de la Torá, la cual trata solamente con la parte práctica, y aun si se dedica ocasionalmente a la interioridad de la Torá, sin embargo le asigna sólo un poco de su tiempo, cuando no es de noche ni de día, como si fuera redundante, debido a esto uno deshonra y degrada la interioridad del mundo, que son los Hijos de Israel y expande la exterioridad del mundo; es decir, de las Naciones del Mundo por encima de ellos, y éstos se humillarán y desgraciarán a los Hijos de Israel considerando a Israel como superflua y como si el mundo no la necesitara, Dios nos libre.

Y aun más, de ésta manera hacen que aun la exterioridad de las naciones del mundo se apodere de su propia interioridad. Pues los peores de las Naciones del Mundo que son los dañadores y destructores del mundo, se apoderarán cada vez más de su interioridad, que son los Justos de las Naciones del Mundo y causarán la ruina y las masacres salvajes que ha presenciado nuestra generación, que Dios nos proteja de ahora en adelante.

Así que pueden ver que la redención de Israel y, de hecho, su elevación depende del estudio del Zohar y la interioridad de la Torá. Y al contrario, toda la ruina y declive de los Hijos de Israel, es debido a que ellos abandonaron la interioridad de la Torá. Ellos han degradado su mérito y la han hecho aparentemente redundante.

70) Esto es lo que está escrito en el Tikkunim (correcciones) del Zohar (corrección 30): “Despierten y levántense por la Santa Divinidad, pues vosotros tenéis un corazón vacío, sin el conocimiento para saber y para alcanzarla, a pesar de que esté dentro de ustedes". Y el significado es, como está escrito (Isaías 40) que clama una voz dentro del corazón de cada uno de los de Israel rezando por la elevación de la Presencia Divina que es el conjunto de las almas de Israel. Pero la Presencia Divina dice, No tengo fuerzas de levantarme del polvo, pues "toda la carne no es más que heno".  Son todos, como las bestias que comen el heno; es decir, que ejecutan los preceptos sin pensar, así como las bestias, "y toda su bondad es por tanto como la flor del campo, todos sus buenos actos, son para ellos mismos".

Esto significa que con los Mitzvot que ellos ejecutan, ellos no tienen la intención de dar placer a su Creador sino que cumplen las Mitzvot para sí mismos. E incluso los mejores de ellos que han dedicado todo su tiempo a la Torá, no lo han hecho sino por el beneficio de su propio cuerpo, careciendo de la intención deseada, la de complacer a su Hacedor.

Se dice de la generación de aquel tiempo: "un espíritu se va para nunca volver", significando el espíritu del Mesías, quien debe librar a Israel de todas sus penas hasta su completa redención, cumpliendo las palabras: "porque la tierra será llena del conocimiento del Señor". Ese espíritu se retiró y no brilla más en el mundo.

¡Ay! sobre esta gente, que hace que el espíritu del Mesías parta y desaparezca del mundo y no pueda retornar al mundo.  Ellos son aquellos que hacen la Torá como seca, sin ninguna humedad de comprensión ni razón.  Ellos se limitan a la parte práctica de la Torá y ni siquiera tratan de entender la sabiduría de la Cabalá, para conocer e instruirse en los secretos de la Torá y los sabores de la Mitzvá. Ay! sobre ellos, que han causado por sus hechos la pobreza, ruina, robos, saqueos, matanzas y destrucción en el mundo”.

71) Y la razón para sus palabras es, como hemos aclarado, que mientras que todos aquellos que se sumergen en la Torá, degradan su propia interioridad y la interioridad de la Torá, dejándola como si fuera superflua en el mundo y estudiándola sólo cuando no es ni de día ni de noche, en este sentido siendo como los ciegos buscando la pared, por ello intensifican su propia exterioridad, el beneficio de sus propios cuerpos, y aun más, consideran la exterioridad de la Torá más elevada que su interioridad.  Y con estás acciones ellos causan que todas las formas de la externalidad en el mundo predominen sobre todas sus partes internas, cada una de acuerdo a su propia esencia.

Porque la externalidad del conjunto de Israel; es decir, las Naciones del Mundo en ellos, predomina y revoca la interioridad del conjunto de Israel, que aquellos que son grandes en la Torá. Y también la exterioridad entre las Naciones del Mundo -que son los destructores entre ellos-, también se intensifica y revoca la interioridad entre ellos, que son los Justos del Mundo. Y adicionalmente la exterioridad del mundo entero; es decir, las Naciones del Mundo, se intensifica y revoca los Hijos de Israel, que son la interioridad del mundo.

En tal generación, todos los destructores de las Naciones del Mundo alzan su cabeza y quieren principalmente destruir y matar a los Hijos de Israel, como está escrito (Yebamot 63): “No hay calamidad que venga al mundo sino por causa de Israel”, como dice en las correcciones citadas, que causan la pobreza y las ruinas y los robos y las matanzas en el mundo entero.

Y mediante nuestras muchas faltas, hemos presenciado todo lo mencionado en las antedichas Tikkunim, y sobre todo, el juzgamiento golpeó a los mejores de nosotros, como está escrito, (Baba Kama 60), “Y empieza primero con los justos”. Y de toda la gloria que tenía Israel en los países como Polonia y Lituania etc., queda nada más que reliquias en nuestra tierra santa.  Ahora nos incumbe sólo a nosotros -reliquias- corregir ese error terrible. Cada uno de nosotros los remanentes, asumirá con todo su corazón y su alma, de ahora en adelante, intensificar la interioridad de la Torá, dándole su lugar justo, conforme a su merito sobre de la exterioridad de la Torá.

Entonces, todos y cada uno de nosotros será recompensado con intensificar su propia interioridad; es decir, el aspecto de Israel dentro de él, o sea las necesidades del alma por encima del aspecto de nuestra propia exterioridad, o sea las Naciones del Mundo con nosotros, que son las necesidades del cuerpo. Y esa fuerza le llegará al conjunto del pueblo de Israel hasta que los pueblos del mundo dentro de nosotros reconozcan la virtud de los Grandes de Israel sobre ellos, y les escuchen y obedezcan. Y de igual modo, la interioridad de las Naciones del Mundo, que son los adeptos del Mundo, superará y vencerán su exterioridad, que son los destructores. Y la interioridad del mundo; es decir, Israel, se elevará también con todas las alabanzas y virtudes, por sobre la exterioridad del mundo, que son las Naciones. Esa fuerza llegara a la totalidad de Israel, hasta que las Naciones del Mundo dentro de nosotros reconocerán y aceptaran el merito de los grandes sabios de Israel sobre ellos, y les escucharan y obedecerán.

También la interioridad de las Naciones del Mundo, los Justos de las Naciones del Mundo, predominarán y someterán su externalidad, los cuales son los destructores.  Y la interioridad del mundo, también, quienes son Israel, se elevará en todo su mérito y virtud sobre la externalidad del mundo, los cuales son las naciones. Entonces, todas las naciones del mundo los reconocerán y aceptarán el mérito de Israel sobre ellas.

Y ellos seguirán las palabras: “y el pueblo los recogerá y los traerá a su lugar: y la casa de Israel los poseerá en la tierra del Señor” (Isaías 14:2). Y también, “Te traerán a tus hijos en sus brazos y a tus hijas serán cargadas sobre sus hombros" (Isaías 49: 22). Eso es lo que está escrito en el libro del Zohar, que “Por medio de esta composición", que es el libro del Zohar, "ellos serán librados del exilio con misericordia (Nasá 124)”. Amén, que así sea.

 

Una sierva que es heredera de su ama

Una Sierva que es heredera de su ama

Esto requiere una explicación exhaustiva. Para hacerlo claro a todos, deberé escoger interpretar el asunto por lo que surge ante nosotros por esta razón y se nos extiende a nosotros en la conducta de este mundo.

La interioridad de la exterioridad

El hecho es que las Raíces Superiores  extienden su poder en cascada hasta que sus ramas aparecen en este mundo, como está escrito en la explicación de las raíces y la rama. Como un todo, los mundos son considerados interioridad y exterioridad. Esto es similar a una carga pesada, que nadie puede alzar o mover de un lugar a otro. Por lo tanto el consejo es dividir la carga en partes pequeñas y subsecuentemente transferirlas una a la vez.

Es similar en nuestro asunto, ya que el propósito de la Creación es invaluable porque una diminuta chispa como la del alma de una persona, puede elevarse por su logro más Alto que los ángeles ministeriales, como dijeron nuestros sabios acerca del verso, “ahora se dirá a Ya´akov y a Israel: ‘¡Que es lo que Dios ha forjado!’’’ Ellos interpretaron que los ángeles Superiores le preguntarán a Israel,  “¿Qué es lo que Dios ha forjado?”

La evolución de Israel (interioridad) uno a la vez

Este regalo  vendrá a nosotros desarrollando sólo una a la vez. No sólo el propósito general llega a nosotros de esta manera sino el propósito físico, lo que es una preparación para que el propósito general a través de un  desarrollo gradual y lento.

De ahí, los mundos han sido divididos en interioridad y exterioridad, donde cada mundo contiene iluminaciones apropiadas para opera en un desarrollo lento. Y esto es llamado “la interioridad del mundo”.

Evolución instantánea de las naciones del mundo (exterioridad)

Frente a ellos están las iluminaciones que solo pueden actuar instantáneamente. Por ello cuando aparecen aquí en sus ramas mundanas y se les da el control, no solo no corrigen sino que arruinan.

Nuestros sabios lo llaman “inmaduro”, como está escrito concerniente  al Árbol del Conocimiento y Adam HaRishón, que son fruto no maduro. Esto significa que es realmente un deleite delicado, destinado a deleitar al hombre, pero en el futuro, no en el presente, mientras aun crece y se desarrolla. Es por esto por lo que lo compararon con un fruto no maduro, ya que el higo, el cual siendo también el fruto más delicado y más dulce, cuando es comido prematuramente,  dañara (molestará) al estómago de uno y este morirá.

De hecho, debemos preguntar, “¿Quién es el que trae tal acto al mundo?” Después de todo, es sabido que no hay acción en nuestro mundo  que venga sin el golpe de una Raíz Superior. Sepan que esto es lo que  llamamos “el dominio de la exterioridad”, como en el versículo, “Dios ha hecho igualmente al uno como al otro”, Contiene una fuerza que incita y apresura hacia la revelación del dominio de la interioridad, como han dicho nuestros sabios, “Yo pongo sobre ellos un rey tal como Amman, y el los forzará  a arrepentirse”.

Israel: La interioridad es el pueblo de Israel

Una vez que hemos clarificado las Raíces Superiores, aclararemos las ramas en este mundo. Sepan que una rama Una vez que hemos aclarado las Raíces Superiores, aclararemos las ramas en este mundo. Sepan que una rama que se extiende desde la interioridad es el pueblo de Israel, que ha sido elegido como un operador del propósito y corrección general. Contiene la preparación requerida para crecer y desarrollarse hasta que mueva a las naciones del mundo, también, el lograr la meta común.

La exterioridad son las naciones del mundo

La rama que se extiende desde la exterioridad es las naciones del mundo. No han sido impartidas las cualidades que los hacen dignos de recibir el desarrollo del propósito uno a la vez. En vez, son apropiados para recibir la corrección de una vez y al máximo, de acuerdo a su Raíz Superior. De ahí que cuando ellos reciben el dominio de su Raíz, destruyen las virtudes en los hijos de Israel y causan sufrimientos en este mundo.

Un esclavo y una sierva

La Raíz Superior, llamada “Exterioridad”, como hemos explicado arriba, son generalmente llamados “siervos” y “esclavos”. Esto apunta a mostrar que ellos no pretenden dañar para nada, como parecería en una observación superficial. En lugar de esto, ellos sirven a la interioridad, como el esclavo y el siervo que sirven a sus amos.

La exterioridad gobierna cuando Israel no exige profundidad en su trabajo

La regla  arriba mencionada de la exterioridad es llamada “el exilio de Israel entre las naciones del mundo”. A través de esto, ellos infligen muchas formas de sufrimiento, degradación, y ruina sobre la nación Israelita. Sin embargo, para ser breve, explicaremos solo lo que está revelado a través de una observación general, que es el propósito general. Esto es la idolatría y la superstición, como está escrito, “Pero se mezclaron ellos mismos con las naciones, y aprendieron sus trabajos” Esto es el veneno más terrible y peligroso, que destruye las almas de Israel, al traer sus vanidades más cerca de la razón humana. En otras palabras, ellos no requieren gran profundidad para entender y así plantar los fundamentos de su trabajo en los corazones de los hijos de Israel. Y a pesar de que un hombre Israelita es prácticamente incapaz de aceptar sus tonterías, al final ellos si inducen idolatría y suciedad, a evidente herejía, hasta que él dice, “todos los rostros son iguales”.

La razón para la ocultación de la Cabalá

Ahora pueden entender el tema del ocultamiento de la sabiduría de los ojos externos, así como lo que dicen los sabios, “Un gentil  no debe ser instruido en la Torá”. Parece haber una contradicción entre esto y el Taná (gran sabio en los primeros años de la Era Común) Debei Eliyahu, quién dijo, “Aun un gentil, aun un esclavo, y aun un siervo que se sienta y aprenden Torá, la Divinidad se encuentra con ellos”. Entonces, ¿por qué nuestros sabios prohibieron enseñar Torá a los gentiles?

Enseñando Torá a los gentiles

 

Verdaderamente, el Taná Debei Eliyahu se refiere a un gentil converso, o al menos a uno retirado de la idolatría, de la superstición. Nuestros sabios, de manera inversa, se referían a alguien que no se hubiera retirado de la adoración de ídolos y quisiera conocer la ley y sabiduría  de Israel y con el fin de fortalecer y reforzar su idolatría.  Y podrían decir, “¿Por qué nos debería importar si este gentil se ha vuelto más piadoso en su adoración de ídolos debido a nuestra Torá? ¿Si no ayuda, que mal hará esto?”

El llanto de RaSHBI

 

Por cierto, esto es por lo que RaSHBI clamaba antes de que el explicara un secreto importante el en la sabiduría  de lo oculto, como está escrito, “Rabí Shimon gimió, ‘Ay si digo, y ay si no digo. Si digo, los pecadores sabrán como  servir a sus ídolos; y si no digo, los amigos perderán esa palabra”’.

El estaba temeroso de que no fuera que este secreto  llegara por las manos de los adoradores de ídolos y ellos pudieran realizar su idolatría  con la fuerza de esta Mente Divina. Esto es lo que prolonga nuestro exilio  y trae sobre nosotros todas las aflicciones y las ruinas, como ahora lo vemos delante de nosotros, siendo que los sabios de las naciones del mundo estudiaron todos los libros de los hijos de Israel y los convirtieron en delicias para fortalecer su fe; es decir, su sabiduría, llamada “teología”.

Dos daños por revelar la sabiduría de Israel a las naciones del mundo

 

Ellos han cometido dos males:

  1. 1. Aparte de vestirse en nuestra túnica, decir que toda esa sabiduría es del logro de su propio espíritu santo, estas mímicas ganaron su reputación a expensas nuestras. De ahí, que ellos han fortalecido su enseñanza falsa y han obtenido la fuerza para negar nuestra Sagrada Torá.
  2. 2. Pero un daño aun mayor cayó sobre nosotros: aquel que observa su teología descubre en ella conceptos y sabiduría concerniente al trabajo de Dios que parece más verdadero y genuino que nuestra sabiduría.

Esto es así por dos razones:

La primera es que ellos son muchos, y entre ellos hay grandes y prominentes filólogos que conocen su trabajo: hacer los asuntos aceptables a gente no educada. La filología proviene de enseñanzas externas y ciertamente una sociedad de ocho mil millones de personas puede producir más y muchos más grandes filólogos de lo que nuestra sociedad de quince millones puede hacer. Por lo tanto, aquel que observa sus libros cae en dudas de que ellos puedan estar en lo correcto, o aun peor, por supuesto.

La segunda, y la razón más importante, es que los sabios de Israel ocultan la sabiduría de la religión de las masas detrás de las puertas cerradas y en toda forma. Los sabios de cada generación ofrecen explicaciones sencillas a las masas y los apartan con todo tipo de trucos de siquiera acercarse y tocar la sabiduría de lo oculto.

Ay si  yo digo

 

Ellos hacen esto por temor a que estos asuntos caigan en manos de adoradores de ídolos, como escribió RaSHBI, “Si yo digo, los pecadores sabrán como servir a sus ídolos”. Después de todo, sufrimos mucho aun por las pequeñas cosas que ellos han robado de nuestras  vasijas, lo que se ha filtrado más allá de una vigilante guardia.

La razón para el ocultamiento de la Cabalá

 

Esto aclara que  se desenvolvería  si nuestros sabios revelaran la sabiduría de lo oculto a todos. Y ya que nosotros ocultamos, siempre que nuestro plebeyo sea no apto de que se le otorguen los secretos de la Torá, no tiene conocimiento algún en  la sabiduría de la religión. Así que dicha persona es obviamente inspirado y extasiado cuando encuentra la fútil sabiduría y las explicaciones en su teología, cuya esencia  no es más que una variedad de conceptos robados de nuestro oculto, con refinamientos literarios agregados. Una vez que alguien ve eso,  dice y niega nuestra ley práctica, y termina por completo en herejía.

 

Una sierva que es heredera de a su ama

 

Esto es llamado “una sierva que es heredera de su ama”,  ya que el mismo poder  del ama – el domino de la interioridad – es por la fuerza de nuestra sabiduría y conocimiento, como está escrito, “somos distinguidos, Yo y Tu pueblo, de toda la gente que está sobres la faz de la tierra”. Y ahora la sierva ha avanzado un paso y se enorgullece en público de que ellas es la heredera de esta sabiduría. Y deberían saber que este poder de ellos es el grillete por el cual las piernas de los hijos de Israel están encadenadas en el exilio, bajo el su dominio.

 

Grilletes de exilio

 

Así la esencia  de los grilletes del exilio  y su poder es desde la sabiduría de la Torá y sus secretos, que han manejado para robar y poner en sus vasijas, pasar toda la atenta vigilancia que hemos puesto en ello. Con ello, han inducido a error a las masas, diciendo que ellos han heredado el trabajo de Dios, y ponen duda y herejía también en las almas de los hijos de Israel.

 

El shofar del Mesías

El Shofar del Mesías

La redención sólo con la fuerza de la Cabalá

Y deben saber, que los hijos de Israel no se redimen, sino después de que se revele la sabiduría de lo oculto en gran medida, como está escrito en el Zohar: “Por medio de esta composición se redimen los hijos de Israel del exilio”. Esto es así, porque hubo en ese entonces una gran esperanza de redención, ya que la escritura del Zohar fue iniciada en la época de RaSHBI, en los días de la revelación de Bar Kojba. Rabí Akiva, el maestro de RaSHBI dijo sobre éste: “por medio de la estrella de Jacob” y también después de la destrucción de Beitar hubo una gran esperanza.

La escritura del Zohar y su ocultación

Y por ello, RaSHBI se dio la licencia de revelar la sabiduría de lo oculto en sus libros del Zohar y sus Tikunim. Él lo hizo con mucho cuidado, ya que no permitió que nadie escriba sus palabras, solamente Rav Abba, quien podía revelar en forma secreta, para que solamente los sabios de Israel entendieran lo que escribe, y para que los sabios de las naciones no lo entendieran, por temor a que los malvados sepan cómo servir a sus amos. Por ello, inmediatamente al ver que era aun temprano para la redención de Israel, la ocultaron. Eso ocurrió en la época de los Savoraim, porque encontramos mucho de lo que nuestros sabios, los Savoraim, escribieron sobre el Zohar, como es sabido.

La revelación de la Cabalá es el deseo del Creador

Y de todas formas era el deseo del Creador que se revele, por ello llegó el asunto a las manos de la viuda de Rabí Moshé de León, quien heredó las escrituras del Zohar de su marido, el cual aparentemente no le comunicó la prohibición de revelar esas escrituras. La viuda de Rabí Moshé de León casualmente vendió esas escrituras, como es sabido.

Los problemas de Israel son causados por la revelación de la Cabalá

Ciertamente, hasta hoy, esto ha causado muchas ruinas en la casa de Israel, por los motivos arriba descritos.

El beneficio de la revelación de la Cabalá

No obstante, no hay mal que por bien no venga. Por ello, este dominio que las naciones obtuvieron al robar los secretos de la Torá, sirvió de fuerza propulsora para la evolución de la santidad. Es mi opinión que esta generación se encuentra en el umbral de la redención, si solo sabremos cómo diseminar la sabiduría de lo oculto a las masas.

El primer beneficio

Aparte del simple motivo de “El malvado se tragó las riquezas, y las vomitará”, esto revelará lo que hay entre mi hijo y mi suegro, y la diferencia entre la esencia del núcleo y la Klipá superior (cáscara), de la cual pelaron todos los sabios de las naciones. Esto es porque todos los campos de Israel que han renunciado a la Torá, con seguridad retornarán al Creador, y realizarán Su servicio. (Puede también ser: y lo adorarán).

El segundo beneficio

Hay otro motivo para esto. Hemos aceptado que la condición para la redención es que todas las naciones acepten la ley de Israel, como está escrito “Y la tierra estará llena del conocimiento”, como en el ejemplo del éxodo de Egipto, en cuyo caso también  la condición previa fue que incluso el Faraón reconozca al verdadero Dios y Sus leyes, y les permitiera salir.

La redención por medio de la revelación de la Cabalá a las naciones del mundo

Por ello está escrito que cada uno de los miembros de las naciones tomará a un Judío y lo dirigirá hacia la Tierra Santa. Y no es suficiente que puedan salir por sí mismos. ¿Y hay que entender, a pesar de todo, de dónde tendrán las naciones del mundo tal idea, y tal deseo? Deben saber, que eso ocurrirá por medio de la difusión de la verdadera sabiduría, entonces todos evidentemente verán al verdadero Dios y a su verdadera ley.

La diseminación de la sabiduría de la Cabalá a todo el mundo

Y la diseminación de la Cabalá a las masas se llama Shofar. Tal como lo hace la voz del Shofar, que atraviesa grandes distancias, así cundirá el eco de la sabiduría en todo el mundo, de manera que incluso las naciones escucharán y sabrán, que la sabiduría del Creador está en Israel.

La revelación de la Cabalá a todas las naciones es la revelación de Eliahu

Y este rol se dijo sobre Eliahu HaNavi, que la revelación de los secretos de la Torá se llama siempre “La revelación de Eliahu”. Y es como ellos dijeron: “Que descanse hasta que llegue Eliahu”, y también “Tishbi contestará preguntas y problemas” y por ello dijeron que tres días (la pauta es conocida) antes de la llegada del Mesías, Eliahu subirá a las cumbres de las montañas y hará sonar el Gran Shofar, etc.

La revelación de la Cabalá a todas las naciones es la condición para la redención total

Y entiendan estas pautas; que el asunto de este Shofar es únicamente la revelación de la sabiduría oculta a las masas, que es la condición previa y obligatoria que debe realizarse antes de la Redención Total.

Esto lo atestiguarán los libros que tratan de esta sabiduría, que ya han sido revelados por mí: que asuntos de máxima importancia han sido difundidos a todos como un traje. Este es un verdadero testimonio de que ya estamos al borde de la redención, y que la voz del gran Shofar ya ha sido oída, a pesar de que no en la distancia, porque suena aun muy suavemente.

Ciertamente, toda grandeza requiere una pequeñez anterior, y no hay una gran voz que no esté precedida por un suave silencio, porque esta es la característica  del Shofar: que crece progresivamente. Y quien sabe mejor que yo que no merezco para nada ser siquiera un mensajero y escriba para la revelación de tales secretos, y mucho menos de entenderlos desde su raíz. ¿Y por qué el Creador me ha causado que lo haga? Solo porque la generación lo merece, ya que es la última generación, la que se encuentra en el umbral de la redención total. Y por este motivo, es merecedora de comenzar a escuchar la voz del Shofar del Mesías, que es la revelación de los secretos, como ha sido anteriormente explicado.

 

Los cabalistas acerca de la sabiduría de la Cabalá

Los cabalistas acerca de la sabiduría de la Cabalá

Inclusive si nos encontramos con personas que son grandes en la Torá, en temor, y en sabiduría, pero que no están interesados en los secretos de la Torá debido a la sublimidad de su grado, ya que tienen muchas posesiones con las cuales ocupar su espíritu en los tesoros de la Torá y la sabiduría revelada, que no se marchite el corazón de aquel que siente una sensación interna, la presión de la sed del alma por los secretos. Pues aun si decide que este anhelo le ha llegado debido a su falta de habilidades en las cuestiones reveladas, ¿y qué? Al final, esta es nuestra tajada, y debemos estar contentos con nuestra parte, pues el Señor está cerca a todos aquellos que Le ruegan  honestamente.

Rav Raia Kook,

Orot HaTorá (Luces de la Torá), Capítulo 10, Punto 4

Concerniente a la regla de no vagar en el PaRDéS al menos que uno se haya llenado la boca y el estómago con carne y vino, esto debe ser dicho a aquel quién viene a hacer sólo lo que la Torá manda según la ley. Pues aquel que anhela y añora  aprender las cosas internas, conocer Su veracidad está bajo la regla, “uno siempre debe aprender la Torá en el lugar en el que su corazón lo desea”. Y debe ser muy fuerte y saber que aprenderá y tendrá éxito… y hacer que el anhelo de su alma a adherirse a conocer Su nombre sea permanente. Y si viese que la mayoría de los estudiantes no son así, debe saber que esto es lo correcto para ellos, para que no destruyan la santidad hasta que puedan caminar por graduaciones. Esto no tiene nada que ver con ostentaciones y jactancias, sino solamente con divisiones de la nobleza del alma

Rav Raia Kook,

Orot HaTorá (Luces de la Torá), Capítulo 9, Punto 12

No permita que el eunuco diga, “Ya que soy un árbol seco, y ¿Quién soy yo para acercarme a la santidad interior, en los libros de Cabalá?” Esto es por que todos los justos ya han acordado que este es el consejo de la inclinación y una mentira. Y aunque él no entienda todo, de todos modos, las palabras de santo Zohar tienen el poder para el alma, y son accesibles para cada alma de Israel, pequeña o grande, cada uno según su entendimiento y la raíz de su alma.

Rabí Tzvi Hirsh Horovitz de Backshwitz,

Hanhagot Yesharot (Dirección Correcta), Punto 5

Si mi gente me hubiera prestado atención en esta  generación, cuando la herejía aumenta, hubieran estudiado El Libro del Zohar y los Tikkunim (correcciones), los hubiera contemplado con los niños de nueve años.

-Rav Itzjak Yehudá Yehiel de Komarno,

Notzer Jésed (Observando la Misericordia), Capítulo 4, Enseñanza 4

No hay limitaciones en el estudio de EL Zohar pues es en su mayoría son Midrashim (comentarios). El Jafetz Jaim usado para evocar a todos a estudiar El Zohar de esa Parasha (sección semanal de la Torá) cada Shabbat, hasta en hombres solteros.

Rav Yosef Ben Shlomo de Pojin,

Josafot Binian Yosef (Suplementos de Construcción de Yosef)

Sin el conocimiento de la sabiduría de la Cabalá, uno es como un animal, ya que uno sigue los Mitzvá sin sabor, sólo rutinariamente. Esto es similar a los animales que se alimentan de paja, sin el sabor de la comida humana. E inclusive si uno es un importante hombre de negocios, ocupado en muchas negociaciones, él no está exento de ocuparse en esta sabiduría.

–El Santo Rav de Ziditshov,

Sur MeRa VeAseh Tov (Sal de la Maldad, y Haz el Bien)

La Torá es sólo un medio. La dedicación a ésta debería ser con deseo y profundo deseo por Devekut (adhesión) con el Creador. Ninguna otra intención es permitida en el Salón de Dios. Claramente, si los estudiantes de la Torá se hubiesen engranado en ella con ardiente amor a Dios en sus corazones, y el deseo de adherirse a Él llenara todo su ser, no habría ningún argumento acerca de la interioridad de la Torá. Todos acudirían el Salón del Rey, para ocuparse en la sabiduría de Cabalá y en el Santo Zohar la mayor parte de su día, y hasta la mayor parte de su tiempo.

– El Camino del PaRDéS, Vol. 11,

Parashat vaIshlaj, noviembre de 1996, Tomo 515/3

La Cabalá trata con el alcance del conocimiento del Creador, el cual es Su singularidad… pues además de ocuparse en ello y alcanzarlo, uno conoce El Nombre y alcanza los secretos de la Torá y los sabores de los Mitzvot, que, en si mismos reviven el alma. Esto es así ya que  a través de ellos, el alma es fortificada y se adhiere a su Hacedor. También, extendiéndose de esto están la apropiada observación de los Mitzvot al excitar el corazón de aquellos quienes los conocen, y los realizan completamente.

Avodat HaKódesh (El Trabajo Santo),

“El Propósito”, Capítulo 70

En los tiempos del Mesías, la maldad se incrementa e imprudencia y vicio lideraran por las cabezas de la multitud mixta. Entonces la Luz Escondida aparecerá del Cielo –El Libro del Zohar, seguido por los escritos del Santo ARI. Y este aprendizaje desenraizará la maldad de su alma. Será recompensado con la adhesión a la Luz Superior, y se le otorgarán todas las virtudes del mundo, es por este motivo que esta Luz apareció.

Y la esencia de su estudio en la interioridad de la Torá será el alcanzar iluminación y vivacidad Divina en su alma durante su estudio y durante todo el día. El ARI dijo que en ese tiempo lo escondido será revelado, y que el aprendizaje de los secretos de la Torá y la revelación de los secretos a todos los de Israel dan alegría al Creador.

Heijal HaBrajá (El Palacio de la Bendición),

Dvarim (Deuteronomio) 20.8

El estudio de El Libro del Zohar está por encima de todos los estudios y es una gran corrección para el alma. Dado que la totalidad de la Torá es los Nombres del Creador, está, sin embargo, vestido de historias, y el que lee las historias piensa que son literales. No obstante, en El Libro del Zohar, los secretos en sí son revelados, y el lector sabe que son los secretos de la Torá, aunque no entienda debido a la pequeñez su alcance, y la profundidad de lo alcanzable.

-Señalando con el Dedo, Punto 44

¿Por qué entonces los Cabalistas obligan a cada persona a estudiar la sabiduría de la Cabalá? De hecho, hay una gran cosa en esto, digno de ser difundido: Hay un maravilloso recurso inestimable para quienes se dedican a la sabiduría de la Cabalá. A pesar de que no entienden lo que están aprendiendo, a través del anhelo y el gran deseo de entender lo que están aprendiendo, que despiertan en ellos las luces que rodean sus almas.

Esto significa que toda persona de Israel está garantizada alcanzar finalmente todos los maravillosos logros que el Creador ha calculado en el Pensamiento de la Creación de deleitar a toda criatura. Uno que no ha sido recompensado en esta vida será recompensado en la próxima vida, etc., hasta que complete el Pensamiento del Creador para sí.

-Rav Yehudá Ashlag (Baal HaSulam),

“Introducción al Estudio de los Diez Sefirot,” Punto 155

El mérito de contemplar las palabras del Dios Viviente en El Libro del Zohar y todo lo que le acompaña, y las palabras de la sabiduría de la verdad, es inconmensurable e inestimable. Especialmente con las claras palabras del ARI.

E incluso si uno aun no ha llegado a entender el quid de la cuestión en a través de un profundo escrutinio, a través de la dedicación constante, las puertas de la Luz y las puertas de la sabiduría se mostrarán a todos los que caminan en el camino de Dios en totalidad, cuya alma ansía la cercanía del Salón del Rey. De esta manera, serán bendecidos todos los que se ofrecen voluntariamente a ocuparse en la sabiduría, incluso para una o dos horas al día, todos los días. El Creador añade un acto a un buen pensamiento, y será considerado como permanente, siempre y todos los días, en el Señor de la Corte y Su Morada, en los secretos de la Torá.

- Rav Raia Kook,

Quien Ama Israel con Santidad, 232

Aquellos quienes se ocupan solamente en las vestimentas de la Torá están gravemente equivocados, que Dios se apiade de ellos. Y cuando la demanda del Creador se abandona y la mayoría de la multitud de los sabios de la Torá no conocen su propósito, y consideran que la sabiduría de la Torá y su propósito como mera adicción de alguna broma a las leyes –las cuales, aunque verdaderamente sagradas y preciosas – No iluminan nuestras almas.

Rav Raia Kook,

Igrot (Cartas), Vol. 2, 8

Escribo sólo para evocar el corazón de los discípulos de los sabios a ocuparse en el estudio de la interioridad de la Torá y el estudio de El Santo Zohar tan diligentemente como la Mishná y la Guemará. Sin embargo, no todos están listos para ello debido la naturaleza de sus almas. Por lo tanto, aquel que no es capaz, y cuyo corazón es entusiasta, debería prolongar el buen humor en la Mishná y la Guemará . Pero aquel que es capaz de profundizar en la sabiduría de la Cabalá, debe dedicar la mayor parte de su estudio para conocer su Hacedor.

- Rav Raia Kook,

Igrot (Cartas), Vol. 1, 41-42

Los jóvenes, o los que se encuentran onerosos y poco deseo por la Luz Interior, deben, al menos, hacer como regla dedicar una o dos horas al día a la sabiduría de la verdad. Con el tiempo, sus mentes se ampliarán y se desarrollará éxito abundante en su estudio de la esencia de la Torá, así como, y su fuerza en el escrutinio se acumulará y crecerá con ideas puras y la ampliación de la mente.

- Rav Raia Kook,

Igrot (Cartas), Vol. 1, 82

Mientras que los ortodoxos insistan en decir, “¡No! Sólo Guemará y Mishná, sin leyendas, ni ética, ni Cabalá, ni tampoco investigación”, se aminorarán. Todos los medios que utilizan para protegerse a sí mismos, sin tomar la verdadera pócima de la vida, la Luz de la Torá en sus interiores, más allá de lo tangible y lo obvio – lo revelado de la Torá y los Mitzvot - son totalmente incapaces de llevarlo a su meta en todas las generaciones, y especialmente en nuestra generación, a menos que esté acompañado por la expansión de muchas raíces espirituales.

- Rav Raia Kook,

Igrot (Cartas), Vol. 2, 232-233

No prestamos atención a la voz de los verdaderos profetas, la voz de los mejores de los sabios de todas las generaciones, la voz de los justos y los Jassidim, los sabios de la moral, los sabios de estudio y de secretos, a los que claman en voz alta que el río del estudio práctico, en última instancia, se secará, a menos que atraigamos constantemente a éste el agua de la sabiduría de la Cabalá.

- Rav Raia Kook,

Orot (Luces), 101

La redención solo llegara por medio de el estudio de la Torá, y la redención es el estudio primario de la Cabalá.

–El Gaon de Vilna (GRA),

Even Shleima (Un Peso Perfecto y Justo), Capítulo 11, Punto 3

Cuando se ocupa en su composición, uno evoca el poder de las almas y el poder de aquellos justos con la fuerza de Moshé (Moisés), esto es así por que mientras se ocupan de ella, renuevan la Luz generada, la cual fue creada durante su composición, y la Divinidad brilla e ilumina desde esa Luz como cuando fue creada. Y todo aquel quien se ocupa en ella renueva ese mismo beneficio y esa primera Luz, la cual RaSHBI y sus amigos habían revelado cuando componían.

Or Yakar (Luz Preciosa),

Puerta 1, Punto 5

El estudiar el Santo Zohar purifica el cuerpo y el alma y es capaz de traer redención pronta en nuestros días.

Rav Efráim Ben Avraham Ardot,

Mate Efráim (La Vara de Efráim), La Punta de La Mate (vara), Punto 23

Por el poder de este santo estudio seremos redimidos del exilio, y con nada más que ese estudio. La recompensa de este estudio es mayor que la totalidad de la Torá y todas los Mitzvot. Si uno se ha ocupado en esta sabiduría después de que su  alma ha abandonado el cuerpo, está exento de todo juicio. Aquel que se dedica a la sabiduría de la Cabalá, a conocer los secretos de la Torá y los sabores de los Mitzvot de acuerdo con el secreto, es llamado “hijo del Creador”.

-Sefer HaBrit (El Libro del Pacto),

Parte 2, Artículo  12, Capítulo 5

Aquel que no estudia esta sabiduría es como quien vive en el extranjero. Es similar al que no tiene ningún otro Dios, cuyo deseo aumenta y la inclinación desvía y trae dudas en la fe. Pero aquel que es valiente y se ocupa en la sabiduría de la Cabalá no tendrá ninguna duda en los caminos de Dios.

-El Santo Rav de Ziditshov,

Sur MeRa (Sal del Mal), 69

Y  retornareis y distinguiréis entre el justo... el siervo de Dios, y aquel que no Le sirve a Él: El siervo de Dios es aquel que se ocupa en el Talmud y El Zohar. Aquel que no Le sirve sólo a Él se involucra solamente en el Talmud, y no participa en El Zohar.

-Maayan Ganim (Fuente de Jardines),

Capítulo 1, Punto 2

No permita que el temor del estudio entre en su corazón, pues mediante el estudio, los 248 órganos y 365 tendones serán y santificados purificados. Usted será capaz de purificar y santificar a cada órgano, ser un carruaje para la Shejiná (divinidad), y acelerará el final del exilio.

-Heijal HaBrajá (El Palacio de la Bendición),

Bereshit, p. 32

Es sabido que el estudio de El Zohar es efectivamente competente. Saber que el estudio de El Zohar crea deseo, y las santas palabras de El Zohar firmemente evoca al trabajo de Dios.

-Rav Najman de Breslev,

Conversaciones de Rav Najman, 108

Principio del formulario

El conjunto de la sabiduría de la Cabalá es sólo saber la guía de la Voluntad Superior, ¿Por qué ha creado todas estas criaturas, que quiere de ellas?, ¿Cuál será el final de todos los ciclos del mundo, y cómo se interpretan todos estos ciclos del mundo, que son tan extraños. Esto se debe a que la Voluntad Superior ya había calculado el ciclo de esta Guía, la cual termina en la absoluta exhaustividad. Y estas medidas son lo que nosotros interpretamos como Sefirot y mundos.

-Rav Moshé Jaim Lutzato (RaMJaL),

Dá´at Tvunot, p 21

El estudio de la Cabalá, sé que usted no quiere estudiar, excepto de que sea más grande que usted. Y no lo encontrará, salvo en el estudio de El Libro del Zohar. Sin embargo, antes de cada estudio, resuelva dentro de sí, a no convertirlo en hábito, sino hacerlo sólo para el Creador. Y no siempre es lo mismo: a veces, usted será capaz de estudiar por el Creador con fervor, a veces será recompensado con el orar con un pensamiento puro, y a veces con un pequeño pensamiento, pero siempre con el pensamiento para beneficio del Creador.

- Rav Meshulam Feibush,

Yosher Divrei Emet (Sinceridad, Palabras de la Verdad), p. 25

Si él estudia en la verdad, y con temor a pecar, entre más estudie, más se entregará y se verá lejos de la verdad, y estará seguro que llegará a temer el pecado. Pero cuando estudia para ser un erudito de broma, experto en normas para juzgar y para instruir, entre más argumentos y opiniones añada, más le dolerá y mayor será el corazón. Efectivamente, por esta razón, el torpe camina en la oscuridad, entre todo tipo de pasiones y mentiras, y perderá sus años con un corazón deseoso.

- Rav Meshulam Feibush,

Yosher Divrei Emet (Sinceridad, Palabras de la Verdad), p 39

Todos los sabios de las naciones no saben en Yetzirá lo que el más pequeño de Israel sabe. Y el beneficio de la demás enseñanzas está en ser una escalera para la sabiduría de conocer al Creador.

- Rav Moshé Ben Najman, Los Escritos del Ramban,

Artículo Torát haTemima (La Ley del Señor Es Perfecta), p 155

Cuando uno se ocupa en esta sabiduría, mencionando los nombres de las Luces y de las vasijas relacionadas con su alma, ellas inmediatamente brillan sobre él en un cierto grado. Sin embargo, brillan para él sin vestir el interior de su alma, por falta de vasijas capaces de recibirlas. Pero, la iluminación que se recibe una y otra vez durante el estudio atrae para sí la gracia de lo Alto, impartiéndole abundante santidad y pureza, lo que le traen mucho más cerca para alcanzar perfección.

-Rav Yehudá Ashlag (Baal Hasulam),

“Introducción Al Estudio de los Diez Sefirot,” Punto 155

De ello se deduce, que todos los rechazos que ha experimentado han venido del Creador. Todos ellos vinieron a impulsarle a desarrollar la espiritualidad, para no conformarse con su estado. Estos rechazos no fueron castigos por malas acciones, las cuales cometió porque no podía superar las obstrucciones. Mejor dicho, sólo aquellos que el Creador desea acercar, el Creador Mismo envía ayuda desde lo Alto, utilizando estos rechazos. Esta ayuda se envía sólo a aquel con un verdadero deseo de elevarse por encima este mundo. Esa persona recibe ayuda desde lo Alto, siéndole mostrado constantemente cual deficiente es, que no está avanzando en la espiritualidad, y se le envía pensamientos y opiniones en contra de la singularidad de las acciones del Creador.

-Rav Yehudá Ashlag (Baal HaSulam),

Shamati (Escuché), Artículo  1, “No hay Nadie Más que Él”

Uno debe saber que nunca llegará a conocer la verdadera medida de la importancia de la conexión entre el hombre y el Creador, porque no puede evaluar su verdadero valor. En lugar, tanto como uno le aprecie, así alcanzará su mérito e importancia. Hay un poder en esto, ya que de esta manera, a uno se le puede impartir permanentemente esta iluminación.

-Rav Yehudá Ashlag (Baal HaSulam),

Shamati (Escuché), Artículo  4, “El Motivo de la Pesadez”

No hay necesidad de la ascesis, y no hay necesidad de corregir lo externo. No corrija su externalidad, sino sólo su interioridad, ya que sólo su interioridad está a Punto de ser corregida. La causa primaria de la corrupción de la interioridad es el orgullo y el egocentrismo. Si desea limpiar sus pecados, debe ocuparse en la anulación del egocentrismo en lugar de ascetismo, sentir que usted en el más bajos y el peor de todas las personas en el mundo. Sin embargo, uno debería notar y disminuirse a sí mismo sólo ante las personas oportunas, ante nuestra sociedad, y no ante extraños.

-Rav Yehudá Ashlag (Baal HaSulam),

Pri JaJám (El Fruto del Sabio), p 75

Estudie un libro de Cabalá, e incluso si no comprende, diga las palabras de El Zohar, pues pueden purificar el alma.

- El Libro de Oración del Rav Yaakov Kapil,

Sección “La Intención en el Estudio”

La interioridad de la Torá es vida para la interioridad del cuerpo, lo cual es el alma y la externalidad a la externalidad del cuerpo. Y quienes se dedican en las intimaciones y los secretos, la inclinación del mal no puede provocarles.

-El Gaon de Vilna (GRA),

Even Shleima (Un Peso Perfecto y Justo), Capítulo 8, Punto 27

Aquel quien hace un amplio estudio, estudiará en su mayoría en El Zohar, inclusive si no lo entiende. Después de todo, ¿Por qué habría de importarle si no entiende, ya que, de todas formas, es una cura?

-Breves Artículos del Antiguo Admor, p 571

Aquel a quien no se le ha concedido el entendimiento, leerá las palabras, de todas formas, ya que las palabras pueden limpiar el alma e iluminarla con maravilloso resplandor.

-Rav Jaim HaKohen,

Buena Orientación, Punto 45

Oírme mis hermanos y amigos, quienes ansían y buscan de la verdad, la verdad del trabajo del corazón - para contemplar la amenidad del Señor y para visitar a Su Salón: Mi alma se doblará y aferrará a El Libro del Zohar, pues el poder de ocuparse en el libro sagrado es conocido desde nuestros antiguos sabios.

-El Santo Rav de Ziditshov,

Sur MeRa (Sal del Mal), p. 4

Es cierto que aceptamos que hasta para aquel que no sabe nada, las palabras de El Zohar pueden purificarle el alma.

-Rav Tzvi Shapira Elimelej (MAHARTZA),

El MAHARTZA Adiciones, Punto 9

Una nueva Luz es renovada cada momento, hasta que realmente se convierte en una nueva creación, a través de El Zohar y nuestro maestro el ARI.

-Heijal HaBrajá (El Palacio de la Bendición),

Dvarim (Deuteronomio), p 11

Toda y cada carta en El Libro del Zohar y los escritos de nuestro gran maestro, del Rav Jaim Vital... son grandes correcciones para el alma, para corregir todas las encarnaciones.

-Rav Itzjak Yehudá  Yehiel de Komarno,

Notzer Jésed (Observando la Misericordia), Capítulo 4, Enseñanza 20

Él dijo, “Antes de la llegada del Mesías, la herejía y epicureísmo se incrementará en el mundo”. El consejo para esto es decir meticulosamente El Zohar todos los días, incluso si uno no entiende lo que está diciendo, ya que el decir El Zohar puede limpiar el corazón.

-La Luz de los Rectos,

Meira Dejia

Una hora de estudio de El Zohar corregirá más que todo un año de estudiar lo literal no podrá.

 -Rav Shalom Ben Moshé Buzzaglo,

El Trono del Rey, Tikkún 43, Punto 60

El Creador no siente la alegría en Su mundo, excepto al ocuparse en esta sabiduría. Además, el hombre fue creado solamente para estudiar la sabiduría de la Cabalá.

- Rav Jaim Vital,

Prefacio al Portal de las Introducciones

Si usted dijese, “¿Qué beneficio hay en estas correcciones?” Sepa que hay un gran beneficio. En primer lugar, ya no está perdido, sino le cuidan hasta el final de los días. En segundo lugar, cuando estas grandes acciones se despliegan por dentro, aunque las propias acciones no salgan, una iluminación desde las mismas llega, para rendir enormes correcciones en la redención general. Pero, para sacar esa pequeña iluminación, todas estas enormes acciones son requeridas, ya que están encerradas dentro.

- Rav Moshé Jaim Lutzato (RaMJaL),

Adir BaMarom (El Todopoderoso en lo Alto), p. 17

Todos los Mitzvot que están escritos en la Torá o los aceptados, los que los Patriarcas establecieron, aunque son en la mayoría acciones o palabras, son todos para corregir el corazón, “Pues el Señor busca todos los corazones, y comprende todas las inclinaciones de los pensamientos”.

-Rav Avraham Even Ezra,

Yesod Morá, p. 8b

Si uno quiere saber, y pide al Creador entender la conexión, esto es llamado “oración.” Y es algo grandioso y muy importante, ya uno tiene conexión con el Creador, y desea algo de Él.

-Rav Barúj Ashlag,

Dargot HaSulam (Peldaños de la Escalera), Vol. 2, Artículo 561, “Oración”

La oración es llamada “el trabajo en el corazón”, puesto que el corazón es Maljut, el corazón lidera todos los órganos.

- Rav Moshé Jaim Lutzato (RaMJaL),

Adir BaMarom (El Todopoderoso en lo Alto), p 234

Pero la oración es más especial para el corazón. Primero le toca, y lo prepara para comprender adecuadamente a los órganos. Y toda la fuerza de la corrección es que el corazón, en todos sus aspectos, se aferrará al Nombre HaVaYaH, que significa ZA, y se incluirá en él.

- Rav Moshé Jaim Lutzato (RaMJaL),

Adir BaMarom (El Todopoderoso en lo Alto), p 242

Usted puede ver, por tanto, la necesidad absoluta para cualquier persona de Israel… de ocuparse en la interioridad de la Torá y sus secretos. Sin esto, la intención de la creación no se completará en el hombre. Esta es la razón por la cual reencarnamos, generación tras generación, a través de nuestra generación actual, el resto de las almas en la que la intención de la creación no se ha completado, ya que no han alcanzado los secretos de la Torá en las generaciones anteriores.

-Rav Yehudá -Rav Yehudá Ashlag,

“Introducción al Libro, De la Boca de un Sabio”

Ser favorecido por el Creador, o lo contrario, no depende de la persona. Más bien, todo depende del Creador. Y uno que no ha adquirido una mente espiritual no puede entender por qué el Señor le ha favorecido ahora y por consiguiente acercado más, y subsecuentemente le abandonó, ya que uno lo entiende sólo después de la entrada a la espiritualidad.

-Rav Yehudá Ashlag (Baal HaSulam),

Shamati (Escuché), Artículo 1, “No hay Nadie Más que Él”

Un verdadero lugar en la espiritualidad es llamado el lugar de la realidad, ya que cualquier persona que llega a ese lugar ve la misma forma que la otra. Sin embargo, algo imaginario no es llamado un lugar real, ya que es imaginario y, entonces, cada quien se lo imagina de manera diferente.

-Rav Yehudá Ashlag (Baal HaSulam),

Shamati (Escuché), Artículo 98, “La Espiritualidad Es llamada Eso Que Nunca Será Perdido”

Los ángeles no conocen los secretos de la Torá. Además, no alcanzan a su Hacedor como lo hacen las almas - demandando la Torá y, a través de ésta, alcanza al Creador, la grandeza del Hacedor, y la ascensión. Toda la Torá habla de nada más que la existencia del Hacedor y Sus Sefirot y Sus operaciones en ellos. Y cuanto más uno estudia sus secretos, mejor, ya que uno pronuncia Su mérito y hace maravillas en los Sefirot.

-Rav Moshé Cordovero (RAMAK),

Conoce al Dios de tu Padre, 40

No conocemos al Creador desde el mundo y mediante el mundo, sino desde dentro de nuestra alma, desde Su cualidad Divina.

-Rav Raia Kook,

Igrot (Cartas), Vol. 1, 45

La Sabiduría del secreto no se le otorga a una sola persona, ya que todos tienen una parte en la Torá, puesto que el objetivo es solamente conocer al Creador. Además, le es imposible a una sola persona alcanzar toda la sabiduría, si es que todas las personas en el mundo no la alcanzan. En efecto, “Su marido es conocido en las She'arim (puertas)”. En Shi'urim (medidas), cada uno tiene un Shi'ur (medida) en la Torá, para conocer su Hacedor.

-Rav Moshé Cordovero (RAMAK),

Conoce al Dios de tu Padre, 93

Hay quienes sólo examinan la Torá literal y las cuestiones literales. Estos estarán avergonzados en el Próximo Mundo, ya que no hay cuestiones literales allá, sólo sus secretos, para que pueda negociar con el resto de los justos, los estudiantes de los secretos de la Torá que están allá. De lo contrario, serán rechazados, al lugar de los estudiantes de lo literal.

Y los que profundizan en el secreto tienen una parte en Biná, por lo que brillarán e irradiarán desde allí, desde el secreto de la interioridad de la Torá, y en la mediad de la clase de nivel; es decir, como el resplandor del firmamento. No hay recompensa como la recompensa de los discípulos de la Torá y el conocer sus secretos, para la gloria de su Creador.

-Rav Moshé Cordovero (RAMAK),

Conoce al Dios de tu Padre, 148

 

Felices son aquellos que se dedican a la Torá para conocer la sabiduría de su Señor. Ellos conocen y observan los Secretos Superiores. Cuando una persona que se ha arrepentido deja este mundo, y se queda sólo con las transgresiones que la muerte expira, mediante esto; es decir, la muerte, todos los juicios del mundo salen de él. Además, se abren ante él trece puertas de los secretos del Persimón Puro, de las cuales depende la Sabiduría Sublime.

-El Libro del Zohar (Con el comentario Sulam),

El Cantar de los Cantares, p 148

 

No es sin razón -de acuerdo a su voluntad– que ellos determinaron lo impuro, puro, prohibido, permitido, Kosher, y vedado. Son más bien juzgados desde la interioridad de la Torá, como es sabido por aquellos que conocen la sabiduría de lo oculto.

-Rav Jaim Vital, Los Escritos del ARI, El Árbol de la Vida, Parte 1, “Introducción de Rav Jaim Vital”, 3

 

Uno que no ha visto la Luz de la sabiduría de la Cabalá, nunca ha visto la Luz. Esto se debe a que entonces él entiende y aprende el secreto de Su Singularidad y Su Guía. Y todos aquellos que se retiran de la sabiduría de la Cabalá de retiran de la eterna vida espiritual.

- Rav Isaías Horowitz (El Santo Shlá),

“Primer Artículo”, p. 30

 

Quién no ha visto la Luz de El Libro del Zohar nunca ha visto la Luz.

- Rav Tzvi Hirsh de Ziditshov,

Atéret Tzvi (Una Corona de Gloria) Parashat BeHaalotja

 

Debe ser conocido porque se nos manda, “Conoce este día, y colócalo en tu corazón, que el Señor, Él es Dios”. Por lo tanto, debemos saber, y no sólo a creer, pues los asuntos tienen que tener sentido.

- Rav Moshé Jaim Lutzato (RaMJaL),

La Guerra de Moisés, “Reglas”, p 349

 

No habrá en usted dios extraño -Dios no será un extraño para usted, dentro de usted.

-No hay Nada Más Completo que un Corazón Roto

(Dichos del Rav de Kotzk), p. 42

 

El alma se extiende en las partes del cuerpo y se incluye en un todo único en el corazón, mediante la comprensión. Este es el significado de “el corazón comprende” (Berajot 61), puesto que la comprensión del corazón es la vista, ya que los ojos ven, igual es el entendimiento del alma, que es sólo observación.

- Rav Moshé Jaim Lutzato (RaMJaL),

Adir BaMarom (El Todopoderoso en lo Alto), p 274

 

Cada uno alcanza el alcance individual, de acuerdo a su propio grado y según el tiempo.

- Rav Moshé Jaim Lutzato (RaMJaL),

Adir BaMarom (El Todopoderoso en lo Alto), p 279

 

En verdad, quien logra el conocimiento verdadero puede ver tres cosas: la verdadera Guía oculta, el aspecto superficial de la Guía, que no es la verdad, de donde se origina este aspecto, y la forma en que se conecta a la Guía.

- Rav Moshé Jaim Lutzato (RaMJaL),

Adir BaMarom (El Todopoderoso en lo Alto), p 459

 

El Baal Shem Tov ordenó a su pueblo a estudiar las palabras de El Zohar antes de orar.

-Rav Itzjak Bar Ishaiah Atia,

Doresh Tov (Exigiendo Bondad), Referente a El Zohar

 

No alcanzará la vida, sino solamente a través del estudio de El Zohar... Y en esta generación es imposible atraer a la Shejiná (Divinidad) Superior, sino solo a través de El Zohar y los escritos de Rav Jaim Vital.

-Heijal HaBrajá (El Palacio de la Bendición),

Dvarim (Deuteronomio), 58

 

En este día, cuando el santo libro - El Zohar - fue escrito, el cual viene de la iluminación de la buena Luz oculta... brilla para nosotros en el exilio hasta que, por su mérito, el Mesías aparecerá. Dejemos que esta Luz sea la Luz del Rey Mesías.

-Rav Tzvi Shapira Elimelej (MAHARTZA), Bnei Isasjar (Los hijos de Isasjar), “Artículos para el mes de Iyar”, Artículo 3, Punto 4

 

Es sabido mediante libros y autores que el estudio de la sabiduría de la Cabalá es una absoluta necesidad para cualquier persona de Israel. E incluso si uno ha aprendido toda la Torá y ha memorizado la Mishná y el Guemará, si uno también se llenase de virtudes y buenas obras más que todos sus contemporáneos, pero no ha aprendido la sabiduría de la Cabalá, deberá reencarnar en este mundo para estudiar los secretos de la Torá y la sabiduría de la verdad.

-Rav Yehudá Ashlag,

“Introducción al Libro, De la Boca del Sabio”

Me alegro de haber nacido en la generación cuando ya está permitido dar a conocer la sabiduría de la verdad. Y si me preguntase, “¿Cómo puede saber que está permitido?” Le contestaré que se me ha dado permiso para revelarla. Esto significa que hasta ahora, los medios por los que son posibles engranarse públicamente, ante cada nación y denominación, y explicar plena y correctamente cada palabra, no había sido revelado a ningún sabio.

Yo, también, he jurado por mi maestro a no revelar, al igual que todos los estudiantes antes que yo. Pero este juramento y esta prohibición aplica únicamente a las maneras dadas oralmente de generación a generación, desde los profetas y antes. Si estas maneras hubiesen sido reveladas al público, hubieran causado mucho daño, por razones conocidas sólo por nosotros.

Sin embargo, la manera que entablo en mis libros es permitida. Además he recibido instrucciones de mi maestro para ampliar tanto como pueda. Lo llamamos “la manera de vestir de los asuntos”. Esto no depende del genio del sabio en sí, sino en el estado de la generación, como nuestros sabios dijeron, “El pequeño Samuel era digno, etc., pero su generación era indigna”. Esta es el motivo por el que digo que soy recompensado con la manera para divulgar la sabiduría es por causa de mi generación.

-Rav Yehudá Ashlag,

Pri HaJám (El Fruto del Sabio), Artículos, “La Enseñanza de la Cabalá y su Esencia,” p.165

Debemos establecer seminarios y componer libros, para acelerar la difusión de la sabiduría a través de la nación. No era así antes, por temor a que discípulos indigno se mezclasen. Y esto era el motivo principal de la prolongación del exilio, por tantos pecados nuestros, hasta el día de hoy... Muchos deambularán, y el conocimiento aumentará entre todos los que sean dignos de él. Por eso, pronto serán recompensados con la venida del Mesías y la salvación de nuestras almas pronto en nuestros días, Amén.

-Rav Yehudá Ashlag,

El Libro de las Introducciones, “Introducción al Libro, El Árbol de la Vida”, Punto 5, p. 205

Debido a la exhaustiva prevención del estudio espiritual de los asuntos de Dios, el concepto de la Divinidad se está atenuando, por falta de trabajo purificado en la mente y el corazón. Esta es la herejía de los días del Mesías, cuando la sabiduría Divina está agotada en Israel y en todo el mundo.

-Rav Raia Kook,

Orot (Luces), p 126

Convirtiendo los corazones y ocupando las mentes con nobles pensamientos, cuyo origen son los secretos de la Torá, se ha convertido en una necesidad absoluta en la última generación.

-Rav Raia Kook,

Rocío de Pureza, p. 65

Efectivamente, nunca seremos capaces de ignorar la completa curación general, cuyo abandono causó nuestra caída. Esta es la cosa que yo, en mi miseria y descontento, estoy acostumbrado a llamar... Precisamente en un momento de gran peligro y crisis, hay que tener el mejor de las curas en toda la Torá, con todas sus interpretaciones espirituales. ... En ese tiempo, debemos protestar por la mayor de las deficiencias.

-Rav Raia Kook,

Igrot (Cartas), Vol. 2, pp. 123, 125

Todos los grandes Cabalistas unánimemente gritan como garzas que, mientras que negamos la Torá de sus secretos y no nos ocupemos en sus secretos, estamos destruyendo el mundo.

-Rav Raia Kook,

Igrot (Cartas), Vol. 2, p. 231

Ya he dicho en varias ocasiones que, precisamente esta generación, que parece tan vana y rebelde, es la más apropiada para la Luz del verdadero arrepentimiento.

-Rav Raia Kook,

Igrot (Cartas), Vol. 2, p. 34

Cuando el conocimiento disminuye en Israel, al continuar el exilio, y la introducción Divina se ha ido y olvidado, muchos caerán en el hoyo de la materialización, y harán un Dios que tiene un lugar e imagen. Esto se debe a que los secretos de la Torá se les ocultarán. Y no muchos serán sabios y conocerán el secreto, pero uno de una ciudad, y muchos estarán en la fosa de error.

-Rav Moshé Cordovero (RAMAK),

Conoce al Dios de tu Padre, 139-140

Estudiar el Santo Zohar en este momento es muy necesario para salvar y nos protegernos de todo mal, ya que la divulgación de esta sabiduría ahora está en las generaciones estropeadas, para ser ahora un escudo para aferrarnos de todo corazón a nuestro Padre en el Cielo. Las generaciones anteriores eran hombres de acción y piadosos, y las buenas obras les salvó de los acusadores. Ahora estamos lejos de la Raíz Superior, como la levadura en el barril. ¿Quién nos protegerá sino  es nuestro estudio de esta sabiduría?

- El Sabio y RavYa’akov Tzémaj en su introducción a El Árbol de la Vida

Y él conoce los secretos de la Torá y los sabores de los Mitzvot... porque el alma es reforzada por ellos y se une con su Hacedor... Y además del bien oculto, el próximo mundo, puesto que aquel que profundiza y se hace sabio en esto, prueba también los sabores del otro mundo en este mundo. ... Y por el mérito de quienes se dedican, el Mesías vendrá, pues entonces la tierra estará llena del conocimiento, a causa de esto, y esto será el motivo de su llegada.

- Rav Isaías Horowitz (El Santo Shlá),

“Primer Artículo,” p. 30

Todos quienes serán recompensados con Él, serán recompensados con la redención. Esto se debe a que este trabajo inferior, en este momento, es más importante que todos los carneros de Nebaioth que existieron durante la época del Templo.

-Rav Avraham Kalisk de Katz,

Misericordia a Abraham, “Primera Fuente,” 24

He visto escrito que la prohibición de lo Alto para abstenerse del estudio abierto de la sabiduría de la verdad fue sólo por un período limitado, hasta finales de 1490. Pero a partir de entonces la prohibición se ha levantado y se concedió permiso para ocuparse en El Libro del Zohar. Y desde el año 1540, ha sido un gran Mitzvá (mandamiento, buena obra) que las masas estudien, viejos y jóvenes... Y debido a que el Mesías vendrá a causa de esto, y por ninguna otra razón, no debemos ser negligentes.

-Avraham Ben Mordejai Azulai,

Or HaJama (Luz del Sol), Introducción

A través del estudio de Israel de los secretos de la Torá, el Mesías vendrá pronto en nuestros días, Amén.

-La Congregación de Ya’akov, Clave Secreta

La redención llegará sólo a través del estudio de la Cabalá.

- El Gaon de Vilna (GRA),

Even Shlemá (Un Peso Perfecto y Justo), Capítulo 11, Punto 3

Pueden comenzar a enseñar el sagrado Libro del Zohar a los niños cuando todavía son pequeños, de nueve o diez años de edad, como fue escrito por el gran Cabalista... y de la redención, sin duda, vendrá pronto, sin los dolores de parto del Mesías. Y el Rav Shem Tov ya había escrito en Séfer haEmunot que Yahudá e Israel serán redimidos para siempre sólo por la sabiduría de la Cabalá, ya que sólo esta es la sabiduría Divina, otorgada a los sabios de Israel desde días y años de antaño. Y por su mérito a la gloria de Dios y la gloria de Su ley Sagrada será revelada.

- Rav Shabtai Ben Yaakov Itzjak Lifshitz,

Sgulot Israel (Las Virtudes de Israel), Juego 7, Punto 5

Escuche mi consejo y Dios estará con usted: No evite ocuparse en la sabiduría a causa de temor. Después de todo, ¿Cuál es la vida de su alma en el mundo? Si, Dios no lo quiera, no hubiese sabiduría y conocimiento en usted, su vida no es vida. La escritura dice: “Mira, yo he puesto ante ti este día la vida, por lo tanto escoja la vida”. Imagínese que una persona vino a usted a negarle la vida, ¿Haría guerra en contra él... o le dominaría, o al contrario? “Todo lo que un hombre posee lo dará por su vida”, y él aligerará todas las acciones y justificaciones en el mundo, para cruzar el mar, subiendo hasta el cielo, hasta que rinda ante el que está contra de él y desea robarle la vida. Esto es aun más con la Vida Eterna, llamada “vida”.

-El Santo Rav de Ziditshov,

Sur MeRa (Sal del Mal), 8

Por qué Dios nos ha enviado para revelar en nuestra generación lo que Él no reveló, excepto en la generación de Rabí Akiva y Rabí Shimon Bar Yojai y sus amigos. ... Pues este es el rudimento de la Torá y el principio de la fe en el que giran los ejes de las puertas de la Torá y el trabajo. Sin estas, no sabrá lo que es la Torá Lishmá (por Su Nombre), ya que usted no sabrá el origen de las imágenes de Su Nombre, Él bendito sea y bendito sea Su Nombre. ... Y usted no esta exento de la internalidad de la Torá, pues sin ella, el hombre es como una bestia, un buey come-heno.

-El Santo Rav de Ziditshov,

Sur MeRa (Sal del Mal), 29

Digo, deseo que la más grande de las generaciones no haya facilitado el estudio de la sabiduría santa, y deseo que hayan enseñado a sus alumnos la manera de ocuparse en esta sabiduría. Entonces, sin duda, no se enorgullecerán de enseñanzas externas, y todas las enseñanzas serían rechazadas por eso, como la oscuridad es rechazada por la Luz. Sin embargo, nuestros pecados han causado que muchos de los justos de la generación cierren las puertas de la sabiduría ante los novicios y digan que no van a enseñar hasta que tengan el grado y el espíritu de la santidad. Por esta razón, hemos estado escuetos de la sabiduría sagrada, y a través de nuestros tantos pecados, la oscuridad de las enseñanzas externas ha aumentado. El tonto camina en la oscuridad y pronto en nuestros días, el Señor dirá: “Que se haga la Luz”, y seremos iluminados.

-Rav Tzvi Shapira Elimelej (MAHARTZA),

Maayan Ganim (Fuentes de Jardines), Capítulo 1, Punto 5

Debido a la intensificación de los Klipot (cáscaras), la herejía, insolencia, y nefasta mezcla en esta generación, el permiso se ha dado desde lo Alto para divulgar la Luz de esta sabiduría, para atar las almas a la vida de la Luz de la Divinidad, a realmente unirse a Él... Esto se debe a que esta sabiduría ha sido revelada en esta generación sólo para santificar, purificar, y para eliminar los vicios.

-Heijal HaBrajá (El Palacio de la Bendición),

Devarim (Deuteronomio), p. 27

Debido a que Israel está destinado a probar de El Árbol de la Vida, que es el Santo Libro del Zohar, mediante éste, serán redimidos del exilio.

-El Libro del Zohar, Parashat Naso, Punto 90

Cuando nos arrepintamos y nos dediquemos a esta sabiduría con amor, Israel pronto será redimido en nuestros días, Amén.

-Rav Jaim Vital,

“Prefacio a la Puerta de Introducciones”

La redención depende del estudio de la Cabalá.

-El Gaon de Vilna (GRA),

Even Shleimá (Un Peso Perfecto y Justo), Capítulo 11, Punto 3

Tengo noticias sobre la ciudad de Praga, que es un lugar de estudio: El judaísmo disminuye allí, retrocediendo día a día. En efecto, la cosa es que previamente, la Torá revelada bastó. Pero ahora, en los días del Mesías, hay una necesidad también por la Torá oculta. Anteriormente, la inclinación del mal no era tan fuerte, y la Torá revelada era suficiente como especia su contra. Pero ahora, antes de la redención, la inclinación del mal se está intensificando y también requiere fortalecimiento a través de la oculta.

- Rav Simja Bonim de Pshisja,

La Torá de Alegría, p. 57

Sepa que las previas generaciones y los primeros días, los del quinto milenio, no son como estas generaciones y estos días. En aquellos días, las puertas de la sabiduría se han cerrado y sellado. Por lo tanto, entonces, Cabalistas fueron sólo unos pocos. Esto no es así en el sexto milenio, cuando las puertas de las Luces, las puertas de la Misericordia, se han abierto, ya que está cerca del final de los días. Ahora es la alegría de Mitzvá (buena acción) y gran alegría en los ojos del Creador hacer conocer la gloria de su Reino Eterno, y especialmente ahora, cuando los santo escritos del ARI Luria se han impreso. Esto nos abre las puertas de la Luz, que estaban cerradas y sellados. Ahora no hay obstáculo o peligro, justo como con el revelado.

-Séfer HaBrit (El Libro del Pacto), Parte 2, Artículo  12, Capítulo 5

Sólo a través de la expansión de la sabiduría de la Cabalá a las masas que obtenemos completa redención. ... Ni el individuo ni la nación completarán el objetivo para el que fueron creados, excepto al alcanzar la parte interna de la Torá y sus secretos. Por lo tanto, es la gran expansión de la sabiduría dentro de la nación que necesitamos en primer lugar, el mérito la recepción del beneficio de nuestro Mesías. Por lo tanto, la expansión de la sabiduría y la venida de nuestro Mesías, son interdependientes. Por este motivo, debemos establecer seminarios y componer libros, para acelerar la difusión de la sabiduría a través de la nación.

-Rav Yehudá Ashlag,

El Libro de Introducciones, “Introducción al Libro, El Árbol de la Vida,” Punto 5, p 204-205

 

Ahora, el tiempo dicta a adquirir muchas posesiones en el interior de la Torá. El Libro del Zohar abre nuevos caminos, establece las vías, hace una carretera en el desierto, él y todos sus cultivos están dispuestos a abrir las puertas de la redención.

-Rav Raia Kook,

Orot (Luces), 57

Muchos pensaron que el exceso de dedicación al secreto no es bueno, puesto que la Torá práctica sería olvidada de Israel, lo prohibido, lo permitido, lo no kosher, y lo kosher. ¿Y qué sería de esta Torá si hubiésemos profundizado en todos los secretos de la Torá? ... Sin embargo, los que la desprecian no son para nada sirvientes del Creador.

-Rav Moshé Cordovero (RAMAK),

Conoce al Dios de tu Padre, 132

Pero si...  una persona de Israel degrada la virtud de la interioridad de la Torá y sus secretos,... en referencia a la virtud de la externalidad de la Torá, que trata de sólo la parte práctica... una causa la degradación y disminución de la interioridad de la mundo, que son los Hijos de Israel, e intensifica el dominio de la externalidad del mundo - las Naciones del Mundo - en ellos. Humillarían y deshonrarían a los Hijos de Israel. ... Después ellos harían la ruina y la atroz masacre... y toda la decadencia de los Hijos de Israel se debe a que han abandonado la interioridad de la Torá, degradado su mérito, y lo hizo parecer redundante.

-Rav Yehudá Ashlag,

El Libro de Introducciones,  “Introducción al Libro del Zohar,” Punto 69, p 91

Ay de aquellos que hacen que el espíritu del Mesías saliese y se apartarse del mundo, y no pudiera regresar al mundo. Ellos son los que hacen se seque  la Torá,  sin la humedad de la comprensión y el conocimiento, ya que se limitan a la parte práctica de la Torá, y no desean intentar comprender la sabiduría de la Cabalá, conocer y aprender los secretos de la Torá ni los sabores de los Mitzvot. Ay de ellos, pues con estos actos hacen pobreza, ruina, robos, saqueos, asesinatos y destrucción que existe en el mundo.

-Rav Yehudá Ashlag,

El Libro de Introducciones, “Introducción al Libro del Zohar”, Punto 70, p 91

El pueblo de Israel se divide en tres secciones:

  1. 1. La población sirvientes del Creador, quienes no Me conocen. Estos traen el mundo de vuelta al caos, manteniendo sus cuerpos, y destruyendo sus almas.
  2. 2. Los sabios discípulos, que se ocupan en la Torá literal, los sabios de lo literal. Que desprecian la dedicación a la sabiduría de la verdad y dicen que todo lo que hay en la Torá es literal. Ellos son sapientes en hacer daño, y no saben cómo hacer el bien. Y con ellos traen a la caída a muchos, porque no tienen Luz en su Torá.
  3. 3. Los poseedores de la sabiduría de la verdad. Ellos son los llamados “hijos”.

-Rav Jaim Vital,

Los Escritos del ARI, El Árbol de la Vida, Parte 1,                                           “Introducción del Rav Jaim Vital”, 9-10

No cabe duda de que quienes se dedican sólo al Talmud babilónico son como ciegos raspando la pared, los vestidos de la Torá. No tienen ojos para ver los secretos que se esconden en la Torá.

-Rav Jaim Vital,

Los Escritos del ARI, El Árbol de la Vida, Parte 1,

“Introducción del Rav Jaim Vital”, 9-10

Ay de las personas que ofenden la Torá. Pues sin lugar a dudas, cuando se ocupan sólo de lo literal y en sus historias, ésta se viste de luto, y se cubre con una bolsa. Y todas las naciones dirán a Israel: “¿Qué es tu Amado más que otro amado? ¿Por qué es su ley más de nuestra ley? Después de todo, su ley, son también historias mundanas”. No hay mayor ofensa para la Torá que eso.

Por lo tanto, Ay de las personas que ofenden la Torá. Que no se dedican a la sabiduría de la Cabalá, la cual honra a la Torá, ya que prolongan el exilio y todas las aflicciones que están a indudablemente a punto de venir al mundo... ¿Y que harán los tontos de nuestro tiempo, ya que son más inteligentes, y felices con su suerte, regocijándose en su trabajo? ... No saben que es por su miedo de entrar en la misma que evitar dedicarse a ella.

Por consiguiente, estas colinas se han corrompido, y su corazón es una raíz que da ajenjo y hiel, y la roya de barro ha llegado a ellos, a negar la sabiduría de la verdad. Ellos dicen que todo lo que hay en la Torá y sus vestidos, es sólo literal. ... Indudablemente, no tendrán parte del próximo mundo. ... Y se dice sobre ellos, “Mis siervos comerán, pero quedarán hambrientos”.

-Rav Jaim Vital,

Los Escritos del ARI, El Árbol de la Vida, Parte 1,

“Introducción del Rav Jaim Vital,” 11-12

Hemos aprendido cuantas virtudes tiene el hombre sobre todo lo que existe. Y lo opuesto se ha hecho evidente, ya que cuando el hombre peca, ya ha violado la intención en su creación. No sólo no va a ser considerado, como el más bajo de todas las criaturas, incluso más que las bestias y depredadores. Como el RAMBAN escribió, “Toda persona que no logre la completa forma humana no es considerado humano, sino bestia con forma humana”. Esto se debe a que esa persona tiene la capacidad de dañar y crear mal, lo que otros animales no hacen, ya que la mente y el pensamiento que estaban preparados para alcanzar la perfección se utilizarán para todo tipo de artimañas para infligir daño. Así pues, es inferior que una bestia.

- Rav Shimon Lavi, autor de Kétem Paz (Oro fino),

“El hombre – El Propósito Final de  la Creación”

Esta es la respuesta a la tontos adivinos, con sabiduría vana, que hablan en contra de quienes se ocupan de la sabiduría de la Cabalá y dicen que ellos escuchan la voz de las palabras, pero no ven la imagen. Ay de ellos y de su desgracia por su insensatez y desenfreno, pues no se beneficiarán de estos, sólo se mueven al pueblo de Dios hacia el aumento de Su Santa Montaña, ya que incluso los ángeles de lo Alto están hartos y no alcanzan la gloria.

Y de todas sus ansias, se esfuerzan a ascender sobre su nivel, y gritan a lo largo del camino diciendo: “con su amor sean siempre embelesados”, y no se considerará un error de ellos. Incluso los habitantes de casas de barro, cuyo cimiento está en el polvo, su lujuria no se considerará un error, sino sólo alabanza y gloria y grandeza. Porque para aquel quien se desvía de la búsqueda de la casa del Rey, y vuelve a saber por cual camino está Él, es considero rectitud, y será recompensado por sus problemas por el Rey.

Esta es la verdad, más allá de toda duda. Y aquellos que orgullosa y desdeñosamente critican acerca de quienes se dedican a los libros de la Cabalá están destinados a pagar el precio: sus labios se sellará en este y en el próximo. Pues la boca de los mentirosos, quienes se elogian sí mismos con dioses hechos por el  hombre con pruebas tangibles, tal como parece a sus ojos ciegos, sin ver el trabajo espiritual de Dios, serán bloqueados. Esto es así porque Él es un alma para el que la percibe, y su necedad es suficiente castigo para sus almas.

- Rav Shimon Lavi, autor de Kétem Paz (Oro fino),

“El Bien y el Mal están contenidos en el hombre”

La corona de la Torá es la sabiduría de la Cabalá, de la cual la mayoría del mundo se retira, diciendo que usted debe observar lo que está permitido y no tratar con lo oculto. Usted, si es apto para esta enseñanza, extiende tu mano, sosténgala, y no la mueva de ahí. Esto se debe a que aquel que no probó el sabor de esta sabiduría, nunca ha visto las Luces en su vida, y él está caminando en la oscuridad. Y ay de aquellos que ofenden esta Torá.

Para explicar la medida de la maldad de esa gente que se interponen ante aquellos quieren estudiar la sabiduría de la Cabalá con sus falsos argumentos... este escollo no está en manos de las masas solamente, sino, la mano de los asistentes y adivinos que conspiran con motín y malversación. Y no sólo de resisten al conocimiento de la Divinidad, incluso empezaron a despreciar y condenar esta sabiduría. Caminan en la oscuridad y su nombre será cubierto en la oscuridad por segmentar y decir: “Nuestra mano está alta en lo revelado. ¿Para qué necesitamos esta sabiduría? Nos conformamos con la Torá literal”. 

-Sefer HaBrit (El Libro del Pacto), Parte 2, Artículo  12, Capítulo 5

Quien se dedicó a la sabiduría de la verdad, quien no quería aprenderla cuando su alma quería elevarse al Jardín del Edén, es rechazado de allí con deshonor. ...Y no sigua el ejemplo de los grandes en la Torá revelada quien no quieren ocuparse en esta sabiduría, ya que las palabras de nuestros sabios en el Midrash y en El Zohar son más ciertas que el más grande en esta generación.

-Sefer HaBrit (El Libro del Pacto), Parte 2, Artículo  12, Capítulo 5

Todos los que se abstengan de estudiar la Cabalá son rechazados de entre los justos, y pierde su mundo, y no son recompensados con ver la Luz de la Vida del rostro del Rey.

- Rav Jayim Yair Bajaraj, Havvot Yair (Aldeas de Yair)

Muchos tontos huyen de estudiar los secretos del ARI y el Libro del Zohar, lo cuales son nuestras vidas. Si mi pueblo me presta atención en el tiempo del Mesías, cuando el mal y la herejía aumenten, ellos profundizarían en el estudio de El Libro del Zohar y el Tikkunim y los escritos del ARI todos sus días. Ellos revocarían todas las duras sentencias y extenderían la abundancia y Luz. ... La vida del israelita depende de El Libro del Zohar y los escritos del ARI, de estudiar con santidad, alegría y placenteramente, con temor y con amor, cada quien según su alcance y santidad, y todos los de Israel son santos.

-Rav Itzjak Yehudá Yehiel de Komarno,

Notzer Jésed (Observando la Misericordia), Capítulo 4, Enseñanza 20

Él diría sobre los Jassadim que hacen mucho ruido, pero sin profundidad y sentimiento, que son casas sin chimeneas - emitiendo humo sin fuego.

-No Hay Nada más Completo que un Corazón Roto (refranes de Rav de Kotzk), p 38

Esta es la panacea, y dejarla causó nuestra caída. Esta es la cosa que yo, con mi deficiencia y amargura de alma, estoy acostumbrado a repetir cientos y miles de veces. Hemos abandonado de la internalidad de la Torá. …Gente pequeña y estrecha viene y nos cura con todo tipo de medicinas para el resfriado, pero dejan de lado la principal pócima de la vida.

-Rav Raia Kook,

Igrot (Cartas), Vol. 2, 123

Ellos son los que secan la Torá, ya que no desea ahondar en la sabiduría de la Cabalá. Ay de ellos, pues de este modo causan la miseria, ruina, saqueo, matanzas y la destrucción al mundo!

-El Libro del Zohar, Tikkunei Zohar (Correcciones del Zohar), Tikkún 30

Cualquier persona puede alcanzar lo que se enseña en el vientre de su madre. Y a aquel que podía alcanzar los secretos de la Torá y no trató de alcanzarlos se juzgará con dureza, Dios no lo quiera.

-El Gaon de Vilna (GRA),

Even Shlemá (Un Peso Perfecto y Justo), Capítulo 24

Ahora puede entender la aridez y las tinieblas que han caído sobre nosotros en esta generación, como nunca lo hemos visto antes. Es porque incluso los trabajadores del Creador han abandonado el estudio de los secretos de la Torá.

-Rav Yehudá Ashlag,

El Libro de Introducciones, “Introducción al Libro del Zohar,” Punto 57, p 88

El tonto no tiene deseo de sabiduría, sino de lo que aparece en su corazón, que sigue la intoxicación del mundo sórdido. Él hace poco en el estudio de la Torá y en profundizar en sus secretos ocultos, ya que esto requiere “sabiduría”, para deducir una cosa de otra. Y el tonto no tiene ningún deseo de trabajar para entender, sino por lo que aparece en su corazón; es decir, de las cosas que son vistas por todos, que no requieren ningún esfuerzo para obtener. En su pequeña mente, él piensa que va a entender, aunque en verdad, ni siquiera alcanzar eso.

- Interpretaciones Cabalistas de lo Literal, Parte 2, p. 459, RAMAK,

Luz Atenuada, Capítulo 1

En efecto, cuando la sabiduría se deja al descubierto, palabras  abstrusas sin comprensión, otro mal nace de eso: Grandes sabios lo dejan aparte, ya que la naturaleza de los sabios es buscar el entendimiento sobrio para saber la profundidad de las cuestiones, y no consentir a meras palabras. Y cuando vieron que no había nada en las palabras que llenaran su deseo, dijeron, “¿Por qué perder el tiempo con el inalcanzable?”

Otros ya han perjudicado aun más: No sólo al detestaban, sino también difamaban, considerándola credulidad que las personas han asumido, al encontrarla como cosas obscenas e inaceptables. Además, han llegado a negar su esencia y negar que el Santo Zohar fue compuesto por RaSHBI (Rabí Shimon Bar-Yojai) y sus amigos. Y todo esto se debe a que las palabras de los sabios eran ajenas a sus ojos, hasta que consideraron el Tanaaim, los cimientos de la tierra, indignos de atención.

- Rav Moshé Jaim Lutzato (RaMJaL),

Shaarei RaMJaL (Puertas de Ramjal), Introducción al Artículo, “El Debate”, p.37

Pero hay una oscuridad, que ofusca los ojos de la gente, al sumergirlos en la naturaleza. Entonces, ya no saben que el Creador es el Líder Superior, quien todo lo mueve, sino lo atribuyen todo a la suerte. Este es el significado de “aquel quien prepara la mesa para la Fortuna” (Isaías 65:11). A pesar de ello, elaboran todos sus pensamientos y decisiones de acuerdo a la naturaleza.

Además, hay varias enseñanzas exteriores que siguen esta naturaleza, y todas ellas sumergen a los pueblos del mundo en estos conceptos. Esto les quita de conocer la Guía  Interior.

En las últimas generaciones, las cosas han llegado a que la Torá sea olvidada de Israel, y nadie realmente entiende la Guía, pero todos siguen la codicia. Me gustaría decir que aun cuando no pequen realmente, son como bestias llevando su carga. Y esta regla es la oscuridad que no permite ver dónde está la raíz de la Guía.

- Rav Moshé Jaim Lutzato (RaMJaL),

Adir BaMarom (El Todopoderoso en lo Alto), p 459

 

Este es el motivo por el cual el Rav Shimon Bar Yojai lloró por ella, y dijo de quienes se dedican a la Torá literal que están dormidos, pues no abren sus ojos para ver el amor con el que Creador les ama, como si fueran, Dios no lo quiera, ingratos con Él. Además, no ven y no conocen el camino de la santidad y de la Devekut (adhesión) con Él en lo absoluto.

Pero la Torá manda y dice, “únete a Él” (Deuteronomio 10:20). Y aunque lo  interpretan en relación a adhesión a un discípulo sabio, al final, un texto no extiende su significado literal.

En realidad, Israel debe unirse a Él en Devekut pleno (adhesión), conocer Sus caminos especiales de acuerdo a Su santidad, y para caminar en ellos. Por lo tanto, dijeron, “El Cantar de los Cantares, el Santo de los Santos” (Midrash Rabba, El Cantar de los Cantares). Esto se debe a que se basa en esta misma cuestión, y él interpreta este amor y todos los esfuerzos que el Creador está haciendo para unir Su santidad con Israel, mientras que Israel debe corresponder con una sed de Él, para realmente unirse.

Y esto, lamentablemente, es el producto del exilio - Israel se ha olvidado de este camino, y están dormidos, inmersos en su letargo, ajenos a ello. Pero, la Torá está vestida de luto por su difícil situación, y estamos en la oscuridad, como muertos, prácticamente como ciegos raspando la pared. Las alabanzas no son lindas para los que justos caminen en esta senda Más bien, es por el contrario, para abrir los ojos ciegos y ver el amor de Dios, y conocer su Santidad y sus sendas, y ser verdaderamente santificado en ella.

- Rav Moshé Jaim Lutzato (RaMJaL),

Shaarey RaMJaL (Portales del RaMJaL), “El Debate”, p 97

 

Una plegaria antes de la plegaria

Una plegaria antes de la plegaria

Sea la voluntad delante de Ti Señor nuestro Dios y Dios de nuestros padres, que oyes el clamor de las súplicas y escuchas con misericordia la voz de las oraciones de Tu pueblo Israel, el mismo que preparará nuestros corazones y, corregirá nuestros pensamientos y, el que hará fluir nuestra plegaria en nuestras bocas. Esté atento Tu oído para escuchar la voz de la oración de Tus siervos, que te imploran con voz de ruego y con espíritu quebrantado.

Tú, Dios misericordioso, con Tus muchas misericordias y Tus grandes virtudes, perdona, absuelve y, expía para nosotros y para todo Tu pueblo de la Casa de Israel, todo lo que hemos pecado, transgredido, condenado e infringido delante de Ti.

Pues es revelado y sabido delante de Ti, que no fue con rebelión ni engaño que desobedecimos las palabras de Tu Torá y Mitzvot. Sino más bien, que siempre ha sido por causa del incremento de la inclinación ardiente dentro de nosotros, la cual no descansará ni se aquietará, hasta llevarnos a las pasiones de este bajo mundo y sus vanidades, confundiendo siempre nuestras mentes, incluso al momento en que nos encontramos de pie para rezar ante Ti y, rogar por nuestras almas, siempre confunde nuestros pensamientos con sus estratagemas. Y no podemos prevalecer sobre ella, porque somete demasiado nuestras mentes y razones, a tal punto que la fuerza para soportar se ha marchitado, por los problemas, las dificultades y la prolongación del tiempo.

Así, Tú, oh Dios misericordioso y lleno de Gracia, haz con nosotros tal como nos prometiste a través de aquel que fue fiel en Tu casa: “Favoreceré a quien Yo quiera favorecer y, tendré misericordia de quien Yo quiera tener misericordia”. Nuestros sabios dijeron, “A pesar de que él no es decente ni digno”, porque así es Tu manera: hacer bien al malo y al bueno. Pues es revelado y sabido delante de Ti, nuestros suspiros, nuestro pesar y, nuestras conversaciones acerca de nuestra imposibilidad para acercarnos por nosotros mismos a Tu trabajo, a fin de adherirnos verdaderamente a Ti, ¡ay de nuestras almas, ay de nosotros!.

Padre nuestro que estás en los Cielos, por favor despierta ahora Tus misericordias y grandes bondades sobre nosotros, desvanece y desenraíza nuestra mala inclinación de dentro de nosotros, amonéstala para que se vaya de nosotros y no nos haga errar en Tu Trabajo. Haz que ningún pensamiento malvado surja en nuestros corazones, tanto cuando hayamos despertado, así como en el sueño de la noche y, especialmente cuando estamos en oración ante Ti, o cuando estudiamos Tu Torá. Y mientras nos ocupamos en Tus Preceptos, haz que nuestros pensamientos sean puros, lúcidos y, claros, que nuestros corazones sean verdaderamente  completos como Tu buena voluntad para con nosotros.

Despierta nuestros corazones y los corazones de todo Israel, Tu pueblo, para unirse contigo en verdad y en amor, para servirte sinceramente a Ti, tal que sea recibido delante de Tu Trono. Y fija Tu Fe en nuestros corazones por siempre jamás y, deja que Tu Fe sea atada a nuestros corazones como una estaca que no caerá, y quita todas las cortinas que separan entre Tú y nosotros.

Padre nuestro que estás en los Cielos, sálvanos de todas las fallas y errores; no nos dejes, no nos abandones y, no nos avergüences. Quédate en nuestras bocas cuando hablamos, en nuestras manos cuando trabajamos y, en nuestros corazones cuando pensamos. Concédenos, Padre nuestro que estás en los Cielos, Dios Misericordioso, que podamos unificar nuestros corazones, nuestros pensamientos, nuestras palabras, nuestras acciones y, todos nuestros movimientos y sentimientos, tanto aquellos que nos son conocidos así como aquellos que nos son desconocidos, lo revelado y lo oculto, ya que todo estará unificadamente en Ti en verdad y perfección, sin ningún pensamiento impropio.

Purifica nuestros corazones y santifícanos; vierte sobre nosotros agua pura y purifícanos con Tu amor y compasión y, planta Tu amor y temor en nuestros corazones por siempre y sin descanso, en todo momento, en todo tiempo y en todo lugar; cuando caminamos, cuando yacemos y, cuando nos levantamos. Enciende siempre el fuego del espíritu de Tu Santidad dentro de nosotros.

Nosotros siempre confiamos en Ti, en Tu grandeza, en Tu Amor, en el temor a Ti y, a Tu Torá, escrita y oral, revelada y oculta, y en Tus Preceptos, para unirnos con tu Poderoso y Temible Nombre. Y cuídanos de los prejuicios, del orgullo, del enojo, de la pedantería, de la tristeza, del chisme y, otros vicios, y de cualquier cosa que rebaje Tu Trabajo Santo y Puro, el cual nos es de tanta importancia.

Imparte el espíritu de Tu Santidad sobre nosotros para que podamos dirigirnos hacia Ti y, anhelarte siempre, más y más. Y elévanos de grado en grado para que podamos llegar al mérito de nuestros santos padres, Avraham, Itzjak y Ya’akov. Que su virtud nos sostenga, para que se escuche la voz de nuestras plegarias, para que siempre nos sea respondido cuando recemos hacia Ti, por nosotros o por cualquiera de Tu pueblo Israel, sea uno o sean muchos.

Regocíjate y enorgullécete de nosotros, y haremos fruto Arriba y raíz abajo. Y no te acuerdes de nuestros pecados, especialmente de los pecados de nuestra juventud, tal como dijo el Rey David:”No te acuerdes de los pecados y las trasgresiones de mi juventud”. Cambia nuestras trasgresiones y pecados en méritos y, otorga siempre sobre nosotros, desde el mundo del arrepentimiento,  pensamientos para volver a Ti de todo corazón, para corregir aquello  que hemos ensuciado en Tus Santos y Puros Nombres.

Sálvanos de la envidia del hombre con su amigo, y no permitas que la envidia del hombre se eleve sobre nuestros corazones, ni que nuestra envidia se eleve sobre otros. Al contrario, deja que nuestros corazones vean las virtudes de cada uno de nuestros amigos y, no sus faltas. Tal que hable cada uno a su amigo, en una forma recta y digna delante de Ti, y no eleves ningún odio de alguno sobre su amigo, Dios no permita.

Fortalece nuestros lazos de amor hacia Ti, tal como es revelado y sabido por Ti, ya que todo será para traerte contentamiento. Y esta es la esencia de nuestras intenciones, y si no tuviésemos mente y corazón que estén intencionados a Ti, Tú nos enseñarás, entonces verdaderamente conoceremos la intención de tu buena voluntad.

Y por todo esto suplicamos delante de Ti, Dios lleno de misericordia, para que recibas nuestros rezos con misericordia y voluntad. Amén, así sea Tu voluntad.

 

El asunto de "la Divinidad en el exilio"

El asunto de “La Divinidad en Exilio”

Está escrito, “No hay nadie más aparte de Él”. Esto quiere decir que no hay otra fuerza en el mundo que tenga la posibilidad de hacer algo en contra de Él. Y cuando una persona ve que hay cosas en el mundo que contradicen el Gobierno Superior, la razón es que esa es  Su voluntad.

Y ese es el aspecto de Tikkún (Corrección), llamado “la izquierda rechaza y la derecha aproxima”; es decir, que lo que la izquierda rechaza es lo que desvía del Tikkún. Esto quiere decir, que hay cosas en este mundo, las cuales desde el principio vinieron con la intención de desviar a la persona del camino correcto, y por medio de estas, es rechazada de la Santidad.

Y el beneficio de estos rechazos, es que por medio de ellos, la persona recibe una necesidad y un deseo completo para que el Creador le ayude, ya que ve que de otra manera está perdida. No es que sólo no progresa en el trabajo, sino que ve que retrocede; es decir, que incluso en Lo Lishmá (no para Su Nombre) carece de la fortaleza para cumplir con la Torá y los Mitzvot. Ya que solamente por medio de la superación verdadera de todos los obstáculos, por encima de la razón, puede cumplir la Torá y los Mitzvot. Pero no siempre tiene la fortaleza para sobreponerse por encima de la razón; por el contrario, es obligada a desviarse, Dios no lo quiera, del camino del Creador, incluso en Lo Lishmá.

Y la persona, para quien siempre lo quebrado es más grande que lo completo; es decir, que hay más descensos que ascensos y, no ve el final de esos estados, pensando que permanecerá siempre fuera de la santidad, puesto que ve que le es difícil observar incluso el más mínimo detalle, a menos que se sobreponga por encima de la razón. ¿Pero ella no siempre es capaz de sobreponerse, cuál será entonces su final? 

Es así que la persona llega por medio de la decisión, de que no hay quién pueda ayudarle excepto el Creador. Esto hace que permanezca en su corazón una demanda verdadera, para que el Creador le abra sus ojos y su corazón, y la acerque realmente a la adhesión eterna con Él. Según esto, se concluye que todos los rechazos que ha experimentado vinieron del Creador.

Esto quiere decir que no fue porque la persona era culpable, ya que no tuvo la posibilidad de vencer, sino porque tuvo esos rechazos. Pero de no haber sido por las personas que quieren verdaderamente acercarse al Creador, de tal manera que no vaya a complacerse con poco; es decir, para que no permanezca en el estado de niño pequeño sin conocimiento, debido a esto le es dado la ayuda desde Arriba, para que no tenga la posibilidad de decir, “Gracias a Dios, tengo la Torá y los Mitzvot y las buenas acciones, y ¿Qué más necesito?”

Y esto es si precisamente aquella persona tiene un deseo verdadero, entonces recibe la ayuda desde Arriba. Mostrándosele constantemente su falta en el estado presente. Es decir, se le envían pensamientos y opiniones que están en contra del trabajo. Esto es así para que pueda ver que no es uno con el Creador. Y en cuanto ella más se sobrepone, ve cómo es que siempre se encuentra más alejada de la santidad que los otros, que sienten que son uno con el Creador.

Lo que no sucede con ella, ya que siempre tiene quejas y demandas y, no puede justificar el comportamiento del Creador, cómo es que Él se comporta con ella, y esto le causa dolor, dado que no es uno con el Creador. Hasta que llega a la sensación de que no tiene ninguna parte en la santidad en lo absoluto.

Aunque ella ocasionalmente recibe un despertar desde Arriba, lo cual la reanima temporalmente, pero poco después, ella cae a un lugar de bajeza. Sin embargo, esto es lo que causa que se dé cuenta de que sólo el Creador puede realmente ayudarla y acercarla.

La persona necesita esforzarse para ir siempre por el camino que la lleve a la adhesión con Él, en otras palabras, que todos sus pensamientos sean acerca de Él; es decir, incluso si se encuentra en el peor estado, ya que es imposible estar en una caída más terrible que esta, por lo cual no debería dejar Su dominio; o sea, pensar que hay otra autoridad que le impide entrar en la santidad, como si en su mano estuviese el hacerle el bien o el mal.

Lo que significa, que la persona no debe llegar a pensar que se trata de la fuerza del Sitra Ajra (El Otro Lado), la cual no deja que la persona haga buenas acciones y siga los caminos del Creador. Sino que debería pensar, que todo es hecho por parte del Creador.

Es como dijo Baal Shem Tov, que quién dice que hay otra fuerza en el mundo; es decir, las Klipot (cáscaras), esa persona está en un estado de “los que sirvieron a otros dioses”. Y que no necesariamente es el pensamiento de herejía el que causa la transgresión, sino que si la persona piensa que hay otra autoridad y fuerza aparte del Creador, es que está produciendo una transgresión.

Además, aquel que dice que el hombre tiene su propia autoridad, en otras palabras, él dice que ayer por sí mismo no había querido seguir los caminos del  Creador; también esto es llamado “cometer el pecado de herejía”; es decir, que no cree que sólo el Creador es el que dirige el mundo.

No obstante, al momento en que cometió alguna transgresión, indudablemente debe arrepentirse y disculparse por haber realizado dicha transgresión. Es también aquí que necesitamos ordenar la pena y el dolor en el orden correcto: ¿Sobre qué punto la persona sitúa la causa del pecado? Ya que este es el punto por el cual necesita lamentarse.

La persona necesita arrepentirse para entonces decir: “ésta es la transgresión que cometí por causa de que el Creador me arrojó de la santidad a un lugar de suciedad, a la letrina, el cual es un lugar de suciedad”. O sea, que el Creador le dio un deseo y un anhelo para divertirse y respirar el aire en un lugar de hedor. (Y es posible decir lo que está escrito en los libros, que a veces la persona viene encarnada como un cerdo, por lo cual recibe un deseo y un anhelo por comportarse de tal manera, puesto que ya fue dicho sobre ellos que eran basura, queriendo ella nuevamente recibir de ellos el sustento).

Tal así, que de momento la persona siente que ahora se encuentra en un estado de ascenso, sintiendo un poco del sabor del trabajo, pero que no diga: “Ahora me encuentro en un estado en que entiendo que conviene servir al Creador”. Sino que debe saber, que ahora halló compasión en los ojos del Creador, por lo cual, el Creador le trajo más cerca y, por esta razón, ahora siente el buen sabor en el trabajo. Y será cuidadosa de nunca dejar el dominio de la santidad, al decir que hay alguien más que opera aparte del Creador

(Sin embargo, de aquí se deduce, que la cuestión de haber hallado compasión en los ojos de Creador, o lo contrario, no depende del individuo en sí, sino que todo depende del Creador. Y no está en manos de la persona el entender con su mente externa, por qué es que ahora halló compasión en los ojos del Creador y, luego no).

De la misma manera, cuando se lamenta porque el Creador no le acerca, también debería ser cuidadosa de que la pena no le atormente; es decir, por eso de que ella se encuentra lejana del Creador. Ya que con esto, la persona se hace un receptor para su propio beneficio, y quién recibe está separado del Creador. Más bien se debería lamentar por el exilio de la Shejiná (Divinidad); es decir, que ella le causa pena a la Shejiná.

La persona debe imaginarse a sí misma, por ejemplo, como si tuviese un dolor en algún pequeño órgano, que de todas maneras el dolor es sentido principalmente en la mente y en el corazón. Ya que el corazón y la mente son el todo del hombre. Y seguramente, la sensación de un solo órgano no puede parecerse a la sensación de toda la persona, ya que es allí donde principalmente es sentido.

De la misma manera es el dolor que una persona siente cuando está distante del Creador. Puesto que la persona es solamente un pequeño órgano de la Sagrada Shejiná, porque la Sagrada Shejiná es el alma general de Israel. Por lo tanto, la sensación del dolor particular, no se asemeja a la sensación del dolor general. Esto quiere decir que hay dolor en la Shejiná cuando sus órganos están separados de ella, no pudiendo cuidar de ellos.

(Y es posible que esto sea lo que significa el verso: “Al momento en que la persona se lamenta, ¿Qué dice la Shejiná? -Es más ligero que mi cabeza-”) Y con esto la persona piensa que es por la pena de su alejamiento y, no por sí misma, evitando caer bajo el dominio del deseo de recibir para sí misma, el cual es considerado la separación de la santidad.

Lo mismo sucede al momento en que la persona siente que existe una pequeña proximidad con la santidad, ya que siente gozo por haber hallado compasión en los ojos del Creador. Entonces, también se puede añadir diciendo que lo principal de su alegría, estará en eso que ahora hay gozo Arriba para la Sagrada Shejiná, en vista que tuvo un lugar para acercar a su propio órgano hacia ella, sin que haya la necesidad de mandar afuera a su órgano particular.

Y dado que la persona logró alegrar a la Shejiná, con esto ya tiene gozo. Y también esto va de acuerdo al mismo cálculo, ya que cuando hay alegría en el particular, es tan sólo una parte del gozo que hay en todo el general. Y por medio de estos cálculos ella pierde su individualidad y, evita ser atrapada en la red del Sitra Ajra, el cual es el deseo de recibir para su propio bien.

Y es así que el deseo de recibir es un asunto necesario, ya que éste es el todo del hombre, pues todo lo que existe en una persona aparte del deseo de recibir, no le pertenece al creado, excepto que nosotros se lo atribuimos al Creador; sin embargo, el deseo de recibir placer debe ser corregido con el fin de otorgar.

Es decir, que el placer y el gozo que el deseo de recibir toma, debe ser efectuado con la intención de causar complacencia Arriba, con aquello que los creados disfrutan, pues este fue el propósito de la Creación –beneficiar a Sus creados. Esto es lo que se llama “La alegría de la Shejiná Arriba”.

Por este motivo, la persona debe buscar consejo de cómo puede hacer para causar complacencia Arriba. Y seguramente por medio de esto, ella tendrá placer de causar complacencia Arriba. Por lo tanto, anhela siempre estar en el palacio del Rey y, con eso tendrá la posibilidad de entretenerse con los tesoros del Rey. Y con esto ciertamente causará contentamiento Arriba. En definitiva, la añoranza debe ser solamente por el Creador.

 

La razón de la pesadez en el trabajo

La Razón de la Pesadez en el Trabajo

Debemos saber, que la razón de la pesadez que la persona siente al momento en que desea trabajar en la anulación de su individualidad delante del Creador, sin preocuparse de su beneficio propio. Es que la persona llega a un estado como si el mundo entero permaneciera inmóvil respecto a su situación, como si solamente ella estuviese perdida ahora en este mundo, dejando atrás a su familia y amigos, por causa de la anulación ante el Creador.

Hay sólo una simple razón para esto, y ésta es llamada: “La carencia de la fe”. Esto significa que la persona no ve ante quién se anula; es decir, que no siente la existencia del Creador. Siendo esto lo que le causa la pesadez.

Sin embargo, al momento en que la persona empieza a sentir la existencia del Creador, inmediatamente su alma anhela anularse y conectarse a la raíz, a fin de ser incluida en ella como una vela en una antorcha, sin ningún pensamiento ni razón. Excepto que esto le viene del lado de la naturaleza, como una vela que se anuló ante una antorcha.

Según esto, resulta que la esencia del trabajo de la persona es solamente llegar por medio de la sensación de la existencia del Creador; es decir, que sentirá la existencia del Creador, el cual llena toda la tierra con Su gloria”. Este será todo su trabajo; o sea, que toda la fuerza que ella pone en el trabajo, será con el fin de alcanzar eso y no ninguna otra cosa. Y no se confundirá, puesto que necesita alcanzar algo distinto.

Sin embargo, solamente una cosa le hace falta a la persona; que a saber, es el aspecto de la fe en el Creador, y no pensar en ninguna otra cosa; es decir, el motivo de la recompensa que ella quiere a cambio de su trabajo, que sea la necesaria para llegar a alcanzar la fe en el Creador.

Es necesario saber, que de lo que una persona alcanza, no hay diferencia entre una iluminación pequeña y una grande, puesto que no hay cambios en la Luz. Sino que todos los cambios están en los Kelim que reciben la abundancia, como está escrito: Yo el Señor no cambio”. Por eso, si la persona es capaz de agrandar los Kelim, en esa misma medida, ella agranda la iluminación.

No obstante la pregunta es: ¿Con qué la persona puede agrandar las vasijas? La respuesta es, en la medida en que ella alabó y dio gracias al Creador por haberla traído cerca de Él, tal que Lo sentirá un poco y pensará en la importancia del asunto; es decir, que la persona logró obtener un poco de conexión con el Creador. Ya que de acuerdo a la medida de la importancia que la persona dibuja para sí misma, en esa misma medida crecerá para ella la iluminación.

La persona debe saber que nunca llegará a conocer la verdadera medida de la importancia de la conexión entre el hombre y el Creador, puesto que no está en las manos del hombre calcular la medida de la importancia verdadera. Sino que de acuerdo a la medida en que el hombre la aprecia, en esa misma medida, él alcanza su mérito e importancia. Y hay una virtud en esto, que por medio de esto él puede garantizar que esta iluminación se quede con él permanentemente.

 

 

Lishmá es un despertar desde arriba

Lishmá es un Despertar desde Arriba

¿Cómo ser recompensados con el aspecto de Lishmá? (para Su Nombre). No está en manos del hombre comprender esto, puesto que la mente humana no puede comprender cómo puede ser que exista algo así en el mundo. Y esto es porque todo lo que se le da a entender al hombre, es que si se involucrare en Torá y Mitzvot conseguirá algo, ya que debe haber allí recompensa para sí mismo, pues de lo contrario el hombre no está dispuesto a hacer algo. Por el contrario, Lishmá es una iluminación que viene desde Arriba y, sólo aquél que prueba esto puede conocer y comprender. Acerca de esto está dicho: “Prueben y verán que el Señor es Bueno”.

Si es así hay que entender, ¿por qué es que el hombre necesita crear artificios y dar consejos sobre cómo alcanzar Lishmá? ¿Es que acaso ningún consejo podrá ayudarle? ¿Y si el Creador no le proporcionare la segunda naturaleza llamada “el Deseo de Otorgar”? ¿Al hombre no le servirá de nada ningún esfuerzo para alcanzar la condición de Lishmá?

La respuesta es tal como dijeron nuestros sabios en (Avot, 2.21), “No está en tí completar la tarea, y tampoco eres esclavo como para desatenderte de ella”. Esto significa, que al hombre se le impuso el despertar desde abajo, puesto que éste es el aspecto de la plegaria. Porque la plegaria es llamada una carencia, y sin carencia no hay llenado. Por lo tanto, cuando el hombre tiene la  necesidad del aspecto de Lishmá, entonces viene el llenado desde Arriba y, consecuentemente viene desde Arriba la respuesta a la plegaria, de manera que recibe el llenado sobre su carencia.

Encontramos que se necesita del trabajo del hombre para recibir del Creador Lishmá, lo cual es sólo el aspecto de una carencia y un Kli. Y este llenado el hombre jamás lo puede alcanzar por sí mismo, debido a que éste es un regalo del Creador.

Sin embargo, la plegaria debe ser una plegaria completa; es decir, desde el fondo del corazón. Lo cual significa que el hombre sabe con certeza, que no existe nadie en el mundo que pueda ayudarlo, excepto el Creador Mismo.

Y ¿cómo es que el hombre sabe que no hay quién pueda ayudarlo, excepto el Creador Mismo? El puede adquirir esta percepción precisamente si ha invertido todos los esfuerzos a su disposición a fin de alcanzar Lishmá, y nada lo ha ayudado.

Por eso, se le impone al hombre hacer todos los actos que solamente son posibles hacer en este mundo, para ser recompensado con la característica “por el Creador”. Es entonces que luego puede ofrecer una plegaria desde el fondo de su corazón, de tal manera que el Creador escucha su plegaria.

Sin embargo, el hombre debe saber que cuando se esfuerza por alcanzar el aspecto de Lishmá, el cual aceptará sobre sí mismo, por cuanto desea trabajar enteramente para otorgar con el propósito de la perfección; es decir, para otorgar completamente sin recibir nada. Sólo entonces el hombre comienza a ver que los órganos no están de acuerdo con esta idea.

Y de esto, el hombre puede llegar a saber con claridad, que no tiene más remedio que elevar su conversación al Creador, para que Él lo ayude a que su cuerpo acceda a esclavizarse incondicionalmente a Él. Ya que él ve que no está en sus manos persuadir a su cuerpo, para que éste se anule por completo.

Encontramos entonces que precisamente en el momento en el que ve que no tiene sentido esperar que su cuerpo acceda por sí mismo a trabajar para el Creador, entonces su plegaria puede surgir desde el fondo del corazón, y por esto su plegaria es aceptada.

Y hay que saber, que por medio de la adquisición del aspecto de Lishmá, se está dando muerte a la inclinación al mal, pues la inclinación al mal es el deseo de recibir. Y por medio de la adquisición del deseo de otorgar se anula al deseo de recibir, de tal manera que tenga el poder de hacer algo, ya que se considera a esto como si lo matara, en vista que su opresor y su función no tienen más que hacer, debido a que ya no lo usa. Y esto significa que la inclinación al mal ha sido privada de sus acciones, lo cual es considerado como que el hombre le ha dado muerte.

Y cuando el hombre haga un recuento con su alma preguntándose: “Qué ganancia recibe el hombre de toda su labor… bajo el sol”, entonces verá que no es tan difícil para él esclavizarse por Su Nombre, por dos razones:

  1. De cualquier manera; es decir, voluntaria o involuntariamente, él está obligado a esforzase en este mundo. ¿Y qué resultados le quedan de todos los esfuerzos que ha hecho?
  2. Si el hombre trabaja Lishmá, de ser así, él obtiene placer también durante su trabajo. 

Esto es de acuerdo a la parábola del proverbio del predicador de Dubna que dijo acerca del verso “Tú no has solicitado ante Mí, Oh Ya´akov, pues se esforzó por mí Israel”. Y dijo que esto es semejante a un hombre rico que salió del tren, y tenía un bolso pequeño, y lo colocó en el lugar donde todos los comerciantes colocan sus equipajes. Y de donde los maleteros los toman para llevarlos hasta el hotel en el cual se hospedan los comerciantes. Y el maletero pensó que el comerciante seguramente cargaría el pequeño bolso él mismo y que no necesitaría para eso de un maletero, así que tomó un bolso grande y lo llevó al hotel. Y el comerciante quiere darle una suma pequeña, tal como está acostumbrado a pagar por una maleta pequeña, y el maletero no quiere recibir la paga, y dice: “He colocado en el depósito del hotel un paquete grande, apenas he podido cargarlo, y me he agotado mucho, y usted pretende pagarme una suma mezquina  por esto”.

La lección es: Cuando el hombre viene y dice que ha realizado un gran esfuerzo, en el hecho de guardar Torá y Mitzvot, el Creador le dice: “Tú no has solicitado ante Mí, Oh Ya´akov”; es decir, no es mi equipaje el que tú has cargado, sino que este equipaje le pertenece a alguien más. De manera que si estás diciendo que te ha costado un gran esfuerzo guardar Torá y Mitzvot, seguro habrás tenido otro amo, para el cual has trabajado. Así que ve ante él,  que él te pague.

Y lo que está escrito que “pues se esforzó por mí Israel”. Significa, que aquél que trabaja para el Creador, no siente ningún esfuerzo, sino al contrario: él siente placer y exaltación del espíritu.

Lo cual no es así con aquel que trabaja en pos de otras metas, pues  éste no puede dirigirse con quejas al Creador: ¿Por qué Él no le brinda vitalidad para el trabajo? Debido a que él no ha trabajado para el Creador, para que Él le pague por su trabajo.

En cambio el hombre puede venir con su queja frente a aquéllos para los cuales ha trabajado, ya que ellos le influenciarán con placer y vitalidad. Y ya que en Lo Lishmá (no por Su Nombre) existen tantas metas, por eso el hombre  debe exigir de esa meta para la cual ha trabajado, de tal manera que esta meta para la cual trabajó, le entregue su recompensa; es decir, le dé placer y vitalidad. Y de ellos está dicho: “Como ellos serán aquellos que lo hacen, todo aquel que confía en ellos”.

Sin embargo, de acuerdo a esto será difícil: Después de todo vemos que incluso en el tiempo en el que el hombre recibe sobre sí mismo la carga del Reino de los Cielos sin ninguna otra intención, de todas maneras no siente ninguna vitalidad, o sea, que esta vitalidad lo obliga a asumir la carga del Reino de los Cielos. Y el hecho de que recibe sobre sí esta carga, es solo por motivo de la fe por encima de la razón; es decir, que lo realiza con el aspecto del fortalecimiento por coerción, lo cual no es por su beneficio.

De ser así, cabe  preguntar: ¿Por qué él sí siente esfuerzo en este trabajo, de manera que el cuerpo observa a cada instante, cuándo se puede librar de este trabajo, de manera que la persona no siente ninguna vitalidad en el mismo? ¿Y en el momento en que la persona trabaja en austeridad tal que no tiene entonces ninguna meta, sino solo para trabajar con el propósito de otorgar; si es así, por qué el Creador no le imparte el sabor y la vitalidad en la labor?

La respuesta es: puesto que debe saber que es una gran corrección, ya que de no ser así; es decir, que si la Luz y la vitalidad no hubieran iluminado inmediatamente, al momento en que el hombre empieza a recibir sobre sí mismo la carga del Reino de los Cielos, de manera que inmediatamente tendría vitalidad en el trabajo; es decir, que si también el deseo de recibir hubiese acordado este trabajo, ¿entonces por qué habría consentido? Seguramente porque desea satisfacer sus antojos, o sea, que habría trabajado para su propio beneficio.

Si hubiese sido así, no habría ninguna realidad pues no tendría la posibilidad de llegar a alcanzar Lishmá, ya que el hombre estaría forzado a trabajar por su propio beneficio, en la medida en que él siente mayor placer en el trabajo de Dios que en los deseos corporales. Siendo así, el hombre hubiese sido obligado a permanecer en Lo Lishmá, y esto por el hecho de que tuvo placer en el trabajo. Y donde existe satisfacción, el hombre no está dispuesto a hacer nada, ya que sin ganancia, el hombre no está dispuesto a trabajar. De ser así, que si el hombre hubiese recibido satisfacción por este trabajo de Lo Lishmá, habría sido obligado a permanecer en ese estado.

Y esto sería similar a lo que la gente dice, que al momento en que las personas persiguen a un ladrón para atraparlo, éste también corre y grita “¡Atrapen al ladrón!”. Siendo entonces imposible reconocer quién es el verdadero ladrón, para atraparlo y sacar lo robado de su mano.

Sin embargo cuando el ladrón, o sea el deseo de recibir, no siente gusto y vitalidad en la tarea de aceptar la carga del Reino de los Cielos, y si en tal caso uno trabaja en el aspecto de la fe por encima de la razón de manera forzada, y el cuerpo se acostumbra a este trabajo, que va en contra de su deseo de recibir, entonces la persona ya tiene los medios por los cuales llevar a cabo este trabajo, que será con el propósito de deleitar a su Creador. Esto se debe a que el principal requisito que se exige de un hombre, es que por medio de su trabajo llegue a alcanzar Devekut con el Creador, lo cual es el aspecto de la equivalencia de forma, de tal manera que todas sus acciones estén enfocadas hacia el otorgamiento.

Y es como está escrito: “Entonces te deleitarás en el Señor”, Donde el significado de “Entonces” es “Antes”. Pues al comienzo de su trabajo no había placer alguno, sino que su trabajo era por medio de la obligación. Lo cual no es así luego, cuando ya se ha habituado a trabajar con el fin de otorgar y no para examinarse a sí mismo, si está sintiendo placer en el trabajo, sino que está convencido de que está trabajando, de manera que mediante su trabajo llegue a otorgar complacencia a su Creador.

Y el hombre debe creer que el Creador acepta el trabajo de los inferiores. Sin importar “cuánto ni cómo” es la manera de su trabajo. En todo el Creador examina sólo la intención, ya que de esto tiene deleite el Creador. “Entonces” el hombre se hace merecedor de “deléitate en el Señor”, de manera que también durante el trabajo de Dios sienta el bien y el deleite, puesto que ahora realmente trabaja para Él. Pues el esfuerzo que entregó en el momento del trabajo obligado, califica al hombre, para que pueda trabajar verdaderamente en nombre de Dios. Encontramos entonces que también el placer que recibe, es al Creador; es decir, a Él precisamente.

 

Apoyo en la Torá

Apoyo en la Torá

Cuando un hombre estudia Torá deseando llegar al aspecto en que todas sus acciones sean con el fin de otorgar, debe siempre intentar apoyarse en la Torá. Ya que este “apoyo” es el aspecto de nutrición, el cual es amor, temor, júbilo y, vigor. Todo esto es lo que él debe extraer de la Torá. En otras palabras, la Torá debe darle estos resultados.

Y si estudia Torá y no obtiene estos resultados, aquello no se considera Torá. Esto es porque “Torá” se refiere a la Luz que se viste en la Torá, como dijeron nuestros sabios: “Creé la inclinación al mal, Creé la Torá como condimento”. Esto se refiere a la Luz en la Torá, ya que la luz en ella lo corrige.

También debemos saber que la Torá está dividida en dos discernimientos:

1. El discernimiento de la Torá; y,

2. El discernimiento de la Mitzvá.

Según la verdad es imposible entender estos dos discernimientos antes de que el hombre sea recompensado con el caminar en los senderos del Creador, en “El Secreto del Señor es para aquellos que le temen”. Esto se debe a que en el momento en que él se encuentra en estado de preparación para entrar al Palacio del Señor, es imposible entender los Senderos de la Verdad.

Sin embargo es posible dar un ejemplo, ya que incluso el hombre que se encuentra en el tiempo de preparación, también puede comprender en algún modo, qué son los Caminos del Señor. Está escrito en (Sutá 21), “Rabí Yosef dijo, ‘Una Mitzvá protege y salva mientras se dedica a ella. La Torá protege y salva, tanto cuando se dedica a ella como cuando no se dedica a ella”.

“Cuando se dedica” significa cuando se tiene algo de Luz, la Luz que alcanzó, la cual el hombre puede usar solamente mientras se encuentra en él, ya que ahora está alegre por el hecho de que la luz le ilumina. Esto es llamado el discernimiento de la Mitzvá; es decir, que aun no ha sido recompensado con el discernimiento de la Torá, sino que solamente con la Luz es que él extrae la vitalidad de la Kedushá (santidad).

Lo cual no es así con la Torá: puesto que él alcanza un camino en el trabajo, es por eso que puede usar aquel camino que ha alcanzado, aun cuando “no se dedica a ella”; es decir, que no se ocupa de ella, lo cual quiere decir, incluso cuando no tiene la Luz. Esto se debe a que sólo la iluminación se ha apartado de él, pero por causa de haber alcanzado dicho trabajo es que puede utilizarla, incluso si la iluminación se ha aparatado de él.

Sin embargo, junto con esto hay que entender, que en el discernimiento de la Mitzvá (en el momento en que se dedica a ella), la Mitzvá es mayor que el discernimiento de la Torá (cuando no se dedica a ella). “Cuando se dedica” quiere decir que ahora recibe la Luz, la cual es llamada “el que se dedica a ella”, ya que recibió la Luz en ella.

Es por eso que cuando el hombre tiene Luz, la Mitzvá es más importante que la Torá cuando él no tiene Luz; se dice entonces que no hay vitalidad de la Torá. Por un lado la Torá es importante porque se puede usar el camino que ha adquirido en la Torá. Aun así no tiene vitalidad, la cual es llamada “Luz”. Y cuando se ocupa en la Mitzvá, de esa forma recibe la vitalidad que es llamada “Luz”. Con respecto a esto, una Mitzvá es más importante que la Torá.

Por eso, cuando un hombre está sin vitalidad, él se encuentra en el aspecto de “malvado”. Y en vista que ahora no puede decir que el Creador dirige al mundo en el aspecto de “El Bueno que hace el bien”, es que él es considerado un malvado, ya que condena a su Hacedor, puesto que ahora él siente que no tiene ninguna vitalidad ni motivo para estar alegre, ya que dependerá de él decir que ahora agradece al Creador, por causa de que Él le otorga el bien y el placer.

Y no hay que sorprenderse, ya que él dirá que cree que el Creador dirige a otros con la Providencia de El Bueno que hace el bien, debido que los caminos de la Torá son entendidos por nosotros en el aspecto de la sensación en los órganos. Y si el hombre no siente la bondad y el placer, ¿Qué le da el hecho de saber que otra persona tiene la sensación de la bondad y el placer?

Si de verdad el hombre hubiese creído que la Providencia se revela a su amigo así, en el aspecto de El Bueno que hace el bien, esa creencia debería haberle traído alegría y placer, por el hecho que cree que el Creador dirige al mundo con la Providencia del bien y el placer. Y si esto no le trae vitalidad y alegría, ¿de qué le sirve decir que el Creador supervisa a su amigo así, con la Providencia de “El Bueno que hace bien”?

Porque lo importante es lo que el hombre siente en su propio cuerpo – Sea que es bueno para él, o sea que es malo para él. Y en caso de que sea bueno para su amigo, él lo siento solamente si él disfruta del bien que tiene su amigo, ya que entonces está diciendo, que el Creador es El Bueno que hace el bien. Y si se siente mal, no puede decir que el Creador lo dirige con el aspecto de El Bueno que hace el bien.

Y precisamente por eso, si él disfruta por el hecho de que su amigo tiene el bien, es que él recibe de eso un estado de beneficio elevado y alegría, entonces él puede decir que el Creador dirige bien. Y si no tiene alegría, puesto que siente que es malo para él, ¿cómo puede decir entonces que el Creador es El Bueno que hace el bien?

Por lo tanto, todo depende del estado en el que el hombre se encuentra. Si no tiene vitalidad o alegría, él ya se encuentra en un estado en el cual no tiene amor por el Creador, de tal manera que pueda justificar a su Hacedor, para estar con alegría, como corresponde a alguien que obtiene un beneficio por servir a un Rey grande e importante.

En resumen, debemos saber que la Luz Superior está en un estado de completo reposo. Y toda la expansión de los Nombres Sagrados viene por medio de los inferiores; es decir, todos los nombres que tiene la Luz Superior vienen como resultado del logro de los inferiores. En otras palabras, según sus logros es que se le llama Luz Superior. O sea, de acuerdo al modo en que el hombre alcanza la Luz, según su sensación, con ese nombre es que él la denomina.

Si el hombre no siente que el Creador le da algo, ¿qué nombre le puede dar al Creador si no recibe algo de Él? Solamente que al momento en que cree en el Creador, entonces cada uno de los estados que él siente, dice que estos le vienen desde el Creador. Es entonces de acuerdo a su sensación que él le da un nombre al Creador. Es decir, si un hombre siente el bien en el estado en que se encuentra, dice que el Creador es llamado “El Bueno que hace el bien”, puesto que así es como él siente, ya que recibe de Él la bondad. Es en ese estado que el hombre es llamado Tzadik (Justo), ya que él Matzdik (justifica) a su Creador.

Y si el estado en el que se encuentra el hombre siente que es malo para él, entonces no puede decir que el Creador le envía el bien. Por lo tanto, en ese estado es llamado Rashá (malvado), ya que él Marshía (Condena) a su Hacedor. Sin embargo, no existe un estado tal como el intermedio; es decir, un estado en el cual el hombre diga que él siente que es bueno y malo a la vez, ya que, o es bueno o es malo para él.

Y esto es lo que está escrito en (Berajot 61), “El mundo no fue creado sino para los malvados completos ó para los justos completos”. Y esto se debe a que no hay una realidad tal, en la que el hombre sienta tanto el bien como el mal simultáneamente.

Cuando se dice que hay algo intermedio, es referente al asunto en que para los creados existe un discernimiento de tiempo, y es más conveniente decir: intermedio entre dos tiempos, uno después del otro, tal como aprendemos, que existe un asunto de elevaciones y descensos, los cuales son dos tiempos: el hombre, una vez es malvado y, una vez es justo. Pero que un hombre sienta que al mismo tiempo es malo y bueno para él, tal realidad no existe.

Y de lo dicho resulta, que cuando dijeron que la Torá es más importante que una Mitzvá, es precisamente en el momento en que no se ocupa de ella; es decir, al momento en que no tiene vitalidad. Entonces la Torá es más importante que una Mitzvá que no tiene vitalidad. Ya que no se puede recibir nada de una Mitzvá que no tiene vitalidad. Lo cual no es así con el discernimiento de la Torá: Ya que de todas maneras ha permanecido para él un camino en el trabajo, el cual recibió al momento en que se había ocupado en la Torá, a pesar que la vitalidad se apartó de él. Sin embargo, el camino permaneció en él, pudiendo hacer uso de él. Y hay un tiempo en que la Mitzvá es más importante que la Torá; o sea, cuando hay vitalidad en la Mitzvá y no hay vitalidad en la Torá.

Por eso el momento en que no se ocupa de ella; es decir, cuando no tiene vitalidad ni alegría en el trabajo, no tiene otro consejo sino la plegaria. Sin embargo, durante la plegaria, debe saber que él es malvado, porque no siente el bien ni el placer que se encuentran en el mundo, a pesar de que hace cuentas, ya que así puede creer que el Creador da sólo el bien.

No obstante, no todos los pensamientos de un hombre son verdad en los caminos del trabajo. Ya que en los caminos del trabajo, si el pensamiento lo trae por medio de la acción; es decir, por medio de la sensación en los órganos, para que los órganos sientan que el Creador es El Bueno que hace el bien, entonces los órganos deberán recibir vitalidad y alegría de eso. Y si uno no tiene vitalidad, ¿de qué le sirven todos los cálculos, si ahora los órganos no aman al Creador debido a que Él les imparte todo el bien?

Es por eso que él necesita saber, que si no tiene vitalidad o alegría en el trabajo, esto es signo de que es un malvado, debido a que no tiene el bien, siendo todos los cálculos falsos, si es que éstos no son traídos por medio de un acto; es decir, por medio de la sensación en los órganos, ya que un hombre amará al Creador por causa de que Él imparte el bien y el placer a los creados.

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El hábito se convierte en una segunda naturaleza

El hábito se convierte en una segunda naturaleza

Cuando la persona se acostumbra a sí misma a realizar algo por hábito, entonces aquello se convierte en una segunda naturaleza para ella. Por lo tanto, no hay nada de su realidad que no pueda sentir. Esto significa que, a pesar de que la persona no tiene una sensación del objeto, de todas maneras es por medio de esa costumbre que ella llega a sentirlo.

Hay que saber que existe una diferencia entre el Creador y los creados en lo que concierne a la sensación. Donde los creados tienen el aspecto del que siente y de lo sentido, así como el aspecto del que alcanza y lo alcanzado. Es decir, que tenemos el aspecto del sentido común con esta realidad.

En tanto que una realidad sin sentir es solamente el Creador en Sí mismo. Ya que a Él, “no hay pensamiento que lo perciba en lo absoluto”. Lo cual no es así con una persona: Puesto que toda su existencia es solamente por medio de la sensación de la realidad, e incluso la autenticidad de la realidad es evaluada sólo con respecto al  que siente la realidad. 

En otras palabras, el que percibe algo de lo cual siente gusto, es lo que para él se considera verdad; es decir, si una persona prueba un sabor amargo en la realidad, significa que se siente a sí misma en algún estado en el cual ella se encuentra, ya que siente lo malo y angustioso de los sufrimientos en aquél estado. En esta circunstancia la persona es llamada un Rashá (malvado), porque ella Marshía (condena) al Creador; ya que el Creador es llamado “El bueno que hace el bien”, por el hecho de que Él otorga solamente el bien al mundo. Y de acuerdo a la sensación de la persona, siente que ha recibido lo contrario del Creador, lo que significa que el estado en el que ella se encuentra es malo.

Y de lo dicho hay que entender lo que está escrito en (Berajot pág. 61): “El mundo no fue construido sino para los justos completos o para los malvados completos”. El significado de esto es tal como ya se dijo antes: Que, o bien la persona prueba y siente un buen sabor en el mundo, de tal manera que justifica al Creador diciendo que Él otorga solamente el bien al mundo, ó que ella siente y prueba un sabor amargo en el mundo, siendo entonces un Rashá, puesto que ella condena al Creador. 

Resulta entonces que todo está medido de acuerdo a la sensación de cada persona. Lo cual no es así con respecto al Creador a quien no corresponden aquellas sensaciones, tal como está escrito en el poema “La Unificación”: “Como ella siempre serás, escasez y exceso en ti no habrá”.  Por eso, todos los mundos y todos los cambios son solamente con relación a los receptores, según lo que cada uno alcanza. 

 

La diferencia entre la sombra de Kedushá y la sombra de Sitra Ajra

La diferencia entre la sombra de Kedushá y la sombra de Sitra Ajra

Se menciona en los escritos de (Cantar de los Cantares 2.17): “Hasta que sople el viento del día y hayan huido las sombras“. Hay que entender: ¿Qué son las sombras en el trabajo? y ¿Cuáles son esas dos sombras? El asunto es que durante el tiempo que la persona no siente la realidad de Su Providencia, que el Creador dirige al mundo con el aspecto del Bueno que hace el bien, esto es discernido como una sombra que oculta el sol. En otras palabras, como una sombra material que oculta el sol, con lo cual no produce ningún cambio en el sol, y el sol sigue iluminando con toda su potencia. Así es la persona que no siente la realidad de Su Providencia, no causa con esto ningún cambio Arriba, como está escrito: Yo HaVaYaH no he cambiado. No obstante, todos los cambios se dan en los que reciben.

Y en esta sombra; es decir, en esta ocultación, hay que discernir dos aspectos:

  1. 1)      Que aun tiene la posibilidad de superar las oscuridades y ocultaciones, lo que siente, para justificar al Creador y rezarle, de tal manera que el Creador le ilumine los ojos y vea que todas las ocultaciones que siente vienen de Él; es decir, que el Creador le da vuelta a las cosas para que pueda revelar su rezo y anhele adherirse a Él. Y el motivo de esto es que sólo por medio de los sufrimientos que la persona recibe de Él, es que ella quiere liberarse de los problemas y escapar de los sufrimientos, entonces hace todo cuanto sea posible. Por eso, cuando recibe las ocultaciones y los sufrimientos, seguro aplicará el remedio conocido, el cual es incrementar el rezo, de tal manera que el Creador la ayude y la saque del estado en el que se encuentra. Estado en el cual aun sigue creyendo en Su Providencia.
  2. 2)      Cuando llega a un estado en el cual le es imposible superar y decir que todos los sufrimientos y dolores que siente, se encuentran por causa de que el Creador se los envió, para que por medio de ellos tenga un motivo para subir de nivel. Es entonces que llega a un estado de herejía: Por el hecho de que no puede creer en Su Providencia y, es por dicha razón entonces, que no puede rezar.

 

Se encuentra que hay dos tipos de sombras, y ese es el significado de: “…y hayan huido las sombras”; es decir, que las sombras pasarán del mundo.

Y la sombra de Klipá es llamada “a otro debilitaré y no se perderá mi fruto”. Lo cual no es así con la sombra de Kedushá (Santidad) que es llamada: “en su sombra anhelé y me senté y, su dulce fruto probé”. En otras palabras, está diciendo que todas las ocultaciones y sufrimientos que siente, son por que el Creador le envió aquellos estados, a fin de que tenga un espacio para trabajar por encima de la razón. Y al momento en que tiene la fuerza en sus manos para decir así; o sea, para señalar que el Creador lo tiene girando en estas circunstancias por su bien, ya que por medio de esto puede llegar a trabajar para otorgar y no para su propio beneficio. Es entonces, que la persona llega por medio del reconocimiento; es decir, que cree que el Creador disfruta precisamente con este trabajo, el cual está completamente construido por encima de la razón.

Entonces encontramos, que la persona no le reza al Creador para que las sombras pasen del mundo, sino que ella luego dice: “Veo que el Creador quiere que trabaje esto de tal forma que todo sea por encima de la razón”. Si es así en todo lo que hace, dice: “Seguramente el Creador se deleita de este trabajo, entonces qué importa si trabajo en un estado de ocultación del Rostro, por el hecho de que quiero trabajar con el fin de otorgar; es decir, para que el Creador disfrute. Por eso no tengo ninguna disminución de este trabajo; es decir, que pueda sentir que me encuentro en un estado de ocultación del Rostro, de tal manera que el Creador no se deleita con este trabajo“.

Excepto que la persona reconoce la Providencia del Creador; es decir, cómo es que el Creador quiere que sienta Su realidad durante el trabajo, de tal manera que ella lo acepta en el corazón y en el espíritu, porque no ve lo que puede disfrutar, sino que pone atención en lo que el Creador puede disfrutar. Con lo cual se encuentra que esta sombra le trae vida.

Y esto es lo llamado “en su sombra anhelé“; es decir, que anhela un estado tal, en el que puede superarse por encima de la razón. Y encontramos que si la persona no se esfuerza en el estado de ocultación, tal que tenga la oportunidad de rezarle al Creador para que lo acerque, sino que es negligente con eso, por tal razón, se le envía la doble ocultación, para que no pueda incluso ni siquiera rezar.

Y esto es a causa de la transgresión, porque no se había esforzado con todas sus fuerzas para rezarle al Creador, es por eso que llega a una bajeza tal. Pero después de que llega a ese estado, entonces tienen misericordia de ella desde Arriba y, le dan nuevamente un despertar desde lo alto. Con lo cual comienza de nuevo el mismo orden -hasta que finalmente se fortalece con el rezo y, el Creador escucha su rezo y la acerca y la reforma.

 

La importancia del trabajo del hombre

La importancia del trabajo del hombre

La importancia del trabajo del hombre debe estar en “Cómo llegar y sentir el gusto por otorgar complacencia a su Hacedor”. Puesto que todo lo que el hombre hace es para su propio beneficio, apartándose del Creador, del gusto del llenado de la forma, lo que no es así si él hace un acto para beneficio del Creador, incluso el acto más pequeño, de todas maneras esto es llamado Mitzvá (Precepto). Por eso, la importancia del esfuerzo del hombre debe estar en alcanzar la fuerza del que siente gusto por otorgar, ya que esto es por medio de que se complace en la fuerza del que siente gusto por la recepción en sí misma. Y es entonces que poco a poco, alcanza el gusto por otorgar.

 

 

 

El asunto de Lishmá

El Asunto de Lishmá

Para que la persona alcance Lishmá necesita un Ataruta de Leíla (despertar de arriba) porque se trata de una revelación de las alturas y no está al alcance de la mente humana entenderla, pues sólo quien prueba sabe. Y acerca de esto fue dicho: “Prueben y verán cuan bueno es el Señor“.

Y es por esto que se necesita de la persona, al momento de la recepción de la carga del reino de los cielos, que esté en un propósito pleno; es decir, en completo otorgamiento y no para recibir nada. Y si la persona ve que sus órganos no están en concordancia con este pensamiento, no le queda otro consejo excepto el rezo: de tal manera que dirija sus palabras hacia el Señor para que lo ayude, tal que su cuerpo esté de acuerdo en someterse a sí mismo al Creador.

Y no se le ocurra decir la persona, que si el aspecto de Lishmá es un regalo de las alturas; entonces, ¿en qué le beneficia la superación de su trabajo y todos los méritos y correcciones que hace para llegar a Lishmá, si esto depende de la mano del Señor? Y acerca de esto los sabios respondieron y dijeron: “No está en ti hijo de esclavos deshacerte de ella“. Sino que al hombre se le ha impuesto dar un Ataruta de letata, el cual es el aspecto del rezo. Pero es imposible que haya un rezo verdadero, si de antemano no sabe que el aspecto de Lishmá sin el rezo es imposible de alcanzar.

Por lo tanto, por medio de los actos y méritos que la persona hace para llegar a Lishmá, se expanden en ella las vasijas corregidas que querrán recibir “Lishmá”, y es entonces que después de todos los actos y méritos, puede dar un rezo verdadero, porque ve que todos sus actos no la beneficiaron en nada, y solamente entonces puede dar un rezo verdadero desde Umka de Liva (lo profundo del corazón). Y entonces el Creador escucha el rezo y le da el regalo de Lishmá.

También necesita saber que por medio de la adquisición de “Lishmá”, elimina la inclinación al mal, porque la inclinación al mal es llamada “la que recibe para beneficio propio”, y por medio de esto es que llega a otorgar; anulando entonces el beneficio para sí mismo. Y el asunto de la muerte significa que deja ya de usar su vasija de recepción para su propio beneficio. Y puesto que anuló la función de la inclinación al mal, es que es considerado un muerto.

Y en caso de que la persona de cuentas de su alma: “¿Qué obtiene de su esfuerzo, tal que se esforzará bajo el sol?”, ella ve que no es tan difícil someterse a sí misma al Creador por dos razones:

  1. Entre que sí y entre que no; es decir, entre que quiere y entre que no quiere, es que la persona está obligada a esforzarse en este mundo.
  2. También durante el trabajo, si ella trabaja en Lishmá, ella recibe placer del trabajo en sí mismo. Como la parábola del predicador de Dubna quien dijo acerca del verso: “No me llames Ya’akov, porque se esforzará por mi Israel“, queriendo decir que quien trabaja para el Creador, no existe ningún esfuerzo, sino al contrario, hay en él placer y elevación de espíritu. En tanto que, quien no trabaja para el Creador y lo hace por otros propósitos, no puede quejarse ante Él preguntando: “¿Por qué es que el Creador no le otorga vitalidad en el trabajo?“, debido a que él trabaja por un objetivo diferente. Ya que solamente quien trabaja puede ir hacia Él con una demanda para que le otorgue vitalidad y placer durante el trabajo. Y sobre esto se dijo:”Como ellos serán aquellos que hagan todo lo que se les confió“.

Y no se complicará con esto: ¿Por qué durante el tiempo en que la persona recibe sobre sí la carga del reino de los cielos; es decir, que está dispuesta a trabajar con el fin de otorgar al Creador la carga del reino de los cielos, ella no siente ninguna vitalidad, de tal manera que dicha vitalidad le obligue a recibir sobre sí la carga del reino de los cielos? Sino que debe recibir sobre sí, la carga del reino de los cielos contra su voluntad, con la sensación de que no es para su bien; es decir, que el cuerpo no acepta este trabajo. ¿Por qué es entonces que el Creador no le otorga vitalidad y placer?

El motivo para esto es que se trata de una gran corrección, que de no haber sido así, sino que el deseo de recibir hubiese aceptado este trabajo, la persona nunca habría tenido la posibilidad de llegar a Lishmá, sino que siempre hubiese trabajado para su propio beneficio; es decir, para llenar su lujuria. Esto es semejante al dicho: El ladrón que por sí mismo corre y grita:”Atrapen al ladrón“. Ya que entonces es imposible distinguir quién es el verdadero ladrón, para atraparlo y quitarle de la mano lo robado.

Pero al momento en que el ladrón; es decir, el deseo de recibir, no siente placer en el trabajo de recepción de la carga del reino de los cielos; entonces, en vista que el cuerpo se acostumbró a sí mismo a trabajar en contra de su deseo, es que adquiere los medios por los cuales puede venir mediante su trabajo, el cual será solamente con el propósito de producir placer a su Hacedor, porque toda su intención tiene que ser solo hacia Él, como está escrito : “Entonces te deleitarás en el Creador“; es decir de antemano, cuando había trabajado para el Creador, no tuvo placer de su trabajo, sino que su trabajo fue mediante obligación. Mas no así cuando ya se acostumbró a sí mismo a trabajar con el fin de otorgar, por consiguiente la persona merece “deleitarse en el Creador“, puesto que del trabajo en sí mismo tendrá placer y vitalidad. Y esto es llamado, que también el Creador se deleitó con él, porque él es para el Creador precisamente.

 

El tiempo de ascenso

El Tiempo de Ascenso

Cuando uno se siente a sí mismo en un aspecto de ascenso, ya que tiene un estado de espíritu alto, puesto que siente que no tiene ningún deseo sino sólo para la espiritualidad, le es bueno entonces profundizar en los secretos de la Torá, a fin de alcanzar su interioridad. Aun si uno ve que aunque se obliga a entender algo y todavía no sabe nada, de todas maneras vale la pena profundizar en los secretos de la Torá, incluso un centenar de veces en una sola cosa, sin llegar a la desesperación, queriendo decir, que no hay ningún aprovechamiento de esto, ya que no entiende nada.

Esto es así por dos razones:

1) Que al momento en que uno examina algún asunto anhelando entenderlo, dicho anhelo es llamado “una plegaria”. Esto se debe a que una plegaria está en el aspecto de carencia, lo que significa que uno anhela lo que carece, de tal manera que el Creador llenará su carencia.

La magnitud de la plegaria es medida según el anhelo, ya que para el asunto del cual más carece; entonces, el anhelo es más grande. Porque según sea la medida de la carencia, en esa misma medida así uno anhela.

Hay una regla que dice: En el asunto en el cual uno invierte el mayor esfuerzo, es entonces en ése, que el esfuerzo incrementa la carencia, queriendo recibir el llenado para dicha carencia. Siendo ésta llamada “una plegaria”, ó el aspecto del “trabajo en el corazón”,  ya que “El Creador quiere el corazón”. Resulta que entonces uno puede ofrecer una verdadera plegaria.

Al momento en que se examinan las palabras de la Torá, el corazón está obligado a liberarse de los deseos que aún quedan, a fin de dar fuerza a la mente para que sea capaz de pensar y analizar. Si no hay ánimo en el corazón, la mente no puede examinar. Acerca de esto está escrito: “Durante el estudio, uno siempre  aprenderá lo que el corazón anhela”.

Para que la plegaria de uno sea aceptada, ella está obligada a ser una plegaria completa. Por lo tanto, cuando se examina en una medida completa, luego uno obtiene de esto una plegaria completa, es entonces que la plegaria puede ser aceptada, porque “El Creador escucha una plegaria”. Pero hay una condición: la plegaria debe ser una plegaria completa y, no que existan dentro de ella cosas mezcladas.

  1. 1)      La segunda razón es: que en vista que uno se ha separado de la corporalidad, encontrándose en alguna medida más cerca de la cualidad de otorgamiento; entonces, éste es el momento más apropiado en que se unirá con la interioridad de la Torá, puesto que ella se le descubre, dado que tienen equivalencia con el Creador. Esto se debe a que la Torá, El Creador e, Israel son uno. No siendo así cuando uno se encuentra en el aspecto de auto recepción, ya que en ese caso, pertenece a la exterioridad y no a la interioridad.
 

Amantes del Señor odien el mal

Amantes del Señor odien el mal

En el verso, "¡Amantes del Señor, odien al mal! El que guarda el alma de Sus fieles, les libra de la mano de los malvados", lo cual significa, que no es suficiente con que el hombre ame al Creador; queriendo con esto merecer la adhesión con Él; sino que también debe tener odio por el mal.

El asunto de odio al mal se expresa cuando el hombre odia al mal, el mismo que es llamado “el deseo de recibir”. Y viendo que no tiene ninguna táctica para deshacerse de él, con esto, él no quiere aceptar ese estado. Él siente las pérdidas que le causa el mal y, también ve la verdad, ya que por sí mismo no tiene fuerza para anular el mal, ya que esta es una fuerza natural por parte del Creador, el cual introdujo en el hombre el deseo de recibir.

Entonces, el verso nos dice lo que está al alcance del hombre hacer; es decir, odiar el mal. Y por medio de esto el Creador le guardará de éste mal, tal como está escrito: “Él guarda el alma de Sus fieles” ¿Cómo los preserva?  ¡Les libra de la mano de los malvados¡ Y en vista de que tiene algún contacto con el Creador, el mismo que será el contacto más pequeño. Entonces, ya es un hombre exitoso.

En verdad, el asunto del mal continúa existiendo y trabaja en el aspecto de Ajoraim (posterior) en el Partzuf. El asunto del odio se manifiesta si es que el hombre siente gusto por atraerse a la adhesión con el Creador, siendo entonces una conducta entre amigos y compañeros: ya que si dos personas llegan por medio de una necesidad, tal que cada uno de ellos odia lo que su amigo odia o, ama lo que su amigo ama, entonces llegan por medio de una unión perpetua, en el aspecto de “algo fijo e inamovible por siempre”.

Por lo tanto, puesto que el Creador ama otorgar, también los inferiores deben adaptarse a querer solamente otorgar. Y como el Creador odia tener que recibir, ya que Él es completo por el propósito de completitud y no necesita de nada, también el hombre tiene que odiar el asunto de la recepción para sí mismo.

En definitiva, el hombre debe odiar el deseo de recibir por el propósito del odio, puesto que todas las “ruinas” en el mundo proceden únicamente del deseo de recibir. Y es mediante el odio que el hombre corrige, que él entra bajo la Kedushá (santidad).

 

 

Introducción al estudio de las diez Sefirot

 
Introducciòn al estudio de las diez Sefirot
(TES)
 

1) Al comienzo de mis palabras, siento una gran necesidad de romper un muro de acero que nos ha estado separando de la sabiduría de la Cabalá desde la destrucción del Templo hasta nuestra generación. Este se apoya pesadamente sobre nosotros y despierta miedo de que sea olvidada por Israel.

            Sin embargo, cuando empiezo a hablar con alguien acerca de este estudio, su primera pregunta es: "¿Por qué tengo que saber cuántos ángeles hay en el cielo, y cuáles son  sus nombres? ¿No puedo observar la Torá en todos sus detalles y complejidades sin este conocimiento?"

            En segundo lugar cuestionará: "Los sabios han determinado que primero uno debe llenarse el estómago con  Guemará y Talmud. Entonces, ¿cómo uno puede engañarse con que ya completó [el estudio de] toda la Torá revelada, y que sólo le falta la sabiduría de lo oculto?  

            Tercero: tiene miedo de deteriorarse por este compromiso, ya que ha habido incidentes de desviaciones del camino de la Torá debido a la dedicación a la Cabalá. Por lo tanto, ¿para qué necesito este problema? ¿Quién es tan tonto como para ponerse en peligro sin ninguna razón?

            Cuarto: Incluso aquéllos que están a favor de este estudio se la dejan en manos de los  santos,  servidores del Creador, y ¿no todo el que desea tomar al Señor puede venir y tomarlo?  

            Quinto, y lo principal: que cuando hay una duda se hace lo que hacen los demás, o sea que veo que todos los que estudian la Torá en mi generación que piensan como yo se abstienen del estudio de lo encubierto e incluso recomiendan a los que les consultan que indudablemente sería mejor estudiar una página de la Guemará en vez de meterse en todo esto.

            2) De hecho, si  apuntáramos nuestro corazón a responder una sola cuestión bien famosa, estoy seguro que todas estas preguntas y dudas desaparecerían del horizonte, y que cuando volveríamos la mirada hacia ellas encontraríamos que se han disipado. Esta pregunta desesperada la cual se hace por todos es: “¿Cuál es el sentido de mi vida?"  En otras palabras, estos numerosos años de nuestra vida que nos salen tan caros, o sea, las numerosas penas y tormentos que sufrimos por ellos, para llenarlos a tope, ¿quién es el que los disfruta? Más aun precisamente, ¿a quién le proporciono yo placer?

            A decir verdad, los historiadores se han hastiado de considerarlo, ni que hablar que en nuestra generación, nadie desea ni siquiera traerlo a la mente. Sin embargo, la esencia de la pregunta sigue en pie tan amarga y vehementemente como siempre, ya que a veces  nos encuentra poco preparados, picotea en nuestra mente y nos arrastra por el suelo antes de que encontremos la famosa táctica, de fluir insensatamente en las corrientes de la vida como ayer.

            3) De hecho, es para resolver este gran enigma que dice el versículo: "Prueben y verán que el Señor es Bueno", porque aquellos que cumplen la Torá y Mitzvot correctamente son los que saborean la vida y los quienes ven y testifican que el Señor es bueno, como dicen nuestros sabios, que Él creó los mundos para beneficiar a Sus creados, ya que es la conducta de El Bueno hacer el bien.

            No obstante, aquellos que no han saboreado todavía el gusto de la vida observando la Torá y Mitzvot, no pueden sentir y entender que el Señor es bueno, como dicen nuestros sabios, que el único propósito del Creador en crearnos, era para beneficiarnos solamente. Y por lo tanto, no tenemos otro consejo más que cumplir la Torá y Mitzvot correctamente.

            Y acerca de ello está escrito en la Torá (Parashat Nitzavim): "Mira, hoy pongo ante ti la vida y el bien, la muerte y el mal". Es decir que antes de entregar la Torá, sólo teníamos la muerte y el mal frente a nosotros, como dijeron nuestros sabios: "El malvado en su vida es llamado muerto". Esto es así porque su muerte es mejor que su vida, ya que el dolor y el sufrimiento que soporta para lograr su sustento son muchas veces mayores que el pequeño placer que siente en esta vida.    

            Sin embargo, ahora se nos han concedido la Torá y Mitzvot, por cuyo cumplimiento lograremos la vida real, gozosa y deliciosa para nosotros, como está escrito, "Prueben y verán que el Señor es Bueno". Y es por eso que dice la escritura: "Mira, hoy pongo ante ti la vida y el bien", lo que no tenías en absoluto antes de la entrega de la Torá.

            Y concluye la escritura: "Escoge la vida, para que vivas tú y tu descendencia”. Y aparentemente, hay aquí una doble expresión: “escoge la vida para que vivas”. Sin embargo, se refiere a una vida observando la Torá y las Mitzvot, que es cuando realmente se vive. No obstante, una vida sin Torá y Mitzvot es más dura que la muerte. Y a eso se refieren nuestros sabios con las palabras, "Y el malvado en su vida es llamado muerto".

            Y sobre ello dice la escritura, "para que vivas tú y tu descendencia”. Es decir que una vida sin Torá lo amarga no sólo a uno mismo, sino que tampoco puede deleitar a otros. O sea, que tampoco encuentra satisfacción en su descendencia, ya que también la vida de su progenie es más dura que la muerte. Y entonces ¿qué tributo les deja?  

            De lo contrario, quien vive en la Torá y Mitzvot, no sólo disfruta de su propia vida, sino que está completamente feliz de tener hijos y dejarles esta buena vida. Y este es el significado de, "para que vivas tú y tu descendencia", porque recibe un placer adicional en la vida de su progenie, de la cual fue causa.  

            4) Y de lo citado, pueden entender las palabras de nuestros sabios sobre el versículo, "escoge la vida". Declarando: "Yo les digo que escojan la parte de la vida, igual que una persona le dice a su hijo: ‘Elige para ti una buena parte en mi tierra’. Lo coloca en la parte buena y le dice: ‘Escoge esto para ti’. Al respecto está escrito, "Oh, Señor, eres la porción de mi herencia y de mi copa, Tú guardas mi suerte. Tú colocaste mi mano en la  buena fortuna, al decir: ‘Toma esto para ti’".

            Las palabras son aparentemente confusas porque el versículo dice, "escoge la vida", lo cual significa que uno elige por sí mismo. Sin embargo, dicen ellos, que Él lo coloca en la parte buena. Entonces ¿No tiene otra opción? Aun más, dicen que el Creador pone la mano de uno en la buena fortuna. Y esto es muy asombroso, porque si es así, ¿dónde está la elección de uno?  

            Ahora podemos ver el verdadero significado de sus palabras, que de hecho, es verdad que el Creador mismo pone la mano del hombre en la buena fortuna, dándole una vida de placer y deleite dentro de la vida corpórea, llena de tormento y dolor y desprovista de contenido. Una vida, de la que uno inevitablemente se escaparía si viera, aunque sea a través de las grietas, un lugar de tranquilidad para refugiarse de esta vida que es más dura que la muerte. O sea que no hay una toma de mano mejor que ésta, de parte de Él.

            La elección del hombre se refiere sólo al fortalecimiento. Esto es debido a que ciertamente hay aquí un gran esfuerzo y afán antes que uno purifique su cuerpo y pueda observar la Torá y Mitzvot correctamente; es decir, no para contentarse a sí mismo, sino para satisfacer a su Hacedor, lo que se denomina “Lishmá” (lit. En Su nombre). Ya que sólo de esta manera se logra una vida de felicidad y el agrado que viene al observar la Torá.

            Sin embargo, antes que uno llegue a esa purificación, escoge, ciertamente, fortalecerse en el buen camino con toda clase de medios y artificios. Y hará todo lo que esté en su mano y poder, hasta que complete el trabajo de purificación, sin caerse, Dios no permita, a mitad de camino.

            5) De acuerdo con lo explicado anteriormente, entenderás las palabras de nuestros sabios en el Tratado Avot: "Así es el camino de la Torá: pan con sal comerás, un poco de agua beberás, en el suelo dormirás, una vida afligida llevarás, y en la Torá trabajarás. Si así lo haces, serás feliz; feliz en este mundo y feliz en el próximo".

            Debemos preguntarnos acerca de estas palabras: ¿En qué medida la sabiduría de la Torá es diferente de otras enseñanzas, que no requieren esta vida de ascetismo y aflicción, sino que el trabajo en sí mismo es suficiente para adquirir esas enseñanzas? Aun cuando trabajemos extensamente en la Torá, todavía no es suficiente para adquirir la sabiduría de la Torá, excepto a través de la mortificación del pan con la sal y una vida afligida.  

            Y el final de las palabras es aun más sorprendente: "si así lo haces, serás feliz; feliz en este mundo, y feliz en el próximo", porque es posible que sea feliz en el próximo mundo, pero en este mundo, en el que me mortifico comiendo, bebiendo y durmiendo, y viviendo una vida afligida, ¿podría decirse sobre una vida como ésta "feliz en este mundo"? ¿Esto es lo que significa una vida feliz en este mundo?  

            6) Sin embargo, se explicó anteriormente que es imposible llegar a la práctica correcta de la Torá y Mitzvot en su estricta condición, la cual es proporcionar contento a su Hacedor y no la auto-gratificación, salvo por vía de un gran trabajo y esfuerzo de purificación del cuerpo.  

            La primera táctica es acostumbrarse a no recibir nada para el propio placer, incluso las cosas permitidas y necesarias para la existencia del propio cuerpo, como comer, beber, dormir y otras necesidades como éstas. De tal manera que se desprenda completamente de cualquier placer que necesariamente acompaña la satisfacción al colmar el propio sustento, hasta que llegue a vivir una vida afligida en su significado literal.  

            Y después que el hombre se haya acostumbrado a eso y que su cuerpo ya no posee ningún deseo de recibir  placer para sí mismo, se le hará posible  cumplir la Torá y Mitzvot también, de esa manera, o sea, para proporcionar contento a su Creador y nada para sí mismo.  

            Y cuando lo alcanza, logra saborear una vida feliz, llena de deleite y todo lo mejor, sin una mancha de dolor, la cual se revela en la práctica de la Torá y Mitzvot Lishmá (lit. para Su nombre). Es como dice Rabí Meir (Avot 86): "Todo aquel que se dedica a la Torá Lishmá, se le brindan muchas cosas. Aun más, el mundo entero es premiado para él, y los secretos de la Torá se le revelan  y  se vuelve como un fluido manantial".

Es acerca de él que dice el versículo: "Prueba y ve que el Señor es bueno", ya que aquel que saborea el gusto de la práctica de la Torá y Mitzvot Lishmá logra la propia visión de la Intención de la Creación, que es hacer sólo el bien a Sus creaciones, ya que la conducta de El Bueno es hacer el bien. Entonces se regocija y deleita en el número de años de vida que el Creador le concedió, y el mundo entero es premiado para él.  

            7) Ahora puede comprenderse las dos caras de la moneda de compromiso en Torá y Mitzvot: En una cara está el camino de la Torá; es decir, la extensa preparación que uno debe hacer para purificar  su cuerpo antes que le sean concedidos el guardar realmente Torá y Mitzvot.

            En ese estado es necesario que practique ToráMitzvot Lo Lishmá (no para Su nombre), pero mezclado con auto-gratificación. Esto es porque él no ha purificado y  limpiado su cuerpo del deseo de recibir placer de las vanidades de este mundo. Es en ese momento que uno debe vivir una vida afligida y trabajar en la Torá, como está  escrito en la Mishná.  

            No obstante, después que uno completó el camino de la Torá, que ha purificado su cuerpo, y que está listo para guardar ToráMitzvot Lishmá, para dar contento a su Creador, llega al otro lado de la moneda. Ésta es la vida de placer y gran tranquilidad sobre la cual reposa la intención de la creación "de hacer el bien a Sus creaciones", significando una vida más feliz en este mundo y en el próximo.  

            8) Esto explica la gran diferencia entre la sabiduría de la Torá y el resto de las enseñanzas en el mundo: Adquiriendo las otras enseñanzas no se beneficia en absoluto la vida en este mundo. Esto se debe a que éstas ni siquiera proporcionan gratificaciones a los tormentos y sufrimientos que uno padece durante su vida. Por consiguiente, uno no necesita corregir su cuerpo; el trabajo que uno proporciona a cambio de ellos es absolutamente suficiente, así como con todas las otras posesiones mundanas adquiridas a cambio de trabajo y esfuerzo.

            En cambio, el solo propósito de comprometerse en Torá y Mitzvot es hacerse digno de recibir toda la bondad en la intención de creación, “de hacer el bien a Sus creaciones". Entonces, uno necesariamente debe purificar su cuerpo para merecer esa bondad Divina.

            9) Esto también aclara completamente las palabras de la Mishná: "Si lo haces, serás feliz en este mundo."  Precisaron esto con la intención deliberada de indicar que una vida feliz en este mundo es únicamente para aquellos que completaron el camino de la Torá. Así, la cuestión de la mortificación al comer, beber, dormir y una vida afligida que son mencionados allí sólo perdura mientras dura el camino de la Torá. Este es el motivo por el cual insistieron y dijeron, "Así es el camino de la Torá.". Cuando uno completa este camino de Lo Lishmá a través de una vida afligida y mortificada, la Mishná concluye "feliz en este mundo." Esto es porque adquirirá esa felicidad y benevolencia en la intención de la creación y el mundo entero será premiado para usted, aun este mundo, y tanto más en el próximo.  

            10) El Zohar (Bereshit) comenta acerca del verso, "Y dijo Dios: ‘Haya Luz’, y hubo luz. Haya Luz en este mundo y haya Luz para el mundo por venir". Esto significa que los actos de creación fueron creados en su completa estatura y forma; es decir, en su completa gloria y perfección. En efecto, la Luz que fue creada en el primer día llegó en toda su perfección, que también contiene la vida de este mundo en absoluto agrado y apacibilidad, en la misma medida expresada en las palabras "Haya luz".  

            Sin embargo, para preparar un lugar de elección y trabajo, Él lo colocó y lo ocultó para los justos al final de los días, como dicen nuestros sabios. En consecuencia dicen en su lengua pura "Haya Luz para este mundo". Sin embargo, no quedó así, sino que "y haya Luz para el mundo por venir". En otras palabras, aquellos que practican la Torá y Mitzvot Lishmá, sólo lo obtienen al final de los días, o sea,  al final de los días después de finalizar la  purificación de su cuerpo en el camino de la Torá, en donde ya se merecen esa gran Luz en este mundo también, como dicen nuestros sabios, “Verás tu mundo en tu vida”.

            11) Sin embargo, encontramos y vemos en las palabras de los sabios del Talmud, que ellos han hecho el camino de la Torá más fácil para nosotros, que los sabios de la Mishná. Esto se debe a que dijeron, "Uno siempre debe practicar la Torá y Mitzvot, aun de manera Lo Lishmá, y de Lo Lishmá llegará a Lishmá, porque la Luz en ella lo corrige".  

            Así, nos han brindado un nuevo medio en lugar del ascetismo presentado en la Mishná (Avot) citada anteriormente, que es "La Luz en la Torá", que tiene la fuerza suficiente para corregirlo a uno y llevarlo a practicar la Torá y Mitzvot Lishmá. Ya que no mencionaron allí ninguna mortificación, sino que sólo la dedicación a la Torá y Mitzvot le proporciona esa Luz que lo retorna al camino de la corrección para que pueda cumplir la Torá y Mitzvot para dar contento a su Creador y nada para su propio placer, a lo que se denomina, “Lishmá”.  

            12) A pesar de eso, debemos cuestionar sus palabras. Después de todo hemos encontrado varios  estudiantes cuya práctica en la  Torá no les ayudó a llegar a Lishmá a través de la Luz contenida en ella. De hecho, practicando la Torá y Mitzvot en Lo Lishmá significa que uno cree en el Creador, en la Torá y en el castigo y recompensa, e incluso se compromete en la Torá porque el Creador ordenó tal práctica, pero asocia su propio placer con proporcionar contento a su Hacedor. 

            Y si después de toda esta la labor en la  práctica de la Torá y Mitzvot  se da cuenta que no le ha llegado ningún placer o beneficio propio, a través de este gran esfuerzo y afán, lamentará haber hecho todos estos esfuerzos, ya que se ha torturado, desde un principio, pensando que disfrutaría su esfuerzo, a lo que se denomina Lo Lishmá.  

            No obstante, nuestros sabios permitieron el inicio de la práctica en la Torá y Mitzvot en Lo Lishmá porque de Lo Lishmá se llega a Lishmá. Aun así, no hay duda de que si este practicante no ha adquirido la fe en el Creador y en Su Torá, sino que  todavía se debate en la duda, no es sobre él que nuestros sabios dicen "de Lo Lishmá llegará a Lishmá". Y no es acerca de él que dijeron que “dedicándose a ella, la Luz en ella los corregirá". Porque la Luz en la Torá sólo ilumina a los que tienen fe. Más aun, la medida de esa Luz es la misma medida que su propia fuerza de fe. Pero para los carentes de fe es lo contrario, o sea, que reciben oscuridad de la Torá y sus ojos se ciegan.  

            13) Y los sabios ya han presentado una bella alegoría sobre el versículo, "¡Ay, de los que anhelan el día del Señor! ¿Para qué necesitan el día del Señor?           Es oscuridad, y no luz" (Amós 18). La parábola sobre un gallo y un murciélago que estaban esperando  la Luz. El gallo le dijo al murciélago: "Yo espero la Luz porque la Luz es mía, pero usted, ¿para qué necesita la Luz?" (Sanhedrín 98; 72). Claramente, esos estudiantes que no fueron dotados con llegar de Lo Lishmá a Lishmá debido a su ausencia de fe, no recibieron ninguna Luz de la Torá, y por lo tanto, caminan en la oscuridad y morirán sin sabiduría.  

            De manera recíproca, aquéllos que han alcanzado la fe completa, tienen garantizado en las palabras de nuestros sabios, que dedicándose a la Torá aun de manera Lo Lishmá, la Luz que hay dentro de ella los corregirá, y lograrán la Torá Lishmá, aun sin tener que experimentar previamente, una vida de aflicción y dolor, lo que traerá una vida buena y feliz en este mundo y en el próximo. Es sobre ellos que dice el versículo: "Entonces te deleitarás en el Señor, y te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra".

            14) Preocupado por este asunto, una vez interpreté el dicho de nuestros sabios, "Aquel cuya Torá es su oficio”, que la medida de su fe se manifiesta por su práctica de la Torá porque las letras Umanutó (su oficio) son las mismas (en hebreo) que las letras de la palabra Emunató (su fe). Es como una persona que confía en su amigo y le presta dinero. Él puede confiar en su amigo por un peso, pero si le pidiera dos pesos podría negarse a prestárselos. También podría confiar en él por cien pesos, pero no más. También podría confiar en él y prestarle la mitad de sus bienes pero no todos sus bienes. Finalmente, podría confiar en él con todos sus bienes sin una pizca de miedo. Y esta última fe, es considerada "fe completa", pero las formas previas son consideradas "fe incompleta", o sea, es fe parcial, ya sea mayor o menor.  

            De modo semejante, una persona, según la medida de su fe en el Creador, le asigna sólo una hora por día para practicar la Torá y su labor. Otra le asigna dos horas, de acuerdo a la medida de su fe en el Creador. La tercera no descuida un sólo momento de su tiempo libre sin dedicarlo a la Torá y su labor. Es decir, sólo la fe de la última persona es completa, ya que confía en el Creador con todos sus bienes. La fe de las anteriores, sin embargo, todavía es incompleta. 

            15) Así ha sido completamente aclarado, que el hombre no debe esperar que el dedicarse a la Torá y Mitzvot en Lo Lishmá lo lleve a Lishmá, excepto cuando sepa en su corazón que ha logrado la  fe en el Creador y en Su Torá apropiadamente. Puesto que entonces la Luz dentro de ella lo reformará, y logrará el día del Señor que es todo Luz. Porque la santidad de la fe purifica los ojos del hombre para que goce de Su Luz, hasta que la Luz dentro de la Torá lo reforme. 

            No obstante aquéllos sin  fe, son como murciélagos que no pueden mirar la Luz del día, porque la luz del día se les convierte en una oscuridad más terrible que la oscuridad de la noche, ya que sólo se alimentan en la oscuridad de la noche. De esta manera, los ojos de aquellos que carecen de fe son cegados a la Luz del Creador. Y como consecuencia, la  Luz se les convierte en oscuridad, y la  pócima de vida se les convierte en una pócima de muerte. Es sobre ellos que dicen las escrituras: "¡Ay, de los que desean el día del Señor! ¿Para qué necesitan el día del Señor? Es oscuridad, y no Luz". Porque antes deben adquirir la fe completa. 

            16) Esto responde además otra cuestión en las Tosafot (Taanit pag. 7): "Todo aquel que practica Torá Lishmá, su Torá se le convierte en una pócima de vida. Y todo aquel que practica Torá en Lo Lishmá, su Torá se le convierte en una pócima de muerte". Sin embargo, cuestionaron, está dicho que "uno siempre tiene que practicar la Torá, aunque sea en Lo Lishmá, porque de Lo Lishmá llegará a Lishmá". 

            Y de acuerdo con lo explicado más arriba, hay que dividirlo en una forma sencilla: Quien se dedica a la Torá por la Mitzvá del estudio de la Torá y cree en el castigo y recompensa, sólo que asocia el placer y el beneficio propio con la intención de dar contento a su Hacedor, la Luz de la Torá lo corregirá y llegará a Lishmá.  

            De modo recíproco, quien estudia no por causa de la Mitzvá de estudiar la Torá, porque no cree en el castigo y recompensa lo suficiente para esforzase tanto por ella, sino que se esfuerza sólo para su propio placer, su Torá se le convierte en una poción de muerte, porque la Luz en ella se le ha convertido en oscuridad.  

            17) Por lo tanto, el estudiante antes del estudio se compromete a fortalecer su fe en el Creador y en Su supervisión del castigo y recompensa, como escribieron nuestros sabios, "Su amo es cumplidor y lo premiará por su trabajo". Y apuntará a  que su trabajo sea para la Mitzvá de la Torá, y de esa manera, logrará gozar de la Luz dentro de ella, de tal manera que su fe se fortalecerá y crecerá a través del remedio de esta Luz, como está escrito: "Medicina será esto para tu cuerpo, y poción para tus huesos" (Proverbios 3, 8).  

            Entonces ciertamente estará seguro en su corazón de que de Lo Lishmá llegará a Lishmá. De tal forma que aun quien reconoce en si mismo que aun no ha adquirido la fe, tiene también la esperanza, a través de su dedicación a la Torá.  Porque si pone su corazón y su mente en adquirir fe en el Creador a través de ella, ya no tienes ninguna Mitzvá mayor que esa, como dijeron nuestros sabios, "Llegó Habakuk y lo redujo a una sola cosa: "el justo por su fe vivirá" (Makot 24).  

            Aun más, no tiene ningún otro consejo aparte de éste, como está escrito: “Dijo Raba, I’yov deseó librar al mundo entero del juicio. Dijo ante Él: Oh Señor, Tú has creado a los justos, Tú has creado a los malvados, ¿quién te sujeta?" Rashi interpreta allí: "Tú has creado a los justos por medio de la buena inclinación; Tú has creado a los malvados por medio de la mala inclinación. Entonces, no hay nadie que se salve de Tu mano, porque ¿por quién eres sujetado? Obligados son los pecadores". Y ¿qué respondieron los amigos de I’yov? "Tú también infringes el temor, y menoscabas la oración ante el Creador Bendito (I’yov 15.4). El Creador ha creado la mala inclinación, y ha creado la Torá, como condimento para ella".  

            Rashi interpreta aquí: "Le creó la Torá, que es un condimento, ya que anula 'los pensamientos de trasgresión'", como está escrito (en Maséjet Kidushin): 'Si te ha molestado este villano, jálalo al Beit Midrash. Si es duro como una piedra, se ablandará. Y no están forzados, ya que pueden salvarse a sí mismos'". 

            18) Claramente,  no pueden librarse del juicio, si  dicen que recibieron ese condimento, y todavía tienen pensamientos transgresores. O sea, que todavía están en la duda y la mala inclinación no se ha ablandecido. Esto es porque el Creador que creó y le dio a la mala inclinación todo su poder, evidentemente supo también crear el remedio y el condimento capaces de socavar el poder de la mala inclinación y erradicarla completamente.  

            Si alguien practica la Torá y falló en remover la mala inclinación de sí mismo, no es sólo porque haya sido negligente al desempeñar el trabajo y esfuerzo  necesarios en la práctica de la Torá, como está dicho, "no me esforcé y encontré,  no lo creas", o puede ser que haya completado la “cantidad” de esfuerzo necesaria, pero ha sido negligente en la “calidad”.  

            Esto significa que mientras practicaban la Torá no pusieron su mente y su corazón, en lograr atraer la Luz de la Torá, que trae la fe al corazón del ser humano. Más bien, se han distraído del cumplimiento de aquel requisito esencial, exigido de la Torá, llamado, la Luz que trae la fe. Y aunque primero se hayan apuntado a ello, sus mentes se distrajeron de ello durante el estudio.

            De todos modos uno no puede librarse de la culpa, argumentando que fueron forzados, basándose en que nuestros sabios establecieron estrictamente: "He creado la mala inclinación, He creado para ello el condimento la de Torá". Porque si hubiera alguna excepción en eso, entonces la pregunta de I’yov permaneciera válida.

            19) Y a través de todo lo aclarado hasta aquí, he removido un gran reclamo acerca de las palabras de Rabí Jaim Vital en su introducción a Shaar HaHakdamot (Puerta a las Introducciones) del ARI, y en la introducción al Árbol de la Vida, en donde dice lo siguiente:

"Y por cierto, el hombre no debería decir, ‘iré y me comprometeré en la Sabiduría de la Cabalá’, antes de comprometerse en la Torá, la Mishná y el Talmud. Porque ya han dicho nuestros sabios, que 'el hombre no entre en el PaRDéS, a menos que haya llenado su barriga con carne y vino'. Ya que esto será parecido a un alma sin cuerpo, que no tiene ninguna recompensa y hecho y cuentas, hasta que se vincula dentro del cuerpo, siendo este, pleno y completamente corregido en las Mitzvot de la Torá; en las 613 Mitzvot.

            Y de manera recíproca, cuando se involucra en la Sabiduría de la Mishná y el Talmud Babilónico y no dedica una parte [de su tiempo] a los secretos de la Torá y sus ocultaciones, esto es parecido a un cuerpo sentado en la oscuridad, sin un alma humana, la vela del Señor, que brille dentro de él. De modo que permanece un cuerpo seco que no respira de una fuente de vida.

            De modo, que un discípulo sabio que practica Torá Lishmá, primero debe dedicarse a la Sabiduría de la Mikrá, Mishná y el Talmud, tanto como su mente pueda tolerar y luego se involucre en el conocimiento de su Hacedor, dentro de la Sabiduría de la Verdad. Es como el Rey David ordenó a su hijo Shlomó: "conoce al Dios de tu padre y sírvelo". Y si esa persona encontrara el estudio del Talmud, pesado y difícil, mejor  que retire su mano de él, ya que ha probado su suerte en esta Sabiduría, y que se dedique a la Sabiduría de la Verdad.

            Y sobre ello está escrito: "De ahí que un estudiante que no ha visto una buena señal en su estudio, dentro de cinco años, tampoco la verá” (Julín pág. 24). Sin embargo, todo aquel a quien el estudio le resulta fácil, debe dedicar una parte del día, una o dos horas, al estudio de la Halajá (Código de leyes judío) y explicar e interpretar las preguntas que surgen en la Halajá literal. 

            20) A primera vista sus palabras parecen  muy asombrosas porque dice que antes de tener éxito en el estudio de lo revelado, deberá ocuparse en la Sabiduría de la Verdad, lo cual contradice sus propias palabras previas de que la Sabiduría de la Cabalá sin la Sabiduría revelada es como un alma sin cuerpo, que no tiene hechos y cuentas y recompensa. Y la evidencia que proporciona de un discípulo que no vio una buena señal, es aun más peculiar, porque ¿acaso han dicho nuestros sabios que debería dejar el estudio de la Torá, a causa de ello? Sino, seguramente advertirle que examine la forma en que lo está haciendo e intente con otro Rabino o con otro tratado. Pero que por cierto no debería dejar la Torá, aunque sea la Torá revelada.

            21) Resulta  aun más difícil  entender ambos en las palabras de Rabí Jaim Vital y la Guemará, porque en sus palabras está implícito que uno necesita algún mérito específico para lograr la sabiduría de la Torá. Sin embargo, nuestros sabios dijeron (Midrash Rabbá): "El Creador le dijo a Israel: 'Mira, toda la sabiduría y toda la Torá son algo simple: quienquiera Me teme y observa las palabras de la Torá, toda la sabiduría y toda la Torá están en su corazón'. “Así no necesitamos ningún mérito previo; sólo por la virtud del temor del Señor y observando la Torá es que nos es concedida  toda la sabiduría de la Torá.  

            22) Claro está que si examinamos sus palabras nos resultarán tan claras como las puras estrellas celestiales. El texto "es mejor que retire su mano una vez que probó su suerte en esta sabiduría", no se refiere a la suerte del ingenio y la erudición. Más bien, es como hemos explicado anteriormente en la interpretación "Yo he creado la mala inclinación, yo he creado para ella la especia de la Torá."  

            Significa que uno ha penetrado y se ha esforzado en la Torá revelada y que todavía la mala inclinación tiene poder y no ha sido disuelta en absoluto. Esto es debido a que  todavía no se libró de los pensamientos de trasgresión, como escribe RaShI  en la explicación de "Yo he creado para eso la especia de la Torá."

            Por consiguiente le aconseja que retire sus manos de ella, y que practique la sabiduría de verdad porque es más fácil atraer la luz en la Torá mientras practica y trabaja en la sabiduría de la verdad que trabajando en la Torá literal. La razón también es muy simple: la sabiduría de lo revelado está vestida con ropajes corpóreos externos, como hurtos, despojos, entuertos,  etc. Por lo tanto resulta  duro y difícil para cualquiera enfocar su mente y su corazón al Creador durante el estudio, así como atraer la Luz de la Torá.  

            Más aun para una persona a quien el estudio en sí mismo le resulta arduo y pesado. ¿Cómo puede recordar al Creador durante el estudio, cuando la indagación concierne a cuestiones corpóreas y no puede entrar en ellas simultáneamente con la intención hacia el Creador?  

            Por consiguiente le aconseja que practique la sabiduría de la Cabalá, ya que esta sabiduría está completamente vestida en los nombres del Creador. Entonces aun el aprendiz más lento podrá enfocar fácilmente su mente y  su corazón al Creador. Esto es así porque el estudio en los temas de la sabiduría y el Creador son uno y el mismo, y esto es muy simple.  

            23) Por lo tanto proporciona una buena  evidencia de las palabras de la Guemará: "Un discípulo que no ha visto una buena señal en su estudio después de cinco años, tampoco la verá". ¿Por qué  no vio una buena señal en su estudio? Por cierto, únicamente se debe a la ausencia de intención del corazón; y no a la falta de aptitud, ya que la sabiduría de Torá no requiere ninguna aptitud.  

            En cambio, como está escrito en el estudio anterior: "Mira, toda la sabiduría y toda la Torá son algo fácil: cualquiera que Me teme y observa las palabras de la Torá, toda la sabiduría y toda la Torá están en su corazón."  

            Claro que uno debe acostumbrarse a la Luz de Torá y Mitzvot y quién sabe cuánto. Uno podría estar esperando toda su vida. Por lo tanto el Baraita nos advierte (Julin 24) no esperar más de cinco años.  

            Más aun, Rabí Yosi dice que solamente tres años son suficientes para lograr la sabiduría de la Torá. Si uno no ve una buena señal  dentro de ese lapso de tiempo, no debe engañarse con falsas esperanzas e ilusiones, ya que sabe que nunca verá una buena señal.  

            En consecuencia, uno debe procurarse en forma inmediata una buena táctica que tenga éxito en traerlo a Lishmá y le sea concedida la sabiduría de la Torá. El Baraita no especificó la táctica, pero advierte no permanecer sentado  en la misma situación  esperando mucho más tiempo. 

            Este es el significado de lo que dice el Rav, que la táctica más segura y exitosa es el compromiso en la sabiduría de la Cabalá. Uno debe retirar completamente su mano del compromiso en la sabiduría de la Torá revelada,  ya que ha probado suerte en ella y no ha tenido éxito y debe dedicar todo su tiempo a la sabiduría de la Cabalá dónde su éxito es seguro.  

            24) Es muy simple por estas palabras que no hay conexión para estudiar la Torá literal en ninguna cosa que uno en realidad deba practicar, porque "no es ignorante quien es  piadoso, y un aprendizaje equivocado provoca el mal, y un pecador destruye mucho bien." Por lo tanto, necesariamente uno debe repetirlos tanto como sea necesario para  no fallar en su práctica. 

            Sin embargo, aquí sólo se habla del estudio de la sabiduría de la Torá revelada, para explicar y escrutar cuestiones basadas en la interpretación de las leyes, como Rabí Jaim Vital deduce por sí mismo. Se refiere a la parte del estudio de la Torá que no se realiza de facto, no a las actuales leyes.  

            De hecho, es posible ser indulgente y estudiar de los resúmenes y no de los originales. De cualquier modo, esto también requiere un extenso aprendizaje, ya que quien conoce del original no es como aquel que conoce de un breve examen de algún resumen.

            Rabí Jaim Vital dice al comienzo mismo de sus palabras que el alma sólo se  conecta con el cuerpo cuando es corregida en las Mitzvot de la Torá, en las 613 Mitzvot.  

            25) Ahora verá cómo todas las preguntas que presentamos al comienzo de la introducción son completamente tontas. A pesar de eso, son obstáculos que la mala inclinación tiende para cazar almas inocentes y despedirlas del mundo, despojadas y abusadas.

            Examine la primera pregunta, donde ellos imaginan que se puede guardar toda la  Torá inclusive  sin conocer la sabiduría de la Cabalá. Yo les digo: La verdad es que, si usted  puede guardar el estudio de Torá y observar las Mitzvot correctamente, Lishmá; es decir, sólo para traer contento al Hacedor, entonces se dice de usted: 'su alma  le enseñará'

            Esto es porque entonces todos los secretos de la Torá aparecerán ante usted como una primavera fresca y lozana, como las palabras de Rabí Meir en la Mishná (Avot), y usted no necesitará ninguna ayuda de los libros."  

            En cambio, si usted todavía está comprometido aprendiendo en Lo Lishmá, pero espera merecer Lishmá de este modo, entonces yo le pregunto: "Cuántos años ha estado haciendo esto?” Si usted todavía se encuentra dentro de los cinco años, como dice el Tana Kama, o dentro de los tres años, como dice Rabí Yosi, entonces todavía tiene tiempo y puede esperar.  

            Ahora, si usted ha estado comprometido en Torá Lo Lishmá por más de tres años como dice Rabí Yosi, y por cinco años, como dice el Tana Kama, entonces el Baraita le advierte que no verá una buena señal en este camino que está tomando! ¿Por qué engañar a su alma con falsas esperanzas cuándo usted tiene una táctica tan cercana y efectiva como estudiar la sabiduría de la Cabalá, y de que le he mostrado la razón de que el estudio en los problemas de la sabiduría y el Creador en Sí Mismo son uno?   

            26) Permítasenos también examinar la segunda cuestión, que se refiere a si uno debe llenarse la barriga con Mishná y Guemará. Todos estamos de acuerdo que en verdad es así. Ahora bien, es verdad si a usted le ha sido concedido aprender Lishmá, o aun Lo Lishmá, si todavía se encuentra dentro de los tres años o de los cinco años. En cambio, después de ese tiempo el Baraita le advierte que ya no verá una buena señal, y que debe probar su suerte en el estudio de la Cabalá.  

            27) También debemos saber que hay dos partes en la sabiduría de la verdad: La primera, llamada “Sitrei Torá” ("Secretos de la Torá"), no debe ser expuesta excepto por deducción, y de un sabio Cabalista a un discípulo que comprende por sí mismo Maasé Merkavá y Maasé Bereshit, que también pertenecen a esa parte. Los sabios del Zohar se refieren a esa parte como "las primeras tres Sefirot: Kéter, Jojmá y Biná, que son también el Rosh (Cabeza) del Partzuf.  

            La segunda parte es llamada “Ta’amei Torá” ("Sabores de la Torá"). No sólo está permitido sino que también es una gran Mitzvá descubrirlos. El Zohar se refiere a esta (parte) como las "Siete Sefirot inferiores del Partzuf", también llamadas Guf (Cuerpo) del Partzuf.  

            Porque en cada uno de los Partzufim de Kedushá (de santidad) consiste de diez Sefirot, denominadas: Kéter, Jojmá, Biná, Jésed, Guevurá, Tifferet, Nétzaj, Hod, Yesod y Maljut. Las primeras tres Sefirot son considerados "Rosh del Partzuf" y las siete Sefirot inferiores "Guf del Partzuf". Incluso el alma del hombre inferior también contiene las diez Sefirot en sus nombres y en cada Sefirá, tanto en las Superiores como las inferiores.  

            La razón por la cual las siete Sefirot inferiores, que son el Guf del Partzuf  son denominadas "sabores de la Torá" es como dice el versículo, "y el paladar saborea su comida". Las Luces que aparecen bajo las Primeras tres [Sefirot], llamadas Rosh, son denominadas Ta’amim (sabores) y Maljut de Rosh es denominada Jej (paladar).  

            Por esta razón son llamadas Ta’amim de la Torá. Esto significa que aparecen en el paladar del Rosh que es la fuente de todos los Ta’amim, que es Maljut del Rosh. De allí para abajo no está prohibido descubrirlos. Por el contrario, el premio de quien los descubre es inmensurable e ilimitado.  

            Sin embargo, tanto estas tres primeras Sefirot como las siete inferiores se expanden ya sea en forma conjunta o separada, tal que es posible dividirlas. Así, incluso las primeras tres Sefirot de Maljut al final del mundo de Asiyá pertenecen a la sección de los "Secretos de la Torá" que está prohibido descubrirlas. De modo similar, las siete Sefirot más bajas en el Kéter de Rosh de Atzilut pertenecen a la sección de los "Ta’amei de la Torá" y está permitido descubrirlas, y estas palabras están escritas en los libros de Cabalá.

            28) Puede encontrarse la fuente de estas palabras en la Mishná (Pesajim 119), como está escrito en (Isaías 23): "Y su ganancia y su lucro serán consagrados al Señor; no serán atesorados, ni serán guardados, sino que su ganancia será para los que habitan delante del Señor, para que coman hasta la saciedad, y para vistan espléndidamente". ¿Qué es "vestido espléndido"? Es lo que cubre las cosas que Atik Yomin cubrió. ¿Cuáles son éstas (cosas)? Los secretos de la Torá. Otros dicen, esto es lo que revela las cosas que Atik Yomin cubrió. ¿Cuáles son éstas (cosas)? Los sabores de la Torá.  

            RaShBaM interpreta: Atik Yomin es el Creador, como está escrito, "y Atik Yomin se sentará". Los secretos de la Torá son Maasé Merkavá y Maasé Bereshit. El significado de "Nombre" es como está escrito, "éste es Mi nombre para siempre". Las "vestiduras" significan que El no los proporciona a cualquier persona, sólo a aquéllos cuyo corazón está anhelante. "Esto es lo que revela las cosas que Atik Yomin cubrió" significa cubriendo los secretos de las Torá que primero fueron cubiertos y Atik Yomin los descubrió y otorgó permiso para descubrirlos. Quien los descubre logra lo que se dice en este versículo.  

            29) Ahora puede apreciar la gran diferencia entre los secretos de la Torá, donde todos los que los obtienen reciben este gran premio por cubrirlos y no por descubrirlos, y lo contrario con los Ta’amim de la Torá dónde todos los que los obtienen reciben este gran premio por descubrirlos a los otros.  

            No hay ninguna disputa sobre la primera opinión, sólo basta con examinar los diferentes significados entre ellas. La Lishna Kama expresa el final, cuando dice "vestiduras lujosas". En consecuencia interpretan la obtención de un gran premio por cubrir los secretos de la Torá

            Otros dicen que expresa el principio que dice, "coma hasta llenarse"  significa los Ta’amim de la Torá, como está escrito, "y el paladar prueba su comida" porque las Luces de Ta’amim son llamadas comida. Por lo tanto interpretan que el logro del gran premio mencionado en el texto se refiere a alguien que descubre los Ta’amim de la Torá aunque ambos piensan que los secretos de la Torá deben cubrirse y que los Ta’amim de la Torá deben descubrirse.  

            30) Así tenemos una respuesta clara acerca de la cuarta y la quinta cuestiones planteadas al comienzo de la introducción, y encuentra en las palabras de nuestros sabios y también en los libros sagrados que sólo le es dado a alguien cuyo corazón está anhelante. Se refiere a esa parte llamada "Secretos de la Torá" que es considerada las primeros tres Sefirot y el aspecto de Rosh. Esto sólo es otorgado a los ocultos y bajo ciertas condiciones, pero en todos los libros de Cabalá, escritos e impresos, usted no encontrará siquiera un rastro de ellos porque ésas son las cosas que Atik Yomin cubrió, como está escrito en la Guemará.  

            Más aun, dice si es posible aun pensar e imaginar que todos esos santos y famosos virtuosos, los más grandes y mejores de la nación, como el Séfer Yetzirá (Libro de la Formación), Séfer HaZohar (El libro del Resplandor), y el Baraita de Rabí Ishmael, Rabí Hai Gaon, y Rabí Jamai Gaon, Rabí A. de Garmiza y todos los Rishonim (primeros) hasta RaMBaN y, Baal HaTurim y el Baal Shulján Arúj pasando por el Gaón de Vilna y el Gaon de L’adi y el resto de los virtuosos cuya memoria sea bendecida.  

            De ellos recibimos toda la Torá revelada y a través de sus palabras vivimos y sabemos cuáles actos realizar que sean del gusto del Creador. Todos ellos escribieron y publicaron libros en la sabiduría de la  Cabalá. No hay mayor descubrimiento que escribir un libro porque el escritor no sabe quién lee el libro. Es posible que alguien completamente malo lo escrute. Por lo tanto, no hay mayor descubrimiento de secretos de la Torá que ese.  

            No debemos dudar de las palabras de estos santos y puros, de que ellos podrían infringir aun la cosa más ligera escrita y explicada en la Mishná y la Guemará que está prohibido descubrir, como está escrito en Masejet Jagíga.  

            Más bien, todos los libros escritos e impresos son considerados  necesariamente Ta’amim de la Torá que Atik Yomin primero cubrió y luego descubrió, como está escrito, "y el paladar prueba su comida." No sólo no está prohibido descubrir estos secretos sino que por el contrario, descubrirlos  es algo muy bueno (como está escrito en Pesajim 119).  

            Aquel que sabe cómo descubrirlos y los descubre, obtiene un premio abundante. Esto es porque descubrir las Luces a muchos, particularmente a la mayoría, depende la pronta venida del Mesías  en nuestros días Amén.

            31) Existe una gran necesidad de explicar por última vez por qué la venida del Mesías depende de que las masas estudien Cabalá, idea tan predominante  en el Zohar y en todos los libros de Cabalá. Los legos ya lo han discutido sutilmente y se ha vuelto (una cuestión) insoportable. 

            La explicación de esta cuestión está expresada en los Tikunim (correcciones) del Zohar (Tikkún No. 30). Traducción abreviada: Desde el momento en que la Santa Divinidad salió al exilio, su espíritu sopla sobre aquellos que se comprometen en la Torá porque la Santa Divinidad está entre ellos. Todos ellos son como el heno que comen las bestias, cada gracia que hacen, la hacen para sí mismos. Aun todos los que estudian Torá, cada gracia que hacen, la hacen para sí mismos. En ese momento, el espíritu los abandona y nunca retorna. Éste es el espíritu del Mesías.  

            ¡Pobre de aquellos que hacen que el espíritu del Mesías los deje y nunca retorne!. Convierten en árida a la Torá  y no quieren penetrar  en la sabiduría de la Cabalá. Estas personas causan la ramificación de la sabiduría, la cual es la partida del Yud en el nombre HaVaYaH.  

            El espíritu del Mesías los abandona, el espíritu de santidad, el espíritu de sabiduría y entendimiento, el espíritu de prudencia y poder, el espíritu del conocimiento y de miedo del Señor." "Y Dios dijo: 'Haya Luz.' “Ésta es la Luz de amor, el amor de Misericordia, como está escrito, "Yo los he amado con  amor eterno".  

            Sobre esto se ha dicho: "si  despiertas, y pones en movimiento el amor, hasta eso agrada… “pero no el amor dirigido a recibir una recompensa. Esto es porque si el temor y el amor son para recibir el premio, es una criada… "una criada que es la heredera de su señora."  

            32) Empezaremos a explicar la cuestión de los Tikunim del Zohar comenzando por lo más simple: Dice que el miedo y el amor que uno tiene en la práctica de Torá y Mitzvot para recibir el premio; es decir, mientras  espera algún beneficio de la Torá y del trabajo, son considerados la criada. Sobre ella está escrito: "una criada que es la heredera de su señora".  

            Esto es aparentemente confuso por cuanto está escrito, "Uno siempre practicará Torá y Mitzvot, aun Lo Lishmá", y ¿por qué "la tierra se estremece?" Además, debemos entender tanto la correlación del compromiso en Lo Lishmá específicamente de la criada, como la parábola de que ella hereda a su señora. ¿Cuál es la herencia aquí?  

            33) Con todo lo explicado anteriormente en esta introducción se comprenderá que no se permite el estudio en Lo Lishmá sino sólo cuando de Lo Lishmá uno llega a Lishmá, dado que la Luz en ella corrige.

            Por lo tanto, el compromiso en Lo Lishmá es considerado una criada que realiza los trabajos innobles para su señora, la Santa Divinidad.  

            Finalmente, uno llegará a Lishmá y le será concedida la inspiración de la Divinidad. Entonces la criada, que es el compromiso en Lo Lishmá, también será una criada santa, porque apoya y prepara la santidad, aunque será considerada el aspecto del mundo de Asiyá de Kedushá (santidad).  

            Sin embargo, si la fe de uno es incompleta y se compromete en Torá y en el trabajo sólo porque el Creador le ordenó que estudiara, entonces hemos visto anteriormente que en tal Torá y trabajo la Luz no aparece. Esto es porque los ojos de uno están defectuosos y como un murciélago la Luz se transforma en oscuridad.  

            Tal estudio ya no es considerado una santa criada dado que no adquirirá Lishmá a través del mismo. En consecuencia, se llega al dominio de la criada de la Klipá (cáscara) que hereda esta Torá y este trabajo y los toma para sí.  

            En consecuencia "la tierra se estremece"; es decir, la Santa Divinidad, llamada tierra. Esto es así porque esa Torá y ese trabajo deben  haber llegado a ella, como  posesiones de la Santa Divinidad, que la mala criada roba y rebaja para que sean  una posesión de las Klipot (cáscaras). Así, la criada es la heredera de su señora.  

            34) Los Tikunim del Zohar interpretaron el significado del poema "si despiertas y pones en movimiento al amor, hasta eso agrada". La precisión es que Israel atraerá la Luz de Jésed Superior (Misericordia), llamado "Amor de Misericordia". Lo que se desea es atraer particularmente a través del compromiso en Torá y Mitzvot y no para recibir el premio. La razón es que la Luz de la Sabiduría Superior se extiende a Israel a través de esta Luz de Misericordia, apareciendo y vistiéndose  en esta Luz de Misericordia que Israel expande.  

            Esta Luz de Sabiduría es el significado del versículo, "Y reposará sobre él el espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de conocimiento y del temor del Señor" (Isaías 11). Se dice sobre el Rey  Mesías: "Y Él preparará una bandera para las naciones, y congregará a los dispersos de Israel, y reunirá a los esparcidos de Judá de los cuatro rincones de la tierra." Esto es porque después que Israel expanda la Luz de Sabiduría a través de la Luz de Misericordia el Mesías aparece y congrega a los dispersos de Israel."  

            Así, todo depende de la práctica de Torá y del trabajo Lishmá que puede extender la gran Luz de Misericordia dónde (se encuentran) las vestiduras de la Luz de Sabiduría  y  expandirlas. Éste es el significado del poema, "si despiertas y te pones en movimiento". Esto es así porque la redención completa y la reunión de los dispersos es imposible sin que los conductos de santidad estén preparados.

            35) También han interpretado "y el espíritu de Dios sobrevoló la superficie de las aguas". ¿Qué es "el espíritu de Dios"? Durante el exilio, cuándo Israel todavía estaba ocupado en Torá y Mitzvot Lo Lishmá, sea porque de Lo Lishmá uno llega a Lishmá, entonces la Divinidad está entre ellos, aunque en exilio, dado que todavía no han alcanzado Lishmá.  

            Esto se refiere a cuando la Shejiná está en ocultación. Sin embargo, si deciden alcanzar la revelación de la Divinidad, entonces el espíritu del Rey  Mesías los cubre con sus alas y despierta para llegar a Lishmá, como está escrito, "la Luz en ella corrige." Ella ayuda y prepara para la inspiración de la Divinidad, que es su señora.  

            Sin embargo, si este aprendizaje en Lo Lishmá no es apropiado para llevarlos a Lishmá, entonces la Divinidad lo percibe y dice que el espíritu del hombre que asciende no se encuentra entre los discípulos de la Torá. Más bien, ellos están en el espíritu de la bestia que desciende, comprometiéndose en Torá y Mitzvot sólo para su propio beneficio y placer.  

            El compromiso en la Torá no puede traerlos a Lishmá y el espíritu del Mesías no los cubre con sus alas sino que salió de ellos y no volverá. La criada impura roba su Torá y hereda a su señora dado que no están en  camino de Lo Lishmá a Lishmá.  

            Aun cuando no tienen éxito en la práctica en la Torá revelada porque no tienen la Luz y les resulta árida debido a la pequeñez de sus mentes, todavía podrían tener éxito comprometiendo en el estudio de la  Cabalá. Esto se debe a que la Luz (contenida) en ella se viste con las vestiduras del Creador; es decir, los Santos Nombres y las Sefirot.  Ellos podrían llegar fácilmente a la forma de Lo Lishmá que  lleva a Lishmá y entonces el espíritu de Dios los cubriría con sus alas, como está escrito, "la Luz en ella los corrige."  

            No obstante, no tienen ningún deseo de estudiar Cabalá y en consecuencia causan pobreza, saqueo, ruina, asesinato y destrucción en el mundo, porque el espíritu del Mesías partió, el espíritu de santidad, el espíritu de sabiduría y entendimiento.  

            36) Aprendemos de las palabras de los Tikunim del Zohar que existe el juramento de que la Luz de Misericordia y amor no despertará en el mundo antes que los actos de Israel en Torá y Mitzvot sean realizados no con la intención de recibir el premio sino sólo para dar. Éste es el significado del juramento, "yo les imploro, Oh hijas de Jerusalén".  

            Así, la duración del exilio y la aflicción que sufrimos depende de nosotros y espera que merezcamos  la práctica de Torá y Mitzvot Lishmá. Si sólo logramos obtener esto, la Luz de amor y Misericordia que tienen el poder de expandirse despertará inmediatamente, como está escrito, "Y el espíritu descansará sobre él, el espíritu de sabiduría y entendimiento." Entonces obtendremos la redención completa.  

            También ha sido aclarado que es imposible que la totalidad de Israel llegue a esa gran pureza excepto a través del estudio de la Cabalá. Ésta es el modo  más fácil, adecuado incluso para la gente común. 

            Sin embargo, mientras nos comprometemos en la Torá revelada  es imposible de lograr salvo para algunos elegidos y después del mucho trabajo, pero no para la mayoría de la gente (por la razón explicada en el artículo 24). Esto explica la irrelevancia de las cuestiones cuarta y quinta al comienzo de la introducción.  

            37) La tercera pregunta referida al miedo a echarse a perder, no debe existir tal temor. Esto es porque la desviación del camino de Dios ocurrió en el pasado por dos razones:

  • Bien porque fueron más allá de las palabras de nuestros sabios con cosas que no descubrieron; ó,
  • Bien porque percibieron las palabras de la Cabalá en su sentido superficial; es decir, como instrucciones corpóreas, violando (el mandato) "No debes realizar  imágenes grabadas ante ti".  

            En consecuencia, hasta  el día de hoy ha habido un fuerte muro rodeando esta sabiduría. Muchos han intentado y comenzado a estudiar y no pudieron continuar por falta de comprensión  y debido a los nombres corpóreos. Así he trabajado con la interpretación de "Panim Meirot y Panim Masbirot" para interpretar el gran libro del ARI "Árbol de Vida" y hacer abstracción de las formas corpóreas y establecerlas como  leyes espirituales por encima del tiempo y el espacio. De acuerdo con esto, cualquier novato puede entender los temas, sus razones y explicaciones con la mente clara y gran simplicidad, no menos que alguien que entiende la  Guemará  a través de la interpretación de RaShI.  

            38) Permítanos continuar discurriendo acerca de la práctica de Torá y Mitzvot Lishmá. Debemos entender ese nombre, "Torá Lishmá". ¿Por qué es totalmente deseable  el estudio llamado  Lishmá, e indeseable el estudio llamado Lo Lishmá?  

            El significado literal implica que alguien que se compromete en Torá y Mitzvot y dirige su corazón para darle contento a su Creador y a sí mismo debía haber sido referido como Torá Lishmá y Torá Lo Lishmá; es decir, para el Creador. ¿Por qué entonces son denominados con los nombres Lishmá y Lo Lishmá; es decir, para la Torá

            Ciertamente hay aquí algo más para entender que lo mencionado en el versículo prueba que Torá Lishmá; es decir, para  dar contento al Creador de uno aun es insuficiente. En cambio, el estudio debe ser Lishmá,  es decir para la Torá. Esto requiere una explicación.  

            39) La Torá conocida como "Torá de Vida", como está escrito, "Porque vida son a aquellos que los hallan, y sanidad a toda su carne!" (Proverbios, 4.22), "Porque ésta no es una cosa inútil de vuestra parte, sino que es vuestra misma vida" (Deuteronomio 32.47). Por lo tanto, el significado de Torá Lishmá es que la práctica de Torá y Mitzvot le trae a uno vida y largos días, y entonces la Torá es como su nombre (lo indica). 

            A quien no apunta su corazón y su mente a lo antedicho, la práctica de Torá y Mitzvot le trae lo contrario de vida y  largos días,  es decir completamente Lo Lishmá, ya que su nombre es "Torá de Vida". Estas palabras están explicadas en las palabras de nuestros sabios (Taanit 7.71) "Al que practica Torá Lo Lishmá, su Torá se convierte en  una poción de muerte para él; y al que practica  Torá Lishmá, su Torá se convierte en una poción de vida para él."  

            Sin embargo, sus palabras requieren de una explicación a partir de considerar ¿cómo y a través de qué la Torá se convierte para él en una poción de muerte? No sólo (que) su trabajo y esfuerzo son en vano y no recibe beneficio de su tarea y fatiga, sino que la Torá y el trabajo mismos se convierten para él en una poción de muerte. Esto es verdaderamente confuso.   

            40) Primero debemos entender las palabras de nuestros sabios (Meguilá 6.72), quienes dijeron: "He trabajado y encontrado, crea. No he trabajado y he encontrado, no crea".

            Debemos preguntarnos por la frase "he trabajado y encontrado": estas (palabras) se contradicen mutuamente. "Labor" se refiere al trabajo y al esfuerzo que uno hace a cambio de cualquiera posesión que desea. Para una posesión importante uno realiza grandes esfuerzos y para una posesión menor uno realiza un esfuerzo menor.  

            Su contrario es  "hallar". Su proceder es llegar a una persona distraída y sin ninguna preparación en la labor, esfuerzo y precio. Así, ¿cómo dice "he trabajado y encontrado"? Si hay esfuerzo aquí debía haber declarado, "he trabajado  y comprado" o "he trabajado y adquirido" etc. y no "he trabajado y encontrado."

            41) El Zohar escribe sobre el texto "y aquéllos que Me buscan seriamente Me encontrarán" y pregunta: “¿Dónde se encuentra al Creador?” Dicen que el Creador sólo se encuentra en la Torá. También, con respecto al texto "Verdaderamente Tu eres un Dios con la habilidad de ocultarte a Ti mismo", (ya) que el Creador se esconde en la Santa Divinidad.  

            Debemos entender por completo sus palabras. Parece que el Creador sólo está oculto en las cosas y conductas corpóreas y en todas las futilidades de este mundo, fuera de la Torá. ¿Así, cómo se puede decir lo contrario, que Él sólo se esconde en la Torá?  

            También existe el significado general de que el Creador Se esconde de modo que Él debe ser buscado. ¿Por qué Él necesita esta ocultación? Además, "Todos los que Lo buscan Lo encontrarán" lo cual se deduce del texto "y aquéllos que Me buscan seriamente Me encontrarán." Debemos entender ¿qué y por qué son esta búsqueda y este encontrar?  

            42) De hecho, debe saber que la razón de nuestra gran distancia del Creador y que estemos tan dispuestos a transgredir Su deseo es una sola. Se convierte en la fuente  de todo  tormento y sufrimiento que  padecemos y de todos los pecados y los errores que cometemos.  

            Claramente, removiendo esa razón nos libraremos al instante de cualquier dolor y sufrimiento. Inmediatamente nos será concedida la adhesión con Él en corazón, alma y poder. Yo digo que  esa razón  preliminar no es  otra que la "falta de comprensión nuestra en Su providencia sobre Sus creaciones". Este es el motivo por el cual no Lo comprendemos apropiadamente.  

            43) Por ejemplo, permítanos suponer que el Creador realizara providencia abierta con Sus creaciones de esta manera: Quienquiera come algo prohibido se asfixia inmediatamente y todo el que realiza un Mitzvá encuentra inmediatamente en esto un placer tan maravilloso como los deleites más finos en este mundo corpóreo. ¿Qué necio consideraría todavía probar una cosa prohibida, sabiendo que debido a ello perderá su vida inmediatamente, como si estuviera saltando dentro del fuego?  

            Del mismo modo, ¿qué necio dejaría Mitzvá sin realizar tan rápidamente como fuera posible, y se retiraría o demoraría (en recibir) tan gran placer corporal que llega a su mano en forma tan inmediata como pueda? Así, si la providencia estuviera abierta ante nosotros, todo el mundo sería completamente virtuoso.  

            44) Así se ve que todo lo que necesitamos en nuestro mundo es providencia abierta. Si  tuviéramos providencia abierta absolutamente todas las personas serían completamente virtuosas. También se adherirían a Él con amor absoluto y sería ciertamente un gran honor para cualquiera de nosotros favorecerLo y amarLo con nuestro corazón y nuestro alma y nos adheriríamos a Él sin perder un minuto.  

            Sin embargo, esto no es así y una Mitzvá no es premiada en este mundo. Más aun, aquéllos que Lo desafían no son castigados ante nuestros ojos, sino que  el Creador es paciente con ellos.  

            "He aquí, éstos son inicuos, más prosperan de continuo, aumentan (sus) riquezas"  Sin embargo, no todos los que quieren tomar al Señor pueden venir y  tomar. En cambio tropezamos a cada paso del camino, hasta que, como nuestros sabios escribieron sobre el versículo - "yo he encontrado un hombre en mil. Mil entran en un cuarto y uno sale para enseñar."  

            Así, comprendemos que Su providencia es la razón para todo lo bueno, y la falta de comprensión es la razón de todo lo malo. Esto se convierte en el eje para todas las personas del mundo, para mejor o para peor.  

            45) Cuando examinamos de cerca cómo la gente percibe la obtención de la providencia encontramos cuatro tipos. Cada tipo recibe una providencia especial del Creador. Así, hay cuatro tipos de logro de providencia, aunque de hecho son sólo dos: la ocultación del rostro y la revelación del rostro, pero están divididas  en cuatro.  

            Hay dos discernimientos en la providencia de ocultación del rostro que son: la ocultación simple, y la ocultación dentro de la ocultación. También hay dos discernimientos en la providencia de revelación del rostro que son: la providencia de premio y castigo, y la providencia eterna. 

            46) El versículo dice: (Deuteronomio 31: 17): "Por lo cual se encenderá Mi ira contra él en aquel día, y  los dejaré y esconderé Mi rostro de ellos, de manera que será consumido y le alcanzarán muchos males y angustias. Y él dirá en aquel día: "¿No es por cuanto no está mi Dios en medio de mí, que me han alcanzado estos males?". Pues Yo indudablemente habré escondido Mi rostro en aquel día, por motivo de todas las maldades que él habrá hecho, por haberse vuelto a otros dioses".   

            Cuando examinamos estas palabras encontramos que al principio declaran "Por lo cual se encenderá Mi ira.... y Yo habré escondido Mi rostro", lo cual significa una ocultación. Después declara "y le alcanzarán muchos males y angustias... y Yo habré escondido Mi rostro"  lo cual significa doble ocultación. Debemos comprender de qué se trata esta "doble ocultación"

            47) Antes que nada debemos entender el significado de “el rostro del Creador" sobre lo cual dice la escritura: "Yo habré escondido Mi rostro." Puede pensarse como una persona que ve la cara de su amigo y lo conoce en seguida. Sin embargo, cuando lo ve de atrás no está seguro de su identidad. Podría entrar en duda: "¿Quizás es otro y no su amigo?" 

            Así que la cuestión ante nosotros es: Todos sabemos y sentimos que el Creador es bueno y que la conducta del bueno es hacer el bien. Por lo tanto, cuando el Creador otorga a Sus creaciones, todos sabemos y Lo reconocemos dado que Él se comporta según Su nombre, como hemos visto antes respecto de la  providencia abierta.  

            48) Sin embargo, cuando Él se comporta con Sus creaciones en forma opuesta a lo antedicho; es decir, que reciben sufrimiento y dolor en Su mundo, esto es considerado la espalda del Creador. Esto es así porque Su rostro, que significa Su atributo completo de bondad está completamente oculto de ellos, y ésta no es una conducta que apropiada de Su nombre. Y es como cuando uno ve al amigo de espalda y podría dudar y pensar, "¿Quizás es otra persona?"  

            Las escrituras dicen, "Entonces se encenderá Mi ira...... y Yo esconderé Mi rostro de ellos". Porque durante la cólera, cuando las personas son afligidas por problemas y dolores, se encuentra el Creador escondiendo Su rostro que es Su benevolencia absoluta y sólo Su espalda está visible. En ese estado, se requiere un gran fortalecimiento de Su fe para cuidarse de los pensamientos de trasgresión dado que es difícil conocerlo de espaldas. Y esto es llamado "Ocultación Singular".  

            49) Sin embargo, cuando las preocupaciones y tormentos se acumulan mucho, esto causa una ocultación doble que los libros llaman la "Ocultación dentro de Ocultación". Significa que incluso Su espalda es inadvertida; es decir, que no creen que el Creador esté enfadado con ellos y castigándolos, sino que lo atribuyen al azar o a la naturaleza y llegan a negar Su providencia en castigo y recompensa y se vuelcan a la idolatría.  

            50) De no ser así, previamente, en donde la escritura sólo habla de la perspectiva de una ocultación, el texto concluye: "¿Y dijo aquel día: es porque Dios no existe en mí que me han encontrado estos males". Es decir que todavía creen en la Providencia de castigo y recompensa, y dicen que los problemas y sufrimientos les llegan porque no están adheridos al Creador, como está escrito, "es porque Dios no existe en mí que me han encontrado estos males", lo cual es considerado que todavía ven al Creador, pero sólo desde atrás. Y por lo tanto, se llama "Ocultación Singular"; es decir, la ocultación del rostro, únicamente.

            51) He aquí que se han explicado los dos aspectos de percepción de la Providencia oculta que sienten los creados: "ocultación singular" y "ocultación dentro de ocultación":

            La ocultación singular se refiere a la ocultación del rostro, únicamente, y la espalda les es revela. Significa que ellos creen que el Creador les ha causado estos sufrimientos, como castigo. Y aunque les resulta duro poder siempre reconocer al Creador a través de Su espalda, lo cual los lleva a transgredir, aun entonces son considerados "malvados incompletos". Es decir que estas transgresiones son como errores porque les han llegado como resultado de la acumulación de sufrimientos, ya que por lo general creen en el castigo y recompensa.  

            52) Y la ocultación dentro de ocultación significa que incluso la espalda del Creador está oculta a ellos, ya que  no creen en castigo y recompensa. Por lo que sus transgresiones son consideradas malicias. Y son considerados "malvados completos" porque se rebelan y dicen que el Creador no mira en absoluto sobre Sus creaciones, y se vuelcan a la idolatría, como está escrito, "han dirigido a otros dioses".

            53) Debemos saber que toda la cuestión del trabajo de cumplir la Torá y Mitzvot por vía de elección se aplica principalmente a las dos facetas mencionadas de Providencia oculta. Está dicho acerca de ese tiempo (Avot): "El premio es acorde al dolor". Ya que dado que Su guía no es revela y es imposible verlo sino sólo en ocultación del rostro, o sea, sólo de espaldas, como alguien que ve a su amigo desde atrás y puede que dude y piense que es otro, de este modo, al hombre siempre le queda la opción de cumplir Su deseo o violarlo.  

            Porque las penas y dolores que uno padece lo llevan a dudar de la realidad de Su guía sobre Sus creaciones; ya sea de la primera manera, como un error o de la segunda, como malicia, pero de todas maneras se encuentra en gran dolor y afán. La escritura dice sobre este tiempo: "Todo cuanto hallare que hacer tu mano, hazlo mientras tengas fuerza" (Eclesiastés 9).  Esto es así porque uno no logrará la revelación del rostro, que es la medida completa de Su bondad, antes de intentar y hacer todo lo que esté en sus manos y poder; y el premio es acorde al dolor.  

            54) No obstante, cuando el Creador ve que uno completó su medida de esfuerzo y terminó todo lo que tenía que hacer, fortaleciendo su elección y fe en el Creador, entonces el Creador lo ayuda, y logra alcanzar la Providencia revelada, que es la revelación del rostro. Y entonces es premiado con el arrepentimiento completo, lo cual significa que vuelve a adherirse al Creador con toda su alma y corazón, como se extiende naturalmente del lado de la Providencia revelada.  

            55) Dichos logro y arrepentimiento llegan a la persona en dos peldaños: el primero es el alcance absoluto de la Providencia de castigo y recompensa. Y además de alcanzar la recompensa por cada Mitzvá en el próximo mundo, con  absoluta claridad, también es premiado, inmediatamente, en este mundo, con el logro del goce maravilloso del cumplimiento de tal Mitzvá. Y de la misma manera, además de alcanzar el amargo castigo que resulta por cada transgresión, después de su muerte, también logra sentir el gusto amargo de cada trasgresión, aun mientras vive. Y es obvio que el que logra esta Providencia revelada puede estar seguro que no pecará más, así como es inconcebible que uno se cortara su propia carne así infligiéndose terribles sufrimientos. Y del mismo modo, puede estar seguro que no dejaría de observar la Mitzvá que tuviera a mano, así como es seguro que uno tampoco descuidaría cualquier placer mundano o alguna ganancia que tuviera a mano.  

            56) Ahora puede entenderse lo que dijeron nuestros sabios: "¿Cómo podrá uno saber que se ha arrepentido? Hasta que el que conoce todos los misterios, atestigüe que no retrocederá más, a la necedad". Éstas palabras son aparentemente enigmáticas porque ¿quién subiría al cielo para oír el testimonio del Creador? También, ¿ante quién debe atestiguar el Creador? Y ¿no es suficiente que el Creador Mismo sepa que la persona se arrepintió y que nunca volverá a pecar?  

            Y por lo explicado, el asunto es bien sencillo. Porque en realidad, uno no puede estar completamente seguro que no pecará más antes que logre alcanzar la Providencia de castigo y recompensa, elaborada anteriormente; es decir, la revelación del rostro. Y esta revelación del rostro, de parte de la salvación por el Creador es denominada "testimonio", ya que la salvación por Él mismo de este logro de castigo y recompensa, es lo que le garantiza que no pecará más.  

            Y por consiguiente, es considerado que el Creador atestigua por él. Y por lo tanto está escrito: "¿Cómo podrá uno saber que se ha arrepentido?" En otras palabras: ¿cuándo tendrá uno la certeza de que ha logrado el arrepentimiento completo? Y es por ello que se le proporcionó una señal clara; es decir, "Hasta que el que conoce todos los misterios, atestigüe que no retrocederá más, a la necedad". Quiere decir que logre la revelación del rostro, en donde la salvación por el Creador Mismo testifica que no retrocederá más, a la necedad.  

            57) Y éste dicho arrepentimiento es llamado, "Arrepentimiento por temor", porque aunque uno retorna al Creador con todo su alma y corazón, hasta que el que conoce todos los misterios testifique que no retrocederá más a la necedad, no obstante, la certeza de que él no pecará nuevamente se debe al propio alcance y sensación del castigo y tormento terriblemente malos que llegan por las transgresiones. Y por lo tanto, está seguro que no pecará, así como es seguro que no se afligiría terribles sufrimientos.  

            Por consiguiente, este arrepentimiento y esta certeza sólo se deben, a fin de cuentas, al temor por los castigos que le llegan por las trasgresiones. Resulta que uno se arrepiente sólo por miedo al castigo. Y es por eso que [este arrepentimiento] es llamado "Arrepentimiento por temor".

            58) Con esto entendemos las palabras de nuestros sabios que "Quien se arrepiente por temor, logra que sus pecados se vuelvan errores". Y hay que entender, cómo sucede esto. Según lo anterior (artículo 52) se puede entender completamente que los pecados que uno comete resultan al recibir la providencia de la doble ocultación, a saber, ocultación dentro de ocultación, que significa que uno no cree en la providencia de castigo y recompensa. Sin embargo, en la ocultación singular, que significa que cree en la providencia de castigo y recompensa, sólo que debido a la acumulación de sufrimientos a veces llega a pensamientos de trasgresión, aunque uno cree que los sufrimientos le llegan como castigo, no obstante, es como una persona que ve a su amigo de espaldas y podría dudar y pensar que es otro. Estos pecados son sólo errores, dado que en conjunto cree en la providencia de castigo y recompensa.  

            59) Entonces, cuando uno logra el arrepentimiento por temor, significando un claro alcance del castigo y recompensa hasta que  esté seguro que no pecará de nuevo, la ocultación dentro de ocultación se le es corregida por completo. Ya que ahora ve inequívocamente que existe una providencia de castigo y recompensa. Y le resulta claro que todo el sufrimiento que alguna vez experimentó era un castigo de Su providencia por los pecados que cometió. Y en retrospectiva ve que había cometido un grave error. Por lo que desarraiga estos pecados desde las raíces.

            Sin embargo, no los desarraiga completamente, sino que se le convierten en errores. Es como con las transgresiones que cometió en la ocultación singular, fallando debido a la confusión provocada por la multitud de tormentos que puede desquiciar a cualquiera, por lo que [las transgresiones] sólo son consideradas como errores.   

            60) No obstante, en este arrepentimiento no corrige en absoluto la primera ocultación del rostro, sino únicamente a partir de ahora, después de haber logrado la revelación del rostro. En el pasado, sin embargo, antes de que le haya sido otorgado el arrepentimiento, la ocultación y los errores permanecen como estaban, sin cambios ni corrección. Esto es así porque entonces también creyó que los problemas y el sufrimiento le llegaron como castigo, como está escrito, "¿Estos males no caen sobre nosotros porque nuestro Dios no está entre nosotros?"

            61) Por consiguiente todavía es considerado virtuoso completo porque quien es premiado con  la revelación del rostro, a saber la medida completa de Su bondad, es llamado "virtuoso" (Item 55). Esto es así porque realmente justifica Su providencia tal como es, lo cual significa que Él es absolutamente bueno y sano con Sus creaciones, que Él es bueno con el bien y con el mal.  

            62) También es llamado "intermedio" ya que después de que logra el arrepentimiento del miedo, también es calificado para lograr el arrepentimiento del amor a través de su sano compromiso  en Torá y buenas acciones. Entonces uno logra ser un "virtuoso completo".

            A partir de ahora  es intermediario entre el miedo y el amor (y por lo tanto) es llamado "intermedio". Sin embargo, antes de esto no fue completamente calificado ni aun preparado para el arrepentimiento del amor.

            63) Esto explica ampliamente el primer grado del logro de la revelación del rostro. Esto es el logro y la sensación de providencia de premio y castigo en un modo que Él que sabe todos los misterios, testificará que uno no retrocederá a la necedad. Esto es llamado "Arrepentimiento del Temor", cuando sus pecados se convierten en errores. Es llamado "virtuoso incompleto" y también "intermedio."  

            64) Ahora  explicaremos el segundo grado del logro de la revelación del rostro, que es el logro de la providencia completa, verdadera y eterna. Significa que el Creador mira por sobre Sus creaciones en la forma de "Bueno que hace bien al bueno y al malo". Ahora es considerado "virtuoso completo" y "arrepentimiento del amor", cuando a uno le es concedido convertir sus pecados en virtudes.  

            Esto explica los cuatro aspectos de la percepción de la providencia que aplica en las creaciones. Las primeras tres; es decir, la ocultación doble, la  ocultación simple y el logro de providencia de premio y castigo, son  preparaciones por las cuales uno alcanza el cuarto aspecto. Este es el logro de la verdad, providencia eterna.

            65) No obstante, debemos entender por qué el tercer aspecto no es suficiente para una persona, a saber la providencia de premio y castigo. Hemos dicho que ya ha sido premiado por Él que conoce todos los misterios atestiguando que no pecará nuevamente. Entonces, ¿por qué todavía es llamado "intermedio" o "virtuoso incompleto", cuyo nombre prueba que su trabajo todavía no es deseable a los ojos del Creador y que todavía hay una falla y una mancha en su trabajo?  

            66) Antes que nada vamos a dilucidar lo que los intérpretes preguntaron acerca de la Mitzvá de amor de Dios. ¿Cómo la Santa Torá  nos compromete a un Mitzvá que no podemos guardar? Uno puede obligarse y esclavizarse a algo, pero ninguna coerción ni  esclavitud en el mundo lo ayudarán con el amor.  

            Explican que cuando uno guarda las 612 Mitzvot correctamente el amor de Dios se extiende a él por sí mismo. Entonces, consideran que es posible (de) guardar dado que uno puede esclavizarse y obligarse a sí mismo para guardar las 612 Mitzvot correctamente y entonces también logra el amor de Dios.  

            67) Verdaderamente estas palabras requieren de una elaborada interpretación. Finalmente, el amor de Dios no debe llegar a nosotros como un Mitzvá, ya que no hay ningún acto y esclavitud de nuestra parte en ella. Más bien se llega por sí mismo después de completar las 612 Mitzvot. Entonces, si  tenemos lo suficiente con el mandamiento de las 612 Mitzvot, ¿por qué fue escrita esta Mitzvá?

            68) Para entender que primero debemos adquirir el entendimiento genuino de la naturaleza del amor de Dios en sí mismo. Debemos saber que  todas las inclinaciones, tendencias y propiedades  instiladas en  uno para servir con ellas a los amigos, todas estas tendencias y propiedades naturales son requeridas para el trabajo de Dios.  

            Por empezar, sólo fueron creadas e impresas en una persona debido a su función final, que es el último propósito de hombre, como está escrito, "aquel que es desterrado no se haga de él un paria." Uno los necesita a todos para completarse con los modos de recepción de la abundancia y para completar el deseo de Dios.  

            Este es el significado de: "A cada uno que es llamado de Mi nombre, y a quien Yo he creado, he formado y hecho en honor Mío " (Isaías 43.7), y también "El Señor ha hecho cada cosa para Su propio propósito" (Proverbios 16.4). Sin embargo, mientras tanto al hombre le ha sido dado todo un mundo para desarrollar y completar todos estas inclinaciones y atributos naturales comprometiéndose en ellos con la gente, volviéndolas útiles para su propósito.  

            Está escrito, "Uno debe decir: el mundo fue creado para mí." Esto es porque todas las personas son requeridas como individuos dado que desarrollan y califican los atributos e inclinaciones de cada individuo para convertirse en una herramienta apropiada para Su trabajo.  

            69) Así, debemos entender la esencia del amor de Dios (a partir) de las propiedades del amor por las cuales una persona se relaciona con otra. El amor de Dios se muestra necesariamente en estos atributos ya que para empezar, éstos sólo se imprimieron en los humanos para Su nombre. Cuando observamos los atributos de amor entre un hombre y otro encontramos cuatro atributos de amor, uno superpuesto al otro; es decir, dos que son cuatro.  

            70) El primero es el "Amor Condicional". Significa que debido a la gran bondad, placer y beneficio que uno recibe de su amigo, su alma se aferra al amigo con amor maravilloso.  

            Hay dos medidas en esto: la primera es que antes de que se hayan encontrado y comenzado a amarse uno al otro, se causaron  daño entre si. Sin embargo, ahora prefieren no recordarlo porque "el amor cubre todas las transgresiones." La segunda medida es que siempre se han hecho favores y ayudado entre sí, (por lo que) no hay rastro de daño y perjuicio entre ellos.   

            72) La segunda es el "Amor Incondicional". Significa que uno conoce la virtud de su amigo que puede ser exaltada, más allá de cualquier medida imaginable. Debido a eso  su alma se aferra a él con amor eterno.  

            También hay aquí dos medidas: la primera es antes que uno conozca cada conducta y acto de su amigo con otros. En ese momento este amor es considerado “Menos que Amor Absoluto”.  

            Esto es porque el amigo de uno tiene relaciones con otros que, en la superficie, parecen ser perjudiciales para los otros sin negligencia. De esta manera, si el amante los viera, el mérito del amigo quedaría completamente manchado y el amor entre ellos se corrompería. Sin embargo, dado que él no ha visto estas relaciones, su amor todavía es completo, grande y lo más maravilloso.  

            73) El segundo atributo del amor incondicional es la cuarta medida del amor en general, el cual también nace de conocer el mérito de su amigo. Sólo que además de esto, uno conoce ahora todas sus relaciones y comportamientos con cada persona, sin falta, y ha verificado y encontrado, no sólo que no hay rastro de falla en ellos, sino que su bondad hacia ellos es interminable y mayor que todo lo imaginable. Y Ahora es "Amor Eterno y Absoluto".  

            74) He aquí, que estas cuatro medidas de amor habituales entre un hombre y otro, aplican también entre el hombre y Dios. Es más, aquí, en el amor de Dios, se realizan en forma de escaleras a manera de causa y efecto. Y es imposible alcanzar cualquiera de ellas antes que logre la primera medida de amor condicional. Y después de haberla alcanzado por completo, ese  primer atributo induce a que alcance el segundo atributo. Y después de haber adquirido el segundo atributo por completo ésta lo lleva a alcanzar el tercer atributo. Y así también del tercer atributo al cuarto, al amor eterno.  

            75) Por lo tanto surge la pregunta: ¿Cómo se puede adquirir el primer grado de amor de Dios, que es el primer grado de amor condicional, que significa, el amor que le llega por toda la bondad que uno recibe del amado, cuando no existe, la recompensa por Mitzvá, en este mundo?  

            Ni que hablar, según lo anterior, que cada uno debe pasar por las dos primeras  formas de providencia oculta, lo cual significa que Su rostro, o sea, Su medida de bondad, que es la conducta del Bueno hacer el bien, está oculta en aquel tiempo (Item 47). Y por consiguiente, se experimenta entonces, dolor y sufrimiento.  

            Por cierto, se ha aclarado que toda la práctica de la Torá y el trabajo por elección se aplican principalmente durante ese tiempo de ocultación de rostro. Y entonces, ¿cómo podría ser que uno logre el segundo atributo del amor condicional, que significa que desde siempre el ser amado le ha hecho sólo el bien en forma maravillosa y abundante y nunca le ha causado ni una chispa de maldad, ni que hablar sobre el logro del tercer o cuarto grados?

            76) Realmente estamos buceamos en aguas profundas. Y por lo menos, debemos extraer de esto una gema preciosa. Con ese propósito aclararemos las palabras de nuestros sabios (Brajot 17), "Verás tu mundo mientras vives, y a la postre, la vida en el próximo mundo". Y hay que entender: por qué no dijeron, "recibirás tu mundo mientras vives", y no "verás". Y si querían bendecir tendrían que haber bendecido por completo; es decir, que alcance y reciba su mundo mientras vive. También debemos entender, ¿por qué, del todo, debe uno ver su próximo mundo mientras vive, lo cual le causará pena porque sólo a la postre logrará la vida en el próximo mundo? Es más, ¿por qué colocaron esta bendición primero?

            77) Primero hay que entender, cómo es esta vista del próximo mundo mientras vive. Porque ciertamente, no podemos ver nada espiritual con ojos corpóreos. Tampoco es la costumbre del Creador cambiar las leyes de la naturaleza. Porque el Creador, desde un principio, no colocó estas leyes de este modo, sino sólo porque son los mejores que hay para su propósito, o sea que a través de ellas, logrará el hombre la adhesión a Él, como está escrito, "Todo lo que ha hecho el Señor, fue para él". Y por lo tanto, debemos comprender ¿cómo puede uno ver su mundo mientras vive?

            78) Y te diré que esta vista le llega a uno a través de la apertura de los ojos en la sagrada Torá, como está escrito, "Abre mis ojos, para que pueda ver las maravillas de Tu ley". Y acerca de esto, el alma es juramentada antes de llegar al cuerpo (Nidá pág. 30), que "Aun si el mundo entero diga que eres un hombre justo, sé, tú, como un malévolo, en tus propios ojos", o sea, especialmente en tus propios ojos.

            Esto significa que mientras no has logrado la "apertura de los ojos" en la Torá, considérate a ti mismo como malévolo. Y no te engañes a ti mismo con el poder de la publicidad que tengas en el mundo entero, como un hombre justo. Y por lo tanto también entenderás por qué colocaron la bendición "Verás tu mundo mientras vives" al principio de todas las bendiciones; es porque antes que eso, ni siquiera logra la propiedad de "Justo Incompleto".

            79) Y realmente debemos entender, si uno reconoce en sí mismo que ya ha cumplido toda la Torá por completo, y todo el mundo coincide en eso, ¿por qué esto no le resulta suficiente en absoluto, sino que es juramentado a continuar considerándose malévolo? ¿Y sólo porque le falta este grado maravilloso de ‘abrir los ojos a la Torá’, de ver su mundo mientras vive, lo comparas con un malvado?

            80) No obstante ya han sido explicadas las cuatro maneras por las que las personas alcanzan Su supervisión de ellas, que son dos, vía ocultación del rostro y dos, vía la revelación del rostro. Asimismo se ha explicado la razón de la ocultación del rostro a las criaturas, que es proporcionar deliberadamente a las personas un lugar para esforzarse y dedicarse a Su trabajo en la Torá y Mitzvot por propia “elección”. Es porque entonces, se alza el contento ante el Creador por su trabajo en Su Torá y Mitzvot, más que Su contento de Sus ángeles superiores, que no tienen ninguna elección, sino que su misión es un deber, como ya es sabido.

            81) Y a pesar del elogio por la fase de ocultación del rostro, mencionada anteriormente, ésta, aun no es considerada perfección, sino sólo "transición". Porque forma el lugar desde el cual se logra la perfección esperada. Es decir que cada pago, por cualquier Mitzvá, preparado para uno, es adquirido sólo a través de su esfuerzo en la Torá y las buenas acciones durante el tiempo de ocultación del rostro, o sea, cuando trabaja por "elección". Esto es así porque  entonces uno se aflige mientras fortalece su fe en cumplir Su deseo, y todo el premio de uno es medido sólo de acuerdo al dolor que se padece guardando la Torá y la Mitzvá. Como está escrito, "El premio es acorde al dolor".

            82) Y por lo tanto, cada persona debe experimentar esa "transición" durante el periodo de ocultación del rostro. Y cuando la completa, entonces logra alcanzar la providencia abierta; es decir, la revelación del rostro. Y antes que ha logrado la revelación del rostro, y aunque ve el lado posterior, no puede abstenerse de cometer alguna transgresión.

            Y no sólo que es incapaz de cumplir todas las 613 Mitzvot, porque el amor no viene por coerción y compulsión, sino que tampoco ha cumplido las 612 Mitzvot. Porque incluso su temor todavía no es constante, como debe serlo.  Esto es lo que significa que la “Torá” [en hebreo] es igual a 611 en la Guemátria (que toda Guemátria se refiere al lado posterior), que uno no puede incluso observar las 612 Mitzvot, correctamente. Y este es el significado de "Él no será adversario para siempre". Sino que está destinado a lograr la revelación del rostro.

            83) He aquí que el primer escalón de la revelación del rostro, que es el alcance de la providencia de castigo y recompensa con absoluta claridad, le llega al hombre sólo a través de Su salvación, cuando logra la apertura de los ojos en la Sagrada Torá en un alcance maravilloso, y se convierte en "una fuente creciente" (Avot 86). Y en cualquier Mitzvá de la Sagrada Torá que ya ha cumplido por el esfuerzo por su propia elección, logra ver el premio por tal Mitzvá, destinado para él en el próximo mundo, así como también la gran pérdida en caso de transgresión.

            84) Y aunque el premio no está todavía en sus manos, debido a que no hay premio en este mundo por las Mitzvot, no obstante, este alcance claro, desde aquí en adelante, es suficiente, en sí mismo, para que él sienta un gran placer al realizar cada Mitzvá, porque "Todo aquello que está por recolectar es considerado recolectado". Por ejemplo: un comerciante que hizo un negocio y ganó una gran suma, aunque la ganancia está destinada a llegar a su mano después de un largo tiempo, de todas maneras, si está completamente seguro, sin ninguna sombra de duda, de que en su momento le llegará la ganancia, es tan feliz como si el dinero le hubiera llegado inmediatamente.

            85) Y es obvio que tal providencia le atestigua que de ahora en más se apegará a la Torá y Mitzvot con todo su corazón y su alma, y que se retirará de las transgresiones, como si escapara del fuego. Y aunque no es un justo completo, porque no ha adquirido todavía el arrepentimiento por amor, no obstante, su gran adhesión a la Torá y las buenas acciones lo ayudan a lograr, poco a poco, el arrepentimiento por amor; es decir, el segundo grado de la revelación del rostro. Y entonces puede cumplir la totalidad de las 613 Mitzvot, por completo, y se convierte en un justo completo.

            86) Y ahora comprendemos cabalmente lo que nos preguntábamos acerca del juramento, que el alma es juramentada antes de llegar a este mundo: que "Aun si el mundo entero diga que eres un hombre justo, sé, tú, como un malévolo, en tus propios ojos". Que nos preguntamos: ¿Si todo el mundo está de acuerdo en que uno es justo, por qué todavía debe considerarse malo? ¿Acaso no puede confiar en el mundo entero?

            Y además, debemos añadir una pregunta acerca de la frase, "aun si el mundo entero diga". ¿Qué relevancia tiene el testimonio del mundo entero al tema? ¿E indudablemente, el hombre mismo sabe mejor que el mundo entero? ¿Y tenía que hacerlo jurar que “aun si tú mismo supieras que eres justo”?

            Y más confuso aun resulta lo que la Guemará declara explícitamente (Brajot 61), que uno debe saber en su alma si uno es justo absoluto o no. Y que hay una obligación y una posibilidad de ser genuinamente un justo completo. Es más, uno debe indagar y conocer esta verdad, por sí mismo. De ser así, ¿cómo es que el alma se hace jurar de ser siempre mala en sus propios ojos, y nunca saber, ella misma, la verdad, cuándo nuestros sabios nos han obligado a lo contrario?

            87) No obstante, estas palabras son realmente precisas, que mientras no ha logrado la apertura de sus ojos en la Torá en alcance maravilloso, en la medida que le resulte suficiente alcanzar claramente la adquisición del castigo y recompensa, uno ciertamente no puede engañarse a sí mismo en absoluto, considerándose un hombre justo, porque uno necesariamente siente que le faltan las dos Mitzvot más comprehensivas de la Torá, que son el Amor y el Temor.

            Porque incluso el logro del Temor Absoluto, o sea, de manera que “testifique que no retrocederá más a la necedad”, por el gran temor del castigo y pérdida por la transgresión, es inimaginable en absoluto, antes de que logre  el alcance completo y claro y absoluto en la providencia del castigo y recompensa, o sea, el logro del primer escalón de la revelación del rostro, que le llega al hombre a través de la apertura de ojos en la Torá. Ni que hablar del amor, que está completamente más allá de la habilidad de uno, ya que depende de la comprensión del corazón, y ningún trabajo y coerción resultan de ayuda aquí.

            88) Por esto el juramento establece, "aun cuando el mundo entero diga que usted es virtuoso." Esto es así porque sólo estas dos Mitzvot, el amor y el miedo, son dadas únicamente al individuo. Nadie más en el mundo puede distinguirlas y  conocerlas. 

            En consecuencia, dado que ven que está completo en 611 Mitzvot, dicen inmediatamente que probablemente él tiene también las dos Mitzvot de amor y miedo. Dado que la naturaleza humana le compele  a confiar en el mundo, uno podría caer en un grave error.  

            Por esa razón, el alma es juramentada antes aun de llegar a este mundo, y eso puede hacernos bien. No obstante, es el mismo individuo quien debe ciertamente cuestionar y saber en su corazón si  es un virtuoso completo.

            89) También podemos entender lo que preguntábamos: ¿Cómo puede aun el primer grado de amor ser logrado cuando no hay ningún premio para una Mitzvá en este mundo? Ahora se entiende claramente que uno no necesita realmente recibir el premio por la Mitzvá durante su vida.  

            Por lo tanto la precisión "Usted verá su mundo en su vida y su fin en la próxima vida." Indica que el premio para una Mitzvá no está en este mundo, sino en el próximo.

            No obstante, para conocer, ver y sentir el premio futuro de la Mitzvá en el próximo mundo, uno debe conocerlo realmente con certeza mientras está en esta vida; es decir, a través del logro maravilloso en la Torá. Entonces uno todavía logra amor condicional, que es el primer grado de la partida de la ocultación del rostro y la entrada a la revelación del rostro. Uno debe tener esto para guardar Torá y Mitzvot correctamente en el modo de "Aquel que conoce  todos los misterios testificará que él no retrocederá a la necedad."

            90) Uno obtiene el segundo grado de revelación del rostro esforzándose en observar Torá y Mitzvot en amor condicional. (Este) llega a uno a través de conocer el futuro premio en el próximo mundo vía "Todo aquello que está casi recolectado se considera recolectado". Esto es considerado como Su guía al mundo desde Su eternidad y veracidad, significando que  Él es bueno al bueno y al malo.  

            En ese estado uno logra el amor incondicional y los pecados se convierten en virtudes para él y desde aquel momento es llamado "Virtuoso Completo", ya que puede guardar Torá y Mitzvot con amor y miedo. Es llamado  "Completo" porque  tiene  las 613 Mitzvot en forma completa.

            91) Esto responde a lo que preguntábamos: alguien que logra la tercera medida de la providencia, llamada providencia de premio y castigo, cuando Él que conoce todos los misterios, testifica que no retrocederá a la necedad todavía es considerado " Virtuoso Incompleto". Ahora entendemos cabalmente que nos falta todavía un Mitzvá, llamada Mitzvá del amor. Claro que uno sigue incompleto, dado que necesariamente debe completar el número de 613 Mitzvot, que ineludiblemente son el primer paso en el umbral de la perfección.

            92) Con todo lo dicho estamos en condiciones de comprender lo que preguntábamos: ¿Cómo la Torá compele a la Mitzvá del amor cuando ni siquiera está en nuestras manos comprometernos en ella o siquiera rozarla? Ahora se ve y se entiende lo que nuestras sabios nos advirtieron acerca de esto, "yo trabajé y no encontré, no crea", y también, "Permítale comprometerse en Torá y Mitzvot Lo Lishmá porque de Lo Lishmá se llega a Lishmá" (Pesajim 59). Asimismo, el versículo testifica, "aquéllos que me buscan seriamente me encontrarán" (Proverbios 8).

            93) Estas son las palabras de nuestros sabios (Meguilá pág. 6): "Rabí Itzjak dijo, si alguien te dice ‘trabajé, y no encontré’, no lo creas; ‘no trabajé y encontré’, no lo creas; ‘trabajé y encontré’, créelo".  

            Y dudamos acerca de la frase, “trabajé y encontré, créelo”, porque parece contradecirse a sí misma, ya que el trabajo se relaciona con la posesión, y el encontrar es algo que viene sin trabajo en absoluto, en forma inadvertida. Y tendría que haber dicho, "trabajé y compré".

            No obstante, debe saberse que el término "encontrar" que se menciona aquí se refiere al versículo, "aquéllos que Me buscan seriamente me encontrarán". Que se refiere a encontrar el rostro del Creador, como está escrito en el Zohar, que Él sólo se encuentra en la Torá. O sea, que uno logra encontrar el rostro del Creador esforzándose en la Torá. Y por lo tanto, nuestros sabios fueron precisos en sus palabras, diciendo, "trabajé y encontré, créele", porque el esfuerzo se invierte en la Torá y el hallazgo yace en la revelación del rostro de Su Supervisión.

            Y deliberadamente se abstuvieron de decir, "trabajé y conseguí, créele", o "trabajé y compré". Porque si así fuera, entonces habría lugar para errar en que las palabras acerca de la adquisición o la posesión se refieren a la adquisición de la Torá, únicamente. Por lo tanto, precisaron con la palabra "encontré" indicando que se refiere a otra cosa además de la adquisición de la Torá, a saber, el hallazgo de la revelación del rostro de Su providencia.

            94) Y esto es lo que establece el versículo: "No trabajé y encontré, no le creas". Porque parece confuso, ya que ¿quién pensaría que la Torá puede ser lograda sin trabajar para ello? Sino que dado que las palabras se relacionan con el versículo "aquéllos que Me buscan seriamente Me encontrarán" (Proverbios 8.17), significa que cualquier persona, sea grande o pequeña, que Lo busca, Lo encuentra inmediatamente. Porque es lo que implica la palabra "buscar". Y podría pensarse que esto no requiere tanto afán y que incluso una persona inferior, poco inclinada a realizar cualquier tipo de esfuerzo para ello, también Lo encontraría. Y es por eso que nuestros sabios nos han advertido al respecto que no creamos en tal explicación, más bien, que el trabajo es necesario aquí, y que "no trabajé y encontré, no lo creas".

            95) Y ahora entenderás por qué la Torá es llamada con el nombre de "Vida", como está escrito, "Mira, que pongo delante de ti hoy la vida y el bien" (Deuteronomio 30.15), y, “por consiguiente, escoge la vida", y también, "Porque vida son, a aquellos que los hallan" (Proverbios 4.22). Porque esto se extiende del versículo, "En la Luz del semblante del Rey está la vida" (Proverbios 16), ya que el Creador es la fuente de toda la vida y de todo lo bueno. Y por lo tanto, la vida se extiende a las ramas que se adhieren a su fuente, lo cual se refiere a aquellos que han trabajado y encontrado la Luz de Su rostro en la Torá, o sea, a quienes han logrado la apertura de los ojos en la Torá, en un alcance maravilloso, hasta que se les ha concedida la revelación del rostro; es decir, el alcance de la verdadera Providencia, digna de Su nombre, "Bueno", y que la conducta del Bueno es hacer el bien.

            96) Y aquellos merecedores ya no pueden apartarse del cumplimiento apropiado de la Mitzvá, así como uno tampoco puede apartarse de un placer maravilloso que llega a su mano. También escapan de la trasgresión como uno escapa del fuego. Y se dice acerca de ellos: "Ustedes que se han apegado al Señor, vuestro Dios, están vivos hoy", porque Su amor le llega al hombre abundantemente en amor natural a través de los cauces naturales preparados por la naturaleza de la creación. Esto es porque ahora la rama se encuentra adherida apropiadamente a su raíz, y la vida es vertida al hombre desde Su fuente en forma abundante y continúa. Y por consiguiente, la Torá es llamada "Vida".

            97) Por esta razón nuestros sabios nos advirtieron en muchos lugares acerca de la condición necesaria en la práctica de la Torá, que será específicamente Lishmá (En Su Nombre); es decir, de modo que uno logre la vida a través de ello, porque es una Torá de vida. Y para esto nos ha sido otorgada, como está escrito, "y por consiguiente escoge la vida". Y por lo tanto, cada persona debe esforzarse durante la práctica en la Torá, poniendo su mente y su corazón en ello, para encontrar en ella la Luz “del Semblante del Rey, [en donde] está la vida", o sea, alcanzar la Providencia abierta, llamada "luz del semblante".

            Y cualquier persona es apta para esto, como está escrito, "aquéllos que Me buscan seriamente Me encontrarán". Y también está escrito, "trabajé y no encontré, no lo creas". Y no le falta nada al hombre para conseguirlo salvo el esfuerzo mismo. Y es a eso que se refiere el escrito, "Quienquiera practica la Torá Lishmá, su Torá se le vuelve una poción de vida" (Taanit 7.71). Es decir, que uno sólo debe poner su mente y corazón en lograr la vida, que es el significado de Lishmá.

            98) Y ahora puede verse que la duda que presentaron los intérpretes, acerca de la Mitzvá del amor, diciendo que esta Mitzvá no está en nuestras manos dado que el amor no viene por coerción y compulsión, no es una duda después de todo, porque se encuentra completamente en nuestras manos, ya que cada persona puede esforzarse en la Torá hasta que encuentre el logro de Su Providencia abierta, como está escrito, "trabajé y encontré, créelo".

            Y cuando alcanza la Providencia abierta, el amor ya se extiende a él por sí mismo a través de los cauces naturales. Y quien no cree que puede lograr esto a través de su esfuerzo, cualquier sea la razón, se encuentra necesariamente desconfiando de las palabras de nuestros sabios. Más bien, piensa que el trabajo no es suficiente para cualquiera, lo cual se opone al versículo, "trabajé y no encontré, no lo creas". Y también está en contra de las palabras del versículo, "aquéllos que Me buscan, Me encontrarán". O sea, casualmente "aquellos que Me buscan", sea quien sea, grande o pequeño. Sin embargo, es cierto que deben invertir esfuerzos.

            99) Y de lo antedicho se desprende el significado de "Cualquiera que practica Torá Lo Lishmá, su Torá se le convierte en una poción de muerte" (Taanit 7.71), y también del versículo, "Realmente, eres un  Dios que se oculta", ya que el Creador Se esconde en la Torá. Porque nos preguntamos: ¿Parece razonable que el Creador esté oculto en los desatinos de este mundo que existen fuera de la Torá, y no en la Torá misma que sólo allí es el lugar del descubrimiento? Y aun más preguntamos: Esta ocultación del Creador que se esconde a Sí mismo para ser buscado y encontrado, ¿para qué la necesito?

            100) A partir de esto puede apreciarse por completo que esta ocultación del Creador que se esconde para ser buscado es el significado de la ocultación del rostro. Él se conduce con Sus creaciones de dos maneras: ocultación y ocultación dentro de la ocultación.  

            El Zohar nos dice que ni siquiera debemos considerar que el Creador quiera permanecer en la providencia de rostro oculto para Sus creaciones. Más bien, es como una persona que se esconde con el propósito de que su amigo lo busque y lo encuentre.  

            De modo similar, cuando el Creador actúa en ocultación del rostro con Sus creaciones es sólo porque Él quiere que las criaturas busquen descubrir Su rostro y encontrarLo. En otras palabras, debido a que las personas no habrían encontrado el modo o la salida para lograr la luz del semblante del Rey, Él se comportó primero con ellos en ocultación del rostro. Así, la completa ocultación sólo es una preparación para el descubrimiento del rostro.

            101) Está escrito que el Creador Se esconde en la Torá. Considerando la cuestión de los tormentos y el dolor que uno experimenta mientras está en ocultación del rostro, una persona que tiene algunos pecados en su haber y ha hecho un poco de Torá y Mitzvot no es como aquella otra que se ha comprometido completamente en Torá y buenas acciones. La primera es capaz de sentenciar a su Hacedor a una balanza de mérito; es decir, a pensar que los tormentos le llegaron debido a sus pecados y escasez de Torá.

            Para la otra, sin embargo, es mucho más difícil sentenciar a su Hacedor a una balanza de mérito. Esto se debe a que piensa que no merece un castigo tan riguroso. Es más, ve que sus amigos que son peores que él no sufren tanto, como está escrito, "el malo; y aquellos que siempre incrementan sus riquezas con facilidad” y también, "en vano Yo he limpiado mi corazón."

            Así, en la medida que uno no haya logrado la providencia de revelación del rostro, la profusión de Torá y Mitzvot hacen mucho más pesada la ocultación del rostro. Éste es el significado de que el Creador se esconde en la Torá.  

            Claro está que toda esa pesadez que siente por la Torá no es más que proclamaciones por las cuales la misma Sagrada Torá lo llama. Lo despierta para que se dé prisa y proporcione la suma requerida de trabajo para dotarlo inmediatamente con la revelación del rostro, como es el deseo de Dios.

            102) Por este motivo está escrito que a todos aquellos que aprenden Torá en Lo Lishmá, la Torá se les convierte en una poción de muerte. No sólo que no pasan de la ocultación al descubrimiento del rostro. En la medida que no ponen sus mentes a trabajar y obtenerlo, la Torá que acumulan incrementa enormemente la ocultación del rostro. Finalmente caen en la ocultación dentro de ocultación que es considerada muerte por estar completamente aislada de la propia raíz. Así, su Torá se convierte para ellos en una poción de muerte.

            103) Eso clarifica los dos nombres con los que se denomina a la Torá: la “revelada” y la “oculta”. Debemos entender ¿por qué necesitamos la Torá oculta, y por qué no es revelada la Torá entera?  

            De hecho hay aquí una intención profunda. La Torá oculta implica que el Creador se esconde en la Torá, de ahí el nombre "la Torá de lo oculto." Recíprocamente, se denomina "revelada" porque el Creador es revelado por la Torá.  

            Por consiguiente, el Cabalista dijo y nosotros lo encontramos en el libro de oraciones del Gaón de Vilna, que el orden del logro de la Torá comienza en lo oculto y termina en lo revelado. Esto significa que a través del trabajo correcto, en el que uno cava primero en la Torá oculta, le es así concedida la Torá revelada, la literal. Así, uno empieza con lo oculto, llamado Sod (secreto), y cuando le es concedido, termina en lo literal.

            104) Ha sido completamente aclarado cómo es posible lograr el primer grado de amor, el amor condicional. Hemos aprendido que aunque no haya ningún premio para un Mitzvá en este mundo, el logro del premio para la Mitzvá existe no obstante en la vida mundana. Llega a la persona abriendo los ojos en la Torá y este logro claro es completamente similar a recibir al instante el premio por una Mitzvá.  

            Por lo tanto uno siente el maravilloso beneficio contenido en el pensamiento de la creación, que es deleitar a Sus criaturas en Su mano llena, buena y generosa. Debido a la abundancia de beneficios que uno obtiene, aparece el amor maravilloso entre la persona y el Creador. Es vertido en forma continua por las mismas formas y canales a través de los que aparece el amor natural.

            105) Sin embargo, todo esto llega a una persona desde el momento que logra adelantar. Uno no quiere recordar todo el tormento de la providencia en la ocultación del rostro que ha sufrido antes de obtener el descubrimiento del rostro, ya que “el amor cubre todas las transgresiones". No obstante, es considerado una gran mancha, si se lo compara con el amor entre personas, mucho menos en lo concerniente a la veracidad de Su providencia, ya que Él es Bueno que hace el bien al bueno y al malo.  

            Por consiguiente, debemos entender cómo uno puede lograr Su amor en esa relación, tanto como para sentir y saber que desde el día de su nacimiento el Creador siempre le ha hecho un bien maravilloso; que Él nunca le causó una onza de daño. Éste es el segundo atributo del amor.

            106) Necesitamos de las palabras de nuestros sabios para entender eso. Ellos dijeron, "cuando alguien se arrepiente por amor, sus pecados se convierten en virtudes". Lo cual significa que no sólo hace que el Creador perdone sus pecados, (sino que) cada pecado y trasgresión que uno ha cometido son convertidos en una Mitzvá por el Creador.  

            107) Después que uno logra el descubrimiento del rostro en el monto de cada pecado que cometió, incluso los deliberados, es transformado y se convierte para él en una Mitzvá, y se regocija de todo el tormento y la aflicción sufridos a partir del momento en que fue colocado en los dos atributos de ocultación del rostro. Esto es debido a que (estos atributos) fueron los que nos trajeron todos estos pecados que ahora se han convertido en Mitzvot por la iluminación del rostro de Quien realiza milagros y maravillas.

            Cualquier dolor y preocupación que lo pusieron fuera de sí, cuando cometió errores como en la primera ocultación, o con pecados deliberados como en la ocultación doble, tienen ahora una causa y una preparación para guardar una Mitzvá y recibir un premio eterno y maravilloso por ello. Por consiguiente, cualquier dolor se ha convertido para él en una gran alegría y todo lo malo en algo maravilloso.  

            108) Se parece a un cuento acerca de un judío que era custodio de la casa de cierto propietario. El propietario le profesaba cariño. Cierto día, cuando se marchó, dejó su negocio en  manos de su reemplazante, que era antisemita.  

            ¿Qué hizo él? Tomó al judío y lo golpeó cinco veces delante de todos para humillarlo por completo.  

            Cuando el propietario regresó, el judío fue a él y le contó todo lo que le había ocurrido. Se enojó mucho. Llamó entonces al sustituto y le ordenó que inmediatamente le diera al judío mil monedas por cada golpe que le había propinado.

            El judío las tomó y fue a su casa. Su esposa lo encontró llorando y le preguntó preocupada: "¿Qué ocurrió con el dueño?” Él le contó. Ella preguntó: “¿Entonces por qué estás llorando?" Él le respondió: "Estoy llorando porque él sólo me pegó cinco veces. Hubiera deseado que me golpeara por lo menos diez veces más, y yo tendría en este momento diez mil monedas."

            109) Ahora se ve que después de haberle sido otorgado el arrepentimiento de los pecados de modo tal que los pecados se convierten en virtudes, le es impartido entonces el amor al Creador en el segundo atributo, donde el amado nunca le causó daño o aun una sombra de daño. En cambio, Él realiza milagros y maravillas siempre y para siempre. Así, el arrepentimiento por amor y la conversión de los pecados en virtudes llegan al mismo tiempo.

            110) Hasta ahora sólo hemos examinado los dos grados de amor condicional. Todavía nos falta entender cómo nos es otorgado entrar en los dos atributos de amor incondicional con el Creador.  

            Para eso tenemos que entender completamente lo que está escrito (Kidushin pág. 40): "Uno siempre debe considerarse a sí mismo medio culpable y medio puro. Si realiza un Mitzvá, feliz de él, porque ha sentenciado al mundo a una balanza de mérito. Si comete un pecado, pobre de él que ha sentenciado al mundo a una balanza de demérito."

            Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon, dice: "Dado que el mundo es juzgado por su mayoría, y que el individuo es juzgado por la mayoría, si realiza una Mitzvá, feliz de él porque se ha sentenciado a sí mismo y al mundo entero a una balanza de mérito. Si comete un pecado, pobre de él porque se ha sentenciado a sí mismo y al mundo entero a una balanza de demérito. Por este pecado que cometió, el mundo y él han perdido muchas cosas buenas"  

            111) Estas palabras parecen totalmente confusas. Dice que quien realiza una Mitzvá, inmediatamente se sentencia a una balanza de mérito, porque es juzgado por la mayoría. Sin embargo, esto se refiere sólo a aquéllos que son medio culpables y medio puros, y Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon, no habla en absoluto de aquellos. Así, la esencia todavía permanece ausente.  

            RaShI interpretó que estas palabras están referidas a "Uno siempre debe considerarse a sí mismo medio culpable y medio puro." Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon, agrega que uno también debe considerar al mundo como medio culpable y medio puro. Sin embargo, la esencia todavía está ausente, y entonces ¿por qué  cambió sus palabras si el significado es el mismo?

            112) Es aun más difícil en el objeto en sí mismo, significando que uno debe considerarse a sí mismo como medio culpable. Si uno conoce sus numerosas iniquidades, ¿puede engañarse a sí mismo diciendo que sólo es medio esto y medio lo otro?

            La Torá dice, "guárdate de asuntos falsos!” Es más, está escrito "un pecador destruye mucho bien". Esto es porque un pecado sentencia a la persona y al mundo entero a una balanza de demérito. Así, es acerca de la verdadera realidad y no acerca de alguna falsa imagen por lo cual una persona debe considerarse a sí misma y al mundo.

            113) También nos deja perplejos: ¿Puede ser que no haya muchas personas en cada generación que realicen una Mitzvá? Entonces, ¿cómo el mundo es sentenciado a una balanza de mérito? ¿Significa esto que  la situación no cambia en absoluto y que no hay nada nuevo bajo el sol? En verdad se requiere aquí una gran profundidad para no interpretar estas palabras en forma superficial.

            Sin embargo, esto no considera a una persona que sabe que sus pecados son numerosos, enseñarle la decepción de que él es mitad esto y mitad aquello. Se refiere más bien a alguien que siente e imagina ser completa y absolutamente virtuoso y se encuentra completamente íntegro. Es así porque ya le ha sido otorgado el primer grado de amor abriendo sus ojos en la Torá y Él que conoce todos los misterios atestiguará que no retrocederá a la necedad.

            La escritura le muestra la manera y le demuestra que todavía no es virtuoso, sólo intermedio; es decir, medio culpable y medio puro. Esto es así porque uno todavía está carente de una de las 613 Mitzvot de la Torá, llamada Mitzvá del amor.  

            El completo testimonio de Él que conoce todos los misterios que él no pecará nuevamente sólo se debe a la claridad en el logro de la gran pérdida en la trasgresión. Esto es considerado miedo al castigo y por consiguiente es considerado "arrepentimiento por miedo."  

            114) También aprendimos anteriormente que este grado de arrepentimiento por miedo todavía no lo corrige a uno, excepto a partir del momento del arrepentimiento. Sin embargo, todo el dolor y la angustia que uno sufrió antes de que se le concediera la revelación del rostro permanece como era, sin corregir. Además, las transgresiones que uno cometió tampoco fueron corregidas por completo, sino que permanecen como errores.

            115) Por consiguiente está dicho que, una hombre tal al que todavía le falta “una Mitzvá”, se verá a sí mismo medio culpable y medio puro. Significa que uno debe imaginar que el momento en el que le fue concedido el arrepentimiento era la mitad de su vida.  

            Así, él todavía es medio culpable, significando con eso la mitad de sus años que han pasado antes de que se haya arrepentido. Desde ese momento  uno es ciertamente culpable ya que el arrepentimiento por miedo no lo corrigió.

            También es medio puro, en la mitad de sus años desde el momento que se arrepintió. En ese momento  uno es ciertamente puro porque está seguro de que  no pecará nuevamente. Así, uno es culpable en la primera  mitad de sus años y puro en la segunda mitad de sus años.

            116) Uno es llevado a pensar que si realiza una Mitzvá, esa Mitzvá que le falta del número 613, estará contento porque se ha sentenciado a una balanza de mérito. Esto es así porque alguien a quien le es concedida la Mitzvá del amor por el arrepentimiento por amor, sus pecados irán convirtiéndose en virtudes a través de ello.

            Entonces, cada dolor y pesar que ha sufrido alguna vez, antes de que se le haya concedido el arrepentimiento, se transforma para él en un placer maravilloso e interminable. Es más, uno lamenta no haber sufrido dos veces más, como en la parábola sobre el propietario y el judío que lo amaba.

            Esto es denominado "sentenciado a una balanza de mérito", ya que todas las emociones, los errores y pecados de uno, se han vuelto virtudes. Así, sentenciar a una balanza de mérito significa que el platillo que estaba lleno con los deméritos se ha convertido ahora en un platillo lleno de méritos. En palabras de los sabios, esta inversión es llamada "sentenciando."

            117) Posteriormente nos advierte y dice que en la medida que uno es intermedio y no le ha sido concedida la única Mitzvá que le está faltando de las 613, uno no debe creer en sí mismo hasta que le llegue el día. Tampoco debe confiarse en el testimonio de Él quién sabe todos los misterios que él no retrocederá a la necedad, porque uno todavía podría transgredir.

            Por consiguiente, uno debe pensar por sí mismo que si peca una vez, pobre de él porque se ha sentenciado a una balanza de demérito. Entonces perderá inmediatamente todo su logro maravilloso en la Torá y todo el descubrimiento del rostro que le ha sido concedido, y retornará a la ocultación del rostro. Uno se sentenciará a una balanza de demérito porque perderá todo las virtudes e incluso lo bueno de la última mitad de sus años. Esto es lo que testimonia el versículo: "un pecado destruye mucho bien”.

            118) Ahora se entiende lo que agrega Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon,  y también por qué él no trae la frase de "medio culpable y medio puro." Esto es así porque allí habla del segundo y tercer atributo de amor, mientras que Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon, habla del cuarto atributo de amor, a saber el amor eterno. Este es el descubrimiento del rostro como es realmente, Bueno que hace bien al bueno y al malo.

            119) En cuanto a eso aprendimos que es imposible lograr el cuarto atributo excepto cuando uno es completamente conocedor de todas las relaciones del amado y de cómo él se comporta con otros, sin que falte ninguna de ellas. Esto es también el por qué del gran privilegio, cuando a uno le es concedido sentenciarse a una balanza de mérito, todavía no es suficiente para lograr el amor entero; es decir, el cuarto atributo. Esto es así porque ahora no obtiene Su virtud como ser Bueno que haga bien al bueno y al malo, sino sólo Su providencia sobre él.

            Sin embargo, uno todavía no conoce Su providencia con el resto de las personas en el mundo de manera sublime y maravillosa. Así, nosotros aprendimos anteriormente que en la medida que uno no conozca las relaciones del amado con otros hasta que no falte ninguna, el amor no es eterno. Entonces, uno también debe sentenciar el mundo entero a una balanza de mérito. Sólo entonces hace aparecer el amor eterno ante él.

            120) Y esto es lo que dice Rabí Eleázar hijo de Rabí Shimon: "El mundo es juzgado por su mayoría y el individuo es juzgado por su mayoría." Ya que él habla del mundo entero, no puede decir como está escrito, que lo considerará medio culpable y medio puro. Este grado sólo llega a una persona cuando se le concede el descubrimiento del rostro y el arrepentimiento por miedo.

            Ahora bien, ¿cómo se afirma esto sobre el mundo entero, cuándo no le  ha sido concedido este arrepentimiento? Así, uno sólo debe decir que el mundo es juzgado por su mayoría y que el individuo es juzgado por su mayoría.

            Interpretación: Uno podría pensar que uno no es un virtuoso completo excepto cuando no tiene ninguna trasgresión y nunca ha cometido un pecado. Sin embargo, aquellos que han fallado con pecados y transgresiones no merecen convertirse  en virtuosos completos.

            Por esa razón Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon, nos enseña que esto no es así. Más bien, el mundo es juzgado por su mayoría y así es para el individuo. Esto significa que después de que uno ya no es considerado intermedio; es decir, después que ha realizado el arrepentimiento por miedo, logra las 613 Mitzvot instantáneamente y es llamado "intermedio". En otras palabras, por la mitad  de sus años  es culpable, y por la mitad  de sus años es puro.

            Después de eso, si uno agrega una sola Mitzvá, a saber la Mitzvá del amor, se considera que es principalmente puro y sentencia todo a una balanza de mérito. Así, la balanza de transgresión se convierte también en una balanza de mérito.  

            Resulta que aun cuando uno tiene una balanza llena de transgresiones y pecados, todos ellos se convierten en virtudes. Entonces es como que uno nunca hubiera pecado y es considerado "virtuoso completo".

            Esto significa que el mundo y el individuo son juzgados por la mayoría. Así, las transgresiones que uno ha cometido antes del arrepentimiento no son tomadas en cuenta porque se han convertido en virtudes. De acuerdo con ello, aun el "malo completo" es considerado "virtuoso completo" después de que le es concedido el arrepentimiento por amor.

            121) Y por lo tanto dice que, si un individuo realiza “una sola Mitzvá”, o sea, después del arrepentimiento por temor a partir de lo cual le falta “una sola Mitzvá”, entonces "está contento porque se ha sentenciado a sí mismo y al mundo entero a una balanza de mérito". No sólo se sentencia a sí mismo a una balanza de mérito por el arrepentimiento por amor, como está escrito, sino que logra también sentenciar al mundo entero a una balanza de mérito.

            Esto significa que logra ascender en logros maravillosos en la Sagrada Torá hasta que se le revela cómo lograrán, al fin y al cabo, todos los seres humanos, el arrepentimiento por amor. Cuando también ellos descubrirán y verán la entera Supervisión maravillosa que él mismo ha logrado, y que ellos también serán sentenciados a una balanza de mérito, en cuyo tiempo "cesarán los pecados en la tierra y los malvados no existirán más".

            Y aunque la gente en general todavía no ha logrado siquiera el arrepentimiento por temor, no obstante, después de que el individuo ha alcanzado esa sentencia a una balanza de mérito, destinada para ellos en un alcance claro y absoluto, es similar a "verás tu mundo mientras vives", dicho acerca de alguien que se arrepiente por temor. Ya que hemos dicho que el individuo se impresiona y deleita con ello como si lo obtuviera inmediatamente ya que "Todo aquello que está por recolectar es considerado recolectado".

            Asimismo aquí, le es considerado al individuo que alcanza el arrepentimiento del mundo entero, como si hubieran realmente logrado y llegado al arrepentimiento por amor, y todos y cada uno de ellos hubieran sentenciado sus deméritos a méritos de modo suficiente para conocer Sus relaciones con cada persona en el mundo. Y es a ello que se refiere Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon, diciendo, ‘Feliz es él, por haber sentenciado a sí mismo y al mundo entero a una balanza de mérito’. Porque de ahora en adelante, conoce todas las conductas de Su providencia con cada creación, por vía del descubrimiento de Su real semblante; es decir, ‘Bueno y Benévolo a los buenos y los malos’. Y ya que lo sabe, de ahí que ha logrado el cuarto aspecto de amor, que es, el ‘amor eterno’.

            Y Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon, tanto como el versículo le advierte que aun después que ha logrado sentenciar al mundo entero a una balanza de mérito, que de todas maneras no crea en sí mismo hasta el día de su muerte. Y que si fallará con una simple trasgresión, perderá todos sus logros buenos y maravillosos inmediatamente, como está escrito “un solo pecador destruye mucho bien”.

            Esto explica la diferencia entre la escritura y Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon, porque la escritura sólo habla del segundo y tercer aspecto del amor, y por lo tanto, tampoco menciona la sentencia al mundo entero. Y aunque Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon, habla del cuarto aspecto de amor, el cual no puede describirse excepto alcanzado la sentencia al mundo entero a una balanza de mérito, de todas maneras, debemos entender, ¿cómo se logra este alcance maravilloso de sentenciar al mundo entero a una balanza de mérito?

            122) Y hay que entender lo que está escrito (Taanit 11.71): “Cuando la gente está afligida uno no debe decir, 'iré a mi casa y comeré y beberé y tendré el alma en paz'. Y si así lo hace, la escritura dice sobre él, "Hay gozo y alegría, matanza de bueyes y degüello de ovejas; comiendo carne y bebiendo vino, diciendo: ‘¡Comamos y bebamos, que mañana moriremos!’" ¿Qué está escrito sobre esto? "Y el Señor de multitudes se reveló a Sí Mismo en mis oídos: ‘Ciertamente esta iniquidad no será expiada por tí hasta que mueras’". Hasta aquí hablamos respecto del atributo del intermedio. Sin embargo, está escrito sobre el atributo del malo, 'Venid, yo conseguiré el vino, y nos llenaremos con un trago fuerte; y mañana será igual que hoy'. ¿Qué dice sobre esto? 'El justo perece sin que nadie tome conciencia que es ante el mal que el piadoso fue arrebatado'. En cambio, cuando uno se aflige con el público, logra y ve el consuelo del público”.

            123) Estas palabras parecen completamente irrelevantes. Él quiere extraer del texto la evidencia de que uno debe apenarse  con la gente. Entonces, ¿por qué debemos dividir y separar el atributo de intermedio del atributo de malo? Además, ¿cuál es la precisión que hace respecto al "atributo de intermedio" y "atributo de malo"? ¿Por qué no dice "intermedio" y "malo", para qué necesito el atributo?

            También, ¿dónde está sugerido que la escritura habla acerca de una iniquidad en la que uno no se conduele con la gente? Más aun, no vemos ningún castigo en el atributo del malo, sino en lo que está escrito, 'El virtuoso perecerá, y ningún hombre lo llevará en su corazón` Si el malo peca, ¿qué hace que el virtuoso deba ser castigado, y por qué el malo debe llorar si el virtuoso perece?

            124) Sin embargo, debe saber que todos estos atributos: "Intermedio", "malo" y "virtuoso", no se encuentran en personas especiales. Más bien, los tres se encuentran en cada persona. Estos tres atributos son discernibles en cada persona. Durante el período de ocultación del rostro, antes de que uno se arrepienta por miedo, es considerado malo.

            Después, si le es concedido el arrepentimiento por miedo, es considerado  intermedio. Si también le es concedido el arrepentimiento por amor, en su cuarta medida, a saber el amor eterno, es considerado "virtuoso completo". Por lo tanto, no dijeron meramente intermediario y virtuoso, sino el atributo de intermedio y el atributo de malo.

            125) Recordemos también que es imposible lograr la cuarta medida de amor sin primero lograr la revelación del rostro que está destinada a llegar al mundo entero. Esto nos proporciona fuerza para sentenciar al mundo entero a una balanza de mérito, como dijo Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon.

            También hemos aprendido que en el descubrimiento del rostro cada pesar y tristeza que llegaron durante la ocultación del rostro se convertirán inevitablemente en placeres maravillosos, hasta sentir  que uno ha sufrido muy poco.

            Entonces, debemos preguntar: Cuando uno se sentencia a una balanza de mérito ciertamente recuerda todo el pesar y el dolor que ha padecido durante la ocultación del rostro. Esto es ¿cómo es posible que todos ellos sean convertidos en placeres maravillosos, como decíamos antes?

            Más aun, cuándo uno sentencia al mundo entero a una balanza de mérito, ¿cómo conoce la medida de pesar y dolor que sufren todas las personas para entenderlas? Asimismo, ¿cómo se transforman en méritos del mismo modo que hemos explicado, considerando que nosotros mismos estamos sentenciados?

            Para evitar tener la balanza de mérito que el mundo entero necesita cuando uno es calificado para sentenciarlos a una balanza de mérito, uno no tiene ninguna otra táctica sino condolerse siempre con los problemas de la gente así como lo hace con sus propios problemas. Entonces la balanza de demérito del mundo entero estará lista dentro de él como su propia balanza de demérito. Así, si a uno le es concedido sentenciarse a sí mismo a una balanza de mérito, también será capaz de sentenciar al mundo entero a una balanza de mérito y lograr la medida de "virtuoso completo".

            126) Así, si uno no se conduele de la gente, entonces aun cuando le sea concedido el arrepentimiento por miedo, llamado atributo del intermedio, la escritura dice sobre él: “Y he aquí felicidad y alegría”. Lo cual significa que uno que ha logrado la bendición de "Usted verá su mundo en su vida" y verá el premio entero para su Mitzvá que está  preparada para el próximo mundo está ciertamente "llena de felicidad y alegría".

            Uno se dice a sí mismo: “Mientras matan bueyes y asesinan ovejas, mientras comen carne y beben vino-- Permítanos comer y beber porque mañana moriremos! "Significa que uno está colmado con una gran alegría debido a que garantizó el premio en el próximo mundo. Por eso él dice tan alegremente "porque mañana moriremos" y yo recolectaré mi vida en el próximo mundo desde Lo Absoluto después de que muera.

            Sin embargo, está escrito acerca de esto: "Y el Señor de multitudes se reveló en mis oídos: Ciertamente esta iniquidad no será expiada por ti hasta que hayas muerto". Esto significa que el texto lo reprende por los errores cometidos.  

            Hemos aprendido que los pecados de alguien que se arrepiente por miedo se convierten en simples errores. Por lo tanto, dado que no se condolió de la gente y no puede lograr el arrepentimiento por amor, momento en el cual los pecados se conviertan en virtudes, es necesario que los errores cometidos nunca sean arrepentidos a lo largo de su vida.

            Entonces, ¿cómo puede regocijarse por su vida en el próximo mundo? Por eso está escrito, "Ciertamente esta iniquidad no será expiada por ti hasta que mueras"; es decir, los errores. "Hasta que mueras", significa antes de morir. Así,  está desprovisto de arrepentimiento.

            127) También está escrito que es el "atributo de intermedio", lo cual significa que este texto habla acerca de un tiempo en el que uno se ha arrepentido por miedo. En ese momento uno es considerado  "intermedio".

            Algo más: ¿qué dice acerca del "atributo de malo"? En otros términos, qué retornará del tiempo en que estaba en ocultación del rostro, cuando fue denominado "atributo de malo"? También, aprendimos que el arrepentimiento por miedo no corrige el pasado de uno hasta que se haya arrepentido.

            De allí, el texto nos trae otro versículo: "Venid, yo traeré vino, y  nos llenaremos con bebida fuerte; y el día de mañana será como este día". Significa que esos días y años que uno ha tenido desde el tiempo de ocultación del rostro cuando no estaba corregido, llamado "atributo de malo", ellos no quieren que él se muera. Es así porque no tienen ninguna parte en el mundo posterior a la muerte, porque ellos son el atributo de malo.

            Por consiguiente, en el momento que el atributo de intermedio se alegra y regocija en una persona "porque mañana moriremos" y lograremos la vida del próximo mundo, al mismo tiempo el atributo de malo en una persona no dice eso. Dice más bien, "y mañana será como este día." Significa que quiere vivir y estar para siempre feliz en este mundo porque no tiene ninguna parte en el próximo. Esto es porque uno no lo ha corregido, ya que sólo es corregido cuando hay arrepentimiento por amor.

            128) Está escrito, "El virtuoso perecerá”, significando que el atributo de virtuoso completo que esa persona debe merecer está perdido para él. "Y ningún hombre lo llevará en el corazón,… el virtuoso es quitado del mal por venir".

            Esto significa que porque ese intermedio no se condolió de la gente no puede lograr el arrepentimiento por amor, convirtiendo pecados en virtudes y males en placeres maravillosos. En cambio, todos los errores y el mal que uno ha experimentado antes de adquirir el arrepentimiento por miedo se hallan todavía en el atributo de malo que siente males de Su providencia. Debido a estos males que todavía siente, él no es premiado con transformarse en un virtuoso completo.

            La escritura dice: "y ningún hombre lo pondrá en su corazón". Significa que esa persona no nota que "el virtuoso es sacado del mal por venir." En otros términos, debido a los males que uno todavía siente de tiempos pasados en Su providencia, "el virtuoso perecerá”; es decir, perdido el atributo de virtuoso, morirá y se irá del mundo como un intermedio más.

            Todo esto concierne a alguien que no se compadece de los demás y no le es otorgado ver el consuelo de la gente porque no puede sentenciarlos a una balanza de mérito y ver su consuelo. Por eso, nunca logrará el atributo de virtuoso.

            129) A partir de lo mencionado anteriormente hemos llegado a saber que no hay ninguna persona que no experimente los tres atributos anteriores: el atributo de malo, el atributo de intermedio y el atributo de virtuoso.  

            Son llamados atributos porque se extienden en la medida del logro de Su providencia. Nuestros sabios dijeron que "uno es medido con la misma vara con que mide” (Sutá 8). Aquellos que logran Su providencia en la ocultación del rostro son considerados malos. Malos incompletos desde la perspectiva de la ocultación simple, o malos completos, desde la perspectiva de la doble ocultación.

            Porque sienten y piensan que el mundo se conduce de mala manera, es como si ellos se condenaran a sí mismos ya que reciben tormentos y dolores de Su providencia y perciben sólo un mal y largo día. Ellos se condenan aun más al pensar que todos son vigilados como ellos lo hacen, con mala guía.

            Por lo tanto, aquéllos que logran la providencia desde la perspectiva de la ocultación del rostro son llamados "malos", ya que ese nombre aparece en ellos más allá del alcance de su sensación. Depende de la comprensión del corazón. Las palabras o el pensamiento que justifican Su providencia no importan en absoluto cuando opone la sensación de cada órgano y sentido, ya que no puede forzarse a mentirse a sí mismo como lo hace.

            Entonces, aquellos que están en esta medida de logro se considera que se han sentenciado a ellos y al mundo entero a una balanza de demérito, como  está escrito en las palabras de Rabí Eleázar, hijo de Rabí Shimon. Esto es porque imaginan que toda la gente es vigilada como lo son ellos, con mala guía, como encaja con Su Nombre  "Bueno que hace bien al bueno y al malo."

            130) Aquellos a quienes les es concedida la sensación de Su providencia en la forma de descubrimiento del rostro en el primer grado, llamado "arrepentimiento por miedo", son considerados intermedio. Esto es debido a que sus emociones están divididas en dos partes, llamadas "dos platillos de la balanza".

            Ahora que han adquirido el descubrimiento del rostro en la forma de "Usted verá su mundo en su vida", por lo menos han logrado Su buena providencia como corresponde a Su nombre, "Bueno". Por esa razón  tienen una balanza de mérito.  

            Sin embargo, todo el dolor y el amargo tormento que han experimentado y sentido en los últimos días y años, en los que recibieron ocultación del rostro; es decir, antes de que les fuera otorgado el arrepentimiento anterior, siguen en pie y son llamados "una balanza de demérito."

            Ellos tienen estas dos balanzas una frente a la otra. La balanza de demérito es a partir del momento de que se arrepienten y antes de hacerlo, y la balanza de mérito es a partir del momento del arrepentimiento y después. Así, su arrepentimiento se encuentra "entre" el mérito y el demérito. Por eso son llamados "intermedios".

            131) Aquellos que merecen el descubrimiento del rostro en el segundo grado, el "arrepentimiento por amor", cuando los pecados son convertidos en virtudes por ellos, se considera que han sentenciado la balanza de demérito a una balanza de mérito. Significa que todo el dolor y la aflicción que se grabaron en sus huesos mientras estaban bajo la providencia de ocultación del rostro han sido ahora sentenciados e invertidos a una "balanza de mérito."

            Esto es así porque cada dolor y cada pesar se han convertido ahora en un placer maravilloso e interminable. Ahora son llamados "virtuosos" porque justifican Su providencia.

            132) Debemos saber que el atributo de intermedio aplica incluso cuando uno está bajo la providencia de ocultación del rostro. Por el gran empeño en la fe en el premio y castigo, se les aparece una Luz de gran confianza en el Creador. Durante un tiempo, les es concedido un grado de descubrimiento del rostro en la medida del intermedio. La desventaja es que no pueden permanecer en sus grados permanentemente, ya que estar permanentemente en un grado sólo es posible a través del arrepentimiento por miedo.

            133) También debemos tener presente lo que dijimos acerca de que sólo hay elección cuando hay ocultación del rostro. Eso no significa que después de obtener la providencia del rostro revelado uno no tiene que realizar ninguna tarea y ningún esfuerzo en la práctica de Torá y Mitzvot.

            Por el contrario, el trabajo apropiado en Torá y Mitzvot empieza principalmente a partir de que uno ha sido bendecido con el arrepentimiento por amor. Sólo entonces es posible comprometerse en Torá y Mitzvot con el amor y temor que se nos ordena, y "El mundo no fue creado sino para el virtuoso completo" (Brajot, 61).

            Es más bien como un rey que deseaba seleccionar para él al más leal de sus súbditos y traerlo a trabajar dentro de su palacio. ¿Qué hizo él? Emitió una proclama abierta diciendo que cualquiera que lo deseara, joven o viejo, podría llegar a su palacio para comprometerse en los trabajos internos.

            Sin embargo, colocó muchos sirvientes para cuidar la verja del palacio así como todos los caminos que llevan a él, y les ordenó despistar astutamente a todos aquellos que hábilmente se acercaban a su palacio y desviarlos del camino.

            Naturalmente, todas las personas en el estado empezaron a correr al palacio del rey. Sin embargo, los diligentes guardias los rechazaron con habilidad. Muchos de ellos lograron superarlos y llegaron cerca del palacio, pero los guardias de la puerta eran los más eficientes. Aun cuando alguien se acercara a la verja, lo desviaron y rechazaron con gran astucia, hasta que desesperaron y retornaron por donde habían llegado.

            Así que llegaban y se iban, y recobraban fuerzas y volvían y así sucesivamente durante varios días y años, hasta que se cansaron de intentarlo nuevamente. Sin embargo, sólo aquellos héroes que soportaron con paciencia y  derrotaron a los guardias lograron abrir la verja, y al instante les fue otorgado ver el semblante del Rey, y Él colocó a cada persona en su correcta posición.

            Por supuesto, a partir de ese momento no tuvieron ninguna relación con esos guardias que los desviaron, los despistaron y amargaron su vida durante varios días y años, corriendo de un lado a otro alrededor de la verja. Esto es porque ellos han sido bendecidos con trabajar y servir ante la gloria del rostro del rey en el interior de Su palacio.  

            Así sucede con el trabajo del virtuoso completo. La providencia aplicada durante la ocultación del rostro ciertamente no aplica cuando han abierto la puerta para lograr la providencia abierta.

            De hecho, comienzan el trabajo real en el descubrimiento del rostro, en ese momento comienza el pasaje por los muchos escalones de la escalera preparada en la tierra, y la cima de ésta alcanza al cielo, como está escrito, "El virtuoso irá de la fuerza a la fuerza".

            Nuestros sabios dicen, "Cada virtuoso es cubierto por el abrigo de su amigo." Estos trabajos lo califica para el deseo de Dios, para comprender en ellos Su pensamiento en el propósito de creación, que es "deleitar a Sus criaturas" acorde a Su buena y generosa mano.

            134) Es deseable conocer esta ley, ya que no hay descubrimiento excepto en un lugar dónde había ocultación, como en los asuntos  de este mundo dónde la ausencia precede la existencia. El trigo sólo crece en el lugar donde se sembró y se pudrió.  

            Lo mismo ocurre con los asuntos más elevados en los que la ocultación y el descubrimiento se relacionan uno con el otro como la mecha y la luz que la  sostiene. Cualquier otra ocultación que proviene de la corrección causa el descubrimiento de la luz atribuido a ese tipo de ocultación. La luz que aparece, se aferra a él como la luz a una mecha, y recuerda esto en todos tus caminos.

            135) Y con esto entenderás lo que escribieron nuestro sabios, que toda la Torá completa son los nombres del Creador. Parece confuso, ya que encontramos muchos nombres indecentes como: La muerte de los Reshaim (Malvados), Paró (Faraón), Bilam, prohibición e impureza, advertencias con crueles maldiciones y así sucesivamente. ¿Cómo podemos percibirlos a todos ellos como los nombres del Creador?  

            136) Para entenderlo debemos saber que nuestros modos no son Sus modos. Nuestro modo es alcanzar la perfección desde lo imperfecto. En Su modo, todas las revelaciones llegan a nosotros desde la perfección a lo imperfecto.  

            Primero la completa perfección emana y sale de Él. Esta perfección baja desde Su rostro y cae, restricción tras restricción, a través de varios grados. Finalmente llega al último, la fase más restrictiva, conveniente para nuestro mundo material, y entonces la materia se nos aparece en este mundo.

            137) A partir de lo mencionado aprenderá que la Sagrada Torá, cuya altura es infinita, no emana de Él y llega a nuestro mundo en forma directa. Más bien, se sabe que "la Torá y el Creador son uno", y esto no está nada claro en nuestro mundo. Es más, para quien se compromete en Lo Lishmá, su Torá se convierte en una poción de muerte para él.

            Más bien, cuando fue emanada de Él, emanó y entró en la perfección absoluta, lo cual es el real significado de "La Torá y el Creador son uno." Esto es lo que significa la "Torá de Atzilut" en la Introducción a las Correcciones del Zohar (pág. 3), "Él, Su Luz y Sus hechos son uno". Después que descendió de Su rostro y se fue restringiendo gradualmente a través de muchas restricciones hasta que fue otorgada en el Sinaí, como está escrita ante nosotros en este mundo, vestida con  las crudos ropajes  del mundo material.

            138) Debe saber que la distancia entre las vestiduras de la Torá en este mundo y las vestiduras de la Torá en el mundo de Atzilut son más de lo que pueda evaluarse. Sin embargo, la propia Torá; es decir, la Luz dentro de las vestiduras no está alterada en absoluto entre la Torá de Atzilut y la Torá de este mundo, como está escrito, "Yo, el Señor no cambio" (Malají 3.6).

            Más aun, estos crudos ropajes en nuestra Torá de Asiyá no tienen un valor inferior respecto de la Luz que está revestida en ella. Más bien, su importancia es mucho mayor desde la perspectiva del fin de su corrección, que todas sus puras vestimentas en los Mundos Superiores.

            Esto se debe a que la ocultación es la razón para el descubrimiento. Después de su corrección durante el descubrimiento, la ocultación se vuelve descubrimiento, como una mecha para la luz que se aferra a ella. Cuanto mayor es la ocultación, tanto más la Luz se aferra a ella cuando es corregida. Así, el valor de todos estos crudos ropajes con los cuales se viste la Torá en este mundo,  no es inferior a la Luz que lo viste, sino todo lo contrario.

            139) Esto el triunfo de Moisés sobre los ángeles con el argumento, "Hay envidia entre ustedes, La mala inclinación está entre ustedes? “(Shabbat 89). Esto significa que cuanto mayor es la ocultación, mayor es la cantidad de Luz que descubre. Él les mostró que en las puras vestiduras en que la Torá se viste, en el mundo de los ángeles, las Luces superiores no pueden aparecer a través de ellos como lo hace con los vestidos de este mundo.

            140) Así aprendemos que no hay ningún cambio en absoluto de la Torá de Atzilut, dónde "la Torá y el Creador son uno" a través de la Torá en este mundo. La única diferencia está en el vestidura, como los vestidos de este mundo ocultan al Creador y Lo esconden.

            Sepa, que debido a Su vestidura en la Torá, es llamada "Enseñanza". Le dice que aun durante la ocultación del rostro e incluso durante la doble ocultación, el Creador se introduce y se viste en la Torá. Él es el "Maestro" y esta es la Torá, pero los crudos ropajes de la Torá ante nuestros ojos son como alas que cubren y esconden al Maestro, que está vestido y se esconde en ellas.

            Sin embargo, cuando le es concedida la revelación del rostro en el arrepentimiento por amor en su cuarta forma, se dice acerca de él: “Ya no serás un Maestro que se oculta a Sí Mismo, para que mis ojos te vean como Maestro”. Desde ese momento las vestiduras de la Torá ya no esconden y oculta al "Maestro", y uno descubre en ese momento que "La Torá y el Creador son uno".

            141) Ahora se entiende el significado de las palabras: "A Mí me abandonaron y mi Torá guardaron". Lo que significa, "Desearía que Me hubieran dejado y guardado Mi Torá; la Luz en ella corrige para el bien" (Yerushalmi, Jagíga, 81).

            Esto es confuso. Quieren decir que ellos ayunaron y se atormentaron para encontrar la revelación de Su rostro como está escrito, "ellos se complacen en acercarse a Dios" (Isaías 58.2). Sin embargo, el texto les dice en nombre del Creador, "Yo deseo que Me dejes, porque todo tu trabajo es vano e infructuoso. Yo no me encuentro en ningún otro lado sino en la  Torá". Por consiguiente, guarda la Torá y búscame allí, y la Luz en ella te reformará y me encontrarás", como está escrito, "aquéllos que Me buscan Me encontrarán."

            142) Ahora estamos en condiciones de aclarar la esencia de la sabiduría de la Cabalá, lo suficiente como para tener una percepción fiable de la calidad de esa sabiduría. Así, uno no se engañará a sí mismo con las falsas imaginerías con que las masas se la representan mentalmente.

            Debe saber que la Sagrada Torá está dividida en cuatro elementos que abarcan toda la realidad. Tres elementos son discernidos en la realidad general de este mundo. Ellos se llaman "Mundo", "Año" y "Alma". El cuarto elemento es la conducta de existencia de las tres partes anteriores de la realidad; es decir, su nutrición y todos sus incidentes.

            143) La parte exterior de la realidad, como el cielo y los firmamentos, la tierra y los mares, etc., que están escritos en la Torá, todos éstos se llaman "Mundo". La parte interior de la realidad, el hombre y la bestia, los animales y los pájaros etc., descriptos en la Torá, los cuales están sobre los sitios llamados “exteriores”, son llamados "Alma".  

            La evolución de la realidad a lo largo de las generaciones es llamada causa y consecuencia. Por ejemplo, en la evolución de las cabezas de las generaciones de Adam HaRishón hasta Yehoshua y Kalev, contenidas en la Torá, el padre es considerado la "causa" del hijo, quien es “causado” por él. Esta evolución de los detalles de la  realidad por vía de la causa y la consecuencia, es llamada "Año". De modo similar, todas las conductas de la existencia de la realidad, tanto externa como interna, en cada incidente y conducta que contiene la Torá, son llamadas "la existencia de la realidad".

            144) Y sabrás que, los cuatro mundos son nombrados en la sabiduría de la Cabalá: Atzilut, Beriá, Yetzirá, y Asiyá. Tal como ellos salieron y evolucionaron, están contenidos uno dentro del otro como el sello y la impresión, ya que todo lo que está escrito en el sello aparece necesariamente en lo que se imprime con él, nada más ni nada menos. Del mismo modo ocurrió con la evolución de los mundos.

            Así, los cuatro aspectos que son llamados (Olam-Shaná-Néfesh), OlSháN (Mundo-Año-Alma), con todos sus modos de sustancia que estaban en el mundo de Atzilut, salieron, se imprimieron y manifestaron también en su imagen en el mundo de Beriá. Lo mismo ocurre del mundo de Beriá al mundo de Yetzirá, hasta llegar al mundo de  Asiyá.

            Así, los tres discernimientos de la realidad ante nosotros, llamados OlSháN, con todos sus modos de sustancia que son fijados ante nuestros ojos  en este mundo, se extienden y aparecen desde el mundo de Yetzirá, y en Yetzirá desde su anterior.

            De esta manera, la fuente de toda la multitud de detalles ante nuestros ojos está en el mundo de Atzilut. Es más, incluso las innovaciones que aparecen en este mundo hoy, cada novedad debe aparecer primero anteriormente en el mundo de Atzilut, y de allí desciende hasta que aparece en nuestro mundo.

            Este es el significado de las palabras de nuestros sabios: “No hay brizna de hierba que no tenga una fortuna y un guarda vigilándola desde arriba y la azuce y le diga: 'Crezca!'" (Bereshit Rabbá). Éste es el significado del texto, "Uno no mueve un solo dedo sin que sea ordenado desde arriba" (Julin pág. 7).

            145) Sepa que debido a las vestiduras de la Torá en los tres elementos de la realidad, "Mundo", "Año", "Alma", y su existencia en este mundo material, se producen las prohibiciones, impurezas e interdicciones que se encuentran en la Torá revelada. Anteriormente hemos explicado que el Creador se viste en ella en la forma de "La Torá y el Creador son uno", pero en gran ocultación. Esto es debido a que estos ropajes materiales son las alas que Lo cubren y Lo esconden.

            Sin embargo, la vestidura de la Torá en la forma del puro OlSháN y su existencia en los tres Mundos Superiores, llamados Atzilut, Beriá, Yetzirá generalmente son llamados "La Sabiduría de la Cabalá."

            146) Resulta que la sabiduría de la Cabalá y la Torá revelado son una y la misma. Sin embargo, mientras uno recibe de una providencia de rostro oculto y el Creador se esconde en la Torá, se considera que él está estudiando la Torá revelada. En otros términos, él es incapaz de recibir cualquier luminiscencia de la Torá de Yetzirá, para no mencionar una más alta que Yetzirá.

            Cuando a uno le es concedida la revelación del rostro comienza a comprometerse en la sabiduría de la Cabalá. Esto es porque los mismos vestidos de la Torá revelada fueron purificados para él y su Torá se convirtió en una Torá de Yetzirá, llamada "La Sabiduría de la Cabalá."

            Incluso a quien le es concedida la Torá de Atzilut no significa que las letras de la Torá hayan cambiado para él. Más bien, los mismos vestidos de la Torá revelada se han purificado para él y se han convertido en vestidos muy puros. Se han convertido como el versículo: “Ya no serás un Maestro que se oculta a Sí Mismo, para que mis ojos te vean como Maestro”. En ese momento se convierte en “El, Su Luz y Sus hechos son uno ".

            147) Permítame darle un ejemplo para acerca la cuestión un poco más a nuestra comprensión. Por ejemplo: Mientras uno estaba en ocultación del rostro, era necesario que las letras y las vestiduras de la Torá escondieran al Creador. Por esa razón uno falló por los pecados y errores cometidos y por esa razón se puso bajo la vara de castigo, los crudos ropajes en la Torá, que son impureza, prohibición e interdicciones, etc.

            Sin embargo, cuando a uno le es otorgada providencia abierta y arrepentimiento por amor, sus pecados se convierten en virtudes. Entonces todos los pecados y los errores cometidos alguna vez mientras estaba bajo la ocultación del rostro ahora se quitan sus ropajes tan crudos y amargos. Se visten con vestimentas de Luz, Mitzvá y méritos.  

            Esto es así porque los mismos crudos ropajes se han vuelto virtudes para él. Ahora son como ropa que se extiende del mundo de Atzilut o Beriá y ya no cubren y esconden al Maestro. Por el contrario, “Mis ojos verán a mi Maestro".

            Continúa con que no hay ninguna clase de reemplazo entre la Torá de Atzilut y la Torá en este mundo; es decir, entre la sabiduría de la Cabalá y la Torá revelada. En cambio, la única diferencia está en la persona que se compromete en la Torá. Dos pueden estudiar Torá de una manera y con una misma  lengua, pero sólo uno tendrá esa Torá como sabiduría de la Cabalá y la Torá de Atzilut, mientras para el otro será revelada la Torá de Asiyá.

            148) Ahora comprenderá la verdad en las palabras del Gaón de Vilna en el libro de oraciones, en la bendición para la Torá. Él escribió que la Torá empieza con el Sod (secreto); es decir, la Torá revelada de Asiyá. Se considera oculto porque el Creador está allí completamente oculto.  

Entonces se mueve al Rémez (implícito); es decir, que Él se revela posteriormente en la Torá de Yetzirá. Finalmente, uno logra el Pshat (descubierto) que es la Torá de Atzilut. Es llamada Pshat porque es despojada de todas las ropas que ocultan al Creador.

            149) Una vez que hemos llegado tan lejos podemos proporcionar alguna idea y discernimiento de los cuatro mundos conocidos en la sabiduría de la Cabalá por los nombres de Atzilut, Beriá, Yetzirá, Asiyá de Kedushá (santidad), y los cuatro mundos ABYA de las Klipot (cáscaras). Ellos están colocados uno opuesto al  otro, opuesto el ABYA de Kedushá.  

            Discernirás esto en los cuatro discernimientos del logro de Su providencia y los cuatro grados de amor. Comenzaremos por explicar los cuatro mundos ABYA de Kedushá, y lo haremos desde abajo, desde el mundo de Asiyá.

            150) Anteriormente hemos explicado las primeras dos formas de providencia de ocultación del rostro. Sabe, que ambas son consideradas el mundo de Asiyá. Por eso está escrito en el "Árbol de Vida" que el mundo de Asiyá es mayormente malo. Incluso la parte más pequeña de lo bueno contenido en él, también está mezclada completamente con el mal y resulta irreconocible.

            Desde la perspectiva de la primera ocultación sigue que es principalmente mala; es decir, los tormentos y dolores de aquellos que reciben esta percepción de providencia. Desde la perspectiva de la doble ocultación, lo bueno también está mezclado con lo malo y lo bueno es completamente imperceptible.

            El primer discernimiento de revelación del rostro es considerado "el mundo de Yetzirá". Por eso está escrito en el libro "Árbol de Vida" (Shaar 48.83) que el mundo de Yetzirá es mitad bueno y mitad malo.

            Esto significa que quién logra el primer discernimiento de la revelación del rostro que es la primera forma de amor condicional, llamado mero "arrepentimiento por miedo", es llamado "Intermedio". Él es mitad culpable y mitad puro.  

            La segunda forma de amor también es condicional, pero no hay ningún rastro de daño y detrimento entre ellos. También, la tercera forma de amor es la primera forma de amor incondicional. Los dos son considerados como el mundo de Beriá.

            Por ello está escrito en el libro "Árbol de Vida" que el mundo de Beriá es principalmente bueno y sólo su minoría es mala, y ese mal menor es imperceptible. Significa que desde que al intermedio logra una Mitzvá, se sentencia a sí mismo a una balanza de mérito. Debido a eso es considerado "principalmente bueno"; es decir, la segunda forma de amor.

            El diminuto e imperceptible mal que termina en Beriá se extiende desde la tercera forma de amor, el incondicional. También, quien ha sido sentenciado a una balanza de mérito, pero no ha sentenciado al mundo entero, entonces, la minoría en él es mala dado que este amor todavía no se considera eterno. Sin embargo, esta minoría es imperceptible ya que uno no ha sentido ningún daño y detrimento ni siquiera hacia otros.

            La cuarta forma de amor, el amor incondicional, que también es eterno, es considerada como el mundo de Atzilut. Ése es el significado del texto en el libro, "Árbol de Vida" que en el mundo de Atzilut no hay nada malo en absoluto, y que allí el "el mal no se asentará en ti".

            Esto es porque después que uno también ha sentenciado al mundo entero  a una balanza de mérito, el amor es eterno y completo, y nunca más se concebirán la ocultación y el disimulo. Esto es porque es el lugar de la revelación absoluta del rostro, como está escrito, “Ya no serás un Maestro que se oculta a Sí Mismo, para que mis ojos te vean como Maestro”. Esto es porque ahora uno sabe todos los compromisos del Creador con todas las personas como verdadera providencia que aparece de Su nombre el "Bueno y Benevolente para los buenos y los malos".

            151) Ahora también puede entenderse el discernimiento de los cuatro mundos de ABYA de Klipá, los dispuestos frente a ABYA de Kedushá como en el verso, "Dios ha hecho tanto a uno como al otro". Esto es porque el carro de las Klipot de Asiyá viene del discernimiento del rostro oculto en ambos grados. Ese carro domina para hacer que uno sentencie todo a una balanza de demérito.

            El mundo de Yetzirá de Klipá toma en su mano la balanza de demérito, la cual no es corregida en el mundo de Yetzirá de Kedushá. Así el intermedio que recibe el control del mundo de Yetzirá, como está escrito, "Dios hizo a uno así como al otro”.

            El mundo de Beriá de Klipá tiene el mismo poder para cancelar el amor condicional; es decir, de cancelar sólo aquellas cosas que dependen del amor. Esto se refiere al estado incompleto en el amor de la segunda forma.

            El mundo de Atzilut de Klipá es lo que captura en su mano esa minúscula parte de mal cuya existencia no es aparente en Beriá debido a la tercera forma de amor. Éste es un amor verdadero porque Él es Bueno y Benevolente a los buenos y los malos, lo cual es considerado Atzilut de Kedushá.

            Sin embargo, porque uno no ha logrado sentenciar el mundo entero a una balanza de mérito, hay poder en las manos de la Klipá para que falte el amor con respecto a la providencia sobre otros.  

            152) Éste es el significado de lo que está escrito en el "Árbol de Vida" que el mundo de Atzilut de las Klipot es opuesto al mundo de Beriá, y no al mundo de Atzilut. Esto es así porque sólo el cuarto discernimiento de amor se extiende del mundo de Atzilut de Kedushá.

            En consecuencia, no hay dominio de las Klipot allí, en tanto uno ya sabe que ha sentenciado el mundo entero a una balanza de mérito. Uno también sabe todas las conductas del Creador en Su providencia sobre las personas, de la providencia de Su nombre, "Bueno y Benévolo a los buenos y los malos".

            Sin embargo, en el mundo de Beriá, desde el que se extiende el tercer discernimiento, no hay todavía sentencia del mundo entero. Por consiguiente hay todavía un sostén para las Klipot. No obstante, estas Klipot son consideradas la Atzilut de las Klipot ya que están en oposición al tercer discernimiento, que es el amor incondicional y este amor es considerado Atzilut.

            153) Ya hemos explicado completamente los cuatro mundos de ABYA de Kedushá y las Klipot, los cuales son el aspecto de todos y cada uno de los mundos, tal que las Klipot son la carencia que hay en el mundo que se encuentra en contra de la Kedushá. Ellos provienen del discernimiento de la carencia que existe en su mundo correspondiente en la Kedushá y son aquellos llamados "cuatro mundos ABYA de Klipot".

            154) Estas palabras son suficientes para que cualquier estudiante sienta la esencia de la sabiduría de la Cabalá hasta cierto grado. Debe saber que la mayoría de los autores de libros de Cabalá dirigieron sus palabras sólo a aquellos lectores que han logrado un descubrimiento del Rostro y todos los logros sublimes.

            No debemos preguntar: Si a ellos ya les ha sido concedido el logro, entonces ellos conocen todo a través de su propio logro. ¿Por qué  necesitarían todavía bucear en los libros de Cabalá de otros autores?

            Claro está que no es sabio preguntar eso. Es como alguien que se compromete en la Torá literal, que no tiene ningún conocimiento de los conductos de este mundo, el Mundo, el Año, el Alma de este mundo, que no conoce la conducta de las personas y cómo se comportan con ellos mismos y con los otros. Tampoco conoce a las bestias y los pájaros en este mundo.

            ¿Usted igualmente consideraría que esa persona podría ser capaz de comprender correctamente aunque sea un solo problema de la Torá? Él volcaría los problemas de la Torá de bueno a malo y de malo a bueno, y no encontraría sus piernas y manos en nada.  

            Así que la cuestión ante nosotros es: Aun cuando a uno le ha sido otorgado el logro, e incluso al nivel de Torá de Atzilut, todavía no percibirá más que para relacionarla con su propio alma. Sin embargo, uno debe conocer los tres atributos, Mundo, Año y Alma, en cada uno de sus incidentes y conducir con absoluta conciencia para poder entender las cuestiones de la Torá que se relacionan con ese mundo.

            Estos problemas están explicados en el libro del Zohar y en los genuinos libros de Cabalá con todos sus detalles y especificaciones. Así, cada sabio y alguien que ha adquirido el propio logro deben meditar día y noche en eso.

            155) Por consiguiente debemos preguntar: ¿Por qué entonces, los Cabalistas obligan a que cada persona estudie la sabiduría de la Cabalá? De hecho hay algo grande en ello, digno de ser publicado: Hay un remedio maravilloso e inestimable para aquellos que se comprometen en la sabiduría de la Cabalá. Y aunque no entiendan lo que estudian, a través del anhelo y el gran deseo de entender lo que están estudiando, despiertan hacia sí mismos, las Luces que circundan sus almas.  

            Esto significa que cada persona de Israel tiene garantizado lograr finalmente todos los maravillosos logros que el Creador ha calculado en el Pensamiento de la Creación para deleitar a cada criatura. Y quien no logre en esta vida logrará en la siguiente o la próxima, etc.,  hasta que logre completar el Pensamiento que el Creador ha diseñado para él. Y mientras uno no ha logrado alcanzar la perfección, estas Luces que están destinadas para él son consideradas Luces Circundantes. Lo cual significa que están listas para él, sólo que esperan a que el hombre purifique sus vasijas de recepción, en cuyo momento se vestirán las Luces en las vasijas preparadas-purificadas.

            Por lo tanto, aun cuando no tenga todavía las vasijas, cuando uno se involucra en esta sabiduría, mencionando los nombres de las Luces y las vasijas relacionadas con su alma, éstas le iluminan de inmediato en una cierta medida. Sólo que le iluminan sin vestir el interior de su alma por la falta de vasijas capaces de recibirlas. A pesar de eso, la iluminación que uno recibe una y otra vez mientras que se enlaza en eso, le atraen gracia de Lo Alto, impartiéndole abundancia de santidad y pureza, que lo llevan a uno más cerca de alcanzar la perfección.  

            156) Sin embargo, hay una condición estricta durante la práctica de esta sabiduría, la de no materializar las cosas con asuntos imaginarios y corpóreos. Lo cual transgrede el [precepto], "No te harás ídolo, ni semejanza alguna". Porque entonces, uno es dañado en lugar de beneficiado. Y es por eso que nuestros sabios nos advirtieron sólo estudiar esta sabiduría después de los cuarenta años o a través de un Rav, y otras cosas como esas, por cautela. Y todo esto es por la razón mencionada anteriormente.  

            Por consiguiente, para rescatar a los lectores de cualquier materialización, yo compuse el libro Talmud Eser Sefirot (Estudio de las Diez Sefirot) del ARI. Allí he recogido los principales ensayos concernientes a la explicación de las Diez Sefirot en un idioma todo lo simple y fácil que pude. También he organizado una tabla de preguntas y respuestas para cada palabra y problema. "… y que el deseo del Señor tenga éxito en Su mano".

 

Parábola de la grandeza del esclavo con la ayuda de los ministros

Parábola de la grandeza del esclavo con la ayuda de los ministros

 

…Está escrito: “porque uno que es elevado cuidará a otro que también lo es, y aquellos que lo son más, de igual manera harán sobre ellos”. Esto requiere de una respuesta firme; es por eso que te diré, que todos creen en la Providencia Privada, pero no hay quién se adhiera a ella para nada.

La razón se debe a que, ¿cómo es posible atribuir al Creador un pensamiento extraño y corrupto, ya que Él es el principio del “Bueno que hace el Bien”? Sino que sólo a los verdaderos sirvientes del Creador les ha sido abierto principalmente el conocimiento de la Providencia Privada, puesto que hubo quien cambió todos los factores que precedieron a este, de los bienes y males juntos. Siendo entonces que aquellos se encuentran adheridos a la Providencia Privada, puesto que todos los que están conectados con lo puro, son puros.

Y puesto que el guardián está unido con aquello que guarda, no hay aparente división entre bien y mal. Todos son amados y todos están limpios, pues todos ellos son portadores de la vasija del Creador, listos para engalanar la revelación de Su singularidad. Esto es conocido en sensación, y por éste mérito, al final obtienen conocimiento de que todas las acciones y pensamientos, tanto buenos como malos, son portadores de la vasija del Creador. El mismo que las preparó y las sacó de Su boca, y esto será sabido por todos al final de la corrección.

Pero mientras tanto, hay un largo y amenazante exilio. Y el principal inconveniente es que cuando uno ve alguna revelación de una acción incorrecta, cae de su nivel, se une a la mentira famosa y, olvida que es como un hacha en la mano del que corta. Pues se considera a sí mismo el dueño de dicho acto y olvida la razón de todas las consecuencias, ya que todo viene de Él y no hay ningún otro que opere en el mundo aparte de Él.

Esta es la lección. La cual también se mantuvo en el aspecto de conocimiento desde el principio. De todas maneras, al momento de la necesidad, uno no podrá controlar su conocimiento para unificar todo con la causa en singularidad, la misma que lo sentencia a una escala de méritos. Esta es toda la respuesta a su carta.

Ya te relaté cara a cara una parábola verdadera acerca de estos dos conceptos, donde uno elucida al otro. Aun así, la fuerza del ocultamiento domina y controla en medio de ustedes.

Se trata de una parábola acerca de un rey, cuyo sirviente halló gracia delante de sus ojos, a tal punto que quiso engrandecerlo y ponerlo por sobre todos los ministros, pues había reconocido un verdadero y consistente amor en su corazón.

Excepto que no está en las costumbres reales ascender a alguien al nivel más alto de una sola vez, sin razón aparente. Sino que la costumbre real es revelar las razones para ello a todos con una gran sabiduría.

¿Qué hizo? Nombró al sirviente guardián de la puerta de la ciudad, y le dijo a un ministro, que era entendido en la sabiduría de la comedia, que se disfrazara y fingiera ser como un rebelde para el reino, y salió a la guerra para conquistar el reino cuando los guardias no estuvieran preparados.

El ministro hizo lo que el rey le indicó y, con artimañas y una gran sabiduría, se puso a luchar contra la casa del rey. En tanto que el sirviente que cuidaba la puerta, arriesgó su vida para pelear en nombre de la casa del rey, peleando contra el ministro con poder vehemente y abnegación inmensa, hasta que se hizo evidente para todos, su gran amor por el rey.

Entonces el ministro se quitó las vestiduras y se hizo una gran risa, pues él había peleado tan feroz y valientemente, y ahora se daba cuenta de que sólo había fingimiento en la lucha, y que no fue real lo que sucedió. Y aumentaron más las risas cuando el ministro habló de lo profundo que eran los pasamientos de crueldad y miedo que había visto en sus ojos. Y que todos y cada uno de los detalles en esta guerra terrible se habían tornado en una gran risa y alegría.

Pero a pesar de todo esto el sirviente no tuvo instrucción. ¿Cómo podría ser elevado por encima de todos los sirvientes y ministros del rey?

Entonces el rey meditó y dijo al mismo ministro, que tendría que disfrazarse de ladrón y asesino, y pelear ferozmente contra él. Pues el rey sabía que en esta segunda batalla descubriría una sabiduría maravillosa, hasta que se haga merecedor de estar por sobre todos los ministros.

Así, el rey puso al sirviente a cargo del Tesoro del rey, y en esta ocasión el ministro se disfrazó de ladrón y asesino sin escrúpulos, y llegó para saquear el Tesoro del rey. El humilde sirviente peleó sin temor alguno y devotamente, hasta que estuvieron satisfechos. Entonces el ministro se quitó el disfraz y hubo aun más risas y gozo que en la ocasión anterior.

Los detalles que usó el ministro provocaron muchas risas, pues en esta ocasión el ministro tendría que ser más listo pues era evidente que nadie en el reino era cruel. Por lo tanto, el ministro adquirió sus dotes de artesano para hacerse de un disfraz de demonio.

Mientras tanto, el sirviente heredó sabiduría y conocimiento después de los eventos, y fue erigido por la eternidad.

La verdad, todas las guerras en el exilio son vistas maravillosas, y todos saben en su interior que cualquier tipo de gozo trae bien. Aún así, no hay una táctica para aliviar el peso de la guerra y las amenazas.

Ya les he hablado largamente de ello cara a cara, y ahora tienen el conocimiento de uno de los finales de esta alegoría, y con la ayuda del Creador entenderán la alegoría en sus otros finales también.

Y  aquello de lo que me quieren escuchar hablar es una cosa a la que no tengo respuesta. Les he dado una alegoría acerca de ello cara a cara también, pues “el reino de los hombres es como el reino del firmamento”, y la verdadera capacidad de guiar se ha dado a los ministros.

Aun así, todo es hecho de acuerdo al consejo del rey y con su firma. El rey no hace más que firmar el plan que los ministros elaboran, no lo corrige, pone a otro ministro en su lugar, y el primero renuncia a la oficina.

Así el hombre, en un mundo pequeño, comportándose de acuerdo a lo que está ya en él, pues el rey tiene control de las siete naciones dentro de él. Este es el significado de lo que está escrito en el Sefer Yetzirá (Libro de la Creación): “El coronó una cierta carta” Cada carta es un ministro a su tiempo, haciendo evaluaciones, y el rey del mundo firmándolas. Cuando la letra se equivoca en alguno de los planes, de inmediato el ministro renuncia a la oficina, y él corona a otro ministro en su lugar.

Este es el significado de, “Cada generación y sus jueces”. Al final de la corrección, la carta llamada Mesías gobernará y completará y unirá a todas las generaciones a una misma corona de Gloria en las manos de Dios.

Ahora puedes entender cómo es que puedo interferir con sus cosas en cada estado, y cada uno debe descubrir lo que se la ha asignado a descubrir, y todo se hará claro a través de las encarnaciones.

 

 

PaRDéS

PaRDéS 

“Cuatro entraron al PaRDéS[1], etc. Antes de que fuera creado el mundo, estaba Él  y Su Nombre son Uno, porque las almas no estaban en el aspecto de almas, porque todo el asunto del Nombre es Él, que en el instante en que su amigo vuelve su rostro de Él, lo llama por su nombre, para retornar su rostro hacia Él.

Y puesto que en la creación todavía no habían almas en adhesión a Él en servicio completo, Él colocó sobre ellas guirnaldas y coronas, majestad y esplendor y belleza, incluso lo que no habían evocado, pues Él de por sí conoce sus deseos y se los entrega a ellas, si es así,  de todo lo que no corresponde a decir que es una llamada del Nombre, lo cual es un asunto de Ataruta de Letata (Despertar desde abajo), de cualquier modo. Y por eso Él está en estado de  “Or Pashut” (Luz Simple), porque todo está en el límite de la simplicidad, y esta Luz fue comprendida por toda persona sencilla, incluso por quien no ve ninguna sabiduría.

Por eso es llamado en el secreto de los sabios e inteligentes “Pshat” (literal), pues Pshat es la raíz para cada cosa, y de eso no hablaron los escritores ni los libros, pues es un concepto simple y conocido. Y a pesar de que en los mundos inferiores se detectan dos divisiones en el Reshimó de esta Luz Simple, esto se debe a la división en sus propios corazones por causa de “y yo soy un hombre tranquilo”[2]. Aun así, en la parte mencionada más arriba no hay ningún cambio en las representaciones que puedan hacer.

Es cual un rey que ha tomado a su querido hijo y que lo ha colocado en su gran y maravillosa arboleda. Y cuando su hijo abrió los ojos, no se detuvo a mirar el lugar donde estaba parado, sino que debido a la gran luz en la arboleda, su vista se posó a lo lejos, cual la distancia entre el este y el oeste. Y él echó su mirada sólo sobre los edificios y los palacios a lo lejos en el oeste, y caminó durante días y meses, deambulando y admirando la gloria y la grandiosidad que estaba viendo en el oeste, y que estaba ante sus ojos.

Luego de algunos meses su espíritu descansó y su deseo estaba satisfecho, y él se sació de mirar hacia el oeste. Él entonces reconsideró y pensó: “¿Qué puede ser encontrado a lo largo del camino que he atravesado?” Giró su rostro hacia el este, el lado desde el cual había entrado, y quedó perplejo. Toda la grandiosidad y toda la belleza estaban justo a su lado. Él no podía comprender cómo había fallado en notarlo hasta entonces, y cómo se había enfocado solamente en esa Luz que brillaba en el oeste. A partir de entonces él sólo se ciñó a la Luz que brilla en el este, y así siguió deambulando hacia el este hasta que regresó justo al portón de entrada.

Ahora consideren y díganme la diferencia entre los días de entrada y los días de salida, ya que todo lo que vio en los últimos meses, él también lo había visto en los primeros meses. Pero al principio él no estaba inspirado, pues sus ojos y su corazón estaban embriagados por la Luz que brilla en el oeste. Y luego que se hubo saciado, volvió su rostro hacia el este y notó la Luz que brilla en el este. ¿Pero cómo había cambiado?

Pero al estar cerca de la entrada, hay lugar para desvelar la segunda forma, que los sabios llaman Rémez (profundidad), como en “¿Qué es lo que tus ojos insinúan?”. Es cual un rey que le insinúa a su querido hijo y lo amedrenta con una guiñada de ojo. Y aunque el hijo no comprende nada y no ve el temor que se encuentra oculto en esta señal, aun así, debido a su devota adhesión a su padre, él pronto salta de allí hacia otro lado.

Éste es el significado de la segunda forma, que se llama Rémez, ya que las dos formas, Pshat y Rémez, están registradas en los inferiores como una raíz, como lo escriben los meticulosos, que no existe ni una palabra que tenga una raíz de dos letras llamada la “raíz de la palabra”. Esto se debe a que no se puede deducir significado alguno de una sola letra. Por eso la sigla para Pshat y Rémez es PaR, que es la raíz de Par Ben Bakar (joven toro) en este mundo. Y Priá y Reviá (multiplicación) surgen también de esa misma raíz.

Luego aparece la tercera forma, que los sabios llaman Drush (interpretación). Por eso no había Drishá (demanda) de nada, como en “Él y Su Nombre son Uno”. Pero en esta forma hay una substracción, adición, interpretación (estudiando) y descubrimiento, como en “Yo trabajé y encontré”, como ya evidentemente saben. Esta es la razón por la cual este lugar se le atribuyó a los más bajos, ya que allí existe un despertar desde abajo, en lugar del despertar del rostro del este hacia Arriba, a través de “antes que ellos llamen, yo contestaré”. Por el contrario, aquí hubo un poderoso llamado, e incluso esfuerzo y anhelo. Y éste es el significado de “las tumbas de codicia”.

Luego comienza la cuarta forma que los sabios llaman Sod (secreto). En verdad es parecida a Rémez, pero en Rémez no había percepción de ningún tipo, sino que más bien era cual una sombra que está siguiendo a una persona. Y tanto más, cuanto que la tercera forma, Drush, se ha vestido en la anterior.

Sin embargo, es cual un susurro. Como una mujer embarazada… le susurras al oído que hoy es Iom Kipur (Día del Perdón), para que el feto no se sacuda y caiga. Y podríamos decir “¡Además, es el ocultamiento del rostro, y no el rostro!”. Pues éste es el significado de las palabras “El consejo del Señor está con aquéllos que Le Temen; y su convenio, para hacer que ellos lo sepan”. Por eso es que él hizo varios círculos, hasta que una lengua susurrante le dijo: “Él les ha dado Téref (comida) a aquéllos que Le temen”, y no Trefá (comida no kósher), como aquél soldado que se ha mofado.

Tú has comprendido esta respuesta por tu cuenta y me has escrito en tu carta, aunque tímidamente, que eres soltero y que por lo tanto eres naturalmente amable, y es suficiente para el entendido.

Desde el momento que este verso llegue a tus manos, te lo aclararé, pues ésta es también la pregunta del poeta: “El consejo del Señor está con aquéllos que le temen”. ¿Y por qué ha dicho esto? Es cual la pregunta de nuestros sabios, donde vemos que el texto gasta (ocho) doce letras para hablar en un lenguaje claro, como está escrito “y de las bestias que no están limpias”, etc.

Pero tu respuesta no alcanza al poeta, pues Él puede haberles entregado abundancia a las almas, y con un lenguaje limpio, como le dijo Labán a Ya’akov: “Hacia dónde has huido tú secretamente y siendo más listo que yo y sin decirme, que yo podría haberte despedido con alegría y con canciones, y con el sonido del arpa”. La respuesta del poeta a esto es “y Su convenio, para hacer que ellos lo sepan”.

Este es el significado del corte, la remoción y el derrame de sangre, o sea, los trece convenios individuales. Pues de no haber sido de esta manera el secreto, sino en otra lengua, estarían faltando cuatro correcciones de las trece correcciones de Dikna, y sólo quedarían las nueve correcciones de Dikna en ZA.

Así, ZA no estaría vistiendo AA, como es sabido por aquéllos que conocen el secreto del Señor. Éste es el significado de “y Su convenio, para hacer que ellos lo sepan”, y éste es el significado de “el mérito ancestral ha acabado, pero el convenio ancestral no ha acabado”.

Déjanos volver a nuestro tema que es PaR, PaRaD y PaRDéS. Éste es el orden y la combinación desde Arriba hacia abajo. Ahora puedes comprender a estos cuatro sabios que entraron en el PaRDéS, o sea, las cuatro formas, llamadas Sod (secreto), ya que el inferior contiene los Superiores que lo precedieron. Por eso todas las cuatro formas están incluidas en la cuarta, y están a la derecha, a la izquierda, adelante y atrás.

Las primeras dos formas son la derecha y la izquierda, o sea PaR (este es el significado de lo que dijo acerca del lado exterior en el Monte del Templo: “Todos los sabios de Israel carecen de valor ante mis ojos”). Estos son Ben Azái y Ben Zumá, pues estas almas se nutrieron de las dos formas: PaR. Y las dos últimas  formas son el Panim (frente) y Ajor (posterior, atrás), que es Rabi Akiva, que entró en paz y salió en paz. Ellos correctamente afirmaron “indica que para cada cardo pueden aprenderse montañas de leyes”.

Ajor es Elisha Ben Avuyá, que se extravió (se volvió herético). Nuestros sabios dijeron al respecto que “uno no debe criar un perro malvado en su hogar”, pues se extraviará. Todo lo que fue dicho respecto de ellos – “se asomaron a mirar, y murieron”, “se asomaron a mirar y resultaron heridos”, “se extraviaron” – fue dicho respecto de esa generación cuando se reunieron todos juntos pero estaban todos completamente corregidos, uno a uno, como es sabido por aquéllos que conocen el secreto del Gilgul (reencarnación/rotaciones del alma).

Sin embargo, luego de ver la lengua de Jutzpit, el traductor, él dijo: “Retornad, Oh niños reincidentes”, excepto por los otros, y Rabi Meir, el discípulo de Rabi Akiva, tomó su lugar. Es cierto que la Guemará también lo encuentra difícil: ¿cómo consiguió Rabi Meir aprender Torá del otro? Y han dicho que “Él había hallado una granada, comió su interior y tiró la cáscara (otro)”. Y algunos dicen que él corrigió la Klipá (cáscara), también, como cuando se eleva humo encima de su tumba.

Ahora puedes comprender las palabras de Elisha Ben Avuyá: “Aquél que enseña a un niño, ¿a qué se parece? Cual tinta escrita sobre un papel”, o sea, el alma de Rabi Akiva. “Y aquél que enseña a un anciano, ¿a qué se parece? Cual tinta, escrita sobre una papel usado”, se dijo a sí mismo. Éste es el significado de su advertencia a Rabi Meir: “Así de lejos la zona de Shabat”, pues comprendió y estimó los pasos de su caballo, ya que él jamás se había bajado de su caballo.

Y éste es el significado de “a los transgresores de Israel el fuego del infierno no los gobierna, y están tan llenos de Mitzvot (mandatos) como una granada”. Él dice que es tanto más aun con el altar de oro, que tiene meramente el grosor de una moneda de oro. Estuvo en pie por algunos años y la luz no lo gobernó, etc., “los presumidos entre ustedes están tan llenados con Mitzvot como una granada, tanto más aun”, como dijo él, que también la Klipá está corregida.

Sabe que el gran Rabi Eliézer, y Rabi Yehoshua también, pertenecen a las almas de PaR, al igual que Ben Azai y Ben Zuma. Pero Ben Azai y Ben Zuma estaban en la generación de Rabi Akiva y eran sus estudiantes, entre 24.000. Pero Rabi Eliézer y Rabi Yehoshua fueron sus maestros.

Esta es la razón por la cual se dice que en vez de Rabi Eliézer, ellos estaban purificando las purificaciones (Pshat) que habían hecho sobre el horno de Ajnái, ya que lo cortaron en rebanadas (dieciocho rebanadas) y colocaron arena entre cada dos rebanadas. En otras palabras, la tercera forma, la arena, se une a la primera rebanada, que es la segunda forma; y a la segunda rebanada, que es la cuarta forma. Y naturalmente, la hermana y la consciencia se juntan en una. Y Rabi Tarfón y Rabi Yehoshua, como uno, son discípulos del gran Rabi Eliézer. Y Rabbi Akiva está en apariencia incluido en ellos. Esto se debe a que un segundo buen día, con respecto del primer buen día, es cual un día de semana a los ojos de nuestros sabios, ya que Drush, comparado con el Rémez, es cual una vela al mediodía.

Pero los sabios de su generación mancharon todas esas purificaciones y las quemaron, y el gran Rabi Eliézer demostró con el acueducto cuya agua subió, que Rabi Yehoshua era un gran sabio, y las paredes del Templo lo demostrarán. Y ellos comenzaron a caer ante la gloria de Rabi Eliézer, y no cayeron ante la gloria de Rabi Yehoshua. Ésta es la prueba completa de que no hay duda que él es puro.

Pero los sabios tomaron a Rabi Yehoshua como aquél, y no quisieron dirigir como Rabi Eliézer, su maestro, hasta que bajó una voz y dijo que Rabi Yehoshua era en realidad su discípulo. Pero Rabi Yehoshua no se conectó con su lugar, y dijo que tú no prestes atención a una voz: “No está en el cielo”, etc. Entonces, los sabios lo bendijeron, pues la Luz de Ozen (oído) había sido cancelada de ellos, ya que ellos no habían obedecido las reglas del gran Rabi Eliézer. Y Rabi Akiva, su discípulo favorito, le dijo que sus 24.000 discípulos habían muerto durante la cuenta y que el mundo había enfermado, un tercio en aceitunas, etc.

Elisha Ben Avuyá y Rabi Tarfón salieron de la misma raíz. Pero Elisha Ben Avuyá es el Ajoráim (posterior) y Rabi Tarfón es el Panim de Ajoráim (rostro del posterior). ¿A qué se parece? En una casa hay aceitunas amargas que no sirven para nada; y en otra casa está la viga de la prensa de aceite, que no sirve para nada. Entonces un hombre llega y conecta ambas. Coloca la viga sobre las aceitunas y produce una abundante cantidad de aceite.

De esto se desprende que el buen aceite que aparece es el Panim, y la viga es el Ajoráim. Y las sencillas herramientas de madera se tiran luego de que han completado su trabajo.

Comprende que esta costumbre radica en la expansión de las raíces hacia las ramas en mundos inferiores a éstas. Pero en su raíz ambas aparecen de una sola vez, cual una persona que repentinamente entra la prensa de aceite y ve la viga, y debajo de la misma, una enorme pila de aceitunas con aceite fluyendo abundantemente de ellas.  Esto se debe a que en la raíz todo se ve de una sola vez. Por eso uno es llamado “otro” y el otro es llamado “Tarfón”. Uno es “una viga” y el otro es “aceite”, que fluye inmediatamente a través de aquélla.

Éste es también el significado de extraviarse. Luego de que el deseo emergió, que es el alma de Rabi Tarfón, el alma de “otro” permaneció como “malas conductas” en la casa de uno. Éste es el significado de la combinación de letras Sod (secreto): Sámej es la cabeza de la palabra Sod; el alma de “otro”. Dálet es la cabeza de la palabra Drush; el alma de Rabi Akiva, porque actúan. Y Vav, en el medio, es Rabi Tarfón.



[1] Nota del traductor: en hebreo PaRDés significa arboleda, pero en Cabalá esta palabra representa las siglas de Pshat (la Torá literal), Rémez (profunda), Drush (interpretaciones) y Sod (secreto).

[2] Nota del traductor: la traducción también puede ser “y yo soy una parte de un hombre”, pues “Jalak” en hebreo significa “tranquilo” o “suave”, pero también significa “parte”.

 

"Siéntate y mejor no hagas nada"

“Siéntate y mejor no hagas nada”

… No me será posible seguir conteniendo todo lo que está entre nosotros, así que probaré la amonestación revelada verdadera, porque necesito saber hasta cuánto vale la pena una palabra de verdad en nuestra tierra. Ya que así ha sido mi manera de proceder siempre –el indagar en todas las acciones de la creación, a fin de conocer su valor con precisión vehemente, sea bueno o sea malo.

Porque mis padres depositaron en mí solamente una condición a fin de que pudiese culminarla, y yo ya he encontrado bellas colecciones en aquellas imágenes momentáneas e inactivas, pues no es en vano que se haya preparado esa gran cantidad delante de mis ojos. Aquellas letras hermosas para sentencia de cada sabiduría y cada conocimiento, que no han sido creadas sino para el refinamiento de la sabiduría solamente. 

Primero juzgaremos la magnitud de la continua indolencia en este mundo. En general, no es una medida del todo deficiente y despreciable. El asunto es que ya nuestros sabios dijeron, “Siéntate y mejor no hagas nada”. Y a pesar de que la mente simple y unos cuantos escritos niegan esta regla, de todas maneras para precisarlas apropiadamente, yo mostraré que “todas y cada una de ellas son palabras del Dios viviente” y, todo quedará arreglado y en su lugar.

Es completamente claro, que no hay ningún trabajo en el mundo excepto Su trabajo. Al igual que no hay ningún tipo de trabajos adicionales, incluso en las almas, en particular si se refiere a Su esencialidad, tanto que le es mejor no haber venido al mundo, ya que tuerce las palabras en su boca, porque de receptor no se ha transformado en otorgante. Esta es una ley inquebrantable, “y si hubiera estado ahí, no habría sido redimido”.

Y en caso de ser así, no nos conviene, en lo más mínimo, considerar al que trabaja, ni un trabajo semejante siquiera, ya que en lo que a él respecta, él está en la forma de receptor, debido a que esto es una vaciedad completa, y no hay duda que le habría sido mejor “sentarse y no hacer nada”, ya que con este acto se causa daño y causa daño a los demás. Siendo su provecho imposible de determinar, tal como ya dijimos arriba.

Y no me importa en lo absoluto, si resulta que alguno de sus 248 órganos se siente incómodo acerca de esta ley, ni aun si protesta abiertamente en contra de mis palabras, ya que así es la naturaleza de cada palabra de verdad, puesto que no requiere del consentimiento de ninguna mujer nacida, pequeña o grande. Y cada quien que es recompensado con el conocimiento de la Torá, se encuentra que aumenta más su conocimiento.

 

¿Si yo no soy por mí, quién por mí?

¿Si yo no soy por mí, quién por mi?

 

Ya he dicho en nombre del Baal Shem Tov, que previo a realizar una Mitzvá, no hay que pensar en la Providencia Privada para nada. Sino al contrario, la persona debe decir, “¿Si yo no soy por mí, quién por mí?” Pero luego del hecho, la persona está obligada a cuestionarse para creer por sí misma, que no es de su fuerza ni por el vigor de su mano que hizo esta Mitzvá, sino solamente por el poder del Creador, quien lo pensó para ella de antemano, y es así que fue obligada a hacerlo.

De la misma manera es el orden de los asuntos mundanos, porque espiritualidad y corporalidad son iguales. Por eso, antes de que la persona salga a trabajar para ganar su sustento diario, debe quitar sus pensamientos de la Providencia Privada para entonces decir, “Si yo no soy por mí, quién por mi”, a fin de hacer todo lo que corresponde a la corporalidad para que pueda ganar su sustento tal como lo hacen los demás.

Sin embargo por la tarde, cuando la persona llega a casa con su ganancia, no debe pensar que fueron sus propios medios los que le produjeron este beneficio. Ya que incluso si hubiera estado recostada en el sótano todo el día, también habría obtenido su recompensa en su mano, ya que así es como el Creador pensó para ella de antemano, y así es como debe ser.

Y a pesar de que estas cosas puedan sonar contradictorias en una mente superficial, no siendo aceptadas en el corazón, de todas maneras, la persona está obligada a creer de esta manera, ya que así es como el Creador escribió de ella en Su Torá por boca de los escribas y de los libros.

Este es el secreto de la unificación de “HaVaYaH-Elokim”, puesto que el secreto de HaVaYaH es el secreto de la Providencia Privada, donde el Creador hace todo, sin que tenga la necesidad de que los habitantes de las casas de barro Lo ayuden. Y Elokim (Dios) que en Guemátria equivale a “La Naturaleza”. Ya que la persona que se comporta de acuerdo a la naturaleza que se encuentra inmersa en los sistemas de los cielos y la tierra corpóreos, cuida sus leyes como el resto de los demás corpóreos, y junto con esto se encuentra que cree en el nombre de HaVaYaH; es decir, en la Providencia Privada, de la cual se puede notar que los une uno tras otro, habiéndolos vuelto uno en Su mano, produciendo con esto un gran contentamiento a su Hacedor, trayendo iluminación a todos los mundos.

Este es el significado de los tres discernimientos: Mitzvá (precepto), trasgresión y, permiso.

  • Mitzvá - Es el lugar de santidad
  • Trasgresión - Es el lugar del Sitra Ajra
  • Permiso - Cuando no es ni Mitzvá ni trasgresión. Este es el campo de batalla sobre el cual la santidad y el Sitra Ajara luchan.

Cuando la persona hace cosas que están permitidas, pero no las asocia con la autoridad de Kedushá (santidad), entonces el lugar entero cae bajo el dominio del Sitra Ajra. Y cuando se esfuerza para ejecutarlas en relación a la autoridad, integrándolas según su fuerza; entonces, vuelve el permiso al margen de la Kedushá.

Y con esto he explicado lo que nuestros sabios dijeron, “Es por esto que se le ha dado permiso al médico para sanar”. Lo cual significa, que a pesar de que la sanidad esta indudablemente en las manos del Creador, la actividad humana no Lo moverá de Su lugar, de todas maneras la sagrada Torá nos anunció diciendo: “y el médico sanará”, informándote que esto es un permiso, el cual es el campo de batalla entre  Mitzvá  y  trasgresión.

Es así que de nuestra parte estamos obligados a conquistar este permiso mediante la Kedushá. ¿Y cómo es esto conquistado? Solamente cuando una persona va a donde un medico experto, y dicho médico le da una medicina precisa, la cual ha sido certeramente probada mil veces. Y luego de haberse hecho merecedora de recibir la sanidad; entonces, está obligada a creer que aun sin el médico, hubiese sido el Creador quien la hubiera sanado, pues la medida de su vida ha sido predeterminada. Y en lugar de cantar las alabanzas al médico humano, la persona debe agradecer y alabar al Creador, con lo cual conquista el permiso situándolo dentro del dominio de Kedushá.

Y es similar con el resto de asuntos del “permiso”. Y con esto va y expande los límites de Kedushá de tal manera que incrementa la Kedushá en toda su medida. Y de repente, se ve a sí misma establecida y viviendo en todo su lugar en el Palacio Sagrado, pues tanto la Kedushá como sus límites han sido expandidos, hasta que llegan a su propio lugar.

Todo lo dicho ya se los he explicado varias veces, ya que este asunto es un obstáculo para algunas personas que no tienen una percepción clara de la Providencia Privada, puesto que “Un esclavo está cómodo sin responsabilidades”, y en lugar de trabajar, desea asegurarse más e, incluso desea más fervientemente anular las preguntas de su fe, a fin de adquirir pruebas incontrovertibles de que está por encima de la naturaleza. Es por eso que dichas personas son castigadas y su sangre está sobre sus cabezas, ya que desde el pecado de Adam HaRishón en adelante, el Creador proveyó una corrección para este pecado en el secreto de unificación de HaVaYaH-Elokim, tal como ya lo he explicado.

Y este es el significado de “con el sudor de tu frente comerás tu pan”. Siendo la naturaleza del hombre, que de aquello que alcanza a través de sus múltiples esfuerzos, se le hace muy difícil decir que se trata de un regalo del Creado. Es así pues que tiene un lugar para trabajar, para esforzarse con fe completa en la Providencia Privada, a fin de decidir que aun sin su trabajo habría obtenido todo eso. Con lo cual va y endulza esta trasgresión.

 

 

Caminata sobre el camino de la verdad

Caminata sobre el camino de la Verdad

… Te escribiré lo referente al misterio del pilar central en el trabajo del Señor; para que tengas siempre un objetivo derecho e izquierdo. Esto es porque hay quien camina, el cual es peor que aquel que ociosamente permanece. Este es él, quien se desvía del camino; ya que el camino de verdad es una línea muy delgada la cual uno camina hasta que llega al palacio del Rey.

Y aquél que comienza a andar en el principio de la línea, necesita de gran cuidado para no alejarse de la derecha o de la izquierda de la línea, aun en la anchura de un pelo. Esto es así porque; si al principio la desviación es como la anchura de un pelo, aunque continúe completamente recto, es seguro que él no llegará al palacio del Rey, al no estar él sobre la línea de la verdad, y esta es una alegoría verdadera como su camino.

Y te aclararé el misterio del pilar de en medio, el cual es el significado de “La Torá, El Creador e Israel son uno”. El objetivo del alma, cuando ésta entra en el cuerpo, es ser recompensada con volver a su raíz y apegarse a Él, mientras todavía se viste en el cuerpo, como está escrito, “amar al Señor tu Dios, y caminar en todos Sus caminos, y guardar Sus preceptos, y apegarse a Él” Verás que el tema termina en “apegarse a Él”, tal como estaba ella antes de vestirse en el cuerpo.

Sin embargo, se requiere de gran preparación —la cual es entrar a todos Sus caminos. Pero, ¿quién sabe los caminos del Creador? En efecto, este es el significado de “Torá, que tiene 613 senderos”. El que camina por ellos, finalmente será purificado hasta que su cuerpo no sea más una división de hierro entre él y su Creador, como está escrito, “y Yo le quitaré el corazón de piedra de su carne”. Entonces él se mantendrá cercano y leal a Su Creador; tal como él estaba antes de vestir el alma en el cuerpo.

Encontramos que hay tres discernimientos:

  1. Israel, es quien se fuerza a sí mismo para regresar a su raíz
  2. El Creador, el cual es la raíz que uno extraña
  3. Los 613 senderos de Oraita (Torá), por los cuales uno purifica su alma y cuerpo. Esta es el condimento, como está escrito: “Creé la inclinación al mal, creé para él la Torá como condimento”. 

Sin embargo, estas tres son en realidad una y la misma. Al final, todo sirviente del Creador las alcanza como una sola, uniendo y unificando el discernimiento. Ellas sólo aparentan estar divididas en tres, por ser incompleto  uno mismo en el trabajo de Dios.

Te haré entender desde el principio que: un final verás, pero no su totalidad, excepto cuando Él le asiste. Es sabido que el misterio del alma es que ésta, es una parte divina de lo alto. Antes de que ella entre en un cuerpo, ella está unida como una rama en la raíz. Verás en “El Árbol de la Vida”, que el Creador creó los mundos porque Él deseó manifestar Sus Santos Nombres, "Misericordioso y Clemente", y si no hubiera criaturas, no habría nadie de quien tener misericordia.

Sin embargo, tanto como lo permite la pluma, como ellos dijeron, “La Torá entera es sólo los nombres del Creador”. El sentido de logro es que “lo que nosotros no logramos, nosotros no lo definimos con un nombre”. Está escrito en los libros que todos estos nombres son la recompensa de las almas, obligadas a entrar en el cuerpo, ya que es precisamente a través del cuerpo que ella puede alcanzar los nombres del Creador, y su estatura es según su logro.

Hay una regla: El sustento de cualquier objeto espiritual obedece al mérito de conocerlo. Un animal corporal se siente a sí mismo porque él consiste de mente y materia.

De este modo, una sensación espiritual es un cierto discernimiento. Y la estatura espiritual es medida por la cantidad de conocimiento, como está escrito: “Uno es elogiado según su mente” Sin embargo, el animal sabe; el no siente en absoluto.

Entenderás la recompensa de las almas: Antes que un alma entre al cuerpo, ella sólo es un punto diminuto, aunque unido a la raíz como la rama al árbol. Este punto es llamado “la raíz del alma y su mundo”. Tuvo la recompensa no entrando a este mundo en un cuerpo, la hubiera tenido solo en su propio mundo, significando su propia parte de la raíz.

Sin embargo, más es recompensada caminando por los senderos del Creador, los cuales son los 613 senderos de la Torá que vuelven a ser los actuales Nombres del Creador, su estatura crece más según el nivel de los nombres que ha alcanzado.

Esto es lo que está escrito que: “El Creador confiere a todos y cada uno de los justos SHaY[1] mundos “. Lo cual significa que: El alma consiste de dos justos: Un justo Superior y un justo Inferior; tal como el cuerpo está dividido desde el Tabur (ombligo) hacia arriba y desde el Tabur hacia abajo. Así, ella adquiere la Torá escrita y la Torá oral, las cuales son dos veces SHaY, siendo TaRaJ[2] (cuyo valor numérico es 620 en Guemátria). Estos son los 613 Mitzvot de la Torá y los siete Mitzvot de Rabanan.

Esto está escrito en El Árbol de la Vida, “Los mundos fueron creados sólo para revelar los nombres del Creador” He aquí tú ves, que desde que el alma bajó para vestirse en esta materia inmunda, ella no pudo más volver y adherirse a su raíz, a su propio mundo, como antes de que ella viniera a este mundo. Más bien, ella debe incrementar su estatura 620 veces más que cuando previamente estaba en la raíz. Este es el significado de la perfección entera, todo el NaRaNJaY hasta Yejidá. Esto es porqué Yejidá es  llamada Kéter, significando el número 620.[3]

Así tú ves, que el significado de los 620 nombres, siendo los 613 Mitzvot de la Torá y los 7 Mitzvot de Rabanan, son de hecho las cinco propiedades del alma, significando NaRaNJaY. Esto es porque las vasijas de NaRaNJaY, son de los 620 Mitzvot mencionados, y las Luces de NaRaNJaY son la actual Luz de la Torá en todas y cada una de las Mitzvot. De esto sigue que la Torá y el alma sean una.

Sin embargo, el Creador es la Luz de Ein Sof, vestido en la Luz de la Torá, encontrado en los arriba mencionados 620 Mitzvot, como los sabios dijeron, “La Torá entera es los nombres del Creador”. Esto significa que el Creador es el todo, y los 620 nombres son partes y piezas. Estas piezas están según los escalones y grados del alma, la cual no recibe Luz en una sola vez, sino gradualmente, una a la vez.

Y te será esclarecido de todo esto que, el alma está destinada a alcanzar todos los 620 Nombres Santos, su estatura completa, la cual es 620 más que la que tenía antes de venir. Su estatura aparece en los 620 Mitzvot donde la Luz de la Torá se viste, y el Creador está en la Luz colectiva de la Torá. Así verás que “la Torá, el Creador e Israel” son, efectivamente, uno.

Regresemos al tema de que antes de completarse en el trabajo de Dios, la Torá, el Creador e Israel aparecen como tres discernimientos. A veces, uno desea completar su alma y regresar a su raíz, la cual es considerada “Israel”. Y algunas veces, uno desea entender los caminos del Creador y los secretos de la Torá, “por si uno no sabe los preceptos Del Superior,  ¿cómo debería él servirle a Él?” Esto es considerado “Torá”.

Y algunas veces, uno desea alcanzar al Creador, apegarse a Él con completo conocimiento, y esencialmente sólo lamentar eso, y no agonizar sobre alcanzar los secretos de la Torá, y tampoco agonizar sobre el regreso de su alma a su origen; como estaba ella antes de vestirse en un cuerpo.

Por lo tanto; el que camina sobre la línea verdadera con la preparación para el trabajo de Dios, siempre debe probarse a sí mismo: ¿ansía él los tres discernimientos de arriba por igual? Porque el fin del hecho yace en su pensamiento inicial. Si uno ansía un discernimiento más que el segundo o el tercer, entonces uno se desvía del sendero de verdad.

Por lo tanto es bueno que se mantenga sobre la meta anhelando el precepto del Superior, por “uno, quién no sabe los caminos Del Superior y los preceptos Del Superior; los cuales son los secretos de la Torá, ¿cómo le servirá a Él?” Entre todos esos tres, este es el que más garantiza la línea media.

Este es el significado de, “Abrieron para mí una entrada al arrepentimiento, tal como la punta de una aguja, y Yo abro para ustedes entradas, por las cuales carretas y carruajes entrarán”. Lo cual significa que: la apertura de la punta de una aguja no es para entrada y salida; sino para insertar el hilo para la costura y para el trabajo.

Así anhelarás solamente la Mitzvá del Superior, trabajar el trabajo. Y entonces les abriré una puerta como la entrada a un salón. Este es el sentido del Nombre Sagrado en el verso, “No obstante vivo Yo y llena será la tierra del Esplendor del Señor”.



[1] Equivale a 310 en Guemátria

[2] Equivale a 620 en Guemátria

[3] Nota del traductor: En Hebreo, Kéter contiene las mismas letras que TaRaJ.

 

Cabalá para el Estudiante, capítulo XXXI

Caminata sobre el camino de la Verdad

… Te escribiré lo referente al misterio del pilar central en el trabajo del Señor; para que tengas siempre un objetivo derecho e izquierdo. Esto es porque hay quien camina, el cual es peor que aquel que ociosamente permanece. Este es él, quien se desvía del camino; ya que el camino de verdad es una línea muy delgada la cual uno camina hasta que llega al palacio del Rey.

Y aquél que comienza a andar en el principio de la línea, necesita de gran cuidado para no alejarse de la derecha o de la izquierda de la línea, aun en la anchura de un pelo. Esto es así porque; si al principio la desviación es como la anchura de un pelo, aunque continúe completamente recto, es seguro que él no llegará al palacio del Rey, al no estar él sobre la línea de la verdad, y esta es una alegoría verdadera como su camino.

Y te aclararé el misterio del pilar de en medio, el cual es el significado de “La Torá, El Creador e Israel son uno”. El objetivo del alma, cuando ésta entra en el cuerpo, es ser recompensada con volver a su raíz y apegarse a Él, mientras todavía se viste en el cuerpo, como está escrito, “amar al Señor tu Dios, y caminar en todos Sus caminos, y guardar Sus preceptos, y apegarse a Él” Verás que el tema termina en “apegarse a Él”, tal como estaba ella antes de vestirse en el cuerpo.

Sin embargo, se requiere de gran preparación —la cual es entrar a todos Sus caminos. Pero, ¿quién sabe los caminos del Creador? En efecto, este es el significado de “Torá, que tiene 613 senderos”. El que camina por ellos, finalmente será purificado hasta que su cuerpo no sea más una división de hierro entre él y su Creador, como está escrito, “y Yo le quitaré el corazón de piedra de su carne”. Entonces él se mantendrá cercano y leal a Su Creador; tal como él estaba antes de vestir el alma en el cuerpo.

Encontramos que hay tres discernimientos:

  1. Israel, es quien se fuerza a sí mismo para regresar a su raíz
  2. El Creador, el cual es la raíz que uno extraña
  3. Los 613 senderos de Oraita (Torá), por los cuales uno purifica su alma y cuerpo. Esta es el condimento, como está escrito: “Creé la inclinación al mal, creé para él la Torá como condimento”.

Sin embargo, estas tres son en realidad una y la misma. Al final, todo sirviente del Creador las alcanza como una sola, uniendo y unificando el discernimiento. Ellas sólo aparentan estar divididas en tres, por ser incompleto  uno mismo en el trabajo de Dios.

Te haré entender desde el principio que: un final verás, pero no su totalidad, excepto cuando Él le asiste. Es sabido que el misterio del alma es que ésta, es una parte divina de lo alto. Antes de que ella entre en un cuerpo, ella está unida como una rama en la raíz. Verás en “El Árbol de la Vida”, que el Creador creó los mundos porque Él deseó manifestar Sus Santos Nombres, "Misericordioso y Clemente", y si no hubiera criaturas, no habría nadie de quien tener misericordia.

Sin embargo, tanto como lo permite la pluma, como ellos dijeron, “La Torá entera es sólo los nombres del Creador”. El sentido de logro es que “lo que nosotros no logramos, nosotros no lo definimos con un nombre”. Está escrito en los libros que todos estos nombres son la recompensa de las almas, obligadas a entrar en el cuerpo, ya que es precisamente a través del cuerpo que ella puede alcanzar los nombres del Creador, y su estatura es según su logro.

Hay una regla: El sustento de cualquier objeto espiritual obedece al mérito de conocerlo. Un animal corporal se siente a sí mismo porque él consiste de mente y materia.

De este modo, una sensación espiritual es un cierto discernimiento. Y la estatura espiritual es medida por la cantidad de conocimiento, como está escrito: “Uno es elogiado según su mente” Sin embargo, el animal sabe; el no siente en absoluto.

Entenderás la recompensa de las almas: Antes que un alma entre al cuerpo, ella sólo es un punto diminuto, aunque unido a la raíz como la rama al árbol. Este punto es llamado “la raíz del alma y su mundo”. Tuvo la recompensa no entrando a este mundo en un cuerpo, la hubiera tenido solo en su propio mundo, significando su propia parte de la raíz.

Sin embargo, más es recompensada caminando por los senderos del Creador, los cuales son los 613 senderos de la Torá que vuelven a ser los actuales Nombres del Creador, su estatura crece más según el nivel de los nombres que ha alcanzado.

Esto es lo que está escrito que: “El Creador confiere a todos y cada uno de los justos SHaY[1] mundos “. Lo cual significa que: El alma consiste de dos justos: Un justo Superior y un justo Inferior; tal como el cuerpo está dividido desde el Tabur (ombligo) hacia arriba y desde el Tabur hacia abajo. Así, ella adquiere la Torá escrita y la Torá oral, las cuales son dos veces SHaY, siendo TaRaJ[2] (cuyo valor numérico es 620 en Guemátria). Estos son los 613 Mitzvot de la Torá y los siete Mitzvot de Rabanan.

Esto está escrito en El Árbol de la Vida, “Los mundos fueron creados sólo para revelar los nombres del Creador” He aquí tú ves, que desde que el alma bajó para vestirse en esta materia inmunda, ella no pudo más volver y adherirse a su raíz, a su propio mundo, como antes de que ella viniera a este mundo. Más bien, ella debe incrementar su estatura 620 veces más que cuando previamente estaba en la raíz. Este es el significado de la perfección entera, todo el NaRaNJaY hasta Yejidá. Esto es porqué Yejidá es  llamada Kéter, significando el número 620.[3]

Así tú ves, que el significado de los 620 nombres, siendo los 613 Mitzvot de la Torá y los 7 Mitzvot de Rabanan, son de hecho las cinco propiedades del alma, significando NaRaNJaY. Esto es porque las vasijas de NaRaNJaY, son de los 620 Mitzvot mencionados, y las Luces de NaRaNJaY son la actual Luz de la Torá en todas y cada una de las Mitzvot. De esto sigue que la Torá y el alma sean una.

Sin embargo, el Creador es la Luz de Ein Sof, vestido en la Luz de la Torá, encontrado en los arriba mencionados 620 Mitzvot, como los sabios dijeron, “La Torá entera es los nombres del Creador”. Esto significa que el Creador es el todo, y los 620 nombres son partes y piezas. Estas piezas están según los escalones y grados del alma, la cual no recibe Luz en una sola vez, sino gradualmente, una a la vez.

Y te será esclarecido de todo esto que, el alma está destinada a alcanzar todos los 620 Nombres Santos, su estatura completa, la cual es 620 más que la que tenía antes de venir. Su estatura aparece en los 620 Mitzvot donde la Luz de la Torá se viste, y el Creador está en la Luz colectiva de la Torá. Así verás que “la Torá, el Creador e Israel” son, efectivamente, uno.

Regresemos al tema de que antes de completarse en el trabajo de Dios, la Torá, el Creador e Israel aparecen como tres discernimientos. A veces, uno desea completar su alma y regresar a su raíz, la cual es considerada “Israel”. Y algunas veces, uno desea entender los caminos del Creador y los secretos de la Torá, “por si uno no sabe los preceptos Del Superior,  ¿cómo debería él servirle a Él?” Esto es considerado “Torá”.

Y algunas veces, uno desea alcanzar al Creador, apegarse a Él con completo conocimiento, y esencialmente sólo lamentar eso, y no agonizar sobre alcanzar los secretos de la Torá, y tampoco agonizar sobre el regreso de su alma a su origen; como estaba ella antes de vestirse en un cuerpo.

Por lo tanto; el que camina sobre la línea verdadera con la preparación para el trabajo de Dios, siempre debe probarse a sí mismo: ¿ansía él los tres discernimientos de arriba por igual? Porque el fin del hecho yace en su pensamiento inicial. Si uno ansía un discernimiento más que el segundo o el tercer, entonces uno se desvía del sendero de verdad.

Por lo tanto es bueno que se mantenga sobre la meta anhelando el precepto del Superior, por “uno, quién no sabe los caminos Del Superior y los preceptos Del Superior; los cuales son los secretos de la Torá, ¿cómo le servirá a Él?” Entre todos esos tres, este es el que más garantiza la línea media.

Este es el significado de, “Abrieron para mí una entrada al arrepentimiento, tal como la punta de una aguja, y Yo abro para ustedes entradas, por las cuales carretas y carruajes entrarán”. Lo cual significa que: la apertura de la punta de una aguja no es para entrada y salida; sino para insertar el hilo para la costura y para el trabajo.

Así anhelarás solamente la Mitzvá del Superior, trabajar el trabajo. Y entonces les abriré una puerta como la entrada a un salón. Este es el sentido del Nombre Sagrado en el verso, “No obstante vivo Yo y llena será la tierra del Esplendor del Señor”.


[1] Equivale a 310 en Guemátria

[2] Equivale a 620 en Guemátria

[3] Nota del traductor: En Hebreo, Kéter contiene las mismas letras que TaRaJ.

 

El lugar en el que el hombre piensa, allí se encuentra él

El lugar en el que el hombre piensa, allí se encuentra él

… No obstante cuida tus piernas de recibir el temblor fuerte antes de tiempo, porque “En el lugar en que el hombre piensa, allí se encuentra él”. Y es por eso que cuando el hombre está seguro de que no le faltará nada de todo lo bueno que necesita, le es posible poner su trabajo en las palabras de la Torá, porque “El bendecido se adhiere al Bendito”.

Pero por la falta de confianza se involucrará en un problema y, cada problema es un Sitra Ajra, además “Ningún maldito se adhiere al Bendito”, porque no podrá apoyar toda su labor en las palabras de la Torá y, si realmente siente caminar dubitativamente en el país del mar, de todas formas no pensará nada acerca de estas cosas, sino que con la misma rapidez con la que se congela a un mal espíritu, así volverá a su lugar de origen, a fin de que no malgaste sus chispas en tiempos y lugares, aun a pesar de que no están unidos como corresponde.

Y sabrás que no se percibirá ningún defecto en los inferiores, sólo en el momento y lugar adquiridos, tal como en este momento. Queriendo decir, si le conviene, o si lo lamenta, ó si, Dios no permita, pierde la esperanza por un momento. He aquí Él es “el Sustentador que está al término de todos los tiempos y, en todos los lugares que están en el mundo”. Lo cual significa que: “en un momento así, ¿cuánta es su indignación? Un momento”.

Por lo tanto el hombre no tiene corrección, excepto dirigir la vista a todos los momentos presentes y a los que están por venir, que sean ofrendados y servidos a Su gran nombre, y el que rechace un momento delante de Su rostro, por ser insensible, descubrirá frente a todos su estupidez: porque todos los mundos y todos los tiempos no son convenientes para él. Con respecto a que la luz de su rostro no está vestida con los cambios del tiempo y de la época, aun cuando el trabajo del hombre cambia en sus manos. Es por eso que el trabajo del hombre es necesariamente variable en sus manos, y en función de esto nos fue preparado, gracias al mérito de nuestros sagrados antepasados, la fe y la seguridad por sobre el conocimiento, ya que el hombre los utiliza en los momentos difíciles sin molestia y sin cansancio.

 

 

Parábola acerca del hijo del rico en el sótano

Parábola acerca del hijo del rico en el sótano

… Por lo visto hay que ser minucioso acerca del lenguaje de la Tshuvá (arrepentimiento), que debiera haberse llamado el lenguaje de la completitud. Solo para enseñar que todo está predeterminado, y que cada alma  se encuentra ya en toda su luz,  su bien y su inmortalidad.  Solo a través de  la concepción de “Nahama de Kissufa” (pan de la vergüenza) salió el alma en el secreto de las Tzimtzumim (restricciones), hasta que se viste en un cuerpo oscuro, y solamente a través del mérito propio ella vuelve a su raíz para alcanzar la restricción.  Y su recompensa es por medio de todo el terrible camino que hizo, que la totalidad de la recompensa es la adhesión verdadera. Es decir, que renunció al Nahama de Kissufa.  Pues su vasija de recepción se ha convertido en vasija de otorgamiento, igualándose a la forma del que lo formó.

Y con esto entenderás, si el descenso es por necesidad de elevación, es pensado como ascenso y no como descenso.  Y en verdad el descenso mismo es el ascenso. Porque las letras de la plegaria misma se llenan de abundancia.  Y en la plegaria corta, se acortará la abundancia, porque le faltarán letras.  Y así dijeron los sabios: “si Israel no hubiese pecado, no les hubiese sido dado más que el Pentateuco y el libro de Yoshua”.

¿A qué se asemeja esto? A un gran rico que tenía un único hijo joven.  Y fue aquél día y el rico estaba obligado a viajar grandes distancias por un período de muchos años. Y vio el rico que posiblemente su hijo derrocharía sus bienes por una mala razón.

Por lo tanto, actuó sagazmente y sustituyó sus riquezas por piedras preciosas, joyas y oro.  Y así construyó un gran sótano profundo en la tierra y depositó allí todo el oro, las piedras preciosas y las joyas, y también a su hijo lo metió allí.

Llamó a sus sirvientes que le eran fieles y les mandó que cuidaran a su hijo que no saliera del sótano hasta que haya cumplido veinte años.  Y que cada día  le bajasen toda clase de comida y bebida, sin embargo por ningún motivo le bajarían fuego y velas.  Y les mandó que revisaran las paredes de toda grieta, para que no bajaran allí los rayos del sol.  Y que para su salud lo sacaran del sótano todos los días durante una hora y que pasearan con él por las calles de la ciudad, pero con fuerte vigilancia para que no se escape. Y que cuando cumpliese los veinte años, entonces le diesen velas y abriesen una ventana y le permitiesen salir.

Es compresible que la pena del hijo fuera ilimitada. Y sobre todo en el momento en el cual paseaba fuera y veía que todos los jóvenes comían y bebían y se alegraban en las calles, sin vigilancia y sin límite de tiempo.  Y él encarcelado, y sus momentos de luz contados. Y si intentara escaparse, le hubiesen golpeado sin compasión. Y aun más se apenó y deprimió al escuchar que su padre mismo le rodeó de toda esa aflicción, pues los siervos de su padre estaban haciendo lo que él les mandó. Claro que piensa que su padre es el más cruel de todos los anteriores crueles, pues ¿quién escuchó algo semejante?

En el día en que cumplió los veinte años, los siervos de su padre le llevaron una vela tal como este les había encomendado, y tomó el  joven la vela y empezó a observar su entorno y ¿qué ve?, bolsas llenas de oro y propiedades dignas de reyes.

Solamente entonces entendió a su padre, que él es un misericordioso verdadero y que todo el sufrimiento que le causó no era sino para su bien, e inmediatamente entendió que los siervos ciertamente lo dejarían salir libre del sótano. Y así hizo. Salió del sótano y ya no hay vigilancia, no hay sirvientes crueles, sino, él es rico por encima de todos los ricos de la tierra.

Y en realidad no hay acá novedad alguna, porque es Iglei Meilta (una palabra que viene con recompensa).  Que fue un gran rico cada uno de sus días.  No obstante según su sensación él fue mendigo y pobre, aquél oprimido en lo profundo del abismo todos sus días. Y ahora en un momento enriqueció con una enorme fortuna, y subió “Mevira Amikta Le Igra Rama” (del hoyo profundo hasta la azotea más alta).

¿Y quién puede entender esta parábola? Quien entiende que “las maldades” son el sótano profundo en la alta vigilancia para no escapar de ella. Y en esto es sencillo, que el sótano y la alta vigilancia son “ganancias”. Y las misericordias del padre respecto al hijo, que sin esto no tendría de ninguna manera la posibilidad de llegar a ser rico como su padre.

Pero “las maldades” aquellas son “efectivamente maldades”, y no “transgresiones involuntarias”, ni “violaciones verbales”. Sino antes de haber regresado a su riqueza, domina el sentimiento antes mencionado en su completo sentido. Pero luego de regresar a su riqueza, ve que todo esto es la misericordia del padre, y no común crueldad, Dios no permita.

Y hay que entender que, toda relación de amor del padre con su primogénito depende del descubrimiento de la misericordia del padre sobre el hijo respecto a los asuntos del sótano, las tinieblas y la fuerte vigilancia, porque es un gran trabajo y una sabiduría profunda ver al hijo en las misericordias de su padre.

También en el sagrado Zohar hablaron de esto y dijeron:  que al que logra la Tshuváh, la Shejiná (Divina Presencia) se le revela, como una madre compadecida, que no vio a su hijo muchos días, e hicieron grandes y numerosas acciones para verse. Y a causa de esto llegaron a pasar ambos grandes  riesgos.

Y finalmente les llegó la libertad esperada con ansia, y merecieron verse el uno al otro, a lo cual entonces la madre cayendo sobre él y besándolo, lo consoló  hablándole a su corazón todo el día y toda la noche, y contándole la nostalgia y los riesgos de los caminos que la acosaron hasta aquél día, y como estuvo con él desde entonces, y la Shejiná no se movió, sino que sufrió con él en todos los lugares, a pesar de que él no pudo percatarse de esto.

Y este es el lenguaje del Zohar: “que le dice, acá estamos nosotros, acá cayeron sobre nosotros bandidos, y nos libramos de ellos. Acá estuvimos  escondidos Be Bira Amikta (en un hoyo profundo)”. Y quien es tonto no entenderá la importancia del amor, la hermosura y el placer inmenso que sale de estos cuentos consoladores.

Y la verdad es que antes que se encontraran cara a cara, hubo en esto  sentimientos de sufrimientos más duros que la muerte. pero en el secreto de la palabra נגע Néga (calamidad/plaga) debido a que la letra “Ayin” viene al final de la combinación, sin embargo en ocasión al cuento se habla del consuelo, donde la “Ayin” viene al principio de la combinación, evidentemente es ענג Oneg (placer).

Estos son dos puntos que no están esclarecidos, solamente luego del hecho de su existencia en este mundo. E imagínate un padre y un hijo, que esperaron con nostalgia el uno por el otro a lo largo de días y años.  Y finalmente se vieron a sí mismos. Pero el hijo es mudo y sordo, y no pueden entretenerse el uno con el otro.  Encontrándose la esencia del amor en los placeres como al alcance del rey.

 

El Creador es tu sombra

El Creador es tu sombra

Y es sabido en nombre de Baal Shem Tov de una señal indiscutible, para el conocimiento de cuánto el Creador Bendito se entretiene con él, a fin de observar en su propio corazón, cuánto él se entretiene con el Creador Bendito. Y así son todos los asuntos en el secreto de: “El Creador es tu sombra”. Y por lo tanto, el que siente aun alguna diferencia entre “conocido y conocedor”, he aquí aun para unificar el corazón necesita, estar del lado del Creador Bendito el cual es Uno en realidad, que el “Creador Bendito” en verdad se encuentra en el corazón de todo hombre de Israel. Y eso es todo de Su parte. Por lo tanto, ¿qué le falta al hombre? ¡Sólo saber esto! Y al saberlo cambia y al saberlo concluye. Y ese es el secreto de: “El Creador es tu sombra”.

 

 

Lo principal es el esfuerzo

Lo principal es el esfuerzo

Querido hijo mío, Baruj Shalom,

He recibido tu carta y te felicito por tu Smijá (ordenación rabínica) que has obtenido. Esta fue la primera pared que bloqueaba tu camino para seguir adelante. Espero que a partir de este día empieces a tener éxito y vayas de fuerza en fuerza, hasta que llegues dentro del Palacio del Rey

Hubiese querido que logres otra Smijá, pero estimúlate a ti mismo desde este día para invertir la mayor parte de tu tiempo en la preparación de tu cuerpo, a fin de mostrar fuerza y coraje “como un buey para sacrificio y como un burro de carga” para no perder incluso ni un solo momento.

Y si preguntares ¿Dónde está esta preparación? Te diré que, antiguamente era necesario atravesar por terribles auto-tormentos a fin de obtener todas las siete enseñanzas seculares antes de alcanzar al Creador, y a pesar de eso no muchos fueron recompensados con el favor del Creador. Sin embargo, desde que fuimos recompensados con las enseñanzas del ARI y el trabajo del Baal Shem Tov, Él se encuentra verdaderamente al alcance de cada uno, sin necesidad de mayor preparación.

Por eso deberías apoyarte en ellos, y en mí, ya que por la piedad de Dios he alcanzado misericordia delante de Sus ojos, y los he recibido con mis dos manos y, los supe cercanos a mí como la cercanía de un padre con su hijo. Seguramente te los pasaré a ti cuando te hagas acreedor para recibirlos Pe al Pe (boca a boca).

Y lo más importante es el esfuerzo; es decir, anhelar el cómo esforzarse en Su trabajo. Esto es porque el trabajo ordinario no cuenta en lo absoluto, solamente las partes que están más allá de lo ordinario, las cuales son llamadas “esfuerzo”. Semejante a una persona que necesita una libra de pan para saciarse, entonces toda su comida no es considerada el alimento en el cual tiene saciedad, excepto por la ultima parte de la libra. Ya que esa parte con toda su pequeñez, hace al alimento satisfactorio. Y así, de todos y cada uno de los trabajos, el Creador extrae solamente a los que están más allá de lo ordinario, aquellos que serán Otiot (letras) y Kelim (vasijas) para la recepción de la Luz de Su rostro.

 

 

El asunto de la participación de la medida de la Misericordia con el juicio

El asunto de la participación de la medida de la Misericordia con el Juicio

La importancia del trabajo es la elección; es decir, “y escogiste la vida”, lo cual es Devekut (adhesión), el aspecto de Lishmá (por Su Nombre). Ya que por medio de esto uno es recompensado para obtener Devekut en la Vida de las Vidas.

Pero en el momento en que existe Providencia abierta, no hay lugar para la elección. Por esta razón El Superior elevó a Maljut hacia Eynaim (ojos), ya que ella es Midat HaDin (la medida del juicio). Por medio de lo cual se hizo un ocultamiento; es decir, que se hizo perceptible para el inferior, el cual tiene una carencia por el Superior, puesto que no hay Gadlut (grandeza) en el Superior. Y es entonces que la cualidad del Superior es situada hacia el inferior, lo cual quiere decir que son deficientes.

Encontrándose que estos Kelim tienen equivalencia con los inferiores: es decir, es como que no hubiese existencia para el inferior, con lo cual no hay existencia en las medidas de los Superiores. Esto significa que no hay ningún sabor en la Torá y Mitzvot, ya que ellos están sin vida.

Es entonces que hay lugar para la elección; o sea, que el inferior necesita decir que todo este ocultamiento que él siente, es porque el Superior se restringió a Sí mismo a favor del inferior. Esto es llamado: “cuando Israel fue exiliado, la Shejiná estuvo con ellos”. Ya que por cualesquier sabor que prueba, dice que así es; es decir, que no tiene la culpa por eso que no puede probar el sabor de la existencia; sin embargo, según su conocimiento, realmente no hay ninguna existencia en el Superior.

Y si uno se vuelve más fuerte y dice, que el sabor amargo que encuentra en esta nutrición es sólo porque no tiene los Kelim apropiados, de tal manera que puedan recibir la abundancia; es decir, porque sus vasijas son para recibir y no para otorgar, se lamenta con el Superior teniendo que ocultarse a Sí mismo, por ese motivo el inferior tiene lugar para calumniar, ya que esto está en aspecto de la elevación de MaN puesto que el inferior se eleva. Por medio de esto el Superior eleva Su AJaP, el cual es el asunto del ascenso; es decir, que el Superior puede mostrar al inferior la alabanza y el deleite que hay en los Kelim de AJaP que el Superior puede revelar. Es así que con respecto al inferior, se encuentra que el Superior eleva Galgalta VeEynaim del inferior, en eso de que el inferior por sí mismo reconoce el mérito del Superior. Resultando así que el inferior se eleva junto con el AJaP del Superior.

Encontrándose que en el momento en que el inferior ve la grandeza del Superior, por medio de esto el inferior se ha engrandecido a sí mismo. Pero al comienzo el inferior no fue digno de recibir sino sólo Katnut (pequeñez). Y cuando el Gadlut emerge en el Superior, se produce una división entre la derecha y la izquierda; es decir, entre la fe y el conocimiento.

Pero el Superior luego también es disminuido por medio del inferior, el cual es considerado Masaj de Jirik. En otras palabras, para que el inferior pueda recibir los grados del Superior, tal que el inferior reciba el aspecto del conocimiento solamente según la medida de la fe y no más que eso, es considerado que el inferior restringe la línea izquierda del Superior. Es decir, que el inferior es el causante. Es entonces que el inferior puede existir, debido a que está compuesto por el aspecto del conocimiento y de la fe conjuntamente. Esto es llamado “tres líneas”, y es precisamente en esta manera que el inferior recibe la perfección.

 

La entrega de la Torá

La Entrega de la Torá

(Matán Torá)

“Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Levítico 19.18)

Rabí Akiva dice: “Esta es una gran regla en la Torá

 

1) Este enunciado demanda una explicación, porque la palabra Klal (heb. regla) significa también entero, e indica la suma de los detalles que cuando son puestos juntos forman el entero de Arriba. Esto da como resultado que cuando él habla del Mitzvá “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” que es una gran regla de la Torá, nosotros debemos entender que todos los otros 612 Mitzvot (preceptos) en la Torá con todas sus interpretaciones no son ni más, ni menos que la suma de los detalles insertados y contenidos en el simple Mitzvá de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Esto es bastante desconcertante porque tú pudieras aceptarlo acerca de los preceptos entre un hombre y su amigo, ¿Pero cómo puede un simple precepto soportar dentro de sí mismo todos los preceptos entre el hombre y el Señor, los cuales son la mayoría de los preceptos?

2)  Si nos esforzamos en encontrar una forma de reconciliar sus palabras, allí existe un segundo dicho, aun más sobresaliente, acerca de un converso que se acercó a Hilel (Shabat 31) y le pidió: “Enséñame toda la Torá mientras estoy parado en un solo pie”, Y él le contesta: “Todo lo que odies no lo hagas a tu amigo” (la traducción del Arameo de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”), y el resto significa: ve a estudiar. Aquí ante nosotros se halla una clara Halajá (ley), que en todos los 612 preceptos y todos los escritos en la Torá no hay otro que sea preferido al de “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, porque todos ellos apuntan solamente a interpretar y permitir a nosotros observar el precepto de amar a nuestro prójimo sin reservas, desde que él dice específicamente, “El resto significa: ve a estudiar”. Lo que significa que el resto de la Torá son interpretaciones de ese único precepto, el cual no puede  estar completo sin estos otros.

3) Antes que nos adentremos en el corazón de este, debemos observar este precepto  cuidadosamente, como se nos dijo, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. La frase “como a ti mismo” nos dice que debes amar a tu amigo en la misma medida en que tú te amas a ti  mismo, y en ninguna forma menos que eso. Refiriéndose con esto a que debes constantemente estar en guardia para satisfacer las necesidades de cada una de las personas de la nación de Israel, justo como tú estás en guardia para satisfacerte a ti mismo. Eso es absolutamente imposible, porque no mucha es la gente que puede satisfacer sus propias necesidades durante el día de trabajo, así que, ¿Cómo puedes decirles que trabajen para satisfacer los deseos de la nación entera? Y nosotros no podríamos pensar en la posibilidad de que la Torá exagere, porque esta nos previene de no agregar o restar, para demostrar que esas palabras y leyes fueron dadas con absoluta precisión.

4) Y si esto aun no es suficiente para ti, déjame decirte que la simple explicación del precepto de amar a tu amigo es aun más severa, que nosotros tenemos que poner las necesidades de nuestros amigos antes que las propias, como han escrito nuestros sabios con respecto al verso “Porque él es feliz contigo (Deuteronomio 15.16), al respecto del esclavo Hebreo: “Cuando algunas veces él no tiene más que una almohada, si  se recuesta en ella  y no se la da a su esclavo, no está observando “Porque él es feliz contigo”, porque él se recuesta en la almohada y el esclavo en el suelo. Y si él no se recuesta en ella y tampoco se la da a su esclavo, está reinando la parte Sodomita. De aquí se entiende que en contra de su voluntad él debe dársela a su esclavo, mientras él mismo se recuesta en el suelo.

También encontramos la misma instrucción en el enunciado acerca de la medida de amar a nuestro amigo, porque aquí también se compara la satisfacción de las necesidades de su amigo a la satisfacción de las propias, como en el ejemplo de “Porque él es bueno contigo” con respecto al esclavo hebreo. Así mismo si él no tiene más que una silla y su amigo ninguna, hay un veredicto si él se sienta en ella y no se la da a su amigo, está rompiendo el mandamiento de “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, porque no satisface las necesidades de su amigo como satisface las propias. Y si él no se sienta en ella y tampoco se la da a su amigo, es tan maligno como el reino Sodomita. Por lo tanto él debe dejar a su amigo sentarse en ella y  debe estar parado o sentarse en el suelo. Se entiende que esta ley se aplica a todas las cosas que están a su disposición y de las cuales su amigo carece. Y ahora vete y ve si este precepto es factible.

5) Primero debemos entender por qué la Torá  fue dada a la nación de Israel y no a toda la gente del mundo. Dios no permita que haya habido aquí nacionalismo envuelto. Seguro que solo una persona enferma pudiera pensar eso. En verdad nuestros sabios han examinado esta cuestión, lo que se entiende de sus palabras:”Dios  la dio a cada nación y lengua y ellos no la recibieron.”

Pero lo que encontraron desconcertante es ¿Por qué fueron llamados el pueblo escogido?, Como se dice aquí: “El Señor, tu señor te ha escogido a ti” (Deuteronomio 7,6), puesto  que ¿No había otra nación que la quisiera?  Más allá, ¿Pudiera ser que el Señor vino con la Torá en Sus manos a negociar con todos esos pueblos salvajes? Semejante cosa jamás se había oído y es completamente inaceptable.

6) Pero cuando comprendemos completamente la esencia de la Torá y Mitzvot que nos fueron dados  y su deseado propósito, tal como nos han instruido nuestros sabios, lo cual es el propósito de la gran creación que está erguida ante nuestros ojos, entonces  entenderemos todo. Porque el primer postulado es que no hay acto sin propósito. Y no hay excepción aquí aparte de las especies humanas más bajas o infantes. Por lo tanto es cierto que el Creador, cuya exaltada eminencia está más allá de toda concepción, no actuaría sin propósito, sea  este un acto grande o pequeño.

Nuestros sabios nos dicen  acerca de esto, que el mundo no ha sido creado con otro  propósito que el de observar la Torá y Mitzvot, o sea, como hemos sido enseñados por nuestros sabios, que el objetivo del Creador desde el tiempo que Él creó Su creación es el de revelar Su Divinidad a otros. Porque la revelación de Su Divinidad llega como una placentera recompensa  a la criatura que había estado creciendo hasta alcanzar la medida adecuada. Por ello, el poco elevado con verdadero reconocimiento se transforma en un carruaje para Él y no se separa de Él hasta que ambos alcanzan su consumación final: “Ni ojo ha visto a Dios aparte de ti” (Isaías 64.3), debido a la grandeza y magnificencia de esa perfección, la Torá y la profecía también se abstengan de pronunciar una simple palabra de exageración aquí, como nuestros sabios dijeron: “Todos los profetas no hicieron sus profecías para los días del Mesías, sino para el mundo por venir, ni tampoco ha visto el ojo un Dios aparte de Ti”.

Esta perfección está expresada en las palabras de la Torá y la profecía y en los mundos de nuestros sabios en la simple palabra “Devekut“(adhesión) Pero con el uso común de esa palabra por las masas, ésta casi ha perdido todo su contenido. Pero si alojas en tu mente esta palabra por un instante, estarás sobrecogido por su maravillosa estatura, porque si te imaginas lo enaltecido del Creador y lo bajo de la criatura, puedes percibir lo que la adhesión de las criaturas con el Creador significa y porque atribuimos a esa palabra el propósito de la creación completa.

Esto da como resultado que el propósito de toda la creación es que las criaturas bajas sean capaces, al observar la Torá y Mitzvot, y así elevarse hasta alcanzar adhesión con el Creador.

7) Pero aquí vienen los cabalistas y preguntan: ¿Por qué no fuimos creados en esta alta estatura de adhesión desde el principio? ¿Qué razón tuvo Él para darnos esta carga y trabajo de creación y la Torá y Mitzvot? Y ellos respondieron: “Él que come de lo que no es suyo, tiene miedo de mirar a su cara”, refiriéndose  a que el que come y disfruta el trabajo de sus amigos tiene miedo de mirar a su cara, que por eso él se ve más y más humillado hasta que pierde toda humanidad. Debido a que lo que se extiende de Su perfección no puede ser falta, Él nos dio lugar para ganarnos nuestra propia elevación, a través de nuestro trabajo en la Torá y Mitzvot.

Esas palabras son muy profundas y yo las he explicado en mi libro Panim Meirot y Masbirot al Árbol de la Vida, en la primera rama, y en el libro Talmud Eser Sefirot -Reflexiones internas Parte 1. Aquí Yo explico brevemente para hacerlas entendibles a todos.

8) Esto es como un hombre rico, que toma a un hombre del mercado y lo alimenta,  le da oro y plata y todo lo que deseara cada día. Cada día él le lleva más regalos que el día anterior. Finalmente el hombre rico pregunta: Dime, ¿Han sido todos tus deseos satisfechos? Y el hombre del mercado replica, aun no, porque cuan placentero sería si todas esas posesiones y cosas preciosas vinieran a mí a través de mi propio trabajo como lo fueron para ti, así no estaría yo recibiendo la caridad de tus manos. El hombre rico le dijo entonces: En este caso, no ha nacido persona alguna que pueda satisfacer tus deseos.

Es una cosa natural, porque por una parte él experimenta gran placer y disfruta estos cuando el hombre rico se los regala, pero por otra parte, es difícil  tolerar la vergüenza por la excesiva bondad que el rico le otorga. Es por una ley natural que el receptor siente vergüenza e impaciencia al recibir regalos del que los otorga sin compasión y sin pena. De aquí se extiende una segunda ley, que nadie será capaz de satisfacer las necesidades de su amigo por completo, porque ultimadamente el no puede darle  la naturaleza y la forma de auto-posesión, que solamente con el deseo de perfección es alcanzado.

9) En verdad nosotros necesitamos examinar el corazón y la fuente de esa ley natural, y quién fue el que implantó la mancha de vergüenza e impaciencia que sentimos al recibir caridad de alguien. Se entiende de una ley que los científicos conocen, que cada rama lleva la misma naturaleza que su raíz, y todas las conductas de la raíz, la rama también las desea, busca y ansía. Y por el contrario, todas las conductas que no están en la raíz, su rama, difiere de ellas, no las puede tolerar y es dañada por ellas. Esta ley es encontrada en cada raíz y rama, y no puede ser evadida.

Ahora aquí se abre ante nosotros una puerta para entender la fuente de todos los placeres y dolores que radican en este mundo. Desde que el Señor es la raíz de sus creaciones, todo lo que mora en Él y se extiende hacia nosotros directamente de Él lo sentimos como un placer y un deleite, porque nuestra naturaleza está junto a nuestra raíz.     

Las conductas que no radican en Él, y que no se extienden directamente de Él, de acuerdo a la polaridad de la misma creación, serán en contra de nuestra naturaleza y difíciles de tolerar por nosotros. Por ejemplo, amamos descansar y odiamos movernos mucho, tanto que no hacemos un simple movimiento si no es por alcanzar el reposo. Esto es porque nuestra raíz esta inmóvil en constante reposo, y ningún movimiento existe en Él, Dios perdone que lo hubiera. Por lo tanto esto es odiado por nosotros y va contra nuestra naturaleza también.

Por la misma razón amamos la sabiduría, fuerza y riqueza, porque todas ellas radican en Él, quien es nuestra raíz. Y por lo tanto odiamos los opuestos, como la locura, la debilidad y la pobreza, porque ellas no radican en Él, lo cual nos hace odiar y nos hiere intolerablemente.

10) Esto es lo que nos da el repugnante sabor de vergüenza e impaciencia cuando recibimos de otros en forma de caridad, porque en el Creador no lo hay, Dios perdone, cualquier cosa como el recibir un favor, ¿De quién podría Él recibir? Y porque ese elemento que no existe en nuestra raíz, lo sentimos tan repulsivo y opuesto. Por otra parte, sentimos deleite y placer con cada concesión que hacemos a los otros, porque esa conducta radica en nuestra raíz, la cual es caritativa.

11) Ahora hemos encontrado una forma de escrutinio del propósito de la creación, el cual es la adhesión con Él en su verdadera apariencia. Esta exaltación y adhesión, la cual se garantiza que venga a nosotros a través de  nuestro trabajo en la Torá y Mitzvot, no es más ni menos que la equivalencia de las ramas con su raíz, de la cual cada gentileza, placer y sublimidad se transforma en una extensión natural, como hemos dicho arriba, el placer es solamente en la equivalencia de forma con el Creador. Y cuando nosotros regulemos cada conducta que esté en nuestra raíz sentiremos deleite, y cada cosa que no esté en nuestra raíz se transformará intolerable, desagradable, o considerablemente dolorosa para nosotros. Naturalmente encontraremos que nuestra esperanza depende por completo en nuestra equivalencia con la raíz.

12) Estas fueron las palabras de nuestros sabios cuando preguntaron: “¿Por qué debería importarle a Dios si uno degolla en la garganta o en el cuello?” Después de todo, los Mitzvot fueron dados para limpiar a la gente, y esa limpieza significa la limpieza del cuerpo turbio, propósito que emerge de la observación de los Mitzvot.

“Un asno salvaje debe ser transformado en hombre” (Job 11,12), porque cuando él sale del seno de la creación está en completa inmundicia y bajeza, o sea que una multitud de amor propio está impresa en él, cuyo movimiento se revuelve solamente alrededor de él mismo, sin un fragmento de concesión a los demás.

En esa situación se encuentra en lo más distante de la raíz, en el otro extremo, porque la raíz es toda concesión sin un indicio de recepción, mientras por el contrario el recién nacido es todo auto-recepción sin un indicio de concesión. Por lo tanto su situación está considerada como el  mínimo punto de bajeza y suciedad, el cual es nuestro mundo humano. A medida de que él crece recibe de su medio ambiente porciones de “otorgar a los demás”, dependiendo de los valores y desarrollo de su medio ambiente. Entonces es iniciado en la Torá y Mitzvot por motivo de su amor propio, por recompensa en este mundo y en el siguiente, que es llamado no por Su nombre (Lo Lishmá), por que no podría acostumbrarse de ninguna otra forma.

A medida de que pasan los años, se le dice como observar la Torá por Su nombre (Lishmá), lo cual es con un propósito especial, solamente para dar contento a su Creador, como el RaMBaM dijo: “A las mujeres y a los niños no se les puede pedir que observen la Torá y los Mitzvot por Su nombre, porque no la cumplirían. Solamente cuando crezcan y alcancen conocimiento y sabiduría son enseñados a trabajar por Su nombre”. Como dijeron nuestros sabios: “de Lo Lishmá, uno llega a Lishmá”, lo que es definido por el objetivo de llevar contento a su Creador y no por amor propio.

A través del remedio natural de estudiar la Torá y Mitzvot por Su nombre algo que quien nos dio la Torá sabe, como nuestros sabios dijeron: “El Creador dijo: He creado la inclinación al mal, He creado la Torá como condimento”, esa criatura desarrolla y marcha hacia arriba en grados de la  mencionada eminencia, hasta que pierde todos los remanentes de amor propio y que todos los Mitzvot en su cuerpo se eleven,  que cumpla todas sus acciones solo para otorgar, que aun la necesidad que el recibe fluya en la dirección de poder otorgar. Y esto es lo que nuestros sabios dijeron: “Los Mitzvot no fueron dados, más que para limpiar a la gente con ellos”.

13) Hay dos partes en la Torá: 1) Mitzvot entre el hombre y Dios, y 2) Mitzvot entre el hombre y su prójimo, ambos apuntan a la misma cosa: llevar a  la criatura a su propósito final de adhesión con Él.

Mas allá, aun en la  práctica de ambos es realmente uno y el mismo, porque cuando uno cumple  un acto por Su nombre, sin ninguna mezcla de amor propio, refiriéndose a sin encontrar ningún beneficio para sí mismo, entonces la persona no siente diferencia si está trabajando para amar a su amigo o para amar al Creador.

Esto es porque es una ley natural para todo ser que cualquier cosa fuera de su propio cuerpo está considerada irreal y vacía, y cualquier movimiento que una persona hace para amar a su prójimo él cumple con la luz de retorno y tendrá una recompensa que finalmente retornara a él y le servirá para su propio bien. Semejante acto no puede ser considerado “Amar al prójimo” porque este es valorado por su fin,  es como esperar un pago que no será liquidado. De modo que, el acto de esperar pago no está considerado como amar al prójimo.

Pero haciendo cualquier clase de movimiento solamente como resultado del amor a otros, o sea sin una pizca de luz retornante y sin esperanza de auto-gratificación es completamente imposible. Al respecto se dice en el Zohar que “Cada acto de gracia que ellos cumplen es solo para sí mismos”.

Eso significa que todas las obras buenas que ellos hacen, hacia sus amigos o hacia su Dios, no son por su amor a otros, sino por amor a ellos mismos. Y eso es porque es completamente no natural.

Por lo tanto solo aquellos que observan la Torá y Mitzvot están calificados para eso, porque al acostumbrarse uno mismo a observar la Torá y Mitzvot para llevar contento a nuestro Creador, uno gradualmente sale del seno de la creación natural y adquiere una segunda naturaleza, siendo la mencionada arriba de amar a otros.

Esto es lo que llevó a los cabalistas del Zohar,  excluir las naciones del mundo del asunto de amar a su prójimo, cuando dijeron que “Cada acto de gracia que ellos cumplen es para sí mismos”, porque ellos no están involucrados en observar la Torá y Mitzvot por Su nombre, y el asunto de adoración a sus dioses es por recompensa y seguridad en este mundo y en el siguiente. Así, la adoración de sus dioses es debido a su amor por sí mismos, y nunca cumplirán con una acción que esté más allá de los límites de sus propios cuerpos, por lo cual no serán capaces de levantarse  ni siquiera una brizna arriba de su naturaleza básica.   

14) Así podemos ver claramente que hacia aquellos que observan Torá y Mitzvot por Su nombre, no hay diferencia entre las dos partes de la Torá, aun en el lado práctico, porque antes de que uno cumpla con esta, uno está obligado a sentir cualquier acto de otorgamiento, ya sea hacia el hombre o hacia Dios, como un vacio mas allá de toda comprensión. Pero a través de gran esfuerzo uno se eleva despacio y alcanza una segunda naturaleza, y entonces alcanza la meta final, que es la adhesión con Él.

Si este es el caso, es razonable pensar que la parte de la Torá, que trata con las relaciones del hombre con su amigo es capaz de llevarle hacia la meta, porque el trabajo en Mitzvot entre uno y el Señor es fijo y especifico y uno se puede acostumbrar a él, y todo lo que está hecho a través del habito no es útil, no obstante los Mitzvot entre uno y su amigo, están cambiando, son irregulares y hay constantes demandas nuevas hacia donde pueda uno voltear. Por lo tanto su virtud es mucho más experta, cierta y su objetivo más cercano.   

15) Ahora entenderemos la síntesis de las palabras de Hilel haNasí para el converso, de que la esencia de la Torá es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, y los restantes seiscientos doce Mitzvot son solo una interpretación de este. Y aun los Mitzvot entre el hombre y Dios son también considerados como una calificación de ese Mitzvá, siendo el objetivo final de la Torá y Mitzvot, como nuestros sabios dijeron: “La Torá y Mitzvot no fueron dados más que para limpiar a Israel con ellos”. Lo cual es la limpieza del cuerpo, hasta que uno alcance una segunda naturaleza definida por nuestro amor por otros, refiriendo al precepto de “Amar a tu prójimo como a ti mismo”, el cual es el objetivo final de la Torá, después del cual uno alcanza adhesión final con Él.

Pero uno no debe asombrarse porque éste no fue definido en las palabras: “Y tú debes amar al Señor Tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza” (Deuteronomio 6.5). Esto es porque en verdad, para el hombre, quien está aun dentro de la naturaleza de la creación no hay diferencia entre el amor a Dios y el amor a su prójimo, porque todo lo que no es él, es irreal para él. Y porque ese prosélito le pidió a Hilel haNasí que le explicara el resultado deseado de la Torá, de tal forma que pudiera alcanzar su meta de manera fácil y no tener que caminar un largo camino para alcanzarla, cuando dijo, “Enséñame la Torá completa mientras estoy parado en un pie”. Por lo que se la definió como el amor a su prójimo, porque su objetivo está más cerca y es revelado más rápido por estar a prueba de falla y llevar en ella demanda.

16) En las palabras anteriores encontramos una forma de entender nuestro concepto de arriba (Ítems 3 y 4) acerca del precepto de “Amar a tu prójimo como a ti mismo”, cómo la Torá nos obliga a hacer algo que no pueda ser hecho.

En verdad contemplad, que por esa razón la Torá no fue dada a nuestros santos padres -Avraham, Itzjak y Ya´akov, sino que tomó hasta el éxodo de Egipto, y hasta que ellos se convirtieron en una nación de seiscientas mil gentes de veinte años de edad y más. Porque entonces a cada miembro de la nación se le preguntó si estaba de acuerdo a ese elevado trabajo, una vez que ellos estuvieron todos de acuerdo en el corazón y el alma, dijeron: “Naasé veNishmá” (“haremos y escucharemos¨) (Éxodo 24.7), entonces se hizo posible observar la Torá completa, lo que antes fue considerado imposible, se hizo posible.

Porque es cierto que si seiscientas mil gentes abandonaron su trabajo de satisfacer sus propias necesidades y no se preocuparon de nada sino solo de estar listos para que a sus amigos nunca les faltara nada, y más allá, que ellos observaron esto con un grandioso amor en sus corazones y en sus almas, dentro del completo significado de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, entonces está más allá de toda duda que ningún hombre de la nación necesitaría preocuparse por su propio bienestar.

Porque debido a eso él se transforma completamente libre de asegurar su propia supervivencia y puede fácilmente observar el precepto de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, obedeciendo todas las condiciones dadas en los Ítems 3 y 4. Después de todo, ¿Por qué habría de preocuparse acerca de su propia supervivencia cuando seiscientos mil leales amantes estarían listos y con gran preocupación para asegurarse de que no le falte nada?

Por lo tanto, una vez que todos los miembros de la nación estuvieron de acuerdo, inmediatamente se les dio la Torá, porque ahora fueron capaces de observarla. Pero antes de que se convirtieran en una nación, y ciertamente durante la era de los patriarcas, quienes eran únicos en la tierra, no estaban calificados para verdaderamente observar la Torá en su forma deseable. Y porque con un pequeño número de gente es imposible empezar  con el tema de los Mitzvot entre el hombre y su amigo al grado de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” como se ha explicado en los Ítems 3 y 4. Es por ello que no se les dio la Torá.

17) De todo lo anterior se  puede entender una de las más desconcertantes frases de nuestros sabios; es decir, en aquello que dijeron que: Todos los hombres de Israel son responsables los unos de los otros “Bnei Israel Arevin Ze LaZe”, la cual parece completamente injustificada, porque ¿Sería posible que si alguien que ha pecado o cometido una felonía que disguste a su Creador, y que no tenga relación contigo, el Señor cobrara sus deudas de ti? Esta dice: “Los padres no deben ser puestos a muerte por los hijos…cada hombre debe ser puesto a muerte por su propio pecado” (Deuteronomio 24,16), así que ¿Cómo puedes decir que aun el que es completamente extraño, de quien no sabes nada, ni sus antecedentes, seas responsable de sus pecados?

Si eso no es suficiente para ti, nuestros sabios dicen: “Rabí Eleazar”, el hijo de Rabí Shimon dice: Desde que el mundo es juzgado por su mayoría y el individuo es juzgado por su mayoría, si él cumple un Mitzvá, él ha hecho a todo el mundo correcto, y si él comete un pecado, él ha hecho al mundo entero pecador, como dice: Un pecador perderá mucho bien”.

Así Rabí Elazar, el hijo de Rabí Shimon me hizo responsable por el mundo entero, desde que él piensa que el mundo entero es responsable el uno por el otro y cada persona lleva mérito o pecado al mundo entero. Esto es en verdad desconcertante.

De acuerdo a las palabras anteriores, podemos entender las de arriba de una forma simple, porque hemos mostrado que cada uno de los seiscientos  trece Mitzvot se mezclan alrededor del  simple Mitzvá de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Encontrando que semejante estado puede existir solamente en una nación cuyos miembros estén todos de acuerdo.

 

 

La garantía mutua

La Garantía Mutua

(Ha Arvut)

 

(Continuación del artículo de Matán Torá

Todo Israel es responsable el uno por el otro

(Sanhedrín, 27.72; Shavuot 39)

 

Esto es referente a la unión existente cuando todo Israel se convirtió responsable el uno por el otro. Porque la Torá no fue dada a antes de que a cada uno se le preguntara si tomaría sobre ellos mismos el Mitzvá (precepto) de amar a otros en la medida completa expresada en las palabras “ama a tu prójimo como a ti mismo”. Eso significa que todos y cada uno en Israel asume sobre sí mismo la tarea de cuidar y de trabajar por cada uno de los miembros de la nación y satisfacer todas sus necesidades; no menos que la cantidad impresa en ellos para cuidar de sus propias necesidades.

Una vez que toda la nación unánimemente estuvo de acuerdo y dijo: “Lo haremos y oiremos” (Éxodo 24.7), entonces, cada miembro de Israel se volvió responsable de que nada le faltara a los otros miembros de la nación y solamente entonces se hicieron merecedores de recibir la Torá. Con esta responsabilidad completa, cada miembro de la nación se liberó de la preocupación de las necesidades de su propio cuerpo y pudo observar la Mitzvá de “ama a tu prójimo como a ti mismo” en su completa magnitud y dar a cada miembro en necesidad todo lo que el primero tenga, porque él no se preocupa ya mas por la existencia de su propio cuerpo, porque ahora sabe que seiscientos mil leales amantes están listos para ver por él.

Debido a lo anterior no estuvieron listos para recibir la Torá en tiempos de Avraham, Itzjak y Ya’akov, sino sólo cuando salieron de Egipto y se volvieron una nación. Sólo entonces hubo la posibilidad de que cada uno fuera garantizado por cada una de sus necesidades sin una simple preocupación.

Ustedes evidentemente encuentran que la entrega de la Torá tuvo que ser retrasada hasta que salieran de Egipto y se convirtieran en una nación por sí mismos, o sea, que hasta que todas sus necesidades fueran satisfechas por ellos mismos sin ayuda exterior, estarían calificados para recibir la responsabilidad de arriba. Entonces, les fue entregada la Torá. De aquí resulta, que si aun después de recibir la Torá, un puñado de hombres de Israel los traiciona y regresa a la suciedad de auto-amor sin consideración para sus amigos, esa misma cantidad de necesidad que es puesta en las manos de esos pocos será la carga sobre todo Israel y tendrá que ser prevista por estos últimos.

Debido a que esos pocos no avergonzarán a todos y el cumplimiento del Mitzvá de amar a nuestro prójimo es previsto para todo Israel, esos rebeldes causan que los que observan la Torá y Mitzvot permanezcan en su suciedad de auto-amor, porque no podrían observar el precepto de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” y completar su amor sin la ayuda de éstos pocos.

Así ustedes ven que Israel es responsable el uno por el otro, en el lado positivo y en el negativo. Porque por el lado positivo, si ellos obedecen la unión hasta que cada uno se interese y satisfaga las necesidades de sus amigos, pueden completamente observar la Torá y Mitzvot, llevando contento a su Creador. Y por el lado negativo vemos que si una parte de la nación no quiere mantener la unión y escoge hundirse en auto-amor, éstos causarán que el resto de la nación permanezca inmersa en su suciedad y bajeza sin poder jamás encontrar una salida.

18) Por lo tanto, el Taná (Rabí Shimon Bar Yojai) describía esa unión como dos tipos en un bote, cuando uno de ellos empezó a hacer un agujero en el bote. Su amigo le preguntó: “¿Por qué haces ese agujero?”, y este le contestó: “A ti que te importa, yo estoy agujerando debajo de mí, no de ti”, a lo que el otro le replicó: “¡Tonto, nos ahogaremos juntos!”

De esto aprendemos que debido a esos rebeldes que se hunden en auto-amor, por sus actos, se construye una pared de hierro que evita que los que observan la Torá desde el principio,  observen por completo la Torá y los Mitzvot en la medida de “ama a tu prójimo como a ti mismo”, la cual es la escalera para alcanzar adhesión con Él. Qué correctas fueron las palabras del proverbio que decía: “¡Tonto, nos ahogaremos juntos!”

19) Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimon, clarifica este concepto aun más allá, al decir que no es suficiente que todo Israel sea responsable los unos de los otros, sino que el mundo entero debe ser incluido en esa unión. En verdad no hay disputa aquí, porque todos estamos de acuerdo que para empezar, es suficiente comenzar con una nación para la observancia de la Torá y el inicio de la corrección del mundo, porque es imposible empezar con todas las naciones al mismo tiempo, como dijeron que el Señor fue a todas las naciones con la Torá y no quisieron recibirla, entendiéndose que estaban inmersos en auto-amor hasta el cuello, algunos con adulterio, algunos con robo y asesinato y así sucesivamente, hasta que fue imposible concebir en esos días tan siquiera pedirles el estar de acuerdo en retirarse del auto-amor.

Por lo tanto, el Creador no encontró a una nación o lengua que estuviera calificada para recibir la Torá, sino los hijos de Avraham, Itzjak y Ya’akov, cuya rectitud de sus padres se reflejó sobre ellos y como dijeron nuestros sabios: “Los padres observaban toda la Torá aun antes de que ésta fuera dada”, refiriéndose a que debido a la eminencia de sus almas y su adhesión con Él ellos tenían la habilidad de apegarse a los caminos del Señor, como es expresado en la espiritualidad de la Torá, sin necesitar primero la parte práctica de la Torá (que son refinamientos  físicos), la cual no tenían posibilidad de observar.

La eminencia mental de nuestros padres santos influenció a sus hijos y a los hijos de sus hijos de gran forma  y su bondad se reflejó  sobre esa generación, cuyos miembros todos aceptaron sobre sí mismos el trabajo sublime y todos y cada uno proclamaron claramente, “lo haremos y oiremos”. Debido a eso, nosotros fuimos escogidos y obligados a ser el pueblo escogido, una gente de virtud de entre todas las naciones. Porque solo los miembros de la nación israelita tomaron sobre ellos la responsabilidad y no así las otras naciones del mundo que no participaron.

Esa es la cruda realidad, ¿Cómo podría Rabí Elazar estar en desacuerdo con ella? 

20) Pero el fin de la corrección del mundo será poner a toda la gente del mundo bajo Su trabajo, como dice: “Y el Señor será el rey sobre toda la tierra: en ese día el Señor será uno, y su nombre uno” (Zacarías 14.9). Está dicho: “En ese día” y no antes. Y también dice: “…porque la Tierra estará llena de conocimiento del Señor (Isaías 11.9) y todas las naciones deberán seguirlo a Él “(Isaías 2.2).

Pero el rol de Israel hacia el mundo se asemeja al rol de nuestros santos padres hacia la nación israelita, refiriéndose justo a que debido a la bondad que  nuestros padres  reflejaron sobre nosotros y la ayuda para desarrollarnos y limpiarnos a nosotros mismos hasta que nos volvimos merecedores de recibir la Torá y si no hubiera sido por nuestros padres que observaron la Torá  antes de que ésta fuera dada, nosotros no seriamos mejor que cualquier otra nación.

Está también sobre la nación de Israel a través de la Torá y Mitzvot,  capacitarse a sí mismos y a toda la gente del mundo, para desarrollarse, de tal forma de que  puedan tomar sobre sí mismos ese sublime trabajo de amar al prójimo, lo cual es la escalera para alcanzar el propósito de la creación, que es la adhesión con Él.

De modo que todos y cada uno de los preceptos que un israelita cumpla para llevar contento a su Creador, y no por auto gratificación, ayudará a tal extremo con el   desarrollo de toda la gente del mundo, porque  no se hace todo de una sola vez, sino por un desarrollo gradual hasta que se alcanza una cantidad que pueda llevar a todo el mundo a la limpieza deseada. Eso es a lo que nuestros sabios llaman: cambiar el balance por virtud, refiriéndose a que el refinamiento requerido ha sido alcanzado y ellos comparaban éste a la acción de pesar en una báscula, donde el cambio del balance es el llegar al peso deseado.

21) Esas son las palabras de Rabí Elazar, hijo del Rabí Shimon, quien dijo que el mundo es juzgado por su mayoría, refiriéndose al rol de la nación de Israel para capacitar al mundo con un cierto refinamiento hasta que sean dignos de tomar sobre sí mismos Su trabajo, no menos que Israel cuando fue digno de recibir la Torá. Nuestros sabios comentaron sobre esto que ellos habían alcanzado la mayoría de sus virtudes al cambiar el balance lejos de la falta, la cual es el sucio auto-amor.

De seguro, si el lado de los buenos, el cual es el sublime apego de la bondad de amar al  prójimo, se eleva sobre el lado sucio de las faltas, serán calificados por el acuerdo y la decisión de “lo haremos y oiremos” como Israel lo dijo. Pero antes de eso, refiriéndose a que antes de que alcancen lo correcto, el auto-amor ciertamente evitara que ellos estén de acuerdo en tomar esa responsabilidad.

Nuestros sabios dijeron: “si él cumple un Mitzvá, él ha hecho a todo el mundo bueno”, refiriéndose a que él suma su partícula individual de Israel a la decisión general, como aquel que pesa semillas de sésamo y agrega una a una a la báscula, hasta que hay suficientes para cambiar el balance. Ciertamente cada uno toma parte en ese proceso de cambio, sin el cual este nunca se hubiera completado. Por lo tanto él habla sobre el acto de un individuo de Israel que hace a todo el mundo correcto. Por que cuando el cambio completo del mundo se haya dado, entonces todos y cada uno de los individuos habrán tomado parte en este, o jamás se hubiera completado. 

Así ustedes encuentran que Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimon no disputa las palabras de nuestros sabios, de que todos en Israel son responsables los unos por los otros, pero Rabí Elazar, el hijo de Rabí Shimon, habla de la corrección del mundo entero en el tiempo del fin de la corrección. Por el contrario nuestros sabios hablan del presente, donde solo Israel toma sobre sí mismo el peso de la Torá.

22) Eso es lo que Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimon  habla concerniente al verso: “Un pecador hará perder mucho bien”, porque ha sido ya demostrado (cap.20) que la impresión que viene a un hombre al trabajar con Mitzvot entre el hombre y Dios, es completamente la misma a la que obtiene del Mitzvot entre el hombre y su semejante.

Debido a que está obligado a cumplir todos los Mitzvot en Su nombre, sin ninguna esperanza de auto-amor, refiriéndose a que ni un destello o esperanza retornan a él  a través de sus problemas en la forma de recompensa, de honor, etc. En este punto exaltado de amor a Dios y el amor a su semejante se unen y se vuelven realmente uno.

De esto resulta que él hace un cierto grado de progreso en la escalera de amar a su prójimo en toda la gente del mundo, es debido a ese grado, que el individuo despertó en sus acciones, sean grandes o pequeñas, finalmente se une el futuro al cambiar el balance del mundo a la derecha, porque su contribución es adicionada al peso.

Y el que comete un pecado, que no pueda sobreponerse y conquistar su sucio auto-amor, que lo haga robar o hacer algo semejante lo cambia a él y al mundo entero a lo malo. Porque con la revelación de la suciedad del auto-amor, la baja naturaleza de la creación se refuerza y ahora él es encontrado substrayendo una cierta cantidad del lado bueno, muy parecido a una persona que retira de la báscula la semilla de sésamo que había puesto ahí, y que eleva el lado malo de la báscula en esa medida. De ahí tenemos que él regresa el mundo hacia atrás, como ellos dijeron que: “un pecador hará perder mucho bien”, por que debido a que  no pudo sobreponerse a su insignificante deseo, empuja la espiritualidad del mundo entero hacia atrás.

23) Con esas palabras nosotros entendemos claramente lo que se dijo con anterioridad, acerca de la Torá, que fue dada específicamente a la nación de Israel, porque es cierto e inequívoco que el propósito de la creación está en los hombros de toda la raza humana, sean negros, blancos o amarillos.

Pero, debido al descenso de la naturaleza humana al más bajo grado, que es el auto-amor que gobierna sobre toda la humanidad, no hubo forma de negociar con ellos y persuadirlos para que estuvieran de acuerdo de tomarla sobre ellos mismos, aun como una promesa vacía (salir del angosto mundo al amplio espacio del amor al prójimo), todos excepto la nación de Israel, por que ellos habían estado esclavizados en el reino salvaje de Egipto por cuatrocientos años terribles.

Nuestros sabios dijeron: “Como la sal endulza la carne, la agonía pule al hombre”, refiriéndose a que ellos llevaron el cuerpo a gran refinamiento, y en adición, el refinamiento de sus santos padres se reflejó sobre ellos, como algunos de los versos de la Torá lo testifican.

Debido a esos dos prólogos fueron calificados para ella, por lo cual son referidos en forma singular: “y ahí Israel acampó ante la montaña (Éxodo 19,2)” lo que nuestros sabios interpretan: como un hombre y un corazón. Eso es porque todas y cada una de las personas de la nación se separaron a sí mismas completamente del auto-amor y querían solo beneficiar a su amigo. Esto nos dice que todos los individuos en la nación han venido juntos y se han transformado en un hombre y un corazón, porque solo entonces estuvieron calificados para recibir la Torá.

24) La Torá fue dada solamente a la nación de Israel, porque era inconcebible que cualquier extranjero tomara parte en esto. Debido a eso la nación israelita ha sido construida como una especie de puerta de acceso por la cual las chispas de refinamiento deberán brillar sobre toda la raza humana.

Esas chispas se multiplicarán diariamente hasta que alcancen la cantidad deseada, o sea, hasta que ellos se desarrollen y lleguen a entender lo placentero y tranquilizante que se está en el corazón del amor al prójimo. Porque entonces ellos sabrán como cambiar el balance hacia lo correcto y se localizarán a sí mismos bajo esa carga, y lo incorrecto será erradicado del mundo.

25) Aun permanece la necesidad de completar lo que hemos dicho arriba acerca de la razón por lo cual la Torá no fue dada a nuestros padres, por que el precepto de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, el cual es el eje sobre el que giran los Mitzvot y para clarificar e interpretar esto, la misma no pudiera ser observada por un individuo sino solo a través del consenso de una nación completa.

Es por lo cual tomó hasta el éxodo de Egipto el ser merecedor de observar ésta, y entonces fueron cuestionados si todos y cada uno de la nación estaban dispuestos de tomar sobre sí mismo ese Mitzvá.

26) Solamente una vez que todos estuvieron de acuerdo, se les dio la Torá. No obstante, aun estamos por ver donde encontramos en la Torá que todos ellos accedieron a esto, antes de recibirla.

Tengamos en mente que esas cosas son evidentes para cualquier persona conocedora de la invitación que Dios envió a Israel a través de Moisés antes de la recepción de la Torá, como esta dice: “Ahora pues si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros seréis mi reino de sacerdotes, y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. Entonces vino Moisés y llamó a los ancianos del pueblo, y propuso en presencia de ellos todas estas palabras que el señor le había mandado. Y todo el pueblo respondió a una, y dijo: Todo lo que el Señor ha dicho haremos. Y Moisés refirió las palabras del pueblo al Señor” (Éxodo 19,5).

Esas  palabras no parecen concordar en su giro, porque el sentido común nos dice que si una persona pide a su amigo que le haga algún trabajo, y quiere que esté de acuerdo, debe darle a él un ejemplo del contenido del trabajo y cuanto pagará. Solo entonces podría su amigo decidir si toma o no este trabajo.

Pero aquí no encontramos ni un ejemplo del trabajo ni de su pago, porque Él dice: “si tú en verdad obedeces mi voz, y mantienes mi convenio”, y Él no interpreta la voz o nos dice de qué se trata el convenio. Luego añade: “entonces tú serás mi propio tesoro de entre todas las gentes: porque toda la tierra es mía”, pero no podemos ver de esas palabras si Él nos manda a trabajar para ser un remedio (Segulá significa remedio en Hebreo, y también virtuoso. Baal HaSulam usa ambos significados libremente) para todas las personas o si ésta también es una promesa para todos nosotros.

También debemos entender la conexión con las palabras: “porque toda la tierra es mía”. Todas las interpretaciones aquí tratan de corregir esta oración, y Even Ezra dice, en el nombre de Rav Marinos que la palabra “porque” significa “aunque”, él la interpreta como “entonces tú serás mi propio tesoro entre todas las gentes: aunque toda la tierra es mía”. Even Ezra  tiende a estar de acuerdo con esto, pero esa interpretación no coincide con nuestros sabios que dicen que “porque” sirve para cuatro significados: “o”, “no sea que”, “pero”, “eso”.

El agrega una quinta interpretación: “aunque”. Entonces, el escrito termina: “Tú serás para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”. Pero aquí también no es evidente del texto si éste es un precepto y uno debe profundizar en él, o una buena promesa. Las palabras “un reino de sacerdotes” no son repetidas y no son explicadas en ninguna parte en las Sagradas Escrituras. Y nosotros debemos enfocarnos principalmente en definir la diferencia entre “un reino de sacerdotes” y “una nación santa”. Porque el significado ordinario de sacerdocio es uno de santidad, y es obvio que un reino donde todos sean sacerdotes debe ser una nación santa, así es que las palabras “nación santa” parecen redundantes.

27) No obstante, por todas las interpretaciones que hemos hecho hasta ahora, aprendemos que el verdadero significado de esas palabras, deben  ser vistas en forma de negociación con una oferta y un consentimiento, lo cual significa que, Él realmente ofrece a ellos por medio de esas palabras la forma completa, el contenido del trabajo en la Torá y Mitzvot y la recompensa que lo sigue.

El trabajo en la Torá y Mitzvot está expresado en las palabras: “Y tú serás para Mí un reino de sacerdotes”, refiriéndose a que todos ustedes desde el más joven al más viejo, son como sacerdotes. Justo como ellos tienen posesiones en este mundo corpóreo, porque el Señor es su posesión, así toda la nación será organizada para que la tierra entera y todo en ella estén dedicada al Señor y ningún individuo en ella trabajará más que para observar los mandamientos de Dios y satisfacer las necesidades de su prójimo, así que ninguna persona nunca más necesitará preocuparse de sí mismo.

En esta forma, aun los trabajos mundanos como el cultivar, sembrar y semejantes, son como el trabajo del sacrificio que los sacerdotes cumplen en el Templo, y ¿Por qué necesitaría hacer el Mitzvá de hacer sacrificios para el Señor, si yo puedo observar el Mitzvá de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo?”. Lo que resulta que aquel que cultiva su campo para alimentar a su prójimo, es el mismo que aquel que hace sacrificio al Señor. Más allá, parece que el Mitzvá de “ama a tu prójimo como a ti mismo”, es más importante que aquel que hace el sacrificio.

En verdad, este no es el fin aun, porque toda la Torá y los Mitzvot fueron dados por el solo propósito de limpiar a Israel con ellos, lo que es la limpieza del cuerpo, después de lo cual él alcanzaría la verdadera recompensa que es la adhesión con Él, lo que es el propósito de la creación. Y esa recompensa es expresada en las palabras “una nación santa”, que a través de la adhesión con Él nosotros nos hemos santificado, como dice: “Tú serás santo porque Yo el Señor tu Dios soy Santo” (Levítico 19.2).

Y tú ves que las palabras “un reino de sacerdotes” expresan la forma completa del trabajo alrededor del eje de “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, refiriéndose a un reino que es todo sacerdotes que el Señor es su posesión, y que no tienen auto-posesión de las cosas mundanas. Nosotros debemos admitir que esta es la única definición a través de la cual podemos entender las palabras: “un reino de sacerdotes”. Porque tú no puedes interpretarla  con respecto a los sacrificios en el altar, porque no se pudiera haber dicho de toda la nación, ¿por quién hubieran hecho los sacrificios?

Y también respecto a los regalos del sacerdocio, ¿quiénes serían los que regalaban? Y también  respecto a la santidad de los sacerdotes ha sido dicho, “una nación santa”. Por lo tanto, esto ciertamente debe significar que no solo Dios  es su posesión, que ellos carecen de toda posesión material para sí mismos, refiriéndose al completo sentido de las palabras “ama a tu prójimo como a ti mismo”, lo cual cubre totalmente a toda la Torá. Y las palabras  “una nación santa” expresan la recompensa completa, que es la  adhesión.

28) Ahora nosotros entendemos completamente las palabras anteriores, porque Él dice: “Ahora, por lo tanto, si tú en verdad obedeces mi voz y mantienes mi convenio”, o sea hacer un convenio en lo que Yo te digo aquí, que tú serás un remedio, tú servirás como un remedio para mí y chispas de refinamiento y purificación del cuerpo pasarán a través de ti a todas las gentes y a todas las naciones del mundo. Porque las naciones del mundo aun no están listas para esto, y Yo necesito una nación que pueda comenzarlo y ser como un remedio para todas las otras naciones. Por lo tanto, Él termina: “Porque toda la tierra es mía”, o sea, que toda la gente de la tierra me pertenece y están destinadas a unirse a mí como tú lo haces.

Pero mientras ellos sean incapaces de cumplir ésta tarea, Yo necesito una gente virtuosa y si tú estás de acuerdo con esto, ser el remedio para todas las naciones, Yo mando que tú seas para mí un reino de sacerdotes que es el amor a tu prójimo en su forma final de “amar a tu prójimo como a ti mismo”. Y “una nación santa” es la recompensa en su forma final de adhesión con Él que incluye todas las recompensas que puedan ser concebidas.

Esto es como nuestros sabios interpretan el fin: “Estas son las palabras que tú debes decir a los hijos de Israel”, “Estas son las palabras”, no más y no menos. Porque, ¿cómo puedes decir que Moisés agregaría o substraería de las palabras del Señor, de lo que él tenía que estar prevenido? Semejante cosa no encontramos en toda la Torá, por el contrario, la Torá dice acerca de él: “Porque él es el más confiable en toda mi casa” (Números 12.7).

29) Ahora podemos entender completamente la última forma del trabajo, como fue explicado en las palabras “un reino de sacerdotes”, lo que es la definición final de “ama a tu prójimo como a ti mismo”, ya que esto fue concebido por Moisés para contenerse a sí mismo y rehusarse a mostrar el plan completo de todo el trabajo de una sola vez, no sea que Israel se  rehusara a desprenderse por sí mismos de las posesiones materiales y regalar su fortuna y bienes.

Esto es como escribió el RaMBaM, que a las mujeres y a los niños pequeños no se les debe decir del objeto del trabajo limpio, que no debe ser en orden de recibir recompensa y esperar hasta que ellos crezcan y se vuelvan más sabios y tengan el coraje de excluir eso. Por lo tanto, el Señor le advirtió de no hacer menos que ofrecerles la verdadera naturaleza del trabajo, como está expresado en las palabras “un reino de sacerdotes”.

Y respecto a la recompensa que está definida en las palabras “una nación santa”, ahí también Moisés pudo haber pensado ahondar más acerca de los placeres y la sublime sutilidad que viene con la adhesión y así persuadirlos a que aceptaran esto y se deshicieran a sí mismos de las posesiones de este mundo. Por lo tanto, a él se le advirtió no hablar de toda la recompensa que está incluida en las palabras “una nación santa”.

La razón para eso es que si él les hubiera dicho acerca de las cosas sorprendentes que son la esencia de la recompensa, ellos habrían aceptado Su trabajo en orden de alcanzar por sí mismos esa maravillosa recompensa y que sería considerado trabajar para sí mismos por amor propio.

De esta forma vemos que referente a la forma del trabajo que está expresado en las palabras “un reino de sacerdotes”, a él le dijeron “no menos”, y acerca de la medida de la recompensa, expresada en las palabras de “una nación santa”, le dijeron “no más”.

 

La Paz

La Paz

Un estudio empírico, científico sobre la necesidad del trabajo del Creador

 

"Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito yacerá, y el becerro y la cría del león estarán juntos; y un niño pequeño les conducirá. Y será en aquél día que el Señor engrandecerá Su mano por segunda vez para recuperar al remanente de su pueblo, el que quede de Ashur y de Mitzráim (Egipto), de Patrós, y de Kush, y de Elam, y de Shin'ar, y de Jamát, y de las islas del mar”(Isaías 11).

 

Rav Shimon Ben Jalafta dijo: "El Creador Bendito no encontró una vasija sosteniendo la bendición para Israel, sino la paz, como esta dicho: el Señor da la fuerza a su pueblo; el Señor bendice a su pueblo con la paz” (Tratado Okatzin).

 

Después de haber demostrado en artículos anteriores la forma general de Su trabajo, cuya esencia es sólo Su amor por otros, prácticamente decidida como "la concesión sobre otros“; es decir, que la manifestación real de Su amor es la concesión de calidad a otros. Por lo tanto esto debería ser determinado como la concesión sobre otros, mejor satisfecho para su contenido, apuntando para asegurarnos que no olvidamos el objetivo.

Ahora que tenemos por cierto el método de Su trabajo, allí todavía permanece para preguntarse si este trabajo es aceptable para nosotros por la fe sola, sin cualquier base científica, empírica, o si también tenemos una base empírica para ello, que es lo que quiero demostrar en este artículo. Pero, ¿primero debo demostrar el sujeto sí mismo a fondo; es decir, quién es que acepta nuestro trabajo?

Pero ya que no soy un entusiasta de la filosofía formativa, como tengo aversión a los estudios que están basados en la teoría, y es conocido que la mayor parte de mis contemporáneos están de acuerdo conmigo, ya que también somos experimentados con tales fundaciones y conocemos que son raquíticos, y cuando las bases se mueven, la construcción entera cae  abajo. Por lo tanto he venido aquí para hablar sólo del conocimiento empírico, que comienza del reconocimiento simple nadie discrepa con, por la confirmación analítica, hasta que nosotros lleguemos a la determinación del tema más alto. Y esto será probado sintéticamente viendo como confirman Su trabajo y reafirmado por el reconocimiento simple del aspecto práctico.

Las contradicciones en la Providencia

Cada persona con su cerebro derecho examina la realidad antes de él halle en ello dos contraposiciones completas. Ya que cuando uno examina la creación del aspecto de su realidad y su erección, hay mando evidente y afirmado de gran sabiduría y habilidad, tanto en cuanto a la formación de la realidad como al asegurar su existencia general.

Déjenos tomar como ejemplo la formación del hombre: es el amor y el placer de sus antepasados la primera razón, para realizar su deber. Y cuando la gota esencial es extraída del cerebro del padre, la providencia ha asegurado para ello con la gran sabiduría un lugar seguro que lo califica para recibir la vida. La Providencia también le da su pan de cada día en la cantidad exacta, y también ha preparado para ello una maravillosa fundación en la matriz de la madre para que ningún forastero pueda dañarlo.

Y esto tiende a cada una de sus necesidades como una nana entrenada quien no lo olvidaría ni un momento, hasta que él haya adquirido la fuerza bastante para salir en nuestro mundo, en el que la providencia de tiempo le presta solamente la bastante fuerza para romper las paredes que le rodean, y como un guerrero entrenado bien armado él rompe una apertura y sale al mundo. Entonces tampoco la providencia le abandona, y como una madre de cariño le trae gente cariñosa leal para que él pueda confiar en la llamada madre y padre, ayudarlo por los días de su debilidad hasta que él crezca y sea capaz de asegurarse. Y como el hombre es como los animales y plantas y objetos, todos están preocupados para sabiamente y con compasión asegurar la continuación de la especie.

Pero los que examinan la seguridad de existencia de aquella realidad claramente pueden ver desórdenes y grandes turbaciones, como si allí no hubiera ningún líder y ninguna providencia, y uno puede hacer como uno quiera, construyéndose sobre la ruina de otros, y el mal prospera y el honrado es pisoteado despiadadamente.

Tenga en cuenta, que esta contradicción es puesta ante los ojos de cada persona sensible y ha ocupado a la humanidad de sus tempranos días. Muchos métodos intentan explicar estas dos contraposiciones que parecen existir en la providencia y ocupar el mismo mundo.

El primer método: la naturaleza

Este método es antiguo, porque es evidente que estas dos contraposiciones no pueden ser reconciliadas, quien llegó a la asunción del Creador, quien creó todo esto, y quien mira vigorosamente sobre su realidad no sea que algo será extraído de ella, el cual es un estúpido e insensato ser.

Por lo tanto, aunque él creara esta realidad y la observara con sabiduría maravillosa, a pesar de que Él mismo no tiene ninguna mente de Sí mismo, y Él hace todo esto inconscientemente. Ya que si hubiera habido una mente y sentimiento en Él, seguramente no habría dejado tales males funcionando en el mundo, sin compasión para el atormentado. Por lo tanto ellos lo han llamado "la naturaleza"; es decir, un supervisor estúpido y despiadado. Por eso ellos creen que no hay nadie con quien estar enfadado, o a quien rezar a o ante quien justificarse.

El segundo método: dos autoridades

Los otros eran más inteligentes: ellos encontraron difícil de aceptar la asunción de la supervisión de la naturaleza porque vieron que la supervisión sobre la realidad, para asegurar su existencia, alcanza mucho más allá de la capacidad humana, y ellos no podían convenir que el supervisor mismo fuera estúpido, porque ¿Puede uno dar lo que no posee? ¿Un idiota puede dar clases de culto?

Y como puede usted decir sobre Él, quien realiza ante nosotros tales hechos astutos, que no sabe lo que  Él hace, que Él lo hace por casualidad, cuando es evidente que la posibilidad no puede organizar ningún hecho ordenado, mucho menos asegurar su existencia. Por esto llegaron a una segunda asunción: allí hay dos supervisores - uno crea y sostiene todo lo bueno y el otro crea y sostiene el mal. Y ellos enormemente han elaborado aquel método con signos y maravillas a lo largo de su camino.

El tercer Método: dioses múltiples

Este método nació del seno del método del segundo, porque ellos han separado y han dividido cada acto para sí; es decir, la fuerza, la riqueza, el control, la cólera, la belleza etcétera, y han designado a cada uno su propio supervisor. Y ellos han ampliado el sistema a voluntad.

El cuarto método: abandonado

Últimamente, cuando la gente se hizo sabia y vio el eslabón apretado entre todas las partes de la creación, ellos reconocieron que el concepto de dioses múltiples es completamente imposible, y así otra vez la pregunta de la contradicción en la creación surgió. De esto asumieron una asunción nueva: de verdad el supervisor está atento y preocupado, pero debido a Su exaltación más allá de la concepción, nuestro mundo no es considerado un grano de la arena, nada en Sus ojos. Y esto no le merece la pena para molestarse con nuestro negocio diminuto, porque nuestro sustento es tan desordenado y cada uno puede hacer como le place.

Junto a estos métodos, allí existieron los métodos religiosos que promueven la unidad Piadosa, pero este no es el lugar para examinarlos ya que quise sólo examinar los orígenes de los que el método ensuciado y sus perplejas asunciones fueron tomados y dado el control y ampliados en veces y sitios diferentes. Y encontramos que la base sobre la que todos estos métodos fueron construidos, es la contradicción entre las dos supervisiones que están perceptibles en nuestro mundo, que todos estos métodos ocurrieron sólo para reparare aquella gran rotura.

Pero todavía el mundo actúa como siempre hace, y no sólo aquella gran rotura no se repone, sino que se cultiva y se amplía ante nuestros propios ojos en un abismo terrible, sin la esperanza de ver una salida de ello. Y mirando todas aquellas tentativas que la humanidad ha usado durante varios miles de años en vano pregunto, si quizás nosotros no deberíamos pedir al supervisor reparar aquel abismo después de todo, porque quizás esta gran corrección está en nuestras propias manos.

Claramente, podemos ver todos que la especie humana debe conducir a una vida social; es decir, no puede existir y sostenerse sin la ayuda de otros. Por lo tanto imagínese un acontecimiento donde uno se retira de la sociedad a una posición solitaria y vive allí una vida de miseria y gran dolor debido a la inhabilidad de alguien de asegurar las necesidades de alguien. Uno no tendría ningún derecho de quejarse a la providencia del destino de alguien, y si una persona, se quejara y maldijera el destino amargo de alguien, uno sólo mostraría la insensatez de alguien. Esto es porque mientras la providencia ha preparado para él un lugar cómodo, deseable dentro de la sociedad uno no tendría ninguna justificación para retirarse de ello a una posición solitaria. Tal persona no debe ser compadecida ya que él va contra la naturaleza de creación y tiene la opción para vivir como la providencia lo ha ordenado. Por lo tanto él no debería ser compadecido. Aquella oración es convenida por toda la humanidad sin discusión.

Y puedo agregar y acentuar sobre una base religiosa y dar esta forma: ya que la providencia se extiende del Creador, quien indudablemente tiene un objetivo en Sus actos, como no hay ningún acto sin un objetivo, encontramos que quien rompe una ley de las leyes de naturaleza que Él ha impreso en nosotros, corrompe el objetivo útil.

Como el objetivo indudablemente es construido sobre todas las leyes de naturaleza, sin ninguna exclusión, tal como el trabajador inteligente no agregaría o restaría ni un fino pelo de lo que es necesario para lograr el objetivo. Así, quien cambia hasta una ley sola, daña y daña el objetivo útil que el Señor se ha puesto, será castigado en la naturaleza. Por lo tanto, las criaturas del Señor no deben compadecerle, porque este es el objetivo del Señor que él profana y corrompe. Esto, creo es la forma de la oración.

Y creo que no es una idea buena para alguien contradecir mis palabras, la forma que he dado a la oración, porque las palabras de la oración son una, porque es la diferencia si decimos que el supervisor es llamado naturaleza; es decir, estúpidos y sin objeto, o si decimos que el supervisor es sabio, maravilloso, sabiendo y sintiendo y tiene un objetivo en sus acciones.

Ya que al final convenimos que es sobre nosotros para observar los mandamientos de providencia; es decir, las leyes de naturaleza, y admitimos que quien rompe las leyes de providencia; es decir, las leyes de naturaleza debería ser castigado por la naturaleza y no debe ser compadecido. Así la naturaleza de la oración es uniforme y la única diferencia está en el motivo, el que ellos mantienen que esto es necesario y mantengo que esto es útil.

Y de ahora en adelante no tendré que usar ambas lenguas; es decir, la naturaleza y un supervisor, entre el cual, como he mostrado, no hay ninguna diferencia en cuanto a las siguiente leyes, esto es lo mejor para nosotros encontrar a mitad de camino y aceptar las palabras de los cabalistas, aquella Teva (naturaleza) tiene el mismo valor numérico (en hebreo) como la palabra Elohim (Dios),  es decir, ochenta y seis. Entonces seré capaz de llamar a las leyes de Dios, los mandamientos de naturaleza y viceversa, ya que ellos son lo mismo, y no tenemos que hablar de ellos como algo remoto.

Ahora es sumamente importante para nosotros observar los mandamientos de la naturaleza y conocer lo que exige de nosotros, no sea que despiadadamente nos castigara. Hemos dicho que la naturaleza obliga al hombre a conducirse  a una vida social y esto es simple. Pero tenemos que examinar los mandamientos que la naturaleza nos hace necesario a observar en este sentido; es decir, el aspecto de sociedad.

Cuando generalmente lo examinamos encontramos que hay sólo dos preceptos sociales para observar, el que pueden llamar "la recepción" "y la concesión"; es decir, cada miembro, en la naturaleza, debe recibir sus necesidades de la sociedad y debe beneficiar la sociedad por su trabajo para su bienestar. Y si él rompe uno de estos dos mandamientos despiadadamente será castigado.

En exceso, no tenemos que examinar en el mandamiento de recepción porque el castigo es realizado inmediatamente, que previene cualquier negligencia. Pero en otro mandamiento, el de concesión sobre la sociedad, no sólo el castigo no ocurre inmediatamente, sino que se da indirectamente. Por lo tanto este mandamiento correctamente no es observado.

Porque aquella humanidad es llevada en una confusión atroz y la lucha y el hambre y sus consecuencias no cesan en este día. Y la maravilla sobre ello es que aquella naturaleza, como un juez competente, nos castiga según nuestro desarrollo, ya que podemos ver que el grado en el que la humanidad se desarrolla, entonces aumente los dolores y tormentos que aseguran nuestra existencia.

Así tiene ante usted una base empírica, científica, que Su providencia ha mandado que nosotros observemos con toda nuestra fuerza el mandamiento de concesión sobre otros con la precisión completa, de tal modo que ningún miembro de nuestra sociedad trabajaría nada a menos que la medida tuviera que asegurar la felicidad de la sociedad y su éxito. Y mientras estamos ociosos en la realización de ello al máximo, la naturaleza no dejará de castigarnos y tomar su venganza.

Y además de los golpes que tomamos hoy, también debemos considerar la espada dibujada durante el futuro, y la conclusión justa debe ser dibujada, que finalmente la naturaleza nos derrotará y todos nos obligarán para unir las manos en el siguiente de los mandamientos con toda la medida requerida.

La prueba de su trabajo por experiencia

Pero quien desea criticar mis palabras todavía podría preguntar: aunque yo hasta entonces haya probado que hay que ayudar a otros, ¿dónde está la prueba que esto tiene que ser hecho en nombre del Señor?

De verdad la historia misma ha preocupado en nuestro favor y ha preparado para nosotros un hecho establecido que es suficiente para una apreciación plena de esta materia y de conclusiones inequívocas: alguien puede ver como una sociedad grande como el estado de Rusia, con cientos de millones de población, que tiene en su disposición más tierra que toda Europa, con una riqueza sin par en materias primas, que ya ha acordado vivir una vida comunal y prácticamente ha suprimido la propiedad privada totalmente, donde cada preocupación es sólo sobre el bienestar de sociedad, mientras aparentemente ha adquirido la medida llena de la virtud de concesión sobre otros en su esencia llena, por lo que la mente humana puede comprender.

Sin embargo, vaya y vea que ha pasado con ellos: en vez de elevarse y exceder los logros de los países capitalistas, ellos han deteriorado cada vez más abajo hasta que ellos no sólo no logran beneficiar las vidas de los trabajadores quien trabajan más difícil que en los países capitalistas, ellos hasta no pueden asegurar su pan de cada día y ropa. De verdad aquel hecho nos deja perplejo. Por la valoración de la riqueza de aquel país no debería haber llegado a tal estado.

Pero ellos han cometido sólo un pecado, por el que el Señor no les perdonará. Aquel pecado es que todo este trabajo precioso y exaltado, que es la concesión sobre otros, que ellos han comenzado a realizar necesidades de ser en nombre del Señor y no para la humanidad. Y porque ellos hacen su trabajo no en Su nombre, del punto de vista de la naturaleza ellos no tienen ningún derecho de existir. Como el intento y se imagina si cada persona en aquella sociedad fuera deseosa de observar la palabra de Dios al grado el que esto dice:"Y tú amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu fuerza” (Deuteronomio 6, 5), y en aquel grado cada uno se precipitaría para satisfacer las necesidades de su prójimo, tal como un empuje para satisfacer propias necesidades de alguien, como esto dice: "Ama a tu prójimo como a ti mismo".

Y si Dios mismo fuera el objetivo de cada hombre trabajando para el bienestar de sociedad; es decir, él esperaría lograr por esta adherencia de trabajo con Él, la fuente de toda la calidad y la verdad y lo agradable en el mundo, sin duda que dentro de unos años ellos se elevarían en la riqueza sobre todos los países del mundo reunido. Esto es porque entonces ellos serían capaces de utilizar las materias primas en su suelo rico y ellos serían un ejemplo para todos los países y serían considerados benditos por el Señor.

Pero cuando todo el trabajo de concesión está sólo  basado en el bien de sociedad, esto es una fundación raquítica de la verdad, porque ¿quién y obligaría al individuo a trabajar para la sociedad? En un principio seco, sin vida uno no puede esperar encontrar la motivación hasta para individuos desarrollados. ¿Dónde el trabajador o el granjero, encuentra suficiente motivación para seguir trabajando?

Ya que su pan de cada día no aumentará o se disminuirá debido a sus esfuerzos, cuando no hay ninguna recompensa o un objetivo. Esto es conocido por los investigadores de la naturaleza que uno no puede realizar ni el movimiento más ligero sin motivación; es decir, sin de ningún modo beneficiarse uno mismo.

Cuando, por ejemplo, se mueve la mano de alguien de la silla a la mesa es porque uno piensa que poniendo la mano de alguien sobre la mesa uno así recibirá  mayor placer. Si uno no pensara así, uno dejaría la mano de alguien sobre la silla para el resto de la vida sin moverla ni  una pulgada, aun menos mayores esfuerzos.

Y si usted dice que hay una solución, colocarlos en la supervisión para que quien está ocioso en su trabajo sea castigado según la negación de sueldo, preguntaré: realmente dígame de dónde estos supervisores mismos deberían tomar la motivación para el movimiento. Como soportar cierto lugar y que otros cuiden de él y su funcionamiento es también un gran esfuerzo, quizás mayor que el trabajo sí mismo. Por lo tanto es como si uno quisiera conectar una máquina sin abastecerla de combustible.

Por lo tanto, en la naturaleza son condenados, porque las leyes de naturaleza los castigarán porque son incapaces de adaptarse a la obediencia de sus mandamientos, el significado de esto es que realizan estos actos de concesión como el trabajo para el Señor, para atravesar el objetivo de creación que es la adherencia con Él. Esto fue explicado en el artículo Matán Torá (capítulo 6) que esta adherencia viene al trabajador en la medida de Su generosidad agradable y agradable, aumentando en la medida deseada para elevarse para conocer Su validez, desarrollando más y más lejos hasta que él logre la gran exageración, implícita en las palabras: "ningún ojo había visto, un Dios, aparte de ti” (Isaías 64.3).

E imagínese si el granjero y el trabajador vieran ante sus ojos que el objetivo para el que trabajaban por el bien de la sociedad, seguramente no necesitarían a ningún supervisor porque ya tendrían bastante motivación para un gran esfuerzo, bastante para levantar la sociedad a la felicidad última.

De verdad, entendiendo de este modo lleva gran cuidado y la práctica confiable, pero cada uno puede ver que sin ello ellos no tienen ningún derecho de existir en los ojos de la naturaleza obstinada, obstinada. Esto es lo que quise demostrar aquí.

Así he probado por la deducción empírica - de la historia práctica que se revela ante nuestros mismos ojos, que no hay ningún otro remedio para la humanidad, sino la aceptación del mandamiento de providencia, que es la concesión sobre otros para traer la alegría al Señor, en la medida de los dos versos: el primero es  "ama a tu vecino como a ti mismo", que es el atributo del trabajo en sí mismo; es decir, que la cantidad de trabajo para conceder en otros, para su felicidad, no debería ser menos que la medida impresa en el hombre para preocuparse por sus propias necesidades. Además, él debería poner las necesidades de su prójimo antes que las propias, como esto dice en el artículo Matán Torá (capítulo 4).

El otro es "y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu fuerza (Deuteronomio 6.5)", que es el objetivo que debe estar ante los ojos de todo el mundo trabajando por las necesidades del amigo de alguien, cuya instrucción es que él trabaja sólo para favorecer al Creador, hacer Su voluntad.

Y si usted desea escucharle dará de comer a la fruta de la tierra, para la pobreza y el tormento y la explotación no será más en la tierra, y la felicidad de cada uno y cada uno mismo se elevará cada vez más alto. Pero mientras usted rechaza asumirse el trabajo de Dios, entonces la naturaleza y sus leyes estarán de pie listos para tomar la venganza y esto no dejará hasta que esto nos derrote y aceptemos su autoridad en lo que ordena.

Ahora le he dado una investigación práctica científica, he examinado por el conocimiento experimental, en cuanto a la necesidad absoluta de toda la gente para asumirse el trabajo de Dios con todos sus corazones y con todas sus almas y con toda su fuerza.

Clarificación de la frase de la Mishná: "todo está en el depósito y una fortaleza se extiende sobre toda la vida"

Ahora que hemos aprendido todo lo anterior, podemos entender una frase confusa de la Mishná que dice así: "él (Rabí Akiva) diría: 'todo está en el depósito y una fortaleza se extiende sobre toda la vida. La tienda está abierta y el comerciante vende por el pago diferido, el libro está abierto y la mano escribe, y todo los que quieren tomar prestado puede venir y tomar prestado, y la vuelta de cobradores con regularidad y cada hombre de día reembolsa tanto a sabiendas como inconscientemente, y ellos tienen que confiar en que el juicio es verdadero y todo está listo para el banquete".

La rueda de transformación de la forma

Primero déjeme presentar la opinión de nuestros sabios sobre el encadenamiento de las generaciones del mundo, que aunque nosotros veamos los cuerpos cambiarse de una generación a la siguiente, esto es sólo en el caso de los cuerpos. Pero las almas, que son el corazón de la esencia del cuerpo, no se hacen ausentes por la transitoriedad, sino que van de cuerpo a cuerpo, de generación en generación. Las mismas almas que estaban en el momento de la gran inundación durante el tiempo de Babilonia y durante el exilio en Egipto, etcétera, hasta esta generación y hasta el final de la corrección.

Porque en nuestro mundo no hay ningún alma nueva aunque los cuerpos sean nuevos, sino sólo una cierta cantidad de almas que encarnan sobre la rueda de transformación de la forma, porque ellos se visten cada vez en un cuerpo nuevo y una generación nueva.

Por lo tanto, respecto a las almas, todas las generaciones desde el principio de la Creación al final de la corrección es como una generación que ha ampliado su vida más de varios miles de años hasta que se desarrollara y se hubiera corregido como debería ser. Y el hecho que uno ha cambiado su cuerpo varios miles de veces es completamente irrelevante, porque el corazón esencial del cuerpo, el que llaman el alma, no sufrió en absoluto por estos cambios.

Y hay mucha evidencia que indica, es el secreto de la reencarnación de las almas. A quienes creen que es exagerado debido a su falta de conocimiento en esta sabiduría, vale la pena decir que la reencarnación ocurre en todos los objetos de la realidad tangible, que cada objeto, de su propio modo, vive una vida eterna.

Y aunque nuestros sentidos nos dicen que todo es transitorio, es sólo como parece. Pero de hecho, las encarnaciones, son el resultado de que el alma no descansa ni un momento, sino encarna sobre la rueda de transformación de la forma que no pierde nada de su esencia sobre su camino, como los físicos han mostrado.

Y ahora venimos para clarificar las palabras: "todo está en el depósito". Esto ha sido comparado con alguien que presta dinero a su amigo para hacerle un favor. Y para asegurarse que no pierde su dinero se lo da bajo fianza y así él se libera de cualquier incertidumbre. Lo mismo se aplica a la Creación del mundo y su existencia, en la que Dios se ha dispuesto trabajar con el hombre, y finalmente, el beneficio por ello es el objetivo exaltado de adherencia con Él, tal como se dice en Matán Torá (capítulo 6). Por lo tanto, hay que preguntarse: ¿quien hará a la humanidad observar su trabajo hasta que ellos finalmente vengan a este final exaltado?

Sobre ello, Rabí Akiva nos dice - "todo está en el depósito"; es decir, todo lo que Dios dejó en el negocio de creación y dio a la gente, él no se lo dio licenciosamente, sino que se aseguró con la fianza. Y usted debería preguntarse ¿qué  fianza?

Él responde a esto diciendo: "y una fortaleza se extiende sobre toda la vida"; es decir, que Dios ha hecho un acto inteligente y ha extendido una maravillosa fortaleza sobre toda la humanidad, de la que nadie se escapará, pero cada uno debe ser cogido en aquella fortaleza y necesariamente aceptar Su trabajo, hasta que ellos logren su objetivo sublime. Esta es la fianza que Dios se aseguró que ningún daño viene al hecho de creación.

Y después de esto él lo interpreta detalladamente y dice "la tienda está abierta"; es decir, aunque este mundo parezca ser una tienda abierta sin un dueño para que alguien pueda venir y tomar lo que guste, el Rabí Akiva nos advierte sobre el comerciante que vende por el pago diferido. Esto significa que aunque usted no pueda ver a ningún comerciante aquí, debe saber que, de hecho, hay una razón por la que él no le cobra enseguida: porque él se lo vende por pago diferido.

Y usted debería decir: ¿cómo sabe de mi deuda? A esto él contesta -"el libro está abierto y la mano escribe". El significado es el de un libro en el que cada acto está escrito, y el objetivo gira alrededor de la ley de desarrollo que Dios ha determinado para la humanidad, la cual constantemente nos empuja hacia delante.

Esto significa que las conductas corruptas en la humanidad generan situaciones buenas, y cada situación buena es el fruto del trabajo en la situación mala que lo precedió. De verdad, estos valores de lo bueno y lo malo no definen a la situación en sí misma, sino el objetivo general, que cada situación que trae a la humanidad más cerca del objetivo lo llaman bien y el que la hace distanciarse lo llaman mal.

Bajo ese parámetro sólo "la ley de desarrollo" construye. Que la corrupción y el mal que toma la forma en una situación sean considerados la causa y el generador de la situación buena, en un camino en el que cada situación dura solamente el  tiempo suficiente para cultivarse el mal en él hasta tal punto que el público no puede llevarlo más, en el que el tiempo esto debe unirse contra ello y destruirlo y encontrar mejor uno para la corrección de aquella generación.

Y la situación nueva también dura así mucho tiempo como las chispas del mal que en él maduran y la subida a un nivel en el que ellos pueden ser tolerados, en el que el tiempo debe ser destruido y uno más cómodo es construido en su lugar. Y entonces las situaciones siguen una a una y grado a grado hasta que ellos vengan a una situación tan corregida donde no habrá ninguna chispa de mal.

Y usted encuentra que las semillas de las que cultivan las situaciones buenas son nada más que los actos corrompidos mismos; es decir, que cada mal expuesto que viene de las manos del mal en la generación, la juntura de la mano y acumularse a una gran suma, hasta que el público más pueda llevarlo. Entonces ellos le hacen frente a y lo arruinan y crean una situación más deseable. Así usted ve que cada mal específico se ha condicionado a la fuerza motriz por la que la situación buena se desarrollará.

Aquellas son las palabras de Rabí Akiva, "el libro está abierto y la mano escribe", porque cualquier situación en la que cualquier generación es colocada, se parece a un libro. Y todos los malos hacedores se parecen a manos de escritura, porque cada mal es tallado y escrito en el libro hasta que ellos lleguen a una cantidad que el público no puede llevar más, en el que el tiempo arruina la mala situación y organiza uno más deseable. Así todo y cada acto es considerado para y escrito en el libro; es decir, en la situación.

Y él dice "todo los que quieren tomar prestado pueden venir y tomar prestado"; es decir, quien cree que este mundo no se parece a una tienda abierta sin un dueño, sino que hay un comerciante quien exige el precio derecho para la mercancía,  es decir, esto él trabajará con su trabajo durante el tiempo en el que él vive por aquella tienda en una manera que está seguro traerle al objetivo de creación como Él complace.

Tal persona es considerada como quien quiere tomar prestado; es decir, hasta antes de que él alcance su mano para tomar de este mundo, que es la tienda, él así toma un préstamo para pagar el precio; es decir, él asume para trabajar y alcanzar Su objetivo durante el tiempo en que él vive de la tienda, en un camino el que él promete pagar su deuda por llegando al objetivo deseado. Por lo tanto él es considerado como quien desea tomar prestado; es decir, él promete devolver la deuda.

Y Rabí Akiva imagina dos clases de personas: el primer tipo es el de la "tienda abierta". Ellos consideran este mundo como una tienda abierta sin un comerciante. Sobre ellos él dice  "el libro está abierto y la mano escribe"; es decir, aunque ellos no puedan ver que hay una cuenta, sus actos son escritos en el libro, que está hecho según la ley de desarrollo impresa en la creación contra la voluntad de la humanidad, que las acciones del mal de ellos mismos instigan las acciones buenas, como hemos mostrado antes.

Llaman el segundo tipo de personas los que "quieren tomar prestado", que tenga al comerciante una cuenta y cuando ellos toman de la tienda lo toman como un préstamo. Ellos prometen pagar al comerciante el precio deseado; es decir, lograr por ello el objetivo. Sobre ellos él dice: "los que quieren tomar prestado pueden venir y tomar prestado".

Y si usted dice: ¿cuál es la diferencia entre el primer objetivo, que les viene de la ley de desarrollo, y el otro objetivo que les viene por la esclavitud a su trabajo?, ¿no son iguales en el logro del objetivo? Y él dice más lejos: "y la vuelta de cobradores con regularidad y cada hombre de día reembolsa tanto a sabiendas como inconscientemente"; es decir, es verdad que ambos pagan su parte de la deuda diariamente.

Y tal como las fuerzas virtuosas que surgen por tratar con Su trabajo son consideradas los cobradores leales, quien recogen su deuda en partes cada día, hasta que esto sea completamente pagado, ya sea las fuerzas poderosas impresas en la ley de desarrollo considerado como los cobradores quienes recogen su deuda en partes diariamente, hasta que sea pagado por completo, como ellos dicen "y la vuelta de cobradores con regularidad y cada hombre de día reembolsa".

De verdad hay una gran diferencia y una gran distancia entre ellos; es decir, "a sabiendas e inconscientemente". La primera deuda, que es recogida inconscientemente por los cobradores de desarrollo, paga su deuda inconscientemente, pero las olas tempestuosas de viento de chorro de desarrollo les encuentran por casualidad y los empujan, obligándoles a dar un paso adelante.

Así su deuda es recogida contra su voluntad y en el gran dolor por los descubrimientos de las malas fuerzas que los empujan. La segunda clase, sin embargo, paga su deuda, que es el logro del objetivo a sabiendas, de su propio acuerdo, repitiendo después de los actos virtuosos que apresuran el desarrollo del sentido de reconocimiento del mal. Por aquel trabajo ellos tienen un beneficio doble:

El primero es que las fuerzas que aparecen de Su trabajo son puestas ante ellos como una fuerza magnética que tira, que les persigue en su propia voluntad en el espíritu de amor. De más está decir que son libres de cualquier clase de sufrimiento del que la primera clase sufrirá.

La segunda ventaja es que ellos apresuran su logro del objetivo deseado, ya que ellos son los honrados y profetas que logran el objetivo en cada generación, como esto es explicado en el artículo “La Esencia de Cabalá”,  del artículo “Alrededor de lo que gira esta sabiduría”.

Así usted ve que hay una gran distancia entre los que pagan a sabiendas y los que pagan inconscientemente, como la supremacía de la Luz de placer y el placer sobre la oscuridad de dolor y la agonía. Y él dice más adelante: "y ellos tienen que confiar en que el juicio es verdadero"; es decir, a los que pagan a sabiendas y de buen grado él promete que "tienen que confiar", hay gran fuerza en Su trabajo para traerles al objetivo sublime y esto se lo merece para aprovecharles bajo Su carga.

Y de los que pagan inconscientemente él dice: "Y el juicio es verdadero". Aparentemente hay que preguntarse por qué la providencia deja a aquellas corrupciones y que las agonías existan en el mundo y deja a la humanidad en ellas despiadadamente.

Sobre esto él dice que el juicio es "un juicio verdadero" porque "todo está listo para el banquete"; es decir, para el objetivo verdadero. Y el placer sublime que es destinado para surgir con la revelación de Su objetivo en la creación, que todo el problema y el trabajo duro y la angustia que nos acontece por el tiempo, se parece a un anfitrión, quien enormemente se preocupa para preparar un gran banquete para los invitados. Y el objetivo previsto que finalmente debe ser revelado, se parece a un banquete cuyos invitados atienden con el gran placer. Por lo tanto él dice "y el juicio es verdadero y todo está listo para el banquete".

Usted encontrará en Bereshit Rabba sobre la creación de Hombre: los ángeles preguntaron: "¿qué es el hombre, para que lo recuerdes y el hijo del hombre para que Tú lo visites?” (Salmos 8.5); es decir, "¿para qué necesitas este problema?" Él les dice, ¿Por qué fueron creadas Tzoná y Alafim? Hay un proverbio sobre un rey quien tenía una torre llena de bienes, pero ningún invitado. ¿Qué placer obtenía entonces de su torre llena? Ellos le dijeron: Señor del mundo, el Señor nuestro maestro, que grande es Su nombre en toda la tierra, que hace lo que Le complace.

Es decir, los ángeles vieron el dolor y la agonía que debía acontecer a la humanidad y se preguntaron ¿para qué necesitas este problema? Y el Señor les contestó, de verdad él tiene una torre llena de bienes, pero sólo invita a esta humanidad a ella. Y desde luego que los ángeles sopesaron en sus mentes los placeres de aquella torre que espera a sus invitados contra la agonía y el problema que esperan a la humanidad, y cuando ellos vieron que le valía la pena a la humanidad sufrir por el bien que les espera, ellos convinieron en la creación del hombre, tal como el Rabí Akiva dijo: "y el juicio es verdadero y todo está listo para el banquete", así desde el principio de la creación toda la gente tiene reservas y el pensamiento de que el Creador es exige venir al banquete, o a sabiendas o inconscientemente.

Y ahora usted verá la verdad en las palabras del profeta: "el lobo morará con el cordero, y el leopardo descansará con el niño” (Isaías 11.6). Y él razona que "la tierra estará llena del conocimiento del Señor, como las aguas cubren el mar (Isaías 11.9)". Así nosotros vemos que el profeta condiciona la paz en el mundo entero con el relleno del mundo entero con el conocimiento de Dios, tal como hemos dicho que la resistencia resistente, egoísta entre la gente, con la deterioración en las relaciones internacionales, todo esto no cesará del mundo por ningún consejo humano en ningunas condiciones.

Nuestros ojos pueden ver como la pobre enferma se vuelve en un dolor terrible, y la humanidad ya se ha lanzado al derecho extremo como con Alemania o al extremo izquierdo, como con Rusia, y no sólo ellos no alivian el dolor, sino que ellos han empeorado la enfermedad y la agonía y la subida de voces hasta el cielo como sabemos.

Por lo tanto ellos no tienen ningún consejo, sino venir a la aceptación de Su carga; es decir, ellos apuntan sus actos a la voluntad del Señor y a Su objetivo, como Él había planeado antes de la creación. Y cuando ellos hacen esto, es fácil ver que con Su trabajo toda la envidia y el odio serán suprimidos de la humanidad como he mostrado hasta ahora, porque entonces todos los miembros de humanidad se unirán en un cuerpo con un corazón lleno del conocimiento del Señor. Así, la paz mundial y el conocimiento de Dios son la cosa misma.

Inmediatamente después de esto el profeta dice: "y llegará el día, en el que el Señor pondrá su mano otra vez para recuperar al remanente de su gente etc. y recogerá al dispersado de Yahudá de las cuatro esquinas de la tierra” (Isaías 11-12). Aprendemos que la paz mundial viene antes de la reunión de la Diáspora.

Ahora usted puede entender las palabras de nuestros sabios: "el Creador no encontró una vasija sosteniendo la bendición para Israel, sino la paz sola", como esto dice: "el Señor dará la fuerza a su gente, el Señor bendecirá a su gente con la paz” (Salmos 29.11). Y aparentemente habría que preguntarse por las palabras "una vasija para sostener la bendición para Israel", ¿qué concluye uno de estas palabras?

Pero estas palabras se hacen claras a ellos como la profecía de Isaías de que la paz mundial debe venir antes de la reunión de la Diáspora. Es por eso que esto dice "el Señor dará la fuerza a su gente” (Salmos 29.11), que en el futuro, cuando el Señor dé Su fuerza a la gente; es decir, la resurrección eterna, entonces "el Señor bendecirá a su gente con la paz” (Salmos 29.11). Esto significa que Él primero bendecirá a Su gente - Israel - con la paz en el mundo entero, y luego Él "pondrá su mano otra vez para recuperar el remanente de su gente” (Isaías 11.11).

Nuestros sabios dijeron sobre la razón de las palabras - por lo tanto la bendición de la paz del mundo entero precede a la fuerza; es decir, el rescate, porque "Dios no encontró una vasija para sostener la bendición para Israel, sino la paz". Es decir, mientras el amor propio y el egoísmo existan entre las naciones, Israel tampoco será capaz de adorar al Señor en la pureza, como la concesión, como dice en la explicación de las palabras "y usted será para mí un reino de sacerdotes (Éxodo 19.6)" en el artículo “La Promesa”. Nosotros vemos esto de la experiencia, porque la venida a la Tierra y el edificio del Templo no podrían persistir y recibir la bendición que Dios ha jurado a nuestros padres.

Y es que ellos dijeron: "Dios no encontró una vasija para sostener la bendición"; es decir, hasta entonces Israel no tenía una vasija para sostener la bendición de los padres. Por lo tanto el juramento por el que podemos heredar la tierra para toda la eternidad aun no ha sido realizado, porque la paz mundial es la vasija exclusiva que nos permite recibir la bendición de los padres, como se dice en la profecía de Isaías.

 

 

El mensaje que está en Matán Torá

El Mensaje que está en Matán Torá

En los tres ensayos: “Matán Torá” (La Entrega de la Torá), “HaArvut” (La Garantía Mutua) y “HaShalom” (La Paz), Baal HaSulam nos enseña la necesidad de una gran sociedad para alcanzar el propósito de la Creación. Demuestra por qué una sola persona no puede alcanzar su meta sin el resto de la gente en el mundo, y que sólo por medio de la combinación correcta entre la unidad social y el trabajo de Dios, todas las personas merecerán la paz, la prosperidad y la revelación del potencial humano.

En “Matán Torá”, Ítem 14, Baal HaSulam escribe explícitamente que la parte de la Torá que trata de la relación entre el hombre y su amigo, es la más apta para conducir al hombre a la meta deseada. Al final del ensayo enfatiza y amplía aun más el significado de la conexión recíproca a nivel de una nación entera cuando dice: “Hemos demostrado que cada una de las 613 Mitzvot en la Torá giran en torno de la única Mitzvá: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’[1]”. Él también dice que este punto no es factible salvo cuando es llevado a cabo por una nación entera, cada uno de cuyos miembros ya esté listo y dispuesto para ello.

En el ensayo “HaArvut”, en el Ítem 20, Baal HaSulam explica que el final de la corrección del mundo sucederá cuando todas las personas en el mundo se unan en Su trabajo. Pero los primeros en entrar al trabajo de Dios, y en dirigir al mundo entero detrás de ellos, no serán otros sino, los niños de Israel. “El rol de ‘Israel’ con respecto al resto del mundo es similar al rol de los Santos Patriarcas con respecto a la nación israelí… Además, la nación israelí debe… prepararse a sí misma y al resto de las personas del mundo para que desarrollen hasta que asuman esta sublime tarea de amor al prójimo, que es la escalera hacia la realización del propósito de la creación… de manera que cada Mitzvá que realiza cada individuo de Israel, la realiza para causarle alegría a su Creador, y no por ninguna otra recompensa o amor propio, e, impacta en cierta medida a la evolución del resto de las personas del mundo”.

Más adelante en el ensayo (Ítem 28), Baal HaSulam  define el rol de los niños de Israel como “aquéllos que deberán ser el remedio a través del cual las chispas de pureza y de limpieza del cuerpo pasarán hasta todas las naciones del mundo”. Esto se debe a que el resto de las naciones del mundo no están aun de ninguna manera preparadas para ello, y el Creador de todos modos necesita una nación que empiece el trabajo ahora. Por eso, Israel será elegido entre todas las naciones.

Todas las naciones del mundo Me pertenecen, como vosotros Me pertenecéis a Mí, y su destino es adherirse a Mi Pero ahora, mientras (las naciones del mudo) son aun incapaces de realizar este trabajo, necesitaré un pueblo virtuoso, y si vosotros accedéis a ser mi pueblo elegido; es decir, para ser el remedio para todos los pueblos, entonces les mando que sean para Mí un reino de sacerdotes, que es la forma última del amor al prójimo: “amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

En el ensayo “La Paz”, Baal HaSulam nos enseña la verdadera razón del sufrimiento y de las tribulaciones de la gente en general y de la gente de Israel en particular. Él escribe que la dura y egoísta oposición entre el hombre y su prójimo, que causa la tensión en las relaciones entre los miembros de la nación, no cesará con ayuda de ninguna táctica humana, ya que nuestros ojos ven como el pobre enfermo se revuelca de dolor por causa de sus carencias humanas, hasta el punto que la humanidad ya se ha volcado hacia la extrema derecha, como en el caso de Alemania, o hacia la extrema izquierda, como en el caso de Rusia. Y no sólo que no han aliviado la situación, sino que únicamente han agravado el dolor. Y los llantos se han elevado hasta los cielos, como todos sabemos.

Desde aquí, Baal HaSulam nos conduce a la conclusión inevitable de que la gente no tendrá otra opción más que aceptar Su carga, conocer al Creador, y enfocar sus acciones hacia el deleite del Creador y hacia Su meta, como Él lo había planeado previo a la Creación. Y cuando hagan esto, la conclusión será evidente: que conjuntamente con servir al Creador, el recuerdo de su envidia u odio se desvanecerán de la humanidad, ya que entonces todos los miembros de la humanidad se unirán en un solo cuerpo y un corazón, llenos del conocimiento de Dios. Así, resulta que la paz mundial y el conocimiento de Dios son una y la misma cosa.

Para resumir sus palabras en los tres ensayos, podemos resaltar un número de distintos mensajes definitivos y claros:

  1. El propósito de la Creación entera es que todas las criaturas logren adherirse a su Creador. De esta manera lograrán el placer infinito y la plenitud como fruto de su propio esfuerzo.
  2. Es posible alcanzar esta meta sólo mediante la realización de la ley de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
  3. Esta regla será realizada gradualmente, comenzando por la unidad de unas pocas personas, a través de un grupo en creciente aumento, hasta alcanzar una nación entera, que a través del mensaje en Matán Torá, arrastrará a todas las naciones del mundo hacia el trabajo de Dios y hacia el amor del hombre.
  4. La primera nación que deberá efectuar su rol de revelar esta idea es la nación israelí.
  5. El Pueblo de Israel servirá de ejemplo para todas las naciones, y las dirigirá hacia el mismo entendimiento.
  6. Cualquier individuo, grupo o nación que rehúse seguir este camino, se infligirá terribles sufrimientos a sí mismo; sufrimientos que finalmente los enderezarán de regreso hacia el camino correcto, hasta el final de la corrección.
  7. Cualquier individuo, grupo o nación que se dedique a alcanzar esta meta, afectará y acelerará el proceso entero, y será recompensado con la completitud añorada.

Los siguientes principios son los que guían al grupo de cabalistas, “Bnei Baruj”:

Los miembros de este grupo llevan una vida de participación y de unidad en el día a día, estudiando los textos de los grandes cabalistas que han implementado estos principios, y enseñando lo que han aprendido al resto de Israel y el mundo. Lo hacen a través de muchos grupos de estudio que están en actividad durante todo el año, la difusión de libros de cabalistas, y a través de clases de Cabalá en directo y clases de Cabalá archivadas, a través de Internet, y de la TV. Su sitio de Internet www.kabbalah.info , es el sitio de Cabalá más frecuentado en la red, y a la fecha cuenta con material en treinta y dos idiomas. Existen también periódicos y revistas de Cabalá que se publican mensualmente en ocho idiomas diferentes.

El principal objetivo de Bnei Baruj consiste en presentar el complejo material cabalístico en términos simples, para que cada persona que esté buscando el propósito de su vida pueda relacionarse con los mismos. Además, al seguir las enseñanzas de Baal HaSulam, Bnei Baruj busca por todos los medios disponibles enseñarle a toda la gente de Israel cuál es su rol histórico.

Bnei Baruj transmite el único mensaje que puede prevenir el sufrimiento, el dolor y la guerra: el mensaje llamado “No existe nadie más aparte de Él”.

Queda claro a los miembros de Bnei Baruj, que la situación política, económica y global depende enteramente de que se enseñe este sencillo mensaje. La única razón de ser del sufrimiento en el mundo consiste en causar la evolución del hombre y en enseñarle a dirigirse hacia el Creador y a contactarlo. Los varios intentos de evitar esta misión de guiar al mundo hacia esta conclusión, infligirán tremendos sufrimientos a los judíos.

Es así, porque la evolución humana es obligatoria. No puede ser detenida. Todo lo que podemos hacer es comprender el mensaje y apresurar su revelación. Lamentablemente, la historia sangrienta del Pueblo de Israel nos enseña hacia dónde nos dirige el obstinado rechazo de realizar esta misión.

Lo único que debemos tener en cuenta es que sólo existe una causa en toda la realidad. Esta causa nos es revelada de varias maneras diferentes: Afuera y adentro de nosotros. Nos contacta a través de nuestros sentimientos, pensamientos, deseos y acciones, y es revelada de la misma forma al resto de las personas en el mundo. Es importante recordar que sólo con su ayuda podremos llevar a cabo la regla de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Todo esto puede ser alcanzado solamente por medio de un cambio en nuestra actitud frente a la realidad. No hay ninguna necesidad de realizar ningún tipo de cambio externo.

Si logramos enseñar a cuantas personas sea posible a relacionarse con la vida de esta manera, rápidamente nos encontraremos en un mundo mucho más tranquilo y pacífico. La profunda conexión con el Creador causará que cada uno de nosotros entienda el propósito de nuestras vidas, la raíz de nuestras almas, y cómo podemos obtener disfrute ilimitado. Al lograr esto estaremos alcanzando el propósito de la Creación y recibiremos todo el deleite y el placer que ha sido preparado para cada uno de nosotros.



[1] El original dice “Ama a tu amigo”.

 

Cabalá para el Estudiante, capítulo XLI

EL Mensaje que está en Matán Torá

En los tres ensayos: “Matán Torá” (La Entrega de la Torá), “HaArvut” (La Garantía Mutua) y “HaShalom” (La Paz), Baal HaSulam nos enseña la necesidad de una gran sociedad para alcanzar el propósito de la Creación. Demuestra por qué una sola persona no puede alcanzar su meta sin el resto de la gente en el mundo, y que sólo por medio de la combinación correcta entre la unidad social y el trabajo de Dios, todas las personas merecerán la paz, la prosperidad y la revelación del potencial humano.

En “Matán Torá”, Ítem 14, Baal HaSulam escribe explícitamente que la parte de la Torá que trata de la relación entre el hombre y su amigo, es la más apta para conducir al hombre a la meta deseada. Al final del ensayo enfatiza y amplía aun más el significado de la conexión recíproca a nivel de una nación entera cuando dice: “Hemos demostrado que cada una de las 613 Mitzvot en la Torá giran en torno de la única Mitzvá: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’[1]”. Él también dice que este punto no es factible salvo cuando es llevado a cabo por una nación entera, cada uno de cuyos miembros ya esté listo y dispuesto para ello.

En el ensayo “HaArvut”, en el Ítem 20, Baal HaSulam explica que el final de la corrección del mundo sucederá cuando todas las personas en el mundo se unan en Su trabajo. Pero los primeros en entrar al trabajo de Dios, y en dirigir al mundo entero detrás de ellos, no serán otros sino, los niños de Israel. “El rol de ‘Israel’ con respecto al resto del mundo es similar al rol de los Santos Patriarcas con respecto a la nación israelí… Además, la nación israelí debe… prepararse a sí misma y al resto de las personas del mundo para que desarrollen hasta que asuman esta sublime tarea de amor al prójimo, que es la escalera hacia la realización del propósito de la creación… de manera que cada Mitzvá que realiza cada individuo de Israel, la realiza para causarle alegría a su Creador, y no por ninguna otra recompensa o amor propio, e, impacta en cierta medida a la evolución del resto de las personas del mundo”.

Más adelante en el ensayo (Ítem 28), Baal HaSulam define el rol de los niños de Israel como “aquéllos que deberán ser el remedio a través del cual las chispas de pureza y de limpieza del cuerpo pasarán hasta todas las naciones del mundo”. Esto se debe a que el resto de las naciones del mundo no están aun de ninguna manera preparadas para ello, y el Creador de todos modos necesita una nación que empiece el trabajo ahora. Por eso, Israel será elegido entre todas las naciones.

Todas las naciones del mundo Me pertenecen, como vosotros Me pertenecéis a Mí, y su destino es adherirse a Mi Pero ahora, mientras (las naciones del mudo) son aun incapaces de realizar este trabajo, necesitaré un pueblo virtuoso, y si vosotros accedéis a ser mi pueblo elegido; es decir, para ser el remedio para todos los pueblos, entonces les mando que sean para Mí un reino de sacerdotes, que es la forma última del amor al prójimo: “amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

En el ensayo “La Paz”, Baal HaSulam nos enseña la verdadera razón del sufrimiento y de las tribulaciones de la gente en general y de la gente de Israel en particular. Él escribe que la dura y egoísta oposición entre el hombre y su prójimo, que causa la tensión en las relaciones entre los miembros de la nación, no cesará con ayuda de ninguna táctica humana, ya que nuestros ojos ven como el pobre enfermo se revuelca de dolor por causa de sus carencias humanas, hasta el punto que la humanidad ya se ha volcado hacia la extrema derecha, como en el caso de Alemania, o hacia la extrema izquierda, como en el caso de Rusia. Y no sólo que no han aliviado la situación, sino que únicamente han agravado el dolor. Y los llantos se han elevado hasta los cielos, como todos sabemos.

Desde aquí, Baal HaSulam nos conduce a la conclusión inevitable de que la gente no tendrá otra opción más que aceptar Su carga, conocer al Creador, y enfocar sus acciones hacia el deleite del Creador y hacia Su meta, como Él lo había planeado previo a la Creación. Y cuando hagan esto, la conclusión será evidente: que conjuntamente con servir al Creador, el recuerdo de su envidia u odio se desvanecerán de la humanidad, ya que entonces todos los miembros de la humanidad se unirán en un solo cuerpo y un corazón, llenos del conocimiento de Dios. Así, resulta que la paz mundial y el conocimiento de Dios son una y la misma cosa.

Para resumir sus palabras en los tres ensayos, podemos resaltar un número de distintos mensajes definitivos y claros:

  1. El propósito de la Creación entera es que todas las criaturas logren adherirse a su Creador. De esta manera lograrán el placer infinito y la plenitud como fruto de su propio esfuerzo.
  2. Es posible alcanzar esta meta sólo mediante la realización de la ley de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
  3. Esta regla será realizada gradualmente, comenzando por la unidad de unas pocas personas, a través de un grupo en creciente aumento, hasta alcanzar una nación entera, que a través del mensaje en Matán Torá, arrastrará a todas las naciones del mundo hacia el trabajo de Dios y hacia el amor del hombre.
  4. La primera nación que deberá efectuar su rol de revelar esta idea es la nación israelí.
  5. El Pueblo de Israel servirá de ejemplo para todas las naciones, y las dirigirá hacia el mismo entendimiento.
  6. Cualquier individuo, grupo o nación que rehúse seguir este camino, se infligirá terribles sufrimientos a sí mismo; sufrimientos que finalmente los enderezarán de regreso hacia el camino correcto, hasta el final de la corrección.
  7. Cualquier individuo, grupo o nación que se dedique a alcanzar esta meta, afectará y acelerará el proceso entero, y será recompensado con la completitud añorada.

Los siguientes principios son los que guían al grupo de cabalistas, “Bnei Baruj”:

Los miembros de este grupo llevan una vida de participación y de unidad en el día a día, estudiando los textos de los grandes cabalistas que han implementado estos principios, y enseñando lo que han aprendido al resto de Israel y el mundo. Lo hacen a través de muchos grupos de estudio que están en actividad durante todo el año, la difusión de libros de cabalistas, y a través de clases de Cabalá en directo y clases de Cabalá archivadas, a través de Internet, y de la TV. Su sitio de Internet www.kabbalah.info , es el sitio de Cabalá más frecuentado en la red, y a la fecha cuenta con material en treinta y dos idiomas. Existen también periódicos y revistas de Cabalá que se publican mensualmente en ocho idiomas diferentes.

El principal objetivo de Bnei Baruj consiste en presentar el complejo material cabalístico en términos simples, para que cada persona que esté buscando el propósito de su vida pueda relacionarse con los mismos. Además, al seguir las enseñanzas de Baal HaSulam, Bnei Baruj busca por todos los medios disponibles enseñarle a toda la gente de Israel cuál es su rol histórico.

Bnei Baruj transmite el único mensaje que puede prevenir el sufrimiento, el dolor y la guerra: el mensaje llamado “No existe nadie más aparte de Él”.

Queda claro a los miembros de Bnei Baruj, que la situación política, económica y global depende enteramente de que se enseñe este sencillo mensaje. La única razón de ser del sufrimiento en el mundo consiste en causar la evolución del hombre y en enseñarle a dirigirse hacia el Creador y a contactarlo. Los varios intentos de evitar esta misión de guiar al mundo hacia esta conclusión, infligirán tremendos sufrimientos a los judíos.

Es así, porque la evolución humana es obligatoria. No puede ser detenida. Todo lo que podemos hacer es comprender el mensaje y apresurar su revelación. Lamentablemente, la historia sangrienta del Pueblo de Israel nos enseña hacia dónde nos dirige el obstinado rechazo de realizar esta misión.

Lo único que debemos tener en cuenta es que sólo existe una causa en toda la realidad. Esta causa nos es revelada de varias maneras diferentes: Afuera y adentro de nosotros. Nos contacta a través de nuestros sentimientos, pensamientos, deseos y acciones, y es revelada de la misma forma al resto de las personas en el mundo. Es importante recordar que sólo con su ayuda podremos llevar a cabo la regla de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Todo esto puede ser alcanzado solamente por medio de un cambio en nuestra actitud frente a la realidad. No hay ninguna necesidad de realizar ningún tipo de cambio externo.

Si logramos enseñar a cuantas personas sea posible a relacionarse con la vida de esta manera, rápidamente nos encontraremos en un mundo mucho más tranquilo y pacífico. La profunda conexión con el Creador causará que cada uno de nosotros entienda el propósito de nuestras vidas, la raíz de nuestras almas, y cómo podemos obtener disfrute ilimitado. Al lograr esto estaremos alcanzando el propósito de la Creación y recibiremos todo el deleite y el placer que ha sido preparado para cada uno de nosotros.


[1] El original dice “Ama a tu amigo”.

 

La unidad de los amigos

La Unidad de los Amigos

Hagan conforme a sus fuerzas y la salvación del Señor llegará en un abrir y cerrar de ojos. Y lo principal que tienen por delante hoy, es la unión de lo amigos. Esfuércense en eso más y más, porque eso puede cubrir todas las carencias.

Está escrito: “Un alumno que está exiliado, exilia a su Rav (maestro) junto consigo”. Lo cual significa que para nuestros sabios ha sido difícil: ¿Cómo es posible que las acusaciones gobiernen el trabajo del alumno y su Torá, hasta el punto en que lo expulsaron de estar ligado al Creador y, esto luego de haber estado adherido a un Rav genuino?

Y con esto los sabios establecieron, que al momento de la caída del estudiante, le parecerá como que el Rav también ha caído con él, Dios no lo quiera. Y por este hecho indudablemente es así. Es decir, que no puede beneficiarse de su Rav sino de acuerdo a cuánto lo evalúe en su corazón. Y de ser así, que el estudiante no tiene más que un Rav el cual es bajo e inferior en la medida en que él así lo evaluó; por lo tanto, exilia a su Rav junto con él.

El principio del exilio y la esclavitud en Egipto comienza con las palabras “Se levantó un nuevo rey en Egipto, el cual no conocía a Yosef”. Lo que significa que un nuevo dominio apareció en la mente de todos y cada uno, siendo un nuevo dominio el que se había acercado, puesto que ellos habían caído de su grado anterior, como fue dicho: “Que un alumno que está exilado, exilia a su Rav junto consigo”. Por eso está dicho, “no reconocieron  a Yosef”; es decir, que lo alcanzaron solamente en la medida en que lo asumieron en sus corazones. Por eso formaron en sus corazones una imagen de Yosef tal como la de ellos mismos. Y puesto que es así, “no reconocieron a Yosef” y, la esclavitud comenzó. De no haber sido así, por supuesto que los justos los hubieran protegido y, no hubiera sido diseñado para ellos el aspecto del exilio y la esclavitud en lo absoluto.

 

El amor de los amigos

El amor de los amigos

… Y lo que escribiste informándome acerca del exilio en Egipto, me sorprende; “mejor dedícate a estudiar”. “Ellos gritaron y, su llanto ascendió hasta el Creador por motivo de su esclavitud”. Entonces, “el Creador supo”. Y si el Creador no tuviese conocimiento del exilio, la redención fuese imposible. Siendo el conocimiento del exilio en sí, el motivo de la redención. Y ¿cómo pretendes informarme de esto durante la redención?

Y la verdad muestra su sendero, ya que el que se lamenta declara su pesar y, le es imposible ocultarse y contenerse. Sin embargo, es así que los sentiré a todos ustedes juntos, puesto que para ustedes el hoy cambió por el mañana y, en lugar de ahora, dirán después. Y para esto no hay una cura, sino esforzarse para entender ese error y perversión, que aquel que es salvado por el Señor, no es salvado sino por su necesidad de la salvación hoy día. Y quienes puedan aguardar hasta mañana, adquirirán su sentido después del pasar de sus años, Dios no permita.

Y esto se manifestó en ellos por causa de la negligencia en cuanto a mi petición para esforzarse en el amor de los amigos, ya que les he explicado [las 70 lenguas] en todo tipo de formas posibles, que basta con este remedio para poner fin a todas sus deficiencias. Y si no pudiesen elevarse al cielo, ¿acaso no les he dado formas en la tierra; y por qué no añadieron absolutamente nada en este trabajo?

Y aparte del gran remedio oculto en esto, tendrían que saber que hay muchas chispas de santidad en cada persona del grupo. Y cuando hayan recolectado todas las chispas de santidad en un lugar, en un encuentro de hermanos, con amor y amistad, ciertamente obtendrán un nivel de santidad muy importante…

 

La influencia del entorno sobre la persona

La Influencia del entorno sobre la persona

Es sabida por nosotros aquella regla que rige en todo el mundo, ya que para el que es artista, no es bueno que entre en contacto con obreros de menor calidad y aprenda de sus acciones. Es decir, cuando uno es profesional, por ejemplo zapatero, cuando entra en contacto con zapateros que no son profesionales, entonces le dan a entender que no conviene hacer un buen zapato, sino que le dicen “Hazlo como te salga”. Y no vale la pena hacer un zapato hermoso y de buena calidad.

O un sastre, si es profesional, cuando se encuentra en una sociedad de sastres que no son profesionales, entonces le dan a entender que no vale la pena esforzarse ni afanarse para que el traje sea limpio y ordenado, de tal manera que le quede bien a su dueño. Es por eso que necesita cuidarse de no entrar en contacto con esas personas.

Pero aquel que es constructor, cuando llegue a una sociedad de sastres, no puede aprender las malas costumbres de éstos, debido a que no hay ninguna relación entre ellos. No siendo así con las personas de la misma profesión, en cuyo caso tienen que cuidarse y percatarse de estar en contacto solamente con personas que tienen un corazón limpio.

Y según lo mencionado anteriormente, todo aquel de quien uno piensa que es siervo del Creador, uno tiene que percatarse si esa persona es un buen profesional; es decir, si quiere que su trabajo sea limpio y puro, que esté orientado en sentido de Lishmáh “Por Su Nombre”. Y por lo menos si sabe que no es un buen siervo, debe ser sistemático y seguir buenos consejos de cómo llegar a ser profesional y, no actuar sin sentido, como aquel cuyas intenciones están solo en la recompensa.

Es decir, que buen siervo y artista se le llama a aquel que no considera el beneficio, sino que siente placer en su trabajo. Ya que si un artista o un sastre, por ejemplo, sabe que el traje que está haciendo es apropiado para el dueño en todos los puntos, entonces eso le da mayor placer espiritual que el dinero que recibe. Por lo tanto, si las personas no son de su profesión, no hay problema si uno se asocia con ellos, porque uno se ocupa de la construcción, y ellos se ocupan de curtir el cuero.

Por el contrario, las personas que se ocupan de la Torá, pero no se percatan de que el traje sea apropiado para el dueño, solo tienen una mente que está en contra de la Torá, ya que es opuesta al conocimiento de la Torá. Y con respecto a esto, uno tiene que permanecer constantemente con los ojos abiertos y, alejarse de esas personas como de la descarga de una flecha. No siendo este el caso con las personas simples.

  • Por lo tanto no tengas contacto con la gente oriental, aunque no necesitas cuidarte tanto.
  • Y de la gente problemática de Israel, ya es necesario cuidarse.
  • Y de los Jassidim, ya debes tener aun más cuidado.
  • Y de las personas que eran cercanas a Baal HaSulam, uno tiene que cuidarse con los ojos abiertos.

El motivo es el siguiente: ¿Por qué en el mundo de los Nekudim Mélej HaDáat, el cual es el nivel de Kéter, que es el primer Mélej (rey), al momento del rompimiento cayó más abajo que todo el resto de los Melajim (pl. de Mélej)? Debido a que mientras mayor sea la resistencia, a pesar de que es más valioso cuando tiene Masaj; cuando se le pierde el Masaj, es el peor. Es por eso que cayó más abajo que todos los Melajim.

Y es posible interpretar sus palabras. Cuando uno sigue el camino del Creador, su deseo de recibir es doble, tanto en la materialidad como en la espiritualidad. Por eso, los que eran cercanos a Baal HaSulam, cuando se apoyaban, tenían Masaj y Aviut. Y ahora que no tienen ninguna capitulación y, ningún interés de hacer Masaj, sino que su trabajo consiste en ser lindos judíos o grandes rabinos. Esto se llama Aviut sin Masaj. Y de todas formas, sale todo lo que sale de ellos y, en mis ojos son sospechosos de todo, y no hay quien los vigile. He hablado en pocas palabras, porque no quiero que ellos estén en mis pensamientos, pues conoces la regla que dice: que el lugar en el que la persona piensa, en él se encuentra ella.

Y para que entiendan más claramente lo que fue dicho anteriormente, les daré un corto ejemplo. Es sabido que cada nivel tiene un punto medio, que se incluye conjuntamente de dos discernimientos:

  • Entre el nivel inanimado y vegetativo hay un punto medio que se llama “Atzei Almogim”,
  • Entre el nivel vegetativo y animado están las piedras del campo, que son los animales que están conectados con su ombligo a la tierra y, que se alimentan desde allí; y,
  • Entre el nivel animado y el hablante hay un mono.

 

Siendo así nos preguntamos: ¿Cuál es el punto intermedio entre la verdad y la mentira? ¿Cuál es el punto compuesto de dos discernimientos conjuntamente? Y antes de aclarar, añadiré una regla, ya que es sabido que es imposible ver algo pequeño, lo cual no es así con algo grande pues es más fácil verlo. Por eso, cuando una persona se ocupa de pocas mentiras, no es capaz de ver la verdad, ¿cómo es que está yendo por el camino de la mentira? Solamente que dice que está yendo por el camino de la verdad. Y no hay mayor mentira que esta. Y esto se debe a que no tiene tantas mentiras como para poder ver su verdadero estado.

Lo que sí, al momento en que la persona ha adquirido muchas mentiras, se encuentra que la mentira ya ha crecido en él en cierta medida, de tal manera que si quiere ver, el hacerlo ya está dentro de sus posibilidades. Resultando que ahora; es decir, en el momento en que ve la mentira; o sea, que va por el camino de la mentira; entonces, ve su estado verdadero. Es decir, que ve la verdad en su alma, de cómo subir a la vía correcta.

Resulta que este punto, el cual es el punto de la verdad, que está yendo por el camino falso, es el punto medio entre la verdad y la mentira, y es el puente que conecta la verdad con la mentira. Este punto es el fin de la mentira. Y de aquí en adelante comienza el camino de la verdad.

Y por medio de esto entenderemos, que para merecer Lishmá primero necesitamos preparar el Lo Lishmá más grande. Y luego podremos llegar a Lishmá. Y de acuerdo a lo que dijimos anteriormente, que Lo Lishmá” es llamado mentira; entonces “Lishmá” es llamado verdad. Y cuando la mentira es pequeña; es decir, que las Mitzvot y las buenas acciones son pocas, resulta que tiene un Lo Lishmá pequeño. Y consecuentemente no es capaz de ver la verdad. Es entonces por eso que dice, que está siguiendo por el buen camino y por la verdad, lo cual significa que está en Lishmá. 

Pero cuando se ocupa día y noche en la Torá que es Lo Lishmá, entonces es capaz de ver la verdad, debido a que por medio de la gran cantidad de mentiras, estas se han convertido en una gran mentira. Resultando que ve la verdad: como que está yendo por el camino de la mentira. Y entonces comienza a corregir sus acciones. Es decir, que entonces siente que todo lo que hace, lo hace solo en Lo Lishmá. Y desde ese punto se pasa al camino de la verdad; o sea, a Lishmá. Y solamente aquí en este punto, es que comienza el asunto en que de Lo Lishmá” se llega a “Lishmá”. Pero anteriormente, argumenta que se ocupa en Lishmá. Y ¿cómo es posible cambiar su estado y su camino?

Por eso, si la persona es perezosa en el camino del trabajo, no está dentro de sus posibilidades ver la verdad. Es como que está sumergido en la mentira. Sin embargo, por medio de la multiplicidad de sus esfuerzos en la Torá con el fin de otorgarle placer a su Hacedor, entonces puede ver la verdad: como que vamos por el camino de la mentira, el cual es llamado “Lo Lishmá”. Y ese es el punto medio entre la verdad y la mentira. Por lo tanto, debemos reforzar nuestro camino y nuestra seguridad, para que cada día tengamos algo nuevo, puesto que cada momento debemos renovar los cimientos y, entonces marcharemos hacia adelante.

 

El propósito de la asociación

El  Propósito de la Asociación

Nos hemos reunido aquí, para dar un fundamento sobre la construcción de la sociedad, a todos aquellos que estén interesados en ir por el camino y el método de Baal Ha Sulam ZaTZaL, que es el camino de cómo elevarse por encima del hombre y no quedarse en el aspecto de la bestia, tal como dijeron nuestros sabios en (Yebamot, págs. 61a) acerca del verso: ”Ustedes son mis ovejas, ovejas de Mi rebaño, hombres son, ustedes son la cubierta del hombre, y no los idólatras son la cubierta del hombre”, lo cual es el dicho de RaSHBI.

Y con el fin de entender la altura del hombre, vamos a explicar un artículo de nuestros sabios, (Berajot pág. 6b) acerca del verso: “A fin de cuentas todo ha sido escuchado, temerás a Dios y, sus preceptos guardarás, porque esto es el todo del hombre“. Y pregunta la Guemará: ¿“Qué es el todo del hombre”? Dijo Rabí Eliézer: El Creador dijo: Todo el mundo completo fue creado para ese propósito, lo cual significa que todo el mundo fue creado para temer al Creador.

Debemos entender el significado de: “Temerás al Señor“, de lo cual se escuchó que, esta es la razón por la cual fue creado el mundo, y es sabido de todos los escritos de nuestros sabios, que la razón de la creación fue para beneficiar a sus creados; es decir, que el Creador quiso complacer a los creados, de tal manera que se sientan a sí mismos felices en el mundo. Y aquí dijeron los sabios: ”Porque esto es el todo del hombre“, ya que la razón de toda la creación es “Temerás al Señor “.

Sin embargo, según lo explicado en el libro “La entrega de la Torá“, en el cual está escrito, que la razón por la cual los creados no reciben el bien y el deleite, a pesar de que éste es el propósito de la creación, es por causa del cambio de forma entre el Creador y los creados, ya que el Creador otorga y los creados reciben, dado que hay una regla que dice que: Las ramas se parecen a las raíces de las cuales nacieron.

Y debido a que las acciones de la recepción no dirigen nuestra raíz; es decir, que el Creador no tiene, Dios no permita, la propiedad de la carencia, tal que deba recibir algo para llenar dicha carencia. Por eso, es la persona quien necesita ser la que recibe y, por eso se siente avergonzada de comer el pan de la misericordia.

Y para corregir esto fue necesario crear HaOlam (El Mundo), ya que “HaOlam” significa el aspecto de HaAlam que quiere decir: lo oculto, lo escondido, ya que el bien y el deleite deben estar ocultos. ¿Para qué?, la respuesta es: por el Temor. Es decir, que la persona tendrá temor, temor por usar su Kli de Cabalá (vasija de recepción), el cual es llamado “amor propio”.

Lo cual significa que la persona deberá evitar recibir placer para sí misma, por el hecho de que lo desea, ya que tendrá la fuerza para superar esta inclinación hacia lo que ella desea.

Solamente que recibirá placeres, los cuales le producirán contentamiento al Creador, lo cual significa que: El creado quiere otorgarle al Creador. Y tendrá temor del Señor; es decir, al recibir para su propio beneficio. Puesto que por causa de esta recepción del placer, el cual la persona recibe para su propio beneficio, este lo aleja de la adhesión con el Creador.

Es entonces, que durante el tiempo que la persona hace alguna Mitzvá de las Mitzvot del Señor, necesita dirigir esta Mitzvá para que le traiga pensamientos puros, de tal manera que quiera otorgarle al Creador durante el tiempo que realiza Sus Mitzvot, tal como dijeron nuestros sabios: “Rabí Janania Ben Akashia dijo: Quiso el Creador purificar a Israel, por lo tanto hizo abundar en ellos Torá y Mitzvot”.

Por eso, estamos reunimos aquí para establecer la base de la sociedad, de tal manera que cada uno de nosotros vayamos con este pensamiento: “Otorgar al Creador“. Y para llegar a otorgar al Creador, estamos obligados de antemano a comenzar a otorgar a las personas, lo cual es llamado “amor al prójimo“.

Y el amor al prójimo no puede ser de otra forma, sino con la anulación de uno mismo, de tal forma que por un lado, cada una de las personas deben estar en bajeza y, por otro lado, deben estar orgullosas de que el Creador nos da la posibilidad de poder reunirnos en un grupo, en el que cada uno tiene un solo propósito: “Que la Shejiná (Divina Presencia) habite entre nosotros“.

Y a pesar de que aun no llegamos a cumplir este propósito, sin embargo existe en nosotros el deseo de llegar a cumplirlo. También esto debe ser importante para nosotros, a pesar de que aun nos encontramos al comienzo del camino, pero esperamos que podamos llegar a este propósito elevado.

 

En el asunto del amor de los amigos

En el asunto del amor de los amigos

  1. La necesidad del amor de los amigos
  2. ¿Cuál es la razón por la que elegí precisamente a estos amigos? ¿Y por qué ellos me eligieron a mí?
  3. Si es que todos los amigos deben revelar el amor que tienen al grupo. O si es suficiente que tenga este amor en su corazón, y labora en el asunto del amor de los amigos de forma humilde. Y por ello no necesita descubrir la conciencia de su corazón.

Es sabido que la humildad es algo de gran valor. O podemos decir lo opuesto, que está obligado a revelar el amor que hay en su corazón a los amigos. Porque con esta revelación, causa en el corazón de su amigo el despertar del amor hacia el grupo, y que los demás amigos también sientan que todos y cada uno se ocupan del amor de los amigos. Y la ganancia de esto es que al hacerlo, recibe una mayor fuerza para laborar en el amor de los amigos con mayor sudor y fuerza, ya que la fuerza del amor de todos y cada uno está incluida en su amigo.

Según esto, resulta que cuando tiene una fuerza para ocuparse del amor de los amigos; si el grupo está compuesto de diez amigos, ahora se asimilan en él diez fuerzas de necesidad, que entienden que necesitan ocuparse del amor de los amigos. Pero si cada uno no le revela a la sociedad que se ocupa del amor a los amigos, entonces le falta la fuerza del grupo, ya que le es muy difícil juzgarlo a su amigo de manera positiva (traerlo a la escala de mérito). Y todos piensan sobre sí mismos, que él es el justo; que solo él se ocupa del amor a los amigos, resulta que solamente tienen poca fuerza para poder laborar en el amor al prójimo. Por lo dicho, resulta que es precisamente este trabajo lo que tiene que ser realizado de manera revelada y no humildemente.

Pero uno tiene que hacerse recuerdo constantemente del propósito del grupo. De otra forma, como el cuerpo tiene la tendencia a empañar el objetivo, porque el cuerpo siempre se preocupa de su propio beneficio. Porque hay que recordar que todo el grupo fue establecido a base del propósito de alcanzar el amor al prójimo. Y ese es el tablón de resorte para el salto hacia el amor al Creador.

Y eso, precisamente cuando dice que necesita al grupo para poder otorgarle a su amigo sin recibir nada a cambio.

Lo que significa que no necesita el grupo para que éste le otorgue ayuda y regalos, etc., y así sus vasijas de recepción estarán satisfechas. Tal sociedad está basada en el amor propio, y le conduce solamente a desarrollar sus vasijas de recepción, ya que ve que ahora tiene probabilidades de que crezca su riqueza, ya que su amigo le ayuda a alcanzar cosas físicas.

Por el contrario, se debe recordar que la sociedad ha sido establecida a base del amor al prójimo; es decir, que todos y cada uno recibirán del grupo el amor al prójimo, y el odio a su propio “yo”. Y al ver que su compañero se esfuerza en anular su “yo” y en amar al prójimo, eso causa que todos se incluyan en la intención de su amigo.

Resulta, como dijimos anteriormente, que si el grupo está basado en diez amigos por ejemplo, entonces cada uno estará incluido en las diez fuerzas que se ocupan de anular su “yo”; y del odio hacia su “yo”, y del amor al prójimo.

De otra manera, no solamente permanece únicamente con la fuerza de solamente uno en el amor al prójimo, ya que no ve que los amigos se ocuparán de ello, porque los amigos se ocupan del amor del prójimo de manera humilde, si no que al revés, los amigos le causan que pierda su fuerza y la voluntad que tiene de seguir por el sendero del amor al prójimo. Y entonces aprende de sus acciones. Y entonces cae en el dominio del amor propio.

  1. Si es que todos deben saber qué es lo que le falta a su amigo, individualmente, para que sepa con qué les puede complacer. O si ¿es suficiente, de manera general, ocuparse del amor hacia los amigos?
 

Un hombre a su amigo ayudará

Un hombre a su amigo ayudará

Hay que entender el asunto de que una persona puede ayudar a su compañero. Acaso que este asunto es justamente en donde hay pobres y ricos, sabios y tontos, valientes y débiles o algo semejante. Pero en el instante que todos son ricos, o que todos son sabios, o todos valientes, etc. ¿En qué puede ayudar una persona a la otra?

Pero vemos que hay una cosa que es común a todos; es decir, en el asunto del estado de ánimo, tal como dijeron: “La preocupación en el corazón de un hombre, le comentará a otros”. Porque en el asunto de que el hombre tenga un estado de ánimo elevado, nada le ayudará a ese hombre, ni riqueza, ni sabiduría, ni estudios, ni nada semejante.

Pero precisamente un hombre puede ayudar a otro, con eso que él ve, que él se encuentra en un estado de caída. Y como esta escrito “El hombre no puede desatarse a sí mismo de la cárcel”, sino que justo su compañero le puede levantar el ánimo.

Es decir, que su amigo le sube del estado en el que se encuentra, hacia el estado de ánimo de la vida. Y empieza a conseguir de nuevo la fuerza de seguridad de vida y riqueza. Y empieza, como si su objetivo se encontrara ahora cercano a él.

Lo que resulta de esto es que, cada uno tiene que hacer una consideración, y pensar con qué él puede ayudar a su compañero, para levantarle a un estado de ánimo elevado. Porque en asunto del estado de ánimo, cada uno puede encontrar en su compañero un espacio vacío que pueda llenar.

 

El propósito de la sociedad

El propósito de la sociedad

Debido a que el ser humano ha sido creado con un Kli (vasija), el cual es llamado “amor propio”, en la situación en que la persona no haya notado, que de la acción resultó algo para beneficio propio, sin el material combustible para llegar a hacer el más mínimo movimiento y, sin anular el amor propio; es imposible llegar a la adhesión con el Creador, la cual es el asunto de la equivalencia de forma.

Y debido a que esta equivalencia de forma con el Creador es opuesta a nuestra naturaleza, necesitamos una sociedad, para que todos tengamos una gran fuerza, a fin de que podamos trabajar juntos en la anulación del deseo de recibir, denominado “el mal”, porque es lo que nos impide llegar a la Meta, por la cual fuimos creados.

Es por eso que la sociedad necesita estar incluida de individuos, los cuales todos están en un solo pensamiento, ya que necesitan llegar a esto. Es entonces que de todos los individuos se hará una gran fuerza única, a fin de que pueda luchar consigo misma, en razón de que cada uno esté integrado con todos los demás. Resultando que, cada uno está fundamentado sobre un gran deseo, el cual desea llegar a la Meta.

Y para que pueda haber una integración entre uno y el otro, cada uno necesita anularse a sí mismo delante del otro. Esto se logra por medio de que cada uno ve las virtudes de su amigo y no sus faltas. Pero el que piensa que es un tanto más alto que sus amigos, ya no puede unirse con ellos.

Así mismo al momento de la reunión, necesitan tener seriedad para no perder la Kavaná (intención) por la cual se han reunido. Y debido a la prudencia, la cual es un asunto muy grande, hubo la costumbre de demostrar por fuera que no es tan serio. Pero de verdad por dentro de sus corazones había un fuego ardiente.

Pero respecto a las personas pequeñas, sobre todo durante la reunión, necesitan tener cuidado, para no ir detrás de toda clase de palabras y acciones que no estén dirigidas hacia la Meta por la que se han reunido, ya que por medio de esto deben llegar a la adhesión con el Creador. Y sobre el tema de la adhesión, fíjense en el libro Matán Torá (La Entrega de la Torá, pág. 168, empezando por, “Y de verdad”).

Solamente en el momento en que nos encontramos sin los amigos, entonces es mejor no demostrar hacia fuera la Kavaná que tienen en su corazón, siendo en su exterioridad como los demás, lo cual es el significado de “y andarás humildemente con el Señor tu Dios”. Aunque hay explicaciones más altas al respecto, pero la explicación sencilla es algo grande también.

Por lo tanto, vale la pena que entre los amigos con los cuales se unen, haya equivalencia entre uno y el otro, para que puedan doblegarse uno ante el otro. Y dentro de la asociación debe haber prudencia adicional, de tal manera que no haya entre ellos cualquier liviandad, porque eso arruina todo. Pero como fue dicho anteriormente, debe ser un asunto interno.

Sin embargo, al momento en que se encuentre alguien entre ellos que no pertenece a esa sociedad, no se debe mostrar ningún interés, excepto para asemejarse externamente con el que acaba de llegar. O sea, no hablar de los temas serios, sino de las cosas adecuadas para la persona recién llegada. Lo cual es llamado, “un huésped inesperado”.

 

 

¿De qué nos sirve la regla, " amarás a tu prójimo"?

¿De qué nos sirve la regla, “Amarás a tu prójimo”?

¿De qué nos sirve la regla “Y amarás a tu prójimo como a ti mismo”? – que a través de ella podemos llegar al amor a Dios. Si es así, ¿qué beneficio hay en el cumplimiento de las 612 Mitzvot? – primero que nada, hay que saber lo que significa Klal (regla). Es sabido que una regla está construida sobre muchos particulares, sin los cuales es imposible tener una regla. Por ejemplo, cuando hablamos de una Kehilá Kadishá (comunidad sagrada), la cual es la concentración de muchos particulares, nos referimos a los individuos que se han reunido y conectado en un solo conjunto. Y luego del Minyán se asigna un líder, etc. Este grupo se llama “Minyán” (“diez hombres”) o “Edá” (congregación, asamblea), en donde debe haber al menos diez personas, entonces podemos decir “Kedushá” (“Sagrada”) en el rezo.

Y sobre eso está dicho en el Sagrado ZoharKol Bi Asará, Shjinta Shariá”, que significa: En un lugar en donde hay diez personas ya hay espacio para la inspiración de la Shejiná.

Y según esto resulta que la regla “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, está construida en base a las 612 Mitzvot. Es decir, que si cumplamos las 612 Mitzvot, podremos llegar a la regla de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Resultando que, los particulares nos facilitan llegar al general. Y cuando tengamos el general, entonces podremos llegar al amor a Dios, como está escrito, “mi alma anhela a Dios”.

Y aunque la persona no es capaz de cumplir todas las 612 Mitzvot. Por ejemplo, la Redención del Hijo, porque si le ha nacido primero una hija ya no puede cumplir la Mitzvá de la Redención del Hijo. O por ejemplo, las mujeres, que están eximidas del cumplimiento de aquellas Mitzvot que tienen que ver con los tiempos, como los “Tzitzit” y los “Tefilín”. Pero debido a que “Todo Israel es garante el uno del otro”, encontramos que por medio de todos se cumple todo, Esto es considerado como si todos hubieran cumplido todas las Mitzvot, conjuntamente. Y es por eso que por el mérito de las 612 Mitzvot, se puede llegar a la ley de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

 

 

El amor de los amigos II

El amor de los amigos

“Y lo encontró un hombre, y he aquí él estaba perdido en el campo. Y le preguntó el hombre diciendo: ¿Qué estás buscando? Y le respondió: ‘Estoy buscando a mis hermanos, dígame por favor dónde están pastando’” (Vayeshev).

He aquí que, un hombre perdido en el campo, se refiere al lugar de donde tiene que emerger la cosecha del campo, para sustentar al mundo. Y el trabajo del campo es arar, sembrar y cosechar. Y acerca de eso está dicho, “El que con lágrimas siembra, con regocijo cosecha”. Y esto se llama, “Un campo bendecido por el Señor”.

Cuando el hombre se pierde en el campo. Baal HaTurim interpreta que se refiere a un “hombre” que ha perdido el camino del intelecto; es decir, que no conoce el camino verdadero, el cual lo transporta al lugar al que necesita llegar, como la frase, “un burro perdido en el campo”. Y él llega por medio de un estado tal, que piensa que jamás llegará a la Meta que tiene que alcanzar.

“Y le preguntó el hombre diciendo: ¿Qué estás buscando?”. Es decir, ¿en qué puedo ayudarte? “Y le respondió: Estoy buscando a mis hermanos”, ya que por medio de esto que estaré en el equipo junto a mi hermano; es decir, integrado en un grupo en el que hay amor entre los amigos, entonces podré subir por la senda que asciende a la casa del Señor.

Y esta senda es llamada, “El camino del otorgamiento”, que es un camino que va en contra de nuestra naturaleza. Y para poder llegar a eso, no hay otra manera más que el amor de los amigos, que por medio de esto cada uno puede ayudar a su amigo.

“Y dijo el hombre, se fueron de aquí”. Y Rashi interpretó, que se fueron de la hermandad; es decir, que no quieren unirse contigo. Y ese asunto finalmente causó que el pueblo de Israel terminara entrando en el exilio de Egipto. Y para salir de Egipto, tenemos que aceptar por nosotros mismos entrar en el grupo, queriendo estar en amor con los amigos, y por medio de eso lograremos salir de Egipto para recibir la Torá.

 

 

Acerca de los explicado sobre "amarás a tu prójimo como a ti mismo"

Acerca de lo explicado sobre
"Amarás a tu prójimo como a ti mismo"

Acerca de lo explicado sobre "Amarás a tu prójimo como a ti mismo", que en esta regla fueron incluidos los elementos de los TaRIaB Mitzvot (612 Mandatos), como dijeron los sabios finados, "y sobre el resto, sigue indagando". Lo cual significa que al cumplir las TaRIaB Mitzvot lograremos alcanzar, como resultado, la regla de "Amarás a tu prójimo", y luego, el amor a Dios.

Pues, ¿qué nos brinda el amor a los amigos? Como está escrito (artículo no. 5, del 1984-5), que cuando se reúnen unos amigos, puesto que nadie de ellos tiene más que una fuerza pequeña de amor al prójimo, o sea que puede cumplir el amor al prójimo sólo en potencia. Y cuando viene a llevarlo a la práctica, entonces se acuerda que tuvo la idea de renunciar al amor propio en favor del prójimo, pero en la práctica, ve que no es capaz de renunciar a ninguno de los placeres del deseo de recibir en favor del prójimo, ni en la más pequeña medida.

Pero al reunirse varias personas que comparten la misma idea que es necesario llegar al amor al prójimo, anulándose una ante otra, entonces, cada una se conforma de todas las demás. Y así, va acumulándose en cada uno de los individuos, una gran fuerza, conforme el tamaño del grupo. Y entonces, tiene el poder de poner en práctica el amor al prójimo. Sin embargo, ¿qué nos brinda el cumplimiento de las TaRIaB Mitvot particulares, si dijimos que era para cumplir la regla, pero ésta igual se cumple mediante el amor a los amigos? Ni que hablar que en la realidad, vemos que los seculares también acostumbran amar a sus amigos, y que se reúnen en toda clase de círculos para lograr el amor de los amigos. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre los religiosos y los seculares?

Dice el verso en (Salmos 1) "Ni en una morada de escarnecedores se ha sentado". Y hay que entender, cuál es la prohibición de "morada de escarnecedores". Si él hace difamación o habla cosas inútiles, entonces la prohibición no proviene de la morada de escarnecedores. ¿Qué nos añade la prohibición de "morada de escarnecedores"?

Significa que incluso cuando se reúnen varias personas para el amor de los amigos, lo hacen con la intención que cada uno le ayude a su amigo a mejorar su situación material, y cada uno espera que al frecuentarse en las reuniones se beneficiará cada miembro del grupo, mejorando así su estado corporal.

Y después de todas las reuniones, cada uno hace sus cuentas sobre cuánto ha recibido del grupo a cambio del amor propio; es decir, qué es lo que el deseo de recibir ganó con ello. Ya que él está invirtiendo tiempo y esfuerzo en bien de la sociedad. Y ¿qué ganó de esto? Y seguro que podría haber tenido más éxito si se dedicara al beneficio propio. Al menos por el afán que invirtiera en sí mismo. "Y yo me integré en una asociación porque pensé que con ellos podría haber ganado más de lo que podría ganar solo. Y ahora veo que no gané nada".

Y lamenta, diciendo "hubiera sido mejor para mi, si en lugar de haber entregado mi tiempo a la sociedad, por lo menos hubiera usado mi propia fuerza pequeña. De lo contrario, ahora que invertí todo mi tiempo en el grupo para que pudiera obtener más bienes con la ayuda del grupo, me doy cuenta que no solo que no gané nada del grupo, sino que todavía salí perdiendo lo que podía haber ganado con mis propias fuerzas".

Y cuando alguien de ellos quiere hablar sobre el hecho que hay que dedicarse al amor de los amigos con la intención de otorgar, o sea que todos trabajen para el bien del prójimo, todos se ríen y lo ridiculizan. Y les parece como un chiste. Y esta es una morada de seculares. Y acerca de ello dijeron "Ve Jésed Leumim Jatát, Ki Kol Tuvó De'Ovdín, Le'Garmeihu Ovdín" (porque todo el bien que hacen lo hacen para sí mismos). Y una asociación tal lo aleja al individuo de la santidad, y lo tira al hombre hacia el mundo de escarnio. Y ésta es la prohibición de "morada de escarnecedores".

Y sobre tales grupos dijeron los sabios finados "dispersa a los malos; bien para ellos, y bien para el mundo"; es decir, que mejor que no existan. Pero con los justos, lo contrario "reúne a los justos; bien para ellos, y bien para el mundo".

Y ¿cuál es el significado de "justos"? Que quieren cumplir la regla de "ama a tu prójimo como a ti mismo", que toda su intención es la de salir del amor propio y adoptar una naturaleza distinta, la de amar al prójimo. Y aunque es una Mitzvá que hay que cumplir, y el individuo podría obligarse a cumplirla contra su voluntad, el amor, ya es algo que pertenece al corazón, y el corazón, por naturaleza, no está de acuerdo. Entonces, ¿qué puede hacer el individuo para que le toque el corazón, lo del amor al prójimo?

Para eso nos asignaron el cumplimiento de las TaRIaB Mitzvot, que contienen el remedio para permitirles llegar a sentirlo en el corazón. Pero puesto que esto está en contra de nuestra naturaleza, entonces esta sensación es tan leve, como para poder cumplir el amor de los amigos en la práctica, aunque tenga la necesidad de ello. Por eso, tiene que buscar los consejos que le ayuden a cumplirla en la práctica.

Y el consejo para ello es que uno puede incrementar su fuerza con la regla "Amarás a tu prójimo", realizando el amor de los amigos. Si cada uno se integra y se anula ante su amigo, se vuelven como una masa única, en donde todas las partes pequeñas que quieren el amor al prójimo se integran en una fuerza general, incluida de muchas partes. Y cuando tiene el gran poder, entonces tiene la habilidad de llenar a la práctica el amor al prójimo.

Y entonces, puede llegar al amor a Dios. Pero esto es sólo bajo la condición que cada uno se anule ante el otro. De no ser así, cuando se separa de su amigo, no podrá recibir la porción que tuviera que recibir de su amigo. Sino que cada uno tiene que decir, que uno mismo es un cero ante su amigo.

Y esto se parece a cuando escribimos números. Cuando escribimos la cifra 1 al principio, y luego agregamos el 0, resulta el múltiplo de diez, o sea, equivale a 10. Y cuando escribimos dos ceros, entonces resulta el múltiplo de cien, o sea que equivale a 100. Es decir que si su amigo es número uno, y el cero le sigue, entonces, el individuo es considerado como recibiendo de su amigo el múltiplo de diez. Y si dice que él equivale a dos ceros ante su amigo, recibe entonces de su amigo, el múltiplo de cien.

Y lo contrario, si uno dice que su amigo es el cero y él mismo es el uno, entonces resulta diez veces menor que su amigo, o sea, 0.1. Y si puede decir que él es el uno, y tiene dos amigos que son ceros contra él mismo, entonces, equivale un centésimo contra ellos, o sea, 0.01. Resulta entonces que conforme la cantidad de ceros que tiene de los amigos, su altura va disminuyendo.

Y en todo caso, aun cuando ya posee este poder, que pueda cumplir el amor al prójimo en la práctica, y siente que el beneficio propio es malo para él, de todas maneras, "jamás creas en ti mismo", y tiene que tener el temor por si fallara en mitad de trabajo, cayéndose en el amor propio. Que significa que si le dieran un placer aun más grande de lo que él acostumbraba recibir –aunque ya tuviera la intención de otorgar en los placeres pequeños, estando dispuesto a renunciarlos-, aun así, vive en temor de los placeres mayores.

Y a esto se le llama "temor". Y ésta es la puerta para recibir la luz de la fe, llamada "La Morada de la Shejiná (Divinidad)", como está escrito en HaSulam "conforme el temor, alcanza la fe".

Por eso hay que recordar, que el asunto de "Amarás a tu prójimo como a ti mismo", hay que cumplirlo por Mitzvá; es decir, porque Dios ordenó dedicarse al amor de los amigos. Y Rabí Akiva sólo interpreta que el hecho que Dios ordenó este cumplimiento, era porque tenía la intención de hacer una regla de esta Mitzvá, para que así puedan cumplir todas las Mitzvot, por la orden de Dios, y no por beneficio propio.

Es decir, no es para que las Mitzvot nos ampliaran el deseo de recibir dentro de nosotros. O sea que, al cumplir las Mitzvot el individuo reciba recompensa en cambio. Sino, al contrario, que al cumplir las Mitzvot llegaremos a la recompensa, que podamos anular nuestro amor propio, y llegar al amor al prójimo, y luego, al amor a Dios.

Y con esto entenderemos lo que dijeron los sabios finados sobre el versículo "y pondrán" de la palabra "poción". "Logró; poción de vida. No logró; poción de muerte". Es decir que "no logró" significa que se dedica a la Torá y Mitzvot para aumentar su amor propio y que su cuerpo adquiera bienes, en cambio. "Logró", significa que en tal caso, se anula su amor propio. Es decir que apunta hacia la recepción del pago que significa que tenga el poder para el amor al prójimo, por medio del cual llegará al amor a Dios, que todo su anhelo consista en otorgar placer al Creador.

 

 

¿Cuál observación de la Torá y las Mitzvot purifica el corazón?

¿Cuál observación de la Torá y las Mitzvot purifica el corazón?

Pregunta: ¿Si se observa la Torá y las Mitzvot con el fin de recibir recompensa, también esto purifica el corazón? Nuestros sabios dijeron “Creé la inclinación al mal, creé la Torá como condimento”. Esto significa que ella purifica al corazón. ¿Esto es precisamente así, cuando uno intenta observar la Torá y los Mitzvot con el fin de recibir recompensa, ó también purifica al corazón si uno trabaja con el fin de recibir recompensa?

            Respuesta: En la “Introducción al Libro del Zohar” (Item 44), está escrito, “Cuando una persona comienza a ocuparse en la Torá y Mitzvot, incluso sin ninguna intención; es decir, sin amor ni miedo, como corresponde cuando se sirve al Rey, aunque sea en Lo Lishmá (no para Su Nombre), entonces el punto en su corazón comienza a crecer y a mostrar actividad. Puesto que una Mitzvá no requiere intención, a pesar de que las acciones sin intención son capaces de purificar su voluntad para recibir, solamente en la magnitud del primer grado en el cual ella se encuentra, el cual es denominado como “Inanimado”. Y en la medida en que purifica la parte del inanimado del deseo de recibir; en esa misma medida, la persona construye los 613 órganos del punto en el corazón, el cual es el inanimado de Néfesh de Kedushá (santidad)”. Por consiguiente, vemos que también al haber cumplido con Torá y Mitzvot aunque sea en Lo Lishmá, también así purifica el corazón.

Pregunta: ¿El camino de la observancia de la Torá y Mitzvot que no es con el fin de recibir una recompensa, está destinado para unos cuantos elegidos solamente, o les fue dada la posibilidad prácticamente a todos para que puedan ir por este camino; es decir, por el camino de la observancia de todo con el fin de no recibir una recompensa, tal que por medio de esto serán recompensados con Devekut (adhesión) con el Creador?        

            Respuesta: A pesar de que el deseo de recibir para uno mismo surgió y estuvo en el Pensamiento de la Creación, solamente por medio de esto es que se dio la corrección, puesto que las almas lo corregirán con el fin de otorgar; es decir, que es por medio de la observancia de Torá y Mitzvot, que nuestro deseo de recibir será cambiado en deseo de otorgar. Y esto les fue dado prácticamente a todos, sin excepción, ya que a todos les ha sido dado este remedio y, no precisamente a unos cuantos elegidos.

Sin embargo, por el hecho de que esto es una cuestión de elección, hay quienes avanzan más rápidamente y, otros más lentamente. Pero como está escrito en la “Introducción al Libro del Zohar” (Ítems 13 y 14): “No obstante, al fin de cuentas, todos llegarán a la perfección completa, como está escrito, ‘Porque no será alejado de Él’”.

De todos modos, cuando comenzamos a aprender la observancia de la Torá y Mitzvot, empezamos en Lo Lishmá. Por causa de que la persona ha sido creada con el deseo de recibir; por consiguiente, ella no entiende nada mientras esto no le traiga un beneficio propio, y es así que nunca querrá comenzar a observar la Torá y Mitzvot.

Tal como dijo RaMBaM en (Hiljot Tshuvá, Cap. 10): “los Sabios dijeron: Una persona siempre debería ocuparse en la Torá, aunque sea en Lo Lishmá, ya que de Lo Lishmá llega a Lishmá. Por lo tanto, cuando se les enseñe a niños y mujeres y, más que nada a los de mi pueblo, no se les enseñará a trabajar sino solamente por temor y, para recibir recompensa. Hasta que incrementen su conocimiento y adquieran más sabiduría, a fin de que revelen este secreto paulatinamente. Acostumbrándolos a esto con satisfacción, hasta que Lo alcancen y Le sirvan con amor”. De este modo, vemos de las palabras de RaMBaM, que todos necesitamos alcanzar Lishmá, excepto que la diferencia está en el tiempo.

Pregunta: Si una persona ve y siente que está yendo por el camino que conduce a Lishmá, ¿Debe tratar de influenciar también a otro para que él también suba por el camino correcto, o no?

            Respuesta: Esta es una cuestión general. Es como si una persona religiosa examinara a una persona secular. Si por sí misma sabe que puede reformarlo; entonces, ella debe impulsarlo a reformarse, por causa de la Mitzvá que dice, “le harás caer en cuenta a tu compañero”. Del mismo modo, aquí es posible decir también, que le conviene comunicarle a su amigo, respecto a que tiene que ir por el camino más correcto, siempre y cuando su intención sea sólo por motivo de la Mitzvá que se mencionó anteriormente. Pero hay muchas veces en las que una persona reprende a otra, solamente con el fin de dominarle y, no por motivo de la Mitzvá de, “le harás caer en cuenta a tu compañero”

En conclusión, respecto a lo que se ha expuesto arriba, todo aquel que desea que otro vaya por el camino de la verdad, causa divisiones entre los ortodoxos y los seculares, así como entre Litaim[1] y Jassidim, al igual que entre los mismos Jassidim. Puesto que cada uno piensa que está en lo cierto y, por eso cada uno quiere persuadir al otro para que vaya por el camino correcto.

 



[1] Fracción del judaísmo ortodoxo que comenzó con el Gaón de Vilna (GRA) en Vilna, Lituania

 

¿A qué grado necesita llegar el hombre?

¿A qué grado necesita llegar el hombre?

Pregunta: ¿A qué grado necesita llegar el hombre para que no tenga que reencarnarse una segunda vez?

            Está escrito en el libro Shaar HaGilgulim (El portal de las transmigraciones) que: "Todos los hijos de Israel están obligados a reencarnarse hasta que sean completados con todo el NaRaNJaY. Sin embargo, la mayoría de los seres humanos no tiene todas las cinco partes llamadas NaRaNJaY, sino solamente Néfesh (lit. alma), la cual es de Asiyá".

Se infiere de aquí, que cada persona necesita corregir solamente su parte y la raíz de su alma y, no más. Y con eso habrá completado el aspecto que necesita corregir.

El asunto es que nosotros debemos saber que todas las almas se desprenden del alma de Adam HaRishón, (El Primer Hombre). Ya que luego de haber pecado con el pecado del árbol del conocimiento, el alma del Adam HaRishón fue fragmentada en seiscientas mil almas. Esto quiere decir que la única Luz que el Adam HaRishón tuvo en el Gan Éden (Jardín del Deleite), al cual el Zohar llama "Zehirá Ilaá” (Luz Superior), se fragmentó ahora en múltiples partes.

En el libro "Panim Masbirot" (pág. 56), Baal HaSulam escribe: "Después de haber sido mezclado lo bueno y lo malo (es decir, después del pecado), se formó una gran estructura de Klipot que tenían el poder de aferrarse a la Kedushá. Y a fin de tener cuidado de ellas, la Luz de los siete días de la Creación fue dividida en partículas muy pequeñas, de tal manera que las Klipot no pudiesen succionarlas por causa de su pequeñez.

Esto es semejante a la parábola del rey que quiso enviar una gran suma de dinares de oro a su hijo que vivía en una ciudad costera. Donde todos los habitantes de dicha ciudad eran ladrones y embusteros, y al no disponer de un emisario leal. ¿Qué es lo que hizo? Fue y cambió los dinares en centavos y los envió por medio de un gran número de emisarios, de tal manera que no sea conveniente para ellos disfrutar del perjuicio del robo, tal que se corrompan con él, deshonrando a la majestad.

En esta forma, de orden de tiempo en muchas almas, es posible por medio de la iluminación de los días, escl